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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Enrique Camacho Navarro (coord.) <i>Pensar las revoluciones. Procesos pol&iacute;ticos en M&eacute;xico y Cuba</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Claudia Gonz&aacute;lez G&oacute;mez</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, CIALC&#45;UNAM, 2011, 169 p.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas Universidad Michoacana de San Nicol&aacute;s de Hidalgo.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/tzintzun/n57/a8i1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro que en esta ocasi&oacute;n se comenta es producto del ambiente festivo que se vivi&oacute; durante los &uacute;ltimos meses con motivo de dos acontecimientos significativos para la historia latinoamericana del siglo XX. Por un lado, la conmemoraci&oacute;n del centenario de la Revoluci&oacute;n mexicana y, por el otro, el cincuentenario de la Revoluci&oacute;n cubana. De esta forma, la obra coordinada por Enrique Camacho se suma al ejercicio de reflexi&oacute;n realizado desde el &aacute;mbito acad&eacute;mico, cuyo foco de atenci&oacute;n se centra en hacer una evaluaci&oacute;n de los hechos que han marcado la historia contempor&aacute;nea, particularmente la que corresponde a los movimientos sociales m&aacute;s significativos que han dejado huellas imborrables en la memoria colectiva de Am&eacute;rica Latina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No puedo decir que esta propuesta de an&aacute;lisis sobre revueltas revolucionarias suscitadas en periodos recientes es la &uacute;nica, ya que el inter&eacute;s por hacer una revisi&oacute;n de su impacto ha estado presente en la mayor&iacute;a de las instituciones acad&eacute;micas de nuestro pa&iacute;s. Baste se&ntilde;alar el texto titulado <i>Las revoluciones del siglo</i> <i>XX</i>, coordinado por Patricia Galeana en el que participan una decena de autores, publicado tambi&eacute;n en 2011, y coeditado por el Centro de Investigaciones sobre Am&eacute;rica Latina y el Caribe, donde se nos da cuenta, desde el punto comparativo, las implicaciones de los movimientos revolucionarios en M&eacute;xico, Rusia, China, Cuba, Nicaragua y Vietnam, entre otros. Sin embargo, s&iacute; es posible afirmar que, a trav&eacute;s de seis colaboraciones, en <i>Pensar las revoluciones. Procesos pol&iacute;ticos en M&eacute;xico y Cuba</i> se nos ofrece una visi&oacute;n distinta en el abordaje de ciertos aspectos de las revoluciones acontecidas el siglo pasado, en el contexto espec&iacute;fico de dos sociedades latinoamericanas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dicho lo anterior, al inicio de este trabajo podemos encontrar el escrito de Mart&iacute;n L&oacute;pez &Aacute;valos, denominado "Vanguardistas y revolucionarios. Tradici&oacute;n y herencia revolucionaria en Cuba", en el cual se nos explica la categor&iacute;a "&eacute;lite pol&iacute;tica revolucionaria" como una noci&oacute;n indispensable para comprender y dar cuenta de los momentos m&aacute;s significativos en la historia cubana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su propuesta metodol&oacute;gica consiste en aproximarse a la historia desde sus or&iacute;genes locales. De este modo, el autor deja en claro de d&oacute;nde surgieron las &eacute;lites pol&iacute;ticas que participaron en el movimiento armado cubano. Para ello, se adentra en la manera en que comienzan a socializar los miembros y c&oacute;mo se van integrando dentro del partido de izquierda.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mart&iacute;n L&oacute;pez nos explica que una de las formas del reclutamiento es el activismo estudiantil, que contin&uacute;a mediante la militancia pol&iacute;tica de izquierda dentro de un movimiento de renovaci&oacute;n nacional. En este art&iacute;culo se revisan algunas de las afirmaciones de la historiograf&iacute;a oficial cubana, y se plantean nuevas interrogantes que cuestionan ciertos argumentos que por d&eacute;cadas utiliz&oacute; el castrismo en el poder.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Enseguida, Servando Vald&eacute;s hace un recuento historiogr&aacute;fico acerca de la insurrecci&oacute;n cubana. Su revisi&oacute;n abarca el periodo comprendido entre 1952 y 1958. En este caso, el escritor act&uacute;a como autor&#45;lector, ya que al ser especialista en la tem&aacute;tica del levantamiento armado y sus actores sociales, conoce a profundidad la historiograf&iacute;a isle&ntilde;a. Raz&oacute;n por la cual, da cuenta de las instituciones, los personajes y t&oacute;picos abordados hasta el momento, as&iacute; como de las caracter&iacute;sticas, influencias y los controles oficiales que han dominado el espacio acad&eacute;mico en Cuba.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quiz&aacute; una de las carencias que se pueden identificar en esta colaboraci&oacute;n es que no se plantean nuevas preguntas y problemas de investigaci&oacute;n surgidas de las corrientes te&oacute;rico metodol&oacute;gicas recientes que nos sirvieran para valorar los avances y, de alguna manera, contribuyan de aliciente a las nuevas generaciones de historiadores cubanos para plantear una historia dentro de los retos interpretativos del pasado que plantea el siglo XIX. Sin duda hay que poner en claro que los dos anteriores autores enfrentan un reto grande por la dificultad de hallar fuentes confiables para abordar sus objetos de estudio debido al dominio, la desaparici&oacute;n o tergiversaci&oacute;n de los documentos que ha generado el controlador gobierno en la isla, no obstante sus colaboraciones seguramente servir&aacute;n como puntos de partida para nuevas contribuciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Posteriormente aparece la contribuci&oacute;n &#45;tambi&eacute;n de corte historiogr&aacute;fico&#45; de Kristine Vanden, en la que realiza un an&aacute;lisis de la novela <i>Cartucho. Relatos de la lucha en el Norte de M&eacute;xico,</i><sup><a href="#notas">1</a></sup> escrita por la bailarina, core&oacute;grafa y escritora Nellie Campobello.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El m&eacute;todo de aproximaci&oacute;n historiogr&aacute;fica que nos propone Kristine, consiste en una revisi&oacute;n de la propuesta te&oacute;rica de Johan Huizinga, planteada en su libro en <i>Homo ludens,</i> en la cual enfatiza la relevancia de la perspectiva l&uacute;dica en la construcci&oacute;n de un relato.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde la perspectiva de Vanden, Campobello utiliza en su texto la figura narrativa de una ni&ntilde;a, que, utilizando un lenguaje l&uacute;dico, gu&iacute;a al lector a trav&eacute;s de una compleja trama de redes que se entretejen en un conflicto social. En este caso, la Revoluci&oacute;n mexicana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; pues, el elemento sorpresa que se encuentra en esta novela es la recreaci&oacute;n del desgarrador ambiente de la Revoluci&oacute;n mexicana, a partir de la visi&oacute;n de una ni&ntilde;a, que asigna un car&aacute;cter divertido al dram&aacute;tico entorno que le toca vivir. De esta manera, la contienda armada es representada como una travesura, en la que las acciones de los personajes y el drama de los hechos son plasmados desde una mirada particularmente distinta: la infantil.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La siguiente colaboraci&oacute;n corre a cargo de Gloria Patricia Cabrera L&oacute;pez, quien retoma el concepto de "utop&iacute;a" como punto de partida para averiguar en la historiograf&iacute;a la manera c&oacute;mo lo entienden diferentes autores en contextos particulares.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cabrera asegura que "al analizar las utop&iacute;as como discurso incorporado en cualquier g&eacute;nero literario, es imprescindible examinar la posici&oacute;n de sus sujetos emisores y las circunstancias hist&oacute;ricas y culturales de su producci&oacute;n simb&oacute;lica". De ah&iacute; que su propuesta metodol&oacute;gica consista en confrontar las perspectivas de dos autores, a trav&eacute;s de sus respectivas obras: Alfredo Leal Cort&eacute;s con <i>Yo soy David</i> (1970) y Agust&iacute;n Ramos con <i>Al cielo por asalto</i> (1979).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hablando de temporalidad, ambas novelas coinciden con que su trama se desarrolla durante la Revoluci&oacute;n mexicana, y con que fueron publicadas contempor&aacute;neamente. Por este motivo, Patricia Cabrera pretende encontrar en tales narraciones el lenguaje ut&oacute;pico que da cuenta de las ideas prevalecientes en el &aacute;mbito acad&eacute;mico e intelectual de la &eacute;poca, a su parecer: reflejo del triunfo de la revoluci&oacute;n socialista y el impacto que tuvo &eacute;sta en los c&iacute;rculos intelectuales mexicanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Enseguida el trabajo de Nadia Lie es un an&aacute;lisis de la pel&iacute;cula <i>Guantanamera.</i> Para los amantes del buen cine cubano este texto ofrece una interesante mirada te&oacute;rico&#45;metodol&oacute;gica para reinterpretar el g&eacute;nero cinematogr&aacute;fico, espec&iacute;ficamente para acercarse desde una postura distinta a esta divertida comedia del reconocido cineasta Tom&aacute;s Guti&eacute;rrez Alea.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien la colaboraci&oacute;n de Lie posee un contenido muy sugerente, me parece descontextualizada dentro de la intenci&oacute;n hist&oacute;rica que ofrece el libro en su conjunto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, a trav&eacute;s de una selecci&oacute;n iconogr&aacute;fica, Enrique Camacho nos muestra c&oacute;mo se ha pretendido realizar la "construcci&oacute;n del h&eacute;roe" en el imaginario colectivo cubano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La figura que toma este autor es la de Fidel Castro, quien es observado a trav&eacute;s de algunas fotograf&iacute;as en varios momentos y circunstancias. As&iacute;, es posible encontrar en el discurso iconogr&aacute;fico oficial la imagen de este personaje, al que se intenta mostrar como protector y promotor del ideal de cambio social y pol&iacute;tico en la naci&oacute;n isle&ntilde;a.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como el mismo Camacho se&ntilde;ala: "mi propuesta es poner en relieve la necesidad de acercamiento a im&aacute;genes que en su momento salieron de tal 'secci&oacute;n &eacute;pica', y entresacar el valor que como vestigios visuales pueden ofrecer al conocimiento de la historia de la Revoluci&oacute;n".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A la luz de este planteamiento (p. 153), la fotograf&iacute;a se convierte en una herramienta mediante la cual la imagen se transforma en palabra, en texto. De este modo, el autor nos invita a repensar la historia a trav&eacute;s de lo que podemos leer y "aprehender" de las representaciones gr&aacute;ficas de una coyuntura hist&oacute;rica determinada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin lugar a dudas, la lectura de <i>Pensar las revoluciones. Procesos pol&iacute;ticos en M&eacute;xico y Cuba</i> nos permite observar m&uacute;ltiples formas de abordar diversas tem&aacute;ticas hist&oacute;ricas, lo que ya es, por s&iacute; misma, una cualidad bastante plausible.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro aspecto digno de elogio radica en el hecho de que en esta obra, un importante porcentaje de las contribuciones posee la mirada del historiador "externo", es decir, que los autores son acad&eacute;micos extranjeros respecto de la naci&oacute;n a la que aluden en sus escritos. Por ejemplo, Enrique Camacho y Mart&iacute;n L&oacute;pez son dos mexicanos que escriben sobre Cuba; Nadia y Kristine, ambas de origen belga, se ocupan de M&eacute;xico y Cuba respectivamente; mientras que &uacute;nicamente Servando y Gloria Patricia escriben sobre su propio terru&ntilde;o.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto, considero se convierte en garant&iacute;a de que el modo en que se plasman los hechos elude subjetividades que, en ocasiones, fungen como una especie de manto protector, en tanto que anteponen "el amor a la patria".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En distinto orden de ideas, esta compilaci&oacute;n es muestra fehaciente de que (m&aacute;s all&aacute; de constituirse como un objeto comparativo sobre dos procesos revolucionarios) la historia social, el an&aacute;lisis historiogr&aacute;fico, el an&aacute;lisis literario y la iconograf&iacute;a se vuelven maneras relevantes para aproximarse al pasado; conocer un poco m&aacute;s de nuestra propia realidad; entender y explicar las circunstancias y motivaciones de ciertos actores sociales; saber c&oacute;mo fueron y en qu&eacute; consistieron los hechos, qui&eacute;nes participaron, c&oacute;mo se les intent&oacute; representar iconogr&aacute;ficamente, cu&aacute;l fue su impacto, c&oacute;mo los escribieron, y finalmente cu&aacute;l es su legado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No podr&iacute;a finalizar esta presentaci&oacute;n sin mencionar que el esfuerzo colectivo en el que los historiadores nos vimos inmersos a partir de los festejos del Centenario de la Revoluci&oacute;n y el Bicentenario de la Independencia, nos ha brindado la posibilidad de reflexionar desde el &aacute;mbito acad&eacute;mico, acerca de escenarios pasados y presentes, con cierta distancia hacia el discurso oficial que caracteriz&oacute; dichas celebraciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>Nota</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> El nombre de pila de Nellie Campobello era Francisca Moya Luna. En cuanto al t&iacute;tulo original del libro encontramos peque&ntilde;as variaciones. Primero aparece como <i>Relatos sobre la revoluci&oacute;n villista publicado en 1931,</i> y luego la versi&oacute;n prologada, en el a&ntilde;o 2000, por Jorge Aguilar Mora, titulada <i>Cartucho. Relatos de la lucha en el Norte de M&eacute;xico.</i> Es precisamente esta &uacute;ltima, la versi&oacute;n que analiza la autora.</font></p>     ]]></body>
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