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</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Presentaci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las conmemoraciones obligan a los historiadores a exponer sus hip&oacute;tesis. En el caso de varios historiadores del Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas de la Universidad Michoacana de San Nicol&aacute;s de Hidalgo, &eacute;stos mantienen l&iacute;neas de investigaci&oacute;n sobre el periodo de la Independencia. Los resultados han sido consignados en diversas publicaciones, participaci&oacute;n en congresos y direcci&oacute;n de tesis. Por ello, la presente selecci&oacute;n de art&iacute;culos se propone participar de los debates acad&eacute;micos surgidos en torno a la interpretaci&oacute;n de los diversos aspectos de las revoluciones de independencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer texto Guerra y violencia durante la Revoluci&oacute;n de Independencia de M&eacute;xico, reflexiona sobre el uso de la violencia en esta etapa de la historia de M&eacute;xico a partir de la cr&iacute;tica a las visiones apolog&eacute;ticas sobre uno de los bandos en pugna. Concretamente quiere superar la justificaci&oacute;n de la violencia en el bando revolucionario o en ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol. Tambi&eacute;n busca superar los juicios como el de Lucas Alam&aacute;n, quien en su Historia de M&eacute;xico se refiri&oacute; as&iacute; a la insurrecci&oacute;n: "&iexcl;Reuni&oacute;n monstruosa de la religi&oacute;n con el asesinato y el saqueo: grito de muerte y de desolaci&oacute;n que habi&eacute;ndolo o&iacute;do mil y mil veces en los primeros d&iacute;as de mi juventud, despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os resuena todav&iacute;a en mis o&iacute;dos con un eco pavoroso", explicaciones que seg&uacute;n Landavazo son a&uacute;n difundidas por historiadores contempor&aacute;neos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El punto de partida para elaborar una visi&oacute;n cr&iacute;tica sobre la violencia en la Independencia es el de distinguir entre violencia subversiva y represiva, hecho fundamental para diferenciar sus formas, contenidos y significados. La insurgencia emple&oacute; el homicidio, sobre todo las matanzas de espa&ntilde;oles peninsulares; los ataques a los pueblos, villas y ciudades; el robo y el saqueo; y los maltratos, injurias y amenazas. Por parte el bando realista se destacan diversas modalidades del ataque a pueblos y villas que se consideraban infidentes, y una amplia variedad de actos cercanos a lo que hoy se denomina represi&oacute;n de Estado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Posteriormente, Landavazo esboza explicaciones a las diversas formas de violencia. La insurgente y popular es considerada una catarsis social: un desfogue de tensiones contenidas, la liberaci&oacute;n intempestiva de rencores reprimidos. La realista evidentemente buscaba someter al pueblo con ejecuciones ejemplares, como la de destacados l&iacute;deres.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo art&iacute;culo publicado es el de Eduardo Miranda titulado Formas de Libertad en el pensamiento de Nicol&aacute;s Bravo. Del desaf&iacute;o independentista a la &eacute;poca republicana. El trabajo comienza con una precisi&oacute;n: el contenido del concepto libertad en los primeros a&ntilde;os de vida republicana. Para ello, privilegia las formas en que el insurgente republicano Nicol&aacute;s Bravo emple&oacute; el concepto en su discurso a lo largo de su vida p&uacute;blica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la primera parte del art&iacute;culo, Miranda estudia el proceso mediante el cual Nicol&aacute;s Bravo se vincula con los insurgentes. Se&ntilde;ala que la coyuntura que defini&oacute; sus simpat&iacute;as pol&iacute;ticas fue su negativa de respaldar al espa&ntilde;ol Joaqu&iacute;n Guevara, distinguido propietario de Tixtla y de quien era yerno, de hacer frente a insurrectos. No obstante, prefiri&oacute; esconderse antes de comprometerse en alguna acci&oacute;n, actitud normal ante la incertidumbre de los acontecimientos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El t&iacute;o de Nicol&aacute;s, Miguel, inici&oacute; la inclinaci&oacute;n de la familia a la causa de los insurrectos. A pesar de que Nicol&aacute;s Bravo ten&iacute;a un perfil m&aacute;s de militar que ide&oacute;logo y que le correspondi&oacute; la seguridad de quienes redactaron la Constituci&oacute;n de Apatzing&aacute;n, su cercan&iacute;a al sector m&aacute;s radical signific&oacute; un cambio en las posturas pol&iacute;ticas de los primeros a&ntilde;os, no obstante, manten&iacute;a cuidado en manifestar afecto a los m&aacute;s radicales. Desde que Nicol&aacute;s Bravo acept&oacute; el Plan de Iguala en 1821 hasta la abdicaci&oacute;n de Agust&iacute;n de Iturbide como emperador, nunca expres&oacute; de manera abierta sus simpat&iacute;as por el sistema republicano. Su postura represent&oacute;, por ejemplo, para los miembros de la Junta y la Regencia una actitud hostil que inmediatamente buscaron sosegar. En noviembre de 1821 Nicol&aacute;s Bravo solicit&oacute; a la Regencia una "licencia absoluta" para retirarse a auxiliar a su familia y atenderse de "su quebrantada salud", pero en realidad estaba buscando ausentarse para evitar cualquier acci&oacute;n en su contra.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tercer momento en la evoluci&oacute;n pol&iacute;tica de Nicol&aacute;s Bravo, nos dice Eduardo Miranda, se present&oacute; paralelamente al establecimiento de una rep&uacute;blica en M&eacute;xico y corresponde a un entusiasmo por la forma federal. La discusi&oacute;n sobre la viabilidad de este sistema se prolong&oacute; por varias d&eacute;cadas. Bravo pens&oacute; que el federalismo era la forma pertinente para la joven Rep&uacute;blica, siempre y cuando se reconociera un centro de uni&oacute;n fuerte con estados sujetos a sus disposiciones y concediendo a las provincias facultades para afrontar sus necesidades. En 1844 asumi&oacute; el mando de tropas que proteg&iacute;an la ciudad de la amenaza de ocupaci&oacute;n por parte de Santa Anna y all&iacute; emiti&oacute; un mensaje en el cual se manifestaba partidario de la protecci&oacute;n a las instituciones, el culto religioso, la respetabilidad de sus ministros y el pleno goce de las garant&iacute;as sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al bloque tem&aacute;tico sobre la independencia le siguen dos textos que analizan diversos aspectos de la vida universitaria. El primero es el de Alberto del Castillo, titulado Testimonio, an&aacute;lisis y estrategia visual en torno al movimiento estudiantil de 1968: los casos de Ra&uacute;l &Aacute;lvarez Gar&iacute;n y Gilberto Guevara Niebla, en el que se realiza una comparaci&oacute;n de las versiones de dos protagonistas del movimiento estudiantil de 1968 en M&eacute;xico: Ra&uacute;l &Aacute;lvarez Gar&iacute;n y Gilberto Guevara Niebla.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El art&iacute;culo destaca las diferencias y los matices entre los discursos, y desarrolla un primer an&aacute;lisis sobre la estrategia visual que cada uno de los autores dise&ntilde;&oacute; al momento de publicar sus respectivas reflexiones sobre el movimiento estudiantil de 1968, acompa&ntilde;ando sus an&aacute;lisis de diversas fotograf&iacute;as alusivas al movimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se&ntilde;ala del Castillo que la fotograf&iacute;a, a pesar de encontrarse en el an&aacute;lisis de los sucesos del 68; en peri&oacute;dicos como El Heraldo, El Universal, Exc&eacute;lsior, La Prensa; en revistas como <i>Life, Siempre</i>! y <i>Por qu&eacute;?</i>, su utilizaci&oacute;n ha estado ausente en las interpretaciones sobre el movimiento estudiantil, raz&oacute;n por la cual ofrece en su art&iacute;culo "una primera aproximaci&oacute;n al an&aacute;lisis y la discusi&oacute;n cr&iacute;tica sobre el uso de la fotograf&iacute;a como parte del discurso y la visi&oacute;n del mundo de los autores de textos sobre el 68".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro de Ra&uacute;l &Aacute;lvarez es una reconstrucci&oacute;n "objetiva" de los sucesos del movimiento, se asume de tal manera por ser el relato de un integrante del Consejo Nacional de Huelga, adem&aacute;s de los recuerdos del autor vincula otros testimonios y documentos. Este trabajo se caracteriza por resaltar el sacrificio de las v&iacute;ctimas y el protagonismo de la multitud.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro de Gilberto Guevara, adem&aacute;s del testimonio personal, es una reflexi&oacute;n sobre el movimiento estudiantil y en particular del periodo que va de finales de julio a diciembre. Este autor posee una hip&oacute;tesis bastante pol&eacute;mica: en el 68 la movilizaci&oacute;n signific&oacute; "una insurrecci&oacute;n c&iacute;vica y democr&aacute;tica que protest&oacute; por medios pac&iacute;ficos y p&uacute;blicos frente a un sistema pol&iacute;tico de corte autoritario y corporativo, acostumbrado a cooptar, corromper y eventualmente encarcelar o desaparecer a los disidentes pol&iacute;ticos, pero nunca a negociar con ellos."</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Concluye del Castillo que las im&aacute;genes empleadas por los dos autores considerados contribuyen a identificar claramente las situaciones descritas y consolidar su propuesta escrita. Destaca igualmente que las dos versiones coinciden en que el sistema pol&iacute;tico autoritario de finales de la d&eacute;cada de los sesenta no estaba en capacidad de "dialogar con los movimientos disidentes y nunca traz&oacute; puentes reales de comunicaci&oacute;n con los estudiantes".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo de Lucio Rangel Hern&aacute;ndez titulado Reforma universitaria Nicolaita, 1971&#45;1986, estudia uno de los periodos m&aacute;s complejos de la vida universitaria mexicana. Aunque evidentemente ya se hab&iacute;an apagado las llamas del 68, no se puede decir lo mismo de su impacto en los universitarios y la sociedad mexicana. Nuevos sucesos, como la matanza de estudiantes de 1971 conmocionar&iacute;an a la pol&iacute;tica nacional. El trabajo de Rangel precisamente se detiene en el an&aacute;lisis de &eacute;ste periodo y en particular de lo que acontec&iacute;a en la Universidad Michoacana de San Nicol&aacute;s de Hidalgo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 15 de septiembre de 1969 asumi&oacute; el cargo de gobernador de Michoac&aacute;n Carlos G&aacute;lvez Betancourt, quien se caracteriz&oacute; por el abandono del anticomunismo y el anticardenismo que hab&iacute;a identificado a su antecesor Agust&iacute;n Arriaga Rivera. En este nuevo contexto el movimiento estudiantil pudo presentar un proyecto de reforma a la Ley Org&aacute;nica. No obstante, &eacute;ste no fue bien recibido por el rector Alberto Lozano V&aacute;zquez, gener&aacute;ndose una pugna entre los estudiantes y el gobierno universitario, al poco tiempo el rector debi&oacute; renunciar. Despu&eacute;s del breve interinato del ingeniero Luis Silva Ruelas, lleg&oacute; a la rector&iacute;a de la Universidad Michoacana, el 14 de abril de 1970, Melchor D&iacute;az Rubio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La cruenta represi&oacute;n del las movilizaciones estudiantiles del 10 de mayo de 1971 en la ciudad de M&eacute;xico, la crisis econ&oacute;mica y el auge del movimiento social obligaron al gobierno de Luis Echeverr&iacute;a &Aacute;lvarez a realizar algunas modificaciones a su pol&iacute;tica. A nivel universitario dichos cambios buscaron un nuevo protagonismo del ejecutivo, especialmente con un incremento sin precedentes de apoyo financiero y material a las universidades, iniciando, a juicio de Rangel, una pol&iacute;tica de conciliaci&oacute;n y apertura hacia ellas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Igualmente se impuls&oacute;, a trav&eacute;s de la Asociaci&oacute;n Nacional de Universidades e Instituciones de Educaci&oacute;n Superior (ANUIES), una reforma educativa universitaria. En la Universidad Michoacana esta directriz fue aceptada por el rector Melchor D&iacute;az Rubio y para ello cre&oacute; la Comisi&oacute;n de Planeaci&oacute;n Universitaria. El rasgo central de la reforma fue la introducci&oacute;n del modelo educativo superior departamental estadounidense.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Concluye Rangel Hern&aacute;ndez que este modelo fue adoptado por las escuelas organizadas en la Unidad de Ciencias, Ingenier&iacute;a y Humanidades con cierto &eacute;xito, sin embargo no fue secundado por las dem&aacute;s escuelas. El "tal&oacute;n de Aquiles" lo constituy&oacute; el bachillerato, pues no se implement&oacute; ninguna reforma lo que lo conden&oacute; al estancamiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El art&iacute;culo de Nilda Berm&uacute;dez, titulado Las fiestas centenarias de Bol&iacute;var y Urdaneta (1883&#45;1888), respuestas del colectivo zuliano en la lucha por el rescate de la Autonom&iacute;a Pol&iacute;tica del Estado, se detiene en el estudio de la celebraci&oacute;n de las fiestas nacionales y la conmoraci&oacute;n de los natalicios de los dos m&aacute;s importantes h&eacute;roes de la independencia venezolana: Sim&oacute;n Bol&iacute;var y Rafael Urdaneta &#45;otro destacado l&iacute;der de la Independencia&#45; en el periodo. La hip&oacute;tesis del art&iacute;culo es que las fiestas patrias constituyeron el ritual p&uacute;blico m&aacute;s importante para venerar y consagrar los acontecimientos de la "magna lucha" contra el yugo espa&ntilde;ol y el mejor mecanismo para lograr que los h&eacute;roes patrios fuesen recordados. Este tipo de evento se caracterizaba por su car&aacute;cter reiterativo, p&uacute;blico, solemne, controlado e impuesto por el sector oficial, al que concurr&iacute;a la poblaci&oacute;n en general.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Antonio Guzm&aacute;n Blanco, que estuvo en la presidencia entre 1870 y 1888, tom&oacute; varias determinaciones para consolidar la adhesi&oacute;n de los nacionales a la Rep&uacute;blica. Cre&oacute; los denominados Colegios Nacionales y decret&oacute; la educaci&oacute;n primaria gratuita y obligatoria; reglament&oacute; la realizaci&oacute;n del I y II Censo Nacional en los a&ntilde;os 1873 y 1881; foment&oacute; la construcci&oacute;n de plazas y paseos con el nombre de personajes c&eacute;lebres de la historia nacional; se defini&oacute; al bol&iacute;var como moneda venezolana en 1879; se consagr&oacute; el himno nacional en 1881 al "Gloria al bravo pueblo"; y se cre&oacute; el Pante&oacute;n Nacional para venerar a los pr&oacute;ceres de la independencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de las grandes fiestas patrias tradicionales &#45;el 19 de abril de 1810, el 5 de Julio de 1811&#45; se incluyeron el 28 de octubre &#45;efem&eacute;rides del Libertador&#45; y el 24 de julio &#45;que se incorpor&oacute; como fecha natalicia del Libertador&#45; a Guzm&aacute;n Blanco le correspondi&oacute; la celebraci&oacute;n del centenario natalicio de importantes h&eacute;roes, siendo las m&aacute;s destacados los centenarios del nacimiento de Sim&oacute;n Bol&iacute;var en el a&ntilde;o 1883 y el del general Rafael Urdaneta en 1888, el cual coincidi&oacute; como fue la llegada a Venezuela de los restos mortales de Jos&eacute; Antonio P&aacute;ez, otro de los "padres" de la patria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para conmemorar el centenario del Libertador se decret&oacute; la realizaci&oacute;n de una fiesta "monumental" o "apoteosis", la cual se llev&oacute; a cabo en dos partes: la festividad general y una actividad central que consisti&oacute; en la Exposici&oacute;n Nacional de Caracas, a la cual concurri&oacute; "todo lo grande, todo lo sublime de la patria". Adicionalmente se encarg&oacute; a las Sociedades Propagandistas de la Historia Patria. El dictar conferencias y organizar paseos c&iacute;vicos de manera sistem&aacute;tica durante todos los meses de 1883.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el centenario de Urdaneta se declar&oacute; el 24 de octubre de 1888 la realizaci&oacute;n de una fiesta, que se extendi&oacute; por varios d&iacute;as, en "honor y recuerdo de ese uno de sus m&aacute;s preclaros hijos" y se efectu&oacute; la inauguraci&oacute;n de una Exposici&oacute;n Seccional para la exhibici&oacute;n de los objetos m&aacute;s preciados de la independencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;ltimo art&iacute;culo, publicado en la secci&oacute;n Debates, es una reflexi&oacute;n cr&iacute;tica que Ricardo Perez Monfort hace con motivo de la publicaci&oacute;n del libro <i>L&aacute;zaro C&aacute;rdenas. Iconograf&iacute;a</i>. Para Perez Monfort, Cardenas vivi&oacute; un periodo de auge en la fotograf&iacute;a, pues &eacute;sta no s&oacute;lo era usada de manera regular por la prensa sino que tambi&eacute;n comenzaba a ser revalorada como un arte. La imagen fotogr&aacute;fica hab&iacute;a adquirido el valor de una producci&oacute;n cotidiana. Muchos fot&oacute;grafos aseguraban su posici&oacute;n poniendo a la fotograf&iacute;a al servicio del poder, como un espacio donde ciertos personajes podr&iacute;an mostrarse, construir una imagen de si mismos y con ello ganar legitimidad; o tambi&eacute;n en un sentido opuesto, como un medio para ridiculizar, o para denunciar las actitudes corruptas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Cu&aacute;l fue el uso oficial otorgado a la fotograf&iacute;a?, &iquest;que imagenes salen de ese &aacute;mbito para llenar el espacio privado? Para responder a estas y otras interrogantes Perez Monfort invita a comprender al personaje mismo, el momento en que fueron tomadas sus fotograf&iacute;as, y con ello considerar su significado, ya sea para solemnizar, resaltar o recalcar la imagen del general Cardenas &#45;su sentido oficial&#45;; o si nos referimos al ambito privado de la intimidad, la memoria y el recuerdo.</font></p>      ]]></body>
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