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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La región más transparente en el siglo XXI: Homenaje a Carlos Fuentes y a su obra]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="left"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="left"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Georgina Garc&iacute;a Guti&eacute;rrez V&eacute;lez (ed.). La regi&oacute;n m&aacute;s transparente <i>en el siglo</i> <i>XXI.</i> <i>Homenaje a Carlos Fuentes y a su obra</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Yanna Hadatty Mora</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico: Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Fundaci&oacute;n para las Letras Mexicanas, Universidad Veracruzana, 2012.</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="left"><font face="verdana" size="2"><i>Instituto de Investigaciones Filol&oacute;gicas</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un congreso internacional llevado a cabo en noviembre de 2008 en el Instituto de Investigaciones Filol&oacute;gicas de la UNAM con motivo de la coincidencia de los 80 a&ntilde;os de Carlos Fuentes y de los 50 de la novela, y en el marco de un Homenaje Nacional al autor, aparece como origen de este libro. Sin embargo, no se trata de la correspondiente publicaci&oacute;n de las memorias del congreso, aunque el tomo incluye como parte central varias de las participaciones del mismo, sino de reunir un conjunto de textos que intenten responder por escrito a las mismas preguntas eje que animaran la celebraci&oacute;n del congreso hace cuatro a&ntilde;os y medio, como asienta por escrito la editora del volumen y organizadora de la reuni&oacute;n acad&eacute;mica, en la introducci&oacute;n: "&iquest;Qu&eacute; tanto difiere la recepci&oacute;n de 1958, airada, controvertida, con la de 2008?, &iquest;la novela sigue teniendo presencia en el siglo XXI?, &iquest;han cambiado las lecturas cr&iacute;ticas?"(l4). Varias respuestas surgen al repasar este material, rico, diverso, heterog&eacute;neo: respuestas que no hablan &uacute;nicamente de aproximaciones individuales, con diferentes grados de especializaci&oacute;n, y diferente pluma, sino que sugieren un mapa &#91;d&#93;"el estado de la cr&iacute;tica y de los estudios literarios"(l4).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si el autor de <i>La regi&oacute;n m&aacute;s transparente,</i> dice su editora, puede ser llamado "el mejor cart&oacute;grafo de la novela", pensamos en que puede hacer sentido leer este libro como una cartograf&iacute;a de la lectura de Fuentes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay que se&ntilde;alar primero que se trata de un libro de la pluralidad, tanto por las generaciones y posiciones en las que se encuentran los participantes &#151;pues los hay estudiantes, maestros, investigadores, em&eacute;ritos y funcionarios&#151; como por la variedad de sus adscripciones &#151;dentro de la misma UNAM, tenemos investigadores y docentes del Instituto de Investigaciones Filol&oacute;gicas, de la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras, del Centro de Investigaciones sobre Am&eacute;rica Latina y el Caribe, estudiantes de posgrado; as&iacute; como profesores de la Universidad de la Ciudad de M&eacute;xico, de la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#45;Iztapalapa, del Colegio de M&eacute;xico; y, ya a nivel nacional, de la Universidad Aut&oacute;noma del Estado de M&eacute;xico, de la Aut&oacute;noma de Tlaxcala, de la Benem&eacute;rita Universidad Aut&oacute;noma de Puebla&#151;; por su parte, a nivel sudamericano, encontramos contribuciones de profesores de las argentinas Universidad del Centro y Universidad Nacional de Quilmes, de la ecuatoriana Universidad Cat&oacute;lica de Santiago de Guayaquil; y en Estados Unidos, de las Universidades de California (Davis, Los Angeles y Santa B&aacute;rbara), as&iacute; como de las de Cambridge y de la de Brown; en Europa de estudiosos de las alemanas universidades de D&uuml;sseldorf, Berlin y Hamburgo; de las francesas Sorbonne y de Rouen, a m&aacute;s de la italiana Universidad de Udine. En cuanto a grupos etarios, tres cuartos de siglo separan al decano de la publicaci&oacute;n, el centenario don Luis Leal, hoy ya fallecido, de las biso&ntilde;as voces veintea&ntilde;eras que aqu&iacute; se estrenan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A nivel descriptivo, dir&iacute;amos que se trata de un nutrido volumen, que distribuido en once tem&aacute;ticas aglutinantes (el congreso en s&iacute;; la resonancia de la obra de Fuentes en M&eacute;xico y el mundo; el estudio de la novela conmemorada; la novela y la ciudad; el g&eacute;nero novela; la lectura comparada de la obra con otras novelas; del autor con otros escritores; de la visi&oacute;n de la historia en el autor; del an&aacute;lisis de <i>La muerte de Artemio Cruz;</i> de la representaci&oacute;n de lo femenino y lo infantil; y, finalmente, del tiempo, M&eacute;xico, lengua e ideolog&iacute;a), permite dialogar y compartir las p&aacute;ginas de una misma tem&aacute;tica a especialistas, lectores avezados y estudiantes en proceso de formaci&oacute;n de posgrado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Lectura de los textos, cartograf&iacute;a posible</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la lectura del volumen, es posible encontrar varias l&iacute;neas de cr&iacute;tica, m&aacute;s o menos seductoras seg&uacute;n el perfil de cada lector. Rese&ntilde;o aqu&iacute; seis que me resultan especialmente atractivas al interior de esta posible cartograf&iacute;a. Considero que son una s&oacute;lida respuesta a la distancia que media entre la recepci&oacute;n del momento de publicaci&oacute;n, y la del medio siglo de la primera edici&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. <i>Paratextualidad y tono</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Luis Leal, decano del libro, aborda con enorme frescura el asunto del t&iacute;tulo de la novela, que, seg&uacute;n &eacute;l, tiene un "enigm&aacute;tico origen". Se tratar&iacute;a de una invenci&oacute;n de Alfonso Reyes lo de "viajero: has llegado a la regi&oacute;n m&aacute;s transparente del aire", atribuida a Humboldt, pues dif&iacute;cilmente este pod&iacute;a darse la bienvenida a s&iacute; mismo. Y a&ntilde;ade con gracia que ning&uacute;n viajero previo a los inicios del XX se&ntilde;ala en especial la "calidad del aire" hasta que don Alfonso la recupera como ep&iacute;grafe de <i>Visi&oacute;n de An&aacute;huac,</i> y en su caso es un tema importante porque cre&iacute;a que el paisaje era el que nos un&iacute;a al pasado. En la novela de Fuentes, el uso es netamente ir&oacute;nico, que es el tono predominante de la novela, y son la iron&iacute;a y los desplazamientos (intercalaci&oacute;n de motivos m&iacute;ticos en una narraci&oacute;n realista, supeditados motivos y narraci&oacute;n a una estructura adem&aacute;s ejemplarmente adecuada al tema), lo que seg&uacute;n Leal hace de la novela de Fuentes una obra maestra moderna.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">2.&nbsp;<i>Imagolog&iacute;a, subalternidad. La figura y la funci&oacute;n del intelectual</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Friedhelm Schmidt&#45;Welle propone el an&aacute;lisis de la figura del intelectual y la del escritor en especial, es decir, la funci&oacute;n en la sociedad mexicana y su recepci&oacute;n en Estados Unidos, pensando en esta lectura comparatista que "Fuentes se ocupa con cierta insistencia de la cultura estadounidense, y su obra literaria y ensay&iacute;stica no se puede entender sin considerar la presencia de los Estados Unidos en ellas" (78). La recepci&oacute;n de Fuentes en ese pa&iacute;s es menos literaria que pol&iacute;tica, dice, al grado de que es posible afirmar que "La importancia de Fuentes para las relaciones culturales y literarias entre M&eacute;xico y los Estados Unidos radica m&aacute;s en su funci&oacute;n de mediador y agente pol&iacute;tico&#45;cultural que en la recepci&oacute;n de su producci&oacute;n ficcional" (84).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, Cecilia Vera de G&aacute;lvez revisa la funci&oacute;n de la obra de Fuentes desde la perspectiva de la emergencia de las subalternidades, leyendo al autor mexicano desde la propuesta cr&iacute;tica de Francine Masiello <i>(El arte de la transici&oacute;n,</i> 2001). C&oacute;mo leer a Fuentes desde la globalizaci&oacute;n, piensa G&aacute;lvez, sino desentra&ntilde;ando la doble representaci&oacute;n, art&iacute;stica y pol&iacute;tica, que es la que brinda la literatura le&iacute;da con ojos contempor&aacute;neos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3.&nbsp;<i>Literatura comparada</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vittoria Bors&oacute; parte de una an&eacute;cdota personal, ver en 1985 un retrato de Balzac detr&aacute;s del escritorio de Fuentes durante una entrevista realizada en la casa del escritor en San Jer&oacute;nimo, la lleva a asumir la importancia de este autor en el mexicano. A nivel de texto, declaraciones del autor le permiten rastrear la relaci&oacute;n entre las dos escrituras, partiendo de un Balzac complejo, "realista y fant&aacute;stico", en palabras del mismo Fuentes, pues "su realidad incluye la realidad de la imaginaci&oacute;n" (87). La recurrencia de personajes que enlazan una ficci&oacute;n con otra de Fuentes, a partir de <i>La regi&oacute;n m&aacute;s transparente</i> (1958), recuerda el modelo de <i>La comedia humana</i> donde el autor franc&eacute;s "reutiliz&oacute; los mismos personajes multiplicando las perspectivas novelescas con espejos enfrentados" (88). Una hermosa cita del ciclo novelesco de Balzac da t&iacute;tulo a este texto, en que el autor franc&eacute;s dice que el azar es el mayor novelista del mundo al que hay que estudiar para ser fecundo, la sociedad francesa ser&iacute;a el historiador, y &eacute;l, Balzac, no deber&iacute;a ser sino su secretario, o bien su <i>secr&eacute;taire.</i> Tras una rica y puntual comparaci&oacute;n, Bors&oacute; concluye en pensar que la tarea del escritor despu&eacute;s de la novela de Fuentes aqu&iacute; estudiada solo puede ser cr&iacute;tico&#45;ut&oacute;pica, "la novela tiene por ende la funci&oacute;n de demostrar la imposibilidad de las utop&iacute;as pol&iacute;ticas y el vac&iacute;o de la historia" (102), tal como Balzac aspirara a ser el <i>secr&eacute;taire de la soci&eacute;t&eacute; fran&ccedil;aise,</i> "Carlos Fuentes fue el &#91;p&#93;ol&iacute;grafo de la modernidad internacional, cuyo laboratorio es M&eacute;xico. La obra de Fuentes, cosmopolita 'entre dos continentes', es un mural gigantesco en el que desfilan los movimientos hist&oacute;ricos y literarios del siglo XX encabezados por un escritor todopoderoso" (103).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con igual detenimiento, Klaus Meyer&#45;Minnemann compara la novela de Fuentes con <i>Berl&iacute;n Alexanderplatz</i> de Alfred D&ouml;blin; en una lectura que destaca coincidencias y divergencias; para concluir en la sinton&iacute;a que tanto ambas novelas como <i>Ulysses</i> de Joyce y <i>Manhattan Transfer</i> de Dos Passos coinciden "en la intencionalidad &#91;...&#93; de representar con los medios del lenguaje literario las caracter&iacute;sticas de la ciudad moderna" (294).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. <i>Polifon&iacute;a y heteroglosia en la relectura de la tradici&oacute;n literaria mexicana</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Juan Coronado plantea que la novela de Fuentes es polif&oacute;nica en un sentido incluso musical, pues en ella se escuchan "desde la flauta y el teponaztli hasta la bater&iacute;a y la guitarra el&eacute;ctrica, pasando por el &oacute;rgano y la <i>viola da gamba"</i> (223), pero en la que se alternan sobre todo "un discurso narrativo com&uacute;n, leg&iacute;timo, donde se expresan narradores y voces directas de los personajes en tiempos y espacios del discurrir &#91;...&#93; de una trama novelesca; y &#91;...&#93; el de un discurso bastardo que es hijo directo y reconocido, quiz&aacute; para equilibrar su bastard&iacute;a, de un autor omnipotente que no respeta ni tiempos ni espacios, pues se quiere intemporal y arbitrario para mejor hablar de una verdad profunda que no quiere ser reconocida" (224). De las intercalaciones y alternancias se pasa a la transformaci&oacute;n final del uno en el otro: el bastardo se vuelve leg&iacute;timo. La explotaci&oacute;n de su misma categor&iacute;a, nueva novela latinoamericana, se identifica. Y es hibridaci&oacute;n de g&eacute;neros y clausura del repertorio de la novela hasta entonces: "reconstruye la novela urbana, reconstruye la novela nacionalista, supera el realismo y la vanguardia mal vestida. Se apropia de las voces de los grandes de la primera mitad de siglo: Reyes, Mart&iacute;n Luis Guzm&aacute;n, Azuela, Cuesta, Y&aacute;&ntilde;ez, Revueltas e incluso Rulfo" (225). Por tanto obra totalizante, sin an&eacute;cdota central, aparentemente tr&iacute;ptico descuadrado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En una l&iacute;nea de lectura coincidente en los t&eacute;rminos, Tatiana Bubnova lee la obra de Fuentes en clave heterogl&oacute;sica bakhtiniana. Pensando en que "los 'lenguajes sociales' que constituyen dicha <i>heteroglosia</i> son discursos ideol&oacute;gicos pol&eacute;micamente dirigidos en contra de los lenguajes 'oficiales' de las &eacute;pocas correspondientes, as&iacute; como discuten entre s&iacute;, al expresar diversos posicionamientos ideol&oacute;gicos" (354), Bubnova compara en su an&aacute;lisis la novela de Fuentes con dos obras de 1963: <i>Los recuerdos del porvenir</i> de Elena Garro y <i>La feria</i> de Juan Jos&eacute; Arreola. Y se pueden encontrar, como bien prueba la estudiosa, diferentes manejos dial&oacute;gicos, en las tres obras a partir de esta clave de lectura entre connacionales y contempor&aacute;neos: en Fuentes predomina el <i>yo&#45;para&#45;otro</i> (lo que incluso hace m&aacute;s traducible su obra); en Arreola se va de un estilo personal hacia una "elaboraci&oacute;n art&iacute;stica de la <i>heteroglosia</i> social" (363): el <i>yo&#45; para&#45;m&iacute;</i> con un cierto <i>yo&#45;para&#45;otro;</i> mientras Garro enuncia desde un <i>yo&#45;para&#45;m&iacute;</i> "tratando de aclararse &#91;...&#93; el <i>otro&#45;para&#45;m&iacute;,</i> que las m&aacute;s veces se le manifiesta como amenazante" (363) y por &uacute;ltimo el reconocimiento de que solo en Fuentes el <i>otro&#45;para&#45;m&iacute;</i> "despierta el sentido de la pertenencia, de la identidad" (363).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5.&nbsp;<i>Intratextualidad, vasos comunicantes</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Georgina Garc&iacute;a&#45;Guti&eacute;rrez nos brinda un texto sobre la reescritura y relectura a 50 a&ntilde;os necesaria en un autor tan autoconsciente de las referencias e intertextualidades como Fuentes, entre <i>La regi&oacute;n m&aacute;s transparente</i> y <i>La voluntad y la fortuna</i> (2008). De la totalidad ambivalente de la modernidad vista como biograf&iacute;a de la ciudad, a una exacerbaci&oacute;n de la est&eacute;tica del horror para hablar de la posible destrucci&oacute;n de todas las ciudades perdidas, novela milenarista o apocal&iacute;ptica, de dimensiones y referencias b&iacute;blicas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro tanto hace Florence Olivier, al plantear tres momentos en la representaci&oacute;n novel&iacute;stica de la ciudad de M&eacute;xico hecha por Fuentes: 1958 con <i>La regi&oacute;n m&aacute;s transparente.</i> El segundo, 1987, con la aparici&oacute;n de <i>Crist&oacute;bal Nonato.</i> Y el &uacute;ltimo, 2008, con <i>La voluntad y la fortuna.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">6.&nbsp;<i>Historiograf&iacute;a y memoria; historia y literatura</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, Aurora D&iacute;ez&#45;Canedo y A&iacute;da Gambetta Chuk leen la relaci&oacute;n entre historia y literatura desde la apropiaci&oacute;n historiogr&aacute;fica en Fuentes o a partir de su manejo de las nuevas visiones de la historia, respectivamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aurora D&iacute;ez revisa las versiones historiogr&aacute;ficas de las que se vale Fuentes para contar la vida de Cort&eacute;s y sus herederos en la ficci&oacute;n <i>Los hijos del conquistador</i> (1993) que reelabora la conocida "conjuraci&oacute;n de Mart&iacute;n Cort&eacute;s" para hablar de la herencia de los dos Martines como depositarios de la conquista y herederos de la misma. D&iacute;ez&#45;Canedo sostiene que la novela de Fuentes es "fiel a los hechos y a la historia de Su&aacute;rez de Peralta" (410), aunque el novelista seguramente desconoce otras versiones y otros documentos. A su parecer, no se trata propiamente de una novela hist&oacute;rica sino de una ficci&oacute;n inspirada en hechos hist&oacute;ricos. En la novela el autor "es coherente con su idea de la historia: 'la historia verdadera &#91;de la memoria y los deseos&#93;, que no los polvosos archivos, lo dir&aacute;n un d&iacute;a' " (412). La investigadora de la UNAM se pronuncia porque las nuevas fuentes revelan sorpresas, aunque permeen a la historia de manera lenta en su revelaci&oacute;n. Y concluye: "La realidad supera a la ficci&oacute;n en el tema de Hern&aacute;n Cort&eacute;s y su legado" (413).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte A&iacute;da Gambetta revisa c&oacute;mo "el constructo del historiador, en las novelas de Carlos Fuentes, migra de la Historiograf&iacute;a, la historicidad y del historiador micheletiano y decimon&oacute;nico o de la primera mitad del siglo XX" (423), propio de sus primeras novelas, a partir de la misma <i>Aura</i> (1963), hacia la "Memoria y al presentismo generado en los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os del siglo XX, representado por el constructo del memorialista que se manifiesta como un testigo que denuncia el presente insatisfactorio de M&eacute;xico" (423). El narrador que rememora, en lo social y en lo pol&iacute;tico, en escenarios privados y p&uacute;blicos, aparece finalmente como un iluminado abductor del futuro pr&oacute;ximo, con algo de advertencia prof&eacute;tica, en sus &uacute;ltimas novelas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por supuesto existen otros enfoques en el libro para completar la cartograf&iacute;a: historia cultural, literatura urbana, representaci&oacute;n del cuerpo, masculinidades y feminismo, ling&uuml;&iacute;stica, etc&eacute;tera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se impone dejar constancia, finalmente, de que, bajo la batuta de Georgina Garc&iacute;a&#45;Guti&eacute;rrez, y en las voces de los cuarenta y cinco colaboradores del volumen, el libro logra ser una compilaci&oacute;n que por muchos motivos marcar&aacute; un antes y un despu&eacute;s en los estudios sobre Fuentes y su se&ntilde;era novela.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>INFORMACI&Oacute;N SOBRE LA AUTORA</b></font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Yanna Hadatty:</b> Doctora en Letras Iberoamericanas. Investigadora del Instituto de Investigaciones Filol&oacute;gicas de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico. Profesora del posgrado en Letras y de la licenciatura en Estudios Latinoamericanos en la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Ha publicado: <i>Autofagia y narraci&oacute;n. Estrategias de representaci&oacute;n en la narrativa de vanguardia iberoamericana</i> <i>(1922&#45;1923)</i> (2003): <i>La ciudad paroxista. Prosa mexicana de vanguardia (1921&#45;1932)</i> (2009). Actualmente trabaja la novela semanal de <i>El Universal Ilustrado</i> y literatura ecuatoriana del siglo XX.</font></p>      ]]></body>
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