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<institution><![CDATA[,Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación Centro de Capacitación Judicial Electoral ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><i><b>Ciberpol&iacute;tica. Las nuevas formas de acci&oacute;n y comunicaci&oacute;n pol&iacute;ticas</b></i></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Rafael Caballero &Aacute;lvarez<sup>1</sup></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Cotarelo, R. (Ed.). (2013). <i>Ciberpol&iacute;tica. Las nuevas formas de acci&oacute;n y comunicaci&oacute;n pol&iacute;ticas</i>. Valencia, Espa&ntilde;a: Tirant Humanidades, 328 pp.</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><i>1</i></sup> <i>Centro de Capacitaci&oacute;n Judicial Electoral, Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federaci&oacute;n, M&eacute;xico.</i> Correos electr&oacute;nicos: <a href="mailto:rafael.caballero@te.gob.mx">rafael.caballero@te.gob.mx</a> y <a href="mailto:r_caballero_a@hotmail.com">r_caballero_a@hotmail.com</a>.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/comso/n25/a12i1.jpg"></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un tema de evidente actualidad es el desarrollo de la pol&iacute;tica en los medios electr&oacute;nicos; una tendencia que crece d&iacute;a con d&iacute;a, aunque todav&iacute;a existan quiz&aacute; m&aacute;s preguntas que respuestas acerca de c&oacute;mo se ha venido dando este fen&oacute;meno. Al respecto, Ram&oacute;n Cotarelo, prestigiado catedr&aacute;tico espa&ntilde;ol, en colaboraci&oacute;n con 11 colegas m&aacute;s, colocan sobre la palestra el tema y hacen una aportaci&oacute;n notable a su discusi&oacute;n acad&eacute;mica. El origen de ello estriba en las Primeras Jornadas Espa&ntilde;olas de Ciberpol&iacute;tica convocadas por el Departamento de Ciencia Pol&iacute;tica y de la Administraci&oacute;n de la Universidad Nacional de Educaci&oacute;n a Distancia de Espa&ntilde;a &#150;dirigido por Cotarelo&#150;, en colaboraci&oacute;n con el Colegio de Licenciados y Doctores en Ciencias Pol&iacute;ticas y Sociolog&iacute;a, as&iacute; como la Fundaci&oacute;n Ortega/Mara&ntilde;&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las investigaciones de los autores contienen un componente emp&iacute;rico muy marcado respecto del caso de Espa&ntilde;a, aunque la discusi&oacute;n de fondo es de car&aacute;cter universal, sobre todo considerando que los medios digitales trascienden fronteras pol&iacute;ticas, geogr&aacute;ficas e incluso culturales y ling&uuml;&iacute;sticas. Tal discusi&oacute;n se organiza en la obra conforme a tres secciones tem&aacute;ticas, a saber: gobierno electr&oacute;nico; comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica y redes sociales; y movilizaci&oacute;n pol&iacute;tica y redes sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El hecho de que las redes sociales se constituyan como eje tem&aacute;tico de una buena parte del libro resulta revelador en el sentido de que la ciberpol&iacute;tica no es una actividad exclusiva de los profesionales de la pol&iacute;tica &#150;es decir, de los pol&iacute;ticos&#150; sino que colabora con la reivindicaci&oacute;n de la cl&aacute;sica noci&oacute;n aristot&eacute;lica del hombre como animal pol&iacute;tico, en la medida en que posibilita y alienta nuevas y m&aacute;s amplias formas de participaci&oacute;n ciudadana. Esto lo advierte Cotarelo desde el pr&oacute;logo, cuando afirma que la ciberpol&iacute;tica:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es la existencia de una nueva &aacute;gora digital unitaria pero tremendamente diferenciada pues en ella participan en un clima de igualdad los &oacute;rganos de gobierno del pa&iacute;s, los ciudadanos con sus blogs y a trav&eacute;s de sus redes sociales, las empresas, los sindicatos, etc. (p. 15).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ciberpol&iacute;tica se refiere entonces a nuevas formas de interacci&oacute;n entre el gobierno y los ciudadanos, entre &eacute;stos y los partidos pol&iacute;ticos, entre las empresas y los &oacute;rganos legislativos, entre ciudadanos de un r&eacute;gimen pol&iacute;tico y entre ciudadanos del mundo. La actividad pol&iacute;tica que se suscita en el ciberesepacio permite que las instituciones, entidades y personas se interrelacionen m&aacute;s estrechamente sin importar la distancia material que exista de unos a otros. En el caso del gobierno digital, por ejemplo, actualmente es f&aacute;cil advertir la incorporaci&oacute;n de sistemas electr&oacute;nicos para facilitar tr&aacute;mites a la ciudadan&iacute;a o para favorecer el escrutinio sobre el desempe&ntilde;o de la administraci&oacute;n p&uacute;blica. Los recursos tecnol&oacute;gicos, de hecho, han resultado de enorme utilidad en los esfuerzos de transparencia y rendici&oacute;n de cuentas en distintos pa&iacute;ses durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, incluso cuando el tambi&eacute;n llamado gobierno electr&oacute;nico tiene muchas bondades, suele tener carencias todav&iacute;a lejos de superarse. Algunas de ellas son identificadas por Salvador Parrado en su colaboraci&oacute;n a esta obra, entre las que se encuentra el hecho de que las administraciones p&uacute;blicas no atinen a identificar la informaci&oacute;n m&aacute;s pertinente que ponen al alcance de los usuarios y que no exista coordinaci&oacute;n entre las distintas agencias gubernamentales que pudieran estar vinculadas por la naturaleza de sus funciones (interoperabilidad). Esta debilidad de interconexi&oacute;n, que puede ser incluso t&iacute;pica de ciertos sistemas de administraci&oacute;n p&uacute;blica tradicionales, pareciera no solo estar lejos de desaparecer, sino que da la impresi&oacute;n de ser susceptible de adaptarse a la era digital. Sin embargo, las cuentas oficiales de Twitter o Facebook de las dependencias p&uacute;blicas &#150;siempre y cuando tengan una administraci&oacute;n eficiente&#150; colaboran un poco a combatir esta situaci&oacute;n a partir de que dan al usuario la oportunidad de interactuar de alg&uacute;n modo con la dependencia en tiempo real o al menos de forma m&aacute;s expedita.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adicionalmente, si bien a los modelos de gobierno digital se les ha denominado tambi&eacute;n de gobierno abierto, este &uacute;ltimo concepto plantea retos que trascienden la sola utilizaci&oacute;n de medios electr&oacute;nicos en la gesti&oacute;n p&uacute;blica, comenzando por la voluntad pol&iacute;tica para comprometerse con una aut&eacute;ntica transparencia. Algunos otros elementos a considerar son planteados por Ignacio Criado y se relacionan con propiciar una mayor interacci&oacute;n con los usuarios, e incluso, con posibilitar su participaci&oacute;n en la gesti&oacute;n p&uacute;blica mediante redes sociales como Facebook o Twitter, o bien mediante herramientas como wikis o blogs. De hecho, Josep Maria Reniu Vilamala expone un caso emp&iacute;rico muy ilustrativo sobre una consulta realizada a la ciudadan&iacute;a respecto de la pertinencia de modificar una de las avenidas principales de la ciudad de Barcelona, en la que se compaginaron mecanismos tradicionales y tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n en distintas fases, particularmente mediante la habilitaci&oacute;n de un sitio web denominado: "i.de.a. Diagonal" (cuyo significado era: imagina, decide y aplica), el cual no solo serv&iacute;a como repositorio de informaci&oacute;n, sino que permit&iacute;a el involucramiento ciudadano en el proyecto. Otra experiencia emp&iacute;rica es abordada por M&oacute;nica L&oacute;pez Viso y Mario Ortiz Garc&iacute;a, en torno al esfuerzo realizado por la administraci&oacute;n municipal de la ciudad de Ourense en el a&ntilde;o 2012, que bien podr&iacute;a considerarse como una iniciativa modelo en materia de gobierno digital &#150;o como lo definen los autores, de cibergobernanza administrativa&#150; y que incluso le cont&oacute; para obtener un reconocimiento de la empresa Google como <i>Ciudad Digital</i>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los cap&iacute;tulos intermedios del libro se ciernen sobre el tema de los medios de comunicaci&oacute;n tradicionales versus las redes sociales. En primer lugar, Palmira Chavero hace un comparativo acerca del tratamiento que se le dio a tres fen&oacute;menos pol&iacute;ticos suscitados en a&ntilde;os recientes en la naci&oacute;n espa&ntilde;ola, tanto en prensa escrita como en redes sociales, principalmente Twitter, a saber: la huelga general de septiembre de 2010, el movimiento de los indignados de 2011 (15M) y las campa&ntilde;as de las elecciones generales del mismo a&ntilde;o (20N). Una comparaci&oacute;n similar sobre este &uacute;ltimo tema, aunque de manera m&aacute;s espec&iacute;fica, es abordada por Ant&oacute;n R. Castromil, quien igualmente destaca las virtudes de Twitter como un instrumento din&aacute;mico para el intercambio de informaci&oacute;n, lo que lo hace &#150;dice&#150; id&oacute;neo para la discusi&oacute;n, la confrontaci&oacute;n de ideas, el debate, el activismo e incluso para el "gamberrismo, la cr&iacute;tica &aacute;cida, el insulto y la difamaci&oacute;n" (p. 157). No obstante, advierte una desventaja en la fugacidad de la informaci&oacute;n, en funci&oacute;n de que los mensajes de Twitter son perecederos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Continuando con este tema, aunque Montse Fern&aacute;ndez Crespo da un t&iacute;tulo a su participaci&oacute;n escrita en este libro sobre medir la eficacia de las cibercampa&ntilde;as, su texto se enfoca m&aacute;s a identificar algunos elementos que permiten pulsar el desarrollo de las campa&ntilde;as y las tendencias del voto en la red. Por su parte, Juan Pizarro Miranda aborda tres cuestiones fundamentales sobre la informaci&oacute;n disponible en Internet: qui&eacute;n la genera (creadores de contenidos), c&oacute;mo se organiza (de qu&eacute; forma se distribuye y filtra) y c&oacute;mo se difunde (qui&eacute;nes la consumen y c&oacute;mo la comparten). El cap&iacute;tulo que cierra este apartado es de la autor&iacute;a de Olga Gil, quien desarrolla el concepto de acci&oacute;n colectiva a la luz del avance de las nuevas tecnolog&iacute;as y a partir de ello expone un abanico de posibilidades en materia de involucramiento e innovaci&oacute;n para las personas, empresas y gobiernos, que lo mismo pasan por el activismo pol&iacute;tico que por la potencialidad comercial y el cuidado de la naturaleza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El editor del libro tambi&eacute;n tiene una destacada participaci&oacute;n con un art&iacute;culo que contiene una robusta reflexi&oacute;n te&oacute;rica sobre el papel hist&oacute;rico &#150;historicista tal vez sea una expresi&oacute;n m&aacute;s precisa&#150; de los partidos pol&iacute;ticos y de los medios de comunicaci&oacute;n &#150;incluido, desde su aparici&oacute;n, Internet&#150;, as&iacute; como de los puntos de encuentro entre ambos. En esta discusi&oacute;n planteada por Cotarelo, los conceptos de acci&oacute;n colectiva y movimientos de multitudes (que no de masas) ocupan un lugar preponderante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, &Oacute;scar G. Luengo habla sobre el papel de los medios de comunicaci&oacute;n y su capacidad de influencia en la configuraci&oacute;n de una cultura pol&iacute;tica determinada, particularmente con base en la experiencia estadounidense a partir de los a&ntilde;os sesenta. Ello sirve de introducci&oacute;n para reflexionar en torno a Internet como un medio de nueva generaci&oacute;n &#150;aunque reconoce la existencia de un debate abierto sobre si a Internet se le puede considerar en efecto un medio de comunicaci&oacute;n&#150; y para compartir datos estad&iacute;sticos muy significativos, producto de las investigaciones del autor acerca de los cruces que existen entre los niveles de activismo pol&iacute;tico y los de consumo de Internet en varios pa&iacute;ses de Europa con distintos grados de democratizaci&oacute;n. Finalmente, Mar&iacute;a &Aacute;ngeles Rubio Gil hace un an&aacute;lisis con cierto matiz etario, al enfocarse en el tema de la participaci&oacute;n pol&iacute;tica de los j&oacute;venes tomando como referencia la llamada <i>Spanish Revolution</i> &#150;anglicismo para referirse al 15M, incluido el hashtag&#150; pero principalmente con base en sus propias investigaciones sobre la utilizaci&oacute;n que dan los j&oacute;venes espa&ntilde;oles a Internet y las redes sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En suma, se trata de una obra con gran vigencia que arroja luces respecto de las oportunidades que brinda el mundo globalizado e interconectado tecnol&oacute;gicamente, as&iacute; como los dilemas que representa. Ciertamente las experiencias concretas estudiadas por los autores parecieran trazar un escenario bastante halag&uuml;e&ntilde;o, aunque habr&iacute;a que reconocer &#150;como lo hacen pr&aacute;cticamente todos ellos&#150; que existen infinidad de variables que determinan la forma en que se suscita la ciberpol&iacute;tica en un pa&iacute;s o en otro. Para el caso de M&eacute;xico, y de varios pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina, habr&iacute;a que comenzar por cerrar la brecha digital y combatir esta variante de la desigualdad que mantiene a buena parte de la poblaci&oacute;n desconectada del mundo. En ese sentido, la interconectividad universal todav&iacute;a sigue siendo un reto a vencer; aun as&iacute;, el poder de las redes sociales, por ejemplo, ya ha dejado su patente en la convocatoria a manifestaciones p&uacute;blicas o en la denuncia ciudadana que ha llevado al cese de funcionarios. Considerando que la democracia mexicana ha avanzado a pasos muy lentos hasta llegar al punto en que hoy se encuentra, quiz&aacute;s el desarrollo de la ciberpol&iacute;tica tambi&eacute;n sea muy acompasado. La ventaja es que M&eacute;xico ya pertenece al ciberespacio ... y aunque sea por inercia no podr&aacute; rezagarse.</font></p>      ]]></body>
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