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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Ciberdisidencias: De la primavera árabe a Snowden]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><i><b>Ciberdisidencias: De la primavera &aacute;rabe a Snowden</b></i></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mar&iacute;a de Lourdes Ordaz Oca&ntilde;a<sup>1</sup></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Villamil, J. (2014). <i>Ciberdisidencias: De la primavera &aacute;rabe a Snowden</i>. M&eacute;xico: Debate, 43 pp.</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>1</sup> Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana, Unidad Xochimilco, M&eacute;xico.</i> Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:lulabyeordaz@hotmail.com">lulabyeordaz@hotmail.com</a>.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/comso/n24/a12dibujo.jpg"></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Jenaro Villamil, polit&oacute;logo, articulista y acad&eacute;mico, ha colaborado en diversos medios enfocados al an&aacute;lisis pol&iacute;tico. En numerosas publicaciones ha tratado el tema de las telecomunicaciones y sus implicaciones pol&iacute;ticas, lo que le ha dado reconocimiento como especialista en temas de comunicaci&oacute;n. Entre sus publicaciones m&aacute;s recientes est&aacute;n: <i>Si Yo Fuera Presidente, el Reality Show de Pe&ntilde;a Nieto</i> (2009); <i>El Sexenio de Televisa</i> (2011) y <i>Pe&ntilde;a Nieto: el Gran Montaje</i> (2012).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el libro electr&oacute;nico <i>Ciberdisidencias: de la primavera &aacute;rabe a Snowden</i>, Villamil propone un an&aacute;lisis a partir de las protestas que se han llevado a cabo en diferentes partes del mundo y que han tenido en com&uacute;n ser originadas en las redes sociales. A trav&eacute;s de una serie de interrogantes se cuestiona hasta qu&eacute; punto el acceso a la web y a la plataforma Internet 2.0 de forma masiva ha tenido repercusiones en la manera de manifestar la indignaci&oacute;n ante las pol&iacute;ticas de los gobiernos que van en detrimento del bienestar de las sociedades, as&iacute; como el uso que se le ha dado a la informaci&oacute;n que se genera en todo el mundo y que se ha aprovechado en funci&oacute;n de los intereses de los grandes consorcios de la informaci&oacute;n digital para llevar a cabo un espionaje global que pone en riesgo la libertad y el derecho a la intimidad de las personas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde las protestas del llamado M&#45;15 en Madrid hasta las movilizaciones en Brasil por las alzas en los precios del transporte, las redes sociales han tenido un papel fundamental en la organizaci&oacute;n de dichos movimientos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el primer apartado titulado "Hacia un humanismo digital", Villamil hace &eacute;nfasis en las movilizaciones sin precedentes de a&ntilde;os recientes que se han originado alrededor del mundo, sin tener alguna aparente conexi&oacute;n entre ellas ya que surgieron en contextos diferentes. Es decir, protestas que se originan en lugares tan dis&iacute;mbolos como Alemania, Brasil, Turqu&iacute;a y Estados Unidos, teniendo como elemento com&uacute;n haber sido convocadas en las redes sociales. Como subraya el autor: "el elemento igualador y expansivo fue la transformaci&oacute;n de la web 2.0 en una plataforma de convocatoria, contrainformaci&oacute;n, deliberaci&oacute;n y documentaci&oacute;n de los movimientos" (p. 11). As&iacute; mismo, trata el complejo fen&oacute;meno que se genera a la par del uso masivo de la web como v&iacute;a de expresi&oacute;n de cualquier &iacute;ndole y que tiene como resultado estar expuesto a un mayor control a trav&eacute;s del espionaje que ejercen y administran los gobiernos y los grandes intereses empresariales:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La paradoja mayor de esta nueva oleada: las ciberdisidencias se est&aacute;n gestando en las redes sociales y en las grandes plataformas que han sido se&ntilde;aladas por el propio Snowden como mecanismos de espionaje y de control. Despu&eacute;s de esta etapa, la generaci&oacute;n del Facebook, Twitter, Google, YouTube, Instagram, el Smartphone, Skype, Apple no volver&aacute; a ser la misma porque ya comenzaron a vigilar y a protestar utilizando las mismas v&iacute;as que estaban supuestamente destinadas a lo contrario (pp. 10&#45;11).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de este planteamiento, Villamil recupera la postura del fil&oacute;sofo alem&aacute;n Ulrich Beck, quien propone "la formulaci&oacute;n de un nuevo humanismo digital" que promueva fundamentalmente el derecho a la protecci&oacute;n de datos y con ello se deje de vulnerar la libertad de los usuarios de la web.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el apartado "Redes sociales y ciberactivismo", el autor ejemplifica diversos casos de activistas reconocidos en las redes sociales m&aacute;s famosas, y su papel primordial en las manifestaciones pol&iacute;ticas. Haciendo hincapi&eacute; en la creaci&oacute;n, y en algunos casos, en la apropiaci&oacute;n de un nuevo lenguaje especializado en torno a las din&aacute;micas propias de Twitter, Facebook, Instagram, YouTube, etc. El ciberactivismo busca, a trav&eacute;s de dichas plataformas, darle poder a la ciudadan&iacute;a en el sentido de que sea posible ejercer su derecho y capacidad de protesta sin intermediarios y creando sus propios espacios. Villamil menciona que "las coyunturas se han ido gestando a partir de la reciudadanizaci&oacute;n de las protestas sociales. Los partidos, los sindicatos y las viejas clientelas quedaron rebasados" (pp. 12&#45;13).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las redes sociales funcionaron como catalizador de todas las denuncias que se hac&iacute;an en lo individual para conformarse como una postura colectiva, e incluso global. As&iacute; mismo, Villamil sostiene que:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro <i>Power in Movement</i>, escrito en 2010, plante&oacute; ... que no todos los ciudadanos movilizados respond&iacute;an a los mismos est&iacute;mulos aunque s&iacute; compart&iacute;an redes de comunicaci&oacute;n similares, separando a la pol&iacute;tica de las calles de la &eacute;lite institucional y pol&iacute;tica (p. 12).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las redes sociales lograron que se llevara a cabo este peculiar fen&oacute;meno, ya que lejos de pensar igual, o incluso padecer las mismas pol&iacute;ticas, los manifestantes se solidarizaban en torno a las causas de los activistas, sin importar el lugar geogr&aacute;fico de donde proced&iacute;an.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo "El caso mexicano", el polit&oacute;logo lleva a cabo un an&aacute;lisis de las razones por las cuales se origin&oacute; un movimiento de protesta en el que las redes sociales tuvieron un peso importante en su conformaci&oacute;n y desarrollo. Dicho movimiento tuvo eco en grandes sectores de la sociedad en un momento coyuntural para M&eacute;xico. Las elecciones de 2012 se aproximaban en medio de un clima de descontento e indignaci&oacute;n por la situaci&oacute;n pol&iacute;tica que el pa&iacute;s atravesaba con el gobierno de Felipe Calder&oacute;n y las consecuencias de su guerra en contra del narcotr&aacute;fico. Adem&aacute;s de la fuerte crispaci&oacute;n social en torno a las campa&ntilde;as electorales que ten&iacute;an reminiscencias de una campa&ntilde;a de odio echada a andar en 2006 y que hab&iacute;a dejado a la sociedad mexicana dividida. Aunado al poder monop&oacute;lico de los medios de comunicaci&oacute;n que ostentaban cada vez m&aacute;s las televisoras y que coartaban el derecho a la informaci&oacute;n de la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n. En este contexto surgi&oacute; el movimiento #yosoy132 en protesta a la figura de Enrique Pe&ntilde;a Nieto por lo que representaba para un sector de la sociedad, en su mayor&iacute;a estudiantes universitarios con acceso a las redes sociales, quienes a partir de grabaciones propias atestiguaron el repudio que provocaba entre la comunidad universitaria, principalmente. El autor menciona que:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De 2009 a la fecha, en M&eacute;xico y, sobre todo, en las ciudades m&aacute;s pobladas y entre los j&oacute;venes menores de 30 a&ntilde;os el uso intensivo de redes sociales y medios de la web 2.0 gener&oacute; un contrapeso al silenciamiento de los grandes medios institucionales y se convirtieron en un factor deliberativo y de incidencia social muy importantes (p. 18).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es as&iacute; como el activismo pol&iacute;tico ha permeado en las redes sociales y M&eacute;xico no ha sido la excepci&oacute;n al fen&oacute;meno generado y autogestado por la ciudadan&iacute;a con acceso a la web.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con este antecedente, Villamil trata en el apartado titulado "El 68 y la sociedad del espect&aacute;culo", algunas ideas y referencias te&oacute;ricas que fueron tomadas como banderas en los movimientos estudiantiles de 1968 alrededor del mundo. Inicialmente se refiere a uno de los planteamientos fundamentales de Walter Benjamin, que Villamil parafrasea de la siguiente manera:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los sucesos contempor&aacute;neos no son la sucesi&oacute;n de una serie de eventos, en progreso continuo hacia adelante, sino un juego circular, donde los ciclos y las crisis vuelven a presentarse, con rostros distintos, lenguajes novedosos, pero reclamos similares (p. 26).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con esta idea el autor hace &eacute;nfasis en el estudio de los acontecimientos actuales desde una perspectiva hist&oacute;rica. Haciendo menci&oacute;n de los te&oacute;ricos emblem&aacute;ticos de esta &eacute;poca como Debord, Marcuse, Adorno, Horkheimer y Fromm, quienes conformaron las ideas principales del movimiento estudiantil, Villamil rememora el surgimiento de este movimiento como protesta a lo que se denominaba la "sociedad del espect&aacute;culo" (retomando el t&iacute;tulo de la obra de Debord) misma que se conceb&iacute;a como una sociedad alienada por la industria del entretenimiento y que buscaba administrar el tiempo de ocio provocando el vac&iacute;o. En este sentido, los estudiantes ser&iacute;an los <i>sujetos revolucionarios</i> que luchar&iacute;an por el cambio del <i>establishment</i>. Es as&iacute; como Villamil pone en contexto hist&oacute;rico un periodo de la historia en el cual los movimientos estudiantiles alrededor del mundo fueron parteaguas. En 1968 fue la contracultura y la cr&iacute;tica al "orden deseable en la postguerra" (p. 28). Actualmente sostiene que, aunque pocos j&oacute;venes est&aacute;n al tanto de las tesis principales de Debord y de la escuela de Frankfurt, est&aacute;n participando activa y cr&iacute;ticamente "para confrontar a la m&aacute;s antigua especializaci&oacute;n del espect&aacute;culo: el poder" (p. 28). El poder que busca la permanencia y el control de todos los elementos a su alrededor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo "2008&#45;2013 la sociedad de la informaci&oacute;n" contextualiza y, de cierta forma, saca a relucir algunos elementos comparativos tratando el cambio significativo que han tenido las tecnolog&iacute;as en las din&aacute;micas de las sociedades y c&oacute;mo las grandes corporaciones especializadas en la inform&aacute;tica han sido cada vez m&aacute;s relevantes e influyentes en las formas de interacci&oacute;n social. Villamil lo expresa as&iacute;:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La diferencia sustancial entre la cr&iacute;tica de la sociedad del espect&aacute;culo y la sociedad de la informaci&oacute;n &#8722;t&eacute;rmino acu&ntilde;ado en los a&ntilde;os ochenta&#8722; es que los instrumentos de alienaci&oacute;n se sofisticaron y se volvieron m&uacute;ltiples. Las plataformas convergentes le deben al Internet y a la digitalizaci&oacute;n la posibilidad de que desde un Smartphone o una PC se generen movimientos alternativos. Pero estas mismas herramientas se han convertido en poderosos instrumentos de control y de espionaje, a la usanza de la distop&iacute;a orwelliana y en sinton&iacute;a con la tesis de Foucault sobre el pan&oacute;ptico y la cultura de la vigilancia y el castigo (p. 30).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se han incorporado varios conceptos que se vuelven cada vez m&aacute;s comunes en el lenguaje cotidiano de las j&oacute;venes generaciones tales como: triple play, digitalizaci&oacute;n, convergencia, web 2.0, redes sociales, etc., a partir de la generalizaci&oacute;n de estos nuevos elementos y los artilugios necesarios para aprovechar estas condiciones, las nuevas generaciones &#8722;las cibergeneraciones como les han llamado&#8722; han tenido que enfrentarse a la misma problem&aacute;tica referente a la carga ideol&oacute;gica de los contenidos aunado a la posibilidad de espionaje que subyace a estas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n. El autor sostiene:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En otras palabras, la cibergeneraci&oacute;n pronto se encontr&oacute; con la contraparte de la propia utop&iacute;a: la sociedad de la informaci&oacute;n no trae consigo, necesariamente, m&aacute;s libertades y mayor democracia. Por el contrario, se multiplican tambi&eacute;n los mecanismos de control (p. 33).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A causa de estas inquietudes en los cada vez m&aacute;s usuarios de la red, se conformaron movimientos de ciberdisidencia en Europa. Un ejemplo de estos fueron: Criptopunk y Cypherpunk, de los que surgi&oacute; Wikileaks y el Proyecto Tor, movimientos que buscan preservar la intimidad y la secrec&iacute;a en la actividad de los cibernautas. Ellos sostienen, fundamentalmente, que Internet puede ser el medio por el cual se controle a la humanidad, que existe la posibilidad de vigilar en tiempo real y de forma totalizadora a los usuarios, y que el almacenamiento masivo, contenido en la nube digital, consiste en almacenar todas las telecomunicaciones que se realicen en cualquier computadora, incluyendo las realizadas desde los tel&eacute;fonos inteligentes, logrando un control total de grupos e individuos a trav&eacute;s de su actividad en las telecomunicaciones.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo "Big Data y Snowden. El negocio del control", Villamil pone ejemplos claros de los principales personajes de la ciberdisidencia que han puesto en entredicho a los gobiernos y a grandes corporativos demostrando de forma contundente el espionaje que han llevado a cabo alevosamente. Edward Snowden revel&oacute; que existe una vigilancia del intercambio de datos v&iacute;a Internet y de telefon&iacute;a celular a trav&eacute;s de un sistema llamado prism, el cual intercepta las comunicaciones que se dan a trav&eacute;s de los dispositivos. Es importante se&ntilde;alar que esto no se ha limitado a las poblaciones sino que los jefes de Estado, mismos que han cooperado para que exista esta vigilancia, tambi&eacute;n han sido sujetos de espionaje de sus correos personales y tel&eacute;fonos celulares. Villamil plantea al respecto que:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No se trataba de un sistema de "entrega de datos" habitual, a solicitud de la nsa, sino de un "acceso directo" a las cuentas de los ciudadanos. "En buena conciencia, no puedo permitir que el gobierno de Estados Unidos destruya la intimidad, la libertad de Internet y las libertades fundamentales de las personas con esta m&aacute;quina de vigilancia que est&aacute;n construyendo en secreto", declar&oacute; Snowden esa ocasi&oacute;n (p. 37).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el gobierno de Obama, y a la par de Bradley Manning y Julian Assange, Snowden representa al enemigo de su sistema y una peligrosa amenaza a su forma de control. Es importante resaltar lo parad&oacute;jico que resulta que dichas denuncias se hayan formulado a trav&eacute;s de las mismas herramientas acusadas de ser espiadas y vigiladas. Como el autor se&ntilde;ala:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las disidencias no van a disminuir. Por el contrario, ante el intento evidente de expandir nuevas f&oacute;rmulas de control, surgir&aacute;n movilizaciones globales y denuncias que pueden quebrar a las "grandes hermanas" de la cibergeneraci&oacute;n. En realidad estamos ante la punta de un <i>iceberg</i> (p. 39).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El planteamiento principal del libro <i>Ciberdisidencias. De la primavera &Aacute;rabe a Snowden</i>, es poner en la palestra el complejo fen&oacute;meno que ha desatado el uso masivo de la web. Tomando en cuenta no solo las grandes bondades que significa la facilidad y la universalidad de llevar a cabo un intercambio global de informaci&oacute;n, sino, adem&aacute;s, poniendo en un justo medio la posibilidad de que estas nuevas din&aacute;micas de comunicaci&oacute;n se conviertan justamente en un pan&oacute;ptico global que lleve a controlar de forma cada vez m&aacute;s totalitaria a las poblaciones a trav&eacute;s de sus comunicaciones, de las m&aacute;s &iacute;ntimas a aquellas que busquen cr&iacute;tica y oposici&oacute;n a determinado gobierno, convirti&eacute;ndose en v&iacute;ctimas de su actividad en la web.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Actualmente el tratamiento de las tem&aacute;ticas en torno a la comunicaci&oacute;n digital adquieren mayor relevancia por ser un fen&oacute;meno que se hace cada vez m&aacute;s presente en la cotidianidad, as&iacute; como por la complejidad que le subyace, mismo que contrae una serie de implicaciones y consecuencias que estamos en proceso de conocer y entende<a id="x.220493"></a>r.</font></p>      ]]></body>
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