<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0188-252X</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Comunicación y sociedad]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Comun. soc]]></abbrev-journal-title>
<issn>0188-252X</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad de Guadalajara, Departamento de Estudios de la Comunicación Social]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0188-252X2015000100013</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Cuando el rock mexicano se convierte en un espacio político]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Zires]]></surname>
<given-names><![CDATA[Margarita]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Autónoma Metropolitana  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Xochimilco Distrito Federal]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2015</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2015</year>
</pub-date>
<numero>23</numero>
<fpage>255</fpage>
<lpage>260</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0188-252X2015000100013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0188-252X2015000100013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0188-252X2015000100013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Cuando el rock mexicano se convierte en un espacio pol&iacute;tico</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>&#160;</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Margarita Zires<sup>1</sup></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>De la Peza, M. C. (2014). <i>El rock mexicano. Un espacio en disputa</i>. M&eacute;xico: Tintable/Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#45;Xochimilco, 239 pp.</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><i>1</i></sup> <i>Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#45;Xochimilco, M&eacute;xico. </i>Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:zires@correo.xoc.uam.mx" target="_blank">zires@correo.xoc.uam.mx</a> y <a href="mailto:margaritazires@gmail.com" target="_blank">margaritazires@gmail.com</a>.&#160;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/comso/n23/a13i1.jpg"></font></p> 	    <p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">No, no, la m&uacute;sica no es    <br>  	  una mercanc&iacute;a, la m&uacute;sica es una    <br> forma de vida, es una manera de    <br> pensar, la m&uacute;sica es una ventana    <br> en donde cada vez que suena    <br> podemos darnos cuenta de diferentes    <br> realidades, generar algo colectivo    <br> como pueden ser los c&iacute;rculos de paz,    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> lo que llam&aacute;bamos antes <i>slam</i> pero    <br> ahora son c&iacute;rculos de paz.    <br> 	(Rocco, miembro de Maldita Vecindad).</font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">&#160;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El rock ha tenido muy diferentes significaciones sociales, econ&oacute;micas, culturales y pol&iacute;ticas. Los rockeros han luchado por darle sentidos particulares a su m&uacute;sica a partir de la forma como tocan la m&uacute;sica, el contenido de sus canciones, el p&uacute;blico al que se dirigen, as&iacute; como los circuitos en los que producen y circulan. Las industrias culturales han luchado por otorgarle un sentido comercial espec&iacute;fico al favorecer a ciertos compositores, cantantes, grupos; al comercializarlos e imponerles ciertas reglas de producci&oacute;n, circulaci&oacute;n y funcionamiento. Los espectadores que lo escuchan y vibran con &eacute;l tambi&eacute;n han participado en esta batalla al o&iacute;rlo, elegir una variante como favorito, consumirlo y disfrutarlo de una manera singular. Los estudiosos del rock, cronistas, periodistas, historiadores, soci&oacute;logos, antrop&oacute;logos, comunic&oacute;logos han luchado tambi&eacute;n por subrayar una dimensi&oacute;n espec&iacute;fica de este fen&oacute;meno. El rock mexicano es un espacio en disputa. Esta es una idea que recorre el libro. Hay m&uacute;ltiples intereses que lo acechan y miradas que lo abordan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La autora escoge una perspectiva, destacar la dimensi&oacute;n pol&iacute;tica del rock como un espacio de expresi&oacute;n de conflictos, diferencias, desacuerdos, as&iacute; como de deliberaci&oacute;n p&uacute;blica y acci&oacute;n concertada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existe un rock m&aacute;s conservador, comercial, que se ha dejado absorber por las industrias culturales, ligado a la canci&oacute;n amorosa, que remite al espacio &iacute;ntimo y privado de las relaciones de pareja. En este estudio se privilegian otros aspectos, el momento en el que el rock se convierte en un acontecimiento pol&iacute;tico in&eacute;dito, que irrumpe en la escena para tomar la palabra en el espacio p&uacute;blico y enunciar algo que concierne a la vida colectiva, a la manera como vivimos juntos y cantar que otra sociedad es posible. La mirada se dirige al momento en el que ese rock se vuelve visible, audible para la sociedad y deviene manifestaci&oacute;n p&uacute;blica. Las perspectivas de la filosof&iacute;a pol&iacute;tica como las de Ranci&egrave;re y Arendt alimentan este enfoque al abordar la pol&iacute;tica m&aacute;s all&aacute; de los partidos y la administraci&oacute;n p&uacute;blica. La pol&iacute;tica, en ese sentido, es un espacio de libertad, de emancipaci&oacute;n, en &eacute;l ciertos rockeros viven un proceso de subjetivaci&oacute;n, dejan de ser en cierta medida los cantantes acoplados al sistema de producci&oacute;n de las industrias culturales para establecer un desacuerdo social colectivo; asumen los agravios sociales particulares de los j&oacute;venes, as&iacute; como los de otras colectividades y los hacen propios. Se levantan en nombre de esos desacuerdos que logran formular en contextos de visibilidad p&uacute;blica. Se convierten a veces en parte de otras comunidades, en lucha y en disputa, cantan, por ejemplo, como parte del "Todos somos Atenco", del "Todos somos la APPO" o del "Yosoy132". Carmen de la Peza trata el tema del rock y el movimiento zapatista, as&iacute; como del rock y el proceso electoral en el a&ntilde;o 2006. Muestra como el rock <i>underground</i>, no comercial, ha mantenido una vinculaci&oacute;n con los movimientos sociales y c&oacute;mo el concierto de rock se puede transformar en mitin pol&iacute;tico (p. 222).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para analizar la dimensi&oacute;n pol&iacute;tica del rock, la autora trabaja los aspectos sem&aacute;nticos y pragm&aacute;ticos. Estudia, por un lado, el contenido y sentido pol&iacute;tico de las canciones, o sea, los discursos, y por otro lado, su contexto de enunciaci&oacute;n, la puesta en escena del rock, su performatividad, su representaci&oacute;n, en tanto acci&oacute;n pol&iacute;tica. En la primera parte del libro el &eacute;nfasis est&aacute; puesto en la dimensi&oacute;n performativa, mientras que en la segunda se encuentra en los discursos de las canciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La especificidad comunicativa del rock es un aspecto importante. Debido a ello, el rock es considerado como un g&eacute;nero de comunicaci&oacute;n discursiva que involucra poes&iacute;a oral, m&uacute;sica, canto y puesta en escena. Esto lleva a De la Peza a considerar tambi&eacute;n la dimensi&oacute;n corporal en las representaciones de los rockeros, el modo particular de aparecer en los espacios p&uacute;blicos de interacci&oacute;n colectiva. Desde esa perspectiva, las canciones en tanto enunciados o discursos est&aacute;n configuradas en su sentido por un contexto social particular en el que se producen, circulan, en el que son emitidas por alguien y dirigidas a alguien; un espacio dial&oacute;gico en el que el poder se pone en juego.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n la autora, las canciones no son ideas inmanentes de un compositor, de un cantautor, est&aacute;n en di&aacute;logo con los m&uacute;ltiples discursos que circulan en un momento social determinado. Las canciones son polif&oacute;nicas, est&aacute;n atravesadas por las "voces de la moral, del derecho, de la tradici&oacute;n, de la familia, de la religi&oacute;n, frente a las cuales los sujetos se posicionan consciente o inconscientemente: se someten, las contestan o las subvierten" (p. 15).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro muestra toda la trayectoria de investigaci&oacute;n de De la Peza en el campo de los estudios de la m&uacute;sica popular en M&eacute;xico, su reflexi&oacute;n transdisciplinaria sobre el fen&oacute;meno del bolero, as&iacute; como sobre el narcocorrido, en el marco de los estudios de la comunicaci&oacute;n con el fin de desentra&ntilde;ar los procesos complejos de producci&oacute;n social de sentido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la introducci&oacute;n se ofrece un recorrido cr&iacute;tico por distintos estudios del rock de corte period&iacute;stico, sociol&oacute;gico, hist&oacute;rico, antropol&oacute;gico, entre otros, con los cuales se dialoga en el trayecto del libro. Este recorrido es un instrumento muy &uacute;til para cualquier investigador que se acerque al fen&oacute;meno del rock, ya que lo ubica con las m&uacute;ltiples perspectivas te&oacute;ricas y las metodolog&iacute;as de an&aacute;lisis m&aacute;s importantes que han permeado este campo de estudio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La autora considera que las canciones forman parte del "murmullo social", de la memoria colectiva de una comunidad. En ese sentido, son "dispositivos de almacenamiento y elaboraci&oacute;n simb&oacute;lica de memorias individuales y colectivas diversas" (p. 29). En el tercer cap&iacute;tulo titulado "De cr&oacute;nicas, memorias y conmemoraciones" queda clara la riqueza de este planteamiento. En &eacute;l se recuperan algunas canciones que pueden ser consideradas como una memoria de la cr&iacute;tica social a la sociedad capitalista y de los sectores populares excluidos. Nos encontramos con las canciones de El Tri que denuncian la corrupci&oacute;n, el autoritarismo, los actos de represi&oacute;n y la ineficacia del Estado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Recurre a las canciones del rock rupestre de Rockdrigo Gonz&aacute;lez, quien canta para los h&eacute;roes an&oacute;nimos de la ciudad, para los asalariados, para las amas de casa, los intelectuales, los empresarios, los pol&iacute;ticos "todos sometidos a la maquinaria invisible e impersonal del sistema capitalista que los gobierna y aniquila" (p. 118).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo titulado "De risas, burlas y confrontaciones", De la Peza dirige su mirada a estudiar el fen&oacute;meno del realismo grotesco que citando a Bajt&iacute;n:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Significa entrar en comunicaci&oacute;n con la parte inferior del cuerpo, el vientre, los &oacute;rganos genitales y en consecuencia, con los actos como el coito, el embarazo y el alumbramiento, la absorci&oacute;n de los alimentos y la satisfacci&oacute;n de las necesidades naturales (p. 141).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta visi&oacute;n de lo grotesco le permite a la autora destacar las particularidades de un tipo de rock: el punk y el hip&#45;hop, g&eacute;neros en los que se confrontan la est&eacute;tica tradicional y la arrogancia del artista. Este tipo de rockeros cantan "en nombre de la poblaci&oacute;n juvenil urbana, abandonada y lumpen" (p. 144). Los atuendos que los caracterizan hacen alarde de desali&ntilde;o y excentricismo. No falta la ropa negra, las cadenas, las calaveras; con un vocabulario llamado obsceno, y con gestos corporales que chocan con las buenas maneras de comportarse en la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este contexto, De la Peza aborda las contradicciones que se expresan en el grupo de Molotov que, por un lado, confronta algunos aspectos del poder, del Estado, la hipocres&iacute;a de una sociedad conservadora y represiva, pero, por otro lado, reproduce con lujo de detalles el sexismo y la misoginia. La canci&oacute;n tan famosa que ha generado mucha pol&eacute;mica y que se titula "Qu&iacute;tate, que masturbas" es muy elocuente en este sentido. La autora analiza el mismo t&iacute;tulo de la canci&oacute;n como expresi&oacute;n de una actitud de rechazo a la mujer; los siguientes p&aacute;rrafos son tambi&eacute;n ilustraci&oacute;n de un machismo exacerbado:</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Antes estabas delgada con los pechos firmes y las nalgas bien paradas pero ahora ya est&aacute;s muy aguada ya no hay quien te quiera y est&aacute;s amargada contigo ya no siento nada golfa, golfa interesada qu&iacute;tate que masturbas, qu&iacute;tate, qu&iacute;tate que masturbas perra arrabalera, perra arrabalera te crees que pareces la vieja m&aacute;s buena te vistes bonito y no hay quien te crea, luego te extra&ntilde;a que nadie te quiera, pues todos pensamos que traes gonorrea, por ah&iacute; ya me dijo un fulano que ahora te gusta tambi&eacute;n por el ano, ya no controlas la calentura (p. 151).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El discurso de Molotov, seg&uacute;n este estudio, "en lugar de confrontar el discurso instituido, se suma a &eacute;l; lo legitima al repetirlo, y se adhiere a una ampl&iacute;sima comunidad de hablantes de donde ese discurso saca su fuerza, su poder" (p. 159 ). Se argumenta que el Estado mismo legitima el trato denigratorio hacia las mujeres, a quien acusa como responsables de los mismos actos de violencia que sufren, y, por otro lado, las considera seres sin valor ni importancia. Surge entonces la pregunta: &#191;habr&iacute;a que censurar este tipo de canciones o discursos? Ante ello, la autora responde que la censura es contraproducente, ya que aumenta las facultades del Estado y disminuye los espacios de visibilidad pol&iacute;tica en donde se podr&iacute;an denunciar y confrontar los actos discriminatorios mencionados. De hecho, las raperas como "Batallones femeninos" de Ciudad Ju&aacute;rez confrontan con sus canciones el sexismo y el poder estatal que lo sostiene.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunas raperas como Jezzy P reivindican el espacio del hip&#45;hop como un espacio propio y su derecho a participar en &eacute;l como mujeres, ya que es una escena dominada por los hombres y por la cual han tenido que luchar arduamente las rockeras. Sus canciones son clara confrontaci&oacute;n al discurso de Molotov: "Nada m&aacute;s suave que lo que te entretiene/ aqu&iacute; el que ladra mucho con agallas lo sostiene nene,/ no necesito andarme quitando la ropa/ el talento desnudo es el que de veras se nota" (p. 169).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo del libro que se llama "Rock, raza y construcci&oacute;n m&iacute;tica de la naci&oacute;n", se retoma la cr&iacute;tica postcolonial a la concepci&oacute;n de Anderson de una naci&oacute;n imaginada como un espacio homog&eacute;neo y vac&iacute;o, en el que los ciudadanos se identifican tambi&eacute;n de una manera uniforme con ella. Seg&uacute;n De la Peza, esta visi&oacute;n que niega el conflicto se pone en duda en las mismas canciones de dos grupos de rock: Pante&oacute;n Rococ&oacute; y Kinto Sol, los cuales contestan el mito de la naci&oacute;n mexicana como una naci&oacute;n homog&eacute;nea. Por un lado, est&aacute; Pante&oacute;n Rococ&oacute; que en el contexto del levantamiento zapatista canta desde el lugar del ind&iacute;gena invisibilizado hasta ese momento y lo reivindica junto con el Ej&eacute;rcito Zapatista de Liberaci&oacute;n Nacional (EZLN) en la idea de que "Nunca m&aacute;s un M&eacute;xico sin nosotros". La autora se&ntilde;ala que:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El movimiento zapatista reclama para los ind&iacute;genas de Chiapas y de todo el pa&iacute;s, un "lugar" como parte de la naci&oacute;n mexicana de la que han sido excluidos, en la que no han tenido parte, en la que han sido tratados como extranjeros o como ciudadanos de segunda (p. 203).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este conjunto musical conviene con esta idea y le dedica un corrido al subcomandante Marcos: "Vuela, vuela palomita/corre y dile a los farsantes,/que ya se acab&oacute; el ag&uuml;ita/pues lleg&oacute; el subcomandante" (p. 203).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin tratar de idealizar la lucha pol&iacute;tica que se dirime en el espacio abierto por el rock, la autora considera que:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No es posible afirmar de manera un&iacute;voca que el rock contesta y subvierte la cultura hegem&oacute;nica y dominante. Lo que en este trabajo se ha mostrado es al rock como un espacio de lucha social y pol&iacute;tica en el que el poder se pone en juego. Las tensiones y conflictos entre clases dominantes y subalternas que se expresan en el rock no son binarias ni lineales (p. 217).</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El lector encontrar&aacute; en este libro m&uacute;ltiples claves de an&aacute;lisis del rock y de los fen&oacute;menos musicales en Am&eacute;rica Latina.</font></p>      ]]></body>

</article>
