<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0188-252X</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Comunicación y sociedad]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Comun. soc]]></abbrev-journal-title>
<issn>0188-252X</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad de Guadalajara, Departamento de Estudios de la Comunicación Social]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0188-252X2014000100015</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[¿A dónde hemos llegado? Un siglo de vanguardias artísticas en Occidente]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cortazar Rodríguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Francisco Javier]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad de Guadalajara  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<numero>21</numero>
<fpage>319</fpage>
<lpage>323</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0188-252X2014000100015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0188-252X2014000100015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0188-252X2014000100015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>&iquest;A d&oacute;nde hemos llegado? Un siglo de vanguardias art&iacute;sticas en Occidente</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Francisco Javier Cortazar Rodr&iacute;guez<sup>1</sup></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Gran&eacute;s, C. (2011). <i>El pu&ntilde;o invisible. Arte, revoluci&oacute;n y un siglo de cambios culturales.</i> M&eacute;xico: Taurus, 492 pp.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>1</sup> Universidad de Guadalajara, M&eacute;xico.</i> Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:fcovier@yahoo.com">fcovier@yahoo.com</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/comso/n21/a15f1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El pu&ntilde;o invisible. Arte, revoluci&oacute;n y un siglo de cambios culturales</i> es el libro ganador del Premio Internacional de Ensayo Isabel Polanco 2011, convocado anualmente por el grupo editorial Santillana. Su autor es Carlos Gran&eacute;s, colombiano, doctor en antropolog&iacute;a especializado en arte, colaborador de <i>Letras Libres,</i> asistente de direcci&oacute;n en la C&aacute;tedra Vargas Llosa, conferencista en temas de literatura y arte, y autor de varios ensayos sobre el tema.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro constituye un trabajo ambicioso que resuelve bastante bien algunos de los problemas a los que se enfrenta, a saber: la influencia de las vanguardias art&iacute;sticas en los cambios culturales del mundo Occidental, desde los primeros a&ntilde;os del siglo XX hasta el movimiento de los indignados en 2011 en Espa&ntilde;a. Trabajo monumental por enfrentarse a un mar de informaci&oacute;n de grupos, artistas, corrientes, fen&oacute;menos art&iacute;sticos y movimientos sociales de muy diverso alcance, ambiciones, propuestas y estilos, que van desde la pl&aacute;stica a la m&uacute;sica y de la literatura a la instalaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de toda la informaci&oacute;n, el autor, Carlos Gran&eacute;s, logra construir un buen gui&oacute;n expositivo, con una prosa fluida, lejos de academicismos y con total ausencia de notas a pie de p&aacute;gina. Su virtud estil&iacute;stica es tal que al texto no le hacen falta ilustraciones para que el lector comprenda las constantes referencias a las obras art&iacute;sticas a las que se refiere. Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas. A pesar de sus virtudes el texto adolece de algunos problemas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro est&aacute; dividido en dos grandes bloques expositivos, llamados respectivamente "Primer tiempo" y "Segundo tiempo". El primero cubre de los a&ntilde;os 1908, con el surgimiento de las primeras vanguardias art&iacute;sticas como el Dada&iacute;smo y el Futurismo, hasta los movimientos juveniles y revolucionarios de 1968. La segunda parte comprende desde 1968 hasta mayo de 2011, centrado en las nuevas tendencias del arte contempor&aacute;neo, el espect&aacute;culo, el entretenimiento art&iacute;stico y algunos de los nuevos movimientos sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primera parte est&aacute; estructurada en breves cap&iacute;tulos que incluyen el a&ntilde;o y lugar de referencia al que alude cada uno de ellos, tambi&eacute;n es la parte m&aacute;s s&oacute;lida e ilustrativa del periplo por el que nos hace transcurrir Carlos Gran&eacute;s. Cada cap&iacute;tulo est&aacute; acompa&ntilde;ado de las fechas y la ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica de la vanguardia que analiza, lo que en principio parece limitar el an&aacute;lisis al atomizar eventos tan divergentes pero que a la larga queda claro que es un hilo expositivo adecuado para dar cuenta de los aportes y limitaciones de cada vanguardia, as&iacute; como de la gran variedad de ellas que existieron y lo que nos heredaron. Incluso hay algunos cap&iacute;tulos notables, como el referido al Situacionismo y su l&iacute;der, Guy Debord (a quien debemos las primeras tesis de la hoy llamada sociedad del espect&aacute;culo) que no ha sido completamente comprendido hasta el momento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La premisa de la que parte el autor es: &iquest;por qu&eacute; el arte contempor&aacute;neo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os se caracteriza por ser tan falto de propuestas est&eacute;ticas s&oacute;lidas a pesar de ser, de alguna forma, heredero de las vanguardias art&iacute;sticas que pretend&iacute;an revolucionar la sociedad a trav&eacute;s del arte?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, Gran&eacute;s se esfuerza por conducir al lector a trav&eacute;s del complejo itinerario del arte contempor&aacute;neo que surge con las vanguardias art&iacute;sticas y nos muestra c&oacute;mo muchas de ellas part&iacute;an de propuestas, manifiestos, panfletos y provocaciones en su intento por revolucionar los mundos del arte y de la vida misma. Al lector le queda claro que muchos de estos intelectuales y artistas lograron escandalizar a la sociedad de su &eacute;poca gracias a sus ocurrencias, obras y proclamas, pero que r&aacute;pidamente sus mismas propuestas quedaron rebasadas por la realidad de los hechos sociales y pol&iacute;ticos y el desgaste natural de los propios movimientos, quienes se afanaban en la novedad y el esc&aacute;ndalo, precisamente por eso, pronto dejaban de ser algo novedoso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este es uno de los puntos d&eacute;biles de Gran&eacute;s, la ausencia de un contexto sociopol&iacute;tico y econ&oacute;mico m&aacute;s amplio que sirva de tel&oacute;n de fondo a su exposici&oacute;n, pues pasa por alto el desarrollo del capitalismo como sistema que impacta en el arte y la cultura de formas m&aacute;s sutiles, las guerras y conflictos armados por los que atravesaron muchas de las vanguardias que describe, los conflictos ideol&oacute;gicos de la Guerra Fr&iacute;a y en torno al cual muchos artistas e intelectuales tomaron partido. Es decir, el texto sufre de cierto idealismo filos&oacute;fico, seg&uacute;n el cual son las ideas las que determinan el transcurso de la historia, pero es bien sabido que no bastan los panfletos, proclamas y esc&aacute;ndalos art&iacute;sticos para determinar el transcurrir de la cultura y de la sociedad, mucho menos de los hechos pol&iacute;ticos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la segunda parte, Gran&eacute;s intenta explicar las razones por las que las vanguardias art&iacute;sticas fueron cayendo en la vacuidad, el espect&aacute;culo m&aacute;s fr&iacute;volo, el comercio m&aacute;s descarado, la banalizaci&oacute;n y en la total ausencia de propuestas est&eacute;ticas. Si las vanguardias art&iacute;sticas pretend&iacute;an revolucionar la sociedad, &iquest;c&oacute;mo es que el arte contempor&aacute;neo se ha transformado en todo lo contrario, en un sistema que solo busca vender a precios exorbitantes obras carentes de propuesta, alimentando egos y convirtiendo en estrellas de la far&aacute;ndula a sus protagonistas? De la propuesta de revoluci&oacute;n permanente a la sociedad del espect&aacute;culo con sus alfombras rojas y reflectores.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La divisi&oacute;n del libro en dos partes constituye un gui&ntilde;o a la cl&aacute;sica obra de Carlos Marx, <i>El dieciocho brumario de Luis Bonaparte,</i> donde la historia se repite, primero como tragedia, despu&eacute;s como comedia. De acuerdo con esta premisa, Gran&eacute;s sit&uacute;a el parteaguas en 1968 y los movimientos que en ese a&ntilde;o sucedieron en ciudades importantes del mundo. Para el caso del arte, el punto de inflexi&oacute;n est&aacute; representado por Andy Warhol. El extra&ntilde;o t&iacute;tulo del libro <i>El pu&ntilde;o invisible</i> est&aacute; tomado de la jerga del boxeo, donde se emplea esa frase para hablar del pu&ntilde;o del contrincante que no se ve venir y golpea con fuerza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el autor, Andy Warhol, representante del pop art, es tambi&eacute;n la figura que en adelante imprimir&aacute; su influjo en la obra art&iacute;stica por medio de su sistema de manufactura (sus ayudantes y su taller, no por nada llamado <i>The factory)</i> y su tem&aacute;tica (objetos cotidianos convertidos en obra digna de ser admirada gracias al demiurgo del artista). Si bien fue Marcel Duchamp, quien por medio de su famoso urinal expuesto como obra de arte inaugura esta tendencia, es con Andy Warhol que el sistema del arte se convierte en una m&aacute;quina de hacer dinero y adquirir notoriedad medi&aacute;tica. En adelante el arte contempor&aacute;neo conocer&aacute; un largo periodo caracterizado por el efectismo, la notoriedad art&iacute;stica a fuerza de crear esc&aacute;ndalos antes que por el talento de los creadores y la subida exorbitante de precios. Esta segunda parte, la m&aacute;s corta del trabajo, es un largo informe sobre la decadencia del arte contempor&aacute;neo que, a diferencia de la primera parte, es m&aacute;s floja en sus alcances explicativos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta segunda parte el ensayista colombiano se explaya al desnudar al rey del momento, desde el culto a la fama de Warhol y Jeff Koons, al empleo de la mercadotecnia contestataria en los Sex Pistols de Malcom McLaren, el reduccionismo panfletario de varias tendencias multiculturales, el arte corporal inaugurado por el Accionismo Vien&eacute;s caracterizado por las laceraciones como espect&aacute;culo est&eacute;tico, el hedonismo escult&oacute;rico de Damien Hirst, el discurso pseudote&oacute;rico del curador que justifica y crea la obra de arte inexistente y la contracultura revolucionaria (sexo, drogas y rock and roll) como parte de la cultura del entretenimiento. Desafortunadamente esta parte del libro carece de un punto anal&iacute;tico que permita profundizar en las ideas y comprender los mecanismos que han contribuido a hacer del arte contempor&aacute;neo un arte vacuo caracterizado por el culto a la fama y la persecuci&oacute;n de la ganancia econ&oacute;mica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aqu&iacute; la exposici&oacute;n del autor cambia de tono para ser un largo lamento, muy entretenido y muy bien informado, pero tambi&eacute;n muy cercano a los discursos nost&aacute;lgicos donde se a&ntilde;oran los tiempos pasados, donde los artistas y las vanguardias de anta&ntilde;o ten&iacute;an algo que decir.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pese a su fluidez narrativa y pertinencia cr&iacute;tica esta parte del ensayo se queda en la epidermis de la cultura impidi&eacute;ndonos ver lo que hay m&aacute;s all&aacute;. Abundante en an&eacute;cdotas y esc&aacute;ndalos, que funcionan muy bien como tel&oacute;n de fondo y atm&oacute;sfera, pero ellas por s&iacute; mismas no bastan para armar una explicaci&oacute;n convincente sobre las derivas del arte contempor&aacute;neo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro cierra con un &uacute;ltimo cap&iacute;tulo donde Gran&eacute;s explora algunas de las reivindicaciones del movimiento de los Indignados de mayo de 2011 en Espa&ntilde;a, cuyos principales requerimientos giraban en torno a exigir al gobierno seguridad laboral, bienestar econ&oacute;mico para el futuro, educaci&oacute;n, salud y prestaciones de desempleo, reivindicaciones signo de la individualidad contempor&aacute;nea, muy lejos de las ambiciones de las primeras revoluciones sociales y de las propuestas de las vanguardias art&iacute;sticas de los primeros a&ntilde;os del siglo XX.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro tiene otros fallos, por ejemplo, si bien la vacuidad y las propuestas est&eacute;ticas cuestionables del arte contempor&aacute;neo son un signo de la &eacute;poca, &eacute;ste no se explica sin la existencia de un sistema galer&iacute;stico, muse&iacute;stico y curatorial que lo soporte y le d&eacute; sentido de cara al p&uacute;blico. Tampoco se puede exagerar que todo el arte contempor&aacute;neo se mueva con la misma l&oacute;gica o tenga las mismas caracter&iacute;sticas que le atribuye el ensayista colombiano, quien pasa por alto mucho del arte y de la cultura de calidad que se produce en Latinoam&eacute;rica y se expone con frecuencia en los mercados internacionales, pues Carlos Gran&eacute;s se detiene solo en las vanguardias y artistas contempor&aacute;neos m&aacute;s medi&aacute;ticos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de sus fallos y limitaciones, el libro constituye un aporte valioso por la cantidad de informaci&oacute;n, su capacidad de s&iacute;ntesis, la exposici&oacute;n de las propuestas de las vanguardias art&iacute;sticas, la fluidez narrativa y por el acercamiento a las importantes transformaciones que ha sufrido el mundo del arte contempor&aacute;neo.</font></p>      ]]></body>
</article>
