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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Los b&aacute;rbaros. Ensayo sobre la mutaci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Zeyda Rodr&iacute;guez Morales<sup>1</sup></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Baricco, A. (2008). <i>Los b&aacute;rbaros. Ensayo sobre la mutaci&oacute;n.</i> Barcelona: Anagrama, 252 pp.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>1</sup> Universidad de Guadalajara, M&eacute;xico.</i> Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:zeydaisabel@hotmail.com">zeydaisabel@hotmail.com</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto <i>Los b&aacute;rbaros. Ensayo sobre la mutaci&oacute;n</i> de Alessandro Baricco tiene un tono literario, ensay&iacute;stico y filos&oacute;fico, no en balde su autor realiz&oacute; estudios de licenciatura en esta disciplina. Su aire un tanto informal al haberlo escrito al vuelo, semana a semana, sin dar tiempo a la reflexi&oacute;n profunda, le permite aventurar libremente sus ideas, que en palabras del propio Baricco, fue "una tentativa de pensar, escribiendo".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los textos que componen <i>Los b&aacute;rbaros</i> parten de una inquietud no solo del autor sino compartida por todos los interesados por vocaci&oacute;n y/o por profesi&oacute;n, al estudio de lo social: se percibe "en el ambiente, un incomprensible Apocalipsis inminente ..." (p.12). Esto se acompa&ntilde;a de un miedo hacia los que &eacute;l denomina los b&aacute;rbaros: seres distintos, ajenos, incontrolables.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En t&eacute;rminos personales es inevitable para m&iacute; leer este libro con la mente puesta en los adolescentes y j&oacute;venes. Mi esfuerzo por comprender sus formas de ser y de obrar me implican tanto un esfuerzo cognoscitivo de tipo intelectual como emocional que pone a prueba cotidianamente mis mapas conocidos, mis valores y mis propias experiencias.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/comso/n18/a11s1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la secci&oacute;n dedicada a explicar los ep&iacute;grafes del libro, el autor hace referencia al pensamiento de Walter Benjamin. De &eacute;l retoma: no se trata de entender de qu&eacute; se trata el mundo, sino en qu&eacute; se est&aacute; convirtiendo, lo relevante es descubrir los indicios de las mutaciones que acabar&aacute;n disolviendo el presente; no se trata de tener la capacidad de situar el objeto de estudio en los mapas conocidos, sino de intuir de qu&eacute; manera ese objeto modificar&aacute; el mapa actual.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la siguiente secci&oacute;n que comprende varios textos sobre el vino, el futbol y los libros, Baricco intenta una reflexi&oacute;n que arroja una especie de nuevo patr&oacute;n, de nuevo modelo en el que se desarrollan fen&oacute;menos, al parecer insignificantes, como esos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dicho intento obedece a su convicci&oacute;n por abordar los temas no desde el detalle, a ras del suelo, sino desde arriba, tratando de atisbar al animal completo y no solo la pata trasera o la cola. Esa idea tiene tras de s&iacute; la creencia de que lo que percibimos fenom&eacute;nicamente obedece a causas m&aacute;s profundas, no son solo las apariencias, si no s&iacute;ntomas de transformaciones que a&uacute;n no emergen completamente. De ah&iacute; que no haya nada insignificante, cualquier cosa puede ser expresi&oacute;n de este mecanismo a&uacute;n desconocido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En pocas palabras el modelo ser&iacute;a el siguiente:</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con la complicidad de una innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, un grupo humano especialmente alineado con el modelo cultural del Imperio accede a un gesto que le estaba vedado, lo lleva de forma instintiva a una espectacularidad m&aacute;s inmediata y a un universo ling&uuml;&iacute;stico moderno; y consigue as&iacute; darle un &eacute;xito comercial asombroso (p. 52).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este conjunto de rasgos implican una serie de tr&aacute;nsitos, de mutaciones que el autor describe y que asoman en los juicios que les formulamos:</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/comso/n18/a11s2.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, una vez identificados, Baricco invita a:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Conceder a los b&aacute;rbaros la oportunidad de ser un animal, con su plenitud y su sentido propios, y no trozos de nuestro cuerpo afectados por una enfermedad. Es necesario hacer el esfuerzo de suponer, a sus espaldas, una l&oacute;gica no suicida, un movimiento l&uacute;cido y un sue&ntilde;o verdadero (pp. 57&#45;58).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay dos asuntos sobre los que quisiera detenerme en el texto y que van ligados: la experiencia y el sentido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Partiendo de Walter Benjamin de nuevo, el autor define a la experiencia como:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un paso fuerte en la vida cotidiana; un lugar donde la percepci&oacute;n de lo real cuaja en piedra miliar, en recuerdo y en relato. Es el momento en que el ser humano toma posesi&oacute;n de su reino. Por un momento es due&ntilde;o y no siervo. Adquirir experiencia de algo significa salvarse. No est&aacute; dicho que siempre vaya a ser posible (p. 113).</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La mutaci&oacute;n de la que habla implica que la forma de adquirir experiencias ha cambiado:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La experiencia para los b&aacute;rbaros es algo que tiene la forma de sirga (cuerda), de secuencia, de trayectoria: supone un movimiento que encadena puntos diferentes en el espacio de lo real: es la intensidad de esa chispa ... adquirir una experiencia de las cosas se convierte en pasar por ellas justo el tiempo necesario para obtener de ellas un impulso que sea suficiente para acabar en otro lado ... el mutante ha aprendido el tiempo m&iacute;nimo y m&aacute;ximo, que debe demorarse sobre las cosas. Y esto lo mantiene inevitablemente lejos del fondo (pp. 114&#45;115).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El <i>multitasking</i> es un ejemplo de esto. Habitar cuantas zonas sea posible con una atenci&oacute;n bastante baja, no es una forma de vaciar de contenido muchos gestos que ser&iacute;an importantes: es un modo de hacer de ellos uno solo, muy importante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto genera una nueva localizaci&oacute;n de sentido, una nueva forma de percepci&oacute;n, una nueva forma de supervivencia, &iquest;una nueva civilizaci&oacute;n?: hombre horizontal, sentido distribuido en la superficie, <i>surfing</i> de la experiencia, intensidad en la secuencia y no en la profundidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un aspecto especialmente delicado por el dolor que nos causa es el desprecio de los b&aacute;rbaros por el pasado, no lo conocen y no les importa. Se relacionan con &eacute;l solo cuando les es &uacute;til, cuando puede convertirse en presente al consumirlo, comerlo, transformarlo en vida. El pasado entonces es solo un material reusable y Baricco invita a que en lugar de vigilar obsesivamente qu&eacute; hacen con nuestras queridas ruinas, h&eacute;roes y mitos, "bot&iacute;n de sus rapi&ntilde;as", averig&uuml;emos qu&eacute; hacen con esos deshechos, qu&eacute; cosas construyen con ellos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al final del texto, Baricco expone una reflexi&oacute;n en un nivel m&aacute;s amplio que el hasta ahora tratado. Sus ideas abordan la necesidad de la civilizaci&oacute;n, cualquiera que sea, por construir a los otros distintos como "b&aacute;rbaros", al tiempo que reconstruye su propia identidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La figura que usa para esto es el esfuerzo incre&iacute;ble hecho por los chinos al construir una muralla cuyo costo y trabajo de dos siglos nunca sirvieron para defender el imperio de ninguna invasi&oacute;n militar de los n&oacute;madas del norte, el servicio que les prest&oacute; dicha construcci&oacute;n fue siempre el de definir la frontera entre el nosotros y el ellos, de inventarla.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pesadilla para los chinos no era tanto la conquista, sino el contagio, la cercan&iacute;a de esos andrajosos que pudieran corromperlos, modificarlos. De este lado la existencia, del otro, la barbarie.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La civilizaci&oacute;n inventa las murallas no solo para mantener alejado lo que le da miedo, lo hace para darle un nombre. Si se pierde la identidad, se teme perderse a s&iacute; mismos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por el contrario, los b&aacute;rbaros no se sienten civilizados, de hecho los admiran, quisieran aprender de ellos, pues no temen a la mutaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cada vez que se enjuicia lo nuevo sin intentar comprenderlo, se yergue la muralla y nos volvemos ciegos idolatrando la frontera protectora. Lo que las murallas expresan en otras palabras, es el borde de la mutaci&oacute;n que va avanzando y que corre por dentro de nosotros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si una civilizaci&oacute;n nueva se est&aacute; anunciando y si ese nuevo mundo es acu&aacute;tico, cada uno de nosotros deber&aacute; aprender a nadar con m&aacute;s o menos habilidad. Sin embargo, si miramos de otro modo a las nuevas generaciones, y aguzamos el ojo y escudri&ntilde;amos sus cuerpos, tal vez alcancemos a percibir, muy peque&ntilde;itas, sus branquias.</font></p>      ]]></body>
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