<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0188-252X</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Comunicación y sociedad]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Comun. soc]]></abbrev-journal-title>
<issn>0188-252X</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad de Guadalajara, Departamento de Estudios de la Comunicación Social]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0188-252X2010000100001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang=""><![CDATA[]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Trejo Delarbre]]></surname>
<given-names><![CDATA[Raúl]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Nacional Autónoma de México  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<numero>13</numero>
<fpage>7</fpage>
<lpage>11</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0188-252X2010000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0188-252X2010000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0188-252X2010000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Presentaci&oacute;n</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ra&uacute;l Trejo Delarbre<sup>1</sup></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><i>1 </i></sup><i>Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, M&eacute;xico </i>Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:trejoraul@gmail.com">trejoraul@gmail.com</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La reflexi&oacute;n latinoamericana sobre los medios de comunicaci&oacute;n ya no se limita, como en otros tiempos, al cuestionamiento ideol&oacute;gico o a la reivindicaci&oacute;n interesada. El desarrollo de centros, posgrados y de investigadores que de manera individual, pero en frecuente intercambio con otros colegas, se dedican a pensar sobre los medios, ha tenido como consecuencia una producci&oacute;n abundante y s&oacute;lida que se despliega fundamentalmente en dos vertientes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por una parte, la producci&oacute;n reciente en este campo, en muchos casos, indaga comportamientos espec&iacute;ficos de los medios, calibra sus contrastes y persigue el dato duro que nunca sustituye al an&aacute;lisis pero que le da seriedad. Al mismo tiempo se desarrollan b&uacute;squedas metodol&oacute;gicas, cada vez m&aacute;s abiertas a otros &aacute;mbitos de las ciencias sociales e incluso de otras disciplinas acad&eacute;micas, para establecer de qu&eacute; manera podemos comprender la creciente influencia, as&iacute; como las muy variadas aristas de los procesos de comunicaci&oacute;n contempor&aacute;neos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este n&uacute;mero de <i>Comunicaci&oacute;n y Sociedad </i>es ejemplo de las maneras c&oacute;mo esos dos caminos se despliegan y fructifican en textos &uacute;tiles. La edici&oacute;n se abre con el informe de Guillermo Orozco G&oacute;mez y Mar&iacute;a Immacolata Vassallo de Lopes sobre los hallazgos recientes del Observatorio Iberoamericano de la Ficci&oacute;n Televisiva. Surgido en 2005, en esta ocasi&oacute;n el Observatorio analiz&oacute; 20 mil 309 horas de programaci&oacute;n en 44 canales de televisi&oacute;n de ocho pa&iacute;ses (Argentina, Brasil, Chile, Espa&ntilde;a, Estados Unidos, M&eacute;xico, Portugal y Uruguay). Las indagaciones para cada pa&iacute;s forman parte del <i>Anuario 2009 </i>del Observatorio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Orozco y Vassallo constatan el car&aacute;cter fundamental de la ficci&oacute;n televisiva, que es el "g&eacute;nero m&aacute;s efervescente de la pantalla". As&iacute; se demuestra no solamente en el tiempo que ocupa en la programaci&oacute;n de las televisoras latinoamericanas, sino, adem&aacute;s, con la incorporaci&oacute;n de nuevas si bien discutibles formas de comercializaci&oacute;n que se han desarrollado. Entre otros hallazgos, los autores documentan la ca&iacute;da en las audiencias de las principales cadenas de televisi&oacute;n abierta. De los programas estudiados, solamente una telenovela brasile&ntilde;a alcanz&oacute; m&aacute;s de 30 puntos de <i>rating</i>.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la televisi&oacute;n de paga se abren espacios a la experimentaci&oacute;n y a cierta diversidad audiovisual. Pero al mismo tiempo las series de ese corte, independientemente de los canales donde se transmitan, son utilizadas cada vez m&aacute;s para difundir publicidad integrada al argumento y/o a los personajes, e incluso para hacer propaganda pol&iacute;tica. La frecuente ausencia de advertencias a los telespectadores y las omisiones de las legislaciones latinoamericanas acerca de ese tipo de publicidad, contribuyen a que los p&uacute;blicos de esa programaci&oacute;n sean especialmente vulnerables a tales mensajes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La necesidad de que los medios cuenten con par&aacute;metros &eacute;ticos claramente establecidos y, desde luego, para que se ci&ntilde;an a las legislaciones nacionales (habida cuenta del atraso de muchos de esos reg&iacute;menes jur&iacute;dicos) se aprecia en indagaciones sobre su desempe&ntilde;o en temas espec&iacute;ficos. Y pocos asuntos son tan socialmente sensibles como el que desarrolla Aim&eacute;e Vega Montiel en "La responsabilidad de la televisi&oacute;n mexicana en la erradicaci&oacute;n de la violencia de g&eacute;nero contra las mujeres y las ni&ntilde;as: apuntes de una investigaci&oacute;n diagn&oacute;stica".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La <i>Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia</i>, aprobada en 2007 y que a su vez result&oacute; de una investigaci&oacute;n promovida por la C&aacute;mara de Diputados, establece un programa que, entre otras tareas, debe "vigilar que los medios de comunicaci&oacute;n no fomenten la violencia contra las mujeres y que favorezcan la erradicaci&oacute;n de todos los tipos de violencia, para fortalecer el respeto a los derechos humanos y la dignidad de las mujeres". Pero ya que del dicho al hecho suceden muchas cosas, investigaciones como las de Vega Montiel contribuyen a establecer en qu&eacute; medida los medios auspician, o no, esas conductas violentas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Despu&eacute;s de revisar recomendaciones internacionales para que las industrias audiovisuales eliminen prejuicios y estereotipos acerca de los hombres y las mujeres, la autora de esta investigaci&oacute;n estudia 544 horas de programaci&oacute;n, durante una semana de 2006, en 5 canales de la televisi&oacute;n mexicana. Apoyada en metodolog&iacute;a de la <i>agenda setting</i>, Vega Montiel encuentra un panorama calamitoso. El discurso de la televisi&oacute;n no solamente despliega con amplitud escenas donde mujeres y ni&ntilde;as son v&iacute;ctimas de violencia; peor a&uacute;n, en muchos casos se les responsabiliza de la violencia que sufren.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n, sobre la construcci&oacute;n ideol&oacute;gica de la violencia, pero en la prensa de Venezuela, el estudio de Pedro David Aguill&oacute;n Vale utiliza el an&aacute;lisis del discurso para identificar el tratamiento de hechos delictivos en cuatro diarios. Con un universo compuesto por 129 textos aparecidos en abril de 2008 en las secciones de informaci&oacute;n policiaca, ese autor comprueba el muy frecuente empleo de fuentes an&oacute;nimas para dar cuenta de acontecimientos de corte criminal, as&iacute; como la utilizaci&oacute;n de estereotipos ret&oacute;ricos para referirse tanto a los autores como a las v&iacute;ctimas de los hechos delictivos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Aguill&oacute;n Vale, una de las causas de la proliferaci&oacute;n de fuentes an&oacute;nimas se encuentra en el compromiso de los periodistas para proteger la identidad de sus informantes. Por otra parte, considera que en la informaci&oacute;n de asuntos delictivos la gente de extracci&oacute;n popular obtiene un acceso medi&aacute;tico que no lograr&iacute;a de otra manera.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n se puede considerar que la proliferaci&oacute;n de notas sin fuente claramente acreditada es una deformaci&oacute;n del periodismo en algunos de nuestros pa&iacute;ses, que no siempre cumple con par&aacute;metros &eacute;ticos y profesionales b&aacute;sicos. La publicaci&oacute;n de informaciones donde aparecen relacionados con hechos criminales, no constituye reivindicaci&oacute;n alguna de la marginaci&oacute;n medi&aacute;tica que suelen padecer los ciudadanos m&aacute;s pobres, sino una utilizaci&oacute;n de sus vicisitudes para complacer el af&aacute;n de sensacionalismo y estruendo que predomina en no pocos medios de nuestra regi&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pr&aacute;ctica period&iacute;stica est&aacute; ce&ntilde;ida a las circunstancias en las que trabaja cada informador. De la misma manera que ha crecido la tendencia al esc&aacute;ndalo y a la mercantilizaci&oacute;n de los hechos noticiosos, tambi&eacute;n podr&iacute;an desarrollarse otras formas de hacer periodismo. A Fabio Pereira le preocupa el m&eacute;todo pertinente para investigar "El mundo de los periodistas", atendiendo a sus procesos de transformaci&oacute;n y a los numerosos factores que influyen sobre ese contexto. Al cuestionar la existencia de una pretendida "naturaleza" en la pr&aacute;ctica del periodismo, ese estudioso brasile&ntilde;o propone aprovechar la noci&oacute;n de "mundo social".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El comportamiento de los periodistas, los criterios que utilizan para definir lo noticioso, sus condiciones profesionales y su papel como mediadores, a la vez que actores del proceso de la informaci&oacute;n, han sido temas que atraen a cada vez m&aacute;s investigadores. Claudia Mellado inventari&oacute; 191 estudios y 231 publicaciones sobre periodistas latinoamericanos entre 1960 y 2007 en 20 pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina. Casi seis de cada 10 de esos trabajos fueron realizados en los primeros a&ntilde;os del nuevo siglo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre otros hallazgos, esa investigadora chilena encuentra que m&aacute;s de 60% de los estudios sobre las pr&aacute;cticas profesionales de los periodistas latinoamericanos se refieren a experiencias locales o nacionales y 25% se ocupa de estudios de caso, en tanto que menos de 12% busca una perspectiva m&aacute;s amplia. Ese dato enfatiza la pertinencia de emprender m&aacute;s indagaciones que comparen la situaci&oacute;n de los medios, y de sus profesionales, en distintos pa&iacute;ses.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un estudio interesado en la reconstrucci&oacute;n del pasado y otro con la mirada puesta en la preparaci&oacute;n del futuro complementan los art&iacute;culos acad&eacute;micos que ofrece esta edici&oacute;n. Janny Amaya Trujillo discute los enfoques habitualmente utilizados para hacer la historia de la comunicaci&oacute;n social. Frente a los enfoques positivistas, esa autora cubana prefiere la metodolog&iacute;a de la escuela de los <i>Annales </i>que rescata la historia con el apoyo de otras disciplinas. Y, en efecto, no solamente en los recuentos hist&oacute;ricos sino en los m&aacute;s diversos enfoques, hoy en d&iacute;a resulta claro que para entender a los medios se requieren acercamientos tanto desde la sociolog&iacute;a y la antropolog&iacute;a como con instrumentales del derecho, la econom&iacute;a, la psicolog&iacute;a y las ingenier&iacute;as de las comunicaciones, entre otras disciplinas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La atenci&oacute;n en el futuro, que aunque no siempre nos percatamos de ello se construye ahora mismo, lleva a Consuelo Yarto Wong a ocuparse del uso de tel&eacute;fonos celulares. Para entender c&oacute;mo se utiliza ese instrumento de comunicaci&oacute;n, la autora pone a discusi&oacute;n la idea de "domesticaci&oacute;n" que algunos estudiosos, como Roger Silverstone, utilizaron para observar la utilizaci&oacute;n de algunas tecnolog&iacute;as comunicacionales. Yarto Wong considera que ese concepto es &uacute;til pero tambi&eacute;n pone a discusi&oacute;n sus limitaciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tres rese&ntilde;as complementan la oferta editorial de este n&uacute;mero. Zeyda Rodr&iacute;guez comenta los textos reunidos por Gabriel Medina en <i>Juventud, territorios de identidad y tecnolog&iacute;as</i>, resultado de un coloquio en la Universidad Aut&oacute;noma de la Ciudad de M&eacute;xico. Rossana Reguillo se ocupa de <i>Espacio p&uacute;blico y sociabilidad</i>, coordinado por Roberto Miranda Guerrero y Luc&iacute;a Mantilla Guti&eacute;rrez, donde aparecen siete ensayos &#150;uno de ellos de la propia rese&ntilde;ista&#150; sobre temas tan variados y atractivos como la lucha libre, las casas de apuestas, los huicholes trasladados al contexto urbano, el parque Rub&eacute;n Dar&iacute;o, la comunidad apost&oacute;lica llamada "los salvados" y los procesos de constituci&oacute;n de la pareja. En una tercera rese&ntilde;a, Jos&eacute; Carlos Lozano da cuenta del libro, tambi&eacute;n colectivo, coordinado por Sebasti&aacute;n Thies y Josef Raab, <i>E Pluribus Unum? National and transnational identities in the Americas</i>, al que considera ejemplo de pensamiento pluralista. Organizado en cuatro segmentos, el libro discute las pol&iacute;ticas de integraci&oacute;n y divergencia en las Am&eacute;ricas, el papel de los medios en la formaci&oacute;n de identidades nacionales y regionales, la literatura y la identidad y, por &uacute;ltimo, la diversidad cultural.</font></p>      ]]></body>
</article>
