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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Un debate actualizado </b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Francisco Hern&aacute;ndez Lomel&iacute;<sup>1</sup></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><strong><em>Lozano Rend&oacute;n, Jos&eacute; Carlos(coord.), Comunicaci&oacute;n, Monterrey: Foro Universal de las Culturas y Fondo editorial de Nuevo Le&oacute;n, 2008, 125 pp.</em></strong></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1 </sup><em>Universidad de Guadalajara, M&eacute;xico</em>. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:francisco.hernandez@cybercable.net.mx">francisco.hernandez@cybercable.net.mx</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El papel que desempe&ntilde;an los medios de comunicaci&oacute;n masiva en la salvaguarda de la soberan&iacute;a nacional es un tema que se ha debatido con intensidad. Acad&eacute;micos de todas las latitudes han alertado, o mejor dicho, han denunciado el car&aacute;cter pernicioso de los medios de comunicaci&oacute;n masiva. En los foros patrocinados por la UNESCO se debat&iacute;a acaloradamente sobre la unidireccionalidad de los flujos de informaci&oacute;n, as&iacute; como el papel de las agencias informativas multinacionales en los procesos de dominaci&oacute;n y aculturaci&oacute;n. Por ejemplo, en 1972 la UNESCO convoc&oacute; en Par&iacute;s a un grupo de especialistas con el fin de promover pol&iacute;ticas nacionales de comunicaci&oacute;n. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, se llev&oacute; a cabo en Bogot&aacute; una reuni&oacute;n similar donde se describi&oacute; el panorama de la comunicaci&oacute;n internacional, percibida como sumisa a la influencia dominante de intereses econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos extrarregionales, generalmente pertenecientes a Estados Unidos. En ese foro se consider&oacute; que las pol&iacute;ticas nacionales de comunicaci&oacute;n constitu&iacute;an un instrumento de gran importancia para vencer esa situaci&oacute;n vicarial. En abril de 1975 se realiz&oacute; en San Jos&eacute;, Costa Rica, otra reuni&oacute;n de expertos en materia de comunicaci&oacute;n. La reuni&oacute;n fue convocada por el Centro Latinoamericano para Estudios Democr&aacute;ticos (CEDAL), la Fundaci&oacute;n Friedrich Ebert, de Alemania y CIESPAL. Entre las recomendaciones de los expertos resalt&oacute;: 1) la creaci&oacute;n de medios estatales como alternativa a los medios privados; 2) la regulaci&oacute;n de las actividades de las agencias de noticias nacionales e internacionales, y 3) la regulaci&oacute;n de la publicidad comercial a trav&eacute;s de los medios.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los expertos tambi&eacute;n sugirieron que los gobiernos incluyeran en sus pol&iacute;ticas medidas de control respecto de la participaci&oacute;n de capitales extranjeros en los medios y de la importaci&oacute;n de materiales de comunicaci&oacute;n, a la vez que estimularan la producci&oacute;n nacional de dichos materiales. Meses despu&eacute;s fue el turno de la Reuni&oacute;n de Expertos sobre Promoci&oacute;n e Intercambio de Noticias, que se celebr&oacute; en Quito auspiciada por la UNESCO. En junio de 1976 se llev&oacute; a cabo en San Jos&eacute;, Costa Rica, la Conferencia Intergubernamental sobre Pol&iacute;ticas de Comunicaci&oacute;n en Am&eacute;rica Latina. Los participantes aprobaron un documento en el que se confirman los diagn&oacute;sticos de las conferencias anteriores y propusieron, adem&aacute;s de fortalecer las pol&iacute;ticas nacionales de comunicaci&oacute;n, la creaci&oacute;n de una agencia latinoamericana de noticias. En octubre de 1977 se realiz&oacute; en Argel la Conferencia Internacional sobre el Imperialismo Cultural. Entre los acuerdos del evento se estableci&oacute; que cada pueblo tiene derecho al respeto de su identidad nacional y cultural y que, por tanto, cada pueblo podr&iacute;a defenderse contra la imposici&oacute;n de una cultura extranjera, as&iacute; como el derecho a hablar su propia lengua, a preservar y desarrollar su propia cultura y a contribuir al enriquecimiento de la cultura de la humanidad. Consecuente con esta determinaci&oacute;n, la Conferencia analiz&oacute; y denunci&oacute; las formas de pensamiento y acci&oacute;n impuestas por el imperialismo a los pueblos dominados. Esta colonizaci&oacute;n de mentalidades &#150;de acuerdo con los participantes&#150; tiende a desposeerlos de sus tradiciones, de su lengua, de su historia, de su identidad, de sus facultades creadoras, para integrarlos a un sistema de referencia supuestamente "universales" que prepara y acompa&ntilde;a la agresi&oacute;n pol&iacute;tica, econ&oacute;mica y militar.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1979 la UNESCO conforma la Comisi&oacute;n McBride, a la que encomienda una ambiciosa tarea: "Realizar una rese&ntilde;a de todos los problemas de la comunicaci&oacute;n de la sociedad contempor&aacute;nea en el marco del progreso tecnol&oacute;gico y de los desarrollos recientes de las relaciones internacionales". Esta Comisi&oacute;n entrega su informe, titulado <i>Voces m&uacute;ltiples un solo mundo, </i>donde propugna por un equilibrio en el flujo unidireccional de informaci&oacute;n y reafirma la creaci&oacute;n de un Nuevo Orden Mundial de la Informaci&oacute;n y la Comunicaci&oacute;n (NOMIC).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me permito recordar estos antecedentes para ilustrar que desde el inicio de los a&ntilde;os setenta del siglo pasado, ha sido una preocupaci&oacute;n fundamental la reflexi&oacute;n del papel central que desempe&ntilde;an los medios de comunicaci&oacute;n en el fortalecimiento de la identidad y soberan&iacute;a nacional. Desde entonces, el debate ha estado presente en organismos internacionales y tambi&eacute;n en las escuelas de comunicaci&oacute;n. Lo que hemos ganado en m&aacute;s de 40 a&ntilde;os de debate es la inclusi&oacute;n de nuevas perspectivas te&oacute;ricas y de an&aacute;lisis emp&iacute;ricos m&aacute;s rigurosos a las antiguas preocupaciones, lo que nos ha permitido superar el planteamiento reduccionista del NOMIC <i>versus </i>libre flujo de informaci&oacute;n. En la actualidad, la comunidad acad&eacute;mica debate no s&oacute;lo desde los posicionamientos ideol&oacute;gicos, sino que se han incorporado los resultados de investigaciones sistem&aacute;ticas. Un buen ejemplo de esto lo ofrece Jos&eacute; Carlos Lozano, coordinador de la obra <i>Comunicaci&oacute;n, </i>que aqu&iacute; se rese&ntilde;a, donde el acad&eacute;mico mexicano retoma el viejo tema del papel positivo o negativo que juegan el cine, la televisi&oacute;n, la prensa y las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n y se pregunta: &iquest;qu&eacute; impacto est&aacute;n teniendo los medios de comunicaci&oacute;n en las identidades culturales? (p. 11). Esta es la primera cualidad que encuentro en el trabajo, ya que esta pregunta sigue tan vigente como en los a&ntilde;os de la Guerra Fr&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lozano convoc&oacute; a especialistas de varias universidades para actualizar el debate. Michael Morga, acad&eacute;mico de la universidad de Massachusetts en Amherst, establece que las culturas se mezclan entre s&iacute; para evolucionar y crecer, pues cuando algo llega del exterior, esto se remodela y redefine por la cultura local debido a que se enfrenta a dos fuerzas: la que tiende a una mayor cohesi&oacute;n y convergencia y la que divide y agudiza las diferencias. De tal manera que en los &uacute;ltimos cincuenta a&ntilde;os los medios, en general, y la televisi&oacute;n, en particular, "han sido una poderosa fuerza para la homogeneizaci&oacute;n, convergencia y erosi&oacute;n de la diversidad entre culturas y regiones" (p. 19). Lozano tuvo el gran acierto de convocar a Daniel Biltereyst, acad&eacute;mico belga especialista en temas de comunicaci&oacute;n internacional y estudios de audiencia. La colaboraci&oacute;n del europeo es una magistral revisi&oacute;n hist&oacute;rica del debate mundial sobre los efectos de los intercambios globales de productos culturales interpretados desde el enfoque del imperialismo cultural. Los resultados fueron sometidos a examen a la luz de los hallazgos emp&iacute;ricos producto de perspectivas como la proximidad cultural, an&aacute;lisis de cultivo, usos y gratificaciones, an&aacute;lisis de recepci&oacute;n y audiencias activas. Biltereyst concluye que "la influencia de los medios estadounidenses parece continuar sin resolverse dada la amplia variedad de enfoques de investigaci&oacute;n, agendas y terminolog&iacute;as" (p. 61).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nancy Morris hace una cr&iacute;tica demoledora a la idea de esencialismo cultural. La acad&eacute;mica de la Universidad de Temple afirma que no hay tal cosa como una cultura "pura", que la interacci&oacute;n cultural siempre ha sido la norma y que las identidades culturales son m&aacute;s el&aacute;sticas de lo que suele creerse. Esta posici&oacute;n no es de ninguna manera simpatizante del "libre flujo de informaci&oacute;n", por el contrario, Morris est&aacute; convencida y propugna por "apoyar a los medios locales y regular los importados" (p. 78).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La colaboraci&oacute;n de Shanti Kumar es una reflexi&oacute;n acerca del &eacute;xito entre las audiencias de programas de televisi&oacute;n de producci&oacute;n nacional. Tomando como caso producciones hechas en la India, Kumar sugiere que los productores nacionales hacen una "mezcla correcta" (p. 86) entre elementos globales (t&eacute;cnicas y narrativas de los cines de Hollywood y Hong Kong, formatos de <i>reality show) </i>y elementos locales (historias basadas en la mitolog&iacute;a hind&uacute;). No se trata de inventar o ser original sino de innovar, es decir aplicar la f&oacute;rmula schumpeteriana de "hacer nuevas combinaciones", como procesos de hibridaci&oacute;n o glocalizaciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nilda Jacks considera a la televisi&oacute;n como uno de los principales agentes que configuran y reconfiguran las identidades contempor&aacute;neas, "pues su conexi&oacute;n con la sociedad y la cultura, de las cuales es fruto, da como resultado el dimensionamiento y redimensionamiento de los procesos culturales" (p. 101). Con estos supuestos, la investigadora brasile&ntilde;a nos ilustra c&oacute;mo los programas de televisi&oacute;n de manufactura nacional a menudo no consideran a las identidades regionales, provocando respuestas culturales en aquellos que no se sienten representados en las pantallas. Este es el caso del movimiento "nativista", surgido a finales de los a&ntilde;os setenta en el sur de Brasil.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existe un consenso por el cual se considera a Internet como un medio que contribuye a la construcci&oacute;n de una democracia deliberativa que permitie &#150;al menos en potencia&#150; un libre flujo de ideas y opiniones en el espacio p&uacute;blico. Se espera que la red de redes contribuya a la construcci&oacute;n de una sociedad m&aacute;s justa y equitativa porque promueve la comunicaci&oacute;n horizontal. Ante esta utop&iacute;a, Klaus Jensen se pregunta: "&iquest;Est&aacute;n los usuarios preparados para responder, para hablar entre ellos y para comunicarse en un contexto y en el momento que elijan?" (p. 115&#150;116). El acad&eacute;mico dan&eacute;s aboga por m&aacute;s investigaci&oacute;n cuantitativa as&iacute; como cualitativa que muestre el modo en que los usuarios de Internet responden a los rasgos interactivos en una perspectiva pol&iacute;tica. As&iacute; mismo estimula a la realizaci&oacute;n de estudios sobre c&oacute;mo las organizaciones utilizan Internet como su propio medio, reemplazando, en parte, a los medios masivos establecidos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La &uacute;ltima colaboraci&oacute;n del libro aqu&iacute; rese&ntilde;ado es de Toby Miller y en ella reflexiona sobre el impacto ambiental de las tecnolog&iacute;as medi&aacute;ticas. Se tiene la creencia de que las industrias culturales no contaminan, ya que su materia prima es la creatividad y el procesamiento de s&iacute;mbolos, y sus productos son mercanc&iacute;as intangibles generados por una industria verde sin poluci&oacute;n que "ofrece comunicaci&oacute;n sin fronteras y placer total" (p. 122). Esto es cierto y aplica para la creaci&oacute;n de contenidos <i>(software), </i>no as&iacute; para las industrias electr&oacute;nica e inform&aacute;tica que elaboran el reproductor de contenidos <i>(hardware). </i>El gobierno de Estados Unidos ha incluido a cinco empresas medi&aacute;ticas dentro de su lista de las compa&ntilde;&iacute;as m&aacute;s contaminantes, y este es un tema que todav&iacute;a no figura en la agenda de los estudios de la comunicaci&oacute;n.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como puede apreciarse, <i>Comunicaci&oacute;n, </i>coordinado por Jos&eacute; Carlos Lozano, es una excelente oportunidad de reconocer la vigencia del debate de los flujos internacionales de contenidos, retomar la pertinencia de mantener medios p&uacute;blicos y de explorar nuevos conceptos, teor&iacute;as y m&eacute;todos para resolver estas viejas inquietudes.</font></p>      ]]></body>
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