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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Etnicidad y conflicto en las Américas. Volumen I. Territorios y reconocimiento constitucional. Volumen II. Violencia y activismo político]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Natividad Guti&eacute;rrez Chong (coordinadora). <i>Etnicidad y conflicto en las Am&eacute;ricas</i>. <i>Volumen I.     <br> Territorios y reconocimiento constitucional. Volumen II. Violencia y activismo pol&iacute;tico</i></b></font></p>      <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Rodolfo Stavenhagen</b></font></p>         <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>(M&eacute;xico: Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico&#45;Instituto de Investigaciones            <br> Sociales/Abya&#45;Yala, 2013), 366 pp. y 424 pp.</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El Colegio de M&eacute;xico</i></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta obra, producida por Natividad Guti&eacute;rrez Chong y su equipo, llena un vac&iacute;o de conocimiento en M&eacute;xico y en las diversas regiones del continente americano porque hasta ahora no sab&iacute;amos lo suficiente sobre un fen&oacute;meno que ha venido aumentando en las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas aproximadamente, y que constituye un elemento fundamental para la din&aacute;mica social, cultural y pol&iacute;tica de los pa&iacute;ses americanos: la conflictividad &eacute;tnica. Adem&aacute;s, la obra refleja un importante esfuerzo dirigido a teorizar las din&aacute;micas del conflicto &eacute;tnico adaptando las premisas de la sociolog&iacute;a del riesgo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hace 30 a&ntilde;os invit&eacute; a Natividad Guti&eacute;rrez Chong a colaborar conmigo en un proyecto en El Colegio de  M&eacute;xico (<i>Ethnic Conflicts and the Nation&#45;State</i>, Londres: United Nations Research Institute for Social Development/Macmillan, 1999; <i>Conflictos &eacute;tnicos y estado nacional</i>, Instituto de las Naciones Unidas para el Desarrollo Social/Siglo XXI Editores, 2000), que en aquel entonces fue sumamente novedoso porque trataba de problemas &eacute;tnicos y de desarrollo. Temas que eran de actualidad en algunos Estados de Europa, &Aacute;frica, Medio Oriente y sureste de Asia, principalmente del &uacute;ltimo, pero no se tocaba Am&eacute;rica Latina. La investigaci&oacute;n que yo coordinaba entonces se llev&oacute; a cabo antes de la desaparici&oacute;n de dos grandes Estados multi&eacute;tnicos, la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y la Federaci&oacute;n Yugoslava. Como est&aacute;bamos en plena etapa de investigaci&oacute;n, nuestra primera interrogaci&oacute;n fue: &iquest;qu&eacute; hacemos con esta tem&aacute;tica? Result&oacute; que esos Estados se hab&iacute;an presentado a s&iacute; mismos no s&oacute;lo como socialistas, sino como pa&iacute;ses que ya hab&iacute;an resuelto de una vez por todas la quisquillosa cuesti&oacute;n nacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La desintegraci&oacute;n de la <small>urss</small> y de Yugoslavia volvi&oacute; a activar el tema del nacionalismo &eacute;tnico que hab&iacute;a sido discutido por varias generaciones de pol&iacute;ticos, estudiosos, activistas e intelectuales, porque tocaba el controvertido asunto del derecho de los pueblos a la libre determinaci&oacute;n o autodeterminaci&oacute;n (como se le llama indistintamente). Este derecho colectivo lleg&oacute; a ser la base misma de la organizaci&oacute;n internacional, primero la Sociedad de Naciones y m&aacute;s tarde la Organizaci&oacute;n de Naciones Unidas.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; las cosas, la cuesti&oacute;n &eacute;tnica adquiri&oacute; carta de universalidad a ra&iacute;z de esta situaci&oacute;n muy espec&iacute;fica de los pa&iacute;ses del este y centro de Europa, y comenz&oacute; a extenderse en el medio internacional, de donde pas&oacute; al discurso de los cient&iacute;ficos sociales. En Europa occidental fueron descubiertas, despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial, las minor&iacute;as &eacute;tnicas, culturales, ling&uuml;&iacute;sticas, religiosas, raciales y nacionales &#151;y m&aacute;s tarde a&uacute;n las sexuales&#151;, lo que condujo a la pregunta inevitable: &iquest;c&oacute;mo enfocar el estudio de estos fen&oacute;menos tan complejos?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la Sociedad de Naciones hab&iacute;a surgido la idea de garantizar la protecci&oacute;n de las minor&iacute;as ling&uuml;&iacute;sticas, nacionales, culturales y religiosas, para que no quedaran excluidas de los Estados "monoculturales" establecidos en la reconstrucci&oacute;n del sistema internacional a lo largo de la primera mitad del siglo <small>XX</small>. &Eacute;ste ha sido el tema principal de una larga discusi&oacute;n internacional que se  	transform&oacute; con el tiempo en un argumento en favor de los derechos humanos  de las personas que pertenecen a ciertas minor&iacute;as previamente reconocidas.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No voy a entrar en detalle sobre c&oacute;mo las cuestiones &eacute;tnicas fueron importantes en el inicio de la Segunda Guerra Mundial, cuando menos como pretexto o justificaci&oacute;n de acciones b&eacute;licas de algunos Estados contra otros, pero subrayar&eacute; que cuando se cre&oacute; el sistema de Naciones Unidas los representantes latinoamericanos sosten&iacute;an que la problem&aacute;tica de las minor&iacute;as no afectaba a Am&eacute;rica Latina, ya que era un problema entre Estados europeos. En nuestra Am&eacute;rica, se dec&iacute;a, no hay minor&iacute;as porque todos formamos parte de una sola naci&oacute;n homog&eacute;nea, y cada pa&iacute;s tiene su identidad nacional propia, que es la &uacute;nica que importa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En contraste con la tem&aacute;tica de las minor&iacute;as, la Comisi&oacute;n de Derechos Humanos de la <small>ONU</small> propuso en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os cuarenta la universalidad de  	los derechos humanos individuales, independientes de las caracter&iacute;sticas &eacute;tnicas de tal o cual grupo poblacional. El argumento principal de este enfoque es que los derechos humanos pertenecen a todos los individuos por igual, y que &eacute;stos son los &uacute;nicos v&aacute;lidos a nivel internacional.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, la argumentaci&oacute;n se hizo m&aacute;s compleja debido al proceso de descolonizaci&oacute;n y al surgimiento de  	Estados independientes en Asia, &Aacute;frica y Medio Oriente. Entre 1945 y 1960 se crearon nuevos Estados, sobre todo en &Aacute;frica, muy artificialmente mapeados en las oficinas de los colonialistas europeos. La mayor&iacute;a de estos pa&iacute;ses son multi&eacute;tnicos, y los grupos minoritarios y con frecuencia discriminados reclamaban (lo que siguen haciendo hasta hoy) sus derechos colectivos ling&uuml;&iacute;sticos, religiosos, territoriales etc&eacute;tera, adem&aacute;s de la igualdad ciudadana con las mayor&iacute;as. En consecuencia, la visi&oacute;n de los derechos humanos se ampli&oacute; a partir de los derechos individuales y abarca ahora tambi&eacute;n los derechos colectivos de los pueblos. As&iacute; se reconoce en los principales instrumentos sobre derechos humanos en el sistema internacional.</font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Am&eacute;rica Latina el discurso oficial hegem&oacute;nico nos ense&ntilde;aba que desde el siglo <small>XIX</small> se hab&iacute;a resuelto el enredo de la etnicidad en los Estados independientes; simplemente se ignor&oacute;, como lo exponen Guti&eacute;rrez Chong y su equipo de investigaci&oacute;n. Cuando a mitad del siglo <small>XX</small> los Estados "descubren" a los pueblos ind&iacute;genas, despu&eacute;s de ignorarlos absolutamente durante el siglo <small>XIX</small> y la primera mitad del <small>XX</small>, el discurso dice: "Efectivamente, aqu&iacute;  hay ind&iacute;genas, pero van a desaparecer, no hay problema".</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando estudi&eacute; en la Escuela Nacional de Antropolog&iacute;a, hace algunas d&eacute;cadas, aprendimos que la etnicidad vista como problema podr&iacute;a desaparecer. Se nos dec&iacute;a que el llamado "problema ind&iacute;gena" de M&eacute;xico ya se estaba resolviendo por la v&iacute;a de la asimilaci&oacute;n. Y yo, convencido de que as&iacute; ten&iacute;a que ser, comenc&eacute; a trabajar en el Instituto Nacional Indigenista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo lo anterior nos conduce a la obra coordinada por Guti&eacute;rrez Chong. Se trata de dos vol&uacute;menes que llevan la carga hist&oacute;rica de las preocupaciones que muchos tenemos con respecto a la relaci&oacute;n de la etnicidad con el Estado. Estos libros son de gran utilidad porque es muy importante que tengamos, por fin, el resultado de una investigaci&oacute;n colectiva y a escala latinoamericana, hecha minuciosamente con una metodolog&iacute;a que, como dice la coordinadora en la introducci&oacute;n, tard&oacute; tiempo en desarrollarse, con el fin de que pudiera captar la especificidad de la conflictividad &eacute;tnica de las Am&eacute;ricas. Como he se&ntilde;alado antes, el debate de la conflictividad &eacute;tnica es, desde luego, anterior y exterior a la historia reciente de M&eacute;xico y de otros pa&iacute;ses del continente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando se habla, por ejemplo, del multiculturalismo como una etapa del neoliberalismo, se trata de una perspectiva, pero hay otras y tambi&eacute;n otros pa&iacute;ses que comienzan a autodefinirse como multiculturales porque reconocen que es una manera de ir resolviendo una serie de din&aacute;micas pol&iacute;ticas que creaban tensi&oacute;n y descontento en el terreno de los derechos humanos.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Canad&aacute; fue la primera naci&oacute;n en el continente que adopt&oacute; el multiculturalismo, en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os setenta, porque hab&iacute;a pueblos llamado originarios o <i>first nations,</i> como se llaman a s&iacute; mismos, las primeras naciones de Canad&aacute;, y porque existe una provincia donde la mayor&iacute;a local habla franc&eacute;s. Menciono el caso de Canad&aacute; porque el libro tiene un excelente cap&iacute;tulo sobre el multiculturalismo canadiense y c&oacute;mo funciona actualmente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hace algunos a&ntilde;os, cuando fui relator de Naciones Unidas sobre los derechos de los ind&iacute;genas, fui a Canad&aacute; en misi&oacute;n oficial, invitado por el gobierno. Recorr&iacute; el reci&eacute;n establecido territorio aut&oacute;nomo de los inuit en Nunavut, en la zona &aacute;rtica de aquel pa&iacute;s. Es un territorio m&aacute;s grande que much&iacute;simos pa&iacute;ses y Estados nacionales existentes, pero como estaba hasta hace poco cubierto de nieve y de hielo, nadie se interesaba en Nunavut; adem&aacute;s, ten&iacute;a muy pocos habitantes: s&oacute;lo 25 000 en un territorio que es equivalente a la mitad de Francia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero el desinter&eacute;s por Nunavut est&aacute; cambiando muy r&aacute;pidamente, porque con el cambio clim&aacute;tico y el calentamiento global viene aparejado el descubrimiento de grandes recursos naturales y minerales en el &Aacute;rtico, de enorme inter&eacute;s para la econom&iacute;a extractivista promovida por empresas del capitalismo neoliberal. Hoy es nuevamente significativo el embate del capitalismo depredador en territorios habitados por poblaciones originarias. Los ind&iacute;genas de Nunavut siguen discutiendo si les conviene creer en las promesas de que van a obtener ganancias s&uacute;per millonarias a causa de la actividad minera, o si se resisten como grupo al neoliberalismo con el fin de conservar su h&aacute;bitat en forma tradicional y manejar ellos mismos los recursos de su territorio. Este debate no est&aacute; resuelto; es m&aacute;s: est&aacute; ocurriendo en muchas otras partes del mundo. A diferencia de Am&eacute;rica Latina, las batallas ling&uuml;&iacute;sticas con uso de gran violencia entre croatas y serbios para determinar cu&aacute;l ser&iacute;a la lengua oficial de los nuevos Estados dividieron a Yugoslavia en los a&ntilde;os noventa y eso fue considerado como un conflicto &eacute;tnico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El gran problema en Am&eacute;rica Latina lo plantean Guti&eacute;rrez Chong y su equipo al demostrar que aqu&iacute; no se trata de problemas de identidades ni de subjetividades &eacute;tnicas preexistentes. El problema es que el continente americano es un campo contencioso donde intervienen factores estructurales que causan grave desigualdad, relaciones r&iacute;gidas de dominaci&oacute;n&#45;subordinaci&oacute;n y de explotaci&oacute;n, y que establecen formas y mecanismos de poder pol&iacute;tico, de control econ&oacute;mico, de control simb&oacute;lico del discurso cultural. Entonces las etnicidades se transforman en instrumentos y en banderas de lucha para resistir y liberarse de una nueva fase de explotaci&oacute;n capitalista. Pero adem&aacute;s &eacute;sta se caracteriza ahora porque hay una importante resistencia del activismo pol&iacute;tico ind&iacute;gena, que se opone rotundamente a perder o ceder, como hist&oacute;ricamente ocurr&iacute;a, sus territorios, o en tener capacidad de decisi&oacute;n en la explotaci&oacute;n de &eacute;stos y los recursos que contienen.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este entramado forma parte de la obra y le aporta novedad, ya que no exist&iacute;a una caracterizaci&oacute;n te&oacute;rica sobre c&oacute;mo entender la conflictividad &eacute;tnica en el continente americano; en esta &oacute;ptica, los autores han hecho visibles 68 casos de conflictos &eacute;tnicos. Para llegar a este resultado tuvieron que crear una base de datos con el fin de sistematizar el caudal de informaci&oacute;n generada, pues los conflictos no terminan, al contrario: aumentan y tienen fases de gestaci&oacute;n e intensificaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra caracter&iacute;stica notable de esta obra es la base de datos cualitativos obtenidos en entrevistas y mediante el uso de las redes inform&aacute;ticas, que los periodistas y activistas ind&iacute;genas manejan muy bien desde hace varios a&ntilde;os. Con estos datos y el modelo te&oacute;rico de que la conflictividad &eacute;tnica puede estudiarse como una amenaza o riesgo, los autores han aportado diversos cap&iacute;tulos monogr&aacute;ficos y con ello nos ofrecen una visi&oacute;n integral que nos hac&iacute;a mucha falta en los Estados&#45;naci&oacute;n de este continente.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Eacute;ste es, sin duda alguna, un estudio referencial en 20 cap&iacute;tulos que recomiendo ampliamente para el estudio de la conflictividad &eacute;tnica. La obra aporta tambi&eacute;n cuadros, mapas, res&uacute;menes por secci&oacute;n e &iacute;ndice de pueblos ind&iacute;genas y organizaciones. Nos proporciona herramientas te&oacute;rico&#45;metodol&oacute;gicas, nos da ejemplos actuales de por qu&eacute; surgen y c&oacute;mo evolucionan los conflictos, y adem&aacute;s nos sit&uacute;a en el marco adecuado de lo espec&iacute;fico de la etnicidad en el continente americano. Con estas herramientas podemos preguntarnos a d&oacute;nde vamos con todo esto, a d&oacute;nde nos lleva hacer caso omiso del peso de la etnicidad, y a la vez podemos pensar en estrategias a futuro de cara a la multiplicidad de conflictos no resueltos, que no se resolver&aacute;n, que aumentar&aacute;n, con todo lo que esto implicar&iacute;a para la estabilidad y la gobernabilidad de los Estados del continente americano.</font></p>  	     ]]></body>
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