<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0188-2503</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista mexicana de sociología]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev. Mex. Sociol]]></abbrev-journal-title>
<issn>0188-2503</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Sociales]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0188-25032011000400006</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La textualidad de las ciencias sociales: artículos o libros]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The textuality of social sciences: articles or books]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pozas Horcasitas]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ricardo]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<volume>73</volume>
<numero>4</numero>
<fpage>715</fpage>
<lpage>730</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0188-25032011000400006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0188-25032011000400006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0188-25032011000400006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Art&iacute;culos</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La textualidad de las ciencias sociales: art&iacute;culos o libros</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>The textuality of social sciences: articles or books </b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ricardo Pozas Horcasitas</b><sup><a href="#notas">1</a></sup></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El presente texto fue expuesto en el coloquio Las Revistas de Ciencias Sociales: Problem&aacute;tica y Perspectivas, organizado por el doctor Francisco Vald&eacute;s Ugalde, entonces director de la Revista Mexicana de Sociolog&iacute;a (RMS), y promovido por la directora del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS), la doctora Rosalba Casas Guerrero. Dicho coloquio se realiz&oacute; para conmemorar el 70 aniversario de la fundaci&oacute;n de la RMS.<sup><a href="#notas">2</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La RMS es la m&aacute;s antigua de las revistas institucionales de investigaci&oacute;n en ciencias sociales en Am&eacute;rica Latina. Fue fundada en 1939, nueve a&ntilde;os despu&eacute;s de creado el IIS de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico (UNAM), y 21 a&ntilde;os antes de la creaci&oacute;n de la Escuela Nacional de Ciencias Pol&iacute;ticas y Sociales en la misma universidad.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el proceso de institucionalizaci&oacute;n de las ciencias sociales en M&eacute;xico, la revista transita a lo largo de 70 a&ntilde;os por "las diferentes tradiciones y enfoques, que tienen una &iacute;ntima relaci&oacute;n, tanto en el desarrollo de la sociolog&iacute;a en el mundo y en nuestro pa&iacute;s, como por los rasgos que le imprimieron distintos directores del instituto a cargo de este medio acad&eacute;mico".<sup><a href="#notas">3</a></sup> </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La conmemoraci&oacute;n de la RMS convoc&oacute; a un conjunto de directores de varias de las m&aacute;s importantes revistas acad&eacute;micas en M&eacute;xico. Este evento estuvo compuesto de distintas partes.<sup><a href="#notas">4</a></sup> En la correspondiente a Pasado, Presente y Perspectivas del Art&iacute;culo Cient&iacute;fico, cuatro directores de revistas expusieron y discutieron los criterios contempor&aacute;neos a partir de los cuales un texto adquiere el rango de art&iacute;culo cient&iacute;fico y es publicable en las distintas revistas acad&eacute;micas.<sup><a href="#notas">5</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la secci&oacute;n Los Criterios de la Decisi&oacute;n Editorial,<sup><a href="#notas">6</a></sup> escritores y editores confrontaron perspectivas sobre la producci&oacute;n del texto cient&iacute;fico, los l&iacute;mites y las posibilidades que los distintos formatos editoriales ofrecen para que la escritura de la experiencia cognitiva pueda ser transpuesta al texto impreso. Este evento puso por primera vez en el foro acad&eacute;mico nacional el problema de la edici&oacute;n y la textualidad de las ciencias sociales, di&aacute;logo en el que los investigadores y los editores de las revistas acad&eacute;micas en M&eacute;xico recapitularon sobre la producci&oacute;n del conocimiento, su escritura y su exposici&oacute;n p&uacute;blica. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este trabajo fue presentado, en su versi&oacute;n de ponencia, en la secci&oacute;n Criterios de la Decisi&oacute;n Editorial, con todas las caracter&iacute;sticas que la verbalizaci&oacute;n de la escritura supone y la escenificaci&oacute;n que implica su exposici&oacute;n en un acto p&uacute;blico. Su tem&aacute;tica busca recapitular las exigencias editoriales de las revistas acad&eacute;micas en las distintas etapas de la producci&oacute;n y la difusi&oacute;n del conocimiento sociol&oacute;gico. Indaga la paradoja existente entre dos sujetos sociales: el constructor del conocimiento y los horizontes que este proceso abre al investigador, y las exigencias de acotar la creatividad a los l&iacute;mites impuestos por los requisitos de la edici&oacute;n del conocimiento, tanto en el formato y la arquitectura del texto como en el contenido. Larga historia, llena de an&eacute;cdotas y vicisitudes, entre el autor del texto y el editor, sujetos sociales cuya acci&oacute;n se realiza en el espacio de las instituciones acad&eacute;micas e intelectuales. La relaci&oacute;n entre investigador y editor forma la trayectoria de la escritura sociol&oacute;gica, en la cual est&aacute; inscrito el presente trabajo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp; </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LA ESCRITURA EN LAS CIENCIAS SOCIALES </b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En ciencias sociales, la tradici&oacute;n en la exposici&oacute;n del conocimiento se ha construido a trav&eacute;s de los libros. &Eacute;stos forman la secuencia textual que contiene las aportaciones m&aacute;s importantes y dan cuenta de los cambios en los paradigmas de los distintos campos de especializaci&oacute;n. Los textos cl&aacute;sicos de las ciencias sociales se identifican con una teor&iacute;a sobre la sociedad o un &aacute;rea espec&iacute;fica de conocimiento. Constituyen el acervo que da forma al canon de cada una de las disciplinas de ese conjunto cognitivo que llamamos ciencias sociales. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los libros de autor forman la textualidad principal de las disciplinas sociales. Entre &eacute;stos y sus autores se ha establecido una identidad indisoluble, amalgama de escritor y escritura que siempre se refiere a un campo espec&iacute;fico sobre el conocimiento social y ha dado origen a las distintas especializaciones de la disciplina; a una teor&iacute;a sobre la sociedad en su conjunto o la centralidad de uno de sus distintos contenidos o modalidades de interacci&oacute;n, individual o colectiva, por encima de las otras formas de acci&oacute;n social; o a una posici&oacute;n te&oacute;rica que se plantea construir o negar la posibilidad de conocimiento de la sociedad como totalidad, por encima de la interacci&oacute;n de &eacute;sta y sus partes. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La b&uacute;squeda de la centralidad te&oacute;rica se ha producido en los procesos de afirmaci&oacute;n y negaci&oacute;n entre las epistemolog&iacute;as y las teor&iacute;as, confrontaci&oacute;n que es tambi&eacute;n el debate entre los te&oacute;ricos que las sustentan. Estos di&aacute;logos han fijado en la memoria colectiva de las comunidades acad&eacute;micas los referentes de la identidad anal&iacute;tica y las filiaciones te&oacute;ricas y metodol&oacute;gicas de las distintas escuelas de conocimiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El origen de la genealog&iacute;a sociol&oacute;gica despierta en los soci&oacute;logos una actitud ambivalente y no todos piensan que la disciplina se inicia con Augusto Comte, pero pocos de ellos que hicieran una historia de la sociolog&iacute;a podr&iacute;an excluir al creador del nombre. El neologismo "sociolog&iacute;a" aparece por primera vez en el cuarto volumen de su Curso de filosof&iacute;a positiva.<sup><a href="#notas">7</a></sup> Comte crea esta nueva categor&iacute;a anal&iacute;tica dentro de su sistema filos&oacute;fico totalizante, categor&iacute;a que comparte en lo particular los principios que rigen todo su sistema filos&oacute;fico, como sucede en toda la epistemolog&iacute;a deductiva.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer prop&oacute;sito de la sociolog&iacute;a fue resolver el problema de la objetividad en el conocimiento social y lograr, con el conocimiento cient&iacute;fico, la intervenci&oacute;n en la realidad, con el fin de modificarla y dirigir las conductas hacia objetivos racionalmente preestablecidos, como lo hac&iacute;a, seg&uacute;n Comte, la f&iacute;sica de su tiempo con la realidad natural; es &eacute;sta la raz&oacute;n por la que llam&oacute; a la sociolog&iacute;a "f&iacute;sica social". El dominio racional de la sociedad ha sido la obsesi&oacute;n y la utop&iacute;a de los que construyen el conocimiento sobre ella. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La objetividad, como problema fundador de la sociolog&iacute;a, se mantiene vigente: no ha sido resuelto en 185 a&ntilde;os, largo trecho en el que la sociolog&iacute;a, como conocimiento espec&iacute;fico y especializado, se diferenci&oacute; de la filosof&iacute;a. El tema de la objetividad ha dado lugar a cientos de art&iacute;culos y libros y en torno a &eacute;ste se han construido teor&iacute;as, elaborado m&eacute;todos y dise&ntilde;ado instrumentos de medici&oacute;n "cada vez m&aacute;s precisos", pero el problema sigue ah&iacute;, dando origen a debates entre los distintos especialistas de las sociolog&iacute;as, para quienes queda claro que la objetividad es un problema que, si no se resuelve, "se vigila epistemol&oacute;gicamente". De tiempo en tiempo, este problema constitutivo de la sociolog&iacute;a es aparentemente resuelto cuando un grupo de soci&oacute;logos se vuelven militantes "de una versi&oacute;n del mundo" e ideologizan su conocimiento, negando la epistemolog&iacute;a y volvi&eacute;ndola dogma.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para la sociolog&iacute;a, la objetividad sigue siendo un problema y est&aacute; presente en el conjunto de criterios elaborados por los comit&eacute;s editoriales de las revistas acad&eacute;micas, criterios que se convierten en las condiciones necesarias para la valoraci&oacute;n de los art&iacute;culos propuestos por los autores y a partir de los cuales los textos tienen o no posibilidades de ser publicados en una determinada revista. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los criterios de cientificidad que definen la l&iacute;nea editorial de cada una de las revistas acad&eacute;micas &#151;expl&iacute;citos o impl&iacute;citos&#151; cubren desde los requisitos que se consideran indispensables y miden la objetividad del conocimiento, hasta la construcci&oacute;n de un determinado tipo de evidencia emp&iacute;rica con la que se valida lo cient&iacute;fico o no de un texto, pasando por la filiaci&oacute;n te&oacute;rica y la consistencia metodol&oacute;gica. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El conjunto de requisitos necesarios para aceptar un texto en una revista acad&eacute;mica, con prestigio en un campo especializado del conocimiento, se vuelven criterios de filiaci&oacute;n de los grupos acad&eacute;micos, normas que son custodiadas por los comit&eacute;s editoriales y los evaluadores escogidos por &eacute;stos para dictaminar los textos dentro de un universo de nombres identificados con la filiaci&oacute;n te&oacute;rica de la publicaci&oacute;n y sus principios epist&eacute;micos, que no siempre son expl&iacute;citos. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como requisito de publicaci&oacute;n en las revistas acad&eacute;micas, el problema de la objetividad es hoy &#151;como lo fue ayer&#151; resoluble por quienes las dirigen a trav&eacute;s de la consistencia te&oacute;rico&#150;metodol&oacute;gica adscrita a un sistema anal&iacute;tico establecido, vigente y dominante en el grupo social acad&eacute;mico que dirige la publicaci&oacute;n y que le da identidad p&uacute;blica. En el mediano y largo plazo, la filiaci&oacute;n te&oacute;rica cerrada puede derivar en la reiteraci&oacute;n anal&iacute;tica y tem&aacute;tica, as&iacute; como agotarse en la autorreferencialidad, hasta que la ruptura epist&eacute;mica construye un cambio anal&iacute;tico y abre un nuevo campo de conocimiento en la especializaci&oacute;n sociol&oacute;gica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las posiciones te&oacute;ricas que sustentan la validez de los textos para ser incluidos o excluidos en las revistas especializadas identifican a las publicaciones y a los grupos de inter&eacute;s acad&eacute;mico que se desarrollan en torno a ellas, en el universo global del mundo acad&eacute;mico contempor&aacute;neo, acotando la diversidad anal&iacute;tica y tem&aacute;tica de la producci&oacute;n cient&iacute;fica, pero sobre todo limitando las posibilidades del debate interno en las publicaciones en torno a los problemas y la tem&aacute;tica sociol&oacute;gica. En la historia intelectual y en la historiograf&iacute;a acad&eacute;mica, las revistas son parte integral no s&oacute;lo de la producci&oacute;n cultural de una &eacute;poca, sino de la manera en la cual los grupos productores del conocimiento se plantearon en su tiempo los problemas y sus posibles soluciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La sociolog&iacute;a recorre el largo trecho de m&aacute;s de un siglo y medio de historia intelectual y de organizaci&oacute;n institucional de la academia en la que se ejerce esta disciplina, tiempo durante el cual se han construido sus diferentes contenidos te&oacute;ricos, las innovaciones metodol&oacute;gicas que delimitan su objeto y las t&eacute;cnicas que lo miden y lo construyen como hecho social. La historia de las transformaciones te&oacute;ricas, metodol&oacute;gicas y t&eacute;cnicas ha sido edificada en el interior de los campos disciplinarios a trav&eacute;s de una relaci&oacute;n dialogal y pol&eacute;mica entre los individuos que forman la genealog&iacute;a de autores de la tradici&oacute;n sociol&oacute;gica. Este di&aacute;logo y diferenciaci&oacute;n en torno a los problemas constitutivos de la disciplina se inici&oacute; con sus fundadores: Max Weber, Georg Simmel, &Eacute;mile Durkheim y Wilfredo Pareto, y en el di&aacute;logo dio forma a la especificidad de un campo de conocimiento que transform&oacute; las teor&iacute;as sobre lo social en sociolog&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La sociolog&iacute;a es el conocimiento de la modernidad sobre lo social, es su reflexibilidad te&oacute;rica, y surge como propuesta anal&iacute;tica diferenciada en uno de los periodos hist&oacute;ricos m&aacute;s intensos de la modernizaci&oacute;n: el final del siglo XIX y principios del siglo XX. Como todo proceso de innovaci&oacute;n en el conocimiento, la sociolog&iacute;a es la correspondiente te&oacute;rica de la transformaci&oacute;n y el surgimiento de las nuevas formas de relaci&oacute;n social que rebasaron la capacidad espec&iacute;fica de an&aacute;lisis y explicaci&oacute;n de las disciplinas existentes en ese periodo hist&oacute;rico de cambios acelerados: la historia, la psicolog&iacute;a, la filosof&iacute;a, la econom&iacute;a y la ciencia pol&iacute;tica, disciplinas del conocimiento con historias espec&iacute;ficas que fueron sobrepasadas por la complejidad de la sociedad moderna y se volvieron las cinco fuentes del nuevo cauce cognitivo, frente a las cuales los fundadores de la sociolog&iacute;a se deslindaron y sus herederos se siguen deslindando, como en el caso de &Eacute;mile Durkheim, con la primera investigaci&oacute;n sociol&oacute;gica sobre el suicidio como un hecho social.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El suicidio, uno de los primeros libros sociol&oacute;gicos, fue publicado en 1897. En &eacute;ste, Durkheim analiza los &iacute;ndices de suicidio entre las poblaciones jud&iacute;as, cat&oacute;licas y protestantes. Este texto es tambi&eacute;n una de las primeras diferenciaciones entre la sociolog&iacute;a, la psicolog&iacute;a y la biolog&iacute;a en el conocimiento del suicidio, considerado hasta entonces como un acto individual cuya explicaci&oacute;n era del dominio de la psicolog&iacute;a y la biolog&iacute;a. Al estudiar el suicidio como un hecho social, construido sociol&oacute;gicamente a partir del an&aacute;lisis emp&iacute;rico de las tasas de suicidios en las tres poblaciones en varios pa&iacute;ses europeos preponderantemente cat&oacute;licos o protestantes, es uno de los trabajos pioneros de la sociolog&iacute;a. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El deslinde anal&iacute;tico entre la investigaci&oacute;n sociol&oacute;gica y las de las otras disciplinas sociales continu&oacute;, de manera impl&iacute;cita o expl&iacute;cita, en las investigaciones de los fundadores, consolidando a la sociolog&iacute;a como una disciplina aut&oacute;noma a partir de su especificidad anal&iacute;tica, en la que los distintos fen&oacute;menos de la vida social, en la acepci&oacute;n m&aacute;s amplia del t&eacute;rmino, pueden ser construidos por la sociolog&iacute;a como hechos sociales. Cientos de art&iacute;culos y libros contin&uacute;an en la b&uacute;squeda de la l&iacute;nea divisoria, la convergencia y la complementaci&oacute;n entre la sociolog&iacute;a y las otras formas de producci&oacute;n de conocimiento de lo social y lo individual.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La din&aacute;mica relaci&oacute;n entre la sociolog&iacute;a y las otras disciplinas sociales ha hecho que, en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n, se haya adscrito a autores de las otras formas de conocimiento de la sociedad la condici&oacute;n de soci&oacute;logo, aun en el extremo en que el autor nunca se haya identificado a s&iacute; mismo como tal, condici&oacute;n primaria de la identidad moderna entre el productor y el tipo de conocimiento que produce, conciencia de quien ejerce un tipo espec&iacute;fico de saber. El caso m&aacute;s significativo es el de Karl Marx, quien se conceb&iacute;a a s&iacute; mismo como "fil&oacute;sofo y economista",<sup><a href="#notas">8</a></sup> jam&aacute;s como soci&oacute;logo. La identificaci&oacute;n entre el individuo y su trabajo es una identidad primigenia, una de las formas de la identidad social que da lugar a los individuos modernos y los colectivos diferenciados por la acci&oacute;n productora. Esta identidad deriv&oacute; en la modernidad en el v&iacute;nculo entre el constructor del conocimiento y su especializaci&oacute;n, v&iacute;nculo que est&aacute; en la base de la divisi&oacute;n social y que es uno de los grandes temas de la sociolog&iacute;a desde su inicio, como lo muestra el trabajo pionero de &Eacute;mile Durkheim, La divisi&oacute;n social del trabajo, tesis doctoral publicada en 1893.<sup><a href="#notas">9</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quienes retomaron a Marx como fil&oacute;sofo social y lo volvieron su &uacute;nico referente cl&aacute;sico para dar fundamento de verdad en sus argumentos explicativos de las funciones del Estado y la sociedad capitalista, construyeron esa diversidad interpretativa e ideolog&iacute;a que se llam&oacute; marxismo, cosmovisi&oacute;n que fue parte del horizonte cultural e intelectual de la guerra fr&iacute;a y tuvo un peso significativo en la cultura mundial durante las d&eacute;cadas de los a&ntilde;os sesenta y setenta. Dentro de la cosmovisi&oacute;n marxista hubo desde pol&iacute;ticas culturales y cient&iacute;ficas, propias de los reg&iacute;menes totalitarios en las que el marxismo fue la ideolog&iacute;a del Estado sovi&eacute;tico y los Estados del bloque, hasta propuestas cr&iacute;ticas y creativas que revisaban los fundamentos ideol&oacute;gicos de ese gran edificio cultural que lleg&oacute; a abarcar desde la gen&eacute;tica hasta el arte.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El marxismo como principio gen&eacute;rico fue el referente obligado de la identidad de las izquierdas del mundo; fungi&oacute; como "el arma cient&iacute;fica" de la militancia pol&iacute;tica que daba autoridad y fundamento de "objetividad y certeza" para la "transformaci&oacute;n del mundo". Esta posici&oacute;n mantuvo siempre una devaluaci&oacute;n de la posici&oacute;n que busca resolver el problema de la autonom&iacute;a necesaria para la producci&oacute;n del conocimiento social y de su batalla interminable por la objetividad y la independencia pol&iacute;tica de los que construyen el saber sobre la sociedad y sus formas de acci&oacute;n social. Por el contrario, "los marxistas" &#151;y lo que ese referente identitario quiera decir&#151; siempre sobrevaloraron "el compromiso ideol&oacute;gico de los cient&iacute;ficos sociales" con los contenidos valorativos que dieron fundamento al an&aacute;lisis de la sociedad, pre&#150;determinaci&oacute;n cognitiva que ten&iacute;a un sentido teleol&oacute;gico del cambio social.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La posici&oacute;n ideol&oacute;gica que dio sentido pol&iacute;tico utilitario a la construcci&oacute;n del conocimiento sobre la sociedad ha sido compartida por los pol&iacute;ticos que militan en todas las cosmovisiones ideol&oacute;gico&#150;pol&iacute;ticas (marxistas, nacionalistas y neoliberales) que construyen con su argumentaci&oacute;n generalizada el fundamento de sus intereses particulares de partido y de gobierno y que tienen la necesidad de apropiarse del conocimiento producido por las ciencias sociales para ideologizarlo y utilizarlo en su intervenci&oacute;n social y sus pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, dando fundamento de cientificidad a la argumentaci&oacute;n como recurso "objetivo y cient&iacute;fico" que acredita la acci&oacute;n p&uacute;blica de intervenci&oacute;n en las instituciones sociales y las formas de organizaci&oacute;n econ&oacute;mica. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La reacci&oacute;n en contra de la ideologizaci&oacute;n marxista &#151;que no del uso pol&iacute;tico de la textualidad sociol&oacute;gica&#151; fue una de las causas del giro evaluador en las revistas acad&eacute;micas a partir de los a&ntilde;os ochenta del siglo XX. Este giro volv&iacute;a a plantear el problema de la objetividad de la prueba argumentativa y tendi&oacute; a eliminar el peso, en la arquitectura del texto, de la l&oacute;gica argumentativa sin comprobaci&oacute;n emp&iacute;rica estad&iacute;stica, elemento probatorio por antonomasia que pesa en el conjunto y el tama&ntilde;o del art&iacute;culo acad&eacute;mico, por las caracter&iacute;sticas mismas de concentraci&oacute;n y s&iacute;ntesis de los agregados num&eacute;ricos. Otros elementos que incidieron en la construcci&oacute;n del art&iacute;culo acad&eacute;mico fueron la ruptura de las culturas nacionales y la creciente integraci&oacute;n al mundo global de la cultura y la ciencia, as&iacute; como la remetropolizaci&oacute;n de las exigencias constructoras del saber, nueva centralidad cultural en la cual los journals americanos se vuelven los paradigmas en la construcci&oacute;n de la textualidad sociol&oacute;gica, tanto nacional como local.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp; </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>NOMBRES Y TEXTOS </b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los nombres de los autores que forman el canon sociol&oacute;gico han dado origen a la genealog&iacute;a de una tradici&oacute;n de conocimiento especializado. Ambos, textos y autores, t&iacute;tulos y nombres, constituyen los cimientos de una disciplina y condensan la diacron&iacute;a de los libros que desemboca en las teor&iacute;as que buscan la explicaci&oacute;n del presente, reacomodando constantemente la jerarqu&iacute;a y el valor de los cl&aacute;sicos en cada uno de los periodos de la historia de la sociolog&iacute;a. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La temporalidad de la teor&iacute;a es siempre m&oacute;vil; por esta raz&oacute;n, se incluyen o excluyen ciertas obras de la disciplina que adquieren la condici&oacute;n de cl&aacute;sicas y dan fundamento de universalidad en la explicaci&oacute;n sociol&oacute;gica del presente. Todo nuevo replanteamiento te&oacute;rico, que cambia el an&aacute;lisis de la realidad social y pol&iacute;tica, recupera uno o varios textos cl&aacute;sicos de la tradici&oacute;n sociol&oacute;gica, reacomodando el valor de los autores y las obras que forman el acervo en cada una de las especialidades de la sociolog&iacute;a, textos que vuelven a considerarse como "los imprescindibles" en los distintos tiempos de la disciplina. Las obras cl&aacute;sicas de una disciplina forman el referente obligado en la identidad y en la comunicaci&oacute;n de las comunidades acad&eacute;micas a trav&eacute;s de los cuales establecen los l&iacute;mites que rigen la vigencia de sus paradigmas explicativos y construyen los nuevos lenguajes con que se incluye y excluye a los otros. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los nuevos planteamientos te&oacute;ricos que explican el cambio social contienen la selecci&oacute;n de una o varias categor&iacute;as que dan a la innovaci&oacute;n anal&iacute;tica su ra&iacute;z cl&aacute;sica, vinculando las nuevas teor&iacute;as con la tradici&oacute;n sociol&oacute;gica. Los cl&aacute;sicos son tambi&eacute;n objetos del tiempo; a ellos se apela para fundamentar una necesidad explicativa del presente. En ciencias sociales, los cl&aacute;sicos son recursos de autoridad en todo an&aacute;lisis s&oacute;lido del presente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En muchos casos, la condici&oacute;n de un individuo o un grupo que milita en una ideolog&iacute;a pol&iacute;tica que domina las pr&aacute;cticas institucionales de la vida acad&eacute;mica transforma una obra cl&aacute;sica en un referente absoluto de verdad, construyendo la identidad cerrada de los miembros de un grupo en torno a una interpretaci&oacute;n que convierte a sus lectores en seguidores de una versi&oacute;n dominante sobre textos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las posiciones interpretativas dadas por petici&oacute;n de principio reiteran una lectura acr&iacute;tica que deforma la teor&iacute;a y la vuelve una totalidad absoluta, transformando las categor&iacute;as anal&iacute;ticas, que constituyen el andamiaje de toda teor&iacute;a, en adjetivos de un discurso que estigmatiza la otredad. En el caso de la lectura cerrada, los textos adquieren la condici&oacute;n de referentes inapelables y aparecen como recursos que incluyen o excluyen a los otros, a los que tienen una versi&oacute;n distinta de las obras. Esta lectura autorreferencial e identitaria elimina la condici&oacute;n cr&iacute;tica de toda lectura, confrontaci&oacute;n del sujeto lector con el texto, que est&aacute; en la base de la creaci&oacute;n del conocimiento anal&iacute;tico y, en el caso de la tradici&oacute;n sociol&oacute;gica, niega su condici&oacute;n de ser la construcci&oacute;n te&oacute;rica de la modernidad. La libertad cr&iacute;tica es la condici&oacute;n pol&iacute;tica de la reflexi&oacute;n intelectual y acad&eacute;mica sobre la sociedad, condici&oacute;n que supone la necesidad de diferenciar y relativizar los absolutos ideol&oacute;gicos. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las posturas ideol&oacute;gicas frente a la teor&iacute;a niegan el contenido abstracto y polivalente de los cl&aacute;sicos que fundan la identidad y la diferenciaci&oacute;n de la sociolog&iacute;a, lo que da origen a la tradici&oacute;n de este conocimiento disciplinario, con la cual la innovaci&oacute;n conceptual y metodol&oacute;gica dialoga de manera abierta y cambiante. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La teor&iacute;a es una totalidad abierta y din&aacute;mica y no un orden cerrado, deductivo e inapelable, cuyos cl&aacute;sicos se encuentran en los cimientos epist&eacute;micos y metodol&oacute;gicos de las categor&iacute;as centrales que vertebran el sistema propuesto para la explicaci&oacute;n de la sociedad. La teor&iacute;a no es un principio de verdad, sino parte de una configuraci&oacute;n anal&iacute;tica en la construcci&oacute;n hist&oacute;rica de la certeza, emp&iacute;ricamente verificable y probada con los instrumentos anal&iacute;ticos disponibles en un tiempo dado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los libros son unidades de sentido concebidas como un todo edificado por la l&oacute;gica de la explicaci&oacute;n que construye el an&aacute;lisis de los hechos sociales y pol&iacute;ticos de manera anal&iacute;tica y coherente. La unidad de un texto est&aacute; fundada en el m&eacute;todo de exposici&oacute;n &#151;diferente del m&eacute;todo de investigaci&oacute;n&#151;, con el cual una teor&iacute;a adquiere sentido desde su origen. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer v&iacute;nculo de condensaci&oacute;n simb&oacute;lica del conocimiento sociol&oacute;gico es el que se establece entre el autor y la obra. En este proceso de condensaci&oacute;n, hablar de El suicidio es hablar de Durkheim, decir Econom&iacute;a y sociedad es nombrar a Max Weber y referirse a la categor&iacute;a de dependencia lleva impl&iacute;citos los nombres de Fernando Enrique Cardozo y Enzo Faletto y su texto Dependencia y desarrollo en Am&eacute;rica Latina.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La d&iacute;ada autor&#150;libro est&aacute; ligada a la formaci&oacute;n del cient&iacute;fico social y su proceso de socializaci&oacute;n en un campo disciplinario. El estudiante va form&aacute;ndose y construyendo su identidad cognitiva a trav&eacute;s de la asimilaci&oacute;n de esta d&iacute;ada, aunque la mayor&iacute;a de las veces su acercamiento a los libros es fraccionario, a trav&eacute;s de fotocopias o de cap&iacute;tulos, y no de la lectura completa. La identidad formativa del cient&iacute;fico social se refiere valorativamente a los libros de una disciplina, por lo que el libro es un referente de autoridad y se vuelve un elemento de identidad de los diferentes colectivos de cient&iacute;ficos sociales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la formaci&oacute;n del soci&oacute;logo, la percepci&oacute;n colectiva de que el conocimiento producido por la investigaci&oacute;n de largo alcance se encuentra contenido en los libros y que &eacute;stos son la culminaci&oacute;n de un prolongado periodo del trabajo cient&iacute;fico hace que el libro contenga en s&iacute; una valoraci&oacute;n positiva por encima del art&iacute;culo. La valoraci&oacute;n positiva del libro lo ha vuelto un fin en s&iacute; mismo, la culminaci&oacute;n de una trayectoria de investigaci&oacute;n y la confirmaci&oacute;n del prestigio acad&eacute;mico. El libro otorga autoridad y prestigio aunque tiene diferentes pesos en las distintas disciplinas de las ciencias sociales; hoy las ant&iacute;podas son lo conciso y cambiante de la econom&iacute;a y lo m&aacute;s permanente y extenso de la historia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la secuencia de los grandes temas que sustentan los paradigmas interpretativos vigentes, los libros de autor dan contenido e identidad a los distintos grupos que sostienen propuestas interpretativas en una comunidad acad&eacute;mica de una disciplina. Ligados a redes nacionales y globales, los miembros de una corriente anal&iacute;tica promueven la publicaci&oacute;n de libros significativos que, en las batallas culturales por la hegemon&iacute;a interpretativa, validan sus versiones y las replican en citas, referencias y rese&ntilde;as, libros que son incluidos en la bibliograf&iacute;a considerada como necesaria en los cursos acad&eacute;micos, donde los grupos de una corriente te&oacute;rica tienen poder e influencia. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro constituye el m&aacute;s importante referente de identidad acad&eacute;mica de un individuo en una comunidad cient&iacute;fica y las grandes editoriales construyen sus acervos y su imagen p&uacute;blica por medio de los t&iacute;tulos de los libros que forman su cat&aacute;logo. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El sistema de evaluaci&oacute;n acad&eacute;mica vigente, tanto en el interior de las instituciones de investigaci&oacute;n y docencia como en las instituciones estatales encargadas de la promoci&oacute;n de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, est&aacute; fundado en la productividad que se mide por el n&uacute;mero de textos editados y no por las innovaciones en la creaci&oacute;n de conocimiento frente a los problemas sociales existentes. El efecto no deseado de esta pol&iacute;tica cient&iacute;fica institucional ha obligado al acotamiento creciente de las tem&aacute;ticas tratadas, estrategia de racionalidad y c&aacute;lculo dise&ntilde;ada por el investigador, que cierra el campo de investigaci&oacute;n y tiende a reiterar el conocimiento producido. La productividad no se mide hoy por la construcci&oacute;n innovadora en las tem&aacute;ticas de investigaci&oacute;n, sino por la reiteraci&oacute;n de los resultados producidos. Lo nuevo puede ser la ampliaci&oacute;n de lo mismo, condici&oacute;n cuantitativa que acota los m&aacute;rgenes de la b&uacute;squeda cerrando el horizonte en el que est&aacute; inserto todo hecho social y pol&iacute;tico espec&iacute;fico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La investigaci&oacute;n social se encuentra siempre en la tensi&oacute;n producida por la especializaci&oacute;n extrema y la exigencia del conocimiento particular de articularse al conjunto de procesos sociales amplios, en los cuales el peso de los procesos espec&iacute;ficos adquiere el significado debido. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>PRODUCCI&Oacute;N DE CONOCIMIENTO Y FORMATO EXPOSITIVO </b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las pol&iacute;ticas acad&eacute;micas vigentes han estimulado la producci&oacute;n de art&iacute;culos en revistas arbitradas con normas estrictas en su formato, reglas editoriales que empiezan por los l&iacute;mites en la extensi&oacute;n en que debe ser presentado el original para ser considerado para su publicaci&oacute;n. Estas reglas institucionales de evaluaci&oacute;n y edici&oacute;n han tenido como consecuencia que la producci&oacute;n de libros elaborados en un largo plazo sea cada vez m&aacute;s costosa en ingresos y visibilidad para el investigador. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la presentaci&oacute;n de resultados de investigaci&oacute;n, la tendencia actual es fraccionar el conocimiento y acotar en el art&iacute;culo la producci&oacute;n cient&iacute;fica, cuyo objetivo lo vuelve m&aacute;s eficiente en la respuesta a la presi&oacute;n de la evaluaci&oacute;n institucionalizada del conocimiento cada vez m&aacute;s especializado. La exigencia de rapidez en la presentaci&oacute;n de los resultados de investigaci&oacute;n ha tra&iacute;do como consecuencia una creciente presi&oacute;n en contra de la producci&oacute;n del libro, como modalidad de exposici&oacute;n unitaria e integral de los resultados de un prolongado proceso de investigaci&oacute;n. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La lectura completa del libro es cada vez menos productiva, por ser considerada poco eficiente y, en algunos casos, dispersa. La presi&oacute;n de la productividad ha derivado en la lectura r&aacute;pida de textos concisos que mantengan al especialista actualizado y en el debate tem&aacute;tico vigente en el mercado acad&eacute;mico y de la consultor&iacute;a. En el extremo, el lector especializado es cada vez m&aacute;s un lector de abstracts (que, despu&eacute;s del t&iacute;tulo y el nombre del autor, son una de las exigencias del formato del art&iacute;culo acad&eacute;mico), como lo han demostrado las encuestas llevadas a cabo por la UNESCO entre los acad&eacute;micos en el mundo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tanto el libro como el art&iacute;culo son unidades expositivas que poseen cualidades variables seg&uacute;n el campo anal&iacute;tico que desarrollan, pero sobre todo, seg&uacute;n el periodo hist&oacute;rico de la disciplina social en el que se producen los textos. En Am&eacute;rica Latina, las revistas acad&eacute;micas que han permanecido durante d&eacute;cadas &#151;y que no fueron suprimidas por las dictaduras militares&#151;, como la RMS, surgida en 1939,<sup><a href="#notas">10</a></sup> mantienen la caracter&iacute;stica original de un formato flexible que acepta la propuesta de art&iacute;culos amplios. En esta revista el texto no es eliminado (en la primera instancia de revisi&oacute;n) porque se desborde del molde en el que, por su n&uacute;mero de p&aacute;ginas, debe caber, sino por su contenido y su inconsistencia. En las revistas acad&eacute;micas de formato acotado, la solidez del texto presupone el tama&ntilde;o del formato. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El formato extenso del art&iacute;culo acad&eacute;mico permiti&oacute; &#151;y en algunas revistas a&uacute;n permite&#151; desarrollar la tesis central haciendo referencia constante a la textualidad existente sobre el tema del trabajo, textualidad frente a la cual el art&iacute;culo establece una doble relaci&oacute;n: la dialogal, con la tradici&oacute;n del conocimiento espec&iacute;fico que desarrolla el art&iacute;culo que le precede o existe, y la propositiva, que desarrolla la tesis central del texto con la que se acredita en el campo cient&iacute;fico e intelectual, as&iacute; como en el mercado cultural de la producci&oacute;n cient&iacute;fica. En esta modalidad escritural, la innovaci&oacute;n o la continuidad dentro de un campo de especializaci&oacute;n aparece expl&iacute;cita frente a la tradici&oacute;n establecida del conocimiento en la cual el texto se ubica. En el texto acotado, el di&aacute;logo con el conocimiento tem&aacute;tico existente es un objetivo del art&iacute;culo acad&eacute;mico.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El formato amplio permiti&oacute; una relaci&oacute;n dialogal con la tradici&oacute;n del conocimiento existente. Esta relaci&oacute;n implicaba referirse constantemente a los textos de la tradici&oacute;n de conocimiento dentro de la cual se ubica el art&iacute;culo, referencia que no s&oacute;lo se hac&iacute;a expl&iacute;cita en el cuerpo del texto, sino tambi&eacute;n a trav&eacute;s de las citas a pie de p&aacute;gina, construyendo en el desarrollo de la tesis el debate con las posiciones en el interior de un campo cient&iacute;fico dentro del cual se escrib&iacute;a, condici&oacute;n de lectura m&uacute;ltiple que condensaba en un art&iacute;culo la textualidad que hac&iacute;a expl&iacute;cita la relaci&oacute;n con las otras posiciones diferentes a la del autor en una tradici&oacute;n de conocimiento. La evaluaci&oacute;n del art&iacute;culo cient&iacute;fico ten&iacute;a este requisito como prueba de solidez acad&eacute;mica, condici&oacute;n de intertextualidad que la cita tipo Harvard ha eliminado junto con la condici&oacute;n de lectura m&uacute;ltiple, delimitando las posibilidades del contenido de los art&iacute;culos por la extensi&oacute;n. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El formato amplio fue rebasado por las necesidades elaboradas en torno a la eficiencia cognitiva fundada en los lenguajes especializados de cada una de las ciencias sociales, lenguajes a partir de los cuales se construye el di&aacute;logo acad&eacute;mico prioritariamente autorreferencial, en el que el referente com&uacute;n e identitario de las comunidades acad&eacute;micas de especialistas es el lenguaje crecientemente cifrado. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las posibilidades del art&iacute;culo acad&eacute;mico de responder, dentro de un campo anal&iacute;tico, a la exigencia de las coyunturas sociales o pol&iacute;ticas de una sociedad nacional, le permiten volverse el referente textual en una comunidad acad&eacute;mica que responde a la demanda del conocimiento sociol&oacute;gico, tanto por el mundo acad&eacute;mico como por los tomadores de decisiones. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hoy el art&iacute;culo acad&eacute;mico posee por lo menos cuatro modalidades de publicaci&oacute;n:</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Como art&iacute;culo con exigencias dadas las reglas del arbitraje de las revistas cient&iacute;ficas. La primera caracter&iacute;stica es su especificidad espacial, un original de entre 30 y 35 cuartillas (entre 14 y 16 p&aacute;ginas impresas), lo que dif&iacute;cilmente puede convertirse en el cap&iacute;tulo de un libro. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. El art&iacute;culo que es en s&iacute; un texto pero que forma parte de un proyecto intelectual de largo plazo de un investigador. Este texto que aparece como art&iacute;culo es en s&iacute; una unidad tem&aacute;tica, pero tambi&eacute;n es una parte de un todo, de un proyecto de largo plazo que culmina en un libro y del cual el art&iacute;culo es un cap&iacute;tulo. En el caso de la sociolog&iacute;a, estos textos han existido desde el origen de la disciplina y uno de los mejores ejemplos es la obra central de Georg Simmel Sociolog&iacute;a: estudio sobre las formas de sociaci&oacute;n<sup><a href="#notas">11</a></sup> (1908), compuesta por 10 cap&iacute;tulos y contenida en dos tomos de 808 p&aacute;ginas. Este libro contiene cap&iacute;tulos que aparecieron como art&iacute;culos en las revistas alemanas de principios del siglo XX y que hoy ser&iacute;an impublicables.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la actualidad son muy escasas las revistas acad&eacute;micas que puedan admitir estos trabajos; una de ellas es la RMS. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. El art&iacute;culo en su modalidad de texto de difusi&oacute;n, en el que el conocimiento acad&eacute;mico se transforma en un texto de una revista de circulaci&oacute;n amplia, que permite mantener la visibilidad del acad&eacute;mico por medio de su participaci&oacute;n en el debate p&uacute;blico, que lo ubica como especialista en un tema. En la gran mayor&iacute;a de los casos, el art&iacute;culo de difusi&oacute;n, sustentado en un trabajo acad&eacute;mico de investigaci&oacute;n, pierde, por las exigencias editoriales, el desarrollo de los recursos anal&iacute;ticos y metodol&oacute;gicos explicitados en la construcci&oacute;n de la evidencia emp&iacute;rica, requisitos obligados en el texto acad&eacute;mico. El texto de difusi&oacute;n tiene frente al art&iacute;culo acad&eacute;mico &#151;del que puede haber partido&#151; las limitaciones impuestas por las exigencias del lenguaje y de la arquitectura textual.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. La participaci&oacute;n del art&iacute;culo acad&eacute;mico en la modalidad de cap&iacute;tulo de libro colectivo. En este caso, el art&iacute;culo acad&eacute;mico de autor comparte con otros la condici&oacute;n de ser parte de un libro organizado en torno a una tem&aacute;tica; el prestigio del editor del libro y el de los colaboradores son incluidos como imprescindibles en una compilaci&oacute;n tem&aacute;tica. En este tipo de compilaciones, el art&iacute;culo posee, desde su primera edici&oacute;n en una revista acad&eacute;mica, un valor en s&iacute; mismo, que en ocasiones lo convierte en cl&aacute;sico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los primeros ejemplos significativos en la historia cultural en M&eacute;xico de un libro armado con base en art&iacute;culos de revistas fue publicado en Nueva York en 1966 por Alfred A. Knopf: Is The Mexican Revolution Dead? Este libro contiene dos art&iacute;culos que marcaron desde el mundo acad&eacute;mico la interpretaci&oacute;n de la historia y la sociedad de su tiempo y fueron pioneros en el debate sobre la vigencia de la Revoluci&oacute;n mexicana en un tiempo en el cual su legitimidad no era abiertamente cuestionada. Estos dos textos, que en su tiempo fueron pol&eacute;micos, se mantuvieron vigentes y hoy son dos cl&aacute;sicos de la historiograf&iacute;a sobre la Revoluci&oacute;n mexicana: el de Daniel Cos&iacute;o Villegas, "La crisis de M&eacute;xico", aparecido en Cuadernos Americanos en el n&uacute;mero de marzo&#150;abril de 1947 (13 pp.), y el de Jes&uacute;s Silva Herzog, "La Revoluci&oacute;n mexicana es ya un hecho hist&oacute;rico", publicado en Cuadernos Americanos en septiembre&#150;octubre de 1949 (10 pp.). Ambos aparecieron como art&iacute;culos en una de las revistas acad&eacute;micas de mayor prestigio en su tiempo. Hoy, a 100 a&ntilde;os de la Revoluci&oacute;n mexicana, una compilaci&oacute;n de textos sobre la historia intelectual de &eacute;sta quedar&iacute;a incompleta sin la inclusi&oacute;n de ambos art&iacute;culos. Compilaci&oacute;n de los mejores art&iacute;culos escritos sobre la Revoluci&oacute;n mexicana que no se hizo en el 2010, cuando se conmemor&oacute; el centenario del proceso social y pol&iacute;tico m&aacute;s importante del siglo XX mexicano.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para concluir, considero que las caracter&iacute;sticas textuales del art&iacute;culo y el libro responden a exigencias distintas de arquitectura textual. En sus modalidades se confirma la unidad de sentido sustentada por la calidad de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica del acad&eacute;mico que los produce. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Grandes libros de la historia de la sociolog&iacute;a iniciaron su largo recorrido como art&iacute;culos acad&eacute;micos en una revista cient&iacute;fica o se quedaron as&iacute;, con un valor intr&iacute;nseco e insuperable, como muchos de los art&iacute;culos de Pierre Bourdieu aparecidos en la revista Actes de la Recherche en Sciences Sociales (1975&#150;2002), o el legendario art&iacute;culo de &Eacute;mile Durkheim "La prohibition de l'inceste et ses origines", de 70 p&aacute;ginas, aparecido en el n&uacute;mero 1 de L'Ann&eacute;e Sociologique (1898), texto tantas veces citado, compilado, olvidado y vuelto a descubrir, obra maestra de la creatividad y de la construcci&oacute;n de la prueba emp&iacute;rica, condiciones primigenias de la sociolog&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>NOTAS</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Investigador del Instituto de Investigaciones Sociales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> El coloquio se llev&oacute; a cabo el 3 de junio de 2009 en el IIS.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Aurora Loyo (1990). La sociolog&iacute;a mexicana desde la universidad. M&eacute;xico: Instituto de Investigaciones Sociales, p. 12.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8991367&pid=S0188-2503201100040000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Const&oacute; de cuatro partes: 1) la inauguraci&oacute;n; 2) una conferencia magistral ofrecida por S&eacute;rgio Costa, de la Universidad Libre de Berl&iacute;n, con el tema Democracia y Nuevas Configuraciones del Derecho en Latinoam&eacute;rica: Tres Interpretaciones; 3) Pasado, Presente y Perspectivas del Art&iacute;culo Cient&iacute;fico, y 4) Los Criterios de la Decisi&oacute;n Editorial. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Los ponentes expusieron los problemas que implican la cientificidad del art&iacute;culo acad&eacute;mico y la evaluaci&oacute;n de &eacute;ste. Ellos fueron: Silvia G&oacute;mez Tagle, directora de la revista Nueva Antropolog&iacute;a; Joy Langston, directora de la revista Pol&iacute;tica y Gobierno, de la Divisi&oacute;n de Estudios Pol&iacute;ticos del Centro de Investigaci&oacute;n y Docencia Econ&oacute;mica; Fausto Hern&aacute;ndez Trujillo, director de la revista El Trimestre Econ&oacute;mico del Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, y Francisco Vald&eacute;s Ugalde, director de la RMS, del IIS de la UNAM. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> La tercera parte del coloquio, Criterios de la Decisi&oacute;n Editorial, estuvo compuesta por cinco apartados. En el primero, El Papel de los Comit&eacute;s Editoriales, los ponentes fueron: Benjam&iacute;n Temkin, director de la revista Perfiles Latinoamericanos (Flacso), y Arturo Ranfla Gonz&aacute;lez en representaci&oacute;n de la revista Estudios Fronterizos de la Universidad Aut&oacute;noma de Baja California. En el segundo apartado, Modalidades y Caracter&iacute;sticas Normativas del Arbitraje, los ponentes fueron: Mario Gonz&aacute;lez Rub&iacute;, director de la revista Sociol&oacute;gica, y Citlali Villafranco, directora de Andamios, revista de investigaci&oacute;n social de la Universidad Aut&oacute;noma de la Ciudad de M&eacute;xico. En el tercer apartado, La Responsabilidad de &Aacute;rbitros y Autores frente al Sistema Acad&eacute;mico, el ponente fue Ignacio Perrotini Hern&aacute;ndez, director de la revista Investigaci&oacute;n Econ&oacute;mica de la UNAM. Los temas del cuarto apartado fueron: Investigaci&oacute;n Emp&iacute;rica e Investigaci&oacute;n Te&oacute;rico Metodol&oacute;gica. Criterios Diferenciales en su Evaluaci&oacute;n, desarrollados por Marco Estrada, director de la revista Estudios Sociol&oacute;gicos del Colegio de M&eacute;xico, y Carlos Welti, director de la Revista de Investigaci&oacute;n Social del IIS. El &uacute;ltimo apartado, &iquest;Revistas o Libros? Importancia Diferencial del Art&iacute;culo Cient&iacute;fico y el Libro en las Ciencias Sociales, fue desarrollado por Ricardo Pozas Horcasitas, integrante del Comit&eacute; Editorial del Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> En 1826, Auguste Comte inaugur&oacute; un Curso de filosof&iacute;a positiva en su domicilio, adonde asist&iacute;an algunos de sus disc&iacute;pulos en Par&iacute;s. El cuarto volumen del curso, que data de 1839, contuvo de las lecciones 46 a la 51, que explican la necesidad de "una f&iacute;sica sobre la sociedad", denominada "sociolog&iacute;a". </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> En el pr&oacute;logo a la Miseria de la filosof&iacute;a, respuesta a la Filosof&iacute;a de la miseria de Proudhon, Marx afirma en la controversia su identidad disciplinaria, desde la cual tiene autoridad te&oacute;rica para sustentar la pol&eacute;mica con su adversario: </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"El se&ntilde;or Proudhon tiene la desgracia de ser singularmente desconocido en Europa. En Francia se le reconoce el derecho de ser un mal economista, porque tiene fama de ser un buen fil&oacute;sofo alem&aacute;n. En Alemania se le reconoce el derecho de ser un mal fil&oacute;sofo porque tiene fama de ser un economista franc&eacute;s de los m&aacute;s fuertes. En nuestra calidad de alem&aacute;n y de economista a la vez, hemos querido protestar contra este doble error.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">"El lector comprender&aacute; que, en esta labor ingrata, hemos tenido que abandonar frecuentemente la cr&iacute;tica del se&ntilde;or Proudhon para dedicarnos a la cr&iacute;tica de la filosof&iacute;a alemana, y hacer al mismo tiempo algunas observaciones sobre la econom&iacute;a pol&iacute;tica. Karl Marx, Bruselas, 15 de junio de 1847." V&eacute;ase Karl Marx (s/f). Miseria de la filosof&iacute;a. Mosc&uacute;: Ediciones en Lenguas Extranjeras, p. 26.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8991375&pid=S0188-2503201100040000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> De la division du travail social: &eacute;tude sur la l'organization des soci&eacute;t&eacute;s superi&eacute;ures. Par&iacute;s: Alcan.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=8991377&pid=S0188-2503201100040000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> De la divisi&oacute;n del trabajo social. Buenos Aires: Schapire, 1967. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> La RMS fue creada por iniciativa del director del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Lucio Mendieta y N&uacute;&ntilde;ez, y encargada a &Oacute;scar Uribe Villegas, quien se dedic&oacute; a &eacute;sta por m&aacute;s de 10 a&ntilde;os.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> La categor&iacute;a de sociaci&oacute;n en la sociolog&iacute;a alemana fue traducida a la sociolog&iacute;a americana como socializaci&oacute;n y de la sociolog&iacute;a americana pas&oacute; a la latinoamericana como tal. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Loyo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Aurora]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La sociología mexicana desde la universidad]]></source>
<year>1990</year>
<page-range>12</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Instituto de Investigaciones Sociales]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Marx]]></surname>
<given-names><![CDATA[Karl]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Miseria de la filosofía]]></source>
<year></year>
<page-range>26</page-range><publisher-loc><![CDATA[Moscú ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ediciones en Lenguas Extranjeras]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[De la division du travail social: étude sur la l'organization des sociétés superiéures]]></source>
<year></year>
<publisher-loc><![CDATA[París ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Alcan]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
