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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Itinerarios del conocimiento: formas, dinámicas y contenido. Un enfoque de redes]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad Autónoma del Estado de México Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as y libros</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Matilde Luna, coord. 2003. <i>Itinerarios del conocimiento: formas, din&aacute;micas y contenido. Un enfoque de redes</i></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Antonio Arellano Hern&aacute;ndez</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Madrid/M&eacute;xico: Anthropos/IISUNAM, 398 pp.</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Facultad de Ciencias Pol&iacute;ticas y Administraci&oacute;n P&uacute;blica, Universidad Aut&oacute;noma del Estado de M&eacute;xico.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las recientes nociones de red desarrolladas por estudiosos de la ciencia y la tecnolog&iacute;a han servido para mostrar el papel que juegan los conocimientos acu&ntilde;ados por las ciencias y los artefactos inventados por los ingenieros en la compleja organizaci&oacute;n de la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gracias al trabajo colectivo de Matilde Luna, Rosalba Casas, Rodrigo D&iacute;az, Rebeca de Gortari, Norma Georgina Guti&eacute;rrez, Teresa M&aacute;rquez, Mary Elaine Meagher, Mar&iacute;a Josefa Santos y Jos&eacute; Luis Velasco, expresado en el presente libro, hemos mejorado la comprensi&oacute;n de la forma, del movimiento y del contenido de las redes de conocimiento. En respuesta a las ciencias sociales cl&aacute;sicas, el plexo del t&eacute;rmino red desplegado por las autoras resulta postestructural (refiri&eacute;ndonos a las formas) pues ya no se aprecian el andamiaje y los arreglos definitivos e infranqueables del estructuralismo; postfuncionalista (refiri&eacute;ndonos a las din&aacute;micas), en la medida que las funciones de las formas corresponde a las definiciones de los actores en proceso de cambio; postesencialista (refiri&eacute;ndonos a los contenidos), debido a los procesos de negociaci&oacute;n de la conformaci&oacute;n de las redes por la acci&oacute;n de los actores; pero el t&eacute;rmino no es postmoderno, refiri&eacute;ndonos al esfuerzo de las autoras de evitar el relativismo y al apego a una idea de mecanismo de coordinaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una de las lecturas posibles de este texto, en todo caso la practicada aqu&iacute;, consiste en interpretarlo como la construcci&oacute;n de una red de conocimiento social en torno a las redes de innovaci&oacute;n en M&eacute;xico. El resultado de esta estrategia de lectura rinde frutos de inmediato, si consideramos que desde la introducci&oacute;n se muestra un trabajo de traducci&oacute;n e intercomunicaci&oacute;n entre los actores interesados en la innovaci&oacute;n (trat&aacute;ndose de su objeto de estudio) y en su conocimiento (trat&aacute;ndose de las autoras y de nosotros como lectores).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las autoras han decidido poner en juego distintos saberes disciplinarios como la sociolog&iacute;a, la antropolog&iacute;a, las ciencias pol&iacute;ticas y la ling&uuml;&iacute;stica. Afortunadamente el t&eacute;rmino sist&eacute;mico acu&ntilde;ado para ejercicios de este tipo y conocido como interdisciplina ha sido evitado y con justa raz&oacute;n, pues las redes tienen una forma de construcci&oacute;n mucho m&aacute;s compleja de lo que se ha evocado para la famosa interdisciplina. Las autoras tambi&eacute;n han puesto en comunicaci&oacute;n distintos estilos y hasta diferentes intereses acad&eacute;micos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una frase inevitable en la revelaci&oacute;n de la escritura de este libro reza de la manera siguiente: "De alguna manera se configur&oacute; un tipo de entidad como la que quer&iacute;amos entender, es decir, una entidad con m&uacute;ltiples nodos, de flujos de conocimiento e informaci&oacute;n" (p&aacute;gina 9). El reconocimiento de que las investigadoras se entienden a s&iacute; mismas como su objeto de estudio, recrea la met&aacute;fora del parecido de las cosas y los propietarios. Aqu&iacute;, &iexcl;todos los due&ntilde;os se parecen a sus cosas!, es decir, las investigadoras construyen redes de conocimiento a la manera como lo hacen sus actores bajo estudio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta posici&oacute;n reflexiva acordada por las autoras (primer acuerdo) las coloca en una posici&oacute;n epistemol&oacute;gica seg&uacute;n la cual la objetividad se logra mediante ejercicios de alejamiento del objeto de estudio, pero de acercamiento con los sujetos bajo investigaci&oacute;n. En comuni&oacute;n con esta posici&oacute;n, las autoras nos confiesan que no en todos los casos se resolvieron las diferencias de opini&oacute;n (p. 19). De manera precisa, este punto est&aacute; ligado al estudio de Matilde Luna (cap&iacute;tulo dos) sobre las din&aacute;micas en que se construye la coordinaci&oacute;n de la acci&oacute;n, en el que el desacuerdo es un componente del aprendizaje y de la producci&oacute;n de los resultados de las redes de conocimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las autoras han construido un dispositivo de investigaci&oacute;n de doble traducci&oacute;n en la medida que han negociado sus intereses de investigaci&oacute;n para la realizaci&oacute;n de una gu&iacute;a de entrevista que debi&oacute; operacionalizar un t&eacute;rmino de redes de conocimiento capaz de traducir los intereses de los actores empresariales y los acad&eacute;micos. En esto consistieron el segundo y tercer acuerdos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y finalmente &#151;nos dicen las autoras&#151; "Un cuarto y &uacute;ltimo acuerdo ha sido la producci&oacute;n de los textos que aqu&iacute; presentamos en torno a los procesos de interacci&oacute;n de conocimiento entre los &aacute;mbitos acad&eacute;mico y empresarial"; justamente aqu&iacute;, cobra vida el libro en forma de red. Esta red involucra a los actores bajo estudio, a las autoras que han escrito el texto y a los lectores que nos integramos recorriendo los itinerarios y formando nuestras propias ideas de tales redes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con el &eacute;nfasis puesto por las autoras en los estados de las redes de conocimiento, los trabajos se despliegan en el an&aacute;lisis conceptual, el estudio de caso y el an&aacute;lisis de frecuencias. En el primer conjunto, se incluyen los textos de Rosalba Casas, Rodrigo D&iacute;az y Matilde Luna; el segundo grupo se apoya en estudios de caso y est&aacute; conformado por los trabajos de Mar&iacute;a Josefa Santos y Rebeca de Gortari, Georgina Guti&eacute;rrez, y Teresa M&aacute;rquez. El tercer grupo, en donde se incluyen los trabajos de Mary Elaine Meagher, Matilde Luna y Jos&eacute; Luis Velasco, y Rosalba Casas, analiza un conjunto de resultados de las entrevistas de manera horizontal.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ser&iacute;a prolijo abordar cada uno de los trabajos que integran el recorrido del libro, de manera que hemos preferido seguir el sendero que nos conduce directamente a la discusi&oacute;n de los temas que permitan una presentaci&oacute;n cr&iacute;tica del texto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el aparato conceptual, Rosalba Casas presenta los conceptos que comprometen el libro en su conjunto y que constituyen el contenido anal&iacute;tico del enfoque de redes y de flujos de conocimiento; asimismo, presenta la perspectiva negociada entre las autoras en torno a las dimensiones morfol&oacute;gica, din&aacute;mica y de contenido de las redes. Matilde Luna presenta la perspectiva sociopol&iacute;tica de la red; al entenderla como modalidad de coordinaci&oacute;n social, articula elementos del an&aacute;lisis formal de redes, centrados en los individuos y la l&oacute;gica social con elementos de la l&oacute;gica sist&eacute;mica. El trabajo de Rodrigo D&iacute;az presenta la perspectiva metodol&oacute;gica de la red de actores y su pertinencia para entender las redes y los flujos de conocimiento en el fen&oacute;meno de la vinculaci&oacute;n entre la academia y los sectores sociales y productivos. Respecto a los estudios de caso, Maria Josefa Santos y Rebeca de Gortari analizan un conjunto de redes de conocimiento orientadas a la formaci&oacute;n de recursos humanos, con base en la interacci&oacute;n entre la educaci&oacute;n formal y el aprendizaje del trabajo cient&iacute;fico, y la pr&aacute;ctica industrial, donde los alumnos juegan como los intermediarios. Norma Georgina Guti&eacute;rrez identifica los mecanismos de coordinaci&oacute;n de las redes orientadas a la producci&oacute;n de conocimiento, con base en el an&aacute;lisis de las relaciones entre la Unidad Saltillo del Cinvestav y cuatro grandes empresas del sector minero&#45;metal&uacute;rgico, y plantea el asunto delicado sobre si las redes pueden devenir entidades aut&oacute;nomas. Teresa M&aacute;rquez, por su parte, toma como estudio de caso, para el an&aacute;lisis de las relaciones entre la academia y la empresa, una red de flujos de informaci&oacute;n y conocimiento en el campo de la mejora de la calidad del <i>software</i>; este trabajo se centra en el impacto que este campo espec&iacute;fico del conocimiento tiene en la g&eacute;nesis de una red, en el tipo de relaciones que se establecen entre los actores y en los atributos del conocimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el tercer grupo de texto, Matilde Luna y Jos&eacute; Luis Velasco analizan los "traductores". A partir de diversas teor&iacute;as de redes, analizan la red como un sistema de traducci&oacute;n, las diversas funciones de la traducci&oacute;n, los factores que afectan la comunicaci&oacute;n y las caracter&iacute;sticas de los traductores. Mary Elaine Meagher analiza el discurso de los actores, centr&aacute;ndose en el contenido de las normas que invocan para optimizar sus v&iacute;nculos y las caracter&iacute;sticas de los sujetos, las formas y esquemas conceptuales en que los actores se perciben a s&iacute; mismos y perciben a los otros. En los espacios de conocimientos generados en el escenario de la vinculaci&oacute;n universidad&#45;empresa, Rosalba Casas analiza los recursos que se intercambian y que fluyen entre la academia y la empresa, as&iacute; como los alcances sociales y las valoraciones que estos intercambios de conocimientos generan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro tiene el m&eacute;rito de poner en escena, impl&iacute;citamente, algunos temas cruciales para la sociolog&iacute;a de la innovaci&oacute;n y para la sociolog&iacute;a en general, y que bien podr&iacute;an ser motivo de investigaciones futuras. Nos referiremos al tema de la construcci&oacute;n de intersubjetividad e interobjetividad que se tejen en las redes (1), al de los traductores (2) y al de la relaci&oacute;n objetos&#45;sociedad (3).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. El estudio de las redes nos plantea un desaf&iacute;o en t&eacute;rminos de la identificaci&oacute;n de las ligas o relaciones que mantienen realmente los actores sociales. &Eacute;ste es un punto crucial para los estudios de redes, en la medida que plantea un asunto epistemol&oacute;gico y metodol&oacute;gico. Convencionalmente, la estrategia instrumental para producir informaci&oacute;n significativa de las ciencias sociales consiste en dos pasos fundamentales: en primer lugar se trata de identificar las entidades de inter&eacute;s (grupos sociales, por ejemplo) y consecuentemente, delimitar su universo de estudio observable; en seguida, se aplica a este universo de observaci&oacute;n alg&uacute;n instrumento que produzca datos significativos para ser analizados y cualificados. En ambos pasos, el trabajo de delimitaci&oacute;n es una tarea particular del investigador.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero la noci&oacute;n de redes es solidaria del supuesto fundamental seg&uacute;n el cual una red consiste en la actuaci&oacute;n de actores en situaci&oacute;n de relaci&oacute;n (o mejor dicho, en interrelaci&oacute;n); al estar los actores interrelacionados, la estrategia de delimitaci&oacute;n del universo de observaci&oacute;n ya no puede seguir fielmente las t&eacute;cnicas de la dictadura de la delimitaci&oacute;n del universo de observaci&oacute;n impuesta por el estudioso de sus temas. Cuando los sujetos a un objeto de estudio son interactivos, parecer&iacute;a necesario incluir la participaci&oacute;n de los propios actores en la delimitaci&oacute;n del campo de observaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este giro implicar&iacute;a el enriquecimiento de la cl&aacute;sica recomendaci&oacute;n etnogr&aacute;fica de la investigaci&oacute;n participativa del investigador para dar paso a la participaci&oacute;n del investigado en la definici&oacute;n y delimitaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n. Algunas consecuencias pr&aacute;cticas de este giro consistir&iacute;an en que ser&iacute;a posible que el estudioso de redes haya considerado hipot&eacute;ticamente a un supuesto actor que los propios actores no identifican como tal (o sea que no le dan el estatuto de actor) o que minimizan su acci&oacute;n hasta el grado de eliminar su rol de actor. Pero inversamente, pudiese ser que el investigador de redes no est&eacute; considerando a un actor no visible en su primer acercamiento y que sea clave para el actor estudiado. La delimitaci&oacute;n preliminar del investigador de un listado de actores integrantes de una red pasar&iacute;a por la comprobaci&oacute;n de interidentificaci&oacute;n de los actores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este desaf&iacute;o metodol&oacute;gico tiene implicaciones en la propia conceptualizaci&oacute;n de una red, esto significar&iacute;a que una red pasa por el proceso de interidentificaci&oacute;n de los participantes sustentada en los procesos de construcci&oacute;n de la intersubjetividad e interobjetividad con la que operar&iacute;an los actores. El cap&iacute;tulo escrito Mary Elaine Meagher sirve para mostrar que para comprender la acci&oacute;n de los actores no basta el an&aacute;lisis del discurso de los participantes, pues la inocente selecci&oacute;n de los actores de una red no permite observar que, en una red real, los actores se autose&ntilde;alan, autorrefieren y ocurren entre ellos procesos intersubjetivos e interobjetivos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tomando en consideraci&oacute;n la opini&oacute;n de los actores en la delimitaci&oacute;n de los participantes en las redes podr&iacute;amos abrir el espacio para estudiar el estatuto, delimitaci&oacute;n y definici&oacute;n de los actores por ellos mismos, su extensi&oacute;n, y potenciar el conocimiento sobre las formas, din&aacute;micas y contenido de las redes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. El tema de los traductores. En el modelo cl&aacute;sico de la teor&iacute;a de la comunicaci&oacute;n se presenta el emisor de los mensajes, los medios de comunicaci&oacute;n y el receptor. Obviamente el esquema se ha complejizado en los &uacute;ltimos tiempos, pero en esencia sigue operando como tal. Ahora bien, cuando este esquema se trata de aplicar al an&aacute;lisis de redes el desaf&iacute;o es que, como lo documentan las autoras en su texto, los traductores se definen como medios (intermediarios) y en ese sentido su funci&oacute;n principal est&aacute; asociada con la eficacia y pertinencia en la transmisi&oacute;n y tr&aacute;fico de la comunicaci&oacute;n entre los actores ubicados en el extremo (por ubicarlos espacialmente). Pero como se deja entrever en el propio texto y, como se ha definido en los trabajos de los estudiosos afiliados a la teor&iacute;a del actor red, los traductores son tambi&eacute;n actores.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto significar&iacute;a que los traductores no son transmisores inocuos que pasan de la manera m&aacute;s pura los mensajes de los emisores, sino que estos traductores modifican la constelaci&oacute;n de significante y significado, participando activamente en la reconfiguraci&oacute;n de la asociaci&oacute;n que mantiene la relaci&oacute;n del resto de los actores. Por otro lado, la perspectiva de la traducci&oacute;n se compromete con la idea de que los mensajes no pueden trasladarse sin modificaci&oacute;n ni adecuaci&oacute;n alguna, sin precisiones ni generalizaciones sem&aacute;nticas e interpretativas imposibles de evitar. Dicho de otro modo, el transporte no es traslado de cosas o conceptos acabados, sino la modificaci&oacute;n compleja de artefactos, conceptos y, consecuentemente, de los actores. As&iacute; las cosas, en una red, la modificaci&oacute;n de un elemento modifica la constelaci&oacute;n del conjunto. Por esta raz&oacute;n la noci&oacute;n estructuralista cl&aacute;sica de las ciencias sociales queda cuestionada frente a la noci&oacute;n de forma y din&aacute;mica de las redes de la teor&iacute;a social. Las autoras nos han ense&ntilde;ado que la funci&oacute;n de intermediario derivadas de los trabajos de Mitchel y otros es tan compleja como la comprehensi&oacute;n impura del comportamiento de las interfases.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. &iquest;Son los actores exclusivamente sociales? En las ciencias sociales convencionales parecer&iacute;a extra&ntilde;o que convoc&aacute;semos a que en sus temas de investigaci&oacute;n incorporaran a los objetos y conocimientos con los que operan los actores, pero en el caso de los estudios sociales de la ciencia y la tecnolog&iacute;a (ESCyT), el problema se nos plantea a la inversa, es decir &iquest;c&oacute;mo podremos evacuar la producci&oacute;n y existencia de artefactos y conocimientos cuando los actores que estudiamos no los pueden dejar de lado? Parece que es imposible, y la lectura del texto que hoy comentamos nos lo recuerda a cada p&aacute;gina; ellos aparecen como pilas, como l&aacute;seres, ahora como <i>software</i>, como nuevos materiales, como cascarilla de arroz, etc&eacute;tera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pregunta inicial se vuelve ineludible una vez que, en el propio texto, el capitulo de Rodr&iacute;go D&iacute;az lanza la convocatoria para evitar el exilio de los objetos. En las redes de innovaci&oacute;n, los actores no se mueven exclusivamente en la pol&iacute;tica o en el plano de las relaciones sociales qu&iacute;micamente puras; por el contrario, los actores tienen las manos llenas de artefactos y sus cabezas repletas de conocimientos. En este sentido, estamos frente a la posibilidad de enriquecer el estudio de las relaciones sociales, la construcci&oacute;n de los v&iacute;nculos &iacute;ntimos hombre&#45;artefactos/ conocimientos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si perdi&eacute;semos el temor a incorporar los objetos artefactos y objetos de conocimiento en nuestros estudios, tendr&iacute;amos la ocasi&oacute;n de incorporarlos en los progresos conceptuales y emp&iacute;ricos de los ESCyT y ellos podr&iacute;an tener el estatuto de actores e intermediarios. A nuestro juicio, esta medida evitar&iacute;a autonomizarlos (como por cierto se hace en la teor&iacute;a del determinismo tecnol&oacute;gico) y mantenerlos unidos a la vida de los humanos... justamente mantenerlos en red.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La lectura de conjunto del libro muestra la indagaci&oacute;n te&oacute;rica, emp&iacute;rica y metodol&oacute;gica de la morfolog&iacute;a, la din&aacute;mica y el contenido de las redes de conocimiento que se gestan entre la academia y las empresas. No hay propuestas de lectura definitivas ni absolutas; en cambio, se nos ofrece un abanico de posibilidades anal&iacute;ticas y reflexivas en torno a la capacidad innovativa en M&eacute;xico. En esto reside simult&aacute;neamente la potencia explicativa y "la liga d&eacute;bil" &#151;empleando sus t&eacute;rminos&#151; de la construcci&oacute;n del conocimiento sobre redes de conocimiento cient&iacute;fico&#45;t&eacute;cnico. El valor fundamental del texto, en la presente lectura, consiste en el esfuerzo por tratar de construir una red de conocimientos y de estudiosos en la tem&aacute;tica. Se trata de llevar adelante el programa antipostmodernista impl&iacute;cito de los enfoques de redes, en lugar de huir hacia un relativismo epist&eacute;mico y conceptual del postmodernismo <i>de facto</i> tan com&uacute;n en estos d&iacute;as en las ciencias sociales. Para decirlo sint&eacute;ticamente, las autoras han tomado partido por una sociolog&iacute;a, antropolog&iacute;a, politolog&iacute;a y ling&uuml;&iacute;stica que apuesta a una perspectiva en la que el mundo se integra en redes en lugar de pensar que coexistimos en el individualismo, la soledad, la desvinculaci&oacute;n, la relatividad desintegradora de la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Deseamos que este libro sirva como parte de un ant&iacute;doto antipostmodernista al considerar que la noci&oacute;n de redes apuesta por la construcci&oacute;n cooperativa del conocimiento y de los artefactos y que resulta, sin propon&eacute;rselo, una respuesta al postmodernismo expresado en el c&iacute;nico y perezoso relativismo que de manera acr&iacute;tica se generaliza desde hace alg&uacute;n tiempo en nuestros campus.</font></p>      ]]></body>
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