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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sequía en México y Estados Unidos de América: diferencias esenciales de vulnerabilidad y enfoques en la atención al fenómeno]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto Mexicano de Tecnología del Agua  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Nota cr&iacute;tica</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Sequ&iacute;a en M&eacute;xico    y Estados Unidos de Am&eacute;rica: diferencias esenciales de vulnerabilidad    y enfoques en la atenci&oacute;n al fen&oacute;meno</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Drought in Mexico and the United States of America: Essential Differences in Vulnerability and Approaches in Addressing the Phenomenon</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>David Ortega&#45;Gaucin</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Instituto Mexicano de Tecnolog&iacute;a del Agua.</i> <a href="mailto:ortega_gaucin@hotmail.com">ortega_gaucin@hotmail.com</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La sequ&iacute;a es un fen&oacute;meno clim&aacute;tico recurrente que se caracteriza por una reducci&oacute;n en la precipitaci&oacute;n pluvial con respecto a la considerada como normal para una zona determinada; no presenta epicentro ni trayectorias definidas y tiende a extenderse de manera irregular a trav&eacute;s del tiempo y del espacio, provocando que el agua disponible sea insuficiente para satisfacer las distintas necesidades humanas y de los ecosistemas. M&eacute;xico y Estados Unidos son dos pa&iacute;ses que hist&oacute;ricamente han sido afectados por las sequ&iacute;as recurrentes, cuya frecuencia y severidad se ha incrementado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os muy probablemente como consecuencia del cambio clim&aacute;tico global (IPCC, 2013).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por un lado, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas se han registrado en M&eacute;xico varios a&ntilde;os deficitarios de lluvias, por lo que las frecuentes sequ&iacute;as han asolado grandes extensiones agr&iacute;colas y comunidades rurales, adem&aacute;s de propiciar severos desajustes en la econom&iacute;a regional y nacional, tal como ocurri&oacute; durante la sequ&iacute;a de 2011&#45;2012, la m&aacute;s severa de los &uacute;ltimos 70 a&ntilde;os, seg&uacute;n apreciaciones de diversos actores. Por otro lado, las sequ&iacute;as ocurridas en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas tambi&eacute;n han tenido severos impactos econ&oacute;micos en Estados Unidos, ocasionando p&eacute;rdidas crecientes en los diferentes sectores productivos &#150;principalmente en la agricultura&#150;, como sucedi&oacute; en el a&ntilde;o 2012 cuando se registr&oacute; la sequ&iacute;a que ha sido considerada la m&aacute;s severa y extensa de los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os en ese pa&iacute;s (USDA, 2013).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, aunque en ambos pa&iacute;ses las sequ&iacute;as provocan severos impactos econ&oacute;micos, lo cierto es que los impactos sociales asociados en cada caso difieren en gran manera debido al distinto grado de vulnerabilidad de sus respectivas poblaciones. La vulnerabilidad ante la sequ&iacute;a est&aacute; en relaci&oacute;n inversa al grado de desarrollo econ&oacute;mico y social de las &aacute;reas afectadas: en tanto que para los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados &#150;como Estados Unidos&#150; la sequ&iacute;a rara vez representa una severa amenaza, por disponer de los medios econ&oacute;micos y estructurales para afrontarla, en los de menor desarrollo &#150;como M&eacute;xico&#150;, una sequ&iacute;a es frecuentemente sin&oacute;nimo de hambre, pobreza, migraci&oacute;n, reducci&oacute;n en el bienestar y la calidad de vida, situaciones en las que los habitantes dif&iacute;cilmente pueden tener elementos para mitigar los estragos. El nivel tecnol&oacute;gico de una regi&oacute;n o pa&iacute;s, as&iacute; como tambi&eacute;n el nivel organizativo, institucional y social, son elementos clave en la vulnerabilidad ante la sequ&iacute;a. Un ejemplo claro de la diferencia en la vulnerabilidad se observa entre los campesinos y granjeros mexicanos y los estadounidenses que viven en la frontera entre ambos pa&iacute;ses, con condiciones biol&oacute;gicas y f&iacute;sicas similares pero con caracter&iacute;sticas sociales, pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas e hist&oacute;ricas diferentes (V&aacute;squez&#45;Le&oacute;n <i>et al</i>., 2003). Evidentemente, los primeros son m&aacute;s vulnerables que los segundos. Por ello, en M&eacute;xico la insuficiencia de agua es factor decisivo para que poblados y regiones completas sean abandonados por la poblaci&oacute;n en etapa productiva, que buscan oportunidades en otros lugares, ya sea en las grandes ciudades o en el pa&iacute;s vecino del norte, situaciones que frecuentemente exacerban los efectos sociales del fen&oacute;meno. Los "pueblos fantasmas", donde en el mejor de los casos quedan mujeres, ni&ntilde;os y viejos, quienes viven de lo escaso que produce la tierra y de lo que reciben de los j&oacute;venes que han emigrado, son una prueba evidente de los alcances y del impacto que produce la sequ&iacute;a (Velasco <i>et al</i>., 2005). De hecho, existen investigaciones recientes que demuestran que cuando los rendimientos de los cultivos &#150;principalmente el ma&iacute;z&#150; disminuyen en M&eacute;xico como consecuencia de la sequ&iacute;a, la emigraci&oacute;n de personas hacia Estados Unidos se incrementa notablemente (Feng <i>et al</i>., 2010).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de las diferencias socioecon&oacute;micas existentes entre ambos pa&iacute;ses, un aspecto decisivo y fundamental que determina en gran medida la desigualdad en la vulnerabilidad ante la sequ&iacute;a, reside en el tipo de acciones y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que son aplicadas para mitigar los impactos causados por el fen&oacute;meno, es decir, en los enfoques adoptados en la atenci&oacute;n a la sequ&iacute;a, tal como se describe a continuaci&oacute;n.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>ENFOQUES EN LA ATENCI&Oacute;N A LA SEQU&Iacute;A: GESTI&Oacute;N DEL RIESGO CONTRA GESTI&Oacute;N DE LA CRISIS</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existen b&aacute;sicamente dos enfoques en la atenci&oacute;n a la sequ&iacute;a y a sus efectos colaterales: la gesti&oacute;n del riesgo y la gesti&oacute;n de la crisis. La diferencia radica en el tiempo de respuesta y las medidas adoptadas en cada caso. Por un lado, la gesti&oacute;n del riesgo es un enfoque proactivo centrado en el dise&ntilde;o de estrategias que se pondr&aacute;n en marcha con antelaci&oacute;n a la ocurrencia de una sequ&iacute;a para prevenir y mitigar el nivel de exposici&oacute;n al riesgo y, por lo tanto, la vulnerabilidad ante los impactos; este enfoque trata de aumentar la resiliencia (capacidad de recuperaci&oacute;n) de los sistemas a trav&eacute;s de medidas estructurales y no estructurales sobre una base continua. Por otro lado, la gesti&oacute;n de la crisis es un enfoque reactivo basado en la aplicaci&oacute;n de medidas y acciones de respuesta despu&eacute;s de que se conocen los estragos causados por la sequ&iacute;a; este enfoque se aplica en situaciones de emergencia y las probabilidades de producir soluciones t&eacute;cnica y econ&oacute;micamente eficientes se reducen considerablemente, ya que las acciones son adoptadas en funci&oacute;n de los da&ntilde;os causados a la poblaci&oacute;n, sin el tiempo necesario para evaluar adecuadamente las opciones disponibles; este enfoque tiende a apoyar la dependencia de medidas de alivio ante la emergencia, en lugar de fortalecer la resistencia (Knuston <i>et al</i>.,1998; Zhang <i>et al</i>., 2012).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mientras que en Estados Unidos se ha transitado, desde hace ya varios a&ntilde;os, de un enfoque reactivo basado en la <i>gesti&oacute;n de la crisis</i> a un enfoque proactivo fundamentado en la <i>gesti&oacute;n del riesgo</i>, en M&eacute;xico apenas recientemente es que se est&aacute;n implementando acciones orientadas en ese sentido, tal como se exhibe en los siguientes apartados.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>GESTI&Oacute;N DEL RIESGO DE SEQU&Iacute;A EN E. U.: LA ADOPCI&Oacute;N DE UN ENFOQUE PROACTIVO</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde finales del siglo pasado se han creado y puesto en marcha en Estados Unidos una serie de instituciones, leyes, planes y programas que tienen como finalidad prevenir y mitigar los impactos de la sequ&iacute;a con base en un enfoque proactivo de la gesti&oacute;n del riesgo. Entre las principales acciones implementadas se encuentran las siguientes: en 1995 se cre&oacute; el National Drought Mitigation Center (NDMC), el cual tiene como funciones sustantivas: el monitoreo y vigilancia constante de la sequ&iacute;a en Norteam&eacute;rica (Estados Unidos, Canad&aacute; y M&eacute;xico) a trav&eacute;s de im&aacute;genes de sat&eacute;lite y tecnolog&iacute;as de percepci&oacute;n remota, incluyendo la elaboraci&oacute;n del North American Drought Monitor y el mantenimiento del sitio web respectivo (<a href="http://drought.unl.edu" target="_blank">drought.unl.edu</a>); el dise&ntilde;o de metodolog&iacute;as para la planeaci&oacute;n contra la sequ&iacute;a; la impartici&oacute;n de asesor&iacute;a t&eacute;cnica a los responsables de dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas; el desarrollo de herramientas de gesti&oacute;n para la toma de decisiones; entre otras. Por otra parte, en 1998 se fund&oacute; el Western Drought Coordination Council (WDCC) con la misi&oacute;n de desarrollar e implementar modelos de pol&iacute;ticas y medidas de gesti&oacute;n/mitigaci&oacute;n de la sequ&iacute;a &#150;a trav&eacute;s de un proceso equilibrado, abierto e incluyente&#150; para reducir los impactos asociados al fen&oacute;meno y promover la sostenabilidad econ&oacute;mica y ambiental en el oeste de Estados Unidos. Este consejo estuvo en funcionamiento hasta 1999 y, a pesar de su corta existencia, fue altamente productivo, pero cedi&oacute; para dar paso a la National Drought Policy Commission (NDPC) que ya se estaba creando y que fue constituida legalmente en 1998 mediante la promulgaci&oacute;n de la National Drought Policy Act (Ley P&uacute;blica 105&#45;199).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La NDPC ten&iacute;a la misi&oacute;n de asegurar la colaboraci&oacute;n entre los diferentes organismos gubernamentales sobre asuntos relacionados con la sequ&iacute;a, y su trabajo concluy&oacute; en el a&ntilde;o 2000, con la publicaci&oacute;n del informe final denominado <i>Preparing for Drought in the 21st Century</i>. Posteriormente, con base en las necesidades expresadas por la NDPC en el a&ntilde;o 2000 y la Asociaci&oacute;n de Gobernadores del Oeste en 2004, en el a&ntilde;o 2006 se fund&oacute; el National Integrated Drought Information System (NIDIS), mediante la Ley P&uacute;blica 109&#45;430, la cual exige una integraci&oacute;n multidisciplinar para monitorear, prevenir y emitir alertas tempranas de sequ&iacute;a a trav&eacute;s de la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA), que es la agencia federal l&iacute;der en el seguimiento y monitoreo del clima en Estados Unidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El NIDIS se concibe como un sistema de informaci&oacute;n din&aacute;mico y accesible sobre el riesgo de sequ&iacute;a, que proporciona a los usuarios la capacidad de determinar los posibles efectos del fen&oacute;meno, y las herramientas de soporte necesarias para la toma de decisiones y preparaci&oacute;n para mitigar sus impactos. El portal de NIDIS (<a href="http://drought.gov" target="_blank">drought.gov</a>) fue puesto en l&iacute;nea en octubre de 2007 y proporciona un control coordinado con presencia federal en el monitoreo y la investigaci&oacute;n de la sequ&iacute;a. As&iacute; mismo, es importante mencionar que en Estados Unidos no s&oacute;lo los organismos federales tienen la responsabilidad de prevenir o responder a los efectos de la sequ&iacute;a: desde finales del siglo pasado se comenzaron a desarrollar los "planes estatales contra la sequ&iacute;a", y hasta el a&ntilde;o 2000 se pod&iacute;a contabilizar 30 de los 50 estados (60 %) que ten&iacute;an este tipo de planes, la mayor&iacute;a de los cuales estaban orientados al alivio de la crisis en lugar de la prevenci&oacute;n del desastre.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, hoy en d&iacute;a pr&aacute;cticamente todos los estados que integran la uni&oacute;n americana &#150;a excepci&oacute;n de Alaska, Wisconsin y Arkansas&#150; cuentan con planes de prevenci&oacute;n y mitigaci&oacute;n de sequ&iacute;as; adem&aacute;s, se tienen planes a nivel de cuencas hidrogr&aacute;ficas, tribus, condados y ciudades (NDMC, 2013). Adicionalmente, se tienen establecidos diversos esquemas de aseguramiento que cubren los da&ntilde;os causados en la producci&oacute;n &#150;principalmente agropecuaria&#150; por contingencias climatol&oacute;gicas. En RESUMEN, es factible afirmar que en Estados Unidos se ha establecido durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas lo que se podr&iacute;a denominar como "la pol&iacute;tica de la sequ&iacute;a de Estados Unidos": una pol&iacute;tica nacional que est&aacute; centrada en la gesti&oacute;n del riesgo a trav&eacute;s de la participaci&oacute;n y colaboraci&oacute;n de diversas instituciones, con fundamento en leyes, organismos p&uacute;blicos, herramientas de monitoreo y planeaci&oacute;n cuyo prop&oacute;sito final es prevenir y mitigar los impactos del fen&oacute;meno en los diferentes sectores sociales y econ&oacute;micos.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>GESTI&Oacute;N DE LAS SEQU&Iacute;AS EN M&Eacute;XICO: LA TRANSICI&Oacute;N DE UN ENFOQUE REACTIVO A UNO PROACTIVO</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En M&eacute;xico, a diferencia de Estados Unidos, la atenci&oacute;n a la sequ&iacute;a en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas se ha basado en un enfoque reactivo, donde lo primordial ha sido la gesti&oacute;n de la crisis y no del riesgo. En principio, en nuestro pa&iacute;s no se tiene un sistema nacional de monitoreo y alerta temprana de sequ&iacute;a. El Servicio Meteorol&oacute;gico Nacional (SMN) utiliza los productos generados por el North American Drought Monitor, cuya utilidad es s&oacute;lo aplicable a escala continental, pero no a nivel regional, estatal o municipal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En M&eacute;xico no existe un organismo o dependencia gubernamental encargado <i>exclusivamente</i> de coordinar y gestionar los riesgos asociados con la sequ&iacute;a. Cuando ocurre una sequ&iacute;a severa, como sucedi&oacute; en el a&ntilde;o 2011, la primera reacci&oacute;n de los gobiernos de los estados afectados es la de solicitar la declaratoria de desastre natural por sequ&iacute;a ante la Comisi&oacute;n Nacional del Agua (Conagua), con lo cual tienen acceso a los tradicionales apoyos federales del Fondo de Desastres Naturales (Fonden). Este fondo fue establecido a finales de la d&eacute;cada de los 90 como un mecanismo presupuestario para apoyar a la rehabilitaci&oacute;n de la infraestructura federal y estatal afectada por desastres "naturales". Aunque ha sido una buena fuente de financiamiento para atender las necesidades de emergencia causadas por sequ&iacute;a y otros desastres a corto plazo, no es totalmente adecuado o suficiente como una estrategia integral para gestionar el riesgo de una sequ&iacute;a prolongada y generalizada, como la que ocurri&oacute; recientemente en el pa&iacute;s.</font></p>  	     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, afortunadamente    en M&eacute;xico ya se est&aacute;n dando las primeras se&ntilde;ales de cambio    en el enfoque dado en la atenci&oacute;n a la sequ&iacute;a: en noviembre de    2012 el gobierno federal a trav&eacute;s de la Conagua public&oacute; en el    <i>Diario Oficial de la Federaci&oacute;n</i> los "Lineamientos que establecen    los criterios y mecanismos para emitir acuerdos de car&aacute;cter general en    situaciones de emergencia por la ocurrencia de sequ&iacute;a, as&iacute; como    las medidas preventivas y de mitigaci&oacute;n, que podr&aacute;n implementar    los usuarios de las aguas nacionales para lograr un uso eficiente del agua durante    sequ&iacute;a" (<i>DOF</i>, 22/11/2012). A partir de estos lineamientos, en    febrero de 2013 se realiz&oacute; la presentaci&oacute;n oficial del Programa    Nacional Contra la Sequ&iacute;a (Pronacose), el cual tiene como objetivo poner    en marcha una serie de acciones preventivas y de mitigaci&oacute;n con el prop&oacute;sito    de reducir la vulnerabilidad de la poblaci&oacute;n ante la sequ&iacute;a. Este    programa, que se orienta a desarrollar acciones para actuar oportunamente ante    eventuales contingencias, est&aacute; conformado por dos grandes ejes: el de    planeaci&oacute;n, que incluye el monitoreo de la sequ&iacute;a y la elaboraci&oacute;n    de los programas para la atenci&oacute;n por cuenca y grupos de usuarios, y    el de atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n afectada por el fen&oacute;meno,    incluso durante la planeaci&oacute;n del programa. A cargo de la primera etapa    se encuentra la Comisi&oacute;n Intersecretarial para la Atenci&oacute;n a la    Sequ&iacute;a, la cual est&aacute; liderada por la Presidencia de la Rep&uacute;blica    y la Conagua en el secretariado t&eacute;cnico, y est&aacute; conformada por    las siguientes secretar&iacute;as de estado: Econom&iacute;a, Agricultura, Ganader&iacute;a,    Desarrollo Rural, Pesca y Alimentaci&oacute;n, Educaci&oacute;n, Energ&iacute;a,    Salud, Defensa Nacional, Desarrollo Social, Gobernaci&oacute;n, Turismo y la    Comisi&oacute;n Nacional Forestal. Esta Comisi&oacute;n Intersecretarial determinar&aacute;    y vigilar&aacute; las acciones de cada dependencia que la integran, para prevenir    y mitigar la sequ&iacute;a; en tanto, la evaluaci&oacute;n y el perfeccionamiento    del programa est&aacute; a cargo de un Comit&eacute; de Expertos, conformado    por investigadores y acad&eacute;micos de diversas universidades y centros de    investigaci&oacute;n del pa&iacute;s. De manera paralela, como parte del Pronacose,    se han desarrollado los Programas de Medidas Preventivas y de Mitigaci&oacute;n    de la Sequ&iacute;a (PMPMS) para cada uno de los 26 Consejos de Cuenca del pa&iacute;s,    mismos que fueron presentados y aprobados en su primera versi&oacute;n oficial    en noviembre de 2013. Entonces, es de esperarse que estas acciones implementadas    por el gobierno federal y la sociedad civil organizada a trav&eacute;s de los    diversos consejos de cuenca, tengan sus frutos en el mediano plazo.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>CONCLUSI&Oacute;N</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La sequ&iacute;a es un riesgo insidioso de la naturaleza que puede ocasionar severos impactos negativos en los diversos sectores productivos y econ&oacute;micos de una regi&oacute;n o pa&iacute;s, siendo capaz de alterar dram&aacute;ticamente el desarrollo social y las actividades econ&oacute;micas, as&iacute; como al medio ambiente, de lo cual ninguna naci&oacute;n, por avanzada que sea, es capaz de librarse completamente. En el caso de M&eacute;xico y Estados Unidos, los impactos de la sequ&iacute;a difieren en gran medida debido a las diferencias esenciales de vulnerabilidad y enfoques en la atenci&oacute;n al fen&oacute;meno que existen entre ambos pa&iacute;ses: mientras que en Estados Unidos los impactos de la sequ&iacute;a son b&aacute;sicamente de tipo econ&oacute;mico, en M&eacute;xico tienen un car&aacute;cter altamente social; as&iacute; mismo, mientras que en Estados Unidos se ha transitado, desde hace ya varios a&ntilde;os, de un enfoque reactivo basado en la gesti&oacute;n de la crisis a un enfoque proactivo fundamentado en la gesti&oacute;n del riesgo, en M&eacute;xico apenas recientemente se est&aacute;n implementando acciones orientadas en ese sentido, por lo que se espera que los resultados se vean en el mediano plazo.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>REFERENCIAS</b></i></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Feng, Schuaizhang; Alan B. Krueger y Michael Oppenheimer, 2010, "Linkages among Climate Change, Crop Yields and Mexico&#45;US Cross&#45;border Migration", <i>Proceedings of the National Academy of Sciences</i>, Boston, Stanford University's HighWire Press, vol. 107, n&uacute;m. 32, pp. 14257&#45;14262</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3802320&pid=S0187-7372201400040000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Intergovernmental Panel On Climate Change (IPCC) &#91;documento electr&oacute;nico&#93;, 2013, "Summary for Policymakers", en T. F. Stoker <i>et al</i>., editores, <i>Climate Change 2013: The Physical Science Basis. Contribution of Group I to the Fifth Assessment Report of the Introgovermental Panel on Climate Change</i>, Cambridge, Reino Unido/Nueva York, Cambridge University Press, en &lt; <a href="http://www.climatechange2013.org/images/report/WG1AR5_SPM_FINAL.pdf" target="_blank">http://www.climatechange2013.org/images/report/WG1AR5_SPM_FINAL.pdf</a> &gt;, consultado en febrero de 2013.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3802321&pid=S0187-7372201400040000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Knutson, Cody; Mike Hayez y Tom Phillips &#91;documento electr&oacute;nico&#93;, 1998, "How to Reduce Drought Risk", Nebraska, National Drought Mitigation Center, en &lt; <a href="http://drought.unl.edu/portals/0/docs/risk.pdf" target="_blank">http://drought.unl.edu/portals/0/docs/risk.pdf</a> &gt;, consultado el 15 de febrero de 2013.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3802323&pid=S0187-7372201400040000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">National Drought Mitigation Center (NDMC) &#91;p&aacute;gina electr&oacute;nica&#93;, 2013, "U.S. Drought Policy", Nebraska, National Drought Mitigation Center, en &lt; <a href="http://drought.unl.edu/Planning/USPolicy.aspx" target="_blank">http://drought.unl.edu/Planning/USPolicy.aspx</a> &gt;, consultado el 18 de febrero de 2013.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3802325&pid=S0187-7372201400040000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">United States Department Of Agriculture (USDA) &#91;bolet&iacute;n electr&oacute;nico&#93;, 2013, "U.S. Drought 2012: Farm and Food Impacts", Washington, D.C., USDA, Economic Research Service, en &lt; <a href="http://www.ers.usda.gov/topics/in-the-news/us-drought-2012-farm-and-food-impacts.aspx#.UzyiWa15MZU" target="_blank">http://www.ers.usda.gov/topics/in&#45;the&#45;news/us&#45;drought&#45;2012&#45;farm&#45;and&#45;food&#45;impacts.aspx#.UzyiWa15MZU</a> &gt; , consultado el 20 de febrero de 2013.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3802327&pid=S0187-7372201400040000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">V&aacute;squez&#45;Le&oacute;n, Marcela; Colin T. West y Timothy J. Finan, 2003, "A Comparative Assessment of Climate Vulnerability: Agriculture and Ranching on Both Sides of the US&#45;Mexico Border", Estados Unidos, Elsevier, <i>Global Environmental Change</i>, vol. 13, n&uacute;m. 3, pp. 159&#45;173.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3802329&pid=S0187-7372201400040000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Velasco, Israel; Leonel Ochoa y Carlos Guti&eacute;rrez, 2005, "Sequ&iacute;a, un problema de perspectiva y gesti&oacute;n", <i>Regi&oacute;n y Sociedad</i>, Hermosillo, El Colegio de Sonora, vol. 17, n&uacute;m. 34, pp. 35&#45;71.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3802331&pid=S0187-7372201400040000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Zhang, Qingfeng <i>et al</i>., 2012, Drying Up: <i>What to Do About Droughts in the People's Republic of China</i>, Rep&uacute;blica Popular de China, Asian Development Bank.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3802333&pid=S0187-7372201400040000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
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