<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0187-7372</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Frontera norte]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Frontera norte]]></abbrev-journal-title>
<issn>0187-7372</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de la Frontera Norte A.C.]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0187-73722014000100009</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Espacio público y género en Ciudad Juárez, Chihuahua: Accesibilidad, sociabilidad, participación y seguridad]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Zamorano Villareal]]></surname>
<given-names><![CDATA[Claudia Carolina]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<volume>26</volume>
<numero>51</numero>
<fpage>191</fpage>
<lpage>195</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0187-73722014000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0187-73722014000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0187-73722014000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as bibliogr&aacute;ficas</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="center"><font face="verdana" size="4"><i><b>Espacio p&uacute;blico y g&eacute;nero en Ciudad Ju&aacute;rez, Chihuahua. Accesibilidad, sociabilidad, participaci&oacute;n y seguridad</b></i> </font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="verdana" size="2">Claudia Carolina Zamorano Villareal</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>C&eacute;sar M. Fuentes Flores <i>et al.,</i> coords., Tijuana, El Colegio de la Frontera Norte/Universidad Aut&oacute;noma de Ciudad Ju&aacute;rez, 2011, 352 pp.</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Centro de Investigaci&oacute;n y Estudios Superiores en Antropolog&iacute;a Social</i> <a href="mailto:clauzavi@hotmail.com">clauzavi@hotmail.com</a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Espacio p&uacute;blico y g&eacute;nero en Ciudad Ju&aacute;rez</i> me pareci&oacute; un libro &uacute;til, en la medida que permite problematizar preguntas hechas con antelaci&oacute;n e invita a formular nuevos cuestionamientos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&iacute;s preguntas iniciales surgieron despu&eacute;s de una estancia de ocho meses en Ciudad Ju&aacute;rez (1995), muchos a&ntilde;os de reflexi&oacute;n en una investigaci&oacute;n sobre vivienda popular en esa ciudad y la asistencia a la proyecci&oacute;n del documental <i>Se&ntilde;orita extraviada,</i> realizado por Lourdes Portillo (2001).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este video me parece uno de los mejores en el tratamiento de la inseguridad y los feminicidios en Ciudad Ju&aacute;rez. Hay una escena que me impresion&oacute; por su realismo po&eacute;tico y crudo: La madre de Rosario, una joven desaparecida, relata que despu&eacute;s de buscar a su hija durante meses con amigos, en hospitales, la iglesia, la semefo y la polic&iacute;a, una ma&ntilde;ana comprendi&oacute; que su hija estaba muerta. Los mensajeros de esa noticia fueron un par de periquillos que la familia ten&iacute;a como mascotas; y el anuncio de la muerte de Rosario se dio con la propia muerte de los periquillos. La escena es escalofriante: N&iacute; la polic&iacute;a, el cura, los amigos o los m&eacute;dicos fueron capaces de decirle el paradero de su hija. Ante tal desolaci&oacute;n como mujer, ciudadana y creyente, la madre de Rosario depositar&iacute;a su confianza en un par de periquillos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por un lado, constat&eacute; que Ciudad Ju&aacute;rez es a todas luces un espacio de paradojas, incertidumbre y de impunidad, caracter&iacute;sticas que &#151;como se demuestra reiteradamente en el libro que nos ocupa&#151; no nacieron ayer, ni con la maquila, ni con la guerra contra el narco, sino que son producto de la sedimentaci&oacute;n de pr&aacute;cticas sociales y pol&iacute;ticas de larga data; originadas quiz&aacute;s desde la redefinici&oacute;n de la frontera entre M&eacute;xico y Estados Unidos en 1848. Por otro lado, el video me invit&oacute; a preguntar: &iquest;c&oacute;mo influye la estructura del espacio urbano en cat&aacute;strofes como la sucedida a Rosario y, m&aacute;s ampliamente, en la construcci&oacute;n de ese espacio de paradojas, incertidumbre e impunidad?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro <i>Espacio p&uacute;blico y g&eacute;nero en Ciudad Ju&aacute;rez</i> fue una de las mejores v&iacute;as para responder a mis inquietudes, actualizarlas y generar nuevos cuestionamientos. Sus art&iacute;culos est&aacute;n fundados en diferentes interpretaciones de la encuesta "ciudad, espacio p&uacute;blico y g&eacute;nero", organizada por El COLEF de Ciudad Ju&aacute;rez en 2009. Est&aacute; compuesto por ocho cap&iacute;tulos distribuidos en cuatro partes, inspiradas en los cuatro ingredientes fundamentales del derecho a la ciudad que, como c&eacute;sar Fuentes insiste, es m&aacute;s que el derecho acceso a la ciudad, sino tambi&eacute;n el derecho a participar en su producci&oacute;n y en la toma de decisiones sobre su destino y dise&ntilde;o. Estos cuatro ingredientes son: accesibilidad, sociabilidad, participaci&oacute;n y seguridad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con referente a la accesibilidad, Marisol Rodr&iacute;guez reflexiona sobre las nuevas centralidades urbanas de Ciudad Ju&aacute;rez y las experiencias dis&iacute;mbolas entre hombres y mujeres en dichos espacios. As&iacute; mismo, C&eacute;sar Fuentes analiza la accesibilidad y la autonom&iacute;a como parte de un derecho que no se est&aacute; ofreciendo a las mujeres de esa ciudad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el tema de la sociabilidad, Julia Mon&aacute;rrez discute una de las paradojas de Ciudad Ju&aacute;rez como uno de los municipios de mayor generaci&oacute;n de riqueza del pa&iacute;s, gracias a la ya establecida infraestructura para industria maquiladora, y al mismo tiempo uno de los peor atendidos en materia de infraestructura urbana para sus habitantes. Adem&aacute;s, muestra que los pocos espacios p&uacute;blicos que existen en Ciudad Ju&aacute;rez son del dominio masculino.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En lo concerniente a la participaci&oacute;n, Elvira Maycotte complementa los datos de la encuesta "Espacios p&uacute;blicos y g&eacute;nero" con otra realizada en 2006 en cuatro conjuntos de vivienda social situados en la periferia sur de la ciudad. As&iacute; resalta otra paradoja: mientras aumenta la cantidad de usuarios de los parques y espacios p&uacute;blicos ofrecidos por las desarrolladoras, no existe ninguna disponibilidad de contribuir a su producci&oacute;n y mantenimiento. Es decir, la participaci&oacute;n ciudadana en la producci&oacute;n de espacios p&uacute;blicos habitables es limitada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la misma l&iacute;nea, Mar&iacute;a Eugenia Hern&aacute;ndez y Fausto G&oacute;mez realizaron un trabajo de observaci&oacute;n en Avenida 16 de Septiembre y Paseo Triunfo de la Rep&uacute;blica, as&iacute; como en plazas principales que en estas arterias se ubican. Calles de mucha importancia para Ciudad Ju&aacute;rez, los autores desarrollan una narrativa rica sobre sus caracter&iacute;sticas urbanas e interrelaciones sociales que en ellas presenciaron, enfatizando tambi&eacute;n en el peso del g&eacute;nero en estas interrelaciones.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el apartado de seguridad, Salvador cruz escribi&oacute; sobre "El comercio sexual masculino de calle en el centro de Ju&aacute;rez", mostrando &#151;otra vez parad&oacute;jicamente&#151; c&oacute;mo este espacio de peligro latente es tambi&eacute;n un espacio de aprendizaje y de oportunidad para ganarse la vida. "La calle tambi&eacute;n puede ser peligrosa", dec&iacute;an los j&oacute;venes dedicados al mercado sexual que hablaron con el autor en el marco de un interesante ejercicio de grupo de discusi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, Martha P&eacute;rez Garc&iacute;a y Sonia Bass analizan el uso del espacio p&uacute;blico en el suroriente de la ciudad. La cuesti&oacute;n de la seguridad y el g&eacute;nero se analiza en el contexto de la participaci&oacute;n ciudadana y planeaci&oacute;n urbana, permitiendo ver c&oacute;mo estos dos elementos se conjugan para negar a la mujer el disfrute de los espacios p&uacute;blicos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien es cierto que el libro tiene algunas repeticiones de informaci&oacute;n; algunos puntos ciegos que no permiten entender c&oacute;mo fueron realizadas y evaluadas las encuestas; as&iacute; mismo, a veces ofrece pocos elementos de comparaci&oacute;n para saber si la realidad de Ciudad Ju&aacute;rez es excepcional en el contexto mexicano o internacional; sin embargo, estos inconvenientes son compensados ampliamente con tres aciertos fundamentales: una reflexi&oacute;n te&oacute;rica y emp&iacute;rica pluridisciplinaria sobre el espacio p&uacute;blico, g&eacute;nero y seguridad; una original utilizaci&oacute;n de la encuesta por cada autor y, finalmente, la inclusi&oacute;n de la percepci&oacute;n, el uso y el disfrute del espacio p&uacute;blico de grupos de homosexuales, que en nuestro pa&iacute;s son poco estudiados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se&ntilde;al&eacute; que este libro me ayud&oacute; a responder a una pregunta formulada hace varios a&ntilde;os: &iquest;c&oacute;mo influye la estructura del espacio urbano en cat&aacute;strofes como la sucedida a Rosario (del documental de Portillo) y, m&aacute;s ampliamente, en la construcci&oacute;n de un espacio de paradojas, incertidumbres e impunidad?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro demuestra que en Ciudad Ju&aacute;rez existen pocos espacios p&uacute;blicos &#151;tanto calles como parques y jardines&#151; y que los que existen est&aacute;n abandonados o son poco accesibles. Un dato dice que existen 4.5 m<sup>2</sup> de espacios p&uacute;blicos en Ciudad Ju&aacute;rez, mientras que la OMS recomienda 9 m<sup>2</sup>. Adem&aacute;s, la encuesta muestra que s&oacute;lo cerca de la mitad de las 488 personas entrevistadas dicen hacer uso de ellos y, la mayor&iacute;a son hombres.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; se revela una ciudad con grandes islas de soledad que incita al crimen y, si no, por lo menos al miedo que hace un efecto de espiral hacia un mayor abandono de los espacios p&uacute;blicos y, en consecuencia, a un ensanchamiento de las islas de soledad. "El vac&iacute;o comienza a ganar la batalla", escriben Eugenia Hern&aacute;ndez y Fausto G&oacute;mez (p. 249).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, los art&iacute;culos muestran c&oacute;mo las tendencias urbanas recientes favorecen la expansi&oacute;n de este archipi&eacute;lago del miedo: en primera instancia, la l&oacute;gica de construcci&oacute;n de vivienda social en periferias cada vez m&aacute;s lejanas produce una estructura urbana difusa, dejando bald&iacute;os no habitables ni transitables; por otro lado, el centro hist&oacute;rico &#151;desafiando las tendencias de <i>gentrificaci&oacute;n</i> en el mundo&#151; es un espacio abandonado, donde los edificios est&aacute;n siendo destruidos y sin intentos de rescate. Quiz&aacute; eso vendr&aacute; m&aacute;s tarde. Por el momento, hay un crecimiento incalculable de la inseguridad y el miedo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; mismo, los art&iacute;culos permiten ver que no s&oacute;lo la estructura urbana y la carencia de espacios p&uacute;blicos limitan la accesibilidad y el disfrute de la ciudad, principalmente a las mujeres. Otro factor es el sistema de representaciones sociales imperante en Ciudad Ju&aacute;rez. El primero son las representaciones en torno al miedo en la ciudad. Como se&ntilde;ala Julia Mon&aacute;rrez (p. 165), 89 por ciento de la poblaci&oacute;n entrevistada (hombres y mujeres) admiti&oacute; no usar el espacio p&uacute;blico por razones de seguridad; adem&aacute;s, m&aacute;s de 70 por ciento concuerda en que el espacio p&uacute;blico es m&aacute;s peligroso para la mujer. El segundo sistema que varios art&iacute;culos trabajan a profundidad, es el de las representaciones en torno al lugar que le asignan a la mujer dentro de la familia y de la sociedad. S&oacute;lo se&ntilde;alo un par de datos: 56.6 por ciento de los hombres afirmaron que las mujeres no asist&iacute;an a lugares de esparcimiento porque los hombres (esposos, parejas o padres) no las dejaban concurrir (p. 164). Lo sorprendente es que 43 por ciento de las mujeres coincidi&oacute; con la apreciaci&oacute;n. Este dato gana m&aacute;s peso cuando consideramos que 36.7 por ciento de la poblaci&oacute;n econ&oacute;micamente activa ocupada en 2010 estaba compuesto por mujeres (Inegi). En efecto, hay una presencia muy importante de la mujer en el mercado de trabajo, pero no en el disfrute de los espacios p&uacute;blicos de la ciudad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entonces no s&oacute;lo la infraestructura urbana desalienta el acceso de las mujeres a espacios p&uacute;blicos de esparcimiento, sino tambi&eacute;n el conjunto de representaciones que le dan un lugar en la sociedad y en la familia. Pero en este panorama pesimista, el libro ofrece tambi&eacute;n ciertas pinceladas de optimismo: por un lado, la nueva actividad social que Elvira Moyocotte, Martha P&eacute;rez Garc&iacute;a y Sonia Bass registraron en los nuevos conjuntos de vivienda social de la periferia sur de la ciudad. As&iacute; mismo, el uso intensivo del parque Burunda, donde las mujeres ganan terreno tanto en el comercio como en el disfrute (Eugenia Hernandez y Fausto G&oacute;mez). Finalmente, lo que ellos sugieren es la posibilidad que se vislumbra de apoyarse en los vecinos y amigos para protegerse de los peligros. Es decir, de hacer sociedad civil y no dejar &#151;como lo har&iacute;a la madre de Rosario&#151; sus esperanzas de ganar el derecho a la ciudad (e incluso al ejercicio de ciudadan&iacute;a misma) a un par de periquillos indefensos.</font></p>      ]]></body>
</article>
