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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a bibliogr&aacute;fica</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><i><b>Capitalismo gore</b></i><b>, Sayak Valencia</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ariadna Est&eacute;vez</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>         <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Espa&ntilde;a, Melusina, 2010, 238 pp.</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Centro de Investigaciones sobre Am&eacute;rica del Norte&#45;UNAM</i> <a href="mailto:aestevez@unam.mx">aestevez@unam.mx</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sayak Valencia toma el t&eacute;rmino <i>gore</i> de un g&eacute;nero cinematogr&aacute;fico centrado en la violencia extrema para describir la etapa actual del capitalismo en ciudades fronterizas donde la sangre, los cad&aacute;veres, los cuerpos mutilados y las vidas cautivas son herramientas en la reproducci&oacute;n del capital. <i>Capitalismo gore</i> se basa en el an&aacute;lisis transfeminista y la experiencia personal en una ciudad fronteriza (Tijuana). Lo ubica como el "Lado B" de la globalizaci&oacute;n, es decir, el lado oscuro de la econom&iacute;a global, lo contradictorio y fuera de control del neoliberalismo que es propio de las ciudades fronterizas. El aspecto m&aacute;s fuerte de esta obra es que la autora caracteriza la violencia como una nueva epistemolog&iacute;a. La define como un conjunto de relaciones que atan nuestro tiempo con pr&aacute;cticas discursivas y materiales originados en el neoliberalismo. En la epistemolog&iacute;a del capitalismo <i>gore,</i> la violencia tiene un triple rol: como herramienta de mercado altamente eficaz; como medio de supervivencia alternativo; y como mecanismo de auto&#45;afirmaci&oacute;n masculina. La violencia es una categor&iacute;a interpretativa transversal a las diferentes dimensiones de conocimiento y acci&oacute;n, con consecuencias simb&oacute;licas y materiales pues se convierte en una herramienta de auto&#45;afirmaci&oacute;n as&iacute; como un medio de supervivencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La importancia del trabajo de Valencia radica en la elaboraci&oacute;n de un entramado conceptual que las herramientas te&oacute;ricas del neoliberalismo ni siquiera reconocen, y que los textos sobre biopol&iacute;tica/necropol&iacute;tica &#151;la m&aacute;s cr&iacute;tica del neoliberalismo&#151; no contextualizan para el caso fronterizo mexicano (Mbembe 2011; Grzinic 2009, entre otros). En su marco te&oacute;rico&#45;conceptual Valencia caracteriza las din&aacute;micas pol&iacute;tica, cultural, econ&oacute;mica y de poder del capitalismo <i>gore</i> defini&eacute;ndolas como: Narco&#45;Estado, hiperconsumo, tr&aacute;fico de drogas, y necropol&iacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1. Narco&#45;Estado.</i> Valencia afirma que los estados no han desaparecido en la globalizaci&oacute;n sino que juegan el rol de garantes de los mercados neoliberales a trav&eacute;s del uso de la seguridad y la vigilancia fronteriza. Los Estados&#45;naci&oacute;n se han convertido en Mercados&#45;naci&oacute;n que operan en una red que tiene como fin la protecci&oacute;n del capital. El Mercado&#45;naci&oacute;n m&aacute;s grande y exitoso del mundo es Estados Unidos, el cual difunde su cultura de consumo a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n y la publicidad creando deseos consumistas en todas partes, incluso en lugares donde ese deseo es ilegal. En el Mercado&#45;naci&oacute;n la identidad del sujeto est&aacute; determinada por el consumo, aqu&iacute; se impone como par&aacute;metro de la identidad sociocultural el uso de marcas y logotipos, lo cual exige un alto nivel de consumo. Este hiperconsumo proporciona a cambio un status quo que es la base de la identidad generada por el mercado. Sin embargo, en el caso de M&eacute;xico no existe un Mercado&#45;naci&oacute;n sino una Narco&#45;naci&oacute;n, porque son los c&aacute;rteles de la droga, en vez de las empresas legales, los que controlan el Estado. Los c&aacute;rteles del narcotr&aacute;fico incorporan la violencia y las leyes del mercado en su l&oacute;gica de poder.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>2. Hiperconsumo.</i> El capitalismo no s&oacute;lo es un sistema de producci&oacute;n sino tambi&eacute;n una construcci&oacute;n cultural. Sus din&aacute;micas crean identidades y subjetividades culturales que sostienen y reproducen los medios de reproducci&oacute;n del capital. Los rasgos culturales del capitalismo <i>gore</i> se construyen sobre la subversi&oacute;n del significado del trabajo en el posfordismo, en el cual hay una actitud de intenso desprecio hacia la cultura del trabajo y la clase trabajadora en general. Este desprecio subvierte los procesos tradicionales de reproducci&oacute;n del capital y de generaci&oacute;n de identidades sociales y culturales. En el posfordismo el trabajo como una actividad social significativa ha sido reemplazada por el consumo, incluso en lugares extremadamente desfavorecidos y marginados. Debido a la presi&oacute;n generalizada para el consumo y la frustraci&oacute;n entre los j&oacute;venes que no pueden llegar a tales niveles de consumo, la econom&iacute;a criminal y el uso de la violencia como una herramienta de mercado se convierten en alternativa. Dado que el trabajo no es valorado socialmente, los j&oacute;venes que necesitan sentirse competentes en su rol de proveedores son los que buscan "trabajo" en la industria <i>gore</i> &#151;asesinatos, drogas, secuestro, comercio del sexo&#151;. Esto es posible tambi&eacute;n porque existe una subversi&oacute;n del proyecto humanista que hab&iacute;a prevalecido en las sociedades occidentales y occidentalizadas. El humanismo es sustituido por el consumismo. Dado que la adquisici&oacute;n de bienes es m&aacute;s valorada socialmente que la autorrealizaci&oacute;n a trav&eacute;s del trabajo, las limitaciones &eacute;ticas para participar en actividades <i>gore</i> se desvanecen. En el hiperconsumo la &eacute;tica es redundante, es vista como la autoprotecci&oacute;n de los perdedores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos cambios culturales llevan a una nueva subjetividad que Valencia ha llamado el sujeto <i>endriago.</i> El endriago es posiblemente la aportaci&oacute;n conceptual m&aacute;s interesante y pol&eacute;mica de su disertaci&oacute;n. El endriago es un personaje m&iacute;tico en <i>Amad&iacute;s de Gaula,</i> obra literaria espa&ntilde;ola de la &eacute;poca medieval, es un monstruo, un h&iacute;brido que conjuga hombre, hidra, y drag&oacute;n. Es una bestia de gran altura, fuerte y &aacute;gil que habita tierras infernales y produce un gran temor entre sus enemigos. Valencia adopta el t&eacute;rmino endriago para conceptualizar a los hombres que utilizan la violencia como medio de supervivencia, mecanismo de autoafirmaci&oacute;n, y herramienta de trabajo. Los endriagos no s&oacute;lo matan y torturan por dinero, sino que tambi&eacute;n buscan dignidad y autoafirmaci&oacute;n a trav&eacute;s de una l&oacute;gica "kamikaze". Valencia afirma que dadas las condiciones sociales y culturales imperantes en M&eacute;xico no deber&iacute;a ser una sorpresa que los endriagos usen pr&aacute;cticas <i>gore</i> para satisfacer las demandas consumistas ya que con ello subvierten la sensaci&oacute;n de fracaso causada por la frustraci&oacute;n material. Lo que algunos cr&iacute;ticos se preguntan de esta categor&iacute;a es si es suficiente para explicar la exacerbaci&oacute;n de la violencia. A este cuestionamiento volveremos al final de esta discusi&oacute;n descriptiva.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. <i>Tr&aacute;fico de drogas.</i> En el neoliberalismo existe una relaci&oacute;n muy estrecha entre las drogas y la producci&oacute;n de capital, debido no s&oacute;lo a la globalizaci&oacute;n del hiperconsumo sino tambi&eacute;n por la "violencia econ&oacute;mica" la cual incluye trabajos mal pagados, falta de oportunidades para los j&oacute;venes, ausencia de servicios sociales, marginaci&oacute;n social, etc&eacute;tera. Este tipo de violencia es clave en el surgimiento y la expansi&oacute;n del tr&aacute;fico de drogas como empresa transnacional y como una herramienta de negocios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>4. Necropol&iacute;tica.</i> Valencia retoma y contextualiza el trabajo de A. Mbembe &#151;basado en la biopol&iacute;tica de Foucault&#151; para explicar la violencia en M&eacute;xico. Como Mbembe, Valencia cree que es la muerte y no la vida lo que hoy en d&iacute;a se encuentra en el centro de la biopol&iacute;tica transform&aacute;ndola en necropol&iacute;tica. Sin embargo, sostiene que su interpretaci&oacute;n de necropol&iacute;tica es geopol&iacute;tica y contextualmente espec&iacute;fica: La necropol&iacute;tica en sociedades hiperconsumistas, en particular la frontera norte mexicana. Si la biopol&iacute;tica controla los procesos vitales, las exigencias capitalistas han transformado en mercanc&iacute;a la vida y todos los procesos asociados, tales como la muerte. En las sociedades hiperconsumistas los cuerpos se convierten en una mercanc&iacute;a, y su cuidado, conservaci&oacute;n, libertad e integridad son productos relacionados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como mercanc&iacute;a cada vez m&aacute;s valorada, la vida es m&aacute;s valiosa si es amenazada, secuestrada y torturada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; mismo, no s&oacute;lo el Estado sino tambi&eacute;n los actores no estatales &#151;los sujetos endriagos&#151; tienen poder sobre la muerte, tanto en los cuerpos individuales como en las agrupaciones sociales y la poblaci&oacute;n en general. &Eacute;stos ejercen un poder paralelo de opresi&oacute;n y se erigen en un Estado paralelo. Aqu&iacute; la violencia extrema y el hiperconsumo son elementos estructurantes de la construcci&oacute;n de subjetividades disidentes que resisten el poder estatal. Pero esta resistencia no significa que sea resistencia leg&iacute;tima: los endriagos siguen siendo hombres de negocios que siguen las reglas del neoliberalismo hasta sus &uacute;ltimas consecuencias, resistiendo el Estado neoliberal pero de un modo dist&oacute;pico. Los endriagos no se disputan el poder estatal sino el biopoder, es decir, el control de la poblaci&oacute;n, el territorio y la seguridad. Los criminales controlan necropol&iacute;ticamente los cuerpos de las personas tom&aacute;ndolos como bienes de intercambio comercial o como consumidores de las mercanc&iacute;as ofertadas en el narcomercado. Valencia sostiene que podemos tener una comprensi&oacute;n de las l&oacute;gicas del necropoder del endriago entendiendo el funcionamiento de la biopol&iacute;tica de la econom&iacute;a, del hetero&#45;patriarcado y de los medios de comunicaci&oacute;n masiva.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La discusi&oacute;n de Valencia en lo general cumple su objetivo, a la vez que es interesante, novedosa y exhaustiva. No obstante tiene dos puntos d&eacute;biles. Primero, no describe en detalle el tipo de masculinidad hegem&oacute;nica que hace posible la constituci&oacute;n del sujeto endriago; se puede intuir que es el sujeto que funda su identidad en la violencia y el sometimiento de mujeres, infantes y medio ambiente, de la forma en que lo describe, por ejemplo, Sergio Sinay (2006). Sin embargo, no es expl&iacute;cito y las condiciones de existencia que permiten la constituci&oacute;n del endriago aparecen como insuficientes para explicarlo. Segundo, desde la introducci&oacute;n la autora deja entrever que su marco interpretativo cuenta tambi&eacute;n con un componente normativo, una propuesta de c&oacute;mo podemos al menos resistir las consecuencias y din&aacute;micas violentas del capitalismo <i>gore.</i> Empero, Valencia no elabora de forma comprehensiva su propuesta. Ella cree que la resistencia es posible a trav&eacute;s del transfeminismo, el cual busca la alianza con otras minor&iacute;as con el fin de oponerse al capitalismo como la forma hegem&oacute;nica de organizaci&oacute;n social. El transfeminismo tambi&eacute;n insta a los hombres a trabajar en la construcci&oacute;n de nuevas masculinidades no violentas que podr&iacute;an revertir la popularidad y la creciente hegemon&iacute;a de los sujetos endriagos. Con todo, esta propuesta no explica c&oacute;mo aplicar el transfeminismo a la resistencia &#151;&iquest;a trav&eacute;s de movimientos sociales que efect&uacute;en acci&oacute;n directa, con <i>boicots</i> econ&oacute;micos, con la regulaci&oacute;n de los medios a trav&eacute;s del g&eacute;nero?&#151;. A pesar de estas limitaciones, el libro de Valencia es excelente y es una lectura b&aacute;sica para entender anal&iacute;ticamente la violencia que impera en ciudades fronterizas como Tijuana o Ciudad Ju&aacute;rez.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>REFERENCIAS</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gr&#382;ini&#263;, Marina, 2009, <i>From biopolitics to necropolitics,</i> Predavanje odr&#382;ano u okviru projekta &#352;verc Znanja u Beogradu 12.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mbembe, Achille, 2011, <i>Necropol&iacute;tica,</i> Espa&ntilde;a, Melusina.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sinay, Sergio, 2006, <i>La masculinidad t&oacute;xica,</i> Argentina, Ediciones B.</font></p>      ]]></body>
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