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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a Bibliogr&aacute;fica</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><i><b>Bordeando la violencia contra las mujeres en la frontera norte de M&eacute;xico</b></i></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Servando Pineda Jaimes*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Julia Estela Mon&aacute;rrez Fragoso y Mar&iacute;a Socorro Tabuenca C&oacute;rdoba, coordinadoras. M&eacute;xico, El Colegio de la Frontera Norte/Miguel &Aacute;ngel Porr&uacute;a, 2007.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Maestro&#150;investigador de la Universidad Aut&oacute;noma de Ciudad Ju&aacute;rez. Direcci&oacute;n electr&oacute;nica: <a href="mailto:spineda@uacj.mx">spineda@uacj.mx</a>.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin lugar a dudas, el libro que da motivo a estas l&iacute;neas era esperado y merece ser le&iacute;do. Ojal&aacute; y no haya llegado demasiado tarde.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La historia de este libro, como la de muchos otros, est&aacute; marcada por el paso del tiempo. El texto es resultado de un trabajo acad&eacute;mico realizado en 2003 a partir del "Primer encuentro binacional de estudios de la mujer en la regi&oacute;n Paso del Norte: Los retos frente al siglo XXI", dirigido a la reflexi&oacute;n sobre las problem&aacute;ticas de las mujeres en la regi&oacute;n que comprende las ciudades estadounidenses de Las Cruces, Nuevo M&eacute;xico y El Paso, Texas, adem&aacute;s de la mexicana, Ciudad Ju&aacute;rez, Chihuahua, y s&oacute;lo hasta ahora se tiene la oportunidad de debatir su contenido. Aclaro el punto: no es que no sea vigente; tan vigente es que cuando uno lee los textos no se percata de cu&aacute;ndo fueron escritos. Esto habla de que el tema abordado sigue tan actual como lo es este nuevo libro que viene a llenar un hueco en los estudios sobre el tema.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Menciono que ojal&aacute; no haya llegado tarde porque ofrece m&uacute;ltiples pistas para entender varios temas que parecer&iacute;a que son lo mismo pero que tienen diferencias sustanciales: <i>a) </i>el feminicidio; <i>b) </i>la violencia dom&eacute;stica; <i>c) </i>el feminismo, y <i>d) </i>las formas de participaci&oacute;n pol&iacute;tica de las mujeres en relaci&oacute;n con los temas anteriores. Hablo del tiempo porque a la distancia parecer&iacute;a que el discurso oficial ha avasallado el tema. Una vez m&aacute;s el silencio c&oacute;mplice que intenta invisibilizar una problem&aacute;tica tan seria como lo es la violencia en contra de las mujeres. El aqu&iacute; no pasa nada, el aqu&iacute; todo est&aacute; bien. La sombra de un mito. La violencia desatada contra las mujeres en Ciudad Ju&aacute;rez, cuya cara m&aacute;s dura se expresa en el feminicidio.   Para  la  ciudad   (Ju&aacute;rez) es m&aacute;s importante cuidar su imagen, cualquier cosa que esto signifique, que atender esta problem&aacute;tica.<sup><a href="#notas">1</a></sup> Ante estas circunstancias, parecer&iacute;a que es mejor el silencio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro se compone de ocho cap&iacute;tulos con an&aacute;lisis te&oacute;ricos sobre la problem&aacute;tica de la mujer respecto a la violencia de g&eacute;nero, el feminismo y, por supuesto, el feminicidio, entre otros temas, pero con una caracter&iacute;stica que lo hace desde ahora un referente en la materia: son an&aacute;lisis, son discursos, pero que emergen desde la frontera norte del pa&iacute;s.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el primer cap&iacute;tulo, Alicia Schmidt Camacho hace un an&aacute;lisis sobre los derechos de las mujeres en la frontera M&eacute;xico&#150;Estados Unidos. En el cap&iacute;tulo 2, Melissa W. Wright realiza un interesante planteamiento desde el feminicidio a partir del <i>constructo </i>del lucro, desde una perspectiva marxista. Clara Eugenia Rojas Blanco analiza en el cap&iacute;tulo 3 la praxis pol&iacute;tica desde el imaginario feminista; en tanto que Julia Mon&aacute;rrez realiza un interesante apunte sobre el sufrimiento de las otras. Por su parte, en el cap&iacute;tulo 5, Mar&iacute;a del Socorro Tabuenca presenta, desde la perspectiva del cine, el feminicidio en Ciudad Ju&aacute;rez. Rosalba Robles se hace cargo del cap&iacute;tulo 6, donde en un ingenioso texto que toma como ejemplo a <i>La divina comedia, </i>escribe sobre lo que denomina cuerpos martirizados, mentes ausentes. El volumen se complementa con el escrito de Cirila Quintero, quien delibera sobre el trabajo femenino en las maquiladoras a partir de una pregunta provocadora: &iquest;explotaci&oacute;n o liberaci&oacute;n?, y de Mary R. Goldsmith, cuyo tema es el feminismo, trabajo dom&eacute;stico y servicio dom&eacute;stico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En ese sentido, Julia Mon&aacute;rrez, inspirada en los textos de Tzvetan Todorov (2007), desarrolla su trabajo: "El sufrimiento de las otras", que aborda en el cap&iacute;tulo 4. Aclara que ha decidido reflexionar "acerca de c&oacute;mo se comporta <i>el yo </i>que no sufre, frente al <i>otro </i>que sufre" (p. 115). Y yo agregar&iacute;a: "el <i>yo </i>que no sufre e <i>impone su silencio, </i>frente al <i>otro </i>que sufre, invisibilizado/a por los discursos dominantes".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No hay que ir muy lejos para encontrar el hilo conductor de este excelente texto. Los <i>otros </i>son el grupo de familiares de las v&iacute;ctimas del feminicidio en Ciudad Ju&aacute;rez, y por tanto los que sufren, y el <i>yo </i>representado por los grupos hegem&oacute;nicos de la ciudad y que, por ende, son los que no sufren. Uno y otro grupo, dice Mon&aacute;rrez, "est&aacute;n divididos por clases sociales".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mon&aacute;rrez lo expresa claro en la pregunta gu&iacute;a de su investigaci&oacute;n: "&iquest;C&oacute;mo se pronuncia el grupo hegem&oacute;nico juarense frente al dolor de familiares v&iacute;ctimas?" (p. 115). De entrada, en su hip&oacute;tesis, citando a Reguillo, afirma que:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto tiene consecuencias para el logro de la justicia, ya que un cuerpo social dominante se empecina en generar apreciaciones generalizadas; al mismo tiempo, &#91;que&#93; la cultura hace el trabajo fino de establecer diferencias de percepci&oacute;n y confiere sobre el actor social la certeza de un 'nosotros' desde el cual interpretar la realidad e impedir el acceso a la justicia de las v&iacute;ctimas y sus familiares (p. 119).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto describe la lucha de las/os familiares de las v&iacute;ctimas en su b&uacute;squeda de justicia, los esfuerzos gubernamentales para dividir a los grupos derechohumanistas y la cooptaci&oacute;n que el gobierno hizo de l&iacute;deres que de la noche a la ma&ntilde;ana pasaron de ser feroces defensoras de las madres de las v&iacute;ctimas a expertas contadoras para quien lo importante ya no era el dolor y la justicia, sino dejar en claro que "no eran tantas las muertas". &iquest;Cu&aacute;ntas son muchas?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto nos lleva a otro tema interesante: la imagen de la ciudad. Insisto: cualquier cosa que esto signifique. Mon&aacute;rrez narra puntualmente estos episodios y nos gu&iacute;a por el camino para entender este proceso, como un acto hegem&oacute;nico de los grupos de poder, quienes prefieren culpar de la 'mala imagen de la ciudad' a las organizaciones de familiares que buscan la justicia para sus hijas, que poner en el an&aacute;lisis el papel que ha desempe&ntilde;ado el crimen organizado en este proceso. Siempre ser&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil culpar a "aquellas" que alzan su voz en demanda de justicia en todos y cada uno de los lugares donde las quieran escuchar, que enfrentar a los poderosos c&aacute;rteles de la droga que se han adue&ntilde;ado de la ciudad, o hacer un juicio implacable del pobre papel de los gobiernos federales, estatales y municipales para desafiar las crisis econ&oacute;micas a las que est&aacute; sujeta nuestra comunidad o enfrentar la descomposici&oacute;n en la que se encuentran nuestros cuerpos policiacos sumidos en la corrupci&oacute;n y el narcotr&aacute;fico. Porque hay que decirlo: No son las mujeres asesinadas ni sus familiares quienes han dado esa mala imagen, ni han alejado inversiones y turismo, por la simple y sencilla raz&oacute;n de que ninguna de ellas pidi&oacute; ser asesinada para "manchar la imagen" de nuestra ciudad; igual sus familiares, a quienes jam&aacute;s les pas&oacute; por la mente tener que vivir estas tragedias. O como dice Julia Mon&aacute;rrez:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El asunto de los asesinatos de mujeres que manchan el entorno fronterizo pretende igualmente desviar la atenci&oacute;n de las estructuras de violencia que sufre la ciudadan&iacute;a. Por eso, &#91;...&#93; los grupos hegem&oacute;nicos presentan a las mujeres asesinadas y a sus familiares como las primeras de la ciudad que desprestigian a la cultura del trabajo (p. 132).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En otro texto, "Representaciones del feminicidio en el cine fronterizo", Socorro Tabuenca analiza el tema a partir de tres pel&iacute;culas que sirven para reflejar una parte de esta violencia. &iquest;Por qu&eacute; el cine?</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Porque la violencia permea nuestras vidas a trav&eacute;s de los medios y de nuestra cotidianeidad y, a pesar de que hoy en d&iacute;a la sociedad en general manifiesta cada vez m&aacute;s y m&aacute;s su molestia respecto de dicha situaci&oacute;n e investiga sus causas y posibles soluciones, parad&oacute;jicamente la sociedad misma se va haciendo inmune a ella, justificando, en sobradas ocasiones, a quienes la perpetran (p. 141).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pone el tema en perspectiva al aseverar que "La magnitud y las dimensiones de la violencia son considerables". Al respecto, dice Tabuenca:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su ejecuci&oacute;n se lleva a cabo en la casa, en la escuela, en las calles, en el campo, en los lugares de trabajo y en las oficinas de gobierno (p. 141).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estamos tan expuestos a la violencia, es tan cotidiana que, dice la autora: "Tendemos a normalizarla o a naturalizarla" (p. 142). Es decir, nos quedamos con ella porque la vemos como algo habitual. Esto equivale a abandonarse, y abandonarse es dejar que las cosas pasen en medio del horror, pues ante estos escenarios la gente prefiere imaginar que vive en un mundo feliz; de ah&iacute; el &eacute;xito de los discursos dominantes. Y es que el horror es paralizante, pues si tienes que sobrevivir aqu&iacute;, lo mejor es cerrar tus ojos, tus o&iacute;dos y tu coraz&oacute;n a todo lo que ocurre. Primero porque no puedes o no sabes c&oacute;mo cambiarlo, y luego porque lo que quieres es sentir que habitas el mejor de los lugares, afirma el texto.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A trav&eacute;s de las pel&iacute;culas <i>16 en la lista </i>(2001)&nbsp; de Rodolfo Rodoberti y H&eacute;ctor Molinar; <i>Pasi&oacute;n y muerte en Ciudad Ju&aacute;rez </i>(2002)&nbsp;de Javier Ulloa y Luis Estrada, y <i>Espejo retrovisor </i>(2002) de Liza de Georgina y H&eacute;ctor Molinar, Tabuenca analiza la forma en que la realidad del feminicidio se reconstruye en estas cintas. La mirada para observar estas pel&iacute;culas no es una mirada inocente, nos aclara, sino que lo hace a trav&eacute;s del cristal que le dan los 40 a&ntilde;os de habitar esta ciudad, "de mis experiencias, mis lecturas y mi posici&oacute;n como acad&eacute;mica de la clase media" (p. 145); pero tambi&eacute;n por medio del estudio cr&iacute;tico del lenguaje, y pone especial &eacute;nfasis en los di&aacute;logos y las im&aacute;genes de estas pel&iacute;culas, llenas de estereotipos, donde los polic&iacute;as son buenos, las mujeres de Ciudad Ju&aacute;rez son malas y por eso las matan. Las narrativas son masculinas, y al final el bien se impone al mal. El final feliz.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En <i>16 en la lista </i>y <i>Pasi&oacute;n y muerte en </i><i>Ciudad Ju&aacute;rez </i>no hay mucho que rescatar; pero a decir de la autora, en <i>Espejo retrovisor, </i>aunque no es una gran pel&iacute;cula, acierta al documentar la ciudad y el feminicidio de "una manera en que las otras fallaron" (p. 162). Esta cinta desaf&iacute;a los estereotipos al mostrar m&aacute;s de una cara de la ciudad, de su problem&aacute;tica y de sus habitantes. Pero, en general, las cintas </font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">presentan una mirada prejuiciada a favor de los grupos dominantes, al glorificar la labor de la polic&iacute;a y presentar a los asesinos como 'monstruos', a los detectives como h&eacute;roes, y en estigmatizar a las v&iacute;ctimas y a los dem&aacute;s personajes femeninos (p. 165).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto de Rosalba Robles, adem&aacute;s de ingenioso, resulta interesante al abordar el tema de la violencia dom&eacute;stica en su art&iacute;culo: "Cuerpos martirizados, mentes ausentes", un t&iacute;tulo que no pudo ser m&aacute;s claro para describir la manera en que las mujeres sobreviven a la violencia f&iacute;sica dentro del lugar que se supone deber&iacute;a ser un refugio para ellas: el hogar. Apoy&aacute;ndose en <i>La divina comedia </i>de Dante para describir ese limbo en el que la mujer se sumerge para soportar la violencia, Rosalba Robles se pregunta: "&iquest;Cu&aacute;les &#91;son&#93; los mecanismos de resistencia &#91;que&#93; operan las mujeres que sufren la violencia dom&eacute;stica?" (p. 167) Y la respuesta est&aacute; en el t&iacute;tulo de su texto: Ante un cuerpo martirizado, una mente ausente, que aleje el dolor, que te aleje del tiempo, del lugar, del hecho. La autora analiza a las mujeres del poniente de la ciudad, aunque aclara que el problema no s&oacute;lo se manifiesta en ese lugar, cuyos cuerpos son los recept&aacute;culos, nos dice, "de insultos, golpes, pu&ntilde;etazos, jalones de cabello, abusos sexuales e, incluso, intentos de feminicidio" (p. 169). &iquest;C&oacute;mo logran soportar todo esto? Para poder sobrevivir, los cerebros de estas mujeres no siempre registran estas violencias, porque, y cita a Butler (2001:45): "La mente no s&oacute;lo subyuga al cuerpo, sino que ocasionalmente juega con la fantas&iacute;a de huir por completo de su corporeidad" (p. 169).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto de Robles revela y provoca. No s&oacute;lo porque deja en claro que la violencia dom&eacute;stica es un asunto p&uacute;blico y no privado, sino que nos advierte de la posibilidad de que el hogar se convierta en un gueto, un espacio de reclusi&oacute;n, sino tambi&eacute;n de exclusi&oacute;n, de restricci&oacute;n y de dolor, al ser el hombre quien domina esos espacios.</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un c&iacute;rculo de violencia, el hogar se convierte en una prisi&oacute;n dom&eacute;stica, donde las mujeres carecen de poder y por lo cual llegan a la sumisi&oacute;n. Por tanto, el hogar se convierte en el lugar m&aacute;s inseguro y peligroso, pues la violencia se vive dentro de la familia. El razonamiento de Rosalba Robles nos debe llamar a la reflexi&oacute;n: en estas condiciones de extrema violencia, el hogar cobra un sentido macabro. Si aceptamos la figura del gueto, la mujer s&oacute;lo podr&aacute; estar en espera de lo que pueda suceder primero: ser liberada o ser sacrificada. Pero en el caso de las mujeres del poniente de la ciudad, la primera opci&oacute;n parece no estar pr&oacute;xima, porque, como dice la autora, la violencia contra las mujeres, vista as&iacute;, se convierte en la cr&oacute;nica de una muerte anunciada.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En resumen: no obstante de que se trata de una recopilaci&oacute;n de art&iacute;culos, hay hilos conductores que le dan coherencia y fortaleza al texto. No s&oacute;lo se habla de feminicidio y violencia contra las mujeres, sino que expone varios puntos cr&iacute;ticos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde el problema descrito por Julia Monarrez a partir de la reflexi&oacute;n <i>de qui&eacute;n sufre </i>y <i>qui&eacute;n no sufre</i>, hasta de silencios o discursos hegem&oacute;nicos, sin olvidar que fundamentalmente se trata de un conflicto de clases sociales, enmarcado en los procesos de globalizaci&oacute;n y su repercusi&oacute;n en el desarrollo econ&oacute;mico de la ciudad, que, parafraseando a Bauman (2003), se expresan en una modernidad inacabada. As&iacute; mismo, no se debe pasar por alto reflexiones tan ricas como las que ofrecen las autoras; la propia Rosalba Robles pone al descubierto un tema que por mucho tiempo se ha callado: la violencia que tiene lugar al interior de los hogares de ninguna manera es un asunto privado, es, evidentemente, un asunto p&uacute;blico. No entenderlo as&iacute; ha llevado a lamentar hechos que de otra manera se hubieran evitado. Por supuesto que el libro deja claro que la justicia es uno de los puntos pendientes de la agenda en Ciudad Ju&aacute;rez.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por eso, es importante este libro. Porque aspira y debe aspirar a romper ese silencio imponente y ciegamente c&oacute;mplice sobre esta problem&aacute;tica: un silencio hecho de miedos y comodidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bauman, Zygmut, <i>La <i>Modernidad l&iacute;quida</i></i>, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, M&eacute;xico, 2003.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3778372&pid=S0187-7372200900020001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Butler, Judith, <i>El g&eacute;nero en disputa. El feminismo y la subversi&oacute;n de la identidad, </i>M&oacute;nica Mansur y Laura Manr&iacute;quez, trads., M&eacute;xico, Paid&oacute;s/UNAM/PEG, 2001.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3778373&pid=S0187-7372200900020001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todorov, Tzvetan, <i>Nosotros y los otros, </i>M&eacute;xico, Siglo XXI Editores, 2007.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3778374&pid=S0187-7372200900020001000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El Diario de </i><i>Ju&aacute;rez, </i>9 de diciembre de 2008, primera plana, Ciudad Ju&aacute;rez, Publicaciones Paso del Norte.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3778375&pid=S0187-7372200900020001000004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La Jornada, </i>9 de enero de 2009, M&eacute;xico, DEMOS, p. 20.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3778376&pid=S0187-7372200900020001000005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b><i>NOTAS</i></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Las cifras no dejan de ser alarmantes: tan s&oacute;lo en 2008 fueron asesinadas 86 mujeres en Ciudad Ju&aacute;rez, que superan con mucho las 37 registradas en 1996 y 2001, y triplican las 25 muertes ocurridas en 2007. M&aacute;s a&uacute;n: de noviembre de 2008 a enero de 2009 se han registrado 21 cr&iacute;menes en contra de mujeres (<i>El Diario de Ju&aacute;rez, </i>9 de diciembre de 2008, y <i>La Jornada, </i>9 de enero de 2009, p. 20).</font></p>      ]]></body><back>
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