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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La conquista del agua y del imaginario: Mexicali y Valle Imperial, 1901-1916]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Miguel &Aacute;ngel Berumen, La conquista del agua y del imaginario. Mexicali y Valle Imperial, 1901&#45;1916</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Aid&eacute; Grijalva Larra&ntilde;aga*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Cuadro x Cuadro, Fonca, Conaculta, M&eacute;xico, 2013.</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>*&#9;Investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Aut&oacute;noma de Baja California.</i> Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:aidegrijalva@gmail.com">aidegrijalva@gmail.com</a></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con su experta mirada de fot&oacute;grafo, una imaginaci&oacute;n sorprendente, gran inteligencia y capacidad de trabajo inagotable, el fotohistoriador Miguel &Aacute;ngel Berumen se ha trazado un objetivo relevante: dar a conocer a los bajacalifornianos y al mundo entero el papel tan importante que el R&iacute;o Colorado ha tenido en la historia reciente de esta parte de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una historia que est&aacute; &iacute;ntimamente ligada a la expansi&oacute;n de la frontera agr&iacute;cola estadunidense, mediante la cual miles de hect&aacute;reas de terrenos inh&oacute;spitos y des&eacute;rticos fueron incorporadas al desarrollo agr&iacute;cola. Una estrategia que tuvo como prop&oacute;sito hacer florecer desiertos convirtiendo en vergeles espacios en donde durante siglos la mano del hombre estuvo casi ausente o limitada por la falta de una tecnolog&iacute;a hidr&aacute;ulica que permitiera aprovechar correctamente cuerpos o corrientes de agua salvajes e impetuosas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Nilo americano. As&iacute; fue bautizado el R&iacute;o Colorado. Un r&iacute;o que brota en las Monta&ntilde;as Rocallosas y hace un extenso y peculiar recorrido antes de desembocar en las aguas del golfo de California o Mar de Cort&eacute;s como les gusta llamarlo a nuestros vecinos estadunidenses. Un r&iacute;o de aguas coloradas que durante mucho tiempo, antes de morir definitivamente, se desparramaba impetuoso sobre las tierras aleda&ntilde;as a su desembocadura, formando un delta natural de enorme fertilidad, pues en esas tierras fue depositando a lo largo de cientos, de miles de a&ntilde;os, la gran cantidad de material que acarreaba en su caminar de 2 700 kil&oacute;metros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un r&iacute;o de la &uacute;ltima etapa de la era cuaternaria del planeta Tierra, joven, de gran fuerza, la corriente m&aacute;s larga del Pac&iacute;fico, que viaja en partes enca&ntilde;onado y que antes de ser domesticado por la mano del hombre, arrastraba con gran fuerza todo lo que encontraba a su paso, sin respetar asentamientos humanos, caser&iacute;os, ni nada que se le atravesara.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un r&iacute;o que form&oacute; un delta que la mano del hombre dividi&oacute; y atraves&oacute; con una l&iacute;nea imaginaria que separ&oacute; a dos pa&iacute;ses. Un delta partido que ahora tiene dos nombres y dos adscripciones pol&iacute;ticas. Divisi&oacute;n que el R&iacute;o Colorado nunca respet&oacute;. Que lo mismo decid&iacute;a descargar sus aguas por el lado mexicano, y&eacute;ndose al golfo, que del lado estadunidense, haci&eacute;ndolo en el Salton Sea, un mar interior del sureste de California, inundando por doquier, abri&eacute;ndose como abanico, formando arroyos, riachuelos, vegas y canales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por eso, cuando se corri&oacute; la voz de las grandes posibilidades que hab&iacute;a de abrir miles de hect&aacute;reas en el sureste de California, para convertir tierras hasta entonces consideradas yermas en un emporio agr&iacute;cola, vinieron y recorrieron el oasis reci&eacute;n descubierto empresarios, ingenieros, pol&iacute;ticos, colonizadores, especuladores, aventureros. Pero se encontraron con un peque&ntilde;o inconveniente, digamos un detalle: la &uacute;nica manera de transformar las est&eacute;riles tierras era con las aguas del R&iacute;o Colorado que, para su desgracia, no pod&iacute;an tomarlas directamente, porque estas tierras no eran ribere&ntilde;as.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para ello ten&iacute;an que desviarlas de su cauce natural y utilizando el de uno de sus riachuelos, redirigirlas hacia el sur de California. Total en el noreste de Baja California s&oacute;lo hab&iacute;a unas tribus nativas, los cucap&aacute;, viviendo en los alrededores y no hab&iacute;a que pedirle permiso a nadie. Para asegurarse compraron las tierras por donde pasaba el mencionado riachuelo, bautizado como canal del &Aacute;lamo, y sin decirle al gobierno mexicano lo que estaban haciendo emprendieron las obras y as&iacute; arranc&oacute; la historia moderna de este lugar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal como lo escribe Miguel &Aacute;ngel Berumen, "el solo hecho de que toda el agua de regad&iacute;o de Valle Imperial, en el sureste de California, tuviera que pasar necesariamente por Mexicali desde 1901, hac&iacute;a que su econom&iacute;a dependiera completamente de M&eacute;xico".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando hace 45 a&ntilde;os, en 1968, se reuni&oacute; un grupo de personalidades para dilucidar la fecha de la fundaci&oacute;n de Mexicali, el ingeniero Jos&eacute; G. Valenzuela propuso que &eacute;sta fuera la del d&iacute;a en que pasaron por vez primera las aguas del R&iacute;o Colorado por el sitio que ahora se conoce como Mexicali. Y ten&iacute;a mucha raz&oacute;n. No se puede entender el origen y desarrollo de este lugar sin las obras de irrigaci&oacute;n que permitieron abrir las tierras del delta del R&iacute;o Colorado a lo que eufem&iacute;sticamente se denomina civilizaci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Porque parad&oacute;jicamente, aqu&iacute; el problema no fue la falta de agua. No, aqu&iacute; fue al rev&eacute;s. Lo que abundaba era agua, pero un agua incontrolable, un agua que anualmente anegaba las tierras, aguas divagantes que iban sin ton ni son, de ac&aacute; para all&aacute;, peleando con el golfo de California al que se enfrentaba en una gran lucha levantando olas y marejadas de gran magnitud.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aguas a las que se les tem&iacute;a por el &iacute;mpetu con el que se desbordaban, raz&oacute;n por la cual la historia del lugar est&aacute; dada por la construcci&oacute;n de las obras de defensa, de los bordos que se hac&iacute;an en la parte mexicana del delta, para asegurar el suministro del vital l&iacute;quido a los agricultores de Valle Imperial. Una historia, la hidr&aacute;ulica, que marc&oacute; los ritmos de las otras historias, la agr&iacute;cola y la agraria. Una expansi&oacute;n que se fue dando conforme el r&iacute;o se fue encauzando, controlando, domesticando, algo que se hizo poco a poco y que para hacerlo se tardaron una buena parte del siglo XX.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De todo esto nos habla este libro con el sugerente nombre de La conquista del agua y del imaginario. Mexicali y Valle Imperial 1901&#45;1916, Miguel &Aacute;ngel Berumen nos narra del parto de dos hermanos gemelos que siguieron caminos diferenciados y nos ilustra sobre esos primeros 15 a&ntilde;os en que se diluyeron las fronteras y los valles gemelos parec&iacute;an m&aacute;s bien siameses. Como lo se&ntilde;ala Miguel &Aacute;ngel cuando nos habla de su rescate iconogr&aacute;fico, al soslayar referirse a M&eacute;xico en el pie de foto de la mayor&iacute;a de las im&aacute;genes, han hecho creer que &eacute;stas s&oacute;lo retrataron la parte estadunidense del delta, cuando no fue as&iacute;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta omisi&oacute;n ha dado como resultado que en los &uacute;ltimos cien a&ntilde;os, la construcci&oacute;n de toda esta historia, que tiene mucho de &eacute;pica, no haya incluido a M&eacute;xico, esto es al valle de Mexicali, en su imaginario. Omisi&oacute;n sorprendente porque la mayor&iacute;a de los canales, bordos, puentes, presas, represas, compuertas, sifones y obras de defensa que se llevaron a cabo durante este periodo primigenio, se realiz&oacute; en el lado mexicano. Al eliminar a nuestro pa&iacute;s de este recuento, hicieron a un lado el papel fundamental que tuvo para la realizaci&oacute;n de obras de irrigaci&oacute;n de gran envergadura y que permitieron el milagro de hacer florecer el Colorado Desert como aparec&iacute;a esta regi&oacute;n en los mapas de finales del siglo XIX, regi&oacute;n que al poco tiempo ser&iacute;a la cuna de una agricultura intensiva de alta tecnolog&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior ha propiciado una serie de tergiversaciones. Una de ellas, es la preeminencia que se ha dado en la reconstrucci&oacute;n del pasado de esta regi&oacute;n a la compa&ntilde;&iacute;a que a finales del porfiriato logr&oacute; adquirir la secci&oacute;n mexicana del delta del R&iacute;o Colorado. La due&ntilde;a de la tierra, la Colorado River Land Company, ha acaparado todos los odios y denuestos, al amparo de la ideolog&iacute;a del nacionalismo revolucionario, que hizo del reparto agrario uno de sus principales mitos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto provoc&oacute; que la otra historia, la de la apertura de un sistema de riego moderno, con inversiones millonarias por parte del gobierno estadunidense, agazapadas a trav&eacute;s de una empresa hidr&aacute;ulica que aparec&iacute;a como mexicana y privada, haya sido ninguneada y minimizada, cuando su papel es mucho m&aacute;s relevante desde el punto de vista hist&oacute;rico, que la de la denostada empresa latifundista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De ah&iacute; que el libro de Berumen sea una importante contribuci&oacute;n a revertir esta situaci&oacute;n, aunque esto no parece una tarea sencilla. As&iacute; como el novelista Bell Wright en su famosa novela convertida en pel&iacute;cula <i>The winning of Barbara Worth</i>, que recrea la inundaci&oacute;n del R&iacute;o Colorado de 1906, ignor&oacute; el papel de M&eacute;xico y los mexicanos en ese importante pasaje, as&iacute; sucedi&oacute; con el resto de los que llevaron un registro fotogr&aacute;fico de los acontecimientos que giraron alrededor del control del indomable Colorado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y esto es m&aacute;s evidente en las im&aacute;genes que Berumen encontr&oacute; y rescat&oacute; para este libro pues tal como lo se&ntilde;ala, "en este proceso de formaci&oacute;n, las fotograf&iacute;as publicadas jugaron un papel protag&oacute;nico".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro es en s&iacute; mismo un archivo fotogr&aacute;fico. Las 200 im&aacute;genes incluidas de las seis mil que localiz&oacute; Miguel &Aacute;ngel sobre esta historia de tintes &eacute;picos, son un atisbo del importante valor testimonial contenido en cada una de estas fotos, la mayor&iacute;a in&eacute;ditas, que no se repiten en ning&uacute;n otro lado, haci&eacute;ndolo una fuente &uacute;nica de consulta sobre la historia temprana de Valle Imperial.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas 200 im&aacute;genes y el texto escrito por Miguel &Aacute;ngel, dando cuenta de sus pesquisas en bibliotecas, hemerotecas y archivos oficiales, rescatando textos poco conocidos, incluso poemas, reconstruyendo el imaginario que los habitantes de Valle Imperial, los valleimperialistas, han hecho de la gesta heroica en que se convirti&oacute; el control del Colorado, nos permiten entender la tragedia y epopeya de una de las m&aacute;s grandes obras de ingenier&iacute;a llevadas a cabo en su momento.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El rescate iconogr&aacute;fico realizado tambi&eacute;n permite a Berumen demostrar el novedoso papel que la fotograf&iacute;a desempe&ntilde;&oacute; como prueba testimonial del devenir hist&oacute;rico de Valle Imperial y el surgimiento a partir de ese momento de una nueva cultura fotogr&aacute;fica. Im&aacute;genes convertidas en documentos que desbancaron a los testimonios escritos y que permiten conocer las dimensiones reales del trabajo tit&aacute;nico que se llev&oacute; a cabo en el delta del R&iacute;o Colorado en donde las fronteras pol&iacute;ticas fueron borradas y en donde dos valles pertenecientes a pa&iacute;ses distintos unieron esfuerzos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal vez esta sea la raz&oacute;n de que con honrosas excepciones, las menciones y referencias al valle de Mexicali (el Valle Imperial mexicano como aparec&iacute;a en los mapas de principios del siglo pasado), son casi inexistentes. Y sobre eso, Miguel &Aacute;ngel nos alerta en esta obra en la que se dedica como detective a encontrar pistas que le permitan tejer la historia entre los hilos de los fot&oacute;grafos y sus im&aacute;genes, pues tal como lo afirma, "saber qui&eacute;nes tomaron las fotograf&iacute;as puede ser determinante para dar con varias de las claves que se ocultan en ellas".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al hacer una adecuada combinaci&oacute;n de im&aacute;genes y textos, Miguel &Aacute;ngel Berumen hace hablar a las fotos, emocion&aacute;ndonos sobre esta regi&oacute;n que, como dice uno de los poemas rescatados, "desposa el agua con la tierra f&eacute;rtil". Esperaremos ese segundo tomo que nos promete, para que se divulguen los ires y venires de este Macondo del desierto, de esta comarca garciamarquiana; para que se conozca y entienda lo que se hizo en uno de los lugares con las m&aacute;s altas temperaturas del mundo para transformarlo en un emporio, en una nueva tierra prometida, "tal vez la &uacute;ltima conquista y una de las m&aacute;s excitantes del Oeste americano", como concluye Miguel &Aacute;ngel.</font></p>      ]]></body>
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