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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[En los confines de la cristiandad, Kino cabalgó con espuelas: Comentarios a la biografía del misionero jesuita escrita por Herbert Eugene Bolton]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a cr&iacute;tica</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b><i>En los confines de la cristiandad, Kino cabalg&oacute; con espuelas. Comentarios a la biograf&iacute;a del misionero jesuita escrita por Herbert Eugene Bolton</i></b></font></p>      <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Rogelio E. Ruiz R&iacute;os*</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Herbert Eugene Bolton,<i> Los confines de la cristiandad Una biograf&iacute;a de Eusebio Francisco Kino, S. J. Misionero y explorador de Baja California y la Pimer&iacute;a Alta</i>, Felipe Garrido (traducci&oacute;n), pr&oacute;logo e investigaci&oacute;n documental: Gabriel G&oacute;mez Padilla, M&eacute;xico, UNISON/ UABC/Univ. de Colima/U. de G./ Colegio de Sinaloa/M&eacute;xico Desconocido, 2001.</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Estudiante del Programa de Doctorado en Historia, El Colegio de Michoac&aacute;n, A. C.,</i> Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:larealidad@yahoo.com">larealidad@yahoo.com</a><a href="mailto:larealidad@yahoo.com"></a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>          <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra aqu&iacute; rese&ntilde;ada obedece a la traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol de la respectiva edici&oacute;n en ingl&eacute;s publicada por primera vez en Estados Unidos en 1936. A primera vista, sorprende que hubiera que esperar 75 a&ntilde;os para conocer la traducci&oacute;n de la obra al espa&ntilde;ol y su consecuente publicaci&oacute;n en M&eacute;xico, en vista de que el espacio donde se desenvuelve la trama hist&oacute;rica refiere al contexto del noroeste del actual Estado mexicano. De la misma manera, incide que Eusebio Francisco Kino es objeto de culto c&iacute;vico y religioso a escala institucional (Iglesia, Estado, academia) en entidades como Sonora, Baja California y Baja California Sur, adem&aacute;s de Estados Unidos, particularmente Arizona, donde la figura del misionero es apreciada como baluarte de la colonizaci&oacute;n, mucho de lo cual es aportaci&oacute;n del propio Bolton.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la presentaci&oacute;n a la edici&oacute;n mexicana, el historiador Miguel Mathes expresa las reticencias que le provocaba todo intento de traducir al espa&ntilde;ol esta obra aduciendo dificultades para superar las barreras idiom&aacute;ticas que planteaba el sentido coloquial y ameno con que el autor se condujo en su idioma materno. De esta forma, Mathes narra c&oacute;mo en su funci&oacute;n de historiador y consejero de los herederos de los derechos editoriales de Bolton, a fines de la d&eacute;cada de 1960 rechaz&oacute; una propuesta de traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol. Resistencias similares argument&oacute; cuando Gabriel G&oacute;mez Padilla, prologuista e investigador de la edici&oacute;n mexicana, le present&oacute; el proyecto de traducci&oacute;n. Mathes refiere que su respuesta inmediata fue "imposible". No obstante, modific&oacute; su parecer al conocer los adelantos que le present&oacute; el traductor Felipe Garrido. Acto seguido, consinti&oacute; la traducci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es de considerarse que determinar intraducible una obra hist&oacute;rica bien puede ser un acto totalitario que reduce las posibilidades de comunicaci&oacute;n a las comunidades adscritas al ejercicio disciplinario de la historia. Debe tenerse en cuenta lo aducido por la historiadora Florencia Mallon cuando dice que si bien una traducci&oacute;n etimol&oacute;gicamente indica una traici&oacute;n, el texto traducido aspira a traicionarse a s&iacute; mismo al contribuir a comunicar sus significados y significantes a p&uacute;blicos de segunda instancia, es decir, no contemplados (en este caso por razones idiom&aacute;ticas) en la elaboraci&oacute;n y edici&oacute;n original. Por fortuna, Mathes fue convencido de que era posible traspasar las barreras ling&uuml;&iacute;sticas que transmitieran el sentido original de la obra en cuesti&oacute;n, de manera que hoy es posible disfrutar de la edici&oacute;n en espa&ntilde;ol de <i>Rim of Christendom.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con el t&iacute;tulo de la presente rese&ntilde;a aludimos a una an&eacute;cdota descrita en el pr&oacute;logo por Gabriel G&oacute;mez Padilla respecto a la estatua ecuestre de Kino, cuya fotograf&iacute;a sirve de portada a la edici&oacute;n mexicana. Es una escultura de Juli&aacute;n Mart&iacute;nez Soto que se encuentra en la entrada norte de la ciudad de Hermosillo, Sonora, realizada dentro de la serie de homenajes que en la d&eacute;cada de 1980 se hicieron en el norte de Sonora a Eusebio Francisco Kino como reconocimiento a su labor misionera y "civilizatoria" en ocasi&oacute;n del 300 aniversario de la entrada de Kino a territorio del actual estado de Sonora, promovidas por la Iglesia cat&oacute;lica, el gobierno estatal y asociaciones civiles. Las actividades conmemorativas consistieron en localizar los "restos del misionero" en el poblado de Magdalena, en adelante llamado "de Kino"; iniciaron las gestiones para canonizarlo en la Iglesia cat&oacute;lica; se organizaron cabalgatas por los "recorridos hist&oacute;ricos" del jesuita; se erigieron estatuas como la que ilustra la portada del libro; se impuso el nombre del jesuita a plazas, escuelas y otros sitios p&uacute;blicos y privados; se cancel&oacute; un timbre postal en su honor, y comenzaron los trabajos para traducir la biograf&iacute;a escrita por Bolton.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el pr&oacute;logo, G&oacute;mez Padilla acota que al preguntarle al escultor por qu&eacute; la estatua ecuestre de Kino carec&iacute;a de espuelas, el escultor respondi&oacute;: "No le puse espuelas porque un santo no lastima a un animal". Pues bien, precisamente la persistencia de esta visi&oacute;n &eacute;pica de la historia, poblada por "grandes hombres" protagonistas de "gestas", es una muestra palpable de la necesidad de promover obras hist&oacute;ricas profesionales como la realizada por Bolton; no obstante que en su obra tambi&eacute;n se perciben visos de historia de bronce, no se inhibe de colocarle espuelas a Kino. Aunque tanto Bolton como los promotores de la traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol est&aacute;n convencidos de la heroicidad de Kino, el autor apela precisamente a los rasgos humanos del jesuita para elevarlo a los altares de la historia guardando distancia con quienes refieren las cualidades suprahumanas del misionero.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Datos bibliogr&aacute;ficos del autor</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La mayor parte de los datos sobre el autor han sido tomados del pr&oacute;logo de G&oacute;mez Padilla salvo los casos en que ha sido necesario acudir a otra fuente. Herbert Eugene Bolton naci&oacute; en el estado de Wisconsin en 1870 y muri&oacute; en el sur de California en 1953. Estudi&oacute; en la Normal del estado de Milwaukee y despu&eacute;s estudi&oacute; leyes en la Universidad de Wisconsin. Una vez recibido como abogado, ejerci&oacute; clases durante breve tiempo. Durante su estad&iacute;a en la universidad tuvo como profesor a Frederick Jackson Turner, quien marc&oacute; su visi&oacute;n historiogr&aacute;fica y le ayud&oacute; a conseguir una beca para hacer un posgrado en historia en la Universidad de Pennsylvania, donde se doctor&oacute; en 1899 con la tesis <i>The free Negro in the South before the civil war.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A principios del siglo XX, Bolton imparti&oacute; clases de historia medieval en la Universidad de Texas, instituci&oacute;n donde consigui&oacute; ser comisionado en el rastreo de las ra&iacute;ces espa&ntilde;olas de Texas en el Archivo General y P&uacute;blico ubicado en la ciudad de M&eacute;xico (antecedente del actual Archivo General de la Naci&oacute;n). Resultado de ese trabajo fue la publicaci&oacute;n en 1913 de <i>Guide to materials for the History of the United States in the Principal Archives of M&eacute;xico.</i> Fue durante esa &eacute;poca cuando encontr&oacute; en el archivo mexicano un documento considerado extraviado desde la expulsi&oacute;n jesu&iacute;tica de Nueva Espa&ntilde;a en 1767: la relaci&oacute;n misional de Sonora a cargo de Kino. Bolton paleografi&oacute; y tradujo al ingl&eacute;s dicha relaci&oacute;n, misma que fue publicada en 1911 bajo el t&iacute;tulo "Fathers Kino's Lost History: Its Discovery and Its Value" en <i>Papers of Biographical Society of America.</i> Por esos a&ntilde;os tambi&eacute;n transcribi&oacute; <i>Favores celestiales,</i> texto atribuido a Kino que se public&oacute; en ingl&eacute;s en 1919 bajo el t&iacute;tulo de <i>Kino's Historical Memorial of Pimeria Alta: A Contemporary Account of the Begginings of California, Sonora, and Arizona, by father Eusebio Francisco Kino, S. J., Pionner, Explorer, Cartographer, and Ranchman, 1683&#45;1711.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el intermedio entre su trabajo archiv&iacute;stico en M&eacute;xico y la publicaci&oacute;n de la gu&iacute;a documental pas&oacute; un breve periodo en la Universidad de Stanford y de ah&iacute; parti&oacute; a la Universidad de California en Berkeley, donde trabaj&oacute; hasta 1953. Entre 1920 y 1940 dirigi&oacute; la Bancroft Library perteneciente a la misma casa de estudios. Durante su prol&iacute;fica carrera acad&eacute;mica cosech&oacute; ocho doctorados <i>honoris causa</i> y varios premios y reconocimientos internacionales. Integr&oacute; diversas comisiones p&uacute;blicas, dirigi&oacute; la <i>American Historical Association,</i> cuyo discurso inaugural en 1932 titul&oacute; <i>The Epic of Greater America,</i> reproducido varias veces; particip&oacute; en m&aacute;s de cien tesis doctorales; junto con George Hammond cre&oacute; en su centro de trabajo el "Programa de Historia occidental". Entre otras publicaciones suyas se cuentan: <i>spanish exploration in the Southwest, 1542&#45;1706,</i> editada en 1908; <i>The spanish occupation of Texas, 1519&#45;1690,</i> publicada en 1912 por la Asociaci&oacute;n Hist&oacute;rica del Estado de Texas; <i>Athanase de M&eacute;zi&eacute;res and the Louisiana&#45;Texas frontier, 1768&#45;1780: documents published for the first time, from the original Spanish and French manuscripts, chiefly in the archives of Mexico and Spain,</i> mismo que tradujo al ingl&eacute;s y enriqueci&oacute; con notas y public&oacute; en 1914; <i>Texas in the middle eighteenth century: studies in Spanish colonial history and administration,</i> publicada por la Universidad de California en Berkeley en 1915.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En una conferencia dictada en 1917 en la Universidad de California, editada como "The Missions as a Frontier Institutions in the Spanish&#45;American Colonies" (reimpresa en 1960), Bolton recoge, desde una perspectiva turneriana, su visi&oacute;n sobre la frontera misional en el norte de Nueva Espa&ntilde;a, al proyectarla como avance de la "civilizaci&oacute;n" basado en el esfuerzo de hombres sencillos, correosos y enjundiosos, de norte a sur. En 1920, junto con su alumno Thomas M. Marshall public&oacute; el texto did&aacute;ctico <i>The colonization of North America 1492&#45;1873,</i> en el que ampl&iacute;a el desarrollo de su propuesta de las <i>Spanish Borderlands,</i> cuesti&oacute;n que ampli&oacute; posteriormente en <i>The Spanish Borderland</i> publicado por la Universidad de New Haven en 1921, y continuado en el art&iacute;culo "Defensive Spanish Expansion and the Significance of the Borderlands" que se public&oacute; en 1930 en la memoria <i>The Trans&#45;Mississippi West: Papers Read at Conference Held at the University of Colorado.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1925 edit&oacute; en la Universidad de California en Berkeley <i>Arredondo's historical proof of Spain's title to Georgia: a contribution to the history of one of the Spanish borderlands.</i> En 1926 edit&oacute; en cuatro vol&uacute;menes la historia de los franciscanos en M&eacute;xico y California escrita por el franciscano Francisco Palou a fines del siglo xviii, misma que por primera vez se hab&iacute;a impreso en 1857 en espa&ntilde;ol; Bolton la public&oacute; en ingl&eacute;s bajo el nombre de <i>Historical Memoirs of New California</i> a cargo de la Universidad de California en Berkeley. En 1927 emprendi&oacute; la publicaci&oacute;n de <i>Fray Juan Crespi, missionary explorer on the Pacific coast, 1769&#45;1774,</i> por la Universidad de California en Berkeley. En 1930 public&oacute; con la misma instituci&oacute;n <i>Anza's California expeditions.</i> La din&aacute;mica y m&eacute;todos bajo los que escribi&oacute; <i>Rim of Christiandom</i> los plasm&oacute; en el art&iacute;culo "Archives and trails" publicado en <i>California Monhtly</i> en octubre de 1936. En 1931 continu&oacute; con <i>Outpost of empire; the story of the founding of San Francisco.</i> En 1935 se public&oacute; en una revista cat&oacute;lica su conferencia <i>The black robes of New Spain.</i> En 1939 public&oacute; <i>Wider Horizons of American History</i> bajo el auspicio de la Universidad de Notre Dame (Kovacovic; v&eacute;ase bibliograf&iacute;a). En 1949 public&oacute; <i>Coronado: Knight of Pueblos and Plains</i> en coedici&oacute;n con una editorial neoyorquina y la Universidad de Nuevo M&eacute;xico, obra que se reedit&oacute; en 1974. En 1950, en coedici&oacute;n con la Sociedad Estatal de Historia de Utah, public&oacute; la traducci&oacute;n del <i>Diario y derrotero</i> de los frailes Francisco Atanasio Dom&iacute;nguez y Francisco Silvestre V&eacute;lez de Escalante, que narran sus recorridos por Nuevo M&eacute;xico a mediados de la d&eacute;cada de 1770, mismos que hab&iacute;an sido publicados ya en espa&ntilde;ol desde 1854 y en ingl&eacute;s en varias ediciones ya en el siglo XX; Bolton hizo su propia traducci&oacute;n enriquecida con nuevos documentos, adem&aacute;s de aderezarla con su propia dramatizaci&oacute;n narrativa y un nuevo t&iacute;tulo: <i>Pageant in the Wilderness</i> con el subt&iacute;tulo de "La gran aventura" (McDonald; v&eacute;ase bibliograf&iacute;a). En 1974, uno de sus disc&iacute;pulos m&aacute;s conspicuos, el religioso John Francis Bannon, coordin&oacute; una compilaci&oacute;n de textos de Bolton denominada <i>Bolton and the Spanish Borderlands,</i> publicada por la Universidad de Oklahoma (Kovacovic; v&eacute;ase bibliograf&iacute;a).</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El legado turneriano</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con anterioridad se se&ntilde;al&oacute; la herencia historiogr&aacute;fica de Bolton respecto a su maestro Frederick Jackson Turner, quien a partir de su ponencia presentada en 1893 bajo el t&iacute;tulo de "El significado de la frontera en la historia americana" expuso la tesis de que la matriz cultural de Estados Unidos radicaba en el avance de sus fronteras en direcci&oacute;n este&#45;oeste (Turner, 1987). Para Turner, la conquista de tierras "salvajes" mediante la implantaci&oacute;n de las instituciones nacionales y su adaptaci&oacute;n al nuevo medio, las m&aacute;s de las veces hostil, significaba y explicaba el "desenvolvimiento de la naci&oacute;n norteamericana". La frontera era entonces el "punto de contacto entre la barbarie y la civilizaci&oacute;n", el escenario donde las instituciones y sus hombres fueron puestos a prueba frente a pr&aacute;cticas y formas de vida no civilizadas en las que invariablemente triunf&oacute; el m&aacute;s fuerte y racional. Representaba asimismo para los colonos europeos el pasaporte a la norteamericanizaci&oacute;n de forma m&aacute;s r&aacute;pida y contundente. Turner invit&oacute; a abordar la frontera y los problemas derivados de su instauraci&oacute;n como "campo de investigaci&oacute;n f&eacute;rtil". La historiograf&iacute;a estadounidense del siglo XX ha estado marcada por esta perspectiva, y entre los principales exponentes de la concepci&oacute;n turneriana se cuentan, junto con Bolton, Ray Allen Billington y Walter Prescott Webb (Kovacovic; v&eacute;ase bibliograf&iacute;a).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De la mano de las tesis de Turner, Bolton desarroll&oacute; el concepto de <i>Spanish Borderland</i> para referir el &aacute;rea de los Estados Unidos que hab&iacute;a formado parte de la expansi&oacute;n del imperio espa&ntilde;ol al norte de Nueva Espa&ntilde;a. Bolton sosten&iacute;a que la herencia hispana a&uacute;n era apreciable en el sur y suroeste (California, Arizona, Nuevo M&eacute;xico, Colorado y Texas, adem&aacute;s de Luisiana, Florida y Georgia) y permit&iacute;a distinguir esta zona de otras experiencias coloniales como la inglesa y la francesa. Como escenarios de esa labor civilizatoria de la frontera espa&ntilde;ola, Bolton situaba las expediciones, misiones, presidios y pueblos (Driscoll, 1993). Estas interpretaciones le generaron diversas cr&iacute;ticas que incluso lo condujeron a ser clasificado en la academia estadounidense como "historiador de Latinoam&eacute;rica" y no del Suroeste de Estados Unidos.<sup><a href="#nota">1</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El enfoque turneriano es desplegado a lo largo de la obra de Bolton, tal como se aprecia en el episodio donde relata la manera en que fue truncada la colonizaci&oacute;n de California peninsular a consecuencia de las dificultades econ&oacute;micas experimentadas en las arcas virreinales. Bolton justifica as&iacute; los vanos intentos de Kino por establecer un asentamiento permanente en la pen&iacute;nsula de California: "La civilizaci&oacute;n avanza en un proceso de prueba y error &#91;...&#93; Baja California era un territorio dif&iacute;cil, casi tan desprovisto de medios para sostener la civilizaci&oacute;n como cualquier otro lugar en la tierra. Varios intentos de ocupar la desolada pen&iacute;nsula se hab&iacute;an realizado. Ninguno lo hab&iacute;a conseguido, pero cada uno hab&iacute;a significado un avance" (Bolton, 2001: 303).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De qu&eacute; otra forma puede evidenciarse el legado turneriano sino en la muestra literal dada por Bolton en este pasaje, adem&aacute;s del talante evolucionista con que interpreta el acontecimiento hist&oacute;rico. La frontera, en este caso de sur a norte, como escenario de confrontaci&oacute;n entre la barbarie y el ineludible proceso civilizatorio. La frontera como terreno f&eacute;rtil para arraigar el legado grecolatino y la fe cristiana, de ah&iacute; el t&iacute;tulo de la obra indicativo de los l&iacute;mites o confines de la cristiandad. Bien pudo Bolton aludir en su t&iacute;tulo a los confines del imperio espa&ntilde;ol pero tal como lo plante&oacute;, sobrepone la idea de que la principal motivaci&oacute;n para la conquista de los "b&aacute;rbaros" fue la pretensi&oacute;n de extender la cristiandad y salvar sus almas del fuego eterno, sin que por ello se menoscabe el rigor de su trabajo hist&oacute;rico.</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Bolton y sus proyecciones a trav&eacute;s de la figura de Kino</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al emprender la empresa biogr&aacute;fica de Kino, Bolton se propuso ver el mundo de Kino con los ojos del misionero: "entender cada palabra de <i>Favores celestiales</i> y sus cartas; estar donde &eacute;l estuvo, visualizar sus condiciones de trabajo &#91;...&#93;." <i>(ibid.:</i> 31). Se propuso un largo proyecto que ven&iacute;a madurando desde sus primeras investigaciones en el Archivo P&uacute;blico y General en la ciudad de M&eacute;xico en la primera d&eacute;cada del siglo XX. Parte importante en el proyecto era no s&oacute;lo la labor de investigaci&oacute;n documental, sino el conocer, palpar, imbuirse de los caminos, de los paisajes, de los aromas que Kino experiment&oacute;. Hay una bagaje rankiano en la idea historiogr&aacute;fica de Bolton. Contar las cosas tal como sucedieron, o a qu&eacute; otra cosa refiere su prop&oacute;sito de apreciar el mundo de Kino como &eacute;ste lo vio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la consecuci&oacute;n de este ideal historiogr&aacute;fico queda impl&iacute;cito tambi&eacute;n que a ojos del lector la voz del historiador permanezca neutralizada, sacrificada en aras de rescatar la voz y experiencia del o los protagonistas, pero tambi&eacute;n el historiador acecha presto a intervenir en los momentos en que se requiera su autoridad, la pertinencia de quien ha cedido el turno de expresarse pero que a&uacute;n mantiene el control de la alocuci&oacute;n. Se trata, ante todo, de una complicidad tejida entre autor y lector. Gracias a la destreza narrativa de Bolton, el lector concede lugar a la representaci&oacute;n como espectador directo de la trama hist&oacute;rica a sabiendas de que hay un intermediario: el autor, quien en su papel de historiador se mantiene oculto tras la urdimbre narrativa y sin titubeos emerge en aquellos momentos en que necesita matizar, dirigir o centrar la atenci&oacute;n del lector en ciertos aspectos que la trama por s&iacute; sola no explica lo suficiente. Es una farsa, en el sentido teatral de la palabra, en la que hay disposici&oacute;n para representar, que no fingir, la secuencia de actos en que los hechos hablan por s&iacute; solos sin perder la certeza de que hay un demiurgo tras bambalinas: el historiador.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bolton no oculta su simpat&iacute;a por el personaje. Le confiere el estatuto de "gran hombre" dentro de su misma dimensi&oacute;n humana, esto es, hace ver a Kino como hombre de carne y hueso, construye un personaje henchido de bizarras convicciones que lo hacen superar adversidades, cargado de paciencia, que acomete con enjundia cada acto que se propone, todo ello en bien de la cristiandad planteada como sin&oacute;nimo de humanidad. Desde la visi&oacute;n de Bolton, lo que hace grande a Kino es el hecho de que otros hombres que comparten las mismas convicciones en id&eacute;nticas condiciones no consiguen lo que Kino puesto que "La vocaci&oacute;n del misionero exig&iacute;a las m&aacute;s altas cualidades de un hombre: car&aacute;cter, inteligencia, valor, astucia, buena salud y resistencia. Los misioneros se ve&iacute;an obligados a enfrentarse a peligros y privaciones casi inimaginables" <i>(ibid.:</i> 57).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bolton desplaza al personaje entre circunstancias clave que parecieran obedecer a una estrategia providencial. Se trata de una historia &eacute;pica en la que abundan los grandes hombres, las mujeres devotas, y predominan los ideales aun a costa de los bienes materiales y la propia vida humana: "La historia de los ropas negras &#91;como se refer&iacute;a a los jesuitas en virtud del h&aacute;bito oscuro que portaban&#93; tiene dimensiones hom&eacute;ricas" (<i>ibid</i>.). Mueve a los misioneros el deseo de transmitir el mensaje cristiano a los sectores de la humanidad que a&uacute;n permanecen en la barbarie. Para Bolton, seguir las huellas de los grandes hombres como Kino contribuye a esclarecer y aprehender de forma cotidiana, sin abstracciones, "la historia de la cultura de gran parte del hemisferio occidental" <i>(ibid.:</i> 43). Es el triunfo de la perseverancia del hombre cristiano sobre la adversidad. Sin embargo, aun dentro de los grandes hombres, Bolton hace ver que no todos est&aacute;n llamados al reconocimiento en la posteridad, ya que pese a que el temple permit&iacute;a distinguir a un religioso de entre el resto de los hombres, "No todos los ropas negras eran aptos para servir en las misiones. Algunos carec&iacute;an de temperamento o de fibra; otros no lograban aprender las lenguas indias" (<i>ibid</i>.: 58). Desde esta disyuntiva, el Kino construido por Bolton no refleja asomo de flaqueza. De particular inter&eacute;s resulta c&oacute;mo Bolton vislumbra un conflicto inter&eacute;tnico entre los jesuitas destacamentados en Nueva Espa&ntilde;a, al dar por sentado que los ignacianos detractores de la labor misional de Kino en Sonora eran de origen espa&ntilde;ol y novohispano, y adoptaban esa actitud hostil en virtud de que consideraban a Kino un alem&aacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bolton se permite imaginar las reacciones, actitudes, palabras, emociones de los protagonistas de la trama, aspectos dif&iacute;cilmente apreciables en las fuentes documentales. Muestra de lo anterior es la descripci&oacute;n del &aacute;nimo de los viajeros en la nave que traslad&oacute; a Kino de C&aacute;diz a Veracruz, la cual estuvo a punto de zozobrar por causa de una tormenta, pero justo entonces el temporal amain&oacute;: "Los terrores del hurac&aacute;n dejaron el lugar a la alegr&iacute;a &#91;...&#93; hubo v&iacute;tores entusiastas a la primera vista de tierra en las Indias Occidentales. Rugieron los ca&ntilde;ones" <i>(ibid.</i>: 120). La trama est&aacute; dispuesta a mostrar c&oacute;mo Kino asiste a la cita con su destino y misi&oacute;n en este mundo: redimir almas entre los gentiles, quienes, por otra parte, casi siempre aparecen deseosos de recibir la cristiandad atra&iacute;dos por la bondad y generosidad de esos hombres nobles de los cuales Kino es paradigma.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &aacute;nimo meticuloso de Bolton lo condujo a tratar de registrar los m&iacute;nimos detalles apreciables en las fuentes documentales, al grado de no marcar distinciones entre lo anecd&oacute;tico y lo coyuntural, lo que bien podr&iacute;a justificarse como un uso indiscriminado de la met&aacute;fora cuyo empleo no siempre resulta afortunado. Citemos por ejemplo el apartado denominado "Una liebre salta a la historia", que recoge las vicisitudes de una peque&ntilde;a partida exploratoria tierra adentro en el sur de la pen&iacute;nsula de California en la que particip&oacute; Kino. El nombre del apartado es tomado de un incidente narrado por el misionero en una carta a una de sus amistades m&aacute;s cercanas. En cierto momento en que se encontraban acampados los exploradores, temerosos de un ataque sorpresa de los indios, escucharon aproximarse a unos individuos, y alarmados constataron que, en palabras de Bolton como narrador, eran "los soldados de a pie, que se hab&iacute;an retrasado y estaban llegando. Todos soltaron la carcajada. En lugar de ind&iacute;genas hostiles, los que visitaron a Atondo &#91;comandante de la empresa colonizadora de California&#93; en ese sitio se mostraron amigables". A continuaci&oacute;n hace hablar a Kino: "y a m&iacute; me dio una liebre que hab&iacute;a flechado, y le puse por nombre Sebasti&aacute;n". Para enseguida retomar la voz el narrador: "De este modo entraron a la historia tanto el cacique &#91;el que dio el regalo a Kino&#93; como la liebre" <i>(ibid.:</i> 200). Otro punto que resalta en el trabajo de Bolton es la comparaci&oacute;n cronol&oacute;gica en ciertos momentos con episodios de la historia de Estados Unidos, lo que se explica por el tipo de p&uacute;blico al que se dirige, esto es, sus connacionales, para servirles como par&aacute;metro comparativo el contrastar que cuando apenas iniciaba la formaci&oacute;n de Nueva Inglaterra al sur de la masa continental, en Nueva Espa&ntilde;a ya se hab&iacute;an sentado las bases civilizatorias. Tan incisiva ponderaci&oacute;n acarre&oacute; no pocas cr&iacute;ticas a Bolton por parte de sus colegas estadounidenses.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>A modo de ep&iacute;logo</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1931 Bolton viaj&oacute; a Europa y ah&iacute; pudo investigar en el Archivo General de Indias de Sevilla el Archivo Central de los Jesuitas que por entonces estaban en Holanda, as&iacute; como visitar Segno en el Tirol italiano, aldea natal de Kino, y recorrer los lugares por donde transit&oacute; el jesuita durante su primera etapa como novicio, adem&aacute;s de conocer a los descendientes de la familia Chini, nombre italiano de la familia de Kino. Entre 1933 y 1934 recorri&oacute; Baja California y Sonora y parte de ese periplo consisti&oacute; en departir con los ind&iacute;genas descendientes de aquellos que la empresa evangelizadora de Kino redujo al cristianismo. Parte de esa experiencia lo llev&oacute; a redactar uno de los &uacute;ltimos cap&iacute;tulos, en los que se&ntilde;al&oacute; que poco servir&iacute;a recordar a Kino si se olvidara a aquellos a quienes destin&oacute; sus esfuerzos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a los archivos consultados, Bolton tuvo oportunidad de revisar correspondencia privada entre Kino y sus amigos o protectores, documentaci&oacute;n oficial, cartograf&iacute;a, dibujos, bit&aacute;coras de viaje por mar y por tierra, diarios personales. Adem&aacute;s se encarg&oacute; de fotografiar lugares, rostros, vegetaci&oacute;n, para tratar de recrear paisajes, gente y ambientes con los que Kino tuvo contacto. Por &uacute;ltimo, cabe se&ntilde;alar que muchas de las concepciones que Bolton ten&iacute;a acerca de c&oacute;mo, para qu&eacute; y sobre qu&eacute; hacer historia, estaban ya tratando de ser superadas en Francia por historiadores contempor&aacute;neos como Marc Bloch y Lucien Febvre, Johan Huizinga en Holanda, Aby Warburg en Alemania, o en Inglaterra Hammond, Tawney y Riegel. Lo anterior no debe entenderse como un criterio de descalificaci&oacute;n a la obra de Bolton ni como la configuraci&oacute;n de par&aacute;metros manique&iacute;stas sobre qu&eacute; tipo de historia es m&aacute;s buena o m&aacute;s mala. Traemos a colaci&oacute;n esto porque debe tomarse en cuenta que en algunos c&iacute;rculos europeos contempor&aacute;neos a Bolton se innovaba en perspectivas hist&oacute;ricas de &iacute;ndole tem&aacute;tica, metodol&oacute;gica, de origen de las fuentes y t&eacute;cnicas de investigaci&oacute;n.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bolton, Herbert Eugene (2001), <i>Los confines de la cristiandad. Una biograf&iacute;a de Eusebio Francisco Kino, S. J, Misionero y explorador de Baja California y la Pimer&iacute;a Alta,</i> Felipe Garrido (traducci&oacute;n), pr&oacute;logo e investigaci&oacute;n documental de Gabriel G&oacute;mez Padilla, M&eacute;xico, UNISON/UABC/Universidad de Colima/U. de G./ Colegio de Sinaloa/M&eacute;xico Desconocido.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3553429&pid=S0187-6961200500020000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Driscoll, Barbara A. (1993), "La Frontera and its people: the early development of border and Mexican American Studies", <i>Working Paper,</i> East Lansing, Michigan, Julian Samora Research, Instituto de la Universidad Estatal de Michigan, n&uacute;m. 17, diciembre &#91;consulta realizada el 26 de marzo de 2004 a la versi&oacute;n electr&oacute;nica en <a href="http://www.jsri.msu.edu/RandS/research/wps/wp17.html" target="_blank">www.jsri.msu.edu/RandS/research/wps/wp17.html</a>&#93;.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kovacovic, Laurie (2004), "An Annotated Bibliography of the American Fontier Heritage", Universidad de Minnesota &#91;versi&oacute;n electr&oacute;nica consultada el 26 de marzo de 2004 en <a href="http://www.dumn.edu/cla/faculty/tbacig/urop/bibtrner.html" target="_blank">www.d.umn.edu/cla/faculty/tbacig/urop/bibtrner.html</a><i>&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3553432&pid=S0187-6961200500020000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</i></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">McDonald, Jarom (2004), introducci&oacute;n a <i>The itinerary and diary of Francisco Atanasio Dom&iacute;nguez and Francisco Silvestre V&eacute;lez de Escalante recounting their attempt to open an overland trail from Santa Fe, New Mexico, to Monterey, California,</i> College Park, Maryland, Maryland Institute for Technology in the Humanities de la Universidad de Maryland &#91;consulta realizada el 26 de marzo de 2004 a la versi&oacute;n electr&oacute;nica en <a href="http://www.mith2.umd.edu/eada/gateway/diario/intro.html" target="_blank">www.mith2.umd.edu/eada/gateway/diario/intro.html</a>&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3553434&pid=S0187-6961200500020000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Turner, Frederick Jackson (1987), "El significado de la frontera en la historia americana", <i>Secuencia,</i> M&eacute;xico, Instituto Mora, n&uacute;m. 7, enero&#45;abril, pp. 187&#45;207.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3553436&pid=S0187-6961200500020000600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="nota" id="nota"></a> <b>Nota</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Al grado de que desde 1958 un premio otorgado anualmente al mejor libro de historia sobre Latinoam&eacute;rica publicado en Estados Unidos lleva su nombre.</font></p>      ]]></body><back>
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