<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0187-5795</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Argumentos (México, D.F.)]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Argumentos (Méx.)]]></abbrev-journal-title>
<issn>0187-5795</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Autónoma Metropolitana, División de Ciencias Sociales y Humanidades]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0187-57952014000200013</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La maldición que pesa sobre la ley: Las raíces del pensamiento crítico en Pablo de Tarso]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Herrera Torres]]></surname>
<given-names><![CDATA[Hugo Amador]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo Facultad de Economía ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Morelia Michoacán]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<volume>27</volume>
<numero>75</numero>
<fpage>249</fpage>
<lpage>253</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0187-57952014000200013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0187-57952014000200013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0187-57952014000200013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Cr&iacute;tica de libros</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La maldici&oacute;n que pesa sobre la ley. Las ra&iacute;ces del pensamiento cr&iacute;tico en Pablo de Tarso<sup><a href="#nota">1</a></sup></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Hugo Amador Herrera Torres</b>*</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* <i>Doctor en ciencias del desarrollo regional por la Universidad Michoacana de San Nicol&aacute;s de Hidalgo (UMSNH) y doctor en ciencia pol&iacute;tica por el Gobierno de la Rep&uacute;blica de Cuba (Universidad de La Habana). Profesor&#45;investigador en la Facultad de Econom&iacute;a de la UMSNH. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnolog&iacute;a (SNI&#45;Conacyt). L&iacute;neas de investigaci&oacute;n: realismo pol&iacute;tico y realpolitik as&iacute; como pol&iacute;ticas y gesti&oacute;n p&uacute;blica.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Franz Hinkelammert presenta nuevamente un libro que interpela a la racionalidad econ&oacute;mica vigente. Su interpelaci&oacute;n la hace con base en los argumentos de Pablo de Tarso. Los toma como sustento te&oacute;rico para desarrollar un juego de locuras. Se trata de un juego que revela la ra&iacute;z del pensamiento cr&iacute;tico. En los dos primeros cap&iacute;tulos del libro, Hinkelammert desarrolla el aporte paulista, son los cap&iacute;tulos que le permiten presentar al pensamiento cr&iacute;tico y proyectar su reconstituci&oacute;n. Esta reconstituci&oacute;n no representa un intento para re&#45;inventarlo; m&aacute;s bien, para criticarlo. Hinkelammert, desde los argumentos de Pablo, subraya los elementos omitidos en el pensamiento cr&iacute;tico de hoy, que lo hacen incapaz de explicar y responder a los problemas del mundo. Estas omisiones son perceptibles en las exposiciones marxistas ortodoxos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo pensamiento que critica algo no es por ello pensamiento cr&iacute;tico. La cr&iacute;tica que hace el pensamiento cr&iacute;tico se soporta en un determinado punto de vista. Ese punto de vista es la liberaci&oacute;n humana, presentado y argumentado en Pablo.<sup><a href="#nota">2</a></sup> Pablo es el enano jorobado al que se refiere Walter Benjam&iacute;n en una de sus citas, ese enano sentado debajo de la mesa de ajedrez que mediante hilos gu&iacute;a la mano de un mu&ntilde;eco trajeado a la turca, ese enano que es capaz de replicar cada jugada asegurando el triunfo de la partida. Hinkelammert apunta que el mu&ntilde;eco corresponde al materialismo hist&oacute;rico. Pablo, el enano, representa entonces la prefiguraci&oacute;n del materialismo hist&oacute;rico; y, el materialismo hist&oacute;rico, inspir&oacute; a Marx.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hinkelammert identifica el mundo que Pablo imagina en este mundo. Pablo no proyecta otro mundo en el m&aacute;s all&aacute;, sino aqu&iacute;. Es un mundo que se encuentra ausente en este mundo: lo que este mundo no es ahora, es precisamente lo que es el Reino de Dios; lo que este mundo es ahora, es justamente lo que no es el Reino de Dios. Hinkelammert asienta que el pensamiento de Pablo no es teol&oacute;gico en el sentido de derivar conclusiones de alguna revelaci&oacute;n divina. Es pensamiento cr&iacute;tico aut&oacute;nomo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Cu&aacute;l es entonces la presencia de Pablo en los an&aacute;lisis de Marx? &Eacute;sta es la pregunta central del libro. Hinkelammert la contesta desde el pr&oacute;logo: la argumentaci&oacute;n que hace Pablo en las Cartas a los Corintios y sobre todo en la Carta a los Romanos revela que las ideas paulistas est&aacute;n presente en toda la cr&iacute;tica de la ley que hace Marx. La ley a la cual ambos se refieren es similar: en Pablo es la ley romana, en Marx es la ley del mercado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La argumentaci&oacute;n de la Carta a los Romanos es continuaci&oacute;n de los argumentos manejados en las Cartas a los Corintios. Es el juego de locuras completo. Este juego, seg&uacute;n Hinkelammert, evidencia la maldici&oacute;n que pesa sobre la ley. Estrictamente se evidencian dos maldiciones interrelacionadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>I. PABLO EN LA 1a. CARTA A LOS CORINTIOS: INICIO DEL JUEGO DE LOCURAS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pablo anuncia dos sabidur&iacute;as: sabidur&iacute;a del mundo y sabidur&iacute;a de Dios. Para Hinkelammert, la sabidur&iacute;a del mundo de hoy est&aacute; en el c&aacute;lculo de la utilidad m&aacute;xima. Se trata de la sabidur&iacute;a de la econom&iacute;a de mercado total. Es una sabidur&iacute;a que califica como locura a todo lo que no engrane con ella. La sabidur&iacute;a de Dios ser&iacute;a entonces una locura. La sabidur&iacute;a del mundo de hoy, de igual manera, ser&iacute;a una locura frente a la sabidur&iacute;a de Dios. La locura de la que habla Pablo no tiene sentido de ofensa, la usa como un adjetivo que implica sabidur&iacute;a, pero una sabidur&iacute;a fuera de lugar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pablo, en la 1a. Carta a los Corintios, se introduce diciendo: "por qu&eacute; no me envi&oacute; el Mes&iacute;as a bautizar, sino a predicar la Buena Nueva. Y no con palabras sabias, para no vaciar el contenido de la cruz del Mes&iacute;as". Hinkelammert afirma que Pablo trata de expresar en esta cita su cometido: predicar un proyecto de liberaci&oacute;n del ser humano y no la institucionalizaci&oacute;n de la Iglesia. Pablo no se mira al servicio de la Iglesia, sino al servicio del proyecto mesi&aacute;nico de la Buena Nueva, insist&iacute;a que fue enviado para predicar, pues los corintios hab&iacute;an abandonado el proyecto de liberaci&oacute;n para luchar por la riqueza material.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hinkelammert enfatiza que la Buena Nueva es la elecci&oacute;n de Dios por los locos, los d&eacute;biles. Esto significa que la fuerza de Dios est&aacute; en la debilidad. Es lo mismo que pas&oacute; con las andanzas de Jes&uacute;s en Jerusal&eacute;n. La Jerusal&eacute;n de ese tiempo era periferia del mundo, sin ninguna importancia para el imperio. En ese lugar d&eacute;bil se dio la fuerza. Lo que determinaba el camino no estaba en el imperio. Lo que hoy es la econom&iacute;a de mercado total se ve mejor en los barrios de Hait&iacute; (d&eacute;bil) y no en Manhattan.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Buena Nueva est&aacute; en lo que no es. La Buena Nueva no representa lo que es. Lo que es es reducido a la nada, y lo que no es es de lo que se trata (la Buena Nueva). Lo que no es no es la nada, sino es lo que cambia al mundo. Lo que no es revela lo que es. &Eacute;sta es la sabidur&iacute;a de Dios, que es una locura ante la sabidur&iacute;a del mundo. Lo que ve Pablo en Corintios son luchas por la riqueza material, que arrasan con el proyecto de liberaci&oacute;n humana. &Eacute;sta es la sabidur&iacute;a del mundo, que es una locura ante la sabidur&iacute;a de Dios. La sabidur&iacute;a de Dios juzga a partir de lo que no es. Lo que no es es el reino de Dios.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pablo vincula la sabidur&iacute;a de Dios con la crucifixi&oacute;n de Jes&uacute;s. Jes&uacute;s fue crucificado por la sabidur&iacute;a del mundo. Los crucificadores lo mataron porque, desde su sabidur&iacute;a, la sabidur&iacute;a de &eacute;l era una locura. Hinkelammert escribe que no es la maldad la que explica la crucifixi&oacute;n, sino la ceguera en la sabidur&iacute;a del mundo. Aqu&iacute; est&aacute; la ra&iacute;z de la maldad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este juego de sabidur&iacute;as, que es el juego de locuras que desarrolla Hinkelammert, es llevado por Pablo mediante paradojas. Es el lenguaje que habla desde lo que no es, y no desde lo que es. Hinkelammert ejemplifica con Marx. Marx dijo que Hegel estaba puesto de cabeza y que hab&iacute;a que ponerlo de pie. No hablaba de locura como lo hac&iacute;a Pablo, pero se trataba del mismo juego. Pablo tambi&eacute;n pudo haber dicho que la sabidur&iacute;a del mundo estaba puesta de cabeza. Algo as&iacute; ocurre tambi&eacute;n cuando Marx dijo: un fantasma recorre Europa, el comunismo. La palabra fantasma sustituye la palabra locura.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Marx desemboca en la exigencia de que el an&aacute;lisis de la realidad tiene que hacerse desde lo que no es, y no a partir de lo que es. Solamente as&iacute; puede revelarse la verdad. El planteamiento de Marx, puntualiza Hinkelammert, se pierde con la ortodoxia marxista, pues las ortodoxias dejan de ser locuras ante la sabidur&iacute;a del mundo, se vuelven parte de ella. La ortodoxia marxista ante la sabidur&iacute;a de Dios es una locura.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>II. PABLO EN LA CARTA A LOS ROMANOS: CONTINUACI&Oacute;N DEL JUEGO DE LOCURAS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La locura de la sabidur&iacute;a del mundo corresponde, en la Carta a los Romanos, al encarcelamiento de la verdad en la injusticia. La sabidur&iacute;a de Dios se relaciona ahora con la liberaci&oacute;n de la verdad encarcelada en la injusticia. Pablo ya no habla m&aacute;s de la sabidur&iacute;a, sino de la verdad. No muestra a la verdad como un argumento absoluto sobre el mundo, la presenta como una forma de vivir a partir de una sabidur&iacute;a: vivir con la sabidur&iacute;a del mundo bajo una verdad encarcelada en la injusticia o vivir con la sabidur&iacute;a de Dios bajo una verdad liberada de la injusticia. Ambas posiciones tienen su sabidur&iacute;a, ambas posiciones tienen su propia verdad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hinkelammert explica que Pablo no argumenta sobre el encarcelamiento de la verdad en la injusticia con construcciones gn&oacute;sticas, utiliza el criterio de validez general que rige la acci&oacute;n humana: la ley. Se trata de la legalidad que Pablo extrae del derecho romano. Pablo exhibe el encarcelamiento de la verdad en la injusticia y muestra que buscando la justicia al cumplir la ley se produce la injusticia. &Eacute;sta es la primera maldici&oacute;n que pesa sobre la ley. Aun as&iacute;, Pablo reconoce que la ley es una dimensi&oacute;n sustancial para la socializaci&oacute;n humana, por lo que no intenta abolirla, sino resignificarla. <sup><a href="#nota">3</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Pablo, el n&uacute;cleo de la ley est&aacute; en el s&eacute;ptimo, octavo, noveno y d&eacute;cimo mandamiento. Del s&eacute;ptimo al noveno est&aacute;n los mandamientos que se refieren a la relaci&oacute;n del ser humano con los objetos. El d&eacute;cimo mandamiento &#45;no codiciar&aacute;s&#45; no puede ser expresado formalmente, los otros tres s&iacute; y aparecen hoy en todos los c&oacute;digos civiles. El d&eacute;cimo mandamiento, aun sin tener formalidad, da sentido a las dem&aacute;s normas formales. Para Hinkelammert queda claro que la codicia es el mandamiento m&aacute;s importante en la argumentaci&oacute;n de Pablo. La codicia es el elemento central en la justicia que busca la sabidur&iacute;a del mundo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La codicia invierte a la propia ley: la justicia que se busca cumpliendo la ley lleva a la injusticia. Se comete un crimen cumpliendo la ley, sin que ninguna ley sea violada. &Eacute;ste es el gran problema de la ley (primera maldici&oacute;n). Pablo interpreta la codicia desde el goce. La maximizaci&oacute;n del goce, sin l&iacute;mites, destruye al mismo goce y lo invierte. Esta inversi&oacute;n es manejada por Marx como fetichismo. Hinkelammert anota que es precisamente el an&aacute;lisis del fetichismo lo que desaparece en algunas corrientes marxistas. Hinkelammert insiste que dejar de lado el fetichismo en la cr&iacute;tica a la econom&iacute;a anula elementos que impiden explicar y dar respuesta a los problemas del mundo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La codicia infinita, seg&uacute;n Pablo, es destructiva, pero no viola leyes en la sabidur&iacute;a del mundo. Este mensaje es recurrente en las par&aacute;bolas de Jes&uacute;s: el pecado opera en nombre del cumplimiento de la ley y no a partir de las violaciones a la ley. Pablo logra distinguir entre el pecado y los pecados. Los pecados violan la ley, el pecado se comete cumpliendo la ley. El pecado &#45;en el sentido paulista&#45; es la injustica que resulta de buscar la justicia mediante el cumplimiento de la ley. El pecado, seg&uacute;n Hinkelammert, es la maldici&oacute;n que pesa sobre la ley (primera maldici&oacute;n).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El pecado es tambi&eacute;n la base cr&iacute;tica de donde parte Marx. Hinkelammert subraya que Marx ampl&iacute;a esta cr&iacute;tica de la ley hacia la cr&iacute;tica de la ley del valor como ley del mercado. La cr&iacute;tica de Marx denuncia la opresi&oacute;n que aparece al cumplir la ley del mercado. Es la opresi&oacute;n protegida por la justicia de la sabidur&iacute;a del mundo. Aqu&iacute; est&aacute; el centro de la cr&iacute;tica que hace Marx al capitalismo. Para Hinkelammert estas opresiones son cr&iacute;menes, pero al cometerlos en el cumplimiento de la ley del mercado ya no aparecen como cr&iacute;menes, sino como sacrificios legales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Marx no hace una copia de la argumentaci&oacute;n paulista, sino la desarrolla hacia la universalidad y configura al pensamiento cr&iacute;tico, que va m&aacute;s all&aacute; de Pablo; empero, la ra&iacute;z est&aacute; en Pablo. Hinkelammert encuentra una diferencia entre las posiciones de Pablo y Marx. Marx busca la soluci&oacute;n en la abolici&oacute;n de la ley. Esta concepci&oacute;n, para Hinkelammert, constituye una de las principales razones del fracaso del socialismo hist&oacute;rico y una de las causas de la desorientaci&oacute;n de muchos de los movimientos sociales que luchan por mundos alternativos. Pablo busca la soluci&oacute;n en redireccionar la ley, en encauzarla hacia la formaci&oacute;n de otro orden. Pablo abre tambi&eacute;n el criterio para esta re&#45;direcci&oacute;n y para este nuevo encauzamiento: el amor al pr&oacute;jimo. No lo manifiesta como un criterio moral, sino como un criterio de orientaci&oacute;n para el sentido de la acci&oacute;n humana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El pecado no puede ser perdonado, sino tiene que ser quitado. Frente a el pecado no hay conciencia de culpa. La conciencia de culpa es inmunizada por la convicci&oacute;n de haber cumplido la ley. Al no haber conciencia de culpa no se puede perdonar el pecado &iquest;Qu&eacute; se perdona? El pecado debe quitarse por la experiencia de la conversi&oacute;n: un volver a ver, un cambio del punto de vista bajo el cual se ve el mundo y se act&uacute;a en &eacute;l. La conversi&oacute;n est&aacute; en ser loco para la sabidur&iacute;a del mundo. La conversi&oacute;n est&aacute; en el camino de la sabidur&iacute;a de Dios. La conversi&oacute;n es el juicio para el cual Jes&uacute;s vino al mundo: quitar el pecado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Eacute;ste es el juego de las locuras que desarrolla Hinkelammert. Es el conflicto entre el poder que encarcela la verdad en la injusticia (sabidur&iacute;a del mundo) y el movimiento que libera la verdad de su c&aacute;rcel (sabidur&iacute;a de Dios). El laissez faire, laissez passez encarcela la verdad en la injusticia, se transforma en laissez faire, laissez mourir. En la sabidur&iacute;a del mundo, la ley no permite matar, pero s&iacute; permite dejar morir.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el juego de locuras est&aacute;n las maldiciones que pesan sobre la ley. La ley &#45;cargada de la codicia infinita que despierta, levanta y activa a la muerte&#45; debe eliminar a todos aquellos que buscan la liberaci&oacute;n de la verdad encarcelada en la injustica. La ley tiene que hacer de todos aquellos que son locos frente a la sabidur&iacute;a del mundo una maldici&oacute;n, que implica su eliminaci&oacute;n. La necesidad de maldecirlos es la segunda maldici&oacute;n que pesa sobre la ley. En la sabidur&iacute;a de Dios, la liberaci&oacute;n de los d&eacute;biles implica la conversi&oacute;n de los poderosos, no su eliminaci&oacute;n. Si hay liberaci&oacute;n efectiva de la mujer, el mismo hombre tiene que cambiar. Cambiando vive mejor, aunque pierda en t&eacute;rminos de c&aacute;lculo de poder. Cuando el obrero se libera, tambi&eacute;n el patr&oacute;n llega a vivir mejor, aunque tenga menos en t&eacute;rminos cuantitativos calculables. As&iacute; ocurre con todas las liberaciones.<sup><a href="#nota">4</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>NOTAS</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Hinkelammert, Franz, La maldici&oacute;n que pesa sobre la ley. Las ra&iacute;ces del pensamiento cr&iacute;tico en Pablo de Tarso, San Jos&eacute; de Costa Rica, Editorial Arlek&iacute;n, 2010, pp. 299.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1236605&pid=S0187-5795201400020001300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Hinkelammert Franz, "Pensamiento cr&iacute;tico y cr&iacute;tica de la raz&oacute;n m&iacute;tica", en Theologica Xaveriana, Vol. 57, N&uacute;m. 163, Bogot&aacute;, Facultad de Teolog&iacute;a, Pontificia Universidad Xaveriana, 2007, p. 401.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1236607&pid=S0187-5795201400020001300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Este planteamiento paulista se encuentra en el centro de la obra de Hinkelammert. &Eacute;l no ha intentado abolir o eliminar la racionalidad medio&#45;fin, propia de la racionalidad econ&oacute;mica vigente, la ha criticado desde la racionalidad reproductiva buscado intervenirla.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> <i>Ibid.</i>, p. 411.</font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hinkelammert]]></surname>
<given-names><![CDATA[Franz]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La maldición que pesa sobre la ley. Las raíces del pensamiento crítico en Pablo de Tarso]]></source>
<year>2010</year>
<page-range>299</page-range><publisher-loc><![CDATA[San José de Costa Rica ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Arlekín]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hinkelammert]]></surname>
<given-names><![CDATA[Franz]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Pensamiento crítico y crítica de la razón mítica]]></article-title>
<source><![CDATA[Theologica Xaveriana]]></source>
<year>2007</year>
<volume>57</volume>
<numero>163</numero>
<issue>163</issue>
<page-range>401</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Facultad de Teología, Pontificia Universidad Xaveriana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
