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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Cr&iacute;tica de libros</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Estrategias de pol&iacute;tica monetaria en respuesta a la crisis global</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Lorena Mejia Garc&iacute;a* Abigail Rodr&iacute;guez Nava**</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Licenciada en Econom&iacute;a por el Instituto Polit&eacute;cnico Nacional (IPN) con trabajos en "Macroeconom&iacute;a y Empleo de las Cuentas Nacionales en el An&aacute;lisis Econ&oacute;mico". Estudiante de posgrado en ciencias econ&oacute;micas (nivel doctorado), estudios de maestr&iacute;a concluidos por medio de la tesis "Regulaci&oacute;n Financiera (un an&aacute;lisis entre la visi&oacute;n Neocl&aacute;sica y postkeynesiana)". Ha participado en cursos de "Microeconometr&iacute;a Aplicada con Stata" y operaci&oacute;n de riesgos, adem&aacute;s de estudios en operaci&oacute;n burs&aacute;til.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>** Doctora en ciencias financieras por el ITEMS y doctora en Ciencias Econ&oacute;micas por la uam. Profesora titular de la UAM&#45;xochimilco y miembro del Sistema Nacional de Investigadores, nivel I. Recibi&oacute; la "Beca para Mujeres en Ciencias Sociales 2010", otorgada por la Academia Mexicana de Ciencias, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnolog&iacute;a y el Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia de la Rep&uacute;blica.</i></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro <i>La Respuesta Regulatoria a la Crisis Financiera</i> re&uacute;ne una colecci&oacute;n de art&iacute;culos publicados por el autor, entre los a&ntilde;os 2007 y 2010, acerca de las pol&iacute;ticas seguidas por los bancos centrales para frenar la crisis econ&oacute;mica y financiera mundial; principalmente se examinan los casos del Reino Unido, la Uni&oacute;n Monetaria Europea, Estados Unidos y Canad&aacute;.<sup><a href="#nota">1</a></sup> La obra en su conjunto es muy interesante sobre todo por dos razones: en primer lugar, porque muestra al lector las diversas posibilidades de acci&oacute;n de la pol&iacute;tica monetaria actual, que en su mayor&iacute;a no son explicadas por los enfoques tradicionales de la econom&iacute;a; y en segundo lugar, porque cuestiona tanto los objetivos como los instrumentos de uso com&uacute;n por la banca central; esto permite al autor sugerir para estas instituciones, la inclusi&oacute;n de otros prop&oacute;sitos y estrategias que permitan la estabilizaci&oacute;n y regulaci&oacute;n de los mercados financieros, y con ello sea factible que la pol&iacute;tica monetaria contribuya a disminuir los impactos negativos de la volatilidad de los mercados sobre el sector real de la econom&iacute;a, principalmente, sobre el empleo, la inversi&oacute;n, el producto y el crecimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los catorce cap&iacute;tulos que constituyen el texto cubren tres temas: la explicaci&oacute;n de la crisis global reciente desde la &oacute;ptica de la banca central; las acciones instrumentadas por estas instituciones en el periodo inmediato a la inestabilidad econ&oacute;mica y financiera; y las propuestas de pol&iacute;tica monetaria que podr&iacute;an coadyuvar a disminuir los riesgos de nuevas crisis, originadas y propagadas desde el sector financiero.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En primer lugar, Goodhart subraya que la crisis fue claramente prevista por los directores y reguladores de la pol&iacute;tica monetaria, as&iacute; como por los dirigentes de muchos grupos financieros porque la situaci&oacute;n de expansi&oacute;n de precios en los mercados de activos, las expectativas alcistas y la euforia de los participantes por los rendimientos resultantes, era notoriamente insostenible. No obstante, el problema se hizo mayor debido a que las autoridades monetarias carec&iacute;an de los instrumentos adecuados y de la regulaci&oacute;n requerida que frenara su propagaci&oacute;n. Esta acotaci&oacute;n es necesaria porque contrasta con algunas opiniones escasamente fundamentadas que se&ntilde;alan la nula previsi&oacute;n de la crisis por parte de los gobiernos o de la banca central.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre los factores que propiciaron la crisis econ&oacute;mica y financiera reciente, el autor recupera algunos de los que son m&aacute;s conocidos, y otros menos se&ntilde;alados, pero siempre resaltando tanto la importancia de esos elementos como la perspectiva de la banca central ante la evoluci&oacute;n de la crisis. Un primer aspecto que se destaca en el texto, es el &eacute;nfasis de la pol&iacute;tica monetaria en el objetivo de alcanzar la estabilidad de precios, lo que se logra mediante el control de la tasa de inter&eacute;s. El mecanismo b&aacute;sico para el control de la inflaci&oacute;n se basa en la idea de que el incremento del precio de los bienes es resultado de aumentos en la demanda de &eacute;stos, incremento en el costo de los insumos (incluyendo tanto la materia prima como los pagos al trabajo) y cambios en los t&eacute;rminos de intercambio, es decir, modificaciones en el valor de los bienes nacionales en comparaci&oacute;n con los bienes extranjeros; la autoridad monetaria puede disminuir las presiones de demanda (y con ello controlar variaciones en los precios), favoreciendo el costo de disponer de liquidez, es decir, incrementando la tasa de inter&eacute;s, o igualmente, controlando la variaci&oacute;n de los salarios y del tipo de cambio. El &eacute;nfasis en el objetivo de la estabilidad de precios, condujo a muchas instituciones de la banca central a relegar otro objetivo igualmente importante: la estabilidad de los mercados financieros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque com&uacute;nmente se indica que en Estados Unidos las perspectivas de contracci&oacute;n econ&oacute;mica motivaron a la reducci&oacute;n sistem&aacute;tica de las tasas de inter&eacute;s, dado que entre los a&ntilde;os 2000 y 2004, la tasa de rendimiento de los fondos federales se contrajo de 5 a s&oacute;lo 0.2 por ciento; esta pol&iacute;tica, conocida como el <i>"Greenspan put"</i> se explica adem&aacute;s como una intenci&oacute;n de controlar la especulaci&oacute;n en el sector financiero por parte de la Reserva Federal Estadounidense. A semejanza con lo que sucede con la posici&oacute;n <i>put</i> larga en el mercado de opciones, la contracci&oacute;n de los precios (o en su caso, rendimientos) por debajo de los valores acordados propicia el ejercicio de la opci&oacute;n, y con el derecho a vender el activo se favorece la liquidez. No obstante, ante la reducci&oacute;n de las tasas de inter&eacute;s, los inversionistas y operadores reforzaron sus expectativas alcistas sobre los activos financieros, se desarrollaron nuevos instrumentos estructurados de inversi&oacute;n que aseguraban altos rendimientos en el corto plazo, y debido a la burbuja especulativa, se increment&oacute; el apalancamiento de las instituciones financieras, de las empresas en los sectores industrial y de servicios, y aun de los gobiernos y de los hogares.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La evidencia m&aacute;s notable del elevado apalancamiento ocurri&oacute; con la situaci&oacute;n de las hipotecas <i>sub&#45;prime,</i> no s&oacute;lo se otorgaron vol&uacute;menes considerables de cr&eacute;ditos a prestatarios con elevadas probabilidades individuales de incumplimiento, sino que adem&aacute;s los t&iacute;tulos hipotecarios se constituyeron a trav&eacute;s de Veh&iacute;culos Estructurados de Inversi&oacute;n <i>(Structured Investment Vehicles,</i> SIVs) en nuevos instrumentos financieros formados con diferentes tramos de riesgo, los inversionistas fueron motivados a su adquisici&oacute;n por su elevada rentabilidad y su calificaci&oacute;n como activos de bajo riesgo. El esquema funcion&oacute; mientras persist&iacute;a la expectativa alcista de precios en el sector inmobiliario porque suscitaba el cumplimiento de los deudores, no obstante, ante la ca&iacute;da del valor de las viviendas, se produjo el incumplimiento, la ejecuci&oacute;n de las hipotecas, y la p&eacute;rdida de valor generalizada en los instrumentos financieros respaldados por hipotecas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como destaca el autor, muchos de los bancos centrales actuaron ante la inminente crisis s&oacute;lo a trav&eacute;s de sus recursos m&aacute;s inmediatos, pero estas respuestas distan sustancialmente de constituirse como las estrategias regulatorias id&oacute;neas ante las transformaciones recientes del sector financiero. Las prerrogativas de las instituciones financieras para constituir la estructura de sus activos y pasivos, y para el desarrollo y operaci&oacute;n de nuevos instrumentos de inversi&oacute;n, no han quedado limitadas por una regulaci&oacute;n eficaz, de hecho, la percepci&oacute;n generalizada es el recelo de las autoridades monetarias respecto al grado de intervenci&oacute;n en los mercados financieros, reforzado por una interpretaci&oacute;n estrecha de muchos trabajos acad&eacute;micos bajo el enfoque de la econom&iacute;a ortodoxa, que han sostenido la vinculaci&oacute;n directa entre el nivel de desarrollo del sector financiero y el crecimiento econ&oacute;mico. Desde la perspectiva de Goodhart, los bancos centrales han relegado el objetivo de la estabilidad financiera a otros organismos, y &eacute;stos simplemente han ejercido un reducido seguimiento y control de sus operaciones; no es del todo preciso, qui&eacute;n y qu&eacute; se debe regular y supervisar. Quiz&aacute; como explica el mismo autor, esta pol&iacute;tica de la autoridad monetaria, y que se concentra s&oacute;lo en la estabilidad de los precios, responde a su intenci&oacute;n de asegurarse la credibilidad hacia sus mecanismos por parte de los agentes econ&oacute;micos, lo que no lograr&iacute;a si incumpliera en sus metas de estabilidad financiera, es decir, por temor a un riesgo re<i>put</i>acional; a ello se a&ntilde;aden la creencia de que un nuevo objetivo podr&iacute;a generar conflictos de inter&eacute;s en la direcci&oacute;n de la pol&iacute;tica monetaria, a la vez que concentrar&iacute;a un excesivo poder en una sola instituci&oacute;n, y la convicci&oacute;n de que la regulaci&oacute;n y supervisi&oacute;n financiera quedan fuera de las &aacute;reas de experiencia y habilidades de un banco central.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las condiciones de operaci&oacute;n de la mayor&iacute;a de los bancos comerciales e instituciones financieras en el contexto de la reciente crisis se caracterizaron por la idea de "originar (nuevos instrumentos) y distribuir (los riesgos)", la preferencia de la inversi&oacute;n hacia los t&iacute;tulos privados sobre los t&iacute;tulos gubernamentales resultante de su mayor rentabilidad, y la proliferaci&oacute;n de activos financieros respaldados en otros, todo ello gener&oacute; como consecuencia la masiva dispersi&oacute;n de instrumentos de elevado riesgo. La respuesta inmediata de la banca central ante el colapso del sector financiero se concentr&oacute; en ofrecer liquidez inmediata a esas instituciones, principalmente mediante la instrumentaci&oacute;n de los seguros de dep&oacute;sito, el control directo de las entidades financieras (absorci&oacute;n de activos y pasivos), y la aceptaci&oacute;n de sus activos (aun los de reducida calificaci&oacute;n crediticia) en la operaciones que suscribieran con &eacute;stas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ante la crisis, adquirieron mayor impulso las instituciones de regulaci&oacute;n y supervisi&oacute;n, como por ejemplo, la Autoridad de Servicios Financieros <i>(Financial Services Authority,</i> fsa) en el Reino Unido, el Organismo Federal de Supervisi&oacute;n Financiera <i>(Federal Financial Supervisory Authority,</i> Bafin) en Alemania, o la Comisi&oacute;n de Bolsa y Valores <i>(Securities and Exchange Comission,</i> sec) y la Comisi&oacute;n de Operaciones con Futuros de Mercanc&iacute;as y Materias Primas <i>(Commodity Futures Trading Comission,</i> cftc) de Estados Unidos. Igualmente, adquirieron mayor relevancia organismos internacionales como el Banco de Pagos Internacionales <i>(Bank for International Settlements,</i> bis) y el Consejo de Estabilidad Financiera <i>(Financial Stability Board,</i> fsb).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Resulta de profundo inter&eacute;s, las cr&iacute;ticas y propuestas del autor respecto a los mecanismos de intervenci&oacute;n, de regulaci&oacute;n y supervisi&oacute;n de la banca central hacia las instituciones financieras. Entre las cr&iacute;ticas que realiza se encuentran: la focalizaci&oacute;n de las medidas regulatorias impulsadas por los acuerdos de Basilea, en la medici&oacute;n y control del riesgo individual de los bancos comerciales, lo que claramente se manifiesta en los requerimientos de capital asociados con la exposici&oacute;n al riesgo; la prociclicidad de gran parte de las medidas de regulaci&oacute;n actuales, es decir, la tendencia a relajar los requerimientos de control en los periodos de expectativas alcistas y escasa percepci&oacute;n del riesgo, as&iacute; como la aplicaci&oacute;n de serias medidas contractivas en tiempos de crisis; la inoperancia de los esquemas de reservas bancarias, porque solamente se exige mantener en reserva ciertos vol&uacute;menes de capital, que la instituci&oacute;n no puede utilizar cuando lo requiere (como la par&aacute;bola del taxista imposibilitado para ofrecer el servicio de transporte al pasajero que lo demanda, porque la regulaci&oacute;n siempre exige que haya un taxi disponible); y el rescate de las instituciones financieras en inminente riesgo de quiebra, como una forma de actuaci&oacute;n reactiva de la banca central, y que tiende a fomentar las conductas especulativas de sus operadores y participantes.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En su lugar, el autor resalta entre sus propuestas de regulaci&oacute;n: a) Revisar los esquemas de operaci&oacute;n del seguro de dep&oacute;sito, de modo que cumpla con los prop&oacute;sitos de proteger a la instituci&oacute;n financiera ante riesgos de crisis al mismo tiempo que reduzca las potenciales dificultades sociales y pol&iacute;ticas en escenarios adversos; que evite los p&aacute;nicos bancarios propiciados por los retiros masivos de los dep&oacute;sitos; y que reduzca al m&iacute;nimo las conductas especulativas de riesgo moral por parte de los operadores y administradores bancarios; b) Evitar el rescate autom&aacute;tico de instituciones financieras en riesgo de quiebra, y en cambio, adoptar medidas de acci&oacute;n correctiva inmediata cuando se observen los primeros signos de riesgos crecientes, estas disposiciones incluyen incluso el cierre de los bancos, y la declaraci&oacute;n del r&eacute;gimen de insolvencia que permita la expropiaci&oacute;n temporal de activos; c) Establecer medidas antic&iacute;clicas de regulaci&oacute;n que incrementen el control y los requerimientos de capital en los periodos de estabilidad; d) Introducir requerimientos para la adecuaci&oacute;n del capital y liquidez en funci&oacute;n de las tasas de variaci&oacute;n de los activos en riesgo (en lugar del nivel de exposici&oacute;n); e) Desarrollar mecanismos que permitan al banco central proporcionar se&ntilde;alizaci&oacute;n sobre las condiciones de los mercados financieros, y la introducci&oacute;n de esquemas de acceso preferencial a la liquidez para los bancos comerciales, siempre que satisfagan la calidad requerida para sus activos y pasivos; f) Regular la operaci&oacute;n de las agencias calificadoras de riesgo; aunque se supone que &eacute;stas act&uacute;an bajo principios de calidad e integridad en el proceso de evaluaci&oacute;n, procuran evitar situaciones de conflicto de intereses, divulgan informaci&oacute;n confiable y transparente, y cuidan la confidencialidad de la informaci&oacute;n no p&uacute;blica, la evidencia reciente muestra que persisten elementos dudosos en sus actividades. Para el autor tendr&iacute;a que asegurarse la independencia entre su evaluaci&oacute;n y los negocios en que participan; favorecer la competencia entre las agencias calificadoras mediante la evaluaci&oacute;n simult&aacute;nea de una misma entidad para exhibir procedimientos inadecuados que sistem&aacute;ticamente sobreestimen o subestimen riesgos; promover la participaci&oacute;n de una agencia calificadora p&uacute;blica; introducir responsabilidades legales sobre las agencias respecto de sus anuncios y predicciones de calificaci&oacute;n crediticia; obligar al reporte sistem&aacute;tico y p&uacute;blico de sus evaluaciones, y al mismo tiempo valorar y difundir la calidad de &eacute;stos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En s&iacute;ntesis, la lectura de la obra de Goodhart es tanto atrayente como &uacute;til, porque contribuye a mejorar la comprensi&oacute;n respecto de la situaci&oacute;n actual de los mercados financieros, de las distintas acciones de la banca central y de los criterios convencionales de regulaci&oacute;n para el sector; pero sobre todo, porque se enriquece con la apreciaci&oacute;n del contexto financiero actual de un profundo conocedor de la pol&iacute;tica monetaria (principalmente la estadounidense brit&aacute;nica, y europea) tanto por sus aportaciones acad&eacute;micas como por su participaci&oacute;n directa como Miembro de Comit&eacute; de Pol&iacute;tica Monetaria del Banco de Inglaterra.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Nota</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Charles A. E. Goodhart, <i>The Regulatory Response to the Financial Crisis,</i> Edward Elgar Publishing Inc., Cheltenham, 2010.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1227261&pid=S0187-5795201300010001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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