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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Cr&iacute;tica de libros</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Evaluating the complex: Atribution, Contribution and Beyond<a href="#nota">*</a></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Myriam Cardozo Brum</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Doctora en ciencias pol&iacute;ticas y sociales por la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico (UNAM). Entre 1980 y 1994 trabaj&oacute; en el Centro de Investigaci&oacute;n y Docencia Econ&oacute;micas y en el Instituto Nacional de Salud P&uacute;blica. A partir de 1994 es investigadora del Departamento de Pol&iacute;tica y Cultura de la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana, Unidad Xochimilco</i> &#91;<a href="mailto:mcardozo@correo.xoc.uam.mx">mcardozo@correo.xoc.uam.mx</a>&#93;.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Continuando con la colecci&oacute;n de trabajos de vanguardia en materia de evaluaci&oacute;n de pol&iacute;ticas y programas p&uacute;blicos, Comparative Policy Evaluation nos ofrece un nuevo ejemplar de gran valor para los interesados en la realizaci&oacute;n de trabajos evaluativos de objetos complejos, o por lo menos, complicados.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el pr&oacute;logo, Elliot Stern,<sup><a href="#nota">1</a></sup> recorre los antecedentes de las diversas corrientes de pensamiento ligadas al estudio de la complejidad, que han criticado al reduccionismo, el determinismo y la l&oacute;gica lineal, propios de la ciencia "tradicional", para poner atenci&oacute;n en los sistemas "din&aacute;micos".<sup><a href="#nota">2</a></sup> El importante ascendiente de estas ideas en el campo de la gesti&oacute;n le permite hacer el puente con una de sus relevantes funciones, la evaluaci&oacute;n, cuyos objetos pueden variar entre extremos de simplicidad y complejidad. En su opini&oacute;n, son las pol&iacute;ticas, que los tomadores de decisiones desean controlar y cuya efectividad requieren demostrar para justificar sus presupuestos, las que pueden resultar complejas. En consecuencia, es muy dif&iacute;cil identificar y medir con seguridad cu&aacute;l es la parte del cambio observado en un problema que puede considerarse como impacto de cada una de sus unidades administrativas por separado; tema que podr&iacute;a modificarse profundamente en caso de asumirse el enfoque de la complejidad, lo que implicar&iacute;a un nuevo rol y habilidades diferentes de los evaluadores, que se deber&iacute;a considerar en sus entrenamientos. Concluye planteando que el impacto continuar&aacute; siendo incierto, puede tener distintas consecuencias para el futuro de su evaluaci&oacute;n, tambi&eacute;n incierta, como l&oacute;gica consecuencia de un mundo de interdependencias, propiedades emergentes, cambios impredecibles e impactos indeterminados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro consta tambi&eacute;n de una excelente introducci&oacute;n (presentada como cap&iacute;tulo 1) a cargo de dos de sus editores, Kim Forss y Robert Schwartz,<sup><a href="#nota">3</a></sup> que centran el tema debatido en las diferentes aportaciones recogidas por el libro, desarrolladas en contextos nacionales diversos. Se trata fundamentalmente de analizar las contribuciones que el estudio de la complejidad puede ofrecer en la realizaci&oacute;n de evaluaciones. Para ello se ofrece un panorama de la evoluci&oacute;n reciente en el campo evaluativo y se precisa su relaci&oacute;n con el concepto de complejidad y otros cercanos como sistemas ca&oacute;ticos, entrop&iacute;a, din&aacute;mica no lineal, etc&eacute;tera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se parte de la importancia que desde el siglo pasado han adquirido las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas nacionales y supranacionales para contender con los grandes problemas de pobreza, hambre, morbilidad, desigualdad, seguridad, medioambiente, inmigraci&oacute;n, etc&eacute;tera, y del reconocimiento de su "complejidad", ya que incluyen a menudo programas y proyectos dirigidos a distintos aspectos de estos problemas y a variados grupos poblacionales. Pero tambi&eacute;n de que otras &aacute;reas m&aacute;s rutinarias como educaci&oacute;n, salud p&uacute;blica o planeaci&oacute;n urbana est&aacute;n utilizando intervenciones complejas y articuladas porque los programas son insuficientes para responder a todas las necesidades. En consecuencia, existe una demanda creciente para evaluar de manera efectiva estas pol&iacute;ticas complejas a todos los niveles (internacional, nacional y local). Las razones de este incremento se explican con base en tres argumentos: transparencia, administraci&oacute;n por resultados, y decisiones de pol&iacute;ticas basadas en evidencias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En torno a la transparencia, se percibe una explosi&oacute;n de las demandas ciudadanas por informaci&oacute;n gubernamental, pero como los altos funcionarios no sienten que disponen de controles que les generen suficientes datos, recurren a la realizaci&oacute;n de evaluaciones y auditor&iacute;as, en particular sobre el impacto de sus pol&iacute;ticas. Tantas presiones por transparentarlo requieren entender largas cadenas de interacciones y bucles de retroalimentaci&oacute;n que vuelven m&aacute;s complejo el trabajo de los evaluadores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La administraci&oacute;n por resultados, impulsada por el enfoque de la Nueva Gerencia P&uacute;blica, ha llevado a que los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales que antes justificaban sus servicios s&oacute;lo en funci&oacute;n de la relevancia y legitimidad simb&oacute;lica de sus objetivos, hoy necesiten demostrar los logros obtenidos con sus recursos. Ante la limitada utilidad pr&aacute;ctica de la cantidad de indicadores generados (que guardan una relaci&oacute;n no lineal), se requieren evaluaciones de resultados e impactos, aunque a menudo se descuide su verdadera relaci&oacute;n con las intervenciones realizadas (problema de atribuci&oacute;n).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, hace 20 a&ntilde;os que la necesidad de sistematizar el conocimiento en el campo m&eacute;dico, inici&oacute; el movimiento por contar con evidencias, principalmente en el Reino Unido y Estados Unidos; sin embargo, esto pronto se traslad&oacute; a otros pa&iacute;ses y &aacute;reas, especialmente en el campo social y educativo. Se trata de disponer de las mejores investigaciones cient&iacute;ficas posibles, que utilicen m&eacute;todos v&aacute;lidos y confiables, los que muchos consideran que s&oacute;lo se pueden obtener por v&iacute;a experimental. Al respecto se ha desarrollado un prolongado debate entre los evaluadores de distintas corrientes: mientras los m&eacute;todos experimentales han sido claramente exitosos en muchas ciencias naturales y usados en algunas ciencias sociales, sobre todo en econom&iacute;a, en el resto de ellas predominan los m&eacute;todos cualitativos. En todo caso, la demanda de evidencias tambi&eacute;n contribuye al incremento de los trabajos de evaluaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, a menudo estas evaluaciones se transforman en procedimientos operativos est&aacute;ndares, incluidos autom&aacute;ticamente en los presupuestos y planes de trabajo. Adem&aacute;s muchos esfuerzos dejan un sentimiento de frustraci&oacute;n porque no se alcanza a lograr el conocimiento suficiente. Los autores afirman que es evidente que las herramientas disponibles son suficientes para evaluar programas y proyectos, pero se cuestionan sobre la forma de evaluar la complejidad de las pol&iacute;ticas, preocupaci&oacute;n que tiene pocos a&ntilde;os de vida<sup><a href="#nota">4</a></sup> y que constituye el objeto del libro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A continuaci&oacute;n se enfrentan a la necesidad de conceptualizar lo que se entiende por la "complejidad", para diferenciarla de la "complicaci&oacute;n" (interconectada, dif&iacute;cil, intrincada) que el sentido com&uacute;n toma por su sin&oacute;nimo, y que algunos evaluadores retoman al identificarla con pol&iacute;ticas multifac&eacute;ticas e intersectoriales as&iacute; como ciertos proyectos ordinarios. Para ello los autores retroceden hasta los desarrollos conceptuales de la teor&iacute;a de sistemas, el trabajo de Ilya Prigogine sobre las propiedades termodin&aacute;micas de los sistemas que act&uacute;an alejados del equilibrio (que le valiera el Premio Nobel de Qu&iacute;mica en 1977) y los desarrollos de la teor&iacute;a del Caos. Por este camino arriban a definir los sistemas complejos como aquellos constituidos por diferentes partes interconectadas entre s&iacute; a trav&eacute;s de relaciones no lineales. Deducen que no hay proporcionalidad en sus relaciones causa&#45;efecto y que las partes del sistema no son intercambiables.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Retomando a Mainzer,<sup><a href="#nota">5</a></sup> identifican como propiedades de los sistemas no lineales: que pueden alcanzar varios posibles estados de equilibrio en lugar de uno final y estable, que son capaces de reforzar por s&iacute; mismos procesos de retroalimentaci&oacute;n positiva y autoorganizarse, y que presentan fen&oacute;menos de emergencia que no dependen de su composici&oacute;n por un gran n&uacute;mero de elementos sino de sus interacciones no lineales. De Uphoff<sup><a href="#nota">6</a></sup> resaltan algunas consecuencias como la multicausalidad, la posible amplia demora entre causas y efectos, la coexistencia de retroalimentaci&oacute;n positiva y negativa, entre otras; todas de gran relevancia en la evaluaci&oacute;n de pol&iacute;ticas complejas, raz&oacute;n que los lleva a abrazar las ideas desarrolladas desde el enfoque de la complejidad, que los autores identifican con la ciencia de los sistemas complejos, si bien no lo manifiestan expl&iacute;citamente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Forss y Schwartz insisten en que si bien la evaluaci&oacute;n misma podr&iacute;a ser compleja, en el libro no es eso lo que se trata sino las pol&iacute;ticas como objeto complejo evaluado. Finalmente, para enfocar esta complejidad anticipan que se ofrecer&aacute;n diversos desarrollos conceptuales y te&oacute;ricos, as&iacute; como ejemplos pr&aacute;cticos. Sin embargo, si bien el pasado puede resultar inspirador para un evaluador, muchas situaciones son &uacute;nicas, por lo que se necesita entender concretamente qu&eacute; tan compleja es la evaluaci&oacute;n, una gran capacidad de inventiva metodol&oacute;gica, una actitud flexible ante posibles explicaciones te&oacute;ricas alternativas y un conocimiento espec&iacute;fico del tema a evaluar, por encima de las habilidades metodol&oacute;gicas. La planeaci&oacute;n de la evaluaci&oacute;n en estos casos se vuelve un arte, donde la experiencia y la intuici&oacute;n pueden resultar m&aacute;s efectivas que un conjunto de procedimientos anal&iacute;ticos; no hay manuales aplicables.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cap&iacute;tulo 2, escrito por Patricia J. Rogers,<sup><a href="#nota">7</a></sup> profundiza en la diferenciaci&oacute;n de lo simple, lo complicado y lo complejo para luego analizar el dise&ntilde;o y conducci&oacute;n de las evaluaciones en cada caso, en t&eacute;rminos de tres aspectos: medici&oacute;n y descripci&oacute;n, an&aacute;lisis causal, e informes y uso de hallazgos. Despu&eacute;s de una amplia revisi&oacute;n de autores, resalta la importancia de no confundir "simple" con "f&aacute;cil" y expresa que los aspectos de una intervenci&oacute;n se consideran simples si es realizada por una sola organizaci&oacute;n, estable, estandarizada, con procesos bien definidos, que tiene sus impactos esperados claramente establecidos y una estrategia causal simple para alcanzarlos; pero adem&aacute;s, sin que existan contribuciones significativas de intervenciones de otras organizaciones o factores externos. Un ejemplo de intervenci&oacute;n simple ser&iacute;a el de un programa de vacunaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de intervenciones con aspectos complicados, &eacute;stos presentan m&uacute;ltiples componentes que necesitan avanzar juntos para alcanzar los impactos planeados, por lo que la coordinaci&oacute;n de todos es crucial. Pueden considerarse "paquetes causales" cuyos resultados dependen de la combinaci&oacute;n de diferentes intervenciones y condiciones contextuales favorables o bien donde existan diversas relaciones causales m&uacute;ltiples que permitan alcanzar los objetivos. El programa Oportunidades, con estrategias de salud, alimentaci&oacute;n y educaci&oacute;n, ser&iacute;a un buen ejemplo de una intervenci&oacute;n complicada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, conceptualiza a las intervenciones como complejas cuando se caracterizan por fen&oacute;menos din&aacute;micos y emergencias que no siguen un patr&oacute;n preestablecido. Ser&iacute;an posibles ejemplos de estos casos aquellos en los que el impacto de la pol&iacute;tica depende de la imprevisible respuesta de la poblaci&oacute;n, por ejemplo, en programas de salud preventiva como la detecci&oacute;n temprana del c&aacute;ncer intrauterino o mamario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A diferencia de lo esperado, el &uacute;ltimo apartado del cap&iacute;tulo es mucho m&aacute;s peque&ntilde;o que el anterior, y aunque maneja suficientemente el tema de la din&aacute;mica de cambio en el programa, toma en cuenta muy poco el asunto de la no linealidad, y sobre todo, considero que no interpreta adecuadamente el tema de la emergencia. La autora refiere a esta &uacute;ltima como cambios en el sistema evaluado, provocados por modificaciones de variables contextuales; sin embargo, considero que</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">la emergencia en los sistemas complejos se refiere a la aparici&oacute;n de nuevas estructuras o funcionamientos generados por el propio sistema, que no pueden ser previstos en el corto plazo por su comportamiento previo, ni son provocados por factores externos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, John Mayne<sup><a href="#nota">8</a></sup> presenta, en el cap&iacute;tulo 3, una alternativa a la atribuci&oacute;n simple de relaciones causa&#45;efecto en las evaluaciones de impacto realizadas mediante mediciones experimentales que pretenden ofrecer "evidencias", deslindando los efectos de una intervenci&oacute;n de los provocados por otras o por factores externos. Se trata del an&aacute;lisis contributivo, adecuado para los casos en que la pol&iacute;tica o programa evaluado se consideran complejos, que se basa en la disposici&oacute;n de una teor&iacute;a del cambio que explica y gu&iacute;a la intervenci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se procede verificando el logro de los efectos esperados y analizando la posible influencia que sobre ellos pudieran haber tenido otros factores, de manera de reducir la posible incertidumbre. No se trata de medir el impacto como en los trabajos experimentales sino de identificarlo, explicarlo y fundamentar cualitativamente el grado de contribuci&oacute;n estimado que la intervenci&oacute;n evaluada tuvo en los efectos observados. Se trata, entonces de una evaluaci&oacute;n basada en la teor&iacute;a, no en evidencias, que renuncia a una medici&oacute;n positivistamente rigurosa, poco factible, que no mide las sinergias del sistema, y resulta inapropiada en casos de complejidad, por otra menos precisa pero factible y con mayor valor explicativo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir del cap&iacute;tulo 4 se presentan ocho casos concretos de evaluaci&oacute;n que responden a las situaciones de complejidad definidas y exploran alternativas metodol&oacute;gicas. 1) El primero, escrito por Mita Marra,<sup><a href="#nota">9</a></sup> se refiere al campo del desarrollo econ&oacute;mico y las pol&iacute;ticas estructurales; propone estudiar las dimensiones de los procesos de cambio a nivel micro, meso y macro, realizando un an&aacute;lisis cr&iacute;tico de los fundamentos y las metodolog&iacute;as de evaluaci&oacute;n vigentes. 2) El cap&iacute;tulo 5, analiza por parte de Jacques Toulemonde, Douglas Carpenter y Laurent Raffier<sup><a href="#nota">10</a></sup> las barreras de evaluabilidad del impacto provocado en la reducci&oacute;n de la pobreza por los fondos europeos de cooperaci&oacute;n bilateral para el desarrollo, particularmente en el caso de Tanzania. 3) Peter Wilkins<sup><a href="#nota">11</a></sup> es el encargado de exponer en el siguiente cap&iacute;tulo un caso australiano de evaluaci&oacute;n de la pol&iacute;tica social dirigida a las personas sin hogar. 4) El octavo cap&iacute;tulo est&aacute; referido a problemas de salud y bienestar social, concretamente a la evaluaci&oacute;n de la pol&iacute;tica suiza de prevenci&oacute;n del h&aacute;bito del cigarro, y es presentada por Markus Spinatsch.<sup><a href="#nota">12</a></sup> 5) El mismo tema anterior es retomado por Robert Schwartz y John Garcia,)<sup><a href="#nota">13</a></sup> en el caso de la evaluaci&oacute;n de la estrategia de libertad de fumar de Ontario, Canad&aacute;. 6) El cap&iacute;tulo 9, presentado por Kim Forss,<sup><a href="#nota">14</a></sup> tambi&eacute;n se refiere a salud, bienestar y cooperaci&oacute;n para el desarrollo en el caso de la evaluaci&oacute;n de la respuesta frente a la emergencia global del VIH&#45;Sida. 7) Burt Perrin y Peter Wichmand<sup><a href="#nota">15</a></sup> analizan en el siguiente cap&iacute;tulo la evaluaci&oacute;n de las estrategias dirigidas a contender con el trabajo infantil en el marco de las pol&iacute;ticas multilaterales de desarrollo. 8) El &uacute;ltimo caso aparece presentado en el cap&iacute;tulo 11 por Jos Vaessen<sup><a href="#nota">16</a></sup> quien discute tambi&eacute;n el papel de los experimentos aleatorios frente de la complejidad en la evaluaci&oacute;n de impacto de intervenciones de la cooperaci&oacute;n para el desarrollo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro finaliza con un cap&iacute;tulo de car&aacute;cter general, a cargo de Mita Marra,<sup><a href="#nota">17</a></sup> en el que la autora se propone valorar la contribuci&oacute;n de las ciencias de la complejidad para la evaluaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas, y analizar las perspectivas de su desarrollo futuro. Dice retomar la definici&oacute;n de pol&iacute;ticas complejas de Rogers, que estar&iacute;an caracterizadas por la presencia de m&uacute;ltiples objetivos integrados en un mismo enfoque o intervenci&oacute;n, la diversidad de estructuras de gobierno vinculadas entre s&iacute;, y la decisi&oacute;n de, no s&oacute;lo medir los resultados, sino de analizar tambi&eacute;n los procesos de <i>implementaci&oacute;n.</i> En mi opini&oacute;n, esta caracterizaci&oacute;n es m&aacute;s cercana a la definici&oacute;n de "complicaci&oacute;n" de Rogers que a la de "complejidad", ya que aqu&iacute; no se menciona para nada la emergencia de nuevos patrones ni la din&aacute;mica no lineal del sistema, cuesti&oacute;n que aparece recogida con mayor precisi&oacute;n en la introducci&oacute;n de Forss y Schwartz. Sin embargo, m&aacute;s adelante, Marra reconoce que los casos incluidos en el libro responden tanto a situaciones complicadas como complejas, y ah&iacute; menciona los rasgos de incertidumbre y emergencia antes omitidos, aunque contin&uacute;a sin referir la no linealidad, a cuyas cadenas causales dedica un apartado posterior. Otro asunto por lo menos discutible es su afirmaci&oacute;n de que los sistemas complejos pueden volverse complicados y viceversa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de que la autora concluye llamando la atenci&oacute;n sobre la forma en que los sistemas complejos se autoorganizan para adaptarse e innovar en situaciones din&aacute;micas e impredecibles, para lo cual las ciencias de la complejidad proveen a los evaluadores un rico esquema para entender el proceso de cambio y de coordinaci&oacute;n, insiste mucho en recodarnos que no toda evaluaci&oacute;n es compleja y que en dichas situaciones es mejor utilizar los m&eacute;todos cl&aacute;sicos, ya que los propios de las ciencias de la complejidad son adecuados principalmente cuando aparecen implicadas preguntas sobre innovaci&oacute;n y adaptaci&oacute;n ante cambios impredecibles del contexto. En mi opini&oacute;n, repite el error de considerar que los fen&oacute;menos de emergencias se provocan por causas externas, y que las respuestas corresponden a metas estrat&eacute;gicas predeterminadas, lo que contradice la definici&oacute;n de sistemas complejos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, a pesar de que Marra reconoce las contribuciones de la ciencia de la complejidad, plantea que &eacute;sta genera desaf&iacute;os importantes a los evaluadores debido a que se trata de un conjunto de ideas que, considera, no constituyen una teor&iacute;a y a que los evaluadores no est&aacute;n acostumbrados a su lenguaje, met&aacute;foras y al uso de t&eacute;rminos cient&iacute;ficos, as&iacute; como a los m&uacute;ltiples experimentos requeridos que resultan dif&iacute;ciles de realizar en el mundo real. Nuevamente parece discutible su opini&oacute;n sobre la no constituci&oacute;n de una teor&iacute;a de la complejidad. En cuanto a la referencia a las met&aacute;foras lleva a pensar m&aacute;s bien en la utilizaci&oacute;n que de &eacute;stas se hace en el pensamiento complejo de autores como Edgar Morin, ya que no son utilizadas por las ciencias de la complejidad. Por &uacute;ltimo, la referencia a los experimentos responde justamente a m&eacute;todos utilizados en casos simples de evaluaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, la autora plantea que la evaluaci&oacute;n de intervenciones complejas desplaza la atenci&oacute;n de la medici&oacute;n a los procesos deliberados y emergentes, que utilizan m&eacute;todos semiestructurados y proveen gu&iacute;as semicoherentes, se vuelven mecanismos de coordinaci&oacute;n de actores y organizaciones en escenarios complejos. Nuevamente, este discurso desplaza la complejidad del sistema a su entorno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, Marra se&ntilde;ala que se necesita m&aacute;s investigaci&oacute;n para comprender los sistemas complejos, sus logros y sus impactos para engendrar el cambio social y consolidar la democracia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sint&eacute;ticamente, valoramos la importante contribuci&oacute;n del libro al entendimiento de la complejidad de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y a la presentaci&oacute;n de m&eacute;todos para contender con ella, ejemplificados en los diversos casos analizados; pero identificamos tambi&eacute;n las resistencias que genera, incluso en la autora encargada de cerrar un libro dedicado a evaluar lo complejo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="nota"></a><b>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Kim Forss, Mita Marra y Robert Schwartz (eds.), <i>Evaluating the Complex: Attribution, Contribution, and Beyond. Comparative Policy Evaluation,</i> vol. 18, Transaction Publishers, Nuevo Brunswick/Londres, 2011.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Ex presidente de la Sociedad Europea de Evaluaci&oacute;n, presidente actual de la Sociedad de Evaluaci&oacute;n del Reino Unido, profesor de la Universidad de Lancaster y autor de diversos libros sobre el tema.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Entrecomillados en el original.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Kim Forss es doctora por la Stockholm School of Economics y se ha especializado en la investigaci&oacute;n y docencia en materia de evaluaci&oacute;n, en especial en la realizaci&oacute;n de estudios comparados, as&iacute; como en su aplicaci&oacute;n en diversas organizaciones suecas y del sistema de Naciones Unidas. Robert Schwartz es profesor de Dalla Lana, School of Public Health de la Universidad de Toronto, editor del <i>Canadian Journal of Program Evaluation</i> y director de evaluaci&oacute;n y monitoreo de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica del Ontario Tobacco Research Unit. Dirige m&uacute;ltiples trabajos de evaluaci&oacute;n, incluyendo los relativos a iniciativas de estrategias complejas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> M.Q. Patton, <i>Qualitative research and evaluation methods,</i> Sage, Londres, 2002.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> F. Mainzer, <i>Thinking in complexity: The complex dynamics of matter, mind and mankind,</i> Springer Verlag, Berl&iacute;n, 1994.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> N. Uphoff, <i>Learning from Gal Oya. Possibilities for participatory development and post&#45;Newtonian social science,</i> Cornell University Press/Ithaca, Nueva York, 1992.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Patricia J. Rogers realiz&oacute; su posdoctorado en evaluaci&oacute;n de programas para la infancia en la Universidad de Harvard y es profesora de evaluaci&oacute;n del sector p&uacute;blico del Royal Melbourne Institute of Technology de Australia. Su trabajo se focaliza en la b&uacute;squeda de evidencias en la evaluaci&oacute;n de impacto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> John Mayne form&oacute; parte hasta 2003 de la Office of the Auditor General of Canad&aacute; y actualmente es consultor independiente en materia de desempe&ntilde;o del gobierno canadiense, ha publicado varios libros relacionados con la evaluaci&oacute;n de programas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> Mita Marra es doctora en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas por la George Washington University, profesora de la Universidad de Salerno, Italia, y miembro del Comit&eacute; Editorial de la <i>Revista Italiana de Evaluaci&oacute;n.</i> Act&uacute;a como consultora del Banco Mundial y de la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas en torno a programas de g&eacute;nero y desarrollo institucional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> Jacques Toulemonde es profesor de la Universidad de Lyon, Francia, donde coordina la Maestr&iacute;a en Evaluaci&oacute;n de Pol&iacute;ticas y Programas P&uacute;blicos, tambi&eacute;n es director y cofundador de Eureval, as&iacute; como miembro del Directorio de la Sociedad Francesa de Evaluaci&oacute;n. Ha realizado evaluaciones en m&uacute;ltiples organizaciones y pa&iacute;ses, especializ&aacute;ndose en temas relacionados con la profesionalizaci&oacute;n de esta actividad. Douglas Carpenter cuenta con una amplia experiencia en asuntos de evaluaci&oacute;n, desarrollada en parte mientras estuvo a cargo de la cooperaci&oacute;n de Estados Unidos con las pol&iacute;ticas del Este de &Aacute;frica. Actualmente se desempa&ntilde;a como coordinador de las relaciones del European External Action Service con Belarus, Moldava y Ucrania. Laurent Raffier se gradu&oacute; en ciencias pol&iacute;ticas y evaluaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, ha realizado evaluaciones en varios pa&iacute;ses para Europeaid y trabaja en Eureval y el Instituto de Estudios Pol&iacute;ticos de Lyon, Francia. Se especializa en &aacute;reas de ayuda para el desarrollo y salud p&uacute;blica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> Peter Wilkins ha trabajado en Canad&aacute;, Inglaterra, Australia y Malasia como administrador del sector p&uacute;blico, investigador, consultor y tambi&eacute;n como ingeniero. En el Oeste de Australia actu&oacute; como responsable de verificar la eficiencia y efectividad de las agencias del sector p&uacute;blico. Tambi&eacute;n es profesor en la School of Accounting y el Institute of Public Policy John Curtin de la Universidad Curtin de Tecnolog&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> Markus Spinatsch es doctor en sociolog&iacute;a, trabaj&oacute; durante muchos a&ntilde;os en organizaciones no gubernamentales ligadas a la promoci&oacute;n de la salud y a problemas de abuso y dependencia de drogas; fue responsable de diversos proyectos de la cooperaci&oacute;n suiza en Bangladesh. Actualmente es consultor de administraci&oacute;n y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en Berna, Suiza, donde dirige evaluaciones de pol&iacute;ticas y programas p&uacute;blicos para el Parlamento Suizo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> V&eacute;ase cita al pie n&uacute;m. 3 de Robert Schwartz. John Garcia fue director de la Population Health Unit en el Department of Prevention and Screening at Cancer Care Ontario, y primer Director de Ontario Government's Chronic Disease Prevention and Health Promotion Branch, en Canad&aacute;. Es profesor de salud y gerontolog&iacute;a de la Universidad de Waterloo, en la que dirige la Maestr&iacute;a en Salud P&uacute;blica, y tambi&eacute;n de la Dalla Lana School of Public Health de la Universidad de Toronto. Adem&aacute;s se desempe&ntilde;a como coinvestigador principal en la Ontario Tobacco Research Unit.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> V&eacute;ase nota al pie n&uacute;m. 3 de Kim Forss.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup> Burt Perrin es consultor independiente en Francia en temas relacionados con la gesti&oacute;n, planeaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n gubernamentales. Es miembro de la Canadian Evaluation Society y de la European Evaluation Society. Su mayor preocupaci&oacute;n es lograr que la evaluaci&oacute;n se vuelva realmente &uacute;til para mejorar la vida de las personas. Peter Wichmand estudi&oacute; desarrollo econ&oacute;mico, econom&iacute;a internacional y administraci&oacute;n, es egresado de la Universidad de Cambridge. Se ha dedicado a la administraci&oacute;n, planeaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n, as&iacute; como a la profesionalizaci&oacute;n en estos campos, trabajando para organizaciones no gubernamentales, Naciones Unidas y empresas privadas. Es tesorero de la European Evaluation Society. Actualmente encabeza el International Programme on the Elimination of Child Labour, con sede en Ginebra, Suiza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup> Jos Vaessen es doctor por la Universidad de Maastrich, Pa&iacute;ses Bajos. Ha trabajado para organizaciones bilaterales y multilaterales como el Banco Mundial. Actualmente se desempe&ntilde;a como especialista en metodolog&iacute;a de evaluaci&oacute;n, sistema de monitoreo y evaluaci&oacute;n, y cooperaci&oacute;n para el desarrollo internacional en la Unesco.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17</sup> V&eacute;ase nota al pie n&uacute;m. 6 de Mita Marra.</font></p>      ]]></body>
</article>
