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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Cr&iacute;tica de libros </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Sociedad de consumo y cultura consumista</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Gabriela M. Lara Pulido y Georgina Col&iacute;n</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"> <b>Bauman, Zygmunt. <i>Vida de consumo, </i>FCE, M&eacute;xico, 2007.</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; une en una sola caracterizaci&oacute;n los fen&oacute;menos en apariencia tan dispares del creciente aumento en el intercambio de informaci&oacute;n &#151;no s&oacute;lo personal sino &iacute;ntima a detalle&#151; que permite la socializaci&oacute;n "confesional" entre los usuarios de Internet, por un lado; las pr&aacute;cticas especializadas de las empresas por la identificaci&oacute;n y clasificaci&oacute;n de clientes que multiplica las t&aacute;cticas divisorias y exclusivistas a partir de criterios de rentabilidad potencial del usuario, es decir, de potencialidad de cr&eacute;dito del que dispone el cliente, por otro; y los nuevos sistemas de algunos Estados europeos anunciados como "inmigraci&oacute;n selectiva" de acuerdo con las propias necesidades de esos Estados?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Zygmunt Bauman nos responde en su m&aacute;s reciente libro, que lo que permite visualizar a estos tres sucesos de la realidad contempor&aacute;nea como ejemplos de una misma situaci&oacute;n es la nueva condici&oacute;n humana que entra&ntilde;an: la del individuo como producto deseable y atractivo puesto en el mercado y promocionado por s&iacute; mismo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ser el promotor del producto y el producto mismo que se promueve se ha convertido en la esencia de la nueva sociedad de consumidores que, a diferencia de la anterior sociedad de productores, recicla a sus miembros bajo la forma de bienes de cambio capaces de atraer clientes y generar demanda. Este es el argumento que estructura los cuatro cap&iacute;tulos que conforman <i>Vida de consumo.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de este argumento central se desprenden las tipolog&iacute;as que el soci&oacute;logo polaco presenta alrededor de conceptos como <i>consumismo, </i>por oposici&oacute;n a <i>consumo; sociedad de consumidores y cultura </i><i>consumista </i>para finalmente se&ntilde;alar los invisibles &#151;por omisi&oacute;n e indiferencia&#151; <i>da&ntilde;os colaterales del consumismo </i>y sus repercusiones en la pol&iacute;tica, la democracia y la preferencia por diferentes sistemas de valores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las transformaciones del Estado, basadas en la transferencia de la reconversi&oacute;n laboral a los mercados; es decir, su radical desregularizaci&oacute;n y privatizaci&oacute;n y al mismo tiempo (o precisamente como consecuencia de ello) las reglas del mercado que colonizan todas las formas de relaciones personales y v&iacute;nculos humanos; la construcci&oacute;n de la identidad; el individualismo; la nueva visi&oacute;n de la pobreza y de la criminalidad basadas en el miedo y la incertidumbre; as&iacute; como la preeminencia de la instantaneidad como precepto que permite el veloz olvido del pasado y la irresponsabilidad por las consecuencias del futuro, esa instantaneidad representada en la gratificaci&oacute;n inmediata durante el acto del consumo; son algunos de los aspectos que Bauman refiere a partir de este estudio cr&iacute;tico de la sociedad de nuestros d&iacute;as al profundizar y argumentar de modos distintos las ideas discutidas en trabajos anteriores como <i>Modernidad l&iacute;quida, Miedo l&iacute;quido </i>y <i>Sociedad sitiada </i>entre otros.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al hacer esta reflexi&oacute;n, Zygmunt Bauman introduce conceptos como "fetichismo de la subjetividad" y "tiempo puntillista" (t&eacute;rmino m&aacute;s bien retomado de Michel Maffesoli) que permiten dar cuenta de la condici&oacute;n del sujeto, al mismo tiempo que caracterizar la cultura de la sociedad de consumo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La idea del "fetichismo de la subjetividad" se basa en la supuesta soberan&iacute;a del consumidor, la idea del sujeto m&aacute;s libre que nunca para de elegir entre todas las opciones elegibles del mercado. Si Marx hablaba del "fetichismo de la mercanc&iacute;a" al criticar el ocultamiento de la interacci&oacute;n humana, o sea, de la fuerza de trabajo detr&aacute;s del movimiento de las mercanc&iacute;as; Bauman apela a un fen&oacute;meno distinto que se instaura entre los cr&iacute;ticos de la sociedad actual: "el fetichismo de la subjetividad". As&iacute;, lo que permanece oculto son las relaciones de compraventa detr&aacute;s de la construcci&oacute;n de tal subjetividad, a partir del constante intercambio de identidades <i>ad hoc </i>que la cultura del consumismo permite: "compro, luego existo... como sujeto".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los tipos ideales que el autor propone en este texto son claramente delimitados y explicitados. De esta manera define el <i>consumismo, </i>en primer lugar, como un atributo de la sociedad conformada por individuos cuya capacidad de querer, desear o anhelar ha sido separada o "alienada" de ellos mismos. A su vez, esa capacidad se convierte en la principal fuerza que pone en movimiento a toda la sociedad de consumidores. En el consumismo, el consumo ha desplazado al trabajo como principal actividad generadora de la sociedad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La felicidad no est&aacute; determinada por la gratificaci&oacute;n de los deseos ni por la apropiaci&oacute;n y el control que aseguren confort, sino m&aacute;s bien por un aumento permanente en el volumen y la intensidad de los deseos, lo que a su vez produce una fila cada vez m&aacute;s interminable de productos creados para el desecho y la sustituci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bauman nos dice entonces, que el moderno consumismo l&iacute;quido se caracteriza por una negociaci&oacute;n del significado del tiempo; y, retomando una met&aacute;fora de Michel Maffesoli, incorpora la idea del "tiempo puntillista" en su discusi&oacute;n. Esta imagen presenta al tiempo como fracturado en multitud de "instantes eternos" que se oponen a conceder importancia tanto al pasado de la tradici&oacute;n como al futuro del progreso, para volcarse &uacute;nicamente en las infinitas posibilidades y satisfacciones que caben en un presente eterno.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta manera, la vida acelerada que caracteriza al consumismo est&aacute; basada en la velocidad que entra&ntilde;a la necesidad de alcanzar las oportunidades que se presentan en el momento y que anuncian el peligro de desaparecer al instante. Vale decir que el autor enfatiza en que el apremio no consiste en adquirir y acumular sino en eliminar y reemplazar. El valor supremo y caracter&iacute;stico de una sociedad de consumidores es una vida feliz aqu&iacute; y ahora.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El gran problema que Bauman se&ntilde;ala en el consumismo es el que se presenta al evaluar la capacidad de la sociedad para mantenerse a la altura de sus propias aspiraciones. Y es que si la promesa de satisfacci&oacute;n s&oacute;lo conserva su poder de seducci&oacute;n siempre y cuando los deseos permanezcan insatisfechos, al mismo tiempo, necesariamente, se acrecenta la sensaci&oacute;n de inseguridad, hasta convertirse la sociedad misma en la fuente del miedo que produce la infelicidad caracter&iacute;stica de la sociedad l&iacute;quida. Pero no hay que confundirnos, la brecha abismal entre la promesa y su cumplimiento no es un efecto secundario, sino, por el contrario, la condici&oacute;n necesaria para el buen funcionamiento de la sociedad de consumidores y es, siguiendo a Bauman, el exceso de promesas el que neutraliza la frustraci&oacute;n.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obediencia, el apego, la tendencia a posponer la gratificaci&oacute;n as&iacute; como la &eacute;tica del trabajo son patrones de comportamiento que fueron inculcados durante la modernidad. La f&aacute;brica y el campo de batalla se dedicaban al manejo y control del cuerpo de sus miembros. En contraste, la sociedad de consumidores concentra sus fuerzas de coerci&oacute;n en el manejo del esp&iacute;ritu. En este sentido, no reconoce diferencia de edad o g&eacute;nero y a&uacute;n m&aacute;s, por extra&ntilde;o que parezca a simple vista, tampoco de clase.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esto se desprende, seg&uacute;n Bauman, que consumir es invertir en la propia pertenencia a la sociedad. El prop&oacute;sito fundamental y decisivo del consumo es elevar el estatus del consumidor al de un bien de cambio vendible. Y no es conveniente olvidar que el desempe&ntilde;o eficiente del consumidor recae sobre la responsabilidad de cada consumidor. Si se acepta esta proposici&oacute;n, se puede afirmar que no existe la invalidez social, solamente la carencia e incompetencia personal, lo que descarta toda causa de ra&iacute;z social.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A su vez, esta proposici&oacute;n conlleva un nuevo planteamiento de la pobreza, la exclusi&oacute;n y la criminalidad. Los pobres de hoy no son los desempleados sino "los no consumidores". El tema de la pobreza es, exclusivamente, un problema que ata&ntilde;e a la ley y el orden y se debe responder a &eacute;l como se responde ante otras instancias de trasgresi&oacute;n de la ley.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El aumento de la criminalidad no es un problema de descuido o de mal funcionamiento de la sociedad, sino un producto propio de la misma sociedad de consumo, en el que cada vez se hace m&aacute;s grande la brecha entre aquellos que desean y son capaces de satisfacer sus deseos y los que han sido seducidos pero son incapaces de actuar de la manera en que se espera que act&uacute;en.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respecto a las transformaciones de la pol&iacute;tica, el autor argumenta c&oacute;mo tambi&eacute;n &eacute;sta ha sido colonizada por la l&oacute;gica de los mercados hasta alegar que los sujetos son consumidores por naturaleza, que consumir es ese derecho humano primordial que subyace a todos los derechos ciudadanos, con la aclaraci&oacute;n de que el mercado de bienes de consumo es m&aacute;s soberano que cualquier soberano pol&iacute;tico tradicional ya que adem&aacute;s de dictar las sentencias de exclusi&oacute;n no admite instancias de apelaci&oacute;n. De tal manera que, el Estado se convierte en el ejecutor de la soberan&iacute;a del mercado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este tipo de sociedad no hay lugar para el disenso y la protesta puesto que el recurso para desarticular cualquier resistencia o rebeli&oacute;n es el de presentar, lo que en realidad es una nueva obligaci&oacute;n: el consumo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bauman tambi&eacute;n hace una cr&iacute;tica sobre las teor&iacute;as que presentan la pol&iacute;tica virtual como una forma nueva y mejorada de hacer pol&iacute;tica; teor&iacute;as que consideran que la velocidad de conexi&oacute;n a Internet significa un avance para la democracia; sospecha de ellas pues le parecen una excusa de las clases ilustradas para justificar sus pr&aacute;cticas de vida cada vez m&aacute;s despolitizadas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El intenso flujo de informaci&oacute;n, argumenta el autor, no confluye en la democracia, sino m&aacute;s bien, desv&iacute;a el disenso y la protesta sustituyendo la confrontaci&oacute;n y el debate por <i>bits </i>de sonido y fotograf&iacute;as. La pol&iacute;tica real y la pol&iacute;tica virtual marchan en sentidos contrarios y la distancia crece a medida que la autosuficiencia de una se beneficia con la ausencia de la otra.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para continuar con el tercer tipo ideal de Bauman, el de la <i>cultura consumista, </i>diremos que lo que la diferencia de su predecesora, la cultura <i>productivista, </i>es la inversi&oacute;n del valor que se le otorga a la duraci&oacute;n y a la transitoriedad respectivamente. Negar los valores de la postergaci&oacute;n de la gratificaci&oacute;n, elevar lo novedoso por encima de lo perdurable, reducir el lapso entre el nacimiento de un deseo y el momento de su desaparici&oacute;n son las principales caracter&iacute;sticas de esta cultura.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los sufrimientos m&aacute;s comunes en la cultura actual suelen producirse a causa del exceso de posibilidades m&aacute;s que por el exceso de prohibiciones. La depresi&oacute;n causada por el miedo a ser inadecuado reemplaza a la neurosis causada por el horror a la culpa.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los conceptos de responsabilidad y elecci&oacute;n responsable, antes pertenecientes al campo de la responsabilidad &eacute;tica y la preocupaci&oacute;n moral por el <i>Otro </i>han mudado a la autorrealizaci&oacute;n y al c&aacute;lculo de riesgos. La v&iacute;ctima colateral es el <i>Otro. </i>La incertidumbre y la autorreprobaci&oacute;n son el resultado de la total transferencia de las responsabilidades en el libre arbitrio del individuo y la incapacidad de igualar el esfuerzo con su recompensa puede ser la causa del complejo de inadecuaci&oacute;n. Para Bauman, la magnitud del da&ntilde;o que todo esto puede provocar en el tejido social es, o deber&iacute;a ser, tema de debate en la actualidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobresale el an&aacute;lisis de las nuevas condiciones que permiten la construcci&oacute;n de identidad entre los sujetos de la cultura consumista. Esta &uacute;ltima se caracteriza por promover un constante desafecto hacia la identidad adquirida y hacia el conjunto de necesidades que esa identidad define (gracias a la expansi&oacute;n de la cirug&iacute;a pl&aacute;stica, por ejemplo, la continua creaci&oacute;n de un aspecto nuevo y mejorado ya no se considera algo excepcional).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la escala de valores de la cultura consumista, el apego hacia cualquier producto, incluyendo las relaciones sentimentales, se ve como un lastre pesado y obsoleto que debe ser desechado cuanto antes. La fragilidad y la prescindibilidad de las identidades individuales y los lazos interhumanos aparecen como la esencia misma de la libertad individual. No es la posibilidad de conexi&oacute;n la que hace tan exitosas a las redes electr&oacute;nicas de comunicaci&oacute;n, sino precisamente la posibilidad de desconexi&oacute;n en el momento que se desee.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bauman introduce la concepci&oacute;n de dos recursos que alivian el dolor del desmantelamiento identitario en la cultura consumista: las "comunidades de guardarropa"; definidas como comunidades fantasma, ilusorias, <i>ad hoc </i>en las que la modalidad de "membres&iacute;a comunitaria" es totalmente subjetiva pues lo que cuenta es la experiencia moment&aacute;nea de comunidad, por un lado; y la posibilidad de comprar la "identidad incluida" en los productos del mercado, por otro.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al final el autor repara acerca de cu&aacute;les son los "da&ntilde;os colaterales" del consumismo. Se&ntilde;ala que, el m&aacute;s importante de la sociedad contempor&aacute;nea es la transformaci&oacute;n absoluta de la vida humana en un bien de cambio. Pero la v&iacute;ctima colectiva, es decir, el "da&ntilde;o colateral m&uacute;ltiple" de la sociedad de consumo es aquella categor&iacute;a de la poblaci&oacute;n que ha sido calificada como "infraclase".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A diferencia de la "clase trabajadora", la clase que cumple una funci&oacute;n indispensable para la sociedad; y de la "clase baja", que pertenece a la imagen de una sociedad con movilidad; la "infraclase" remite a una sociedad que no es accesible para todos, que excluye a una categor&iacute;a de gente a quien se aplica la ley neg&aacute;ndole o retir&aacute;ndole su aplicaci&oacute;n, gente sin valor de mercado, incapaces de abocarse a la actividad de consumir. Como estas personas resultan in&uacute;tiles, s&oacute;lo se repara en ellas por los peligros que representan.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por tanto, Bauman apela al Estado social como posible soluci&oacute;n a las problem&aacute;ticas planteadas por la sociedad de consumidores. Enfatiza que sin derechos sociales <i>para todos, </i>una gran cantidad de personas sentir&aacute;n que sus derechos pol&iacute;ticos son inservibles e indignos de atenci&oacute;n. Refiere al modelo escandinavo como ejemplo de la vitalidad de un Estado social,   as&iacute; como tambi&eacute;n hace referencia a lo que denomina los&nbsp;"estados sociales emergentes" en Venezuela, Bolivia, Brasil o Chile. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde esta perspectiva, la funci&oacute;n del&nbsp;Estado social en las sociedad de consumidores es, tal como lo era en la sociedad de productores, defender a la sociedad del da&ntilde;o colateral que el principio rector de la vida social podr&iacute;a causar si no fuera monitoreado, controlado y restringido.</font></p>      ]]></body>
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