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</front><body><![CDATA[ 
    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>
    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>
    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>LATOUR, BRUNO. <i>Cogitamus: seis cartas sobre las humanidades cient&iacute;ficas</i></b></font></p>
    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>
    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b><i>Por Francisco Xavier Gonz&aacute;lez y Ortiz</i></b></font></p>
    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>
    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Buenos Aires: Paid&oacute;s, 2012</b></font></p>
    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las palabras clave de este libro lo enmarcan como "Filosof&iacute;a Contempor&aacute;nea y Teor&iacute;a del Conocimiento" pero es a la vez una obra poco com&uacute;n e innovadora. El t&iacute;tulo es ciertamente llamativo al tomar el <i>dictum </i>de Descartes que ha matizado el pensamiento de Occidente: <i>cogito ergo sum </i>(pienso, luego existo), y modificarlo todo cambiando el <i>cogito</i>, pienso, por un <i>cogitamus </i>(pensamos) que nos saca de las habituales casillas y nos insta a pensar, e incluso a imaginar, de otra forma: <i>pensamos</i>, luego <i>existimos</i>. El autor parece estarse refiriendo a un Yo que piensa como si estuviera realmente separado de los otros, y como si los l&iacute;mites de ese Yo fueran claros, cuando en realidad est&aacute;n lejos de serlo. Es un intento de despersonalizar los conflictos, de desindividualizarlos, si se me permite decir esto, y de abordar los problemas, en este caso las <i>humanidades cient&iacute;ficas, </i>para enfocarlos bajo otra perspectiva que nos lleve a otra forma de pensar: un pensar en plural; es decir con los otros. Como dice ese tambi&eacute;n maestro que es Gilberto L&oacute;pez y Rivas, que nos revela el pensamiento ind&iacute;gena (mesoamericano y del sur), un no pensar como individuo, sino como comunidad y no bas&aacute;ndose en el derecho positivo, que le dice poco, sino en el derecho ind&iacute;gena comunal, como lo muestra este maestro en varios de sus libros.</font></p>
    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Latour declara desde el principio que no es f&aacute;cil mostrar el peso de cosas grandes en pocas palabras (salvo en la poes&iacute;a, que no es el caso) y solicita nuestra paciencia para llegar al final de su libro y entonces comprender, quiz&aacute;, lo que quiere decirnos: que las ciencias y las t&eacute;cnicas ya no son tan aut&oacute;nomas como se han presentado y se siguen presentando. Algo ha pasado, como si la abundancia de informaci&oacute;n hubiera logrado que estos dominios antes netamente separados, se acercaran y relacionaran a estas ciencias y t&eacute;cnicas <i>con </i>la historia y la cultura, y la literatura, y con la econom&iacute;a y la pol&iacute;tica. Como si nuestras herramientas informacionales nos echaran el mundo encima y lo pusieran frente a nosotros sin que pudi&eacute;ramos apartarnos. Creo que hay algo de este desplazamiento en el enfoque que propone este intelectual europeo. Su curso, nos anuncia, ser&aacute; sobre un dominio que parece inabarcable por lo vasto, pero que ha afectado la existencia desde sus albores, y parad&oacute;jicamente es tambi&eacute;n tan reducido que se apoya apenas en algo m&aacute;s de una docena de conceptos. Su curso, dice, versar&aacute; no sobre las ciencias y las t&eacute;cnicas, sino sobre algo que se ha convertido en una mezcla m&aacute;s bien rara que es lo que produce esto que hemos denominado <i>humanidades cient&iacute;ficas</i>. Diversidades que ya no suscitan amores o aborrecimientos sino que han logrado que nos interesen ambas de verdad y a la vez. Extra&ntilde;a alquimia de los tiempos modernos, pero que puede alejarnos de eso anterior y darnos otras perspectivas.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El prop&oacute;sito que llev&oacute; a Latour a escribir las "seis cartas" en las que se basa su curso sobre <i>humanidades cient&iacute;ficas </i>fue, en principio, ayudar a una de sus alumnas que ten&iacute;a problemas para asistir a &eacute;l y as&iacute; pudiera tomar &eacute;ste a distancia: un curso electr&oacute;nico. Pero &eacute;l seguramente advirti&oacute; que ser&iacute;a posible incluir a una audiencia m&aacute;s vasta (los posibles lectores) y entonces se le ocurri&oacute; convertir su curso en un libro, gracias a lo cual nosotros podemos acercarnos, en alguna medida, a sus clases de <i>e&#150;aprendizaje </i>por carta, las cuales se complementan con unas nutridas notas al pie de p&aacute;gina que configuran un aparato cr&iacute;tico muy completo y que est&aacute; a nuestro alcance (si sabemos o nos allegamos ayuda para hacer que nuestras computadoras y sus posibilidades nos acerquen tambi&eacute;n a esos abundantes materiales de referencia). Lo que tenemos que hacer es seguir a Latour y su alumna, y todo lo que ellos necesitan es una bit&aacute;cora &#150;que llevan tanto su alumna como &eacute;l, y las cuales ir&aacute;n marcando el rumbo&#150;, y buenos y suficientes materiales de estudio que nos ayuden en la traves&iacute;a bajo la gu&iacute;a del maestro.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Participamos pues, en buena medida, en eso a lo que seg&uacute;n Latour se resume su curso: "&#91;&hellip;&#93; una lectura atenta de la actualidad", aunque tambi&eacute;n al mismo tiempo declare modestamente: "&#91;&hellip;&#93; partir de nociones no del todo elaboradas" (p. 16) que se basan en la historia, la filosof&iacute;a, la sociolog&iacute;a (y tambi&eacute;n la pol&iacute;tica y la filosof&iacute;a), ciencias en las que &eacute;l se ha movido con agilidad y que ha contribuido a desarrollar con la publicaci&oacute;n de varios libros, algunos de los cuales se incluyen en sus referencias. Es &eacute;l un autor traducido y comentado, a estas alturas, en buena parte del mundo.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No puedo evitar que las nociones de interdisciplinariedad, multidisciplinariedad y aun transdisiplinariedad resuenen y resalten como enfoques que parecen buscar fines similares a los que les plantea este profesor a sus alumnos: partir del entorno y lo que hay en &eacute;l, esa superabundancia de informaci&oacute;n que nos rodea por todos lados: peri&oacute;dicos, revistas, libros, computadoras y todos los recursos de Internet, m&aacute;s las bases de datos, bibliotecas electr&oacute;nicas y todas las otras invenciones que siguen multiplic&aacute;ndose y que est&aacute;n llev&aacute;ndonos hacia otros rumbos y otros resultados, como obviamente, me parece, est&aacute;bamos necesitando.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El autor nos muestra una transformaci&oacute;n en curso que a &eacute;l se le ocurre llamar nuestras actuales "humanidades cient&iacute;ficas" pero resaltando el <i>cogitamus, </i>el <i>pensemos, el nosotros</i>, y no el yo, en las nuevas circunstancias mundiales, porque "&#91;&hellip;&#93; resulta imposible reflexionar sobre las crisis ecol&oacute;gicas &#91;que es de donde parte su curso&#93; &#91;&hellip;&#93; sin entender el car&aacute;cter colectivo y concreto del acto de pensar y de demostrar" (contratapa del libro de Latour). Lo cual le confiere a este libro su car&aacute;cter de pensamiento actual y genuinamente global (a lo McLuhan), en el sentido de abarcarnos a <i>todos </i>(la verdadera Aldea Global), lo cual aunque resalta nuestras inocultables diferencias (y de ah&iacute; las inevitables pero salvables controversias), las acoge en un mundo de todos y para todos, el cual habremos de coadyuvar a conformar. Mundo ciertamente dif&iacute;cil en el que tendremos que llegar a componer una realidad m&uacute;ltiple dif&iacute;cilmente concebible como un &uacute;nico entorno o medio ambiente (<i>Umwelt</i>) que convenga a todos, y el cual habr&aacute; que conformar hasta llegar a una o varias soluciones, que impliquen pensamientos plurales, amplios, pues la muy variada diversidad augura indispensables conciliaciones entre los muchos para poder generar una soluci&oacute;n que conforme a todos. Latour resalta la construcci&oacute;n de acuerdos que tomen en cuenta abiertamente las diversidades que caracterizan a nuestro mundo ("multiverso") antes de arribar a una soluci&oacute;n parcial y seguramente variada, porque "&#91;&hellip;&#93; no hay un &#91;&uacute;nico&#93; super Umwelt (entorno) capaz de englobar de una vez <i>a todos los seres vivos" </i>(p. 181).</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El curso de Latour parece surgir del desasosiego causado por el relativo fracaso de la reuni&oacute;n de Copenhague del 2012 sobre las transformaciones del clima, a&ntilde;o en que tambi&eacute;n se publica este libro, y que dio lugar a una disyuntiva que el profesor plantea como importante para "toda la vida en la Tierra" y que se juega, por una parte, entre: "dos visiones de &eacute;l &#91;&hellip;&#93; un mundo que se est&aacute; hundiendo ante nuestros ojos" como sostienen "las previsiones catastrofistas de ciertos ecologistas" y las "declaraciones tranquilizadoras que nos dicen que para salir del apuro &#91;&hellip;&#93; tenemos &#91;s&oacute;lo&#93; que calmarnos y depositar nuestra confianza en el desarrollo de las ciencias y las t&eacute;cnicas" (ambas citas de la p. 15).</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Elegir entre el Apocalipsis y un futuro radiante? se pregunta Latour, y se responde "M&aacute;s bien, creo que hay que retroceder un poco tratando de indagar de d&oacute;nde pueden proceder sentimientos tan contradictorios" (p. 15).</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y es que para Latour tales ciencias y t&eacute;cnicas no son en realidad tan aut&oacute;nomas como se presentan, y lo que hay que hacer ante eso es buscar el v&iacute;nculo real que tienen &eacute;stas con la historia, la cultura, la econom&iacute;a, la literatura, la pol&iacute;tica, y el resto, y <i>es esto </i>lo que se propone rastrear hasta encontrarlo este profesor, junto con sus alumnos, y guiarlos para que vayan estudiando estos v&iacute;nculos que, lejos de exponer como aut&oacute;nomas a tales ciencias y t&eacute;cnicas, ir&aacute;n mostrando su innegable involucraci&oacute;n con nuestra vida cotidiana en este planeta. Para ello el maestro insta a sus alumnos a elaborar una bit&aacute;cora en la que anoten todo aquello que muestre esta convivencia estrecha con la informaci&oacute;n (no conocimiento, eso todav&iacute;a no, eso es lo que van buscando el grupo y su maestro: mucha informaci&oacute;n y trabajarla, digerirla, organizarla&hellip;).</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un ejemplo que le da Latour a su alumna es un &iacute;tem de la bit&aacute;cora que &eacute;l mismo tambi&eacute;n lleva; se trata de lo aparecido en el famoso diario <i>Le Monde </i>el 5/IX/2009: <i>La crisis pone en tela de juicio el saber y lugar que ocupan los economistas, a los cuales acusa de no haber previsto la crisis sino, al contrario, de haberla ampliado </i>"&#91;&hellip;&#93; por haber confiado excesivamente en la macroeconom&iacute;a, en el mejor de los casos espectacularmente in&uacute;til y, en el peor, resueltamente nociva" (ambas citas en p. 20).</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Latour sostiene aqu&iacute; que las ciencias ya no pueden ser cuerpos ajenos que deban mantenerse a distancia de todas estas cuestiones como si fueran "indignas" de ellas (como si con su involucraci&oacute;n con lo cotidiano se mancharan las manos de la ciencia). De hecho poniendo un ejemplo m&aacute;s de esta conversi&oacute;n, le dice a su alumna que "&#91;&hellip;&#93; la econom&iacute;a es una ciencia social, pero se encuentra extendida por todas partes e interviene en todos los aspectos de nuestra vida, tanto como la qu&iacute;mica o la medicina" (p. 21).</font></p>
    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y para mostrar que desde hace mucho la ciencia no se encuentra en estado de autonom&iacute;a y aislada, Latour recurre a las <i>Vidas Paralelas </i>de Plutarco y narra extensamente c&oacute;mo Arqu&iacute;medes, el mayor sabio de la &eacute;poca, ayuda al rey Hier&oacute;n de Siracusa a enfrentar al general romano Marcelo (el mundo tal cual era) quien pese a todo al final triunfa, pero no sin que Latour ya nos haya mostrado antes c&oacute;mo la ciencia de Arqu&iacute;medes que al principio se mostraba como "&#91;&hellip;&#93; completamente aut&oacute;noma &#91;&hellip;&#93; se encuentra en absoluta continuidad con la t&eacute;cnica y las cuestiones de defensa" (p. 28). Lo que el profesor se propone aqu&iacute; es que sus alumnos encuentren ejemplos de esta involucraci&oacute;n entre ciencias y t&eacute;cnicas con las preocupaciones pol&iacute;ticas, las disputas, la ideolog&iacute;a, la religi&oacute;n&hellip; Nada de que existe un "&#91;&hellip;&#93; corte entre las ciencias y el resto de la existencia" (p. 31) (o viceversa, que la existencia cotidiana poco tiene que ver con aqu&eacute;llas). Porque todo eso est&aacute; cambiando.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las palabras de Latour:</font></p>
    <blockquote>    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;&hellip;&#93; es que ya no tenemos que abordar la ciencia y la pol&iacute;tica como dos conjuntos disjuntos que se mirar&iacute;an frente a frente y cuya intersecci&oacute;n com&uacute;n ser&iacute;a necesario buscar. Tenemos en cambio dos tipos de actividades que, a grandes rasgos, van en la misma direcci&oacute;n &#91;la del mundo, la de nuestra &eacute;poca&#93; y cuyos recorridos van a entreverarse y a desenredarse con el correr del tiempo. (p. 34)</font></p></blockquote>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro ejemplo que elige Latour con la intenci&oacute;n de acercarnos a nuestro mundo es el de la p&iacute;ldora anticonceptiva, en Francia. Es claro que ante visiones o nociones como &eacute;stas, nosotros tenemos que hacer siempre los ajustes necesarios para nuestro entorno, que a veces ser&aacute;n muchos y otras no tantos; seguramente los ejemplos y las referencias variar&iacute;an seg&uacute;n las circunstancias espec&iacute;ficas de cada lugar.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de las p&iacute;ldoras anticonceptivas Latour nos cuenta que fueron necesarios los rodeos, las composiciones y la participaci&oacute;n de una militante feminista que quer&iacute;a sacar de la desdicha a cientos de mujeres; una viuda, heredera de una inmensa fortuna, que no era ni siquiera verdaderamente feminista, y un muy buen qu&iacute;mico (evito los nombres) que no contaba con los medios materiales para lanzarse "al ruedo" como dice Latour, m&aacute;s la familia de las mol&eacute;culas llamadas esteroides. Se podr&iacute;a contar que se trat&oacute; de la simple "irrupci&oacute;n de los esteroides" en el mundo, pero en realidad lo que sucedi&oacute; fue una serie de "rodeos" (traducciones), como los llama &eacute;l, donde al final todo se vuelve secundario. &iquest;Qui&eacute;n es el responsable de ese movimiento conjunto?</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un historiador podr&iacute;a decir que sin la labor de los activistas la qu&iacute;mica no se habr&iacute;a vinculado con la reproducci&oacute;n, o que sin la innovaci&oacute;n de la industria qu&iacute;mica nada se hubiera logrado en cuanto al descubrimiento de los esteroides. &iquest;Pero c&oacute;mo separar aqu&iacute; la ciencia y su vinculaci&oacute;n, por ejemplo, de las costumbres, de la econom&iacute;a o del mundo? Este intelectual que es Latour sostiene que la acci&oacute;n colectiva es necesariamente sinuosa y se mueve a trav&eacute;s de estos rodeos; composiciones que habr&aacute;n de "barajar" elementos de or&iacute;genes muy diferentes. Y lo que les aconseja a sus alumnos es evitar las precipitaciones y no tomar partido inmediatamente, sino aminorar la marcha y tener paciencia, y adoptar actitudes diferentes a las habituales. Groucho Marx lo dir&iacute;a quiz&aacute; as&iacute;: "No es <i>como </i>si fuera un mundo nuevo, no hay que dejarse enga&ntilde;ar; <i>es </i>un mundo nuevo".</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las bit&aacute;coras del profesor, de su alumna (y de los otros alumnos) muestran tambi&eacute;n lo que Latour declara en una segunda carta, que: "&#91;&hellip;&#93; la materia de &#91;su&#93; curso no tiene fronteras bien definidas &iquest;&#91;&hellip;&#93; cu&aacute;nto tiempo puede seguirse un curso de acci&oacute;n cualquiera &#150;cu&aacute;ntas l&iacute;neas de un art&iacute;culo, cu&aacute;ntas frases de una conversaci&oacute;n&#150; sin que se mencione m&aacute;s o menos expl&iacute;citamente la interposici&oacute;n &#91;la traducci&oacute;n, o el enfoque distinto&#93; de una t&eacute;cnica o de una ciencia natural o social &#91;&hellip;&#93;? Los ejemplos empiezan a pulular" (p. 46).</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como si nuestra &eacute;poca tendiera a establecer vinculaciones inesperadas entre las ciencias y las t&eacute;cnicas y con lo que sucede a nuestros alrededores, incluso estableciendo brechas, haciendo agujeros, forzando cursos de acci&oacute;n, desviaciones: la informaci&oacute;n por todos lados, Latour pone el ejemplo de su computadora descompuesta, ante lo que debe recurrir a buscar ayuda en el <i>helpdesk </i>(escritorio de ayuda) de su universidad, lo cual lo lleva a reflexionar y darse cuenta de que a veces ni siquiera advertimos claramente la existencia de un instrumento mediador entre nosotros y nuestros objetivos (la "compu") o a darnos cuenta de c&oacute;mo nuestros dispositivos tambi&eacute;n se engarzan unos con otros. O como sucede a veces con los m&eacute;dicos, por ejemplo, cuando alguien se enferma y ellos no se ponen de acuerdo sobre la manera exacta de curarlo "&#91;&hellip;&#93; lo que se presenta cada vez con mayor frecuencia" (p. 50). Ante un caso as&iacute;, Latour recomienda "&#91;&hellip;&#93; dar un paso al costado que obliga a reclutar otros actores, quienes hablan otro lenguaje y disponen de otras competencias y una hilera imprevista de rodeos &#91;&hellip;&#93; la acci&oacute;n se ha vuelto compuesta, o mejor, heterog&eacute;nea &#91;&hellip;&#93;" (p. 51). El profesor acaba de decirnos unas p&aacute;ginas antes "&#91;&hellip;&#93; las ciencias y las t&eacute;cnicas est&aacute;n extendidas, metidas en part&iacute;culas diminutas por todas partes en una forma &#91;&hellip;&#93; intersticial" (p. 46) y se precisa de una "interstici&oacute;n" &#91;o de una traducci&oacute;n&#93;, eso que se mueve entre los intersticios de una ciencia o de una t&eacute;cnica.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aqu&iacute; de nuevo, es otra perspectiva que se entromete, las ciencias est&aacute;n incursionando o convirti&eacute;ndose en transdisciplinarias o interdisciplinarias sin que hayamos encontrado todav&iacute;a, bien a bien, formas adecuadas de ir haciendo estos acercamientos entre las ciencias y ampli&aacute;ndolos. O quiz&aacute; sea que no existe una sola forma de hacer interdisciplinariedad sino que cada conjunto sea una forma nueva de conjuntar las ciencias (y t&eacute;cnicas a&ntilde;adir&iacute;a Latour) que se necesitan para resolver un conjunto de problemas que hoy se enfocan como juntos, compuestos y no separados. Se experimenta ya y existen muchos casos, y cada vez m&aacute;s, de vinculaciones exitosas entre varias ciencias, y se recurre a esto cada vez m&aacute;s y m&aacute;s.</font></p>
    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el ejemplo del profesor su computadora de simple pasa a ser m&uacute;ltiple; de unificada deviene en desacordada; de inmediata pasa a estar mediada; de r&aacute;pida se convierte en lenta "&#91;&hellip;&#93; el objeto t&eacute;cnico pasa a ser socio&#150;t&eacute;cnico y debe ser manipulado por un grupo de personas en desacuerdo parcial y que somete a toda clase de pruebas a la <i>pc </i>para entender de qu&eacute; diablos puede estar hecha" (p. 50).</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por eso hay que tener en cuenta los dos discursos "&#91;&hellip;&#93; las humanidades sin las t&eacute;cnicas no son sino moner&iacute;as" (p. 59). Hay que tener muy en cuenta los dos (o aun m&aacute;s) discursos, porque &eacute;stos son simult&aacute;neamente verdaderos. Lo que hay que hacer es multiplicar los enlaces y las implicaciones para "&#91;&hellip;&#93; absorber todas las correlaciones, todos los enlaces de los cuales nos hemos hecho poco a poco responsables &#91;&hellip;&#93; Aunque las historias resulten casi inconciliables &#91;&hellip;&#93; los fen&oacute;menos que re&uacute;nen <i>son exactamente los mismos </i>&#91;&hellip;&#93; toda la vida en com&uacute;n depende de este acuerdo imposible" (p. 69). Imposible hasta ahora, quiz&aacute; a la larga se pueda llegar a &eacute;l. De hecho las cosas que suceden en nuestras sociedades y ciudades son cada vez m&aacute;s complejas, pi&eacute;nsese, por ejemplo, en todo lo que produce, precisamente, el propio cambio clim&aacute;tico, o aun un acontecimiento un poco m&aacute;s "aislado", como un tsunami, o como lo que se presenta hoy (2014) en el estado de Michoac&aacute;n de M&eacute;xico, por ejemplo, donde de inmediato y de repente muchas cosas se conjuntan: la pol&iacute;tica (el orden, el ej&eacute;rcito, la Constituci&oacute;n, las autodefensas, las leyes, las drogas y todas sus secuelas&hellip;); la econom&iacute;a (la producci&oacute;n agr&iacute;cola y su diversidad, el agro, la seguridad&#150;inseguridad, y adem&aacute;s tambi&eacute;n de nuevo la pol&iacute;tica y el orden, la corrupci&oacute;n, el narcotr&aacute;fico, la pobreza, la desigualdad) etc. Y aqu&iacute; todo esto ya no s&oacute;lo llama sino que exige la participaci&oacute;n de la sociedad y sus grupos, sus ciencias, cient&iacute;ficos&hellip; y todo lo dem&aacute;s; todos los dem&aacute;s. Si es que de verdad queremos parecer seres humanos.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por cosas como &eacute;stas pensamos que el llamado de Latour, ese <i>cogitamus </i>pensamos, es una convocatoria a no pensar m&aacute;s s&oacute;lo individualmente, como un Yo separado de todos los otros, sino como una pluralidad basada en una serie de resoluciones y actuaciones ya no s&oacute;lo de la persona aislada, sino de las personas, de los grupos, de las poblaciones. M&aacute;s que un <i>cogitamus</i>, pensamos, creo, se implicar&iacute;a un cambio de modo gramatical del indicativo al subjuntivo: <i>pensemos</i>, que adem&aacute;s nos invoca, nos llama a que pensemos, necesariamente juntos. &iquest;Abandonar al Yo? De ninguna manera, no podemos, no es tan f&aacute;cil, y adem&aacute;s no se trata de eso, sino de modificar algunas de sus perspectivas, que lo fuercen a considerar al otro, a los otros, con quienes formamos una unidad, una comunidad&hellip; todos.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ser&aacute; quiz&aacute; que nuestro mundo moderno nos impone cambios <i>per se </i>porque las cosas no son ya como antes, sino que ahora est&aacute; ah&iacute; un llamado, o muchos, a resolver conjuntando fuerzas, necesidades, posibilidades y poblaciones y/o grupos&hellip; <i>cogitamus</i>...</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Volvamos al texto de Latour. Por lo general "&#91;&hellip;&#93; estamos hablando de objetos cuya delimitaci&oacute;n es demasiado grosera para que uno pueda saber siquiera c&oacute;mo estar 'a favor' o 'en contra'". Por eso lo que propone es presentarlos de manera "&#91;&hellip;&#93; por completo diferente &#91;&hellip;&#93; aprender a describir situaciones de las cuales las ciencias y las t&eacute;cnicas forman parte, pero adoptando modos cada vez diferentes, siempre sorprendentes y que posibiliten la discusi&oacute;n" (ambas citas en p. 73). Aminorar la marcha, de nuevo, les pide el profesor a sus alumnos. Es, otra vez un llamado a desarrollar eso <i>intersticial </i>de las ciencias que est&aacute; en todas partes y se ha colado a la realidad, porque cada vez se nos presenta como mucho m&aacute;s compleja para los seres humanos separados.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las tres &uacute;ltimas cartas Latour se aplica a aconsejarles a sus alumnos a enfrentar la complejidad moderna en la que se encuentra envuelto nuestro mundo y sus nuevas condiciones tan influidas y modificadas por las nuevas tecnolog&iacute;as y todo lo relacionado con ellas. &iquest;Qu&eacute; hacer? Dif&iacute;cil hacer coincidir a las ciencias con la sociedad, ambos relatos tienen voz, voces y&hellip; nada es transparente. Por eso entre las recomendaciones de Latour est&aacute; la de reunir la bit&aacute;cora y trabajarla hasta que empiece a ser suficiente y se empiecen a entender sus implicaciones "&#91;&hellip;&#93; no podemos separar ni hacer coincidir por completo ciencias con sociedad &#91;&hellip;&#93; ambos relatos son verdaderos &#91;&hellip;&#93; No existe saber asegurado si no selo <i>retira </i>del &aacute;gora, si no se lo <i>hace pasar </i>por el laboratorio" (p. 150). Lo que hace &eacute;l es guiar a sus alumnos entre esos recintos, se trata de cient&iacute;ficos sociales de posgrado y lo que hace es conducirlos, "&#91;&hellip;&#93; hay que debatir hasta el final" les dice (p. 148). El debate, no la controversia, aunque no hallar&aacute;n tampoco la unanimidad, ante la que tambi&eacute;n habr&aacute; que replegarse hasta encontrar una operatividad emp&iacute;rica, instrumental, y &eacute;sa ya ser&aacute; una <i>humanidad cient&iacute;fica</i>; que no est&aacute; ni con la multitud ni con la torre de marfil. Y tampoco se puede permanecer en el laboratorio, les recuerda, hay que regresar al &aacute;gora y seguir la s&iacute;stole y di&aacute;stole de las ciencias (<i>cogitamus </i>de nuevo). Nada puede simplificarse. Cabe repetir que a todo lo largo del <i>e&#150;curso</i>, Latour acompa&ntilde;a a su estudiante con una muy nutrida y amplia bibliograf&iacute;a de soporte que complementa lo que &eacute;l va mostrando con los propios materiales de su bit&aacute;cora y con los de su alumna. Es un acompa&ntilde;amiento lo que &eacute;l hace en el "multiverso" porque no hay, y cada vez menos, lo que podr&iacute;amos llamar un solo universo, m&aacute;s bien lo que tiene que alcanzarse, busc&aacute;ndose, es un <i>modus vivendi</i>, un modo de vida com&uacute;n, y aqu&iacute; de nuevo la bibliograf&iacute;a (en este punto <i>Le Public Fantome </i>de Laurence D&eacute;creau, Par&iacute;s, Demopolis 2008; <i>Le Pulbic et ses problems </i>de John Dewey, etc.) y as&iacute;, muy apegadamente a cada nuevo paso o instrucci&oacute;n. Porque ya no se trata de lo que le pasa a la ciudad &#150;la <i>polis </i>griega ni a la <i>civis </i>civilizaci&oacute;n&#150;, sino de lo que le sucede a los mundos (los climas, los animales, las plantas, los virus, las neuronas, etc.) una cosmopol&iacute;tica nueva constituida por ciencias y t&eacute;cnicas para los ciudadanos del mundo, para el cual ya no existe "&#91;&hellip;&#93; ninguna pol&iacute;tica que no tome en consideraci&oacute;n el cosmos y no haya ning&uacute;n cosmos que no pueda penetrar en las arenas de lo pol&iacute;tico" (p. 156). Porque ya no hay un &uacute;nico p&uacute;blico ni tampoco un &uacute;nico universo, "&#91;&hellip;&#93; &eacute;chenle un vistazo a sus libros de bit&aacute;cora" para darse cuenta de que no hay m&aacute;s que el ensayo y las pruebas y el tanteo y la vacilaci&oacute;n, la precauci&oacute;n y la exploraci&oacute;n colectiva. Todo ello por lo pronto echando mano de la lectura del peri&oacute;dico (plataforma multimedia) que mezcla cotizaciones de la bolsa con noticias mundanas, sondeos, novedades, chismes, caricaturas "&#91;&hellip;&#93; todo un mundo de informaci&oacute;n sin otro v&iacute;nculo que el de crear para cada lector la arena virtual &#91;&hellip;&#93; donde nos repetimos de qu&eacute; se compone nuestro mundo" (p. 159). Lectura del peri&oacute;dico y por supuesto de todo lo dem&aacute;s, los libros y la red y lo que &eacute;sta proporciona. Latour est&aacute; convencido de que las controversias ya est&aacute;n aqu&iacute; y que se sabe o se sabr&aacute; "qui&eacute;n le dice a qui&eacute;n que cosa, y con qu&eacute; financiamiento cuenta, y qu&eacute; instrumento, seg&uacute;n cu&aacute;l paradigma y con qu&eacute; autoridad y en relaci&oacute;n con qu&eacute; industrias, intereses y visi&oacute;n del mundo" (p. 161). Porque en realidad dice el profesor que esas herramientas ya est&aacute;n aqu&iacute; agrup&aacute;ndose en "plataformas" cada vez m&aacute;s eficientes y con gran poder discriminatorio y, sobre todo, aumentando cada d&iacute;a. Dif&iacute;cil describir en papel dice Latour, interfaces que ya existen en la pantalla. Y cierra su quinta carta&#150;clase diciendo: "Del <i>cogito </i>no puede deducirse nada, ni siquiera que 'existo'. Pero del <i>cogitamus </i>puede decirse todo, por lo menos todo aquello que importa para la composici&oacute;n progresiva de un mundo que habremos finalmente pensado, pesado y calculado en com&uacute;n. 'Pensamos', luego estamos embarcados en com&uacute;n en un mundo que a&uacute;n hace falta componer" (p. 166).</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Imposible decir todo lo que se querr&iacute;a en una rese&ntilde;a, por eso les convendr&iacute;a leer este libro. "Resulta imposible reflexionar &#91;&hellip;&#93; sin entender el car&aacute;cter colectivo y concreto del acto de pensar y de demostrar" (contratapa del libro). Al parecer nuestras herramientas modernas empujan mucho para llevarnos hacia este <i>cogitamus</i>, quiz&aacute; resolveremos las cosas muchos m&aacute;s de nosotros y no como sol&iacute;amos antes, pero antes tenemos que involucrarnos con el otro y participar de todos los modos que vayan saliendo a nuestro encuentro. Y lo que Latour intenta es mostrarles a sus alumnos c&oacute;mo ha hecho y como sigue haci&eacute;ndolo &eacute;l; y recurre, a manera de prueba, a un curso electr&oacute;nico, pero sobre el cual tambi&eacute;n escribe un texto (y aqu&iacute; participamos nosotros) no es un texto de tan f&aacute;cil lectura, pero vale la pena, me parece.</font></p>
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