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</front><body><![CDATA[ 
    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>
    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>
    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>MOR&Aacute;N GUZM&Aacute;N, GRICELDA y SERGIO L&Oacute;PEZ RUELAS (compiladores). <i>Yo leo, t&uacute; lees... leyendo en la biblioteca</i></b></font></p>
    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>
    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b><i>Por Jos&eacute; de Jes&uacute;s Cort&eacute;s&#150;Vera</i></b></font></p>
    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>
    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Guadalajara: Universidad de Guadalajara/Coordinaci&oacute;n de Bibliotecas, 2013, 216 p.</b></font></p>
    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro contiene las Memorias del XIX Coloquio Internacional de Bibliotecarios, que con el t&iacute;tulo de "Yo leo, t&uacute; lees&hellip; leyendo en la biblioteca" se realiz&oacute; del 26 al 28 de noviembre del 2012, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Esta rese&ntilde;a busca ser objetiva y concentrarse en la publicaci&oacute;n; aunque se reconoce de antemano que lo aqu&iacute; escrito puede estar influido por las im&aacute;genes y las emociones vividas en el coloquio que dio origen a estas memorias y al cual se tuvo la oportunidad de asistir. No se pretende hacer una descripci&oacute;n anal&iacute;tica y secuencial del documento, sino principalmente una serie de reflexiones de lo que nos pareci&oacute; m&aacute;s importante de este libro y por tanto del evento del que surgieron.</font></p>
    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Coloquio Internacional de Bibliotecarios que organiza anualmente la Universidad de Guadalajara es un evento de indiscutible calidad acad&eacute;mica. La XIX edici&oacute;n fue tambi&eacute;n un evento muy emotivo, lo que lo hizo memorable. Se presentaron muchos momentos de sacudida, en los que los autores motivaron a la audiencia a reflexionar sobre el fin &uacute;ltimo del trabajo de los bibliotecarios, como cuando Adelaida Nieto dijo:</font></p>
    <blockquote>    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La labor del bibliotecario es una posibilidad sin l&iacute;mites porque su verdadero trabajo no es con libros sino con lo que est&aacute; m&aacute;s all&aacute; del texto, su responsabilidad es con lo intangible, con lo esencial, con lo que no tiene fronteras.(p. 177)</font></p></blockquote>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta emotividad la reconoce Gricelda Mor&aacute;n en la introducci&oacute;n del documento, cuando dice que esta memoria contiene:</font></p>
    <blockquote>    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;&hellip;&#93; la experiencia profesional, las emociones y la pasi&oacute;n de reconocidos profesionales de la informaci&oacute;n y de otras &aacute;reas del conocimiento, quienes generosamente las compartieron con todos los asistentes al Coloquio, y ahora, con los lectores de esta obra. (p. 13)</font></p></blockquote>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro integra 15 de los trabajos presentados en el coloquio, incluyendo las tres ponencias magistrales, que estuvieron a cargo de Mar&iacute;a Ver&oacute;nica Abud Cabrera, de Chile (el pa&iacute;s invitado de la FIL); Jos&eacute; Adolfo Rodr&iacute;guez Gallardo, de M&eacute;xico y Adelaida Nieto Olarte, de Costa Rica.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un total de 216 p&aacute;ginas incluye tambi&eacute;n una presentaci&oacute;n/introducci&oacute;n escrita, como ya dijimos, por Gricelda Mor&aacute;n, en la que se describe con detalle el contenido del documento. Tambi&eacute;n reproduce las palabras que Sergio L&oacute;pez Ruelas dirigiera en la apertura de los trabajos del coloquio. Se incluyen igualmente los textos le&iacute;dos en los reconocimientos a la bibli&oacute;fila Mar&iacute;a Isabel Gra&ntilde;&eacute;n Porr&uacute;a y a la bibliotecaria Irma Graciela de Le&oacute;n Garc&iacute;a, as&iacute; como una precisa relator&iacute;a del evento, que estuvo a cargo de Jos&eacute; Alfredo Verdugo.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pareciera innecesario agregar informaci&oacute;n sobre los talleres que tradicionalmente se ofrecen a bibliotecarios en el marco del coloquio, los que regularmente est&aacute;n relacionados con la tem&aacute;tica general elegida para ese a&ntilde;o, pero la informaci&oacute;n que sobre ellos se incluye es &uacute;til, ilustrativa y presentada en forma interesante.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se percibe el cuidado en la edici&oacute;n, lo que seguramente inici&oacute; desde el momento en que se solicitaron y recibieron los trabajos presentados. Se nota la mano de los compiladores en cuanto al cuidado de los detalles y el respeto que hubo para los diferentes estilos de los autores. La calidad del papel, de la impresi&oacute;n y de la encuadernaci&oacute;n de las memorias de este coloquio siempre ha sido muy buena y este caso no es la excepci&oacute;n.</font></p>
    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Habr&iacute;a muchos aspectos que se podr&iacute;an comentar sobre el contenido de estas memorias, pero por razones de espacio nos limitaremos solamente a algunos de ellos. Algo que llama la atenci&oacute;n de este coloquio es que se percibe un buen trabajo para identificar los aspectos que es importante abordar sobre la tem&aacute;tica elegida y luego se hace una muy acertada selecci&oacute;n de los ponentes adecuados para exponerlos.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde la primera ponencia, a cargo de Mar&iacute;a Ver&oacute;nica Abud Cabrera,de la Fundaci&oacute;n La Fuente (Chile), empezamos a conocer y a sorprendernos con las variadas posibilidades que existen para promover la lectura y acercar los servicios de las bibliotecas a los diferentes usuarios, independientemente de d&oacute;nde se encuentren &eacute;stas. Esta ponente comparte experiencias de proyectos realizados en Chile que fueron apoyados con recursos de la iniciativa privada, de lo que muy posiblemente no exista un parang&oacute;n en M&eacute;xico. Uno de estos proyectos es el de la Biblioteca Viva, que ha permitido operar bibliotecas en centros comerciales de Santiago y otras ciudades chilenas. La premisa de la que partieron fue romper con tres situaciones: </font></p>
    <blockquote>    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Las bibliotecas como lugares de castigo,</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. La lectura como imposici&oacute;n y</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. La poca variedad de t&iacute;tulos.</font></p></blockquote>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un elemento sin duda necesario en el an&aacute;lisis de temas como &eacute;ste es el de los datos cuantitativos as&iacute; como los indicadores para observarlos y dimensionarlos. Adolfo Rodr&iacute;guez Gallardo hace un minucioso an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n en M&eacute;xico en materia de alfabetizaci&oacute;n, de escuelas y de bibliotecas, con datos principalmente del Censo de Poblaci&oacute;n del 2010. En lo personal, agradecimos bastante la forma en que este tema, que puede ser muy &aacute;rido, fue tratado por Rodr&iacute;guez Gallardo: con mucha claridad e incluso con ciertos atisbos de buen humor.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nos identificamos con las dudas que el autor plantea sobre la correcta forma de definir los indicadores sobre el tema de la lectura. Pone el ejemplo de si puede equipararse leer un libro como <i>El Llano en Llamas</i>, de Juan Rulfo, que tiene un poco m&aacute;s de cien p&aacute;ginas, con leer <i>La Guerra y la Paz</i>, de Tolstoi, que tiene m&aacute;s de mil.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para algunos estudiosos de la lectura, probablemente muchos saldr&iacute;amos bastante mal evaluados como lectores con los indicadores usados actualmente, pues nos apoyamos principalmente en art&iacute;culos de revistas o cap&iacute;tulos de libros, cuando las estad&iacute;sticas casi siempre se refieren a libros. Adem&aacute;s, solemos dejarnos llevar por la fascinaci&oacute;n del hipertexto y saltamos de un documento a otro, muchas veces sin leer completo ninguno. Por otra parte, en muchas ocasiones cuando se habla de lectura se hace referencia exclusivamente a documentos le&iacute;dos con prop&oacute;sitos de recreaci&oacute;n y no por obligaci&oacute;n, como con frecuencia es nuestro caso.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre los sentimientos que provocan los diversos trabajos, referidos a proyectos o experiencias, debe mencionarse tambi&eacute;n la envidia, especialmente por lo que compartieron los colegas chilenos. Adem&aacute;s del ya mencionado proyecto realizado con participaci&oacute;n del sector privado, a trav&eacute;s de Daniela Sch&uuml;tte pudimos conocer el proyecto Memoria Chilena, de la Biblioteca Nacional Digital de Chile.</font></p>
    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con un lenguaje m&aacute;s bien t&eacute;cnico, la autora explica que Memoria Chilena es un sitio de contenidos y una biblioteca digital que ofrec&iacute;a, a la fecha de su presentaci&oacute;n, m&aacute;s de 75 000 documentos digitalizados de las colecciones de la Biblioteca Nacional de Chile y cerca de 750 investigaciones sobre los temas clave que conforman la identidad chilena. Este proyecto parti&oacute; de las premisas "Digitalizar es democratizar" y "Sin comunidad no hay memoria". En los primeros nueve meses del 2012 esta biblioteca digital hab&iacute;a alcanzado ya m&aacute;s de tres millones de consultas y se hab&iacute;an descargado m&aacute;s de 18 millones de documentos.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dentro de los motivos de envidia es necesario incluir tambi&eacute;n lo que comparte Maureen Ellen Sullivan, presidenta electa de la American Library Association, en el documento m&aacute;s breve incluido en la obra pero no por eso menos sustancioso. Maureen describe brevemente 11 programas que actualmente tiene la ALA y que buscan dar apoyo a esa estrecha relaci&oacute;n que existe entre la lectura y las bibliotecas, principalmente entre ni&ntilde;os y adolescentes. El nombre de uno de ellos nos encant&oacute;, se traduce algo as&iacute; como: "Nacido para leer, nunca es demasiado pronto para empezar".</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Muy probablemente muchos bibliotecarios ni siquiera intentamos apoyar programas de fomento a la lectura porque consideramos que no tenemos la formaci&oacute;n te&oacute;rica para ello. Sergio Alberto Rodr&iacute;guez Quezada, tambi&eacute;n de Chile, se plantea en su participaci&oacute;n si "La biblioteca es el espacio social e hist&oacute;ricamente aceptado como uno de los m&aacute;s relevantes para el fomento de la lectura", y se pregunta: "&iquest;los profesionales chilenos est&aacute;n siendo formados a partir de esta visi&oacute;n social de las bibliotecas?" (p. 49).</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que el autor encuentra para el caso chileno muy probablemente es aplicable tambi&eacute;n para M&eacute;xico: son escasas las materias consideradas en las mallas curriculares de los diferentes programas de bibliotecolog&iacute;a que pudieran relacionarse con capacitar a los bibliotecarios para implementar programas de fomento a la lectura. Adem&aacute;s, los pocos profesionales que egresan de las tambi&eacute;n escasas escuelas de bibliotecolog&iacute;a son absorbidos r&aacute;pidamente por las universidades y grandes corporaciones, en donde esta labor no es de las principales.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior nos lleva a otra pregunta: &iquest;corresponde a las universidades fomentar la lectura? Como sabemos, en M&eacute;xico y en otros pa&iacute;ses los mejores sistemas bibliotecarios est&aacute;n en manos de las instituciones de educaci&oacute;n superior. Pero los bibliotecarios acad&eacute;micos muchas veces consideran que las tareas de fomento de lectura deben realizarse desde edades tempranas y que los estudiantes que arriban a la universidad ya deber&iacute;an tener habilidades y h&aacute;bitos lectores, y que por tanto, son tareas que no les corresponden.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es por esto que resulta muy revelador leer el trabajo "El papel de las bibliotecas en el Programa Universitario de Formaci&oacute;n de Lectores de la Universidad Veracruzana"<i>, </i>presentado por Olivia Jarvio. En &eacute;l describe las grandes transformaciones por las que est&aacute; pasando la lectura. Describe tambi&eacute;n el proyecto de formaci&oacute;n de lectores de la Universidad Veracruzana, que ya cumpli&oacute; un sexenio y que est&aacute; enfocado en el fomento de la lectura por gusto y por placer. Se trata de un proyecto integral y con un gran apoyo institucional, iniciado por el Felipe Garrido y que ha involucrado a otros destacados miembros de esa universidad, como el escritor Sergio Pitol. Jarvio nos comparte que en un primer momento del proyecto se estableci&oacute; que ser&iacute;an los acad&eacute;micos quienes asumir&iacute;an un papel protag&oacute;nico, pero que gradualmente los bibliotecarios se fueron sumando en actividades permanentes y estrat&eacute;gicas. Gracias a este trabajo nos enteramos adem&aacute;s de que existe una Red de Universidades Lectoras, originada en Espa&ntilde;a y en la cual participan ya otras tres universidades p&uacute;blicas mexicanas, adem&aacute;s de la Veracruzana.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este mismo tenor, tambi&eacute;n conocimos la reconfortante experiencia de la Benem&eacute;rita Universidad Aut&oacute;noma de Puebla, presentada por Karina D&iacute;az. La flamante biblioteca central de esta universidad surge con un nuevo modelo, en el que se busca vincular la informaci&oacute;n con aspectos sociales, tecnol&oacute;gicos y culturales, incorporando &aacute;reas l&uacute;dicas y poniendo especial &eacute;nfasis en fomentar h&aacute;bitos lectores en beb&eacute;s, ni&ntilde;os, adolescentes y j&oacute;venes de toda la poblaci&oacute;n. En esta universidad conocimos por primera vez una "bebeteca" que funciona dentro de una biblioteca acad&eacute;mica.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro de los textos que abunda sobre la importancia de fortalecer el fomento de la lectura en los ni&ntilde;os es el de M&oacute;nica Restrepo Nieto, de Colombia, quien nos habl&oacute; de su experiencia aprendiendo a dirigir lo que ella llama una Biblioteca Viva; una biblioteca escolar en la que tuvo que aprender a utilizar sus conocimientos como profesora y adentrarse en conocimientos y t&eacute;cnicas de la bibliotecolog&iacute;a, con el resultado de que ha llegado a ser identificada como "La profesora de libros". La autora nos habla de c&oacute;mo estos programas tienen m&aacute;s &eacute;xito si involucran a toda la familia, para despu&eacute;s abordar otro tema al que se hizo referencia impl&iacute;cita y expl&iacute;cita en otros trabajos: el uso y aprovechamiento de las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre este mismo tema de las TIC, David Mouri&ntilde;o presenta un bien documentado trabajo en el que advierte de la llegada de los nativos digitales a la universidad, con sus nuevas formas de aproximarse a la lectura y al aprendizaje. Muestra un creciente n&uacute;mero de estudios que se est&aacute;n haciendo internacionalmente para entender c&oacute;mo piensan y c&oacute;mo act&uacute;an los nativos digitales ante el estudio y la lectura, y describe algunos efectos positivos que las nuevas tecnolog&iacute;as est&aacute;n produciendo en los estudiantes, aunque tambi&eacute;n menciona otros no deseables. Por otra parte, el autor destaca muestra c&oacute;mo los desarrolladores de tecnolog&iacute;as relacionadas con las publicaciones en formato digital est&aacute;n tratando de que estas publicaciones se parezcan lo m&aacute;s posible a las impresas.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algo que es com&uacute;n en el Coloquio Internacional de Bibliotecarios, y que se refleja en la memoria que estamos rese&ntilde;ando, es la presencia y participaci&oacute;n de personas, regularmente profesionales, que no son bibliotecarios. Consideramos que la visi&oacute;n que aportan desde sus disciplinas colabora a refrescar y a nutrir el an&aacute;lisis de los temas abordados. Tal vez esto sea m&aacute;s importante en temas como el fomento de la lectura, en el que necesariamente debe converger la participaci&oacute;n de profesionales de diferentes disciplinas.</font></p>
    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, en esta ocasi&oacute;n escuchamos la voz de profesionales del comportamiento como Oscar Garc&iacute;a Leal y Nora Edith Rangel Bernal en uno de los trabajos m&aacute;s densos y mejor documentados. Es grato escuchar de estos autores que el inter&eacute;s por el estudio de la lectura ha sido una constante en el desarrollo de la psicolog&iacute;a as&iacute; como conocer la imagen que tienen de la labor de los bibliotecarios. Rescato esta frase bastante halagadora:</font></p>
    <blockquote>    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una visi&oacute;n muy personal nos lleva a concebir a los bibliotecarios como aut&eacute;nticos educadores que tienen en sus manos la posibilidad de ampliar las experiencias de los lectores, experiencias que se incorporar&aacute;n a su historia de interacci&oacute;n y, en esta medida, determinar&aacute;n el modo en el que el lector se comporte ma&ntilde;ana en su vida diaria. (p. 162)</font></p></blockquote>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tenemos tambi&eacute;n la participaci&oacute;n de un poeta y novelista, Rodolfo Nar&oacute;, quien con un estilo literario que hace muy agradable su lectura describe tres momentos de su experiencia como usuario de las bibliotecas: cuando adolescente y tratando de cumplir con una tarea escolar sobre <i>La Celestina </i>conoci&oacute; y se enamor&oacute; de una bibliotecaria tapat&iacute;a a la que el identific&oacute; como su Melibea, a la que por cierto nunca le dirigi&oacute; la palabra y mucho menos le confes&oacute; su amor; en otro relato, nos platica de la aventura que corri&oacute; en la Biblioteca Nacional de Uruguay, en d&oacute;nde rastre&oacute; en los diarios locales los &uacute;ltimos d&iacute;as de Amado Nervo; por &uacute;ltimo, nos describe sus experiencias conociendo bibliotecas personales de personajes como Carlos Monsiv&aacute;is y Al&iacute; Chumacero.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es una delicia tambi&eacute;n leer trabajos tan profesionales como el de Karla Xiomara Luna Mariscal, joven investigadora del Centro de Estudios Ling&uuml;&iacute;sticos y Literarios de El Colegio de M&eacute;xico, quien en su trabajo describe las diferentes concepciones que en la Edad Media se ten&iacute;an sobre el prop&oacute;sito y funci&oacute;n de las bibliotecas, de los bibliotecarios e incluso de la lectura. Su presentaci&oacute;n est&aacute; ilustrada con una serie de hermosos cuadros de la &eacute;poca, a trav&eacute;s de cuyo an&aacute;lisis la autora obtiene muy interesantes conclusiones. Una reflexi&oacute;n que surge naturalmente en este caso es &iquest;cu&aacute;les de estas funciones que se contemplaban en la Edad Media siguen siendo v&aacute;lidas en las bibliotecas de la actualidad?</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, como parte de estas aportaciones de autores que no son bibliotecarios, los muchos amantes del cine tambi&eacute;n tienen en este libro la oportunidad de leer a Rub&eacute;n Olachea P&eacute;rez, de la Universidad Aut&oacute;noma de Baja California Sur, experto en temas de comunicaci&oacute;n, quien, con un estilo muy peculiar, comparte su amor por el cine y por los libros de cine. Con citas frecuentes a McLuhan y una serie de descripciones de la realidad que viven actualmente los j&oacute;venes mexicanos, el autor concluye que "El amor, el afecto genuino, tanto a los libros como al cine, es la fuerza m&aacute;s educativa que nutre nuestro territorio y que trasciende al tiempo y sus l&iacute;mites" (p. 155).</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un aspecto que llama la atenci&oacute;n (no porque lo dese&aacute;ramos) es que en el documento se percibe poco la presencia de las instancias de gobierno oficialmente responsables en M&eacute;xico de promover la lectura. Tal vez el caso m&aacute;s cercano es el que presentan Martina Flores y otros colegas, quienes comparten una gran diversidad de programas y estrategias desarrolladas en una d&eacute;cada por la Coordinaci&oacute;n del Programa Nacional de Lectura en el estado de Durango. Esta exposici&oacute;n provoc&oacute; muchas simpat&iacute;as en el momento de exponerse, en parte por el cari&ntilde;o y filantrop&iacute;a mostrados al realizar las diferentes actividades, en parte tambi&eacute;n porque muchas de ellas han estado dirigidas a grupos ind&iacute;genas de la regi&oacute;n. En este documento se menciona una propuesta que le agrega una mayor complejidad al tema y que ser&iacute;a motivo, creemos, para otro coloquio y para otro libro: la necesidad o conveniencia de ligar el tema de la lectura con el de la escritura.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El documento cierra con broche de oro en su apartado de art&iacute;culos con el texto de la excelente participaci&oacute;n de Adelaida Nieto Olarte, representante del Centro Internacional de Formaci&oacute;n La Monta&ntilde;a Azul, de Costa Rica, quien re&uacute;ne una buena cantidad de a&ntilde;os de experiencia en el fomento de la lectura y en el impulso de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en torno a este tema desde el Centro Regional para el Fomento del Libro en Am&eacute;rica Latina y el Caribe.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde el principio de su trabajo, Adelaida Nieto nos invita a que miremos nuevamente a las bibliotecas desde la intuici&oacute;n y desde el coraz&oacute;n. Su texto est&aacute; lleno de frases motivadoras que les invitamos muy especialmente a no perderse, como la que ya compartimos o como &eacute;sta otra: "La lectura es una llave para acceder a la vida y a la libertad interior. Hay que estar dispuestos a leer no s&oacute;lo cada palabra sino cada instante, escuch&aacute;ndolo con todo nuestro ser, permitiendo que nos transforme para liberarnos&hellip;" (p. 170). Otra de sus reflexiones versa sobre la amplitud del significado de la libertad y de c&oacute;mo la lectura puede colaborar a descubrirla y fortalecerla:</font></p>
    <blockquote>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una persona puede dedicar muchos a&ntilde;os de su vida a leer y ser analfabeta.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Analfabeta de la vida, porque s&oacute;lo conoce ideas de segunda mano, pre&#150;conceptos, prejuicios, no sabe escuchar ni ver, no sabe abrirse a lo desconocido, s&oacute;lo percibe en su lectura lo que quiere ratificar, no conoce el arte de leer, s&oacute;lo la t&eacute;cnica y por ello, pierde su libertad. (p. 171)</font></p></blockquote>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cerramos nuestros comentarios sobre su participaci&oacute;n con esta otra frase de su texto: "El arte de leer es ver m&aacute;s all&aacute; de las palabras, escuchar m&aacute;s all&aacute; de los contenidos" (p.174).</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es mucho m&aacute;s lo que puede obtenerse de este libro, as&iacute; que los invitamos a leerlo. Se suele en estos casos invitar a los lectores a que lo adquieran, pero el libro, junto con las memorias de otros coloquios pasados, se encuentra disponible en texto completo a trav&eacute;s de Internet, en el sitio web del coloquio. Esta generosa actitud de la Universidad de Guadalajara ha permitido integrar y brindar acceso a una importante colecci&oacute;n en desarrollo.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hemos visto tambi&eacute;n, con mucho agrado y agradecimiento, que se ha empezado a integrar una videoteca, igualmente compartida v&iacute;a web, con los materiales audiovisuales generados en el coloquio; consideramos que esto va a permitir una mayor cercan&iacute;a con los autores y con los contenidos de sus presentaciones.</font></p>
    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El an&aacute;lisis del tema del fomento de la lectura da para muchos trabajos y eventos m&aacute;s; prueba de ello es que hace poco se celebr&oacute; en el Instituto de Investigaciones Bibliotecol&oacute;gicas y de la Informaci&oacute;n de la UNAM el Seminario de investigaci&oacute;n "Leer en la universidad", en donde participaron varios de los autores del libro que estamos rese&ntilde;ando.</font></p>
     ]]></body>
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