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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4"><b>Comentario</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b><i>Para repensar el patrimonio diez a&ntilde;os despu&eacute;s</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este a&ntilde;o numerosos investigadores e instituciones de todo el pa&iacute;s preparan diversas actividades para conmemorar dos acontecimientos que marcaron profundamente la historia de M&eacute;xico: la Independencia de 1810 y la Revoluci&oacute;n de 1910. Por supuesto que en todo este af&aacute;n conmemorativo ser&aacute;n protagonistas las fuentes hist&oacute;ricas que se relacionan con tan cruciales eventos y que se custodian en la Biblioteca Nacional de M&eacute;xico (BNM) y el Archivo General de la Naci&oacute;n (AGN).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, no parece &eacute;ste un periodo evocador que propicie reflexiones m&aacute;s profundas sobre el estado actual y las problem&aacute;ticas que presentan ambas instituciones nacionales, ni tampoco para preocuparnos por el valor que tiene nuestro legado bibliogr&aacute;fico y documental y, por tanto, de c&oacute;mo se lo transmitimos a las nuevas generaciones. Ninguna de estas cuestiones es balad&iacute;, al contrario, de estos aspectos depende en gran medida que la BNM y el AGN obtengan el reconocimiento institucional que merecen, y que &eacute;ste pueda plasmarse en los espacios jur&iacute;dico, institucional y social. No olvidemos que ambas entidades son baluartes institucionales cuya funci&oacute;n principal ha sido salvaguardar los testimonios hist&oacute;ricos de gran importancia para la memoria colectiva de los mexicanos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una empresa de tal magnitud requiere instituciones con recursos suficientes que puedan garantizar la permanente tarea de identificaci&oacute;n y registro de esos objetos, y que todo ello redunde en la salvaguarda de sus colecciones y favorezca la transmisi&oacute;n de &eacute;stas entre las generaciones. Sin conocer con precisi&oacute;n las caracter&iacute;sticas de los objetos conservados no es posible realizar procesos de valoraci&oacute;n, y se imposibilita tambi&eacute;n la planificaci&oacute;n de cualquier pol&iacute;tica cultural espec&iacute;fica sobre los bienes patrimoniales. Por eso debemos reconocer que la principal problem&aacute;tica de estas instituciones la conforma el registro de los bienes custodiados; cuesti&oacute;n que puede resolverse si nos abocamos a garantizar que un registro (bibliogr&aacute;fico o documental) se corresponda de forma inequ&iacute;voca con un objeto resguardado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero esto significa que debemos comprender que todo registro no s&oacute;lo debe incluir la caracterizaci&oacute;n de los bienes de acuerdo con su naturaleza, sino tambi&eacute;n el reconocimiento de sus valores culturales y su estado de conservaci&oacute;n. Con esta informaci&oacute;n estaremos en posibilidad de iniciar programas de conservaci&oacute;n, valoraci&oacute;n y socializaci&oacute;n m&aacute;s acordes con la realidad de las colecciones. S&oacute;lo que un esfuerzo de esta naturaleza que no tome en cuenta las posibilidades reales de las instituciones (materiales y financieras) para emprender semejante tarea y obtener resultados concretos programables y medibles, es una falacia absoluta.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por eso es imprescindible reflexionar sobre el marco jur&iacute;dico que debe amparar la funci&oacute;n social que cumplen estas instituciones. Como es sabido, tanto para la BNM como para el AGN, ese marco no ha sido el m&aacute;s adecuado para garantizar el ejercicio de tal funci&oacute;n. La legislaci&oacute;n aqu&iacute; implicada ha sido durante mucho tiempo un tema &aacute;lgido, en especial por la dependencia institucional que actualmente tienen ambas instituciones.<sup><a href="#nota">1</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La dependencia institucional de la BNM siempre ha sido interpretada como un tipo de custodia, aunque no exista formalmente tal denominaci&oacute;n en ning&uacute;n texto normativo vigente, pero para algunos esta relaci&oacute;n entre dos instituciones nacionales, la UNAM y la biblioteca, no es la m&aacute;s adecuada porque no permite la evoluci&oacute;n del &oacute;rgano bibliotecario de acuerdo con el tipo y naturaleza institucional que le corresponden, como se observa en otros pa&iacute;ses; para otros, en cambio, esa relaci&oacute;n ha sido necesaria hist&oacute;ricamente y ha garantizado la permanencia de la BNM.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo que toca al AGN, en el 2006 se present&oacute; una propuesta para crear una Ley Federal de Archivos que fue aprobada en la C&aacute;mara de Diputados en marzo del presente a&ntilde;o, y que pronto dictaminar&aacute; el Senado de la Rep&uacute;blica. Sin duda esta propuesta debe aplaudirse porque pone la atenci&oacute;n en un asunto cultural de gran importancia pese a que los legisladores se hayan tardado tanto en considerarlo. Si bien &eacute;ste no es el espacio correcto para analizarla, s&iacute; podemos anotar algunas cuestiones que nos parecen importantes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ciertamente la propuesta legal es acertada en la gran mayor&iacute;a de sus planteamientos y se suma al esfuerzo realizado desde hace varios a&ntilde;os por numerosos gobiernos de la Federaci&oacute;n para regular sistemas estatales de archivos. Pero dicha norma podr&iacute;a haber incluido una mejor relaci&oacute;n con el sector cultural y su propia normativa, y tambi&eacute;n ser&iacute;a bueno que reconociera que su idea de patrimonio documental est&aacute; muy alejada de la postulada por la UNESCO, que rebasa el espacio de un archivo y de los objetos que ah&iacute; se contienen. Tal situaci&oacute;n nos aleja de un trabajo colectivo que nos ha honrado con varias nominaciones "Memoria del Mundo", como otras dos que reconocen la riqueza documental del AGN.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte esta propuesta debi&oacute; respetar la autoridad que debe tener la BNM para valorar los libros como bienes patrimoniales, y por tanto reconocer a la biblioteca como instituci&oacute;n nacional. En efecto, muchos de esos libros son insustituibles por su propia naturaleza, y la biblioteca conoce muy bien este tema porque custodia un gran conjunto del patrimonio libresco del pa&iacute;s. Sin este reconocimiento se dificulta la transici&oacute;n de la biblioteca hacia un &oacute;rgano normativo y rector de pol&iacute;ticas que afectan y determinan esencialmente el futuro de ese patrimonio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todav&iacute;a no podemos ni debemos celebrar euf&oacute;ricamente la iniciativa legal, porque cualquier ciudadano sensato y responsable sabe que un dictamen negativo (entre muchos otros factores) puede entorpecer su aprobaci&oacute;n definitiva y hacer que la propuesta se estanque en el tiempo y no consiga su publicaci&oacute;n en el Diario Oficial de la Federaci&oacute;n y con ello su plena vigencia. No est&aacute; de m&aacute;s recordar que dicha publicaci&oacute;n no es garant&iacute;a absoluta para que la situaci&oacute;n del archivo cambie en un pa&iacute;s con tan escasa cultura jur&iacute;dica. Esta condici&oacute;n no podr&aacute; cambiar mientras no exista un proyecto educativo nacional que contemple el cumplimiento de las leyes como un elemento sustancial de una democracia saludable, una que no puede sostenerse sin informaci&oacute;n clara y precisa, como la que corresponde al proyecto de una nueva sede para el AGN.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todos aquellos que han entrado en contacto con la valiosa informaci&oacute;n custodiada en el AGN, han visto deteriorarse el espacio institucional tanto para verg&uuml;enza de nacionales como de extranjeros al compararlo con otras instituciones de similar realce. Un nuevo edificio es una buena noticia, pero este tipo de proyectos que no tenga un conocimiento m&aacute;s amplio y social, como los tiempos actuales lo demandan, puede resultar un fiasco como tantos otros que ha vivido la sociedad mexicana.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todas estas iniciativas entre otras, deben conducirnos a reflexionar puntualmente si seguiremos orient&aacute;ndonos por ocurrencias culturales o bien por pol&iacute;ticas culturales que fortalezcan un futuro viable que garantice la salvaguarda de nuestros objetos patrimoniales. Si optamos por el dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas culturales sensatas y responsables, entonces tendremos que pensar en un concierto de instituciones que cuente con la participaci&oacute;n de la sociedad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Son tiempos dif&iacute;ciles, es cierto. Pero las conmemoraciones nacionales deben tener un momento de cordura para que, como sociedad, demandemos una correcta atenci&oacute;n a los asuntos de inter&eacute;s general como la justicia, la salud p&uacute;blica, la educaci&oacute;n y, por supuesto, la cultura. Es momento de pensar si debemos seguir apostando por una vida pol&iacute;tica que ha mostrado su incapacidad para resolver los problemas sociales o es el momento de revertir el proceso para poner nuestras instituciones de cultura en el lugar que merecen, ya que no debemos olvidar que el AGN y la BNM resguardan las huellas del ideario de aquellos que so&ntilde;aron con un pa&iacute;s diferente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Idalia Garc&iacute;a</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="nota"></a>Nota</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1 </sup>Como se sabe el archivo depende desde 1917 de la Secretar&iacute;a de Gobernaci&oacute;n y la biblioteca est&aacute; adscrita a la estructura de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico desde su fundaci&oacute;n en 1910, condici&oacute;n que no ha cambiado con la obtenci&oacute;n de la autonom&iacute;a universitaria en 1929 y que se mantiene vigente desde 1945.</font></p>      ]]></body>
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