<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0187-358X</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Investigación bibliotecológica]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Investig. bibl]]></abbrev-journal-title>
<issn>0187-358X</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas y de la Información]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0187-358X2007000200012</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Caminos a la lectura. Diversas propuestas para despertar y mantener la afición por la lectura en los niños]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[González y Ortiz]]></surname>
<given-names><![CDATA[Francisco Xavier]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<volume>21</volume>
<numero>43</numero>
<fpage>247</fpage>
<lpage>253</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0187-358X2007000200012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0187-358X2007000200012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0187-358X2007000200012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>SASTRIAS, MARTHA (comp.). <i>Caminos a la lectura. Diversas propuestas para despertar y mantener la afici&oacute;n por la lectura en los ni&ntilde;os.</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b><i>por Francisco Xavier Gonz&aacute;lez y Ortiz</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Editorial Pax, M&eacute;xico, 1997, 220 p.</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"El qu&eacute; y el c&oacute;mo para que los ni&ntilde;os lean" nos dicen en lo que podr&iacute;amos llamar el subt&iacute;tulo interno de este libro escrito atinadamente por diversos autores todos ellos(as) latinoamericanos y un espa&ntilde;ol. En esta pluralidad, lo m&aacute;s natural es entonces la diversidad de los enfoques y las diferencias en las opiniones y aun en las ideas que uno podr&iacute;a considerar centrales. As&iacute; suele ser el reino de las humanidades, donde casi siempre "cada cabeza es un mundo". &iquest;Cabe alguna duda de ello? Lo milagroso es que, a pesar de eso, muchas veces estemos de acuerdo, aunque siempre con algunas diferencias en cuanto a estos acuerdos, porque indefectiblemente y en distintas proporciones, empieza cada cabeza a introducir sus conjunciones y sus disyunciones. Aqu&iacute; van ambas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de estos autores resume quiz&aacute; aquello en lo que creo que todos o casi todos podr&iacute;amos estar de acuerdo respecto de la lectura (y tambi&eacute;n de la escritura) he aqu&iacute; algunos ejemplos: "Pensamos que todas las experiencias son &uacute;tiles" (p. 172), porque, digo yo, nos pueden ense&ntilde;ar algo, a veces incluso hasta con una sola frase o p&aacute;rrafo; "No pretendemos dictar recetas ni crear una metodolog&iacute;a &uacute;nica" (p. 101);</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...lo que busco, lo que me interesa, es que los ni&ntilde;os que llegan a mi clase aprendan mucho sobre la vida, sobre el afecto...(p. 127); o</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los ni&ntilde;os que se presentan por primera vez en un taller de literatura... se aprestan a copiar todo aquello que les se&ntilde;ale el instructor. Ser&aacute; porque los chicos llegan al taller dispuestos a practicar un modelo did&aacute;ctico semejante al que han desarrollado en la escuela. Un modelo en el que se incentiva la heteronom&iacute;a, la pasividad, la ciega obediencia, la no cr&iacute;tica... (p.129); etc&eacute;tera.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y aqu&iacute; empiezo quiz&aacute; a particularizar, pues lo m&aacute;s rico de este libro me parecen las experiencias que se narran en todos los intentos por acercar los ni&ntilde;os a la lectura... y despu&eacute;s tambi&eacute;n a la escritura; y esto sucede, sobre todo, me parece a m&iacute;, en los talleres y sus similares, donde m&aacute;s activamente y sobre todo, m&aacute;s cari&ntilde;osamente (un ingrediente fundamental que por desgracia no es tan com&uacute;n hallar en las aulas) y menos a&uacute;n en las aulas de nuestras escuelas. Porque al hacer esta lectura, tenemos que ir pensando, paralelamente, en todos y cada uno de estos intentos, en nuestras escuelas y en lo que sucede, o creemos que sucede en las aulas escolares con nuestros ni&ntilde;os(as), pues aunque s&iacute; se han realizado tales intentos, sobre todo en los &uacute;ltimos tiempos, no hay suficientes estudios acerca de lo que realmente sucede en estos lugares.</font></p>     <blockquote>    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Creemos que hasta el momento no se ha planteado la posibilidad de investigar sistem&aacute;ticamente en el aula los procesos internos de aprendizaje de la lectura ...M&aacute;s bien se ha hecho hincapi&eacute; en todos aquellos aspectos formales y del buen desempe&ntilde;o, como si esto fuera sin&oacute;nimo de la esperada calidad de la ense&ntilde;anza (p. 40), dice un grupo de autores conjuntos.</font></p></blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Recordemos que la escuela es el lugar de "trabajo" para nuestros ni&ntilde;os, nada menos que el lugar donde &eacute;stos se siguen formando y socializando en casi todos los aspectos, incluidos, por supuesto el emocional, el afectivo y el intelectual y ps&iacute;quico (que separo aqu&iacute; s&oacute;lo para efecto de ayudarme en el escrito), que resultan tan b&aacute;sicos para el resto de nuestra formaci&oacute;n (y aun de nuestras deformaciones, tan humanas), papel que le hemos delegado a nuestros profesores y profesoras, especie de "padres y madres sustitutos" que capacita y forma el Estado pero tambi&eacute;n la sociedad y todo lo dem&aacute;s, incluidas por supuesto tambi&eacute;n, sus propias familias, condiciones sociales, influencias varias y muchas, que configuran eso que podr&iacute;amos llamar nuestro l&iacute;quido social amni&oacute;tico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aqu&iacute;, en uno de esos pensamientos paralelos que aparecen con la lectura, surge, dentro de mi y sin que pueda evitarlo, una incomodidad, algo que a lo que m&aacute;s se parece es a una culpa: pienso en los excluidos de nuestro pa&iacute;s, sobre todo los ind&iacute;genas y varias de su culturales orales, no s&eacute; cu&aacute;ntas son, que no poseen m&aacute;s que eso, su cultura oral que autom&aacute;ticamente los deja fuera de todos estos loables intentos. Quedan m&aacute;s excluidas todav&iacute;a (porque ya est&aacute;n excluidas). Y se trata de culturas en toda la extensi&oacute;n de la palabra y que cuentan con todo el apoyo de la Antropolog&iacute;a para ser as&iacute; denominadas: culturas; es decir, otras maneras de ver y sentir el mundo. Es &eacute;ste un pensamiento que me duele y que me atrevo a pensar que, inconscientemente, les duele a muchos m&aacute;s, pero que, puede f&aacute;cilmente negarse o borrarse de la conciencia; quiz&aacute; algunos de quienes lean esto compartan este sentimiento m&iacute;o. Ya estos grupos hay que a&ntilde;adir el resto de los excluidos, los campesinos, los millones de pobres. Es significativo que diga esto un mexicano, uno de los pa&iacute;ses latinoamericanos con m&aacute;s sangre y cultura ind&iacute;genas todav&iacute;a presentes en nosotros, hasta en "nuestra manera de ser", ser&iacute;a dif&iacute;cil que dijera esto un argentino y quiz&aacute; menos extra&ntilde;o que lo dijera un brasile&ntilde;o (sobre todo si pensamos en el Amazonas) o un guatemalteco, o un boliviano...</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Muchos caminos como sucede siempre en la lectura, pero mientras transita uno a trav&eacute;s de ella en esta selecci&oacute;n de art&iacute;culos va apareciendo un rasgo com&uacute;n: todos ellos intentan dejar fuera el sistema oficial de educaci&oacute;n y su eficacia en cuanto a la lectura porque &eacute;sta ha demostrado ser p&eacute;sima (tanto la eficacia como la propia lectura). M&aacute;s bien, aunque con cierto disimulo, la mayor&iacute;a de los autores se muestran muy cr&iacute;ticos de los sistemas escolares, pero todos, ya sea de manera impl&iacute;cita y s&oacute;lo unos cuantos expl&iacute;citamente, dejan muy en claro que nuestros sistemas educativos no est&aacute;n teniendo ning&uacute;n &eacute;xito, o s&oacute;lo muy escaso por lo que se refiere a la lectura entre nuestra ni&ntilde;ez, y claro, tambi&eacute;n en la escritura, que es todav&iacute;a varios grados m&aacute;s dif&iacute;cil. Adem&aacute;s, como casi todos estos autores son latinoamericanos, tenemos que colegir que la educaci&oacute;n latinoamericana, por desgracia, comparte cuando menos algunos de estos rasgos negativos. Todos estos talleres y otros acercamientos buscan evitar el autoritarismo que reconocen como rasgo predominante en cada cultura oficial, as&iacute; como la pasividad, la rigidez, la competencia para ver qui&eacute;n es el mejor, el sometimiento o la obediencia autom&aacute;tica a las "reglas", y por supuesto, entrevar&iacute;as cosas m&aacute;s, la ansiedad y el temor. Hay mucho dogmatismo y poca cultura real, y a mi me parece que poca dedicaci&oacute;n a la metaf&iacute;sica, a lo invisible, a lo que est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de nuestras narices.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Contrariamente, m&aacute;s bien lo que intentan propiciar estos autores es la libertad tanto en la expresi&oacute;n de lo le&iacute;do y/o escrito, como en el movimiento del cuerpo (bailes, danzas, juegos, canciones) y buscan acercar a los peque&ntilde;os a lo creativo, el dibujo o la ilustraci&oacute;n, lo bello, lo interesante, lo fant&aacute;stico, la calidad y tambi&eacute;n pretenden desarrollar en ellos "la autonom&iacute;a, la reflexi&oacute;n, la curiosidad y la cr&iacute;tica." (p. 129). Ninguna de estas enumeraciones es exhaustiva, y me parece que cuando mencionan estos aspectos negativos, los autores no se dan cuenta de que de lo que indirecta y aunque sea sesgadamente est&aacute;n hablando, es tambi&eacute;n de nuestras sociedades, de nuestros "defectos" de maneras de ser nuestras que son muchas veces retr&oacute;gradas y que se reflejan en las escuelas y por lo que toca a la lectura. Aqu&iacute; estoy extrapolando, como se hace al leer, aunque eso, insisto, pueda ser doloroso, pero la &uacute;nica manera de luchar contra los problemas que nos afectan es enfrentar "la realidad" como &eacute;sta es y aunque tengamos que poner la noci&oacute;n de realidad entre comillas, y/o s&oacute;lo pensar en nuestra realidad nacional, o local.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aqu&iacute; arriba, como se hace en muchas partes del texto, se entremezclan tanto la lectura como la escritura, que aunque son conceptos siempre cercanos resultan muy diferentes y la lectura suele preceder en la mayor&iacute;a de los casos a la escritura, que es ciertamente m&aacute;s dif&iacute;cil. La escritura precisa un conocimiento ya del lenguaje y su manejo oral. Cosa que tienen ya casi todos los ni&ntilde;os, m&aacute;s generalmente un contacto ya tambi&eacute;n con el lenguaje escrito, aunque s&oacute;lo sea como escuchas u oyentes, pero luego hace falta que venga lo m&aacute;s importante, su necesidad de expresi&oacute;n, su querer o necesitar expresar algo. Es aqu&iacute; donde este libro se extiende m&aacute;s, en darles a los ni&ntilde;os la oportunidad (pero aqu&iacute; m&aacute;s bien est&aacute; abordado como algo extra escolar) de expresarse por escrito, y por eso aqu&iacute; las menciones son casi todas respecto de aulas que no son las escolares, sino, precisamente, los talleres, esos lugares especiales a los que por fortuna no alcanza la rigidez de las aulas oficiales: "Los ni&ntilde;os no son creativos en el aula; son creativos cuando juegan" dice alguien por ah&iacute;; se los alienta sin condenar lo que escriban y no se los corrige o se hace la correcci&oacute;n sin coartar las ideas y la libertad de decir.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es en este &aacute;mbito de confrontaci&oacute;n entre el aula escolar oficial y esos otros lugares que son representados aqu&iacute; por esas aulas de los talleres donde puede desplegarse la enorme creatividad infantil donde &#151;me parece&#151; las cosas se nos confunden y queremos forzar, en las escuelas "oficiales", este proceso para que el aprendiz pueda mostrar lo que sabe o lo que ha aprendido, y donde se busca que lo haga todo de una manera ordenada y coherente, y adem&aacute;s que sea clara o que se entienda para poder ser evaluado o calificado, y adem&aacute;s es algo que tiene que aprender r&aacute;pido y bien, y un largo y tortuoso etc&eacute;tera. <i>&#151;Y </i>la lectura? pues es siempre hecha a marchas forzadas y con muy pocos alicientes, como ya ni siquiera se esfuerza nadie en mostrar aqu&iacute;.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es en esto, parecen sin embargo decir todos los participantes en este libro, donde fallan las escuelas, o los sistemas escolares, o la sociedad, como educadores o educadoras. Una de estas maestras hace una cita (de Pierre Gamarra) que dice:</font></p>     <blockquote>    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La lectura comienza antes que el aprendizaje sistem&aacute;tico de la misma por muchas razones. No pueden leerse los libros si no se ha comenzado a leer el mundo circundante... (p 126).</font></p></blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aqu&iacute; introduzco una noci&oacute;n que ha empezado a surgir en mi por diversas lecturas, y es que me parece posible que nuestra cultura mexicana, sobre todo en las poblaciones menos favorecidas, se apoye mucho y sobre todo en la oralidad y en nuestra p&eacute;sima televisi&oacute;n y descuide as&iacute; la lectura y la escritura, lo que tambi&eacute;n podr&iacute;a explicar, en una m&iacute;nima parte, el porqu&eacute; de los desastrosos resultados que hemos obtenido en las mediciones internacionales sobre lectura.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro de estos maestros mencionaba (me parece que obviamente con base en lo que le sucedi&oacute; a &eacute;l en un aula escolar oficial) lo siguiente</font></p>     <blockquote>    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">S&iacute;, soy responsable de cada uno de esos ni&ntilde;os que pas&oacute; por mis manos y parti&oacute; de mi sin esa herramienta para la vida, que es el decir, el expresar, el entrar en contacto con el otro y participar en el mundo de manera aut&eacute;ntica y creativa.</font></p></blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este pobre maestro refleja, entre l&iacute;neas, la intenci&oacute;n de todos nuestros sistemas educativos, intenci&oacute;n en la mayor parte de los casos fallida, pero ciertamente se muestra cargado de culpas y responsabilidades que no s&oacute;lo le competen a &eacute;l (quien es s&oacute;lo un eslab&oacute;n de la cadena) sino a toda la sociedad; tambi&eacute;n tienen todo que ver aqu&iacute; las familias involucradas y por supuesto el Estado y muchas de sus instancias, y las pol&iacute;ticas de tal Estado (o la ausencia de &eacute;stas) aplicadas a trav&eacute;s, eso parece que s&iacute;, de lo que ha sido denominado (creo que por Althusser) como "uno de los aparatos ideol&oacute;gicos de Estado", es decir la escuela.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, el problema de la educaci&oacute;n es, como casi todos, colectivo, de cada colectividad, y aunque aqu&iacute; son muchas, casi toda Latinoam&eacute;rica, son tambi&eacute;n muchas las cosas que se comparten, y estas cosas son m&aacute;s bien problemas. Ciertamente es dif&iacute;cil localizar con alguna precisi&oacute;n qui&eacute;nes son los m&aacute;s directamente responsables de la educaci&oacute;n. Se dir&iacute;a, quiz&aacute; demasiado r&aacute;pidamente, que los mayormente responsables son quienes planean los sistemas educativos; es decir, los encargados de planear tales sistemas, pero &iquest;qui&eacute;nes son esos personajes misteriosos? &#151;d&oacute;nde est&aacute;n? Obviamente los responsables de todo este l&iacute;o no son los Secretarios de Educaci&oacute;n ni tampoco todos los intelectuales que se mueven alrededor de todo lo que tiene que ver con la educaci&oacute;n por lo que toca a la lectura y quiz&aacute; la escritura. M&aacute;s bien, como tambi&eacute;n se ha dicho (Marx me parece, pero podr&iacute;a ser de nuevo Althusser, sin que esto tenga ninguna importancia por tratarse de un conocimiento ya com&uacute;n, ya socializado) "la ideolog&iacute;a", que es aqu&iacute; lo involucrado, "es invisible" y por eso no se ve, no se sabe bien qui&eacute;n la crea o la mueve.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pregunta se me ha hecho demasiado grande y no puedo responderla, pero me parece importante plantearla de todos modos. En principio, creo yo, la responsabilidad y las culpas, en el caso de que las hubiera ser&iacute;an, de alguna y muchas maneras, de todos, de nuestra sociedad. Yo, sinceramente, creo que no deber&iacute;amos buscar culpables y quiz&aacute; ni siquiera a los directamente responsables porque creo que no los hay, m&aacute;s bien lo que tendr&iacute;amos que pensar, y r&aacute;pido, ser&iacute;an las soluciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y aqu&iacute; volvemos con el libro rese&ntilde;ado, &eacute;ste es una fracci&oacute;n, o hasta un grano de arena si se quiere, de lo que puede y tendr&iacute;a que constituirse en parte de las respuestas, que tienen que ser m&uacute;ltiples, como lo es tambi&eacute;n este libro, y dispares, como tambi&eacute;n son las diversas expresiones incluidas en esta obra. Pienso que no hay ninguna precisi&oacute;n respecto de lo que necesitamos hacer para que cuando menos nuestros peque&ntilde;os lean m&aacute;s, creo que escribir es otro cantar y que empezar&iacute;a a remediarse, aunque fuera s&oacute;lo a nivel de grano de arena, en la medida en que nuestros ni&ntilde;os leyeran m&aacute;s, mucho m&aacute;s y mejor. Este libro no es ninguna obra maestra, pero no s&oacute;lo necesitamos obras maestras para salir de la barranca en la que nos encontramos en cuanto a la lectura (y muchas otras cosas m&aacute;s). Necesitamos aprovechar todos estos intentos de ayuda, todas las ayudas que podamos acopiar, sobre todo las provenientes de la investigaci&oacute;n, para intentar aumentar el nivel de lectura de nuestra poblaci&oacute;n infantil.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tambi&eacute;n, en la medida en la que podamos precisar y enfocar finamente el problema, tendremos o tendr&iacute;amos parte de la respuesta. Entre otras cosas, si nuestros peque&ntilde;os tuvieran resueltas sus necesidades b&aacute;sicas, podr&iacute;an ponerle m&aacute;s atenci&oacute;n a sus necesidades de lectura, esto tambi&eacute;n es algo que no debemos olvidar.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Termino con una &uacute;ltima cr&iacute;tica que no puedo evitar porque resalta de nuevo algo desagradable: el hecho de que este libro, y muchos otros que he le&iacute;do sobre este tema (por supuesto con tambi&eacute;n muchas excepciones) parezca enfocarse principalmente en un s&oacute;lo estrato de nuestra poblaci&oacute;n, que ser&iacute;a nada menos que el de muchos modos el m&aacute;s favorecido, y tomara poco en cuenta nuestras mayor&iacute;as, &eacute;sas que son precisamente las excluidas de modo casi natural por el estado de cosas. Justamente de aquellos que menos gozan de este enorme beneficio y herramienta cultural que es la lectura (y la escritura) y quienes se encuentran atrapados en la desigualdad y la pobreza. Quienes m&aacute;s que nadie tienen una verdadera necesidad imperiosa de la lectura son estas mayor&iacute;as que son f&aacute;cilmente m&aacute;s atra&iacute;das por otros medios, sobre todo la televisi&oacute;n. Y todos conocemos lo que es la televisi&oacute;n en nuestro pa&iacute;s, y quiz&aacute;, como nos muestra este libro respecto del autoritarismo, muy probablemente sea tambi&eacute;n as&iacute; la televisi&oacute;n en esos pa&iacute;ses hermanos de Am&eacute;rica Latina.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tampoco hay en todo el libro ninguna menci&oacute;n a las dificultades que enfrentan nuestras poblaciones ind&iacute;genas en relaci&oacute;n con la lectura, problema que presenta muchas aristas y que tambi&eacute;n necesita m&aacute;s investigaci&oacute;n. Quisiera mencionar a este prop&oacute;sito el loable trabajo que ha hecho el ling&uuml;ista (lexic&oacute;grafo) Luis Fernando Lara a prop&oacute;sito de las culturas orales, a las cuales, cuando menos a una, las ha ense&ntilde;ado a confeccionar ellos mismos sus propios diccionarios, con lo que se integran, o empiezan a hacerlo, a la cultura escrita, que tiene respecto de la cultura oral muchas e importantes diferencias, entre las principales, su arraigo a una historia y a materiales orales que s&oacute;lo son as&iacute; transmitidos, lo cual los limita mucho en cuanto al n&uacute;mero de palabras que conocen, por ejemplo. Por &uacute;ltimo, tampoco se diferencia entre las escuelas particulares o privadas y las oficiales, ni se hace ninguna menci&oacute;n en absoluto de esta bi&#150;partici&oacute;n que se vuelve cada vez m&aacute;s notoria entre nosotros. Tambi&eacute;n en alg&uacute;n momento, me parece, habr&iacute;a que establecer esta diferencia y sus razones y todo lo dem&aacute;s... a trav&eacute;s, naturalmente de la investigaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los marginados encuentran cada vez m&aacute;s y m&aacute;s brechas de todo tipo: digital, de alfabetizaci&oacute;n y econ&oacute;micas y sociales y etc&eacute;tera, como ya hemos dicho. Y estas brechas parecen estar increment&aacute;ndose en lugar de disminuirse, y en esa medida representan un enorme y dif&iacute;cil problema que debemos enfrentar, un problema m&uacute;ltiple que m&aacute;s vale empezar a resolver con todas las capacidades que seamos capaces de desplegar.</font></p>      ]]></body>
</article>
