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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Entre la voz y el silencio. La lectura en tiempo de Cervantes]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>MARGIT FRENK, <i>Entre la voz y el silencio. La lectura en tiempo de Cervantes</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>por Francisco Xavier Gonz&aacute;lez y Ortiz</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico: FCE, 2005</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entro en el tema abruptamente como subi&eacute;ndome a un tren en marcha aceptando los peligros que esto puede generar. Lo que sigue fue despertado en mi por el t&iacute;tulo de este libro y la lectura de la primera parte, que me hicieron dar m&aacute;s de una voltereta y trajeron a colaci&oacute;n varios vac&iacute;os (m&iacute;os, por supuesto) y un consecuente regreso a volver a leer otra vez las primeras p&aacute;ginas, lo que no hizo sino ampliar m&aacute;s estos vac&iacute;os que intentar&eacute; mencionar. Lo primero que se me ocurre decir es que llegamos al Siglo de Oro tras atravesar trabajosamente la Edad Media (las <i>Dark Ages</i>), y pasando tambi&eacute;n, en realidad casi simult&aacute;neamente, por otras &eacute;pocas, sobre todo el Renacimiento,</font></p>     <blockquote>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">una doctrina ... o manera de vivir centrada en los intereses o valores humanos: como una filosof&iacute;a que rechaza el supernaturalismo, que considera al hombre como un objeto natural y que sostiene el reconocimiento de la dignidad esencial y el valor del ser humano y su capacidad para alcanzar la autorealizaci&oacute;n a trav&eacute;s del uso de la raz&oacute;n y el m&eacute;todo cient&iacute;fico,</font></p></blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">cito la definici&oacute;n del <i>Webster's Third New International Dictionary </i>porque es la que m&aacute;s me ayuda a sostener algunos de los puntos de vista que mencionar&eacute; m&aacute;s adelante. Lo que intento sugerir es que esas &eacute;pocas (Edad Media y Renacimiento, sobre todo) pr&aacute;cticamente se entremezclaron en los tiempos seg&uacute;n los pa&iacute;ses involucrados; unos llegaban antes y otros despu&eacute;s a un cierto desarrollo que iba propiciando el desarrollo del humanismo&#150;renacentismo, que para efectos propios son lo mismo. Y sin embargo todo estaba matizado &#151;&iquest;c&oacute;mo pod&iacute;a ser de otro modo?&#151; por el desarrollo que iba logrando cada pueblo, y por el genio de &eacute;ste e incluso por sus demonios.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vayamos un poco m&aacute;s atr&aacute;s y recordemos que en siglo XIV, alrededor del 1300, pocas comunidades en Europa reun&iacute;an a m&aacute;s de 10 000 personas, y que s&oacute;lo 200 o 300 a&ntilde;os despu&eacute;s, a mediados del siglo XV, se volvieron habituales algunos pueblos de 50 000, en tanto que aun las ciudades m&aacute;s grandes, como Londres, contaban con m&aacute;s de 150 000 ciudadanos. Surg&iacute;an apenas las primeras abad&iacute;as y las escuelas catedralicias (Cathedral Schools) que luego se convertir&iacute;an en universidades.<sup><a href="#notas">1</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo en la &eacute;poca que nos compete, nos recuerda la doctora Margit Frenk</font></p>     <blockquote>    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...todo eso que hoy llamamos literatura y que leemos a solas y en silencio &#91;...&#93; sol&iacute;a entrar por el o&iacute;do y constituir un entretenimiento colectivo (p.73)</font></p></blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">ya que se trataba de recitaciones, cantos incluso espont&aacute;neos o preparados, improvisaci&oacute;n y cuentos, refranes, romanzas, rimas infantiles, rezos, etc&eacute;tera, todo ello recitado en buena parte de memoria (y &eacute;sta suele ser infiel y reproducir a veces a sus propios aires, se nos recuerda). Y de todo esto nos da muchos ejemplos y muestras en este texto do&ntilde;a Margit Frenk, que luego comenta y adereza con comentarios eruditos, aunque no se lo proponga as&iacute;.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero vayamos por partes y ampliemos la imagen para poder apreciar mejor lo que nos cuenta <i>Entre la voz y el silencio. </i>Despu&eacute;s de la voz, de la comunicaci&oacute;n a trav&eacute;s de la voz, el lento desarrollo de un lenguaje y, mucho despu&eacute;s, la posibilidad de escribirlo, la cual tambi&eacute;n tuvo que esperar muchos m&aacute;s a&ntilde;os (el lento y dif&iacute;cil ir madurando de los pueblos y de sus lenguas propias, durante mucho tiempo no "aceptables" y autodespreciadas , el lento crecer de la humanidad) antes de llegar al lenguaje alfabetizado y todo lo que &eacute;ste permit&iacute;a, pues s&oacute;lo con &eacute;l se daban las condiciones para que las mayor&iacute;as pudieran aprender. En efecto, s&oacute;lo a partir de ese lenguaje alfabetizado, todo mundo, <i>en principio</i>, pod&iacute;a aprender a leer: pues se trataba de dominar un poco m&aacute;s de una veintena de caracteres (letras, fonemas) en casi cualquier lengua y eso bastaba para apropiarse, quiz&aacute; ser&iacute;a mejor decir, apoderarse, del lenguaje que, en principio, estaba ya al alcance de todos los ciudadanos. Sabemos que no es exactamente as&iacute;, pero pasemos por alto esta obviedad, dejemos as&iacute; las cosas y contextualicemos un poco m&aacute;s.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta antes de llegar a ese momento, la humanidad hab&iacute;a desarrollado cuatro m&eacute;todos de comunicaci&oacute;n escrita: a) los pictogramas (o pictograf&iacute;as) que eran pinturas del objeto (como los dibujos y pinturas rupestres); b) los ideogramas o ideograf&iacute;as, signos basados en im&aacute;genes, pero que tambi&eacute;n significaban palabras y pod&iacute;an implicar mayor sofisticaci&oacute;n (como el chino); c) las fonograf&iacute;as o signos sil&aacute;bicos (de los que hab&iacute;a que conocer un gran n&uacute;mero para poder comunicarse, como el sumerio, cuyo manejo, se ha calculado, requer&iacute;a el aprendizaje de entre 500 y 800 signos sil&aacute;bicos); y d) el alfabeto, el lenguaje alfab&eacute;tico, que implic&oacute; grandes ventajas sobre los anteriores. Este lenguaje alfab&eacute;tico fue primeramente desarrollado por los semitas aproximadamente entre los a&ntilde;os 1700 a 1500 A.C.<sup><a href="#notas">2</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La caracter&iacute;stica principal del lenguaje alfab&eacute;tico es que permite expresar un solo sonido (es decir, un fonema) del lenguaje, y este importante rasgo lo hace disponible para todos los lenguajes hablados. As&iacute;, a partir de entonces, cualquier persona que se aplicara, pod&iacute;a aprender a leer y escribir. Con la divulgaci&oacute;n del alfabeto, se "visualizan" los sonidos y los caracteres alfab&eacute;ticos registran cada sonido, y no las ideas, como se hac&iacute;a antes.<sup><a href="#notas">3</a></sup> Antes del alfabeto no exist&iacute;an las unidades m&iacute;nimas que hoy denominamos fonemas, el salto que eso nos permiti&oacute; dar fue inmenso.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero el t&iacute;tulo de la doctora Frenk hace referencia a esa "voz de los tiempos de Cervantes" que resonaba en la Espa&ntilde;a del Siglo de Oro por todos lados: en las calles y en las plazas, en los jardines y en los mercados, y tambi&eacute;n en los foros p&uacute;blicos y privados. Era una voz que se apoyaba mucho en textos, pero no s&oacute;lo en ellos, porque tambi&eacute;n se dec&iacute;an, se voceaban cosas de memoria, o se inventaban o simplemente se repet&iacute;an. Era una voz que circulaba profusamente por los pueblos y ciudades de Espa&ntilde;a, voz que iba y ven&iacute;a de un lado a otro, y, sobre todo, <i>de unos a otros</i>. La gente, las personas, se hablaban entre s&iacute; sin grandes ascos, quiz&aacute; s&iacute; algunos "burgueses", buscaran "mantener las distancias" con ciertos desprecios e intentos de no confundirse con el vulgo y ni siquiera con una incipiente clase media. Pero la atm&oacute;sfera que se advierte en los muchos ejemplos que nos proporciona la doctora Frenk revela, en casi todos los casos, una gran <i>comunicaci&oacute;n</i>, un ambiente de gran optimismo y compartido por muchos, un aire "como de fiesta", sin esos odios sociales que en estas &eacute;pocas nuestras son tan evidentes. Los engranajes de esa sociedad estaban aceitados y daban lugar a un funcionamiento general que permit&iacute;a la uni&oacute;n de fuerzas para buscar ciertas metas comunes... el avance cultural y social general. Una &eacute;poca ciertamente dorada, eso que luego llamar&iacute;amos el Siglo de Oro y que permiti&oacute; la creaci&oacute;n de nuestras obras escritas m&aacute;s excelsas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un conjunto de opiniones y sentimientos nada f&aacute;cil de obtenerse y que requiri&oacute; de una alquimia muy poderosa y ciertamente m&aacute;gica en extremo. De no estar las cosas funcionando m&aacute;s o menos bien, quiz&aacute; no hubi&eacute;ramos tenido ni grandes atm&oacute;sferas ni buenos ambientes que permitieran el desarrollo en lo social, en lo cient&iacute;fico, en lo econ&oacute;mico y, en general, en todos los &aacute;mbitos. Ni tampoco hubieran existido esos grandes representantes del g&eacute;nero humano, ni esas inmensas obras (entre ellas, por supuesto el <i>Don Quijote</i>). Se siente, pues por doquiera un ambiente de optimismo, hay una enorme cantidad de creatividad y fuerza desparramadas por todos lados, entre todos o casi todos los integrantes de esa sociedad, eso es algo que destilan los ejemplos de Frenk en casi todo momento y quiz&aacute; sin que ella se lo ha ya propuesto. Hasta el vulgo, la plebe, habitualmente ignorada, menospreciada, vilipendiada, impotente, etc&eacute;tera, tiene aqu&iacute; fuerza y presencia, capacidad e incluso la inteligencia, que casi siempre se le niega (ideol&oacute;gicamente, claro) para estar presente en la escena. Todos estos elementos mencionados puestos juntos, esa atm&oacute;sfera general, es lo que en buena parte explican, me parece, algo de aquello que dio lugar al Siglo de Oro y a la aparici&oacute;n de las obras m&aacute;s resplandecientes de nuestra lengua.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Digamos r&aacute;pidamente que durante los siglos X u XI (as&iacute; se gasta la historia ciertas imprecisiones) el feudalismo lleg&oacute; a su culminaci&oacute;n y empez&oacute; a ser gradualmente reemplazado por fuertes monarqu&iacute;as nacionalistas que, a su vez, le dieron realce a los centros urbanos, el, comercio, los negocios, etc&eacute;tera. Y que la "Muerte negra", que empez&oacute; en el XIV, increment&oacute; el valor de la fuerza del trabajo, de la mano de obra, lo que en cierta medida le ofreci&oacute; m&aacute;s independencia a los campesinos, al mismo tiempo que los sistemas locales dieron lugar a gobiernos m&aacute;s centralizados y aparecieron las primeras indicaciones de una limitada democracia.<sup><a href="#notas">4</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ya en sus primeras p&aacute;ginas nos menciona la doctora Frenk un <i>periodo de transici&oacute;n</i>, nuestro Siglo de Oro era un periodo de transici&oacute;n, desde ah&iacute; esta lectura que yo he venido haciendo del libro ya mencionado de Katz, hizo implosi&oacute;n, o explosi&oacute;n. Sucedi&oacute; que para tener una mejor comprensi&oacute;n de ese periodo de transici&oacute;n, me era preciso llenar algunos de esos vac&iacute;os (hist&oacute;ricos) propios que he venido mencionando, y se me ocurri&oacute; que podr&iacute;a ser adecuado tambi&eacute;n para esta rese&ntilde;a y para ayudar a algunos de los posibles lectores del texto de la doctora Frenk a estar mejor situados (yo lo estoy ahora con absoluta seguridad) para entender mejor esa &eacute;poca. Pero adem&aacute;s sucede que estoy convencido de que esas grandes obras como las de nuestro Siglo de Oro, no pueden sino ser, generalmente, producto de grandes momentos y movimientos sociales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Demos un paso atr&aacute;s para luego intentar dar dos m&aacute;s para adelante. El Siglo de Oro se desarroll&oacute;, principal y m&aacute;s claramente, durante la &uacute;ltima parte del siglo XVI y la primera del XVII. Esto es, despu&eacute;s de la Edad Media. Entremezclo tres definiciones de diferentes diccionarios sobre esta Edad Media:</font></p>     <blockquote>    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Tiempo transcurrido desde el siglo V de la era vulgar hasta fines del siglo XV;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. El periodo comprendido entre la Antig&uuml;edad y los Tiempos modernos, y tradicionalmente limitado por la ca&iacute;da del Imperio romano de Occidente (476) y la ca&iacute;da de Constantinopla (1453); y</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. El periodo de historia europea que va del 500 a, aproximadamente, el 1500 de nuestra era.</font></p></blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta aqu&iacute; todo va bien y las &eacute;pocas coinciden con un poco m&aacute;s o un poco menos, no relevantes; sin embargo el problema empieza cuando reintroducimos esa otra &eacute;poca que he tra&iacute;do a cuento una y otra vez, el Renacimiento (humanismo), que seg&uacute;n uno de los diccionarios mencionados, <i>Le Petit Robert</i>, es el "periodo hist&oacute;rico que va de los siglos XIV o XV, hasta finales del XVI", porque, en efecto, se interpone y se entremezcla entre y con la era medieval y nuestro Siglo de Oro. Esta simultaneidad es algo que en mi opini&oacute;n suele ser poco mencionado y menos a&uacute;n tomado en cuenta suficientemente; como que siempre se le diera la vuelta, quiz&aacute; para evitar conflictos con algunas ideas religiosas, para ampliar la idea incluyo otra acepci&oacute;n de las definiciones sobre humanismo, del diccionario ingl&eacute;s tambi&eacute;n ya mencionado:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">el aprendizaje o impulso cultural caracterizado por un reavivamiento de las letras cl&aacute;sicas &#91;griego y lat&iacute;n&#93;, un esp&iacute;ritu individualista y cr&iacute;tico, y <i>un cambio de &eacute;nfasis de lo religioso hacia los intereses seculares, </i>que floreci&oacute; durante el Renacimiento. (El subrayado es m&iacute;o).</font></p></blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas ideas que he interpuesto a varios niveles es lo que yo deb&iacute; llenar para entender mejor, cosa que pude hacer porque sucedi&oacute; que estaba leyendo el estupendo libro de Bill Katz que ya mencion&eacute; y que me ayud&oacute; enormemente en esta tarea. Reitero que no se trata de un vac&iacute;o del texto de la doctora Frenk, que no ten&iacute;a por qu&eacute; intentar otra cosa adicional a lo que ya estaba haciendo, que era escribir su excelente texto. Es un vac&iacute;o de mi cultura (y supongo que tambi&eacute;n podr&iacute;a ser de muchos otros) y por eso he intentado irlo llenando, en alguna medida, para as&iacute; poder apreciar mejor nuestro Siglo de Oro.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El diccionario franc&eacute;s ya citado define al Renacimiento como:</font></p>     <blockquote>    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El impulso intelectual provocado a partir del siglo XV en Italia, y despu&eacute;s en toda Europa, por el retorno a las ideas, y el arte antiguos greco&#150;latinos,</font></p></blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">y a&ntilde;ade:</font></p>     <blockquote>    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Periodo hist&oacute;rico que va del XIV o del XV, hasta finales del siglo XVI. El Renacimiento corresponde a los principios de los Tiempos modernos. Humanismo del Renacimiento.</font></p></blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mientras que el diccionario ingl&eacute;s tambi&eacute;n ya mencionado dice, en su primera acepci&oacute;n:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La entusiasta y vigorosa actividad realizada en lo literario, lo art&iacute;stico y lo cultural, y distinguida por un reavivamiento del inter&eacute;s en el pasado, por una creciente indagaci&oacute;n y por una imaginativa respuesta para ampliar el horizonte general...</font></p></blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y en una tercera acepci&oacute;n del mismo diccionario y concepto, el Renacimiento tambi&eacute;n es:</font></p>     <blockquote>    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">...una renovaci&oacute;n de la vida o de un inter&eacute;s en alg&uacute;n aspecto de ella: volver a nacer...</font></p></blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El problema con estas definiciones es que ponen muy poco &eacute;nfasis en el papel que vino a desempe&ntilde;ar el Renacimiento en el desarrollo del humanismo, que, entre otras cosas permiti&oacute; nuestro Siglo de Oro. Queda el Renacimiento como un periodo que aunque no se menciona en absoluto, est&aacute;, sin embargo, presente aunque de una manera difuminada y no obstante eso, visible. Entremezclar&eacute; entonces de nuevo los tiempos y para ello har&eacute; ahora una cita textual del libro de Katz:</font></p>     <blockquote>    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En realidad la comunidad mon&aacute;stica continu&oacute; como una fuerza educativa hasta bien entrado el siglo XIX, pero fue particularmente impresionante durante la primera parte de la Edad Media (en ingl&eacute;s se conocen tambi&eacute;n como las <i>Dark Ages</i>, lo que ser&iacute;a tambi&eacute;n la Edad del oscurantismo). Estudiar era unirse a la clerec&iacute;a, aunque algunos 'graduados' tomaban muy poco en serio sus votos. Muchos fueron a unirse con las burocracias b&aacute;sicas de las cortes del sistema feudal, o se lanzaron a los caminos como poetas y vagabundos.<sup><a href="#notas">5</a></sup></font></p></blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Veamos este asunto del Oscurantismo, esto de las <i>Dark Ages </i>y digamos, desde ya, que s&oacute;lo podremos plantear muchas de estas cosas de una manera muy somera. Esa idea de oscurantismo acarrea ciertamente un tinte que muestra m&aacute;s o menos claramente su car&aacute;cter, ah&iacute; s&iacute; un tanto avieso: contraponer esas "edades oscuras" precisamente con el renacimiento, donde el medioevo ser&iacute;a una etapa durante la cual la humanidad pas&oacute; por momentos dif&iacute;ciles en muchos sentidos. Introduzco aqu&iacute; algunas ideas del extraordinario libro de Illich que ya cit&eacute; m&aacute;s arriba y que &eacute;l consideraba como el mejor que escribi&oacute;. Illich nos cuenta que los dialectos que los novicios de la Edad Media hablaban en sus casas casi nunca se escrib&iacute;an y ni siquiera se conceb&iacute;an en ese entonces como lenguas maternas, y que no hab&iacute;a una manera de analizar la lengua vern&aacute;cula en s&iacute;labas o palabras, pues las</font></p>     <blockquote>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93;historias narradas en lenguas romances o germ&aacute;nicas todav&iacute;a segu&iacute;an las reglas de las sociedades orales, manando como el agua &#91;...&#93; (p. 235).</font></p></blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los intereses principales de Illich era la formaci&oacute;n hist&oacute;rica de la noci&oacute;n de texto; es decir, c&oacute;mo &eacute;ste deja de ser una suerte de partitura para convertirse en un texto. Recordemos tambi&eacute;n que durante la Edad Media la poblaci&oacute;n en general empieza apenas a darse cuenta de que el lat&iacute;n no era una lengua sagrada y la &uacute;nica que pod&iacute;a escribirse, sino que paulatinamente van haci&eacute;ndose conscientes de que las propias lenguas que ellos hablan son susceptibles de ser escritas, porque tambi&eacute;n son un idioma, y que existen otros, y que todos ellos se pueden escribir (y leer). Tales lenguas fueron creciendo y desarroll&aacute;ndose bajo el impulso, sobre todo de ese humanismo renacentista, esa "cultura literaria" y ese "esp&iacute;ritu cr&iacute;tico e individualista" y ese "cambio de &eacute;nfasis de lo religioso hacia lo secular". Hay que recordar que el centro de todo hab&iacute;a empezado a dejar de ser Dios y que eso representaba una enorme cantidad de cosas. El Ser humano, aunque de muchos modos se encontraba quiz&aacute; desprotegido y desamparado, estaba sin embargo, a la vez y por otro lado, estudi&aacute;ndolo todo, y entendiendo poco a poco la propia naturaleza de su ser (sin Dios o cuando menos con menos Dios o con ideas diferentes sobre la Divinidad, que sin duda han seguido existiendo, pero de muchas otras maneras). Los seres humanos estaban viendo las cosas (como especie) de manera distinta, y el &eacute;nfasis estaba en su mundo cotidiano, pero de otra forma. Y las ciencias, pese a ser incipientes y estar apenas en su comienzo, se hab&iacute;an liberado (no olvidemos esto porque es un elemento que no suele subrayarse m&aacute;s que muy de vez en cuando), y los seres humanos, con base en esos saberes incipientes que les allegaban las ciencias, eran libres para decir y hacer, lo cual no hab&iacute;a sido posible durante esos siglos medievales donde el centro de los intereses era, casi exclusivamente, la religi&oacute;n y todo lo que esto representaba, que era much&iacute;simo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo todo empezaba a poder ya ser escudri&ntilde;ado como nunca antes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ese gran impulso del humanismo renacentista en las ciencias y las artes y la cultura, es, lo que se manifiesta entonces ya de manera absolutamente clara en pleno Siglo de oro, y &eacute;ste no es concebible sin aqu&eacute;l; es decir, sin todo esa lenta progresi&oacute;n del ser humano como especie que todo lo cambi&oacute;, que lo liber&oacute; de un peso enorme y puso en sus manos algo casi totalmente desconocido a nivel social: su libertad. Ya nada ser&iacute;a igual, lo inmediato y lo lejano; lo interno y lo externo; lo relacionado consigo mismo y lo relacionado con los dem&aacute;s y un largu&iacute;simo etc&eacute;tera. Y esto es lo que nos muestran la literatura, el teatro, los cuentos, las canciones, los refranes, los conjuros, los rezos... predominantemente cultura oral, como nos lo recuerda y muestra una y otra vez la doctora Frenk, y tambi&eacute;n nos indica que era todo el pueblo el que se manifestaba, su progreso hab&iacute;a tomado lugar pasando por todo lo mencionado arriba, y hab&iacute;a alcanzado las calles y a las personas; ten&iacute;a ahora ya un mucho mayor conocimiento del mundo y de la vida. Hab&iacute;an cambiado las cosas, los objetos, y nuestras nociones sobre ellos y, sobre todo, nuestras ideas sobre nosotros mismos, nuestra manera de pensar, nuestras intuiciones y conceptos; nuestras impresiones y sentimientos y hasta nuestros prejuicios y man&iacute;as, nuestra imaginaci&oacute;n y nuestras reflexiones se hab&iacute;an modificado... gracias a que la gente se hab&iacute;a apropiado de muchas cosas que le pertenec&iacute;an pero que no hab&iacute;a conquistado; y otras simplemente no las hab&iacute;a descubierto; no sab&iacute;a que estaban ah&iacute;. Y el lenguaje es una de estas grandes conquistas, y &eacute;ste se hab&iacute;a convertido en "nosotros mismos", y el impulso hab&iacute;a llegado hasta abajo, y "el abajo" en todas sus formas metaf&oacute;ricas y aleg&oacute;ricas, hab&iacute;a respondido favorablemente. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;De qu&eacute; otro modo si no, podr&iacute;an haber llegado los hombres y mujeres de nuestro Siglo de Oro a poder encontrarse y reflejarse a s&iacute; mismos y a su mundo en el lenguaje de esa manera tan completa en todos los sentidos: personal, subjetiva, social, cultural, emocional, pol&iacute;tica, filos&oacute;fica? Aqu&iacute; es donde entra de lleno el libro de do&ntilde;a Margit Frenk, el imperio de la voz, que era incuestionable en la Edad Media, segu&iacute;a teniendo m&aacute;s que s&oacute;lo un pie en el Siglo de Oro, la oralidad mostr&oacute; su arraigo y su enorme fuerza y atractivo; sobre todo, nos dice Frenk, para lo relacionado con el cuerpo, con la poes&iacute;a, con lo material y con lo m&aacute;s "f&iacute;sico", y menos puramente abstracto y representacional, que tambi&eacute;n; sin embargo, estaba en juego y el pueblo entend&iacute;a; entend&iacute;a mucho de lo que estaba en juego y se nutr&iacute;a de ello, aunque s&oacute;lo Dios sepa cu&aacute;nto realmente entend&iacute;a. Que el vulgo mostrara un entendimiento sorprend&iacute;a a muchos, sobre todo a aquellos que pensaban (&iquest;y piensan?) que el vulgo es tal porque es torpe, ignorante y flojo "por naturaleza" y por eso no le interesa nada. Contrariamente, yo sostendr&iacute;a que, precisamente el Siglo de Oro fue tal porque contaba, tambi&eacute;n, con el vulgo, con la gente com&uacute;n y corriente, con todo el pueblo. Por eso, pienso, predominaba la voz m&aacute;s que la lectura, aunque no s&oacute;lo eran las cosas as&iacute;, porque el inter&eacute;s y acceso a la lectura hab&iacute;an tambi&eacute;n seguido increment&aacute;ndose, sobre todo, claro, m&aacute;s entre las clases pudientes, como las llamamos hoy.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Memorizaciones, recitaciones, cantos, teatro, poes&iacute;a, se iniciaban casi siempre por un texto escrito que luego se oralizaba, quiz&aacute; porque esto era lo m&aacute;s f&aacute;cil y por eso la modalidad que prefer&iacute;a el pueblo, (esto no lo sostiene la doctora Frenk). Cabe decir que la mayor parte de las mujeres de entonces, no sab&iacute;a leer. Todo esto est&aacute; en los textos y aportaciones y aclaraciones de la doctora Frenk.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y lo mismo sucedi&oacute; o ya hab&iacute;a parcialmente sucedido con el Renacimiento en Italia, Francia, Inglaterra, etc&eacute;tera. Lo cual me lleva a mencionar tambi&eacute;n de esta manera... &iquest;deconstructiva? (&iquest;se acercar&aacute; esto al deconstructivismo que pregona el maestro J. Derrida?), que, naturalmente estamos hablando aqu&iacute; s&oacute;lo del mundo europeo, el Nuevo Mundo no parec&iacute;a dejar huella en ese entonces, ni, por supuesto el mundo oriental, ni ninguna otra cultura o civilizaci&oacute;n que no fuera la occidental y cristiana. Cu&aacute;nta labor de replanteamiento de las cosas, sobre todo para nosotros y nuestra historia (mientras m&aacute;s antigua m&aacute;s olvidada... pero no sin remedio). Deconstruir (sin pretensiones de reducir la deconstrucci&oacute;n a un t&eacute;rmino o de abarcar todas las nociones que el t&eacute;rmino alcanza) ser&iacute;a aqu&iacute; replantear de nuevo los conceptos, las nociones, los planteamientos que ya no obedecen ni ilustran adecuadamente a nuestra modernidad y precisan ser deconstruidos para ser mejor entendidos hoy por hoy. Sobre todo esos conceptos que tienden a dejarse de lado, o a menospreciarse e incluso a esconderse o escamotearse: religiosidad, vulgo, masa, humanismo, capacidad humana real y tantos otros.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este desplazamiento de un mundo a otro, que me he visto forzado a exponer en unas cuantas l&iacute;neas, es algo de lo que tambi&eacute;n tom&oacute; lugar en la historia, en las historias de cada grupo humano, de una manera muy gradual, y que se extendi&oacute; de maneras muy diversas entre cada pueblo (sobre todo los pueblos europeos, record&eacute;moslo porque en esas historias, pueblos como el nuestro, que ten&iacute;an una rica existencia y ya muy antigua, no eran tomados en cuenta, aunque ya hab&iacute;an entrado &#151;1520&#151; en el flujo hist&oacute;rico de entonces). &iquest;Faltar&aacute;n algunos pueblos modernos de alcanzar momentos o &eacute;pocas hist&oacute;ricas de verdadero esplendor o desarrollo que impliquen una comunicaci&oacute;n similar a la del Siglo de Oro espa&ntilde;ol? &iquest;Y qu&eacute; necesitar&iacute;an... o necesitar&iacute;amos para ello? &iquest;Otra manera de vivir?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Entre la voz y el silencio</i>, me sugiri&oacute; casi todos estos pensamientos, y me oblig&oacute; a recurrir a los libros que cito, pero la chispa inicial se debi&oacute; a la doctora Frenk y sus reflexiones, a sus comentarios y su trabajo de ensamblaje para proporcionarnos una gran cantidad de ejemplos sobre la oralidad y la escritura, y sobre el tipo de ideas que circularon en la &eacute;poca. Su libro me parecer&iacute;a una introducci&oacute;n perfecta para iniciar a aquellos que est&aacute;n a punto de incursionar en el <i>Don Quijote de la Mancha</i>, (o para hacer una relectura de &eacute;ste) porque les dar&iacute;a una serie de nociones sobre el contexto que ser&iacute;an de gran utilidad para disfrutar y quiz&aacute; "sentir" mejor esa obra.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hago por &uacute;ltimo algunos comentarios a la lectura en silencio, y empiezo por una cita del libro de Bill Katz:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con la Edad Media y la amplia brecha que se dio entre el lat&iacute;n hablado y el escrito, los c&oacute;dices cristianos empezaron a proporcionar una penetraci&oacute;n limitada y, m&aacute;s importante a&uacute;n, popularizaron la divisi&oacute;n de las palabras, oraciones y p&aacute;rrafos. As&iacute;, para el siglo XII, la total separaci&oacute;n de palabras permit&iacute;a la lectura silenciosa. Tom&oacute; otros 100 o 200 a&ntilde;os para que se hiciera costumbre la lectura silenciosa. Para ese entonces la separaci&oacute;n de palabras y la puntuaci&oacute;n propiciaron una f&aacute;cil comprensi&oacute;n de las palabras, si bien no siempre el sentido del texto, sin tener que verbalizarlo o 'hacerlo sonar' (p 113).</font></p></blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La doctora Frenk no menciona que la lectura en voz alta generalmente se hac&iacute;a porque muchas veces las letras y palabras estaban tan juntas que no permit&iacute;an una comprensi&oacute;n del texto hasta que no las "descifraba" la voz, hasta que no las entend&iacute;a el propio lector al escucharlas, pero claro que esto ya no suced&iacute;a en nuestro Siglo de Oro y pertenec&iacute;a m&aacute;s bien a la Edad Media; sin embargo me parece indispensable mencionarlo. Algo de esto tambi&eacute;n lo rese&ntilde;a Ivan Illich en su libro <i>En el vi&ntilde;edo del texto. Etolog&iacute;a de la lectura: un comentario al 'Didascalicon' de Hugo de San Victor, </i>(FCE, M&eacute;xico 2002), en el que nos habla de la escritura medieval que es la que abordan tanto &eacute;l como Hugo de San Victor, la <i>Scriptio continua</i>, que a primera vista y en los primeros textos no estaba diferenciada en palabras y cuya lectura se dificultaba y obligaba a leer en voz alta para empezar a entender. As&iacute;, sonorizando el discurso se iba entendiendo el discurso, y a menos que ya se hubiera le&iacute;do antes (siempre en voz alta) se tendr&iacute;a una idea previa de &eacute;l. Por eso, dice Illich, el texto mismo no estaba total o realmente separado de lo oral, y lo estuvo s&oacute;lo hasta el a&ntilde;o 1150 de nuestra era, cuando la p&aacute;gina devino texto, pues hasta ese entonces, dice Illich, era m&aacute;s bien una partitura que exig&iacute;a una buena cantidad de desciframiento, el mejor de los cuales era hacer sonar el texto, darle vida... y entenderlo o terminar de entenderlo. Por esa raz&oacute;n aun conociendo las letras, la lectura era en ese entonces una actividad dif&iacute;cil, y lo primero era "hacerla sonar" para que la entendiera el lector y quienes escuchaban, pues hasta ese momento "sonaban las ideas", que no estaban separadas en frases y ni siquiera, bien a bien, en palabras. Nos cuenta Illich que la gente incluso se sorprend&iacute;a y pensaba que la lectura era magia, porque cre&iacute;a que las palabras sonoras estaban en el texto, que los sonidos estaban dentro de &eacute;l.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La escritura alfab&eacute;tica increment&oacute; el grado de abstracci&oacute;n, y a partir de entonces se pod&iacute;a leer todo y escribir todo, de manera que el interesado pod&iacute;a entrenarse y aprender a pronunciar cosas que nunca hab&iacute;a o&iacute;do anteriormente, y eso ir&aacute; esclareciendo tambi&eacute;n otras nociones, como la de palabra, y la fragmentaci&oacute;n del discurso en palabras, que seg&uacute;n el <i>Diccionario enciclop&eacute;dio de las ciencias del lenguaje, </i>s&oacute;lo se establecer&aacute; s&oacute;lidamente hasta el Renacimiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Do&ntilde;a Margit Frenk nos indica que la lectura silenciosa fue desarroll&aacute;ndose muy lentamente y de manera distinta en cada pueblo o cultura, y que coexisti&oacute; muy largamente con el lenguaje oral, el cual predomin&oacute; hasta bien entrado el siglo XVII; y agrega en otro lado:</font></p>     <blockquote>    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Alemania, dice E. Sch&ouml;n, a finales del siglo XVIII ya no era com&uacute;n leer en voz alta novelas, ni otras obras en prosa &#91;...&#93; pero para Inglaterra...Francia, etc., hay testimonios de lectura oral de novelas todav&iacute;a en el siglo XIX (p. 45).</font></p></blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estilo de cada pueblo, de cada idiosincrasia, de cada cosmovisi&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El s&oacute;lo renombre de la doctora Frenk, y la factura del libro publicado por el FCE son m&aacute;s que suficientes para jalar el ojo hacia ellos y garantizar una deliciosa lectura de la que nadie puede arrepentirse, se lo aseguro a ustedes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>NOTAS</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Bill Katz, <i>Dahls's History of the Book</i>, 1995.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4474237&pid=S0187-358X200600020001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> Casi todas las referencias hist&oacute;ricas son de este hermoso libro que tuve la suerte de estar leyendo cuando cay&oacute; en mis manos este texto de la doctora Frenk. Como por desgracia este libro no ha sido traducido al espa&ntilde;ol, las traducciones que tuve que hacer son m&iacute;as.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> De nuevo, este abundante saber hist&oacute;rico no es m&iacute;o, sino que proviene de ese magn&iacute;fico libro que ya he citado de Bill Katz.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Iv&aacute;n Illich, <i>En el vi&ntilde;edo del texto. Etolog&iacute;a de la lectura: un comentario al 'Didascalicon' de Hugo de San V&iacute;ctor (FCE, 2002).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4474240&pid=S0187-358X200600020001100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Bill Katz, <i>op. cit.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> <i>Ibidem, </i>p. 107, el par&eacute;ntesis y la traducci&oacute;n son m&iacute;os. La densidad hist&oacute;rica es de Katz.</font></p>      ]]></body><back>
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