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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Biblioteca de H. Congreso de la Unión 1821-1994. Su historia, sus recursos, sus servicios]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a</font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>FERN&Aacute;NDEZ DE ZAMORA, ROSA MAR&Iacute;A Y MART&Iacute;NEZ LEAL, MARGARITA. Biblioteca de H. Congreso de la Uni&oacute;n 1821&#150;1994. Su historia, sus recursos, sus servicios</b>.</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b><i>por Elsa Barberena Bl&aacute;sque</i>z</b>  </font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Senado de la Rep&uacute;blica, M&eacute;xico, 2004, 216 p</b>.</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> El libro que nos ocupa fue escrito por dos eminentes investigadoras amigas, autoras de libros sobre temas hist&oacute;ricos e interesadas en la palabra 'biblos' que en el siglo XVII defin&iacute;a tanto al libro como a la biblioteca. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> El contenido se divide en: introducci&oacute;n, el siglo de las dificultades, el siglo de la esperanza, reflexiones finales, obras consultadas y seis anexos, un total de 216 p&aacute;ginas con ilustraciones. </font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"> La tarea ha sido ardua por "la escasa informaci&oacute;n que se encuentra disponible sobre la Biblioteca del H. Congreso de la Uni&oacute;n," como lo mencionan las autoras en la p&aacute;gina 40. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> La primera experiencia parlamentaria de la historia de M&eacute;xico se da en medio de dif&iacute;ciles circunstancias pol&iacute;ticas. Sin embargo, la necesidad de contar con elementos de informaci&oacute;n a los cuales acudir para documentar las intervenciones y los trabajos parlamentarios hacen que en noviembre de 1810 se elija un Archivero, se nombre la primera Comisi&oacute;n de Bibliotecas y se constituya el primer Fondo de una biblioteca parlamentaria. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Al a&ntilde;o siguiente se inicia lo que se conoce como dep&oacute;sito legal con poco cumplimiento por parte de los escritores, lo que creo contin&uacute;a actualmente. Otra situaci&oacute;n dif&iacute;cil, comparable a la de nuestros d&iacute;as, es el finalmente aceptar destinar una cantidad para adquirir libros; es decir lograr obtener un presupuesto razonable para el funcionamiento de lo que entonces se llamaba Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos Mexicanos. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Es as&iacute; como la vida parlamentaria de M&eacute;xico se inici&oacute; bajo signos poco favorables y con una biblioteca parlamentaria heterog&eacute;nea. A&ntilde;os despu&eacute;s, de 1811 a 1814, los momentos dif&iacute;ciles de la historia mexicana continuaron y con ellos la Biblioteca sufri&oacute; las consecuencias inherentes. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> En 1821, cuando M&eacute;xico alcanz&oacute;, por fin, su independencia , las instituciones no exist&iacute;an todav&iacute;a. En febrero de 1822, los diputados se enfrentan a la carencia de libros o fuentes de consulta en que apoyar y documentar las discusiones y surge, como en 1810, la necesidad de contar con elementos de informaci&oacute;n. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> En marzo de 1822, el Congreso aprueba lo que hoy conocemos como dep&oacute;sito legal, ya sugerido anteriormente, y se refrenda que se debe dotar al Congreso con una biblioteca. El pa&iacute;s sale del tutelaje colonial y la Biblioteca comparte la agitada historia del Congreso con los numerosos cambios de domicilio de su cuerpo legislativo: la Iglesia de San Pedro y San Pablo, el Palacio Nacional, la C&aacute;mara de Diputados. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> No obstante todos los esfuerzos constructivos del siglo XIX, el pa&iacute;s, junto con la Biblioteca, se vieron afectados por un presupuesto raqu&iacute;tico del gasto p&uacute;blico. Los gastos 'culturales' no ten&iacute;an prioridad alguna. En otros pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina hab&iacute;a m&aacute;s bibliotecas p&uacute;blicas. Cabe mencionar que la Biblioteca del Congreso actuaba tambi&eacute;n como p&uacute;blica y daba ejemplo a las legislaturas locales de Puebla, Zacatecas, Chihuahua, Michoac&aacute;n, las cuales propusieron la creaci&oacute;n de bibliotecas para sus congresos. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Entre 1867 y 1876, no se sabe nada de la Biblioteca debido a las precarias circunstancias econ&oacute;micas por las que atravesaba el pa&iacute;s. No es sino hasta el Presupuesto de Egresos de la Federaci&oacute;n de 1876&#150;77, cuando aparece por primera vez un presupuesto que le asigna partidas espec&iacute;ficas a la Biblioteca del Congreso de la Uni&oacute;n, 2000 pesos para comprar libros y 500 pesos para gastos extraordinarios. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Su nombre lo recibe la Biblioteca por el servicio que prestaba a ambas C&aacute;maras; y se detallan los gastos en los que incurri&oacute; sin que aparezca un puesto de bibliotecario ni un salario espec&iacute;fico. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> &Uacute;nicamente se registra un puesto de archivo con un salario anual de alrededor de 1,200 pesos, que podr&iacute;a incluir tambi&eacute;n al de bibliotecario. </font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"> La Biblioteca sufri&oacute; un incendio el 22 de agosto de 1872, en el que buena parte de su acervo original sucumbi&oacute;. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> En 1893 el Congreso decreta el reglamento para su gobierno interior y en su art&iacute;culo 137, menciona una Biblioteca con bibliotecario y los dependientes necesarios.  </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> En el cap&iacute;tulo titulado "Un nuevo siglo" el panorama mejora para la Biblioteca al crearse, en 1898, una Comisi&oacute;n de Bibliotecas y Archivo. El 23 de marzo de 1909 ocurri&oacute; otro incendio; la fotograf&iacute;as se pueden observar en el Archivo Casasola, fue as&iacute; como se perdi&oacute; el valioso archivo de la historia del parlamento mexicano y la Biblioteca desapareci&oacute; por completo. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Para formarla de nuevo, acuden personajes de las diversas secretar&iacute;as de Estado y los gobiernos de los estados de la Rep&uacute;blica con donaciones de obras y r&eacute;plicas de documentos que estaban en manos de particulares. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> En el mismo sitio devastado por el incendio de 1909 se construye la C&aacute;mara de Diputados, donde ahora se encuentra la Biblioteca. El 20 de noviembre de 1910 estalla la Revoluci&oacute;n. Un a&ntilde;o despu&eacute;s la Biblioteca del Congreso tiene un presupuesto anual de 12,000 pesos y 4,500 t&iacute;tulos de material heterog&eacute;neo. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> El t&iacute;tulo de los cap&iacute;tulos es idea de las autoras, con la excepci&oacute;n del de "La Tormenta" que fue el calificativo que le otorg&oacute; Jos&eacute; Vasconcelos a este periodo revolucionario. En 1917 exist&iacute;a la Secci&oacute;n de Bibliotecas y Publicaciones, pero sin considerar la necesidad de contar con un bibliotecario cuyas labores se identifican err&oacute;neamente con las del archivero; al final se conforman con conservar solamente a este &uacute;ltimo asign&aacute;ndole 9.00 pesos diarios. M&aacute;s tarde, en la sesi&oacute;n del 16 de diciembre de 1917, el Diputado Alfonso Cravioto defiende la necesidad de que subsista la partida para un bibliotecario intelectual, apto y activo que, adem&aacute;s de organizar el acervo mediante la catalogaci&oacute;n de los libros, sepa transmitir la informaci&oacute;n y el conocimiento que &eacute;stos encierran. En estas intervenciones se enaltece la figura del bibliotecario en turno, quien ha logrado organizar un cat&aacute;logo de todos los libros y documentos que existen en los archivos y bibliotecas de la Ciudad de M&eacute;xico. Este   </font></p>      <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">     DEBATE ES EL M&Aacute;S VALIOSO E INTERESANTE QUE SE HA DADO EN TODA(S) LA HISTORIA DE SU EXISTENCIA...   </font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> y en alguna medida garantiz&oacute; la continuidad y el cumplimiento de las funciones de la biblioteca al recalcar la necesidad de contar con una reglamentaci&oacute;n para la Comisi&oacute;n de Bibliotecas. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Durante el proceso de la reconstrucci&oacute;n y consolidaci&oacute;n del pa&iacute;s, la Biblioteca continu&oacute; con sus actividades normales y adem&aacute;s fue utilizada con asiduidad. </font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Entre los documentos ilustrados est&aacute;n las boletas de pr&eacute;stamo de 1915 y 1927. Se prestaron 317 vol&uacute;menes a 111 diputados y existen registros en 1565 boletas. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> En la sesi&oacute;n de trabajo del 19 de septiembre de 1935 se presenta a consideraci&oacute;n de la XXXVI Legislatura, que la Biblioteca de la H. C&aacute;mara de Diputados sea puesta al servicio p&uacute;blico en bien de la cultura popular. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Un a&ntilde;o despu&eacute;s &#151;figura la invitaci&oacute;n en el libro&#151; se hace la solemne inauguraci&oacute;n de la Biblioteca P&uacute;blica del Congreso de la Uni&oacute;n, en la calle de Tacuba n&uacute;mero 29, el 4 de septiembre de 1936. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> El lugar que ocupa es la ex&#151;iglesia de Santa Clara, cuya construcci&oacute;n data de 1601. El libro incluye tambi&eacute;n aspectos arquitect&oacute;nicos tanto de esta ex&#151;iglesia como los de su restauraci&oacute;n, fotograf&iacute;as de &eacute;sta y de la de San L&aacute;zaro y en los anexos, los planos de ambas. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Uno de los discursos de la inauguraci&oacute;n menciona la importancia de tener un bibliotecario profesional para la Biblioteca. Al mismo tiempo se asignan "bibliotecas madrinas" la Library of Congress de los E.U.A., la del British Museum, la Bibliotheque Nationale de Francia, la Biblioteca Nacional de Espa&ntilde;a y la del Ibero&#150;Amerikanisches Institut en Berl&iacute;n. El sueldo del director de la Biblioteca era de 15.00 pesos. En 1936 se planea la Junta Nacional de Bibliotecas con representantes de los gobiernos y legislaturas estatales y todo tipo de bibliotecas </font></p>      <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">     pretendiendo lo que ahora ser&iacute;a una red nacional de bibliotecas encabezada por la Biblioteca del Congreso.     </font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Los encargados se ocuparon de un cat&aacute;logo colectivo de canje nacional e internacional y formaron la Sociedad de Amigos de la Biblioteca. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> El Reglamento dela Biblioteca propon&iacute;a una Escuela de Bibliotecarios. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> En 1937 la Biblioteca acogi&oacute; a 19,013 lectores y contaba con un acervo de 44,531 vol&uacute;menes. Es as&iacute; como la eficiente Biblioteca del Congreso de la Uni&oacute;n junto con la Biblioteca Nacional y la Biblioteca de M&eacute;xico prestaron servicios al p&uacute;blico. </font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">     A L&aacute;zaro C&aacute;rdenas, gran impulsor de la educaci&oacute;n popular y muy cercanamente involucrado en la creaci&oacute;n de la Biblioteca del Congreso, sucedi&oacute; en la Presidencia de la Rep&uacute;blica el General Manuel &Aacute;vila Camacho.     </font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Durante este &uacute;ltimo periodo se hace el primer inventario de los libros, muebles y objetos art&iacute;sticos. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Entre las adquisiciones valiosas est&aacute;n los dos mil cuarenta folletos mexicanos en los que se encuentran temas como la vieja disputa entre propietarios e inquilinos, entre hacendados y campesinos, ideas pol&iacute;ticas dominantes en nuestro pa&iacute;s desde 1810 hasta 1867. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Para los sexenios de Miguel Alem&aacute;n, Ruiz Cortines y L&oacute;pez Mateos, existen documentos en los que se asienta que el dep&oacute;sito legal se cumple correctamente, tras decidir comisionar a dos empleados de la Biblioteca para que visitaran a los editores y recogieran los ejemplares acordados. No obstante, despu&eacute;s, durante este mismo periodo se vuelve a mencionar el incumplimiento del dep&oacute;sito legal. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> En 1970 la Biblioteca cuenta con 70,000 vol&uacute;menes y un anexo en la capilla de la Pur&iacute;sima, remodelada. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> En 1981, coincidiendo con el V Informe de Gobierno de L&oacute;pez Portillo, se inaugur&oacute; el Palacio Legislativo en San L&aacute;zaro pero en 1989 se desat&oacute; un fuerte incendio. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> El Comit&eacute; de 1992&#150;1994 observa algunas situaciones que han afectado, en cierto grado, el buen funcionamiento de la Biblioteca. Entre &eacute;stas est&aacute;n el hecho de que los directores no han sido profesionales de la biblioteconom&iacute;a, y que tampoco los mandos medios han sido, en general, bibliotecarios de profesi&oacute;n. </font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> En sus 60 a&ntilde;os de vida la Biblioteca s&oacute;lo ha tenido tres directores bibliotecarios. Entre ellos, la Mtra. Rosa Mar&iacute;a Fern&aacute;ndez de Zamora, autora del libro que se presenta. El 15 de junio de 1994 se inauguraron formalmente las nuevas instalaciones dependientes de la C&aacute;mara, entre ellas la Biblioteca del Congreso.  </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Conclusi&oacute;n</b>:</i>   </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Sorprende la abundancia de informaci&oacute;n localizada. Conforme se avanza en la lectura, el libro contiene datos que van conformando la historia de la Biblioteca del Congreso de la Uni&oacute;n. Asombra constatar que la falta de recursos econ&oacute;micos no frena el avance de la Biblioteca, que siempre encuentra un grupo de paladines que la defienden, apoyan y valoran en sus &eacute;xitos y en sus dificultades. &#161;Felicidades a las autoras que nos brindan un recorrido por nuestra historia! </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">*Rese&ntilde;a presentada en el Auditorio Sebasti&aacute;n Lerdo de Tejada. El Senado de la Rep&uacute;blica a trav&eacute;s de la Comisi&oacute;n de Biblioteca y Asuntos Editoriales. 1 de diciembre de 2004. </font></p>         ]]></body>
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