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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Globalización, democracia y mercados: una alternativa socialdemócrata. Entrevistas con David Held]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Notas y entrevistas</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Globalizaci&oacute;n, democracia y mercados:</b> <b>una alternativa socialdem&oacute;crata. Entrevistas con David Held<sup><a href="#nota">1</a></sup></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Alan Johnson y Geoffrey Pleyers<sup>2</sup></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>2</sup> Universidad de Lovaina, B&eacute;lgica. Doctor en Sociolog&iacute;a de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de Par&iacute;s, investigador asociado en el Centre for the Study of Global Governance (London School of Economics) y en el Centro de An&aacute;lisis e Intervenci&oacute;n Sociol&oacute;gicas (Par&iacute;s). Correo electr&oacute;nico:</i> <a href="mailto:Geoffrey.Pleyers@uclouvain.be">Geoffrey.Pleyers@uclouvain.be</a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>David Held: analista de la globalizaci&oacute;n</b> <b>y activista por una socialdemocracia mundial</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nacido en 1951, David Held estudi&oacute; ciencia pol&iacute;tica y sociolog&iacute;a en Inglaterra, en Estados Unidos, en Francia y en Alemania. Cercano a Antony Giddens, Held hoy es codirector del prestigioso Centro de Investigaci&oacute;n sobre la Gobernancia Global de la London School of Economics. Su libro Modelos de democracia (publicado en espa&ntilde;ol por editorial Paid&oacute;s) se volvi&oacute; un cl&aacute;sico casi ineludible para los estudiantes de ciencias pol&iacute;ticas en Estados Unidos y en el Reino Unido. Esta obra propone un an&aacute;lisis hist&oacute;rico y filos&oacute;fico de varios modelos de la democracia en la historia y en varias partes del mundo. A partir de este balance, se cuestiona sobre las condiciones de la democracia en nuestros d&iacute;as.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la mayor&iacute;a de sus libros, publicados desde 1995, David Held se dedica al an&aacute;lisis de la globalizaci&oacute;n en sus aspectos econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos, sociales y culturales, as&iacute; como a la necesaria reconfiguraci&oacute;n de las teor&iacute;as y pr&aacute;cticas de la democracia en la era global. Adem&aacute;s de sus obras m&aacute;s anal&iacute;ticas, escribi&oacute; varios libros y art&iacute;culos program&aacute;ticos en los que re&uacute;ne y defiende ciertas medidas para construir un sistema socialdem&oacute;crata a escala mundial (Held, 2004) o a favor de una pol&iacute;tica exterior brit&aacute;nica m&aacute;s progresista (Held y Mepham, 2007). Reconocido como una referencia mayor en las teor&iacute;as de la democracia y de la globalizaci&oacute;n, Held tambi&eacute;n se volvi&oacute; un polit&oacute;logo influyente en Londres. Cercano al partido de izquierda del Reino Unido, el New Labour, su influencia podr&iacute;a ampliarse con el nuevo gobierno de Gordon Brown, especialmente en el &aacute;mbito de la pol&iacute;tica exterior.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los aspectos anal&iacute;ticos y militantes que se mezclan m&aacute;s en los textos recientes de David Held se han vuelto, de alguna manera, indisociables. Es el caso de su libro m&aacute;s pol&iacute;tico y program&aacute;tico: Un pacto global (2005), donde analiza los pormenores de la actual globalizaci&oacute;n, proponiendo una alternativa democr&aacute;tica al neoliberalismo del Consenso de Washington.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La globalizaci&oacute;n ha transformado profundamente la experiencia de vida de millones de personas, y por mucho tiempo fue percibida como una fatalidad, como un proceso inevitable en el que la acci&oacute;n humana no ten&iacute;a mucho peso. Frente a los neoliberales que celebraban una globalizaci&oacute;n feliz e ineludible (Minc, 1997), a menudo sus oponentes optaron por un discurso demag&oacute;gico que encontraba en la globalizaci&oacute;n el origen de todos los males, transform&aacute;ndola en una explicaci&oacute;n general simplista que les dispensaba de todo an&aacute;lisis. En sus libros David Held se opone a ambas ideas de la globalizaci&oacute;n, neg&aacute;ndose a identificarla con la llegada de un mundo sin actores y regido solamente por las leyes de las finanzas. Held reconoce la magnitud y la urgencia de los retos impuestos a la humanidad en la era global, pero insiste en las posibilidades que se tienen de actuar y agrega que el cambio necesario depende ante todo de la voluntad pol&iacute;tica. Junto a autores como Anthony Giddens, Ulrich Beck, M. Albrow o Alain Touraine se incorpora a una corriente intelectual que centra su perspectiva en los actores e instituciones que se construyen con la globalizaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Los Estados frente a la globalizaci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La globalizaci&oacute;n representa numerosos retos en el mantenimiento de solidaridades y en la organizaci&oacute;n de una comunidad pol&iacute;tica nacional. La internacionalizaci&oacute;n de las inversiones, de la producci&oacute;n y del consumo entra m&aacute;s y m&aacute;s en contradicci&oacute;n con la base nacional de los sistemas fiscales,<sup><a href="#nota">3</a></sup> que tienen que asegurar una solidaridad m&iacute;nima, as&iacute; como con las finanzas de los Estados de Bienestar donde &eacute;stos siguen existiendo. Adem&aacute;s, la creciente interdependencia entre los pa&iacute;ses implica profundas modificaciones en la manera de concebir la pol&iacute;tica a escala nacional. David Held cuestiona entonces la separaci&oacute;n entre lo nacional y lo internacional; entre la pol&iacute;tica dom&eacute;stica y la pol&iacute;tica extranjera, tanto a nivel de las normas jur&iacute;dicas como del medio ambiente; del tratamiento pol&iacute;tico y m&eacute;dico de las epidemias; de la econom&iacute;a o de la justicia social. El desarrollo de &Aacute;frica o la gesti&oacute;n de la epidemia del sida en ese continente no son m&aacute;s, por ejemplo, asuntos externos a la Uni&oacute;n Europea porque los sufrimientos de &Aacute;frica se desbordan de sus fronteras, ya sea a trav&eacute;s de sus emigrantes, de las epidemias, o de las desestabilizaciones pol&iacute;ticas originadas en situaciones de conflicto. Esta situaci&oacute;n es m&aacute;s clara a&uacute;n si tomamos como ejemplo las relaciones entre Estados Unidos y M&eacute;xico: la econom&iacute;a mexicana ya no puede considerarse un problema externo a Estados Unidos, por lo que el gobierno estadounidense deber&iacute;a tomar este hecho en cuenta con respecto a la manera de instrumentar el Tratado de Libre Comercio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La globalizaci&oacute;n de los intercambios, la conciencia m&aacute;s compartida de una comunidad de destino de la humanidad, as&iacute; como el acceso al derecho internacional limitaron los poderes de los Estados, tanto en las relaciones internacionales como sobre su propio territorio. El fracaso de la intervenci&oacute;n estadounidense en Irak o la lucha contra los cambios clim&aacute;ticos certifican, por otra parte, que en este mundo cada vez m&aacute;s interconectado ning&uacute;n pa&iacute;s puede resolver todos los problemas existentes a nivel mundial por s&iacute; solo. Se requiere de acciones colectivas y colaboraciones internacionales. No obstante, Held sigue considerando a los Estados como actores clave de la globalizaci&oacute;n, tanto porque mantienen una capacidad de acci&oacute;n importante, sobre todo cuando act&uacute;an en coalici&oacute;n, como porque contin&uacute;an siendo el marco principal de la organizaci&oacute;n de la democracia representativa y del debate pol&iacute;tico (Held, 1997).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Un activista por una democracia cosmopolita</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los an&aacute;lisis de la globalizaci&oacute;n realizados por David Held tienen su base tanto en estudios emp&iacute;ricos como en cient&iacute;ficos llevados a cabo en diferentes disciplinas de las ciencias sociales (econom&iacute;a, derecho, ciencia pol&iacute;tica, sociolog&iacute;a y antropolog&iacute;a). No obstante, el lado cient&iacute;fico no le impide volverse claramente militante cuando se trata de denunciar al Consenso de Washington y a la Agenda de Seguridad de la administraci&oacute;n Bush. Frente al neoliberalismo, alinea las cifras y los an&aacute;lisis de casos, los cuales llevan al polit&oacute;logo brit&aacute;nico a realizar un balance sin ambig&uuml;edad: "Ning&uacute;n pa&iacute;s se ha desarrollado siguiendo el modelo de apertura y de liberalizaci&oacute;n econ&oacute;mica predicado por las instituciones internacionales; a los Estados que aplicaron las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (fmi), del Banco Mundial no les fue mejor que a los otros".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">David Held considera la idea de que los problemas de generaci&oacute;n y distribuci&oacute;n de los recursos tendr&iacute;an que dejarse &uacute;nicamente a las fuerzas de los mercados y que corresponden a una omisi&oacute;n de las profundas ra&iacute;ces de numerosas dificultades pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas, como son el deterioro de la prosperidad econ&oacute;mica del sector agr&iacute;cola o del textil, en determinados pa&iacute;ses; la formaci&oacute;n de flujos financieros globales capaces de desestabilizar econom&iacute;as nacionales; y los crecientes problemas transnacionales que ponen en peligro los bienes comunes, empezando por el calentamiento clim&aacute;tico y las fuertes desigualdades tanto al interior de los Estados&#45;naci&oacute;n como tambi&eacute;n entre ellos. En 2006, "45% de los seres humanos viv&iacute;an con menos de dos d&oacute;lares diarios y 18% (es decir, m&aacute;s de un millar de millones de personas) con menos de un d&oacute;lar por d&iacute;a" (Held, 2007: 66). Ante este panorama nos encontramos lejos de la imagen de la globalizaci&oacute;n afortunada y de los frutos compartidos del crecimiento mundial. El abismo entre ricos y pobres no cesa de agrandarse: el 60% m&aacute;s pobre de la humanidad posee s&oacute;lo 5.6% de la riqueza mundial, mientras que m&aacute;s y m&aacute;s dinero se concentra en las manos de unos cuantos multimillonarios (Held, 2003).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n D. Held y A. McGrew (2003), la magnitud de las transformaciones actuales y la limitaci&oacute;n del poder de las empresas multinacionales sobre la globalizaci&oacute;n requieren de una nueva arquitectura institucional que sea capaz de regular la globalizaci&oacute;n y de reducir las desigualdades. Se trata de desarrollar instancias de gobierno a distintos niveles, del local al global, con el objetivo de imponer ciertas normas a los mercados financieros y comerciales, as&iacute; como de hacer coincidir a quienes toman las decisiones pol&iacute;ticas con la poblaci&oacute;n involucrada en las mismas. Sin embargo, y aunque se opone claramente a la ideolog&iacute;a neoliberal, David Held no predica un regreso de "todo al Estado". Por el contrario, desarrolla una perspectiva en la que la econom&iacute;a mundializada ser&iacute;a regulada y sometida a imperativos sociales y ambientalistas. En oposici&oacute;n al Consenso de Washington y la Agenda de Seguridad de Washington,<a href="#nota"><sup>4</sup></a> Held propone una <i>socialdemocracia mundial</i> basada en <i>principios cosmopolitas</i> (v&eacute;ase Beck, 2006; y Kaldor, 2007). Se trata de garantizar el igual valor de cada ser humano y su autonom&iacute;a, as&iacute; como de reconocer la capacidad que tiene para gobernarse de manera aut&oacute;noma a todos los niveles y &aacute;mbitos de las actividades humanas. En esta concepci&oacute;n, inspirada por Immanuel Kant, la ciudadan&iacute;a se basa no en la pertenencia exclusiva a una comunidad territorial, pero s&iacute; en reglas y principios generales que pueden concretarse y organizarse en diversos &aacute;mbitos. La legitimidad de las autoridades pol&iacute;ticas a cualquier nivel debe acondicionarse al respeto de principios y valores como la igualdad pol&iacute;tica, la democracia, los derechos humanos, la justicia pol&iacute;tica y social, y la gesti&oacute;n sustentable del medio ambiente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A inicios del siglo XXI, la humanidad se encuentra frente a desaf&iacute;os sin precedentes: el cambio clim&aacute;tico, la pobreza, las pandemias y las amenazas de cat&aacute;strofes nucleares. Seg&uacute;n David Held, la clave para resolverlos se encuentra en la construcci&oacute;n de mecanismos de gobernanza global, los cuales tienen que responder a las exigencias de solidaridad, de democracia, de justicia social y de eficacia pol&iacute;tica. En <i>Un pacto global</i>, el polit&oacute;logo re&uacute;ne numerosas proposiciones concretas que van en este sentido, e insiste en la existencia de una capacidad de acci&oacute;n de los actores pol&iacute;ticos e institucionales frente a dichos problemas. Aunque tambi&eacute;n nos alerta: sin una respuesta r&aacute;pida y eficaz a estos desaf&iacute;os el tiempo de la humanidad estar&aacute; contado (Held, 2007).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Entrevistas<a href="#nota"><sup>5</sup></a></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Historia personal e intelectual</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Alan Johnson (AJ):</b> &iquest;Puede decirme algo sobre su historia personal e intelectual?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>David Held (DH):</b> &iexcl;Esa es una gran pregunta para comenzar! Nac&iacute; y crec&iacute; en Londres en una familia de cuatro hijos. Fui a las universidades de Manchester, el mit (Massachusetts Institute of Technology) y Cambridge. Mi trabajo acad&eacute;mico ha tenido que ver con puestos en Cardiff, York, la Open University y ahora lse (London School of Economics). Vivo en Londres; tengo cuatro hijos... &iexcl;son muchos!</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mi historia intelectual y pol&iacute;tica comienza en dos lugares. Fui el &uacute;nico var&oacute;n en mi familia y era muy favorecido. &iexcl;Eso fue bueno! Sin embargo, tambi&eacute;n me dio un sentido elemental de algunas de las injusticias en el mundo. Algunas veces mis hermanas me miraban con tristeza mientras era colmado de atenciones. As&iacute; que cuando era joven aprend&iacute; algunas de las din&aacute;micas de la injusticia &#150;un proceso que continu&oacute; en mis d&iacute;as de estudiante a finales de los a&ntilde;os sesenta y principios de los setenta. Lo que recuper&eacute; de esa &eacute;poca fue una b&uacute;squeda cr&iacute;tica de pol&iacute;ticas que no estuvieran simplemente basadas en el Estado o en el mercado. Adem&aacute;s, la mayor&iacute;a de las posiciones existentes en aquellos tiempos fallaban en encontrar la prueba de adecuaci&oacute;n y durabilidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Agudic&eacute; ese sentido cr&iacute;tico a trav&eacute;s de un encuentro con el trabajo de te&oacute;ricos cr&iacute;ticos en los a&ntilde;os setenta, en particular con la propuesta de J&uuml;rgen Habermas. Mis antecedentes y el fuerte &eacute;nfasis de Habermas al defender ciertos ideales ilustrados engranaron bien. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n sab&iacute;a que tendr&iacute;a que esmerarme si iba tanto a defender algunos de esos ideales como a reflexionar un poco sobre la forma en que podr&iacute;an ser encausados para referirlos a la pol&iacute;tica pr&aacute;ctica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Primera parte.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Una cr&iacute;tica al Consenso de Washington y a la Agenda de Seguridad de Washington</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>AJ:</b> Perm&iacute;tame comenzar con una pregunta deliberadamente ingenua y provocativa. &iquest;Qu&eacute; hay de malo con el Consenso de Washington?, &iquest;qu&eacute; acaso no ha sacado a m&aacute;s personas de la pobreza absoluta de forma m&aacute;s r&aacute;pida que en cualquier otra &eacute;poca en la historia de la humanidad, como nos lo muestra Philippe Legrain en su libro Open World: The Truth about Globalisation. Martin Wolf, autor de Why Globalisation Works?, afirma: "David Held deber&iacute;a alegrarse" y dejar de aterrarnos con "un enemigo imaginario, con el coco". En su visi&oacute;n, la globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica &#150;apertura del mercado, libre flujo del capital, expansi&oacute;n de la inversi&oacute;n extranjera directa&#150; ha probado ser la clave para impulsar la prosperidad y las oportunidades de vida para todos. &iquest;Por qu&eacute; est&aacute; equivocado?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>DH:</b> En primer lugar, me siento un poco extra&ntilde;o respecto de ser tanto un acad&eacute;mico como un hombre de negocios. Codirijo Polity Press<sup><a href="#nota">6</a></sup> y tengo cierta simpat&iacute;a por el mercado. No estoy en contra de los mercados. Mi cr&iacute;tica al Consenso de Washington es como cient&iacute;fico social y no porque tenga una posici&oacute;n antimercado. M&aacute;s que una ideolog&iacute;a, me preocupa lo que la evidencia nos dice. Creo que hay mucho con respecto a los mercados que es ben&eacute;fico. Quiz&aacute; los mercados sean la forma m&aacute;s din&aacute;mica y sensible de tratar asuntos de distribuci&oacute;n y suministro de recursos. Si tienes negocios, lo &uacute;nico que necesitas es un comprador, y si a los compradores no les gusta tu producto no tienes negocio. A menos de que se trate de situaciones de monopolio, existe una sensibilidad inherente de los mercados con las personas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El empuje del Consenso de Washington es abrir y liberalizar los mercados e integrar las econom&iacute;as nacionales a la econom&iacute;a mundial. Posee un conjunto de recomendaciones muy complejo y cuenta con dos fases. El Consenso de Washington inicial, en su forma convencional a cualquier nivel, ten&iacute;a un &eacute;nfasis en la liberalizaci&oacute;n arancelaria, la liberalizaci&oacute;n del mercado financiero, la privatizaci&oacute;n, los derechos de propiedad intelectual, y as&iacute; sucesivamente. En la segunda y m&aacute;s sofisticada fase, a partir de los a&ntilde;os noventa, ha habido un &eacute;nfasis mucho mayor en la constituci&oacute;n de instituciones y en la capacidad de construcci&oacute;n. Aunque esta versi&oacute;n m&aacute;s sofisticada a&uacute;n presupone la primera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Consenso de Washington postulaba que los mercados liberales y abiertos incrementar&iacute;an el crecimiento econ&oacute;mico, reducir&iacute;an la desigualdad y disminuir&iacute;an la pobreza, pero &iquest;qu&eacute; es lo que muestra la evidencia?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Primero, que les ha ido menos bien a aquellos pa&iacute;ses que han instrumentado de forma m&aacute;s vigorosa el Consenso de Washington. Y a las naciones que han elegido sus propios caminos de desarrollo nacional &#150;en parte porque eran lo suficientemente grandes y poderosas para resistirse al Consenso de Washington&#150; les ha ido mejor. Es f&aacute;cil declarar la victoria para el Consenso si no se analiza, con bases, regi&oacute;n por regi&oacute;n y pa&iacute;s por pa&iacute;s, lo que realmente sucedi&oacute;.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si hace quince a&ntilde;os usted les hubiera dicho a los economistas del mercado liberal que bajo el periodo de liberalizaci&oacute;n India, China, Vietnam y Uganda estar&iacute;an entre los pa&iacute;ses en desarrollo m&aacute;s exitosos del mundo, y que las econom&iacute;as latinoamericanas y las que se encontraban en transici&oacute;n estar&iacute;an entre las menos exitosas, habr&iacute;an pensado que estaba loco. Pues bien, en t&eacute;rminos generales eso es lo que ha sucedido. A los pa&iacute;ses que han manejado el proceso de integraci&oacute;n en la econom&iacute;a mundial les ha ido mejor, y a los que simplemente liberalizaron les ha ido peor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora seamos m&aacute;s precisos. En Am&eacute;rica Latina, en los pa&iacute;ses que siguieron los mantras y las doctrinas del Consenso de Washington, que liberalizaron sus aranceles y sus mercados financieros, el resultado fue que su desempe&ntilde;o ha sido peor comparado con el que ten&iacute;an antes de la liberalizaci&oacute;n, y ciertamente han sido peor juzgados que las econom&iacute;as del este de Asia. En segundo lugar, sus niveles de desigualdad se han incrementado significativamente, y en tercer lugar, no han tenido &eacute;xito en reducir la pobreza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, China e India por supuesto que han liberalizado sus econom&iacute;as hasta cierto grado, pero las grandes reducciones arancelarias ocurrieron despu&eacute;s del punto de la retirada econ&oacute;mica. Cuarenta por ciento de las reducciones arancelarias chinas han sido emprendidas en los &uacute;ltimos diez o doce a&ntilde;os. Segundo, los chinos no han liberalizado de forma radical sus mercados financieros; los han abierto parcialmente, pero han mantenido un estricto control pol&iacute;tico sobre ellos. Tercero, han rechazado durante mucho tiempo la conversi&oacute;n monetaria bas&aacute;ndose en que perder&iacute;an control sobre su moneda, la cual se convertir&iacute;a en objeto de las fluctuaciones del mercado global. Lo mismo sucede con la India.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; que, en sentido cr&iacute;tico, no podemos declarar como &eacute;xitos del Consenso de Washington a las econom&iacute;as en desarrollo m&aacute;s sobresalientes. En las naciones donde el Consenso ha penetrado de manera m&aacute;s eficiente, ha debilitado sus econom&iacute;as en la competencia internacional. Se ha prosperado en los pa&iacute;ses que fueron capaces de dise&ntilde;ar sus propias pol&iacute;ticas de compromiso secuenciado con la econom&iacute;a global &#150;y no s&oacute;lo en la India y China, sino tambi&eacute;n en Vietnam y Uganda. Sin embargo, nada de esto fue previsto por las doctrinas econ&oacute;micas liberales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La evidencia muestra que cuando se miran los datos a detalle &#150;lo cual he hecho en un nuevo libro sobre la desigualdad social que saldr&aacute; en una o dos semanas&#150;,<a href="#nota"><sup>7</sup></a> se observa que si se incluye a China desde los a&ntilde;os ochenta con la introducci&oacute;n de programas liberales, entonces claramente ha habido una amplia liberalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a mundial y reducci&oacute;n de la pobreza. Ahora bien, si se quita a China ya no encontramos eso. Ese pa&iacute;s es el caso cr&iacute;tico (y parte de la India urbana). Si se remueve a estas dos naciones de la ecuaci&oacute;n y se encuentra que aquellos que estaban mejor al principio del periodo de liberalizaci&oacute;n terminaron mejor, y los que comenzaron mal no s&oacute;lo terminaron peor sino que perdieron terreno, estamos frente a un panorama de empeoramiento de la pobreza y las desigualdades globales. As&iacute; que el periodo del Consenso de Washington est&aacute; asociado con el crecimiento de estos problemas sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Es leg&iacute;timo "remover" a la India y a China de esta manera? En cierto sentido no se desea hacerlo, pues son parte de la econom&iacute;a mundial, pero el argumento para realizarlo es el que se&ntilde;al&eacute; anteriormente: &iexcl;India y China prosperaron porque hicieron sus propias cosas! Mantuvieron el control pol&iacute;tico de aspectos clave de sus econom&iacute;as, y al hacerlo produjeron mejores resultados. As&iacute; que no son ejemplos para esta fase de la liberalizaci&oacute;n. Col&oacute;quenlos dentro y parece que todos se liberalizaron y prosperaron. D&eacute;jenlos fuera y lo que vemos es precisamente lo que sabemos: que aquellos pa&iacute;ses capaces de resistir estas tendencias y manejarlas, secuenciando su entrada a la econom&iacute;a mundial, lo hicieron mejor. En suma, las naciones que lo han hecho mejor han manejado su integraci&oacute;n en la econom&iacute;a mundial de forma m&aacute;s exitosa y secuenciada, ya que fueron muy cuidadosos con la reducci&oacute;n arancelaria y fueron cautelosos con su integraci&oacute;n al mercado financiero global.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La Agenda de Seguridad de Washington</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>AJ:</b> Un pacto global ofrece una alternativa socialdemocr&aacute;tica no s&oacute;lo para el Consenso de Washington, sino tambi&eacute;n para lo que usted llama la Agenda de Seguridad de Washington. &iquest;Cu&aacute;l es su cr&iacute;tica al respecto?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>DH:</b> Existen dos paquetes de pol&iacute;ticas enormemente poderosos que han conducido la forma de la globalizaci&oacute;n tal y como la conocemos: el Consenso Econ&oacute;mico de Washington y, cada vez m&aacute;s, las doctrinas de seguridad estadounidense y brit&aacute;nica: "la guerra contra el terrorismo". En tal sentido sostengo que ambos programas han fracasado. El primero, que ya hemos discutido, lo ha hecho en los terrenos que establec&iacute; anteriormente.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de las doctrinas de seguridad y la "guerra contra el terrorismo" observamos que cuando los Estados act&uacute;an solos o en peque&ntilde;as coaliciones provocan que la seguridad del mundo empeore en lugar de mejorar. Y en los dos ejemplos de concentraci&oacute;n de poderes pol&iacute;ticos m&aacute;s conocidos &#150;Afganist&aacute;n e Irak&#150; tenemos que los desarrollos han sido catastr&oacute;ficos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las guerras en Afganist&aacute;n, en 2002, y en Irak, en 2003, dieron prioridad a una agenda de seguridad estrecha que se encuentra en el coraz&oacute;n de la doctrina de seguridad de la administraci&oacute;n Bush, la cual contradice muchos de los principios centrales de la pol&iacute;tica internacional y de los acuerdos internacionales que se han signado desde 1945. La doctrina de Bush propone una pol&iacute;tica esencialmente hegem&oacute;nica, que busca el orden a trav&eacute;s del dominio, que persigue el uso con derecho preferente y preventivo de la fuerza, que conf&iacute;a en una concepci&oacute;n del liderazgo basada en una coalici&oacute;n de la voluntad que apunta a hacer seguro al mundo para la libertad y la democracia &#150;esencialmente globalizando las reglas y concepciones estadounidenses de justicia. La doctrina fue promulgada como la guerra contra el terrorismo. El lenguaje de guerra interestatal permaneci&oacute; intacto y proyectado hacia un nuevo enemigo. Como resultado, los terroristas del 11 de septiembre fueron dignificados como soldados y se sigui&oacute; una guerra contra ellos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, dicha estrategia result&oacute; una distorsi&oacute;n, una simplificaci&oacute;n de la realidad y, en mi opini&oacute;n, un fracaso predecible. La guerra contra el terrorismo ha matado a m&aacute;s civiles inocentes en Irak que los terroristas del 11 de septiembre en Nueva York; muchos iraqu&iacute;es han sido humillados y torturados; la guerra ha originado una gran cantidad de v&iacute;ctimas inocentes; e incluso ha actuado como est&iacute;mulo para el reclutamiento de m&aacute;s terroristas. Tal situaci&oacute;n mostr&oacute; muy poco, si es que algo, acerca de entender la dignidad, el orgullo y los temores de los otros, y acerca de la forma en que la fe y la fortuna de todas las personas se encuentran cada vez m&aacute;s unidas en nuestra era global. Contribuy&oacute;, adem&aacute;s, a accionar una org&iacute;a de matanzas sectarias entre los sunitas y los chi&iacute;tas en Irak, y al desplazamiento de m&aacute;s de 300,000 personas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En lugar de buscar extender el Estado de derecho, asegurando que ning&uacute;n partido &#150;los terroristas o el Estado&#150; actuaran como juez, jurado y verdugo, buscando el di&aacute;logo con el mundo musulm&aacute;n, reforzando el orden multilateral, y desarrollando los medios para tratar con los criminales del 11 de septiembre, los Estados Unidos y sus aliados, en forma notable el Reino Unido, ejerciendo sus viejas t&eacute;cnicas de guerra s&oacute;lo han conseguido que casi todos se encuentren menos seguros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>AJ:</b> &iquest;Su visi&oacute;n es que la pol&iacute;tica exterior del Partido Laborista ingl&eacute;s &#150;tras comenzar con la doctrina de la comunidad internacional, tal como fue expresada en el discurso de Tony Blair en Chicago&#150;, se vio atrapada dentro de la agenda de seguridad de Washington?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>DH:</b> Creo que se debe tener una apreciaci&oacute;n justamente sutil y diferenciada del cargo de Blair. No hay duda de que en muchas formas ha sido un muy buen l&iacute;der. Viendo los resultados de sus pol&iacute;ticas internas hay mucho de lo que el Reino Unido debe sentirse orgulloso. No obstante, a nivel internacional, el trabajo del DFID<a href="#nota"><sup>8</sup></a> de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la labor en el g8<a href="#nota"><sup>9</sup></a> sobre la reducci&oacute;n de la pobreza en &Aacute;frica, y el trabajo sobre el cambio clim&aacute;tico son ejemplares en muchos aspectos. Blair ha contribuido en la conducci&oacute;n del Reino Unido hacia posiciones muy significativas en un gran n&uacute;mero de &aacute;reas de pol&iacute;tica progresista, pero en las manos del ex primer ministro ingl&eacute;s el proyecto de la tercera v&iacute;a ha tenido dos fracasos. Uno est&aacute; asociado con la justicia social y el otro con la desigualdad mundial.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primero puede ser expuesto de manera simple. A mi juicio, la democracia social deber&iacute;a traer consigo un fuerte compromiso igualitario. Necesitamos preocuparnos no s&oacute;lo por aquellos que se encuentran excluidos del mercado en lo m&aacute;s bajo, sino tambi&eacute;n por quienes se excluyen a s&iacute; mismos en la cima. El Nuevo Proyecto Laborista ha redefinido la justicia social lejos de concepciones igualitarias y hacia la idea de que la exclusi&oacute;n del mercado es el significado central de la injusticia social. La justicia social se define como inclusi&oacute;n en el mercado. Por lo que si esa es la visi&oacute;n, entonces se concentra en aquellos que son marginales y se busca llevarlos de vuelta a la corriente principal de la sociedad y la econom&iacute;a a trav&eacute;s del empleo, entre otras cosas. Ahora, mucho del trabajo de esa pol&iacute;tica es muy importante, pero si ese es todo el &eacute;nfasis, y si tampoco se considera, como sol&iacute;a hacerse, el significado corrosivo de las concentraciones de riqueza y poder, entonces se debilita el proyecto socialdemocr&aacute;tico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A nivel global, Blair lleg&oacute; al poder con la promesa de un &iexcl;pr&iacute;ncipe shakesperiano!; &iexcl;era un gran internacionalista, un gran europe&iacute;sta! Su momento de coronaci&oacute;n fue hablar en franc&eacute;s ante el Parlamento de Francia. En mucho era un pr&iacute;ncipe en su resplandeciente armadura, y en el continente se le dio la bienvenida con los brazos abiertos. Diez a&ntilde;os despu&eacute;s el legado es que, por mucho y en mucho, ha fracasado en guiar a Europa, y que el continente no es m&aacute;s fuerte como resultado de su contribuci&oacute;n. La posici&oacute;n internacional est&aacute; cerca del desastre. Crey&oacute;, equivocadamente, que pod&iacute;a actuar como mediador entre Europa y Estados Unidos, y que la cercan&iacute;a con la administraci&oacute;n Bush le dar&iacute;a una influencia cr&iacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Reino Unido fue a la guerra bajo fundamentos falsos. Algunos de nosotros pensamos que eran falsos desde el principio, pero ahora es claro para todos que as&iacute; fue. Se prometi&oacute; que la guerra en Irak ser&iacute;a corta y r&aacute;pida; no obstante ha sido larga y prolongada. Se nos prometi&oacute; una victoria militar veloz; sin embargo, se ha visto todo menos eso. Y ahora, cientos de miles de personas han muerto bajo circunstancias espantosas. La ruptura de la ley y el orden ha desatado un nivel de violencia en la sociedad iraqu&iacute; que en verdad es aterrador.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Escrib&iacute; un art&iacute;culo titulado "Return to the State of Nature"<a href="#nota"><sup>10</sup></a> justo despu&eacute;s de que la guerra comenz&oacute; &#150;se trataba de mi opini&oacute;n acerca de en qu&eacute; podr&iacute;a convertirse la guerra en Irak. Lo &uacute;nico que no comprend&iacute; bien fue cu&aacute;n espantosa ser&iacute;a. La alianza con Bush ha sido fundamentalmente err&oacute;nea. Hab&iacute;a cierta justificaci&oacute;n para la invasi&oacute;n en Afganist&aacute;n, pero creo que no hubo ninguna para la invasi&oacute;n de Irak. Creo que la "guerra contra el terrorismo" fue una falsa met&aacute;fora &#150;una forma equivocada de pensar en la seguridad global. Considero que involucr&oacute; una concepci&oacute;n ilusoria de la magia del poder militar en la &eacute;poca contempor&aacute;nea. Y adem&aacute;s que todo esto fue previsible y ahora es inexcusable.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si se va a la guerra bajo pretensiones falsas, si se va a la guerra y no se cumplen las promesas, si se va a la guerra y al final la situaci&oacute;n es peor y no mejor, seguramente que se es culpable de los fracasos del propio juicio. Creo que en alg&uacute;n nivel este tr&aacute;gico pr&iacute;ncipe shakesperiano debe ser considerado responsable por esos errores de juicio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Intervenci&oacute;n humanitaria</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>AJ:</b> &iquest;Cree que a nivel de la seguridad la alternativa socialdemocr&aacute;tica de una "agenda de seguridad amplia" deba incluir un compromiso para que la intervenci&oacute;n militar se encuentre con una "responsabilidad de proteger", o est&aacute; de acuerdo con Patrick Bond acerca de que "el intervencionismo humanitario" debe considerarse como parte del "Consenso de Seguridad de Washington"?; &iquest;c&oacute;mo distinguimos los conflictos en los que los socialdem&oacute;cratas debemos favorecer la intervenci&oacute;n militar de aquellos en los que debemos oponernos &#150;cu&aacute;les ser&iacute;an las pruebas de la socialdemocracia?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>DH:</b> Creo que debemos distinguir distintos tipos de intervenci&oacute;n humanitaria; por ejemplo, la intervenci&oacute;n en Irak de las que se llevaron a cabo para estabilizar Bosnia y Kosovo. Aunque estas &uacute;ltimas llegaron tarde, fueron ampliamente ben&eacute;ficas para detener las horribles infracciones que se estaban cometiendo contra la seguridad humana, as&iacute; como un conjunto amplio de cr&iacute;menes contra la humanidad. La guerra en Irak, a mi parecer, fue un flagrante acto de guerra &#150;malinterpretado, mal calculado, mal planeado, equivocado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las crisis humanitarias se salen de control por razones complicadas, entre otras causas, debido a la lucha de los grupos &eacute;tnicos; las crisis ambientales y de desertificaci&oacute;n; las actividades de los jefes militares locales, etc. &iquest;Vamos a decir que bajo ninguna circunstancia debemos intervenir porque cualquier intervenci&oacute;n est&aacute; destinada a ser pensada como una forma de imperialismo occidental? No, eso ser&iacute;a absurdo. Ser&iacute;a como decir que la intervenci&oacute;n de 1939 para detener a Hitler fue inherentemente imperialista. &iquest;Tendr&iacute;amos que haber sido pacifistas de cara a la amenaza del nazismo? No creo que muchas personas lo hubieran sido. As&iacute; que, por extensi&oacute;n, debemos aceptar que en el caso de ciertos Estados criminales, o frente a determinadas situaciones espantosas conducidas por &eacute;lites pol&iacute;ticas o por grupos &eacute;tnicos pueden existir fundamentos para la intervenci&oacute;n humanitaria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, necesitamos aprender de las situaciones en las cuales la intervenci&oacute;n humanitaria ha funcionado, as&iacute; como tambi&eacute;n de las que han fracasado. La pol&iacute;tica no es una panacea y tampoco lo son las estrategias militares. Algunas veces no se puede intervenir porque una situaci&oacute;n es simplemente demasiado compleja. En ocasiones la intervenci&oacute;n puede ser efectiva, pero lo es sobre las bases de viejas pol&iacute;ticas de guerra. Tiene que hacerse sobre las bases de la intervenci&oacute;n multilateral, con un mandato internacional para la intervenci&oacute;n, si es del todo posible, y con una concepci&oacute;n de operaci&oacute;n y seguridad militares muy diferente a la que hemos tenido en Irak.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora circulan ideas muy interesantes dentro de lo militar, al interior de las redes europeas de pol&iacute;ticas, y aqu&iacute; en la LSE bajo la influencia de Mary Kaldor, sobre el desarrollo de una fuerza de seguridad humana &#150;una fuerza militar operando los diferentes principios y objetivos, con distintas capacidades, para lograr fines diferentes. Creo que necesitamos repensar nuestra milicia como parte de nuestro acercamiento a pol&iacute;ticas extranjeras. Los barrocos ej&eacute;rcitos de Europa, por ejemplo, son poco &uacute;tiles al tratar con muchas de las situaciones conflictivas contempor&aacute;neas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Terrorismo isl&aacute;mico</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>AJ:</b> Cualquier fuerza de seguridad humana tendr&aacute; que enfrentarse con el terrorismo. En Un pacto global usted utiliza los t&eacute;rminos "terrorismo global", "terrorismo de masas", "terrorismo transnacional", e incluso "los simplemente perturbados y los fan&aacute;ticos", pero nunca utiliza el t&eacute;rmino "terrorismo isl&aacute;mico". En el Ap&eacute;ndice s&iacute; se refiere a una "fisura fundamental en el mundo musulm&aacute;n" entre aquellos que buscan llegar a un acuerdo con la modernidad y sostienen est&aacute;ndares universales contra los que desean conservar o restaurar el poder para quienes representan ideas "fundamentalistas", pero no relaciona esta idea con la amenaza terrorista que enfrentamos. En su libro, el terrorismo nunca parece convertirse en el centro de atenci&oacute;n al hablarse de la guerra civil dentro del mundo musulm&aacute;n. &iquest;Me pregunto si podr&iacute;a haber existido alg&uacute;n valor al haber conjuntado estos dos desarrollos?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>DH:</b> Esa es una pregunta muy interesante. No tengo dificultad en utilizar el t&eacute;rmino terrorismo. Terroristas son aquellas personas que infringen los principios cosmopolitas sin ninguna consideraci&oacute;n por los otros. Son quienes se oponen a los principios m&aacute;s elementales del cosmopolitismo: la santidad y el valor de la vida humana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existen muchos y diferentes tipos de terroristas. Ciertamente hay terroristas isl&aacute;micos radicales, pero esta pr&aacute;ctica ha tomado muchas manifestaciones tanto en la forma de actores no estatales como de actores estatales. Por ejemplo, si hoy se observa al Medio Oriente seguramente se tendr&aacute; que combinar una cr&iacute;tica del terrorismo de Hamas y Hezbollah con una de la manera en que el Estado de Israel ha actuado. Muchos de los principios fundamentales del cosmopolitismo, y de los principios liberales del Estado de derecho, son violados por ambos lados en el conflicto Israel&#45;Palestina. En cierto sentido, ambos act&uacute;an de forma tal que parecen m&aacute;s bien pol&iacute;ticas fuera de la ley que un Estado de derecho. Tanto los actores estatales como los no estatales son capaces de practicar el "terrorismo" como lo he definido. Y ello es cierto alrededor del mundo. El terrorismo no s&oacute;lo toma la forma del comportamiento de actores no estatales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por supuesto que existen muchas constelaciones complejas de actores no estatales, incluyendo a los terroristas isl&aacute;micos, las redes de Al&#45;Qaeda, etc&eacute;tera. No tengo tiempo para ellos en absoluto. Sus programas pol&iacute;ticos nada tienen que ver con los principios de Robin Hood, o con los de la justicia social, o con honrar la dignidad de la vida humana. Son formas viciosas de la geopol&iacute;tica, como lo fue antes. La forma viciosa de la geopol&iacute;tica isl&aacute;mica se encuentra con la forma viciosa de la geopol&iacute;tica occidental. En Irak algunos poderes occidentales han actuado tambi&eacute;n como juez, jurado y verdugo, atribuy&eacute;ndose el derecho a determinar las cuestiones fundamentales de vida y muerte. Existe cierta simetr&iacute;a entre las espantosas pol&iacute;ticas de los actores terroristas no estatales, como en el caso de Al&#45;Qaeda, y algunas de las acciones de las alianzas occidentales que han intervenido como juez, jurado y verdugo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>AJ:</b> &iquest;Qu&eacute; dir&iacute;a sobre la opini&oacute;n de que sin importar los errores, e incluso los cr&iacute;menes, es incorrecto igualar de esa forma a la coalici&oacute;n occidental con Al&#45;Qaeda, porque la primera removi&oacute; a Saddam Hussein y al Ba'ath; supervis&oacute; un buen n&uacute;mero de elecciones democr&aacute;ticas en Irak y produjo un gobierno iraqu&iacute; electo; supervis&oacute; el voto popular sobre la base de una nueva Constituci&oacute;n democr&aacute;tica; abri&oacute; las fosas comunes masivas; permiti&oacute; las libertades religiosas de los chi&iacute;tas; regres&oacute; a los refugiados; reinund&oacute; las tierras de los pantanos &aacute;rabes; cre&oacute; el espacio para los sindicatos libres y para una prensa libre; entren&oacute; a las fuerzas de seguridad iraqu&iacute;es; y as&iacute; sucesivamente? Esta opini&oacute;n dir&iacute;a que sin importar la sabidur&iacute;a de la invasi&oacute;n, la coalici&oacute;n busca dejar atr&aacute;s no una colonia sino un Irak libre y democr&aacute;tico. Por otro lado, se trata de una insurgencia sunita sectaria, brigadas sectarias chi&iacute;tas de la muerte, y operativos fascistas de Al&#45;Qaeda, por lo que la creaci&oacute;n de una equivalencia entre estas fuerzas y la coalici&oacute;n de Occidente es err&oacute;nea.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>DH:</b> Creo que el 11 de septiembre tiene or&iacute;genes complejos, como tambi&eacute;n los tiene Al&#45;Qaeda, los cuales se remontan a mucho tiempo atr&aacute;s, antes de Bush y Blair. Tambi&eacute;n creo que la guerra en Irak ha sido un terreno de reclutamiento masivo para j&oacute;venes que se comprometen en actos terroristas. Ha sido un im&aacute;n para la intensificaci&oacute;n de la violencia. El fracaso de la alianza al pensar en su intervenci&oacute;n; el fracaso de actuar en l&iacute;nea con los derechos humanos; todas estas cosas potencian los problemas de violencia. Y la violencia engendra violencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Habr&iacute;a oportunidad de actuar contra el terrorismo si se actuara en contra del comportamiento criminal, creando un consenso global transcultural para actuar contra el terrorismo y dentro de la r&uacute;brica del derecho internacional. Despu&eacute;s del 11 de septiembre muchos pa&iacute;ses musulmanes fueron muy comprensivos con Estados Unidos. Ese momento se ha perdido en gran parte. Sin embargo, como lo he mencionado antes, no creo que est&eacute; perdido por completo y para siempre.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entonces, para alguien como Tony Blair, que ofrecer&iacute;a la defensa que acaba usted de exponerme, yo le dir&iacute;a: "usted es una de las pocas personas que a&uacute;n cree que eso es lo que est&aacute; sucediendo". La situaci&oacute;n en Irak probablemente hoy se encuentra peor que nunca, ciertamente est&aacute; tan mal como antes. Los niveles de violencia y crueldad, y el abuso de los derechos humanos est&aacute;n m&aacute;s all&aacute; de la imaginaci&oacute;n. Las fuerzas de la coalici&oacute;n han creado una vacuna de poder en Irak en la que los peores elementos del comportamiento humano han sido desatados. Y va a ser muy dif&iacute;cil ponerlos de vuelta en la caja; incluso puede tomar generaciones. Creo que Irak se est&aacute; fragmentando, la violencia se encuentra fuera de control, y esperar que el ej&eacute;rcito iraqu&iacute; sea alguna vez capaz de controlar la situaci&oacute;n es una esperanza vana. Nada de esto tiene mucho que ver con la democracia, o deber&iacute;amos decir, con las condiciones para una democracia sustentable.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No creo que exista una equivalencia directa, como lo sugiere su pregunta, entre los insurgentes y las fuerzas de la coalici&oacute;n, pero s&iacute; considero que la manera en que la guerra en Irak fue manejada de principio a fin ha socavado cualquier legitimidad que Estados Unidos y el Reino Unido tuvieran. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n deploro el estado en el que nos encontramos actualmente en Irak. No hay nada que celebrar. Lo que s&iacute; sugiero es que un mejor entendimiento de la situaci&oacute;n de la pol&iacute;tica global, de la pol&iacute;tica del Medio Oriente, de los l&iacute;mites del unilateralismo, etc&eacute;tera, deber&iacute;an conducir hacia un tipo diferente de acercamiento a los retos del mundo despu&eacute;s del 11 de septiembre.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Segunda parte.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La alternativa socialdem&oacute;crata</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>AJ:</b> Ahora hablemos de su alternativa social democr&aacute;tica para el Consenso de Washington y la Agenda de Seguridad. &iquest;A qu&eacute; se refiere con "un convenio global"?; &iquest;qu&eacute; reformas supondr&iacute;a?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>DH:</b> El lenguaje del "convenio global" es una manera de intentar pensar sobre c&oacute;mo es que podemos llevar el desarrollo y al mundo desarrollado hacia una nueva especie de di&aacute;logo y acuerdo acerca del manejo econ&oacute;mico y los asuntos de seguridad. Occidente &#150;especialmente Estados Unidos y el Reino Unido&#150; se ha preocupado por las amenazas que emanan del terrorismo. Por supuesto, algunas de ellas son preocupaciones serias. Al ser muy cr&iacute;ticos sobre la forma en que han manejado estos asuntos no niego que existan otros que deban ser tratados. Ahora bien, si la agenda de seguridad se define &uacute;nicamente en t&eacute;rminos del terrorismo, se excluye del di&aacute;logo y del entramado interpretativo y pol&iacute;tico a la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n del mundo, para la cual los asuntos de seguridad son luchas cotidianas por la vida &#150;agua limpia, salud, la amenaza del vih&#45;sida, la pobreza y la desnutrici&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gran Breta&ntilde;a y Estados Unidos lideraron la guerra contra el terrorismo despu&eacute;s del 11 de septiembre porque ese d&iacute;a murieron tres mil personas. Todos los d&iacute;as mueren treinta mil ni&ntilde;os por enfermedades relacionadas con la pobreza; sucede algo como un peque&ntilde;o holocausto en el mundo, la destrucci&oacute;n de la vida de ni&ntilde;os que, esencialmente, es evitable e innecesaria. No podemos imponer al resto del mundo nuestra concepci&oacute;n de seguridad y esperar un acuerdo. Por lo tanto, el principio de un convenio global es crear un di&aacute;logo entre el mundo desarrollado y el mundo en v&iacute;as de desarrollo, bajo una concepci&oacute;n com&uacute;n de seguridad que abarque sus urgentes preocupaciones de desarrollo y nuestras propias preocupaciones. A menos de que ese di&aacute;logo se emprenda, de que construyamos una nueva plataforma com&uacute;n de acuerdo, nuestras preocupaciones sobre seguridad se debilitar&aacute;n y las de ellos apenas y avanzar&aacute;n. Esa es una situaci&oacute;n potencial donde todo el mundo gana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre el asunto de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica, si contin&uacute;a el actual empuje, conducido por la administraci&oacute;n Bush, hacia un incremento continuo en los acuerdos bilaterales y preferenciales de comercio relacionados con un acercamiento fundamentalista al mercado, ser&aacute; muy dif&iacute;cil repartir muchos de los bienes p&uacute;blicos nacionales y globales que necesitamos. Asegurar la prosperidad a largo plazo no s&oacute;lo significa adoptar concepciones m&aacute;s nuevas y sofisticadas acerca de lo que funciona y de lo que no funciona en la econom&iacute;a global, sino tambi&eacute;n reconocer que a menos de que exista una regulaci&oacute;n pol&iacute;tica de la globalizaci&oacute;n nos faltar&aacute;n mecanismos para tratar el calentamiento global, las epidemias y pandemias, los nuevos virus, etc&eacute;tera, y s&oacute;lo se potenciar&aacute;n los problemas ya generados por el fundamentalismo del mercado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; que, potencialmente, existe en el marco de la seguridad y en el econ&oacute;mico un camino a seguir: Yo lo llamo un "convenio global", porque a menos de que los mercados adapten la pol&iacute;tica, y que la agenda de seguridad de Occidente se adapte a la agenda de seguridad de la mayor&iacute;a mundial, no tendremos un progreso pol&iacute;tico sobre los bienes globales urgentes, lo cual definir&aacute; el futuro no s&oacute;lo de nuestra generaci&oacute;n sino tambi&eacute;n de la de nuestros hijos, y de la de los hijos de nuestros hijos. Un convenio global significa un di&aacute;logo para fortalecer nuestro orden multilateral basado en reglas, que es sensible a la dignidad y a los t&eacute;rminos de referencia de otras culturas, y que busca aprender de las fallas de nuestros conjuntos de pol&iacute;ticas dominantes. Al buscar un convenio global reconocemos que el camino a seguir no es una raison d'&eacute;tat, o el fundamentalismo del mercado, o el unilateralismo. Esos viejos conjuntos nos han fallado, algunas veces con terribles consecuencias.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Perm&iacute;tanme poner en t&eacute;rminos simples el camino a seguir. El realismo ha muerto. &iexcl;El cosmopolitismo es el nuevo realismo! Que yo diga esto puede parecer algo extraordinario, pero si usted acepta los argumentos que hasta ahora he vertido, entonces podemos decir que, hablando en general, los conjuntos de pol&iacute;ticas realistas nos han fallado. La raz&oacute;n por la que el cosmopolitismo es el nuevo realismo es porque, a menos de que exista una nueva agenda de colaboraci&oacute;n transfronteriza y soluciones internacionales para los problemas globales, o de que aprendamos de las fallas de los viejos paquetes de pol&iacute;ticas, continuaremos haci&eacute;ndonos la vida peor, no mejor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>AJ:</b> &iquest;Puede definir la palabra "cosmopolitismo" para los lectores que puedan estar poco seguros sobre su significado?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>DH:</b> El cosmopolitismo es una manera de pensar sobre qu&eacute; es lo que todos tenemos en com&uacute;n m&aacute;s all&aacute; de las fronteras y las culturas. Comienza con un n&uacute;mero de premisas fundamentales, incluyendo el igual valor moral de cada ser humano, el hecho de que todos estamos dotados con la posibilidad de ser un agente activo y con la capacidad de tomar decisiones. Cada uno es un agente moral capaz de tener dignidad en la elecci&oacute;n. El cosmopolitismo tambi&eacute;n sostiene que para ejercerla todos necesitamos acceder a ciertas capacidades (existen otros principios cosmopolitas y los expongo en Un pacto global).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iexcl;Y estos no son s&oacute;lo los principios abstractos de los fil&oacute;sofos!, sino los principios plasmados en muchas de nuestras instituciones multilaterales desde finales del siglo XIX. La ley sobre la guerra y la de derechos humanos, la Carta de la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas y el Sistema de Estatutos de las Naciones Unidas insertan muchos de estos principios en su fundaci&oacute;n misma. En particular, el r&eacute;gimen de los derechos humanos no podr&iacute;a existir sin estos principios cosmopolitas. El entramado de la Carta de las Naciones Unidas tambi&eacute;n los incluye. El convenio global al que me refiero es consistente con la mejor pr&aacute;ctica como debe ser cualquier pol&iacute;tica. En ese sentido, va con la corriente de la historia y no contra ella.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El problema radica en que estos principios cosmopolitas o universales fundamentales de la democracia y los derechos humanos fueron empalmados a finales del siglo XIX y en el XX con la soberan&iacute;a del Estado, la pol&iacute;tica estatal y las prioridades de los Estados m&aacute;s poderosos. Esa agenda, a mi parecer, ha corrido su curso, as&iacute; que ahora nos vemos enfrentados con un conjunto de elecciones verdaderamente cr&iacute;tico. O construimos sobre los trampolines progresivos que ya tenemos &#150;el sistema multilateral basado en reglas, el r&eacute;gimen de derechos humanos, la Corte Criminal Internacional, los blandos centros de poder de la Uni&oacute;n Europea, los comienzos germinales de la ciudadan&iacute;a multidimensional, y la autoridad con m&uacute;ltiples capas de los Estados Unidos&#150; o cometeremos los mismos errores en el futuro, con consecuencias crecientemente negativas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La noci&oacute;n de un convenio global es una compleja forma de pensar sobre c&oacute;mo &#150;sector por sector, &aacute;rea por &aacute;rea&#150; se pueden incrustar las lecciones del siglo XX en nuestras instituciones y pr&aacute;cticas internacionales. Las mismas soluciones no funcionar&aacute;n en el comercio, las finanzas, las pandemias, el cambio clim&aacute;tico. Necesitamos pensar en un nuevo marco pol&iacute;tico imaginario. Si reconocemos que los viejos entramados realistas no prove&iacute;an los bienes, ello nos libera para movernos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>&iquest;Siglos de transici&oacute;n?</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>AJ:</b> &iquest;Qu&eacute; le dir&iacute;a a aquellos que rechazan el convenio global como una utop&iacute;a incapaz de realizaci&oacute;n?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>DH:</b> En Un pacto global, y en la defensa que hice sobre &eacute;l en Debating Globalisation,<a href="#nota"><sup>11</sup></a> expongo asuntos para los corto y largo plazos. &iexcl;Aclaro que no podemos tener el largo plazo ma&ntilde;ana! La idea de un convenio global cosmopolita progresivo llevado todo al mismo tiempo no es la forma en que funciona el mundo. La pol&iacute;tica jam&aacute;s ha funcionado as&iacute;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El ejemplo que siempre doy, contra mis cr&iacute;ticos, es la formaci&oacute;n del mism&iacute;simo Estado moderno, desde los siglos XVI y XVII. Tom&oacute; siglos para que se extendiera. La idea de un r&eacute;gimen pol&iacute;tico secular, separado del gobernado y del gobernante y de la poderosa Iglesia Cat&oacute;lica en Europa s&oacute;lo tom&oacute; forma de manera lenta. Tambi&eacute;n emergieron lentamente los conceptos de soberan&iacute;a democr&aacute;tica y de ciudadan&iacute;a. Todo se llev&oacute; a&ntilde;os de lucha para ser alcanzado, y no s&oacute;lo en el mundo occidental. Jam&aacute;s debemos olvidar que la democracia s&oacute;lo toma una de sus manifestaciones m&aacute;s extraordinarias en India &#150;la mayor democracia del mundo. La democracia no s&oacute;lo nos pertenece a "nosotros", y no solamente la practicamos nosotros. Tambi&eacute;n es un logro de otros pa&iacute;ses y regiones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tenemos que entender que los peque&ntilde;os trampolines para alcanzar un Estado&#45;naci&oacute;n moderno y secular &#150;las Actas de Reforma de 1832 y 1867, entre otros&#150; impulsaron el proceso de manera muy importante. Creo que ahora vivimos en un momento que yo llamo "cambio global". El imaginario de la pol&iacute;tica basada en el Estado es ahora inadecuado. Vivimos, y continuaremos viviendo, en un mundo de imbricadas comunidades de fe. En ese nuevo mundo debemos comenzar a pensar otra vez y a ser intr&eacute;pidos. Mis libros son s&oacute;lo una contribuci&oacute;n a ese nuevo imaginario pol&iacute;tico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Agencias</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>AJ:</b> Para convertirse en un nuevo sentido com&uacute;n, el pacto global necesitar&aacute; animar a agentes clave del cambio social y pol&iacute;tico que promuevan dicho programa. &iquest;Cu&aacute;les agencias son las adecuadas para avalar este programa?; &iquest;c&oacute;mo es que la "reconfiguraci&oacute;n del poder pol&iacute;tico" asociada con la globalizaci&oacute;n ha recondicionado la capacidad de las agencias tradicionales de la izquierda?; &iquest;cu&aacute;l es el papel de los sindicatos en la alternativa social democr&aacute;tica?; &iquest;es la solidaridad de la uni&oacute;n transnacional un prerrequisito para el convenio global?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>DH:</b> Perm&iacute;tame comenzar subrayando que necesitamos ser claros sobre el mito de la agencia frecuentemente encontrado en el centro del pensamiento de izquierda. Este mito data de Marx y explica la noci&oacute;n de que un cambio progresista en el fondo descansa sobre una clase identificable y/o en sus representantes. El problema con el marxismo es que a partir de la clase socioecon&oacute;mica ley&oacute; de un tir&oacute;n la historia de la pol&iacute;tica. Fall&oacute;, en otras palabras, en tratar a la pol&iacute;tica sui generis. La pol&iacute;tica no puede ser reducida a la b&uacute;squeda de agentes solitarios. As&iacute; que muchas cosas deben quedar claras.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los agentes que deben combinarse para impulsar la direcci&oacute;n hacia un nuevo convenio global ser&aacute;n, concomitantemente, diversos y, en todo lo posible, m&aacute;s difusos. El cambio progresista depende sobre todo de construir coaliciones que ya se est&aacute;n formando y reformando en diferentes contextos internacionales y globales. Y lo m&aacute;s importante: es posible concebir una coalici&oacute;n de Estados progresistas y de actores no estatales trabajando sobre los asuntos discutidos. Lo que tengo en mente es imbuir a los poderes europeos con algunas tradiciones socialdem&oacute;cratas; a los principales pa&iacute;ses en desarrollo buscando cambios en la naturaleza del comercio, la ayuda y el desarrollo; a las organizaciones no gubernamentales, desde Oxfam hasta Medicins sans Fronti&egrave;res,<a href="#nota"><sup>12</sup></a> y as&iacute; sucesivamente. Es importante subrayar que las coaliciones siempre formar&aacute;n y reformar&aacute;n los asuntos &#150;como lo han hecho desde la lucha sobre la C&aacute;mara Internacional de Comercio (CIC) hasta las presiones sociales construidas en relaci&oacute;n con la Ronda de Doha.<a href="#nota"><sup>13</sup></a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por supuesto, los sindicatos tienen un papel aqu&iacute;, y uno potencialmente importante, al actuar como grupos de presi&oacute;n y como fuerzas que podr&iacute;an ayudar a ilustrar a sus miembros sobre los asuntos globales, que les pueden parecer no relevantes a primera vista. Esto es crucial, pero creo que se tiene que aceptar que los sindicatos son s&oacute;lo uno de los muchos actores posibles que necesitan interactuar para crear la solidaridad transnacional. Esta &uacute;ltima es sumamente importante entre los pa&iacute;ses ricos y pobres, desarrollados y en v&iacute;as de desarrollo; as&iacute; como entre las agencias gubernamentales y no gubernamentales, ya que como Kofi Annan lo menciona directa y elocuentemente: "millones de personas no tienen porque morir prematura ni innecesariamente" como resultado de nuestra falla en impulsar los cambios globales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>&iquest;Culpar primero a Estados Unidos?</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>AJ:</b> Al evaluar los obst&aacute;culos para el convenio global algunos sugieren que usted pone demasiada culpa en la puerta de Estados Unidos. Desde la derecha, Roger Scruton afirma que su argumento procede completamente "como si el mundo fuera a instalarse a partir de s&iacute; mismo si no fuera por... el gobierno estadounidense". Scruton piensa que este "falso &eacute;nfasis" es peligroso debido a que "acarrea rechazar el ver a las personas fuera de los enclaves del capitalismo occidental como sujeto de juicio &#91;...&#93;; rechaza reconocer su completa humanidad". Desde la izquierda, David Mepham tambi&eacute;n afirma que usted no atiende la importancia &#150;como las causas de la pobreza absoluta, la inequidad relativa, el conflicto y el genocidio&#150; de las pol&iacute;ticas culturales aut&oacute;nomas regionales y nacionales, de sus pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y estructuras, y esto es en parte debido al car&aacute;cter de su an&aacute;lisis centrado en Washington. Mepham invoca, como ejemplos, a la naturaleza y al impacto de la dictadura de Mugabe en Zimbabwe, pero tambi&eacute;n nos pide considerar las implicaciones de la cr&iacute;tica devastadora del mundo &aacute;rabe y de sus gobiernos contenida en los sucesivos reportes de desarrollo &aacute;rabe de Naciones Unidas. &iquest;C&oacute;mo responde a estas cr&iacute;ticas?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>DH:</b> <i>Un pacto global</i> fue una intervenci&oacute;n en un punto particular del tiempo. Tom&eacute; la postura (y a&uacute;n lo hago) de que muchas de las decisiones clave llevadas a cabo despu&eacute;s del 11 de septiembre fueron equivocadas para alcanzar los objetivos deseados: seguridad, responsabilidad y una alianza de civilizaciones, no una guerra entre civilizaciones. Era correcto argumentar que las decisiones tomadas por el gobierno de Estados Unidos, y apoyadas por el de Blair, fueron equivocadas. Fueron el obst&aacute;culo. La administraci&oacute;n Bush ha debilitado muchos aspectos de la gobernanza multilateral: el Consejo de Seguridad, el Tratado de No Proliferaci&oacute;n Nuclear, las convenciones de armas qu&iacute;micas, entre otros. Eso no quiere decir que la administraci&oacute;n Bush, apoyada por Blair, sea responsable de la globalizaci&oacute;n en todos sus aspectos. &iexcl;Para nada! En mis libros acad&eacute;micos &#150;tales como <i>Transformaciones globales: pol&iacute;tica, econom&iacute;a y cultura</i>&#150;<a href="#nota"><sup>14</sup></a> no menciono administraciones en particular porque eso debe ser producto de trabajos de investigaci&oacute;n m&aacute;s serios, mirando hacia un cambio global a largo plazo. <i>Un pacto global</i> y <i>Debating Globalisation</i> son intervenciones pol&iacute;ticas escritas en un momento concreto cuando las administraciones estadounidenses estaban haciendo las cosas mucho peor. No hay nada antiestadounidense en lo que he escrito. Soy cr&iacute;tico de algunos conjuntos de pol&iacute;ticas y eso no tiene nada que ver con Estados Unidos, con su historia, su democracia, su cultura o su gente. Soy un cr&iacute;tico de las pol&iacute;ticas. Si intelectualmente no se puede separar la cuesti&oacute;n de las pol&iacute;ticas de aqu&eacute;lla sobre el pa&iacute;s, entonces el debate es una nulidad. Es el mismo error que a menudo cometen los israel&iacute;es, cuando dicen que "cualquier cr&iacute;tica de nuestras pol&iacute;ticas es una cr&iacute;tica hacia nosotros". Eso es incorrecto. Estoy criticando ciertos conjuntos de pol&iacute;ticas manejadas por una administraci&oacute;n, no a un pa&iacute;s. As&iacute; que simplemente rechazo ese cargo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su pregunta levanta un conjunto mayor de asuntos sobre los niveles regionales y nacionales. Y los puntos que David Mepham pone sobre la mesa son bien tomados. No puede haber construcci&oacute;n alguna de un orden multilateral basado en reglas sin democracias fuertes y sin culturas democr&aacute;ticas. Tambi&eacute;n es verdad que el movimiento en esta direcci&oacute;n se encuentra desfavorecido por Estados que fallan, el resurgimiento del nacionalismo, y as&iacute; sucesivamente. Es verdad que muchos de estos asuntos poseen din&aacute;micas muy complejas e independientes de aquellas que he discutido en esta entrevista. Todo lo que puedo decir es que lo comprendo y estoy de acuerdo con usted, pero mis argumentos nunca apuntaron hacia todos estos problemas. Fueron simplemente un corte en alguna de las preguntas. Y estoy muy feliz con dicho corte.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con respecto a la sugerencia m&aacute;s amplia, sobre que algunas de las soluciones se encuentran local y nacionalmente, eso tambi&eacute;n es cierto. Abordemos como ejemplo el cambio clim&aacute;tico. Tendr&iacute;an que existir acuerdos internacionales para conseguir un sistema de comercio de carb&oacute;n, por ejemplo. Ya tiene lugar un sistema europeo de comercio de carb&oacute;n, pero es m&aacute;s bien d&eacute;bil. Un sistema global de comercio de carb&oacute;n es una idea muy importante para hacer que el sector privado sea parte de la soluci&oacute;n al desaf&iacute;o del cambio clim&aacute;tico. Ahora bien, para hacerlo se necesitan acuerdos internacionales de diferentes clases. Se requiere que los pa&iacute;ses acepten objetivos y que hagan de esos objetivos su responsabilidad. Al interior de esos pa&iacute;ses se necesitan objetivos sector por sector: industria a&eacute;rea, transportes, agricultura, sector dom&eacute;stico, etc&eacute;tera. Sin que todos esos sectores asuman su responsabilidad con respecto a las formas espec&iacute;ficas de adaptaci&oacute;n a una econom&iacute;a orientada a la generaci&oacute;n de menos combustible f&oacute;sil simplemente no obtendremos soluciones. Mi perspectiva es: "piensa globalmente, act&uacute;a localmente", y viceversa. No existe una soluci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico sin acuerdos globales. Aunque, igualmente, no puede darse sin cambios en el comportamiento nacional, e incluso en el individual.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Tercera parte.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El pacto global y el estatus</b> <b>de la "democracia social"</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>AJ:</b> Mucho del debate provocado por Un pacto global fue presentado por openDemocracy<a href="#nota"><sup>15</sup></a> y reunido en el libro Debating Globalisation. Puede ser de utilidad explorar algunas de las cr&iacute;ticas que parec&iacute;an desafiar, en diferentes formas, la relevancia contempor&aacute;nea y las perspectivas pol&iacute;ticas de la "democracia social" y de la "democracia social global".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>&iquest;Existe un futuro socialdemocr&aacute;tico?</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>AJ:</b> Primero, Meghnad Desai, su predecesor como director del Centre for Global Governance, y autor de <i>Marx's Revenge: The Resurgence of Capitalism and the Death of Statist Socialism</i>,<a href="#nota"><sup>16</sup></a> argument&oacute; que usted asume que la democracia social es el personaje bueno, listo y que est&aacute; esperando tras bastidores con las respuestas. Esta no es una suposici&oacute;n segura, argumenta Desai, ya que "la democracia social se encuentra en una profunda crisis de la que todav&iacute;a tiene que resurgir". Su argumento consiste en que mientras la democracia social pudo florecer en el mundo desglobalizado de 1919&#45;1980 con sus capitalismos nacionales holgadamente conectados, fordismo, sindicatos de masas, y relativa uniformidad social, no ha sido capaz de darse abasto en un mundo r&aacute;pidamente globalizado en el que el Estado ha perdido control de forma crucial sobre la econom&iacute;a. Restaurar la rentabilidad demandaba una reestructuraci&oacute;n brutal, y la derecha continu&oacute; con ello. La izquierda ha tenido, para regresar al poder, que caer en la l&iacute;nea con la derecha. Los partidos socialdem&oacute;cratas pueden hablar todo lo que quieran sobre "la tercera v&iacute;a", pero en realidad "los reg&iacute;menes 'socialdemocr&aacute;ticos' m&aacute;s exitosos, como el Nuevo Laborismo en Gran Breta&ntilde;a o la presidencia de Clinton abandonaron, en efecto, la democracia social en toda su esencia". &iquest;Por qu&eacute; se equivoca Desai?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>DH:</b> &iquest;Qu&eacute; es la democracia social? Claramente existen muchas cosas que pueden decirse aqu&iacute;, pero s&oacute;lo quiero hablar de un punto. Los socialdem&oacute;cratas han buscado, tradicionalmente, desplegar las instituciones democr&aacute;ticas de pa&iacute;ses individuales en nombre de un proyecto nacional particular. Un compromiso entre los poderes del capital, el trabajo y el Estado que busca alentar el desarrollo de las instituciones del mercado dentro de un entramado regulatorio que garantice no s&oacute;lo las libertades civiles y pol&iacute;ticas de los ciudadanos, sino tambi&eacute;n las condiciones sociales necesarias para que las personas disfruten de sus derechos formales. Me parece que este proyecto siempre ha sido tan relevante como lo es hoy en d&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los socialdem&oacute;cratas han aceptado debidamente que los mercados son centrales para generar bienestar econ&oacute;mico, pero tambi&eacute;n han reconocido que ante la ausencia de una regulaci&oacute;n apropiada sufren serios desperfectos &#150;especialmente la generaci&oacute;n de riesgos no deseados para los ciudadanos: una distribuci&oacute;n desigual de esos riesgos; la creaci&oacute;n de externalidades adicionales y negativas, as&iacute; como de desigualdades corrosivas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La l&iacute;nea de fondo es que, a diferencia del acercamiento liberal est&aacute;ndar que pone el &eacute;nfasis en los mercados y en m&aacute;s mercados (recientemente Meghnad Desai est&aacute; en este campo), los socialdem&oacute;cratas enfatizan su silencio aqu&iacute; &#150;y ese silencio es la justicia social. El asunto es que la justicia social no puede simplemente ser repartida, en muchos aspectos cr&iacute;ticos, por Estados que act&uacute;an solos. Desde el cambio clim&aacute;tico hasta los problemas de las reglas de comercio son necesarias las coaliciones, m&aacute;s all&aacute; de los Estados, para llevar adelante el entramado de la justicia. Creo que hoy en d&iacute;a este programa es m&aacute;s importante de lo que jam&aacute;s lo ha sido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me desagrada la idea del "personaje bueno". Repensar la pol&iacute;tica sobre las bases de la evidencia y el an&aacute;lisis de una pol&iacute;tica p&uacute;blica sostenida es una manera de contribuir al di&aacute;logo al que me refiero. No existe "el personaje bueno"; s&oacute;lo un di&aacute;logo necesario y crucial sobre c&oacute;mo podemos crear las bases de un nuevo convenio global para enfrentarnos con las crisis colosales que afrontaremos durante este siglo. Es mucho mejor ser el "chico o la chica que dirija esto".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Geoffrey Pleyers (GP):</b><a href="#nota"><sup>17</sup></a> &iquest;Cree que el Estado benefactor puede funcionar en un mundo que se est&aacute; globalizando?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>DH:</b> En el debate inicial sobre la globalizaci&oacute;n algunos intelectuales tomaron la postura de que la intensificaci&oacute;n de la globalizaci&oacute;n estaba asociada con una carrera a la baja en los est&aacute;ndares del bienestar, en los est&aacute;ndares laborales y de regulaci&oacute;n, y en los est&aacute;ndares ambientales, entre otros. La evidencia es mucho m&aacute;s complicada. Primero, vemos en Europa una gran colecci&oacute;n de Estados muy distintos. El periodo de acceso a los est&aacute;ndares liberales de la globalizaci&oacute;n, de la d&eacute;cada de los ochenta hasta nuestros d&iacute;as, est&aacute; asociado a diferentes reg&iacute;menes y a distintos niveles de impuestos. En otras palabras, la globalizaci&oacute;n y los mercados financieros simplemente no castigan de manera severa al Estado benefactor. Lo que la globalizaci&oacute;n y los mercados financieros castigan son los presupuestos que son incompatibles con el marco m&aacute;s amplio de intercambios financieros y de transacciones de mercado. As&iacute; que el primer punto radica en que la diversidad del Estado benefactor ha existido en Europa por un periodo sustancial de tiempo, a pesar de la apertura del mundo econ&oacute;mico en esta fase neoliberal global.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Segundo, si miramos el mundo, y en especial el mundo en desarrollo, no existe evidencia de una sola trayectoria hacia un solo y m&iacute;nimo com&uacute;n denominador del Estado benefactor. Los reg&iacute;menes de impuestos cambian y los paquetes de bienestar son diferentes. En algunos casos, como en los pa&iacute;ses escandinavos, los altos niveles de apoyo del Estado benefactor y de responsabilidad social est&aacute;n conectados con la apertura de la econom&iacute;a. Existen Estados fuertes, culturas democr&aacute;ticas fuertes, usualmente con fuertes representaciones laborales, y con cierta forma de representaci&oacute;n proporcional. En otras palabras, el v&iacute;nculo entre globalizaci&oacute;n y Estado benefactor est&aacute; mediado por la instituci&oacute;n pol&iacute;tica. Cuando &eacute;sta es fuerte con sus mandatos, el Estado benefactor puede subsistir. Donde es d&eacute;bil, se trata de un reto mucho m&aacute;s dif&iacute;cil. La evidencia nos muestra que en los pa&iacute;ses en desarrollo se est&aacute; mucho m&aacute;s expuesto a una carrera a la baja que en los pa&iacute;ses desarrollados. En las econom&iacute;as latinoamericanas los reg&iacute;menes con Estado benefactor han ca&iacute;do bajo mucha m&aacute;s presi&oacute;n. Caen bajo la presi&oacute;n de las instituciones financieras internacionales o de los mercados financieros porque enfrentan dificultades para encontrar paquetes de bienestar, pero donde generalmente encontramos Estados m&aacute;s d&eacute;biles y menos democr&aacute;ticos existe el riesgo de que el impacto de las formas y est&aacute;ndares liberales de la globalizaci&oacute;n debiliten las opciones de beneficencia y, por ende, la agenda de las pol&iacute;ticas sociales. A este respecto, el tama&ntilde;o s&iacute; importa. Y entre m&aacute;s grande sea, m&aacute;s probabilidades habr&aacute; de que se hagan las compensaciones para satisfacer a las circunscripciones nacionales. Entre m&aacute;s peque&ntilde;o sea el pa&iacute;s, m&aacute;s d&eacute;bil ser&aacute; el Estado, y es menos probable que lo anterior suceda.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los pa&iacute;ses que siguieron de forma m&aacute;s estricta el Consenso de Washington &#150;muchos de ellos en Am&eacute;rica Latina, el Caribe y &Aacute;frica&#150; se han desempe&ntilde;ado mucho peor que aquellos que desarrollaron otros enfoques, y tambi&eacute;n les ha ido peor al ser juzgados por su propio pasado. Les ha ido mejor a los pa&iacute;ses que no jugaron bajo las reglas de acceso de los est&aacute;ndares del mercado liberal, incluyendo China, India y Vietnam. Mi opini&oacute;n es que la agenda de Washington no ha suministrado una idea adecuada de lo que funciona mejor para muchos pa&iacute;ses en desarrollo, y que necesitamos cambiar esa agenda y alejarla del modelo neoliberal simple, en donde un solo tama&ntilde;o es conveniente para todos. La alternativa socialdem&oacute;crata, insisto, enfatiza la importancia de crear un espacio de desarrollo para que los pa&iacute;ses disfruten de experimentar con diferentes pol&iacute;ticas; de la importancia de secuenciar la integraci&oacute;n al mercado global; y de la prioridad de invertir en capital humano y social. En otras palabras, s&iacute; a los mercados, pero tambi&eacute;n a la justicia social y a las opciones nacionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que vemos tras treinta a&ntilde;os de acceso a los est&aacute;ndares neoliberales de la globalizaci&oacute;n es que los pa&iacute;ses que rechazan las tan mencionadas pol&iacute;ticas del Consenso de Washington, que se han negado a hacer fluctuar sus monedas, que han mantenido algunos controles sobre las desregulaciones financieras, que han bajado sus tarifas lentamente; a esos pa&iacute;ses les ha ido mejor que a otros que simplemente abrieron sus mercados de inmediato.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Cuarta parte.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Am&eacute;rica Latina y M&eacute;xico</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>GP:</b> Desde esta perspectiva, &iquest;considera que es una se&ntilde;al de evoluci&oacute;n positiva el reembolso anticipado de Argentina y Brasil al Fondo Monetario Internacional, en aras de finalizar su dependencia de esa instituci&oacute;n?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>DH:</b> Creo que se trata de algo bueno. Tambi&eacute;n es la v&iacute;a m&aacute;s plausible hacia el desarrollo. El caso de Argentina echa mano de los altos precios de las mercanc&iacute;as. La capacidad de mantenerse fuera del discurso convencional de la econom&iacute;a liberal se ha visto socorrida, en a&ntilde;os recientes, por el incremento de los precios en las mercanc&iacute;as. Ello ha amortiguado las opciones de pol&iacute;ticas que las coaliciones nacionales han sido capaces de buscar. Sin el incremento en el precio de las mercanc&iacute;as considero que las posiciones pol&iacute;ticas en esos pa&iacute;ses ser&iacute;an muy distintas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>GP:</b> Para continuar con Am&eacute;rica Latina, &iquest;qu&eacute; piensa sobre el retorno del Estado fuerte en muchos pa&iacute;ses de esta regi&oacute;n?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>DH:</b> La posici&oacute;n cambiante de Latinoam&eacute;rica en los discursos pol&iacute;ticos globales es fascinante. Muchos pa&iacute;ses latinoamericanos han entendido que si s&oacute;lo toman el modelo neoliberal est&aacute;ndar y lo aplican a sus econom&iacute;as corren el riesgo de desestabilizaci&oacute;n y de pobreza y desigualdad crecientes, y se alejan de un Estado benefactor mejorado en su conjunto. Esto es plenamente comprendido ahora. El segundo aspecto que comprenden es que sin instituciones fuertes que conduzcan el cambio econ&oacute;mico gran parte de ese cambio se encuentra vulnerable a la inestabilidad, aunque dentro de Am&eacute;rica Latina existen diferentes pa&iacute;ses con reg&iacute;menes que persiguen estrategias distintas. Tales son los casos de Chile, Brasil y Uruguay, que poseen una fuerte tradici&oacute;n democr&aacute;tica, una fuerte tradici&oacute;n liberal y constitucional, y que han manejado su entrada en el mercado global de forma muy exitosa en las d&eacute;cadas recientes, al mismo tiempo que han mantenido un Estado benefactor relativamente intacto, tomando un camino diferente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las econom&iacute;as de reg&iacute;menes como Argentina y Venezuela han sido capaces de conseguir lo anterior a trav&eacute;s de un proceso de alzas de precios en las mercanc&iacute;as. Estos reg&iacute;menes representan una contribuci&oacute;n combinada al amplio debate global sobre el futuro de la globalizaci&oacute;n y de la democratizaci&oacute;n del gobierno. Por un lado, muestran que dada una correcta base de recursos, los pa&iacute;ses pueden respaldar al mercado hasta cierto punto y logran tambi&eacute;n rechazar la intervenci&oacute;n de las fuerzas econ&oacute;micas externas que vayan en detrimento del desarrollo de sus pa&iacute;ses.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El camino hacia adelante para Am&eacute;rica Latina no se remite &uacute;nicamente a Estados fuertes que act&uacute;en solos sino a la revitalizaci&oacute;n del Mercosur, al desarrollo de la regi&oacute;n como una uni&oacute;n que le proporcione un mayor apalancamiento a largo plazo, y esto se vincula con el rechazo a los discursos econ&oacute;micos tradicionales provenientes de las instituciones financieras internacionales, con un acervo m&aacute;s sabio de entendimiento econ&oacute;mico sobre la importancia del Estado, las instituciones, las inversiones en capital humano, pero tambi&eacute;n con la colaboraci&oacute;n transfronteriza y la construcci&oacute;n del desarrollo regional con el Mercosur. Adem&aacute;s de con un fuerte compromiso con el pluralismo en la pol&iacute;tica, una diversidad de solidaridades sociales y la constituci&oacute;n de un Estado de derecho en democracia. Sin estos ingredientes, las naciones s&oacute;lo pueden sobrevivir con ganancias a corto plazo con el incremento en los precios de las mercanc&iacute;as. Cuando esa capacidad decae, los conflictos aparecen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>GP:</b> Joseph Stiglitz escribi&oacute; sobre M&eacute;xico y el TLCAN que "si alguna vez existi&oacute; una posibilidad de demostrar el valor del libre comercio para un pa&iacute;s en desarrollo, era &eacute;sta". Dadas la fuerte apertura de la econom&iacute;a mexicana y su actual pol&iacute;tica econ&oacute;mica, &iquest;c&oacute;mo percibe la situaci&oacute;n de M&eacute;xico?; &iquest;cu&aacute;les son los mayores retos que un pa&iacute;s como M&eacute;xico tiene que enfrentar?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>DH:</b> Es una pregunta dif&iacute;cil para m&iacute; puesto que no soy experto en pol&iacute;tica mexicana. Sin embargo, lo que la evidencia nos muestra es que los pa&iacute;ses en desarrollo que liberalizaron de manera r&aacute;pida su comercio y sus mercados financieros se desempe&ntilde;an menos bien que los pa&iacute;ses que se integran v&iacute;a el comercio, pero que controlan sus flujos financieros. En segundo lugar, los pa&iacute;ses que se han apartado, en t&eacute;rminos econ&oacute;micos, antes de liberalizar sus barreras aduaneras tienden a desempe&ntilde;arse mejor que aquellos que liberalizan sus barreras aduaneras bajo la esperanza de un crecimiento ulterior. No me opongo a los mercados abiertos ni a la competencia abierta, pero creo que as&iacute; como el mundo occidental se desarroll&oacute; primero antes de liberalizarse, muchos pa&iacute;ses en desarrollo necesitan reconocer que el &eacute;nfasis de Occidente en la apertura es juzgado de manera un poco hip&oacute;crita por los est&aacute;ndares hist&oacute;ricos. En el caso de M&eacute;xico, algunos sectores de la econom&iacute;a se han desempe&ntilde;ado muy bien. Los sectores fuertemente relacionados con la econom&iacute;a de Estados Unidos y aquellos que se han convertido en bases manufactureras para el mercado estadounidense han prosperado hasta cierto punto. Sin embargo, el precio es muy alto: las condiciones laborales son paup&eacute;rrimas; en algunos sectores se ha dado una reducci&oacute;n del empleo; la desigualdad se ha incrementado y la pobreza a lo largo de M&eacute;xico a&uacute;n es muy alta. Su apertura es, de hecho, la apertura a la econom&iacute;a de Estados Unidos m&aacute;s que a la econom&iacute;a global. Ello conlleva algunas ventajas como la transferencia de empleos de los Estados Unidos hacia M&eacute;xico, pero la desventaja es que los &uacute;nicos empleos que llegan al sur son aqu&eacute;llos en condiciones laborales pobres y muy mal pagados. A corto plazo, este esquema puede producir algunos empleos en M&eacute;xico, pero en el largo plazo dudo que sea la soluci&oacute;n para la constituci&oacute;n estable de un pa&iacute;s con fuertes v&iacute;nculos de solidaridad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Quinta parte.</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Pol&iacute;tica internacional y globalizaci&oacute;n en 2007</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>GP:</b> Usted ha hecho una gran contribuci&oacute;n a los debates sobre la globalizaci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo valora el actual proceso de globalizaci&oacute;n y sus efectos?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>DH:</b> Muchos creyeron que despu&eacute;s del 11 de septiembre habr&iacute;a una declinaci&oacute;n de la globalizaci&oacute;n y un retorno a la geopol&iacute;tica, al estado de conflicto y al imperialismo. De hecho, la integraci&oacute;n econ&oacute;mica global ha continuado r&aacute;pidamente y ahora podemos atestiguar el fenomenal crecimiento de China y de otros pa&iacute;ses en la econom&iacute;a global. Al mismo tiempo, como resultado de la guerra contra el terrorismo y de la guerra en Irak, nuestras instituciones multilaterales son mucho m&aacute;s d&eacute;biles de lo que ya lo eran hace una d&eacute;cada. Esto es muy riesgoso porque necesitamos enfrentar los retos del cambio clim&aacute;tico, la proliferaci&oacute;n nuclear, la creciente desigualdad global, entre otros problemas. Si nuestras instituciones multilaterales son d&eacute;biles no ser&aacute;n capaces de abordar estos asuntos cr&iacute;ticos, y ello tendr&aacute; consecuencias muy serias para el orden y la estabilidad globales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>GP:</b> &iquest;Cu&aacute;les considerar&iacute;a que son los cambios m&aacute;s significativos en la pol&iacute;tica internacional y en la globalizaci&oacute;n durante 2007?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>DH:</b> Muchas de las tendencias de las que habl&eacute; en la entrevista del a&ntilde;o pasado se han desarrollado. Argument&eacute;, por ejemplo, que Afganist&aacute;n e Irak eran la muestra de algo impropio en un mundo donde s&oacute;lo las colaboraciones entre fronteras podr&iacute;an producir soluciones a los retos en la econom&iacute;a y la seguridad. En Irak, los &uacute;ltimos doce meses han evidenciado lo anterior incluso de manera mucho m&aacute;s pronunciada. Afganist&aacute;n se encuentra esencialmente dividido entre barones de la droga y regiones dominadas por grupos militares. Las &aacute;reas mantenidas por las fuerzas extranjeras como pac&iacute;ficas son s&oacute;lo peque&ntilde;as partes del inmenso pa&iacute;s. No creo que la situaci&oacute;n de la seguridad en Afganist&aacute;n se estabilice si todo contin&uacute;a de esta manera. En Irak podemos ver el fin del juego de un proyecto pol&iacute;tico fallido e impropio. Y ello tiene tr&aacute;gicas consecuencias tanto para ese pa&iacute;s como para Medio Oriente, donde grupos como Hamas y Hezbollah se han envalentonado como resultado del fracaso de los iraqu&iacute;es y de los brit&aacute;nicos y estadounidenses en Irak. Al&#45;Qaeda ha sido alentada, alrededor del mundo, con la idea de que pod&iacute;a desafiar al m&aacute;s grande poder del planeta. Ahora m&aacute;s que nunca se nos recuerda que en un estado de creciente interconectividad global alrededor de todos los niveles de la sociedad es poco probable que las soluciones tradicionales de Estado, impuestas ya sea por Estados individuales o por coaliciones de un peque&ntilde;o n&uacute;mero de Estados, produzcan soluciones durables a problemas colectivos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de lo anterior, se han producido algunos cambios durante 2007. A este respecto el trato con Corea del Norte es simb&oacute;lico, debido al acuerdo negociado sobre la apertura de las instalaciones nucleares a la inspecci&oacute;n internacional que fue impulsado en ese pa&iacute;s. Se trata de un nuevo paradigma para que la comunidad internacional avance. La administraci&oacute;n Bush tiene que aprender que estos problemas s&oacute;lo pueden resolverse a trav&eacute;s de la diplomacia y con discusiones multilaterales. Y aunque ha cambiado en algunos aspectos en los &uacute;ltimos meses, Bush intenta mostrar su legado. Sin embargo, su posici&oacute;n pol&iacute;tica en Washington es mucho m&aacute;s d&eacute;bil ahora. Los estadounidenses est&aacute;n tomando m&aacute;s decisiones multilaterales para los problemas que enfrentan no porque sean multilateralistas convencidos sino porque han sido forzados a esta soluci&oacute;n por los fracasos constantes y sus debilidades pol&iacute;ticas en Washington.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>GP:</b> Muchas gracias por haber contestado a estas interrogantes complementarias sobre Am&eacute;rica Latina y M&eacute;xico. Antes de terminar la entrevista me gustar&iacute;a preguntarle sobre sus pr&oacute;ximos proyectos de publicaci&oacute;n e investigaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>DH:</b> Recientemente se public&oacute; una versi&oacute;n completamente nueva de <i>Globalization/Antiglobalization</i>.<a href="#nota"><sup>18</sup></a> En segundo lugar, se edit&oacute; un libro sobre pol&iacute;tica exterior progresista,<a href="#nota"><sup>19</sup></a> cuyo prop&oacute;sito es fortalecer aquellas partes del nuevo gobierno que buscan otro camino para la pol&iacute;tica exterior, uno diferente al de Blair. Con fuertes ra&iacute;ces intelectuales en cuestiones de principios y con gran conocimiento sobre algunas regiones muestra por qu&eacute; diez a&ntilde;os con Tony Blair como primer ministro no produjeron la suficiente pol&iacute;tica exterior para el Reino Unido. Incluso fuera de las guerras en Irak y Afganist&aacute;n hay muchas otras l&iacute;neas de la pol&iacute;tica exterior que pudieron haber sido m&aacute;s progresistas; por ejemplo, las concernientes al balance entre el mercado y el Estado de derecho, la justicia social y la sustentabilidad. Creo que, hasta cierto punto, el gobierno de Gordon Brown se est&aacute; moviendo en esa direcci&oacute;n. Se est&aacute; dando lugar a la retirada de las tropas brit&aacute;nicas de Irak, aunque no se ha establecido una fecha definitiva para su regreso y ciertamente tampoco para el de las tropas en Afganist&aacute;n. Adem&aacute;s, se ha puesto gran &eacute;nfasis en el multilateralismo, lo cual ha redundado en el hecho de que incluso cuando la de Estados Unidos y el Reino Unido contin&uacute;e siendo la relaci&oacute;n bilateral m&aacute;s poderosa, ello no significa encontrarnos atados a Estados Unidos en todo lo que ellos hacen. Se trata de peque&ntilde;os pasos, pero sin duda son se&ntilde;ales importantes en el contexto de los debates sobre pol&iacute;tica exterior en el Reino Unido. No obstante, la prueba real para Gordon Brown en materia de pol&iacute;tica exterior no ser&aacute; el retiro de Irak sino lo que suceda con Ir&aacute;n. Y el tercer proyecto que realic&eacute; recientemente con la antrop&oacute;loga Henrietta Moore es un libro sobre cultura y pol&iacute;tica en la era global que traza las complejas interconexiones entre las diferentes culturas y la globalizaci&oacute;n; fue publicado en oto&ntilde;o del a&ntilde;o pasado.20 A largo plazo, a&uacute;n estoy trabajando en un proyecto enorme sobre efectividad y rendici&oacute;n de cuentas en las pol&iacute;ticas globales. Hemos realizado dos mil entrevistas en veinte casos de estudio en un gran n&uacute;mero de &aacute;reas que tienen que ver con las pol&iacute;ticas globales: finanzas, comercio, sanidad, seguridad, etc&eacute;tera. Se trata de una mirada seria a estos asuntos globales con un enfoque en la efectividad y la rendici&oacute;n de cuentas. Este proyecto contribuir&aacute; a mostrar c&oacute;mo es que podemos defender de manera plausible las nociones de un nuevo convenio global mientras estamos atentos a las muy a menudo significativas diferencias entre los sectores de actividad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Albrow, M. 1996 <i>The Global Age</i>, Polity Press, Cambridge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627518&pid=S0187-0173200800010000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Barnett, Held y Henderson 2005 <i>Debating Globalization</i>, Polity Press, Cambridge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627520&pid=S0187-0173200800010000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Beck, U., A. Giddens y S. Lash 1996 <i>Modernizaci&oacute;n reflexiva</i>, Alianza, Madrid.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627522&pid=S0187-0173200800010000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Beck, U. 2006 <i>Cosmopolitan Vision</i>, Polity Press, Cambridge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627524&pid=S0187-0173200800010000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desai, Meghnad 2002 <i>Marx's Revenge: The Resurgence of Capitalism and the Death of Statist Socialism</i>, Cromwell Press, Gran Breta&ntilde;a.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627526&pid=S0187-0173200800010000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Giddens, Anthony 1994 &#91;1990&#93; <i>Consecuencias de la modernidad</i>, Alianza Editorial, Madrid.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627528&pid=S0187-0173200800010000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Held, David 2007 "De l'urgente n&eacute;cessit&eacute; de r&eacute;former la gouvernance globale", <i>Recherches Sociologiques et Anthropologiques</i>, vol. 37, n&uacute;m. 1, mayo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627530&pid=S0187-0173200800010000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; 2005 <i>Un pacto global</i>, Taurus, Madrid.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627532&pid=S0187-0173200800010000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; 2004 <i>Global Covenant. The Social Democratic Alternative to the Washington Consensus</i>, Polity Press, Cambridge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627534&pid=S0187-0173200800010000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; 2003 <i>Return to the State of Nature</i>, Polity Press, Cambridge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627536&pid=S0187-0173200800010000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; 2002 <i>Transformaciones globales: pol&iacute;tica, econom&iacute;a y cultura</i>, Oxford University Press, Oxford.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627538&pid=S0187-0173200800010000900011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; 2001 &#91;1987&#93; <i>Modelos de democracia</i>, segunda edici&oacute;n, Alianza Editorial, Madrid.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627540&pid=S0187-0173200800010000900012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; 1997 &#91;1995&#93; <i>La democracia y el orden global</i>, segunda edici&oacute;n, Alianza Editorial, Madrid.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627542&pid=S0187-0173200800010000900013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Held, D., A. McGrew, D. Goldblatt y J. Perraton 1999 <i>Transformaciones globales: pol&iacute;tica, econom&iacute;a y cultura</i>, Oxford University Press, M&eacute;xico, D. F.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627544&pid=S0187-0173200800010000900014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Held, David y Ayse Kaya 2007 <i>Global Inequality: Patterns and Explanation</i>, Polity Press, Cambrige.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627546&pid=S0187-0173200800010000900015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Held, D. y A. McGrew 2003 &#91;2002&#93; <i>Globalizaci&oacute;n&#45;Antiglobalizaci&oacute;n. Sobre la reconstrucci&oacute;n del orden mundial</i>, Paid&oacute;s, Madrid.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627548&pid=S0187-0173200800010000900016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Held, D. y D. Mepham, editores 2007 <i>Progressive Foreign Policy. New Directions for the UK</i>, Polity Press, Cambridge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627550&pid=S0187-0173200800010000900017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Held, David y Henrietta L. Moore, editores 2007 <i>Cultural Politics in a Global Age</i>, One World, Oxford.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627552&pid=S0187-0173200800010000900018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kaldor, M. 2007 <i>Human Security. Reflections on Globalisation and Intervention</i>, Polity Press, Cambridge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627554&pid=S0187-0173200800010000900019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Legrain, Philippe 2003 <i>Open World: The Truth About Globalisation</i>, Abacus, Gran Breta&ntilde;a.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627556&pid=S0187-0173200800010000900020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Minc, A. 1997 <i>La mondialisation heureuse</i>, Plon, Par&iacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627558&pid=S0187-0173200800010000900021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Touraine, Alain 1997 <i>&iquest;Podremos vivir juntos? Iguales y diferentes</i>, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, M&eacute;xico, D. F.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627560&pid=S0187-0173200800010000900022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Wolf, Martin 2004 <i>Why Globalisation Works?</i>, Yale University Press, Nueva Haven.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9627562&pid=S0187-0173200800010000900023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="nota"></a><b>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> La traducci&oacute;n de las dos entrevistas y las notas son de Amneris Chaparro, soci&oacute;loga por la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana, unidad Azcapotzalco. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:amnerischa@hotmail.com">amnerischa@hotmail.com</a>. La introducci&oacute;n fue escrita por Geoffrey Pleyers directamente en espa&ntilde;ol.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> David Held se interesa, entonces, por los mecanismos de las tasas internacionales, por ejemplo, en las transacciones financieras (Held, 2005).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Los an&aacute;lisis de estas pol&iacute;ticas se llevaron a cabo en dos publicaciones recientes: Held, 2004; Barnett, Held y Henderson, 2005.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> David Held fue entrevistado en Londres por Alan Johnson (Edge Hill University, Reino Unido), el 21 de noviembre de 2006; y por Geoffrey Pleyers (Universidad de Lovaina, B&eacute;lgica), el 10 de noviembre 2007. Aqu&iacute; se integran ambas para dar un efecto de continuidad al lector.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> Polity Press fue fundada en 1984 y se ha consolidado como una de las editoriales en ciencias sociales y humanidades l&iacute;deres a nivel mundial. Para mayor informaci&oacute;n cons&uacute;ltese la p&aacute;gina <a href="http://www.polity.co.uk" target="_blank">www.polity.co.uk</a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Se refiere al libro editado junto con Ayse Kaya, <i>Global Inequality: Patterns and Explanation</i> (Held y Kaya, 2007).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> Se trata del Departamento para el Desarrollo Internacional (DFID, por sus siglas en ingl&eacute;s) del Reino Unido, que es la instancia responsable de promover el desarrollo y la reducci&oacute;n de la pobreza suministrando ayuda a los pa&iacute;ses pobres as&iacute; como soluciones para eliminar la pobreza extrema.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> Las naciones que integran el G8 son: el Reino Unido de la Gran Breta&ntilde;a e Irlanda del Norte, Francia, Rusia, Alemania, Estados Unidos, Jap&oacute;n, Italia y Canad&aacute;.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> V&eacute;ase el libro del propio David Held, Return to the State of Nature (2003). Existe una versi&oacute;n disponible en l&iacute;nea: <a href="http://www.opendemocracy.net/content/articles/pdf/1065.pdf" target="_blank">www.opendemocracy.net/content/articles/pdf/1065.pdf</a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> V&eacute;ase Barnett, Held y Henderson (2005).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> Oxfam International es una confederaci&oacute;n de trece organizaciones (en Australia, B&eacute;lgica, Canad&aacute;, Qu&eacute;bec, Alemania, Gran Breta&ntilde;a, Francia, Hong Kong, Irlanda, Pa&iacute;ses Bajos, Nueva Zelanda, Espa&ntilde;a y Estados Unidos) que trabajan en conjunto con tres mil organizaciones locales en m&aacute;s de cien pa&iacute;ses para encontrar soluciones definitivas a la pobreza, el sufrimiento y la injusticia, a trav&eacute;s de la promoci&oacute;n de una ciudadan&iacute;a global y la movilizaci&oacute;n de la opini&oacute;n p&uacute;blica. Creada en 1995 por un grupo de organizaciones no gubernamentales independientes, su nombre proviene del Comit&eacute; de Oxford de Ayuda contra el Hambre, fundado en Gran Breta&ntilde;a en 1942. Por su parte, Medicins sans Fronti&egrave;res (M&eacute;dicos sin fronteras) es una organizaci&oacute;n internacional independiente de ayuda humanitaria que distribuye asistencia m&eacute;dica de emergencia a poblaciones en peligro en m&aacute;s de setenta pa&iacute;ses.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> Promovida por la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio, se trata de una negociaci&oacute;n que busca liberalizar el comercio agr&iacute;cola mundial en los pa&iacute;ses centrales. Se intenta que para el a&ntilde;o 2013 las grandes potencias hayan eliminado o reducido significativamente la protecci&oacute;n que dan a su agricultura; sin embargo, hasta ahora las negociaciones han fracasado.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> V&eacute;ase Held, 2002.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup> openDemocracy es un sitio web educacional, independiente y sin fines de lucro que ofrece diversos an&aacute;lisis sobre asuntos de actualidad e inter&eacute;s mundial. En &eacute;l participan, de manera gratuita, tanto voces acad&eacute;micas como aqu&eacute;llas provenientes de la sociedad civil. Esta red est&aacute; comprometida con los derechos humanos y la democracia. Su sede se encuentra en Londres y su direcci&oacute;n electr&oacute;nica es <a href="http://www.opendemocracy.net" target="_blank">www.opendemocracy.net</a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup> V&eacute;ase Meghnad Desai, 2002.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17</sup> A partir de esta pregunta se integra la entrevista realizada el 10 de noviembre de 2007.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18</sup> Existe una versi&oacute;n en espa&ntilde;ol titulada Globalizaci&oacute;n/Antiglobalizaci&oacute;n: sobre la reconstrucci&oacute;n del orden mundial, editada por Paid&oacute;s en 2003 (Held y McGrew, 2003). La nueva versi&oacute;n en ingl&eacute;s fue editada por Polity Press, Cambridge.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>19</sup> Se refiere al libro editado por David Held y David Mepham, Progressive Foreign Policy: New Directions for the UK, 2007.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>20</sup> V&eacute;ase Held y Moore, 2007.</font></p>      ]]></body><back>
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