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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Ana Helena Trevi&ntilde;o Carrillo y Jos&eacute; Javier de la Rosa Rodr&iacute;guez (coords.), <i>Ciudadan&iacute;a, espacio p&uacute;blico y ciudad</i></b></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mar&iacute;a Concepci&oacute;n Mart&iacute;nez Oma&ntilde;a</b></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Universidad Aut&oacute;noma de la Ciudad de M&eacute;xico, M&eacute;xico, 2009, 435 pp.</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Instituto Mora</i></font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quiero iniciar mi rese&ntilde;a mencionando que tuve la oportunidad de conocer los trabajos y temas diversos tratados en el libro <i>Ciudadan&iacute;a, espacio p&uacute;blico y ciudad</i> en el seminario permanente Pr&aacute;cticas Ciudadanas y Espacio P&uacute;blico que tan atinadamente coordinaron Ana Helena Trevi&ntilde;o y Javier de la Rosa, entre otros colegas del Centro de Estudios sobre la Ciudad de la Universidad Aut&oacute;noma de la Ciudad de M&eacute;xico. Considero que la riqueza de dicho seminario la encontramos en haberse convertido en un espacio de conocimiento e intercambio de ideas y experiencias muy valiosas y necesarias para los estudiosos y personas preocupadas por la soluci&oacute;n de los problemas sociales, culturales, econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos de la ciudad de M&eacute;xico. Por otra parte, uno de sus resultados m&aacute;s las mesas trat&oacute; la relaci&oacute;n del PRD con los movimientos sociales y las preguntas de discusi&oacute;n estuvieron casi siempre en el sentido de conocer precisamente las experiencias regionales. Es un tema fundamental, por razones de contexto, pues 2009 fue a&ntilde;o de elecciones intermedias donde los grandes perdedores fueron tanto el Partido Acci&oacute;n Nacional (PAN), el propio presidente Calder&oacute;n miembro panista, como el PRD, por su debacle &eacute;tica y pol&iacute;tica, con profundas fracturas internas, no s&oacute;lo por el resultado electoral, sino por la escenificaci&oacute;n de golpes bajos entre las principales corrientes en muchas regiones y distritos (l&eacute;ase Nueva Izquierda <i>versus</i> Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador). Fue tal el desgaste que muchos apostaron por la escisi&oacute;n. Pero en diciembre de 2009, en el Congreso Nacional del PRD, a pesar de la gran diferencia entre dos orientaciones en oposici&oacute;n sobre la construcci&oacute;n del partido, nada cambi&oacute;, todo sigui&oacute; igual, aunque en su sombra las diferencias se van polarizando cada vez m&aacute;s.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En una charla, H&eacute;ctor D&iacute;az Polanco coment&oacute; sobre estas dos visiones de construcci&oacute;n del partido que ten&iacute;an que ver, por un lado, sobre la perspectiva de un partido de representaci&oacute;n electoral, y, por otro lado, sobre la necesidad de promover no s&oacute;lo la democracia participativa, as&iacute; dec&iacute;a, sino la democracia directa. En el marco de una l&iacute;nea de pensamiento de construcci&oacute;n de un partido pol&iacute;tico, la democracia directa significa un estrecho v&iacute;nculo entre partido y movimiento, tal como lo expresa Mart&iacute;n Aguilar con la experiencia del movimiento pol&iacute;tico de Tabasco. Hoy, la corriente Izquierda Democr&aacute;tica Nacional (IDN) se ha propuesto la construcci&oacute;n del PRD como partido movimiento, y esa fue su oferta en el congreso de diciembre de 2009&#150; La justificaci&oacute;n de una propuesta as&iacute; es aceptable, aunque la f&oacute;rmula operativa de este v&iacute;nculo contiene, en el proyecto, muchas imprecisiones. Propone territorializar la acci&oacute;n partidaria, con una l&oacute;gica orientada hacia el movimiento urbano y campesino, lo que deja de lado la relaci&oacute;n del partido con el movimiento de trabajadores y sindicatos. Una cr&iacute;tica categ&oacute;rica, una de muchas, que justifica la renuncia de la exsenadora Rosalbina Garabito al PRD apenas en 2008, es la transformaci&oacute;n de este partido en lo que ella llama un partido de econom&iacute;a informal, adem&aacute;s de premoderno, por dos causas principales: por haber reproducido la ideolog&iacute;a nacionalista pri&iacute;sta y corporativa y por haber consolidado el caudillismo, multiplicado en todas las instancias verticales del partido. Dos aspectos bien se&ntilde;alados en el libro de Mart&iacute;n Aguilar. El autor dice: "La ideolog&iacute;a enraizada en estos movimientos es la de un nacionalismo democr&aacute;tico." Acepto esta afirmaci&oacute;n por las evidencias emp&iacute;ricas tan contundentes en el libro. No obstante, en otros movimientos, incluso en el obrero, hoy, la cultura inamovible de los trabajadores es la de un nacionalismo chovinista, conservador, que asume la lucha de clases como contestaci&oacute;n inevitable y como destino fatal de los trabajadores, pero como componente aceptan el propio derecho de los empresarios nacionales a la propiedad privada. Los trabajadores proponen simplemente un trato justo en las relaciones laborales y aceptan la imposici&oacute;n verticalista de su jerarqu&iacute;a sindical. Es m&aacute;s, estar&iacute;an dispuestos, as&iacute; me han dicho, a defender a Carlos Slim, uno de los hombres m&aacute;s ricos del planeta, de sus competidores extranjeros, con tal de mantener sus puestos de trabajo.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Regreso, pues, a la dupla partido&#150;movimiento. Con anterioridad dije que la corriente IDN propone la organizaci&oacute;n de comit&eacute;s de base, que ser&iacute;a el n&uacute;cleo de organizaci&oacute;n de la gente; ser&iacute;a este, adem&aacute;s, el &oacute;rgano de decisi&oacute;n fundamental y no las c&uacute;pulas. Implicar&iacute;a, as&iacute; lo asegura, la formaci&oacute;n de una coordinadora de comit&eacute;s de base, de colonia, pueblo o comunidad, donde se nombrar&iacute;an representantes al consejo municipal, estatal y nacional del partido. Ah&iacute;, en esa representaci&oacute;n, habr&iacute;a una direcci&oacute;n, pero se mover&iacute;a por mandato. Tampoco se tratar&iacute;a &#8212;as&iacute; se explica&#8212; de provocar una imposibilidad de las direcciones, aunque la idea central es que las direcciones se conviertan en realidad en representantes populares.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me parece importante esta referencia porque a pesar del entusiasmo de D&iacute;az Polanco, existe en este discurso una confusi&oacute;n al ubicar en primer lugar al movimiento y a las organizaciones sociales como sin&oacute;nimos. Y en segundo lugar al pensar la construcci&oacute;n de comit&eacute;s como una especie de &oacute;rganos parapartidarios (una idea un poco alejada de la de movimiento) articulados para el trabajo electoral del partido. Mart&iacute;n Aguilar lo explica correctamente, cuando establece las diferencias regionales (y aunque no especifica las corrientes predominantes, aspecto que hubiese sido de gran utilidad anal&iacute;tica) entre la relaci&oacute;n del PRD con El Barz&oacute;n; el partido se articula principalmente a trav&eacute;s de cuadros partidarios dirigentes. A diferencia con el movimiento pol&iacute;tico de Tabasco, donde el acercamiento se da a partir del l&iacute;der carism&aacute;tico, Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador, como resultado de las elecciones fraudulentas locales. Experiencia que por cierto ayuda a entender mucho mejor el movimiento contra el fraude electoral de 2006. Finalmente, se muestra una relaci&oacute;n m&aacute;s respetuosa y rec&iacute;proca, as&iacute; lo entiendo, de las comunidades ind&iacute;genas de Veracruz, v&iacute;a la sensibilidad de las comunidades eclesiales de base.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pregunta resulta nuevamente pertinente, pues pocos trabajos han abordado el an&aacute;lisis de la democratizaci&oacute;n desde los movimientos sociales. La tendencia en los estudios asume m&aacute;s bien que las transiciones a la democracia o a la liberalizaci&oacute;n del r&eacute;gimen se ubican en el impacto que el sistema de partidos, o los partidos mismos como actores estrat&eacute;gicos, hace en la estructura pol&iacute;tica. Los movimientos sociales son m&aacute;s bien ingredientes que se a&ntilde;aden a la estrategia partidista. La institucionalizaci&oacute;n se dirige al lado contrario, hacia la representaci&oacute;n democr&aacute;tica. Otros han vinculado m&aacute;s los movimientos sociales con los sistemas pol&iacute;ticos en Am&eacute;rica Latina para explicar la construcci&oacute;n de las nuevas democracias, como el de Adel Mirza, de Clacso. Su an&aacute;lisis se reduce &#8212;como critica Mart&iacute;n Aguilar a las corrientes de pensamiento de este estilo&#8212; a ponderar estad&iacute;sticamente las entradas y salidas del sistema pol&iacute;tico. En cambio, Przeworski, uno de los autores que m&aacute;s ha influenciado los estudios de las transiciones y la democratizaci&oacute;n, analiza en uno de sus numerosos art&iacute;culos, por cierto poco reconocido por "los transicionistas", el papel fundamental de los movimientos sociales, especialmente el caso de Solidarnosc durante la transici&oacute;n democr&aacute;tica de Polonia en la d&eacute;cada de los ochenta.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro de Mart&iacute;n Aguilar explica este proceso desde otra mirada, en el sentido que realiza un an&aacute;lisis m&aacute;s cualitativo (realiz&oacute; 70 entrevistas semiestructuradas),</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto est&aacute; organizado en tres partes: en la primera, la m&aacute;s amplia del libro, se desarrolla el punto de partida, es decir, el abordaje te&oacute;rico&#150;metodol&oacute;gico sobre el tema de la ciudadan&iacute;a, en donde encontramos cinco textos que configuran el escenario de los asuntos varios de la ciudadan&iacute;a: en el primero de estos, "Del proceso ciudadano al habla de interacci&oacute;n", de C&eacute;sar Cisneros, se contrasta el proceso ciudadano con tres tipos de errores en la investigaci&oacute;n social, marco metodol&oacute;gico que se aplica al objeto ciudadan&iacute;a en M&eacute;xico para ilustrar la eficacia del desarrollo conceptual para delimitar despu&eacute;s el proceso de la conversaci&oacute;n ciudadana as&iacute; como perfilar un esbozo del an&aacute;lisis cualitativo del habla. En el texto se concluye que el habla com&uacute;n y corriente de los ciudadanos concretos, desnudos, de carne y hueso, con sus memorias naturales y sus batallas cotidianas ha permanecido fuera de las miradas interrogantes de la indagaci&oacute;n cient&iacute;fica. Cisneros plantea que inscribir a la ciudadan&iacute;a en tanto dimensi&oacute;n constitutiva del proceso ciudadano dentro de un programa alternativo de investigaci&oacute;n supone una toma de postura y una visi&oacute;n de la participaci&oacute;n desde la rebeld&iacute;a y la clandestinidad.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo trabajo, "La ciudad, espacio de construcci&oacute;n de ciudadan&iacute;a", de Patricia Ram&iacute;rez Kuri, proporciona al lector de manera did&aacute;ctica una revisi&oacute;n de los distintos enfoques provenientes de las teor&iacute;as social y urbana, bajo las cuales se ha acu&ntilde;ado el concepto de ciudadan&iacute;a, poniendo especial atenci&oacute;n a la reflexi&oacute;n sobre la ciudad como espacio de construcci&oacute;n de ciudadan&iacute;a. En este marco se aproxima al siglo XIX, a los antecedentes de la formaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a en la ciudad de M&eacute;xico, para despu&eacute;s abordar el significado del espacio p&uacute;blico, entendido como construcci&oacute;n social y como lugar de sociabilidad y conflicto que expresa formas distintas de ciudadan&iacute;a.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las principales conclusiones de Ram&iacute;rez es que la ciudadan&iacute;a tiene que ver con derechos a participar en la pol&iacute;tica, en sociedad y con derechos complejos que se dirimen en el espacio p&uacute;blico. El ejercicio de estos derechos supone una concepci&oacute;n de ciudadan&iacute;a como proceso vinculado a pr&aacute;cticas sociales, a la creaci&oacute;n de capital social y a la existencia de conflictos socioculturales. Discusi&oacute;n que, como lo plantea la autora, permite ampliar la explicaci&oacute;n sobre la ciudad como espacio de construcci&oacute;n de ciudadan&iacute;a, el cual supone mirar el tipo y forma de los derechos y deberes que la configuran, las pr&aacute;cticas ciudadanas y los procesos urbanos que las impulsan, el papel de las instituciones y la manera de distribuci&oacute;n de los recursos urbanos a la sociedad.</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siguiendo con planteamientos semejantes en el texto "Ciudad, esfera p&uacute;blica y ciudadan&iacute;a: de las ciudades&#150;Estado y la ciudadan&iacute;a local a las ciudades globales y la ciudadan&iacute;a mundial", de Juan Manuel Ram&iacute;rez Saiz, se proporciona una visi&oacute;n hist&oacute;rica sobre la manera en que en las sociedades occidentales se ha asumido la relaci&oacute;n entre ciudadan&iacute;a y ciudad, para posteriormente comparar los rasgos de la ciudadan&iacute;a de tipo nacional y los de la mundial. Aspectos que sirven de marco para el estudio de caso del Foro Social Mundial de Porto Alegre, Brasil, en el que analiza los nexos entre ciudad global, esfera p&uacute;blica y ciudadan&iacute;a mundiales. Desde mi punto de vista, el aporte del texto es reflexionar sobre los fundamentos de la construcci&oacute;n progresiva de ciudadan&iacute;a mundial que supone el reconocimiento internacional sobre los derechos de los ciudadanos a trav&eacute;s de pactos y convenios entre pa&iacute;ses; la construcci&oacute;n progresiva de esferas p&uacute;blicas mundiales; la creaci&oacute;n de una comunidad mundial; la existencia de instituciones pol&iacute;ticas supranacionales; la perspectiva normativa sobre la ciudadan&iacute;a mundial, y el activismo de actores sociopol&iacute;ticos transnacionales.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Le sigue el texto de Alejandro Cerda, "Ciudadan&iacute;a &eacute;tnica: entre el espacio p&uacute;blico local y el Estado nacional", en el que se discute el concepto de ciudadan&iacute;a &eacute;tnica y su definici&oacute;n a partir de la relaci&oacute;n que establecen los municipios aut&oacute;nomos zapatistas con el Estado mexicano. Para el autor la demanda de autonom&iacute;a lleva impl&iacute;cita una visi&oacute;n de ciudadan&iacute;a &eacute;tnica que pretende justificar el otorgamiento de derechos diferenciados a este sector de la poblaci&oacute;n. Esta visi&oacute;n contrasta con la postura dominante que concibe a la ciudadan&iacute;a como el otorgamiento de iguales derechos a todos los ciudadanos. El autor da cuenta de la diversidad de actores sociales que interact&uacute;an en el territorio aut&oacute;nomo, los motivos de conflicto en ellos, las estrategias para expandir su poder y sus coincidencias para resolver los asuntos pr&aacute;cticos, cuestiones que, entre otras, lo conducen a proponer el t&eacute;rmino de agenda p&uacute;blica municipal o regional para atender asuntos de inter&eacute;s p&uacute;blico como el uso y control de tierras y territorio, la instalaci&oacute;n de programas como parte de pol&iacute;ticas sociales y la interlocuci&oacute;n con las autoridades.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;ltimo texto de la primera parte, "Aprovechamiento de la fenomenolog&iacute;a para un estudio cr&iacute;tico de los movimientos sociales", de Armando Cisneros Sosa, nos conduce al debate te&oacute;rico y metodol&oacute;gico de la fenomenolog&iacute;a; el autor sostiene que la fenomenolog&iacute;a, como filosof&iacute;a del ser, va m&aacute;s all&aacute; de la cl&aacute;sica raz&oacute;n pura, para recuperar de manera profunda el mundo vital; en este sentido, puede ser &uacute;til en el estudio de los movimientos sociales. Seg&uacute;n Cisneros, el mundo concreto y sus representaciones, envolviendo y nutriendo una cultura, aparece como campo abierto para el conocimiento de la identidad e intencionalidad de los movimientos sociales con dimensiones y caracter&iacute;sticas motivo de investigaciones futuras cuantitativas y cualitativas.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda parte del libro denominada "El proceso hist&oacute;rico de la edificaci&oacute;n ciudadana" la integran dos trabajos. El primero, "Historia de la conformaci&oacute;n ciudadana en la ciudad de M&eacute;xico", de Luc&iacute;a Alvarez Enr&iacute;quez, es un texto sugerente que incorpora el asunto central de la ciudadan&iacute;a: la inclusi&oacute;n. La autora sostiene que la construcci&oacute;n de ciudadan&iacute;a es la condici&oacute;n efectiva de pertenencia y adscripci&oacute;n a una comunidad social tangible, mediante la atenci&oacute;n de compromisos y obligaciones p&uacute;blicas y el goce de derechos, el acceso a una vida digna y la participaci&oacute;n de los beneficios comunitarios. La ciudad de M&eacute;xico constituye uno de los espacios privilegiados que recupera la autora para comprender las modalidades de construcci&oacute;n de ciudadan&iacute;a y, a partir de esta experiencia, la diversificaci&oacute;n de las b&uacute;squedas sociales por la inclusi&oacute;n. Reconstruye 40 a&ntilde;os en cuatro periodos que inician en 1968 con el movimiento estudiantil pata concluir con el periodo marcado por los procesos de reforma pol&iacute;tica y que derivaron en la alternancia en el poder en el Distrito Federal, entre 1997 y 2004. Dicha revisi&oacute;n es &uacute;til para evaluar los alcances del ejercicio y construcci&oacute;n de ciudadan&iacute;a; en este sentido, &Aacute;lvarez concluye que el reto a futuro es generar estrategias propicias desde la institucionalidad y desde los actores sociales para encauzar los m&aacute;s diversos procesos de b&uacute;squeda de inclusi&oacute;n protagonizadas por los diversos sectores de la poblaci&oacute;n, hacia la construcci&oacute;n de una ciudadan&iacute;a que acredite los derechos integrales de los individuos y reconozca reglas de convivencia, principios de legalidad y responsabilidades p&uacute;blicas.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo trabajo de este bloque, "Los procesos de construcci&oacute;n ciudadana durante los a&ntilde;os del ajuste estructural. Un estudio de caso: Zapotl&aacute;n el Grande, Jalisco", de Rigoberto Gallardo G&oacute;mez, demuestra la hip&oacute;tesis formulada: debido a los antecedentes culturales y a las peculiaridades de estructuras sociohist&oacute;ricas del pa&iacute;s, son escasos los procesos de acci&oacute;n colectiva constructores de ciudadan&iacute;a que existen a nivel municipal en el pa&iacute;s. Con base en el estudio del municipio de Zapotl&aacute;n el Grande, en el estado de Jalisco, Gallardo concluye, entre otros aspectos, que las acciones colectivas han sido "protociudadanas" porque no se ha presentado la posibilidad de establecer una relaci&oacute;n entre ciudadan&iacute;a y democracia a pesar de existir alternancia en el poder. Los gobiernos en turno y la sociedad no se han relacionado para construir una estructura de derechos ciudadanos. Se&ntilde;ala que en dicho municipio existe una fuerte tradici&oacute;n de autoritarismo correlacionado con pasividad y dependencia desde la colonia hasta los 70 a&ntilde;os de gobiernos y caciquismos pri&iacute;stas, registr&aacute;ndose una pr&aacute;ctica religiosa y pastoral verticalista y conservadora.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tercera parte del libro, "Propuestas y consideraciones en torno a la participaci&oacute;n ciudadana" est&aacute; integrada por tres trabajos en los que bajo diversas perspectivas se plantean algunos temas, como el t&iacute;tulo lo indica. &Eacute;l primero de ellos, "&iquest;Construcci&oacute;n de ciudadan&iacute;a? Reflexiones sobre la pol&iacute;tica de participaci&oacute;n ciudadana en la ciudad de M&eacute;xico", de Mar&iacute;a Cristina S&aacute;nchez&#150;Mejorada, se parte de la idea de que la participaci&oacute;n ciudadana est&aacute; inserta en los procesos de democratizaci&oacute;n del Estado como una forma de intervenci&oacute;n social que permite a los ciudadanos reconocerse como tales, que se identifican a partir de sus inteteses, expectativas y demandas. Esto, a su vez, implica la intervenci&oacute;n de los individuos en actividades p&uacute;blicas en tanto portadores de determinados intereses sociales. En fin, es un proceso gradual mediante el cual se integra al ciudadano en forma individual como colectiva en la toma de decisiones, la fiscalizaci&oacute;n, control y ejecuci&oacute;n de los asuntos p&uacute;blicos y privados. El trabajo de S&aacute;nchez&#150;Mejorada proporciona un breve recuento de lo que ha sido la participaci&oacute;n ciudadana en el Distrito Federal para presentar una reflexi&oacute;n sobre la pol&iacute;tica y los programas que ha impulsado el gobierno actual de acuerdo con la ley de participaci&oacute;n ciudadana, como los comit&eacute;s y asambleas vecinales. Una de sus conclusiones es que la gesti&oacute;n de los programas sociales y de los problemas urbanos se ha individualizado, no existiendo una visi&oacute;n integral; el grave error ha sido forjar a la ciudad sin una participaci&oacute;n ciudadana aut&oacute;noma, incluyente y equitativa.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El segundo trabajo de esta &uacute;ltima secci&oacute;n, "Cr&iacute;tica de la participaci&oacute;n ciudadana: liberalismo, democracia y socialismo en el cambio pol&iacute;tico", de Sergio Tamayo, critica los enfoques liberal y de izquierda de la participaci&oacute;n ciudadana. En primer lugar reconoce las dificultades que encierra los significados de t&eacute;rminos como participaci&oacute;n ciudadana, democracia y ciudadan&iacute;a, incluso reconoce que los ciudadanos de cada pa&iacute;s los comprenden de manera distinta a los intelectuales, quienes limitan la participaci&oacute;n dentro de sus propios marcos ideol&oacute;gicos, te&oacute;ricos y metodol&oacute;gicos. El aporte del trabajo es el reconocimiento de que la participaci&oacute;n dentro de los marcos institucionales o por fuera de ellos es resultado de la confrontaci&oacute;n social y pol&iacute;tica. En este sentido, plantea Tamayo, se utiliza para ampliar el disfrute de los derechos ciudadanos, como para ser un medio a trav&eacute;s del cual se modifiquen las reglas y normas que rigen la sociedad. Cada uno de los rasgos institucionales, neoinstitucionales y revolucionarios evidencia que los cambios son profundos, producto de la participaci&oacute;n ciudadana. El verdadero dilema te&oacute;rico que se presenta es dilucidar las formas en que esta participaci&oacute;n se desarrolla y manifiesta, las formas en que se reproduce, trasgrede o transforma a las instituciones.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, en el texto de Jos&eacute; Javier de la Rosa Rodr&iacute;guez, "Participaci&oacute;n ciudadana y capital social", el autor se interesa por analizar la compleja relaci&oacute;n entre las instituciones estatales y la sociedad civil en el marco del desarrollo social y la lucha contra la pobreza. Presenta algunos debates relativos a la participaci&oacute;n ciudadana y al capital social, para examinar la manera en que estos elementos puedan incorporarse en la formulaci&oacute;n e implementaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas sociales. De modo sugerente, el an&aacute;lisis concluye que algunas investigaciones analizan los efectos de la participaci&oacute;n ciudadana en las pol&iacute;ticas de desarrollo social, como los que valoran su aporte en el aumento de la eficiencia, eficacia, transparencia y sostenibilidad, sin ocuparse por comprender su nivel de involucramiento respecto a la toma de decisiones y los factores que lo propiciar&iacute;an como el capital social.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En suma, el libro en su conjunto acerca al lector a los cambios que desde las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo pasado se han operado en los &aacute;mbitos social, pol&iacute;tico y cultural de la compleja sociedad mexicana.<sup><a href="#notas">1</a></sup> En este orden de ideas, la tem&aacute;tica de la ciudadan&iacute;a se incorpora como objeto de estudio de un conjunto de investigaciones, como las que concentra este libro que desde un enfoque diferente al tradicional (el ejercicio de los derechos pol&iacute;ticos &#8212;al voto libre y universal&#8212; por parte de los individuos, los constitu&iacute;a en ciudadanos) considera que la ciudadan&iacute;a comenz&oacute; a participar de los asuntos p&uacute;blicos a trav&eacute;s de diversas modalidades (redes, asociaciones, comit&eacute;s, organizaciones civiles, sociales) a las cuales deb&iacute;a considerar el gobierno en turno para la implementaci&oacute;n de los programas gubernamentales. Por otra parte, constituye la raz&oacute;n para analizar otros aspectos de las agendas acad&eacute;micas y pol&iacute;ticas contempor&aacute;neas como las ciudades y los espacios p&uacute;blicos, escenarios de construcci&oacute;n de ciudadan&iacute;as, los procesos hist&oacute;ricos de construcci&oacute;n de ciudadan&iacute;a, la diversidad, la inclusi&oacute;n como la complejidad de la participaci&oacute;n ciudadana en los asuntos p&uacute;blicos como los del bienestar social.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a> NOTA</b></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Destacan los trabajos contenidos en la coordinaci&oacute;n de Jos&eacute; Luis Calva, <i>Agenda</i> <i>para</i> <i>el desarrollo. Democracia y gobernabilidad,</i> vol. 15, C&aacute;mara de Diputados/Miguel Angel Porr&uacute;a librero&#150;editor/UNAM, M&eacute;xico, 2007,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9615113&pid=S0186-0348201100010001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> y el texto de Arturo Garc&iacute;a V&aacute;zquez, <i>La refundaci&oacute;n del Estado mexicano a inicios del siglo</i> <i>XXI,</i> Colegio Nacional de Ciencias pol&iacute;ticas y Administraci&oacute;n P&uacute;blica/Grupo Editorial Miguel &Aacute;ngel Porr&uacute;a, M&eacute;xico, 2001.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9615114&pid=S0186-0348201100010001100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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<publisher-name><![CDATA[Colegio Nacional de Ciencias políticas y Administración PúblicaGrupo Editorial Miguel Ángel Porrúa]]></publisher-name>
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