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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Misiva de Martín Lutero sobre el arte de traducir]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Documento</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Misiva de Mart&iacute;n Lutero sobre el arte de traducir</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Her&oacute;n P&eacute;rez Mart&iacute;nez*</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* El Colegio de Michoac&aacute;n, Correo e:</i> <a href="mailto:heron@colmich.edu.mx">heron@colmich.edu.mx</a></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Presentaci&oacute;n</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este corto escrito de Lutero es conocido en el mundo de la teor&iacute;a de la traducci&oacute;n con el t&iacute;tulo de "Carta del traductor". En alem&aacute;n fue conocida familiarmente por su nombre corto: <i>Sendbrief vom Dolmetschen.</i> Es uno de los documentos m&aacute;s importantes para la historia occidental de la teor&iacute;a de la traducci&oacute;n junto con la matriz te&oacute;rica tradicional que se hace arrancar de Cicer&oacute;n sobre la traducci&oacute;n donde se enfrentan dos maneras de traducir: la traducci&oacute;n literal y la traducci&oacute;n seg&uacute;n el sentido del texto. La historia de la teor&iacute;a de la traducci&oacute;n se inclina por la traducci&oacute;n <i>ad sensum,</i> manera privilegiada por los m&aacute;s grandes traductores como el orador Marco Tulio Cicer&oacute;n, por ejemplo, en su <i>De &oacute;ptimo genere oratorum,</i><sup><a href="#notas">1</a></sup> Quinto Horacio Flaco en su c&eacute;lebre <i>Ars po&eacute;tica</i> m&aacute;s conocida como <i>Carta a los Pisones</i>,<sup><a href="#notas">2</a></sup> San Jer&oacute;nimo en la c&eacute;lebre <i>Carta 57 a Pamaquio</i>,<sup><a href="#notas">3</a></sup> el humanista valenciano Juan Luis Vives en el cap&iacute;tulo XII de su libro <i>De ratione dicendi</i> <sup><a href="#notas">4</a></sup> y otros como el tambi&eacute;n biblista agustino fray Luis de Le&oacute;n en su traducci&oacute;n del <i>Cantar de los cantares</i>.<sup><a href="#notas">5</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La <i>Sendbrief</i> fue enviada por Lutero el 12 de septiembre de 1530 desde la fortaleza de Koburg a su amigo Wenceslao Link, a la saz&oacute;n predicador en N&uuml;rnberg; &eacute;ste manda imprimir el escrito con un pr&oacute;logo suyo, fechado precisamente en N&uuml;rnberg el 15 de septiembre de 1530, en el que, entre otras cosas, dice: "Mucho se ha hablado a &uacute;ltimas fechas sobre la traducci&oacute;n del Antiguo y Nuevo Testamento: los enemigos de la verdad, en concreto, pretenden hacer ver que el texto ha sido alterado e incluso falseado en muchos pasajes; ello ha causado temor a los muchos cristianos sencillos que no conocen el hebreo y el griego". La carta ten&iacute;a, por tanto, la funci&oacute;n de atenuar "la blasfemia de los imp&iacute;os y hacer desaparecer los escr&uacute;pulos de las personas piadosas".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El punto de partida de la <i>Carta del traductor</i> fue la traducci&oacute;n del Nuevo Testamento hecha por Lutero. El proyecto de traducir el Nuevo Testamento, expresado el 18 de diciembre de 1521, era ya para marzo siguiente una realidad. En efecto, cuando el 6 de marzo de 1522 se present&oacute; en Wittenberg, Lutero ten&iacute;a ya traducido todo el Nuevo Testamento y se aprestaba a revisarlo en compa&ntilde;&iacute;a de Felipe Melanchthon, gran helenista, como se sabe, e impulsor de la traducci&oacute;n seg&uacute;n confiesa el propio Reformador: "Felipe Melanchthon me oblig&oacute; a la traducci&oacute;n del Nuevo Testamento".<sup><a href="#notas">6</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 30 de marzo de 1522 escribe a Spalatino:<sup><a href="#notas">7</a></sup></font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No solamente el evangelio de Juan, sino todo el Nuevo Testamento, lo traduje en mi Patmos; ahora Felipe y yo hemos empezado a limarlo. Y ser&aacute;, si Dios quiere, una obra digna. Tambi&eacute;n necesitaremos de tu colaboraci&oacute;n en el empleo ajustado de algunos vocablos; est&aacute;, pues, apercibido; pero no nos suministres palabras castrenses o cortesanas, sino sencillas, pues la sencillez quiere brillar en este libro. Para principiar, mira si puedes comunicarnos, de la corte o de donde sea, los nombres, los colores y ojal&aacute; los aspectos de las piedras preciosas del Apocalipsis.<sup><a href="#notas">8</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para mayo, completamente terminada la revisi&oacute;n, estaba listo el texto para entrar a las prensas de Melchor Lotther de las que el 21 de septiembre salieron unos 3,000 ejemplares bajo el nombre de <i>Das Neue Testament Deuzsch, Wittenberg.</i> La obra fue un &eacute;xito editorial rotundo: se agotaron enseguida y hubo que hacer inmediatamente una segunda edici&oacute;n que estuvo lista para diciembre de ese mismo 1522. Solamente en Wittenberg, la obra llevaba en 1537 &#151;quince a&ntilde;os despu&eacute;s&#151; nada menos que 16 ediciones. Seg&uacute;n Villoslada</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">entre los m&eacute;ritos de esta versi&oacute;n est&aacute; el no haber sido hecha, como era frecuente anteriormente, de la Vulgata latina, sino del original griego &#151;por m&aacute;s que Lutero no fuese un gran helenista&#151;, atendiendo al sentido m&aacute;s que a la letra; y en un lenguaje alem&aacute;n tan vivo, tan natural, tan sabrosamente popular, que todos lo entend&iacute;an y gustaban como si fuera un escrito originariamente germ&aacute;nico y no una traducci&oacute;n de lengua extra&ntilde;a.<sup><a href="#notas">9</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lutero usa la palabra <i>verdeutschen</i> para designar su trabajo de traducir el Nuevo Testamento al alem&aacute;n. Estrictamente hablando significar&iacute;a "traducir al alem&aacute;n". Sin embargo, en el l&eacute;xico creado por Lutero significa, m&aacute;s bien, la traducci&oacute;n exacta hecha desde la singularidad y exigencias de la lengua alemana. En vez de los giros y expresiones t&iacute;picas de los originales, Lutero busca las expresiones y giros propios del alem&aacute;n: su preocupaci&oacute;n es que el lenguaje usado en su traducci&oacute;n corresponda al lenguaje usado por el hablante de la lengua alemana, al hombre de la calle.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>Los protagonistas de la</b></i> <b>Sendbrief</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre los enemigos m&aacute;s encarnizados de Lutero hay que contar, desde luego, al duque Jorge de Sajonia (1471&#45;1539). Educado muy religiosamente por el monje agustino Andr&eacute;s Proles, recibi&oacute; una esmerada formaci&oacute;n cient&iacute;fica pensando inicialmente en el estado eclesi&aacute;stico. En todo caso, en plena crisis de la Reforma, Jorge de Sajonia fue tenido como un palad&iacute;n del catolicismo al grado de merecer el encomio de Erasmo en una carta escrita el 31 de julio de 1520. Pues bien, Jorge de Sajonia, llamado por Lutero "mi m&aacute;s venenoso, amargo y orgulloso enemigo",<sup><a href="#notas">10</a></sup> es uno de los personajes centrales de la <i>Sendbrief.</i> Por lo pronto, no bien sali&oacute; a la luz p&uacute;blica la traducci&oacute;n del Nuevo Testamento al alem&aacute;n hecha por Lutero, Jorge de Sajonia se apresur&oacute; a prohibir en sus dominios, mediante decreto fechado en 1522, su compra o venta. Por lo dem&aacute;s, la larga y muy pintoresca historia del intercambio de insultos entre el duque y Lutero, aunque ilustrativa y divertida, es harina de otro costal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro protagonista importante de la <i>Sendbrief </i>fue Jer&oacute;nimo Emser (1478&#45;1527) llamado por Lutero ya en 1519 "el cabr&oacute;n de Leipzig" &#151;a causa de su escudo her&aacute;ldico en que figuraba un <i>Bock</i> o cabr&oacute;n&#151;, viejo rival del Reformador y durante alg&uacute;n tiempo secretario del duque Jorge. Resulta, en efecto, que Emser la emprendi&oacute; contra la traducci&oacute;n de Lutero: un an&aacute;lisis suyo habr&iacute;a, seg&uacute;n dijo, topado con centenares de errores, inexactitudes y falsedades: 1400, en total. El problema estuvo en que Emser, como el mismo Lutero se&ntilde;ala en la <i>Sendbrief,</i> no tuvo ning&uacute;n escr&uacute;pulo en apropiarse la traducci&oacute;n de Lutero, plagi&aacute;ndola casi en su totalidad y public&aacute;ndola como suya con todas las recomendaciones, elogios y bendiciones del caso. Todo esto &uacute;ltimo corri&oacute; a cargo, nuevamente, del duque Jorge de Sajonia. Los otros protagonistas son Lutero, desde luego, Melanchthon &#151;ya mencionado&#151;, Mateo Goldhahn, el famoso "Aurogalo" (1490&#45;1543), hebra&iacute;sta de la Universidad de Wittenberg. Los dos juanes, Cocleo y Fabro, sus adversarios del bando del catolicismo, son mencionados m&aacute;s adelante en el pasaje de la <i>Sendbrief</i> donde Lutero hace referencia a ellos.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>La circunstancia de la</b></i> <b>Sendbrief</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En septiembre de 1530 encontramos a&uacute;n a Lutero confinado contra su voluntad en la fortaleza de Coburgo, su "eremo". Los aires que la Reforma ha volcado sobre Alemania se han vuelto muy inseguros para el exagustino: su retiro en Coburgo es, por tanto, una medida de seguridad. Mientras, de junio a noviembre de ese mismo 1530, tiene lugar la dieta de Augsburgo: sus te&oacute;logos con Felipe Melanchthon a la cabeza, por un lado, el emperador a Carlos V al frente de los te&oacute;logos cat&oacute;licos, por el otro. El 25 de junio, en efecto, Melanchthon lee, como ya se dijo, la "Confesi&oacute;n de Augsburgo".<sup><a href="#notas">11</a></sup></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>La justificaci&oacute;n por la fe</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como ya se sabe, la discusi&oacute;n que suscita la traducci&oacute;n hecha por Lutero de Rom 3,28, se debe precisamente a la importancia que la doctrina resultante de la traducci&oacute;n tiene para las pretensiones de la Reforma; la <i>Sendbrief</i> no habla de traducci&oacute;n a secas, sino que habla de traducci&oacute;n en la medida en que este texto se refiere al tema central de la Reforma: la justificaci&oacute;n por la fe. Si, en efecto, un individuo, para salvarse seg&uacute;n las creencias cristianas, lo &uacute;nico que tiene que hacer es creer en Cristo, todo el aparato eclesi&aacute;stico, empezando por el papa y todo su boato, sale sobrando. En eso consiste la Reforma: no es necesaria ning&uacute;n tipo de mediaci&oacute;n entre un individuo y Dios. A todo mundo le basta s&oacute;lo su fe. Es, por tanto, la reivindicaci&oacute;n del individuo con todas las importantes consecuencias que ello tuvo: individualismo en todos los sectores de la actividad humana, el surgimiento de las ideas democratistas, el desarrollo de la inducci&oacute;n como m&eacute;todo del conocimiento &#151;la verdad ya no viene de arriba (como en la deducci&oacute;n base de la escol&aacute;stica) sino que hay construirla pacientemente, desde "abajo"&#151;. Es impresionante, por lo dem&aacute;s, la capacidad did&aacute;ctica que Lutero muestra en la <i>Sendbrief</i> al exponer y fundar su doctrina de la justificaci&oacute;n por la sola fe, sin las obras. El Reformador, en efecto, justifica su traducci&oacute;n tanto con razones ling&uuml;&iacute;sticas como con razones teol&oacute;gicas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El concilio de Trento, d&eacute;cimoctavo concilio ecum&eacute;nico de la Iglesia cat&oacute;lica, celebrado en Trento entre 1545 y 1563 fue convocado principalmente para enfrentar las nuevas situaciones tra&iacute;das a colaci&oacute;n por el protestantismo. En relaci&oacute;n con el tema de la justificaci&oacute;n, el concilio le dedic&oacute; la sesi&oacute;n vi que dio comienzo el lunes 21 de junio de 1546<sup><a href="#notas">12</a></sup> bajo la presidencia del cardenal Marcel Cervino. La tercera de las cuestiones repartidas entre los asesores dec&iacute;a: "&iquest;C&oacute;mo hay que entender la frase <i>iustificari hominem per fidem</i>?".<sup><a href="#notas">13</a></sup> Los miembros del concilio, a la pregunta sobre "el papel que juegan las obras en la justificaci&oacute;n", responden as&iacute;: "Con respecto a la primera justificaci&oacute;n, las buenas obras precedentes son s&oacute;lo una preparaci&oacute;n y una disposici&oacute;n para la fe y para la gracia en vistas a la fe: &eacute;ste es el sentido que tiene la afirmaci&oacute;n de que el hombre se justifica por la fe sin las obras".</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>La teor&iacute;a de la traducci&oacute;n en Lutero</b></i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las razones que Lutero esgrime para defender su traducci&oacute;n son de dos clases: ling&uuml;&iacute;sticas y teol&oacute;gicas. Nos referiremos s&oacute;lo a las primeras. La referencia a las segundas tiene, sin embargo, para la traducci&oacute;n, la importante funci&oacute;n de reafirmar la vieja teor&iacute;a del texto seg&uacute;n la cual los textos constan de <i>res et verba:</i> la <i>Sendbrief</i> ofrece argumentos tomados de ambos componentes. &Eacute;sta es, desde luego, la primera y muy importante ense&ntilde;anza de la <i>Sendbrief:</i> para traducir, no basta saber bien ambas lenguas implicadas en el proceso, hay que conocer el tema o asunto que trata el texto. Esta es una novedad en el contexto de la teor&iacute;a de la traducci&oacute;n. Como bien se sabe, la tradici&oacute;n conocida sobre el arte de traducir enfatiza en Cicer&oacute;n y en Jer&oacute;nimo &#151;sus m&aacute;s importantes representantes&#151; la atenci&oacute;n a criterios formales para verificar una traducci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda ense&ntilde;anza de la <i>Sendbrief para</i> el traductor est&aacute; expresada por estas palabras de Lutero:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al traducir, me propuse hacerlo en un alem&aacute;n puro y claro &#91;...&#93; Es cierto, no est&aacute;n f&iacute;sicamente esas cuatro letras, <i>sola</i> &#91;...&#93; No ven que a pesar de todo el sentido del texto va hacia all&aacute;. Hay que ponerlas si se quiere traducir a un alem&aacute;n pleno y vigoroso. &#91;...&#93; En mi traducci&oacute;n me propuse hablar alem&aacute;n y no lat&iacute;n o griego. &#91;...&#93; Pues bien, es propio del genio de nuestra lengua &#91;alemana&#93; emplear, al lado de las palabras <i>nicht</i> &#91;no&#93; o <i>kein</i> &#91;nada de, ning&uacute;n&#93;, la palabra <i>allein</i> cuando se est&aacute; hablando de dos cosas de las cuales una es afirmativa y la otra negativa. &#91;...&#93; Si bien, en ese tipo de expresiones, no sucede lo mismo en las lenguas latina y griega, s&iacute; es caracter&iacute;stico del alem&aacute;n insertar la palabra <i>allein</i> para que las palabras <i>nicht</i> o <i>kein</i> sean m&aacute;s plenas y claras. &#91;Por tanto, quien quiera traducir bien debe preguntar a la lengua a la que traduce c&oacute;mo se dicen las cosas. Quien quiera traducir bien al alem&aacute;n, dice Lutero, debe&#93; dirigirse al ama de casa, a los ni&ntilde;os de la calle, al hombre com&uacute;n, debe verles el hocico para ver como hablan; y de acuerdo con ello hay que traducir. De esta manera entender&aacute;n y notar&aacute;n que se les est&aacute; hablando en alem&aacute;n &#91;... &#93;</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es la teor&iacute;a espa&ntilde;ola del "genio de la lengua" tan bien defendida por fray Luis de Le&oacute;n:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">hacer que &#91;las figuras del original y su donaire&#93; hablen en castellano y no como extranjeras y advenedizas, sino como parecidas en &eacute;l y naturales.<sup><a href="#notas">14</a></sup></font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tercera ense&ntilde;anza est&aacute; impl&iacute;cita en lo anterior: en el proceso de traducci&oacute;n hay unas cosas m&aacute;s importantes que otras. La m&aacute;s importante de todas es el sentido del texto. Lutero lo llama <i>die Meinung des textes,</i> lo que el texto quiere decir sin importar las palabras que para ello use.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde luego la ense&ntilde;anza central de la <i>Sendbrief est&aacute;</i> en la l&iacute;nea m&aacute;s tradicional y m&aacute;s prestigiada de la teor&iacute;a de la traducci&oacute;n: no hay que traducir palabra por palabra. Toda la carta, se podr&iacute;a decir, es una apolog&iacute;a a este principio que en las palabras bien dichas de Horacio sonara as&iacute;: <i>non verbum verbo curabis reddere fidus interpres.</i> Con &eacute;l, Cicer&oacute;n (<i>In quibus non pro verbo verbum necesse habui reddere, sed genus omnium verborum vimque servavi</i>), Jer&oacute;nimo (<i>Ego enim non solum fateor, sed libera voce profiteor me &#91;...&#93; non verbum e verbo sed sensum exprimere de sensu</i>), los traductores &aacute;rabes de la Edad Media, Erasmo y Vives, entre muchos otros, defienden este principio tan f&eacute;rreamente como Lutero. En concreto, lo que el Reformador plantea es que para poder ser fiel al sentido del texto original hay que ser fiel al genio de la lengua a la que se traduce. Ambas cosas son inseparables. Empero las palabras del texto que se traduce son siempre el &uacute;nico punto obligado de referencia que debe tener el traductor.<sup><a href="#notas">15</a></sup></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><b>La estructura de la</b></i> <b>Sendbrief</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este peque&ntilde;o escrito est&aacute; muy bien estructurado. El primer elemento estructurante son las dos preguntas que lo ocasionan: por qu&eacute; Lutero puso la palabra <i>sola</i> en su traducci&oacute;n de Rom 3,28; y si es cierto que los santos fallecidos pueden intervenir por nosotros. La <i>Sendbrief,</i> por tanto, tiene dos partes bien definidas de las cuales, empero, la primera ocupa la mayor parte: la segunda es insignificante comparada con ella. El escrito empieza con una introducci&oacute;n de tipo epistolar dedicada principalmente a los saludos iniciales y a una brev&iacute;sima recapitulaci&oacute;n de las materias de la carta. La primera parte est&aacute; muy bien marcada por una clara frase introductoria &#151;"por lo que hace a la primera pregunta"&#151; y se cierra con esta cl&aacute;usula: "lo que queda por decir quiero decirlo, si Dios me lo permite, en un peque&ntilde;o libro sobre la justificaci&oacute;n". Esta primera parte tiene, a su vez, dos secciones igualmente muy bien marcadas. La primera de ellas es una invectiva pol&eacute;mica contra los "papistas" que empieza con estas palabras: "por lo que hace a la primera pregunta podr&iacute;an ustedes, si es que quieren hacerlo, contestar a sus papistas en mi nombre de la siguiente manera". La segunda secci&oacute;n de esta primera parte consiste en una respuesta en serio "a ustedes y a los nuestros"; empieza as&iacute;: "a ustedes, sin embargo, y a los nuestros quiero decirles por qu&eacute; yo he decidido emplear la palabra <i>sola (allein)...".</i> Esta secci&oacute;n consta, a su vez, de dos subsecciones: en la primera de ellas Lutero fundamenta su traducci&oacute;n con argumentos ling&uuml;&iacute;sticos; en la segunda lo hace con razones sacadas de la teolog&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo que sigue se refiere a la segunda cuesti&oacute;n que empieza con un expl&iacute;cito "vayamos a la segunda pregunta"; sus consideraciones se centran en la tesis de que el culto a los santos es inaceptable porque desv&iacute;a del culto a Cristo y son cortadas bruscamente con la frase: "baste por esta vez; ya se ha dicho suficiente sobre la pregunta. En otra ocasi&oacute;n diremos m&aacute;s sobre el tema". Concluye el texto con una breve despedida de tipo epistolar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La estructura de la carta ser&iacute;a, pues, la siguiente:</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">a) Saludos iniciales y recapitulaci&oacute;n del asunto: estilo epistolar.</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Secci&oacute;n I:</i> Invectiva pol&eacute;mica contra los "papistas"</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">b) Primera parte</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Subsecci&oacute;n I:</i> razones ling&uuml;&iacute;sticas de la traducci&oacute;n <i>Secci&oacute;n II:</i></font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Subsecci&oacute;n II:</i> razones teol&oacute;gicas de la traducci&oacute;n</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">c) Segunda parte: las razones para el culto a los santos</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">d) Despedida epistolar</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Documento</b></font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al sabio y honorable N.<sup><a href="#notas">16</a></sup>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Mi muy ben&eacute;volo se&ntilde;or y amigo.    <br> &iexcl;Gracia y paz en Cristo!<sup><a href="#notas">17</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Honorable, sabio, querido se&ntilde;or y amigo,</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">He recibido la carta de ustedes en la que me plantean dos problemas o preguntas, y piden mi opini&oacute;n sobre dos tipos de cosas. Me preguntan ustedes, en primer lugar, por qu&eacute; yo traduje las palabras de San Pablo en el tercer cap&iacute;tulo<sup><a href="#notas">18</a></sup> de la carta a los Romanos <i>"arbitramur hominem iustifcari exfide absque operibus"</i> as&iacute;: <i>Wir halten daf&uuml;r, dass der Mensch gerecht werde ohne des Gesetzes Werke, allein durch den Glauben</i> &#91;"sostenemos que el hombre se vuelve justo por la fe <i>sola,</i> sin las obras de la ley"&#93;. Me informan ustedes que los papistas andan muy furiosos, sin raz&oacute;n, alegando que en el texto de Pablo no est&aacute; la palabra "allein" &#91;sola&#93;, que esta a&ntilde;adidura m&iacute;a, trat&aacute;ndose de la palabra de Dios, es imperdonable, etc. La segunda pregunta consiste en si tambi&eacute;n los santos fallecidos rezan por nosotros dado que leemos que los &aacute;ngeles rezan por nosotros, etc. <sup><a href="#notas">19</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo que hace a la primera pregunta, podr&iacute;an ustedes, si es que quieren hacerlo, contestar a sus papistas en mi nombre de la siguiente manera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En primer lugar, si yo, el doctor Lutero, hubiera podido esperar que, el mont&oacute;n de papistas estaba en condiciones de, entre todos, traducir correctamente y bien al alem&aacute;n aunque fuera un cap&iacute;tulo de la Biblia, ciertamente me hubiera humillado y les hubiera pedido su ayuda y asesor&iacute;a para traducir el Nuevo Testamento. Pero como yo ya sab&iacute;a &#151;y ahora lo tengo claramente ante mis ojos&#151; que ninguno de ellos sabe c&oacute;mo se debe traducir o hablar alem&aacute;n, me evit&eacute; y les evit&eacute; esa molestia. Se nota muy bien que, con mi traducci&oacute;n y con mi alem&aacute;n, apenas est&aacute;n aprendiendo a hablar y escribir alem&aacute;n. De manera que no s&oacute;lo me roban mi lengua &#151;de la que sab&iacute;an muy poco antes de esto&#151; sino que, en vez de darme las gracias, se complacen en usarla en mi contra. Yo, por mi parte, se los tolero de buena gana; me halaga sobremanera el haber ense&ntilde;ado a hablar a mis malagradecidos alumnos, adem&aacute;s de enemigos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En segundo lugar, pueden ustedes decir a los papistas que yo he traducido el Nuevo Testamento lo mejor y m&aacute;s concienzudamente que he podido. Adem&aacute;s, a nadie he obligado a leerlo; mi intenci&oacute;n m&aacute;s bien ha sido traducirlo y, con gusto, ponerlo a disposici&oacute;n de quienes, por s&iacute; mismos, no lo pueden hacer algo mejor. Pues a nadie se le prohibe hacer otra traducci&oacute;n mejor. Quien no quiera leerlo, que no lo lea: ni le voy a suplicar que lo haga, ni le voy a echar flores por ello.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es <b>mi</b> Nuevo Testamento y <b>mi</b> traducci&oacute;n, y m&iacute;os seguir&aacute;n siendo. Y aunque contuviera alg&uacute;n error &#151;ciertamente no tengo conciencia de ello, y tengan por seguro que al traducir no he falseado, a sabiendas, ni una sola letra&#151; de ninguna manera estoy dispuesto a tolerar que los papistas se erijan en jueces del asunto: por ahora, tienen las orejas demasiado largas y sus rebuznos<sup><a href="#notas">20</a></sup> son muy d&eacute;biles como para juzgar mi traducci&oacute;n. Yo s&eacute; muy bien la capacidad, dedicaci&oacute;n, sentido com&uacute;n e inteligencia que debe tener un buen traductor; ellos, en cambio, saben de &eacute;sto menos que un burro de molino, dado que nunca han ni siquiera intentado traducir.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay un dicho que dice que "quien edifica a la vera del camino, muchos maestros tiene". Eso me pasa a m&iacute;. Individuos que no son capaces ni de hablar correctamente &#151;no digamos de traducir&#151; se han convertido de buenas a primeras en mis maestros y yo, a mi vez, tengo que ser disc&iacute;pulo de todo mundo. Si me viera en la necesidad de preguntarles c&oacute;mo traducir&iacute;an ellos las dos primeras palabras del evangelio de Mateo (1,1) <i>Liber generationis</i>,<sup><a href="#notas">21</a></sup> ninguno ser&iacute;a capaz ni de decir "cua&#45;cu&aacute;". &iexcl;&Eacute;stos son los distinguidos colegas que pretenden juzgarme a mi y toda mi obra! Lo mismo le pas&oacute; a san Jer&oacute;nimo cuando tradujo la Biblia: todo mundo quer&iacute;a ser su maestro. El era el &uacute;nico que no sab&iacute;a; se pusieron a criticarle al buen hombre su obra gente que no hubieran servido ni para limpiarle los zapatos. Por eso quien quiera hacer algo bueno que sea de inter&eacute;s p&uacute;blico, debe armarse de aguante. Pues todo mundo quiere ser maestro perspicaz, pese a que no es capaz de hacer nada por s&iacute; mismo y siempre anda embridando el caballo por la cola. &Eacute;sta es su cala&ntilde;a y no puede apartarse de ella ni un &aacute;pice.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iexcl;Me encantar&iacute;a ver c&oacute;mo se las arregla un papista para traducir una carta de Pablo o el libro de alg&uacute;n profeta sin echar mano del alem&aacute;n y de la traducci&oacute;n de Lutero! Ser&iacute;an dignos de verse el fino, hermoso y excelente alem&aacute;n o la traducci&oacute;n que resultar&iacute;a. Ya hemos visto, en efecto, c&oacute;mo ese sure&ntilde;o de Dresden ha corregido mi Nuevo Testamento.<sup><a href="#notas">22</a></sup> Me hice el prop&oacute;sito de no volver a mencionar su nombre en mis libros; ya ha encontrado su juez<sup><a href="#notas">23</a></sup> adem&aacute;s de ser muy conocido. Pese a reconocer que mi alem&aacute;n era dulce y bueno, y no obstante que se dio perfecta cuenta de que no pod&iacute;a mejorarlo, quiso ridiculizar mi Nuevo Testamento antes de apropi&aacute;rselo casi palabra por palabra, tal cual yo lo hab&iacute;a hecho: quit&oacute; mi pr&oacute;logo, mis notas y mi nombre, y en vez de ello puso su nombre, su pr&oacute;logo y sus notas, y se puso a vender mi Nuevo Testamento, a su nombre. &iexcl;Ah, queridos hijos, c&oacute;mo me pudo que el pr&iacute;ncipe de ese territorio<sup><a href="#notas">24</a></sup> en su horrible pr&oacute;logo haya condenado y prohibido leer el Nuevo Testamento de Lutero a la par que mandaba leer el Nuevo Testamento del sure&ntilde;o que es, ni m&aacute;s ni menos, el mismo que Lutero hizo!</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y para que nadie vaya a pensar que estoy mintiendo, toma ambos textos &#151;el Nuevo Testamento de Lutero y el Nuevo Testamento del sure&ntilde;o&#151; y comp&aacute;ralos y podr&aacute;s darte cuenta quien de los dos es el traductor. Pues lo que &eacute;l cambi&oacute; o remend&oacute; en algunos pocos lugares &#151;si bien no me gusta todo&#151; podr&iacute;a yo darlo por v&aacute;lido en la medida en que toca el texto. Por ello no he querido escribir nunca en su contra. Me he contentado con re&iacute;rme de la gran sapiencia que tan horrorosamente ha calumniado, maldito y prohibido mi Nuevo Testamento mientras apareci&oacute; a mi nombre, en tanto que ha ordenado leerlo no bien apareci&oacute; a nombre de otro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esa es sagacidad de verdad: calumniar y difamar el libro de otro para luego rob&aacute;rselo y publicarlo a nombre propio, buscando para s&iacute;, con el vituperado trabajo ajeno, la alabanza y la gloria. Que cada quien juzgue por s&iacute; mismo. A mi me basta y estoy contento con que mi trabajo &#151;como el mismo san Pablo se gloriaba&#151;<sup><a href="#notas">25</a></sup> sea requerido hasta por mis enemigos y que el libro de Lutero sin el nombre de Lutero, haya de leerse aunque sea con el nombre de sus enemigos. &iquest;Qu&eacute; mejor podr&iacute;a ser mi venganza?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Viniendo de nuevo al asunto: si su papista insiste en acalorarse sin necesidad a causa de la palabra <i>sola </i>(<i>"allein"</i>) d&iacute;ganle, sin m&aacute;s: &#151;el doctor Lutero as&iacute; lo quiere y declara que papista y burro es lo mismo. <i>Sic volo, sic iubeo, sit pro ratione voluntas</i> ("as&iacute; lo quiero, as&iacute; lo mando, mi voluntad es la &uacute;nica raz&oacute;n").<sup><a href="#notas">26</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Porque nosotros no queremos ser alumnos ni disc&iacute;pulos de los papistas, sino sus maestros y jueces, queremos tambi&eacute;n hacerle tambi&eacute;n un poco al necio y jactarnos ante esos cabezas de burro, y como Pablo se ufana ante sus santos locos, as&iacute; yo quiero gloriarme contra &eacute;stos mis cabezas de burro. &iquest;Son ellos doctores? Yo tambi&eacute;n. &iquest;Son sabios? Yo tambi&eacute;n. &iquest;Son predicadores? Tambi&eacute;n yo. &iquest;Son te&oacute;logos? Yo tambi&eacute;n. &iquest;Saben disputar? Tambi&eacute;n yo. &iquest;Son fil&oacute;sofos? Yo tambi&eacute;n lo soy. &iquest;Son dial&eacute;cticos? Tambi&eacute;n yo. &iquest;Son profesores? Yo tambi&eacute;n. &iquest;Escriben libros? Yo tambi&eacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y quiero llevar mi jactancia m&aacute;s all&aacute;: yo puedo explicar los salmos y los profetas; ellos no pueden. Yo puedo traducir; ellos no. Yo puedo leer la Sagrada Escritura; ellos no. Yo puedo orar; ellos no. Y bajando a otro plano: yo entiendo su dial&eacute;ctica y su filosof&iacute;a mejor que ellos mismos, todos juntos. Yo s&eacute; muy bien, adem&aacute;s, que ninguno de ellos entiende su Arist&oacute;teles. Que me cuelguen si hay entre ellos uno que sea capaz de entender correctamente aunque sea un pr&oacute;logo o un cap&iacute;tulo de Arist&oacute;teles. Y no vayan a creer que exagero; pues desde mi juventud yo aprend&iacute; y fui educado en su ciencia de manera que conozco muy bien su amplitud y profundidad. Ellos saben muy bien, adem&aacute;s, que yo s&eacute; y puedo hacer todo lo que ellos pueden hacer.<sup><a href="#notas">27</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de ello, estos infelices me tratan como si yo fuera un novato en su ciencia reci&eacute;n llegado esta ma&ntilde;ana que nunca ha visto ni o&iacute;do lo que ellos ense&ntilde;an o son capaces de hacer. Por ello, se jactan en grande de su ciencia y me quieren ense&ntilde;ar algo en lo que yo gast&eacute; las suelas de mis zapatos hace veinte a&ntilde;os; as&iacute; pues, sobre sus berridos y lloriqueos no me queda m&aacute;s que cantar con aquella prostituta: "desde hace siete a&ntilde;os s&eacute; lo que son las herraduras".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Eacute;sta es la respuesta a la primera pregunta. Yo les ruego que a los lloriqueos in&uacute;tiles de esos burros sobre la palabra <i>sola </i>(<i>"allein"</i>) respondan s&oacute;lo &eacute;sto: Lutero que es m&aacute;s doctor que todos los doctores del papado as&iacute; lo tiene establecido, y as&iacute; debe quedar. Yo quiero, en lo futuro, simplemente despreciar y tratar despectivamente a esa gente (quise decir burros); pues, entre ellos, hay babosos tales que ni siquiera han llegado a aprender su propia ciencia, la de los sofistas, como el doctor Herrero (Schmied),<sup><a href="#notas">28</a></sup> el doctor Cucharamocosa (Rotzl&ouml;ffel)<sup><a href="#notas">29</a></sup> y similares. Despu&eacute;s se lanzan contra m&iacute; en cosas como estas que, ya lo dice san Pablo, est&aacute;n por encima de toda mundana sabidur&iacute;a y de toda raz&oacute;n. En verdad no tiene que rebuznar mucho un burro para que se le descubra, se le puede identificar tambi&eacute;n por las orejas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A ustedes, sin embargo, y a los nuestros quiero decirles por qu&eacute; yo he querido emplear la palabra <i>sola </i>(<i>"allein"</i>) &#91;...&#93; <sup><a href="#notas">30</a></sup> Al traducir, me propuse hacerlo en un alem&aacute;n puro y claro. Muy frecuentemente, nos ha sucedido tener que investigar y entretenernos con una sola palabra durante dos, tres y hasta cuatro semanas, sin dar con ella. El libro de Job nos dio tanto trabajo que nos lleg&oacute; a suceder al maestro Felipe,<sup><a href="#notas">31</a></sup> a Aurogalo<sup><a href="#notas">32</a></sup> y a m&iacute;, avanzar apenas tres l&iacute;neas en cuatro d&iacute;as.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora, querido amigo, all&iacute; est&aacute; traducido y listo; cualquiera puede leerlo y criticarlo. Y es posible ahora, tambi&eacute;n para cualquiera, recorrer con los ojos m&aacute;s de tres o cuatro p&aacute;ginas sin tropezar ni una sola vez, y sin percatarse de las piedras y troncones que subyacen donde &eacute;l ahora transita como sobre una tabla bien pulida, en que hemos tenido que sudar y acongojarnos antes de limpiar el camino de esas piedras y troncones para que se pueda transitar por &eacute;l con tanta suavidad. Da gusto arar cuando el campo ha sido limpiado de antemano; pero nadie quiere desmontar troncones y preparar tierras de cultivo en el monte. Nadie te lo agradecer&aacute;. Como nadie da gracias a Dios por el sol, el cielo y la tierra, y ni siquiera por la muerte de su propio hijo. El mundo es del diablo y as&iacute; seguir&aacute; porque no quiere que las cosas sean de otro modo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ya sab&iacute;a yo muy bien, pues, que la palabra <i>"allein'</i> no est&aacute; ni en el texto latino ni en el texto griego (de Rom 3,28); no ten&iacute;an que venir a ense&ntilde;arme eso los papistas. Es cierto, no est&aacute;n f&iacute;sicamente esas cuatro letras, <i>sola,</i> que los cabeza de burro contemplan como vaca a port&oacute;n nuevo. Ellos no ven empero, que a pesar de todo el sentido del texto<sup><a href="#notas">33</a></sup> va hacia all&aacute;. Hay que ponerlas si se quiere traducir a un alem&aacute;n pleno y vigoroso. Mi prop&oacute;sito era hablar alem&aacute;n y no lat&iacute;n o griego, puesto que me propuse traducir al alem&aacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pues bien, es propio del genio de nuestra lengua emplear, al lado de las palabras <i>nicht</i> &#91;"no"&#93; o <i>kein</i> &#91;"nada de", "ning&uacute;n"&#93;, la palabra <i>allein</i> cuando se est&aacute; hablando de dos cosas de las cuales una es afirmativa y la otra negativa.<sup><a href="#notas">34</a></sup> Por ejemplo: <i>Der Bauer bringt allein Corn und kein Geld</i> &#91;"el campesino lleva solamente trigo y nada de dinero"&#93;; <i>Nein, ich habe wahrlich jetz nicht Geld, sondern allein Korn</i> &#91;"No, realmente no traigo ahora dinero, sino s&oacute;lo trigo"&#93;; &#91;<i>"Ich habe allein gegessen und noch nicht getrunken</i> &#91; S&oacute;lo he comido y no he a&uacute;n bebido"&#93;; <i>Hast du <b>allein</b> geschrieben und es noch nicht durchgelesen?</i> &#91;"&iquest;solamente has escrito y no has a&uacute;n le&iacute;do a&uacute;n?"&#93;. Y como &eacute;sas, numerosas expresiones de uso cotidiano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien, en ese tipo de expresiones, no sucede lo mismo en las lenguas latina y griega, s&iacute; es caracter&iacute;stico del alem&aacute;n insertar la palabra <i>allein</i> para que las palabras <i>nicht</i> o <i>kein</i> sean m&aacute;s plenas y claras. Porque, si bien es cierto que yo puedo decir tambi&eacute;n <i>Der Bauer bringt Corn und kein Geld,</i> la expresi&oacute;n <i>kein Geld</i> no suena, de esta manera, tan clara y plena como cuando digo <i>Der Bauer bringt allein Corn und kein Geld,</i> en donde la palabra <i>allein</i> apoya a la palabra <i>kein, de suerte</i> que el discurso se vuelve pleno y claro: alem&aacute;n. No hay que andar a la caza de las letras del texto latino cuando se trata de hablar alem&aacute;n &#151;as&iacute; lo hacen esos burros&#151;; hay que preguntarles y verles el hocico&#151;m&aacute;s bien&#151; al ama de casa, a los ni&ntilde;os de la calle, al hombre com&uacute;n, para ver como hablan; y de acuerdo con ello hay que traducir. De esta manera entender&aacute;n y notar&aacute;n que se les est&aacute; hablando en alem&aacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, por ejemplo, si hubiera que seguir a esos burros, cuando Cristo dice (Mt 12,34) <i>ex abundantia cordis os loquitur,</i> habr&iacute;a que traducir: <i>Aus dem &Uuml;berfluss des Herzens redet der Mund</i> &#91;"de la abundancia del coraz&oacute;n habla la boca"&#93;. Pero, dime, &iquest;es eso alem&aacute;n?, &iquest;Qu&eacute; alem&aacute;n lo entender&iacute;a? &iquest;Qu&eacute; cosa es <i>eso de &Uuml;berfluss des Herzens</i> &#91;"abundancia del coraz&oacute;n"&#93; ? Ning&uacute;n alem&aacute;n dir&iacute;a eso a no ser que quisiera referirse a alguien que tiene el coraz&oacute;n excesivamente grande o que tiene mucho coraz&oacute;n; aunque tampoco eso es correcto. Pues <i>&Uuml;berfluss des Herzens</i> no es alem&aacute;n; es tan alem&aacute;n como decir <i>&Uuml;berfluss des Hauses</i> &#91;"abundancia de la casa"&#93;, <i>&Uuml;berfluss des Kachelofens</i> &#91;"abundancia de la estufa"&#93;, <i>&Uuml;berfluss der Bank</i> &#91;"abundancia del banco"&#93;. En cambio, la madre en la casa y el hombre com&uacute;n prefieren decir: <i>Wes das Herz voll ist, desgeht der Mund &uuml;ber</i> &#91;"cuando el coraz&oacute;n est&aacute; repleto, se desborda por la boca"&#93;. A eso se le llama hablar bien alem&aacute;n y esa ha sido mi preocupaci&oacute;n pese a que, por desgracia, no siempre lo haya logrado ni siempre haya dado con la frase exacta, pues las letras del lat&iacute;n son un obst&aacute;culo infranqueable para hablar correctamente un alem&aacute;n de buena calidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Igualmente, cuando el traidor Judas dice, seg&uacute;n Mateo (26,8), &iquest; <i>Ut quid perditio haec?</i> y, seg&uacute;n Marcos (14,4), <i>&iquest;Ut quid perditio ista unguenti facta est?</i> Si hici&eacute;ramos caso a esos burros chupaletras habr&iacute;a que traducir <i>Warum ist diese Verlierung der Salbe geschehen?</i> &#91;"&iquest;por qu&eacute; este desperdicio de ung&uuml;ento?"&#93;; pero entonces &iquest;qu&eacute; clase de alem&aacute;n resultar&iacute;a? &iquest;Qu&eacute; hablante del alem&aacute;n dice <i>Verlierung der Salbe ist geschehen?</i> Y aunque quiz&aacute;s hubiera alguno que llegara a entender la frase tal como est&aacute; (pese a ser oscura y confusa), pensar&iacute;a, sin duda, que el ung&uuml;ento se hab&iacute;a perdido y que, en consecuencia, era preciso ponerse a buscarlo. Si eso es un buen alem&aacute;n, &iquest;por qu&eacute; no se lucen haci&eacute;ndonos un bonito Nuevo Testamento en alem&aacute;n y dejan en paz el de Lutero? De verdad, creo que ya es hora de que nos hagan una demostraci&oacute;n de su capacidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y, sin embargo, eso no es alem&aacute;n: un alem&aacute;n dir&iacute;a la frase <i>ut quid</i> etc. as&iacute;: <i>Was soll doch diese Vergeudung?</i> &#91;"&iquest;Qu&eacute; despilfarro es &eacute;se?"&#93; o bien <i>Was soll doch dieser Schaden?</i> &#91;"&iquest;a qu&eacute; viene ese da&ntilde;o?"&#93; o <i>Nein, es ist Schade um die Salbe</i> &#91;"&iexcl;No!, &iexcl;l&aacute;stima del ung&uuml;ento!"&#93;, entonces ese s&iacute; que es buen alem&aacute;n. Se entiende, entonces, que Magdalena al derramar el ung&uuml;ento actu&oacute; con ligereza y provoc&oacute; un da&ntilde;o. Esa era la opini&oacute;n de Judas: estaba convencido, en efecto, de que &eacute;l le habr&iacute;a dado un mejor destino al ung&uuml;ento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo mismo sucede en el pasaje de Luc 1, 28 donde el &aacute;ngel al saludar a Mar&iacute;a le dice: <i>Gegr&uuml;sset seist du, Maria voll Gnaden, der Herr sei mit dir!</i> &#91;"&iexcl;te saludo, Mar&iacute;a, llena de gracia, que el Se&ntilde;or est&eacute; contigo!"&#93;. As&iacute;, en efecto, ha llegado hasta nosotros esta alemanizaci&oacute;n de las letras latinas. D&iacute;ganme si esto es buen alem&aacute;n. &iquest;En d&oacute;nde se ha o&iacute;do que un alem&aacute;n diga <i>Du bist voll Gnaden?</i> &#91;"t&uacute; est&aacute;s llena de gracia"&#93;. En efecto, &iquest;qu&eacute; alem&aacute;n entiende lo que se est&aacute; diciendo con ello? Se piensa, enseguida, en un barril "lleno" de cerveza, o en una talega "llena" de dinero. Por este motivo, he preferido traducir <i>Du holdselige</i> &#91;"afortunada t&uacute;,"&#93;; de esta manera puede un alem&aacute;n entender mucho mejor lo que el &aacute;ngel quiso decir con su saludo. Pero de eso se agarran los papistas para revolverse contra m&iacute;, fren&eacute;ticos, diciendo que he corrompido el saludo del &aacute;ngel. Y eso que a&uacute;n no he empleado el mejor alem&aacute;n, porque de haberlo hecho hubiera tenido que traducir <i>Gott gr&uuml;sse dich, du liebe Maria</i> &#91;"Dios te saluda, querida Mar&iacute;a"&#93; &#151;eso es, en efecto, lo que el &aacute;ngel quiere decir y lo que hubiera tenido que decir, de haberla saludado en alem&aacute;n&#151;. Pero entonces, yo creo que en un arranque de veneraci&oacute;n hacia la querida Mar&iacute;a los papistas se hubieran colgado por haber reducido yo a la nada el saludo del &aacute;ngel.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto supuesto, me gustar&iacute;a preguntarles si a&uacute;n se encrespan y rabian. As&iacute; como no quiero impedirles que traduzcan lo que les d&eacute; su gana, tampoco quiero traducir a voluntad de ellos sino como a m&iacute; se me antoje. Al que no le guste, simplemente d&eacute;jeme en paz y gu&aacute;rdese su cr&iacute;tica escuelera para s&iacute;: no me interesa ni verla ni o&iacute;rla. No deben sentirse responsables de mi traducci&oacute;n ni tienen que rendir cuentas de ella. F&iacute;jate bien: yo quiero decir <i>Du holdselige Maria</i> &#91;"afortunada t&uacute;, Mar&iacute;a"&#93;, <i>du liebe Mar&iacute;a</i> &#91;"t&uacute;, querida Mar&iacute;a"&#93;; deja que ellos sigan diciendo <i>Du voll&#45;Gnaden&#45;Maria</i> &#91;"tu, la llena de gracia, Mar&iacute;a"&#93;. El que sabe alem&aacute;n, sabe muy bien la exquisita cordialidad que encierran expresiones como <i>die liebe Maria</i> &#91;"la querida Mar&iacute;a"&#93;, <i>der liebe Gott</i> &#91;"el querido Dios"&#93;, <i>der liebe Kaiser</i> &#91;"el querido emperador"&#93;, <i>der liebe F&uuml;rst</i> &#91;"el amado pr&iacute;ncipe"&#93;, <i>die liebe Mann</i> &#91;"el hombre amado"&#93;, <i>das liebe Kind</i> &#91;"el hijo amado"&#93;. Yo no s&eacute; si, como sucede en alem&aacute;n, tambi&eacute;n en lat&iacute;n o en otras lenguas la palabra <i>liebe</i> sea capaz de expresar tanta cordialidad y perfecci&oacute;n que penetra y retintinea en el coraz&oacute;n por todos los sentidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pues yo pienso que san Lucas &#151;haciendo gala del dominio que ten&iacute;a tanto de la lengua hebrea como de la griega&#151; quiso traducir con precisi&oacute;n y claridad la palabra hebrea usada por el &aacute;ngel, mediante el vocablo griego <i>kejaritom&eacute;ne.</i> Pienso tambi&eacute;n que el &aacute;ngel Gabriel habl&oacute; con Mar&iacute;a usando los mismos t&eacute;rminos que us&oacute; con Daniel cuando lo llam&oacute; <i>jamudoth</i> e <i>ish jamudoth, vir desideriorum </i>&#91;<i>seg&uacute;n la</i> Vulgata&#93;<i>; es decir: "querido Daniel" &#91;Du lieber Daniel</i> &#93;. Esa es, en efecto, la manera de hablar de Gabriel que encontramos en el libro de Daniel. Si, pues, hubiera querido traducir apeg&aacute;ndome a la letra seg&uacute;n quieren esos burros, ten&iacute;a que haber dicho: "Daniel, hombre de los deseos" &#91;<i>Daniel, du Mann der Begehrungen</i>&#93;; o bien "Daniel, hombre de los antojos" &#91;<i>Daniel, du Mann der L&uuml;ste</i>&#93;. &iexcl;Bonito alem&aacute;n ser&iacute;a &eacute;se! Un hablante alem&aacute;n percibir&iacute;a, desde luego, que <i>Mann, L&uuml;ste</i> o <i>Begehrungen</i> son palabras alemanas (no se trata, por cierto, de palabras traducidas con mucha propiedad al alem&aacute;n; quedar&iacute;an mucho mejor las palabras <i>Lust</i> y <i>Begier</i>); mas cuando est&aacute;n unidas entre s&iacute; en expresiones como "hombre de los deseos" &#91;<i>Du Mann der Begehrungen</i>&#93;, entonces ning&uacute;n alem&aacute;n entiende lo que con ello se quiere decir; puede pensar tal vez que Daniel est&aacute; quiz&aacute;s retacado de malos deseos. &iexcl;Eso s&iacute; que se llama traducir en fino alem&aacute;n!</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por esa raz&oacute;n hay que dejar de lado las letras e investigar c&oacute;mo expresar&iacute;a el hablante alem&aacute;n lo que el hablante hebreo quiere decir con <i>ish jamudoth.</i> Encuentro, entonces, que un hablante alem&aacute;n dir&iacute;a as&iacute;: "querido Daniel" &#91;<i>Du lieber Daniel</i>&#93;, "querida Mar&iacute;a" &#91;<i>Du lieber Mar&iacute;a</i>&#93; o bien "muchacha guapa" &#91;<i>du holdselige Maid</i>&#93;, "linda doncella" &#91;<i>du feineJungfrau</i>&#93;, "dulce mujer" <i>&#91;du zartes Weib</i>&#93;, etc. El que quiera ser traductor, en efecto, debe tener un gran acervo de palabras del que pueda disponer en caso de que alguna no encaje en todos los pasajes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; cosa de importancia me quedar&iacute;a por decir sobre la traducci&oacute;n? Si tuviera que explicar los motivos y fundamentos de cada una de mis palabras, tendr&iacute;a que pasarme un a&ntilde;o escribiendo sobre el asunto. S&eacute; muy bien por experiencia el trabajo que cuesta y el arte que se requiere para traducir. Por eso no soporto que los burros papistas, esas mulas, &#91;que ciertamente no han hecho a&uacute;n el m&aacute;s m&iacute;nimo intento de traducir&#93; se erijan en jueces o censores m&iacute;os. El que no guste de mi traducci&oacute;n, qu&iacute;tele los dedos de encima; el diablo agradecer&aacute; a quienes no pudiendo soportarla, se ponen a criticarla a mis espaldas. Yo soy el &uacute;nico que puede hacerlo; los dem&aacute;s, dejen en paz mi traducci&oacute;n y haga cada quien para s&iacute; lo que le plazca, y que le aproveche.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Puedo afirmar en conciencia que he puesto mi mayor celo y diligencia en todo esto, y que nunca he actuado de mala fe. Pues no he recibido ni un centavo, nada he pretendido y nada he ganado con mi traducci&oacute;n. Tampoco lo he hecho pensando en mi honra; Dios, mi Se&ntilde;or lo sabe muy bien. Lo he hecho como un servicio a los queridos cristianos y para honor de uno que sentado desde las alturas me colma de tantos bienes a cada instante, que hubiera traducido mil veces con la misma diligencia, no habr&iacute;a ganado con ello ni una hora de vida ni la salud de uno solo de mis ojos. Todo lo que soy y todo lo que tengo es obra de su gracia y misericordia. En efecto, todo es m&eacute;rito de su preciosa sangre y de su sudor amargo; pues todo debe servir a su gloria, con alegr&iacute;a y de coraz&oacute;n. Que sigan con sus calumnias los sudistas y burros papistas con tal que reciba los elogios de los aut&eacute;nticos cristianos junto con Cristo su Se&ntilde;or. Yo me doy por muy bien pagado con un solo cristiano que me reconozca como un fiel trabajador. No les pido nada a los burros papistas; no son dignos de reconocer mi trabajo; y en el fondo de mi coraz&oacute;n sufrir&iacute;a si ellos me alabaran. Sus calumnias son mi mayor gloria y honor. Yo quiero ser doctor, un modelo de doctor; y sin embargo ellos no estar&aacute;n dispuestos a aceptarme con ese nombre hasta el d&iacute;a del juicio. Lo s&eacute; con exactitud.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, desde luego, he tenido buen cuidado de no alejarme arbitrariamente de la letra del texto. Al contrario, tanto mis colaboradores como yo hemos tenido un gran cuidado en ello; de tal manera me he mantenido apegado a la letra, &#151;y quiz&aacute;s haya sucedido eso precisamente en alg&uacute;n pasaje&#151; que no he podido apartarme del texto con una traducci&oacute;n suficientemente libre. Por ejemplo en Juan 6,27, donde Cristo dice: "a &eacute;l Dios Padre lo ha sellado" &#91;<i>Diesen hat Gott der Vater versiegelt</i>&#93;; hubiera estado mejor dicho en alem&aacute;n de esta otra manera: <i>Diesen hat Gott der Vater gezeignet</i> &#91;"a &eacute;l, lo ha se&ntilde;alado Dios Padre"&#93;; o bien: <i>Diesen meint Got del Vater</i> &#91;"a &eacute;l se refiere Dios Padre"&#93;. Empero, yo he preferido transgredir el alem&aacute;n antes que apartarme del texto. &iexcl;No, si traducir no es un arte que cualquiera pueda practicar como creen esos benditos imb&eacute;ciles! Hay que tener un coraz&oacute;n recto, piadoso, fiel, diligente, temeroso de Dios, cristiano, docto, experimentado y avezado. Por eso creo que ning&uacute;n seudocristiano y ning&uacute;n sectario puede traducir con fidelidad. Eso se puede ver claramente en la traducci&oacute;n de los libros prof&eacute;ticos aparecida en Worms: hecha verdaderamente con mucho cuidado, es an&aacute;loga y se ha acercado mucho a mi traducci&oacute;n; pero hubo jud&iacute;os de por medio que no estaban dispuestos a rendir homenaje a Cristo. Por lo dem&aacute;s, en cuanto a saber y diligencia no le ha faltado nada a esa traducci&oacute;n. Eso por lo que se refiere a traducir y al genio o manera peculiar que cada lengua tiene de decir las cosas.<sup><a href="#notas">35</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, cuando yo puse la palabra <i>allein</i> en Rom 3,28, no me atuve s&oacute;lo, ni me encaden&eacute; al genio de las lenguas; lo requer&iacute;an y exig&iacute;an con fuerza tanto el texto como el pensamiento del mismo san Pablo. All&iacute; se trata en efecto del pasaje m&aacute;s importante de la doctrina cristiana; la doctrina, en efecto, de que somos justificados por la fe en Cristo sin ninguna obra de la ley. De esta manera distingue &eacute;l de manera tan plena lo que son las obras, que llega hasta a decir que las obras de la ley &#151;&iexcl; y eso que se trata de la ley y palabra de Dios !&#151; no ayudan para la justificaci&oacute;n. Pone como ejemplo el caso de Abraham que de tal manera fue justificado absolutamente sin el concurso de las obras de la ley, ni siquiera la circuncisi&oacute;n, que aunque la m&aacute;s excelsa de sus obras &#151;entonces nueva pero que luego Dios mismo pedir&iacute;a coloc&aacute;ndola por encima de todas las dem&aacute;s leyes y obras&#151;, nada contribuy&oacute; a su justificaci&oacute;n. Antes bien, sin la circuncisi&oacute;n y sin ninguna de las obras de la ley, Abraham fue justificado por la fe. De manera que san Pablo puede decir en Rom 4,2: "si Abraham fue justificado por sus obras, tiene de qu&eacute; jactarse. S&iacute;, pero ante Dios no hubo tal". Si de manera tan absoluta se excluyen toda clase de obras, quiere decir que s&oacute;lo la fe justifica. Y quienquiera hablar claramente y con palabras escuetas de esa exclusi&oacute;n de las obras, tiene que decir: "es s&oacute;lo &#91;<i>allein</i>&#93; la fe y no las obras la que nos hace justos". A eso conducen tanto el asunto en s&iacute; mismo como las exigencias propias del alem&aacute;n.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Est&aacute; bien, dicen los papistas, pero eso suena escandaloso, y la gente podr&iacute;a desprender de ello que no tiene necesidad de hacer obras buenas. Amigo m&iacute;o, &iquest;qu&eacute; decir a esto? &iquest;No es, desde luego, mucho m&aacute;s escandaloso que el mismo san Pablo no diga "la fe sola" sino que de una manera mucho m&aacute;s burda se desboque y descubra el fondo del barril cuando dice "sin las obras de la ley" &#151;por ejemplo en Gal 2,16 donde dice "no por las obras de la ley"&#151; y en expresiones parecidas de otros pasajes. Pues la expresi&oacute;n "la fe sola" podr&iacute;a todav&iacute;a explicarse de alguna manera; pero la expresi&oacute;n "sin las obras de la ley" es tan burda, escandalosa y vergonzosa que no se puede componer con ninguna explicaci&oacute;n. Con cu&aacute;nta mayor raz&oacute;n podr&iacute;a la gente desprender de aqu&iacute; que no tiene por qu&eacute; hacer obras buenas cuando oyen que se les predica con las tan &aacute;ridas palabras sobre las obras, reci&eacute;n mencionadas: "ningunas obras", "sin obras", "no mediante las obras". Si, pues, no es escandaloso que se predique que "ningunas obras", "sin obras", "no mediante las obras", &iquest;c&oacute;mo va a ser escandaloso que se predique "la sola fe"?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y qu&eacute; hay m&aacute;s escandaloso que el que san Pablo repruebe no las simples obras ordinarias, sino las obras mismas de la ley. De ello podr&iacute;a muy bien escandalizarse alguien y decir: con ello la ley queda condenada y maldita ante Dios, por consiguiente, no queda sino hacer el mal con vehemencia como dec&iacute;an aquellos de quienes se habla en Rom 3,8: "hagamos el mal para que resulte el bien", y como ha empezado a hacer en nuestros d&iacute;as un faccioso. &iquest;Habr&aacute; acaso que negar, a causa del esc&aacute;ndalo, las palabras de san Pablo, o bien no hablar de la fe, en lo sucesivo, espont&aacute;nea y libremente?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Amigo m&iacute;o, ni san Pablo ni nosotros queremos ese esc&aacute;ndalo. Por eso, ense&ntilde;amos tan directamente contra las obras y estimulamos s&oacute;lo a creer, a tal grado, que la gente se disgusta, se escandaliza y desmaya. Ellos deben aprender y estar conscientes de que no son justificados por sus buenas obras, sino s&oacute;lo por la muerte y resurrecci&oacute;n de Cristo. Ahora bien, &iexcl;si no pueden ser justificados por las obras buenas de la ley, mucho menos pueden ser justificados por las obras malas, al margen de la ley! La conclusi&oacute;n final &#151;"si las obras buenas no ayudan, deben hacerlo, en consecuencia, las obras malas"&#151; es, por tanto, falsa. Es tan poco refinada como inferencia: "el sol no puede ayudar a que un ciego vea, por consiguiente la noche y las tinieblas pueden ayudarlo a ver".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me maravilla, sin embargo, tanta resistencia en cosas tan evidentes. O d&iacute;ganme si la muerte y resurrecci&oacute;n de Cristo es obra <i>nuestra,</i> algo que <i>nosotros</i> hacemos o dejamos de hacer. Est&aacute; claro que ni es obra nuestra ni es obra de alguna ley. Ahora bien, es la muerte y resurrecci&oacute;n de Cristo la que nos libera de los pecados y nos hace justos, como dice Pablo (Rom 4,25) "muri&oacute; por nuestros pecados y resucit&oacute; para nuestra justificaci&oacute;n". M&aacute;s a&uacute;n, d&iacute;ganme, &iquest;cu&aacute;l es la obra por la que nos apropiamos la muerte y resurrecci&oacute;n de Cristo y asimos a ellas? No puede ser, ciertamente, una obra superficial: s&oacute;lo puede ser la fe imperecedera que brota del coraz&oacute;n. Ella sola, totalmente sola y sin el concurso de ninguna otra obra se apropia esa muerte y esa resurrecci&oacute;n, cuando se predican por medio del evangelio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Qu&eacute; es, pues, lo que causa tanto alboroto y tanta rabia?, &iquest;cu&aacute;l es la herej&iacute;a y cu&aacute;l la causa de tanta desaz&oacute;n, cuando la cuesti&oacute;n de fondo est&aacute; tan clara y demuestra que s&oacute;lo la fe, sin ninguna otra obra, puede aferrar la muerte y resurrecci&oacute;n de Cristo, y que, precisamente, esa muerte y esa resurrecci&oacute;n son nuestra vida y nuestra justificaci&oacute;n? Si, pues, es ya tan evidente de por s&iacute; que s&oacute;lo la fe nos otorga esa vida y esa justificaci&oacute;n, las aferra y nos las da, por qu&eacute; entonces no hablar tambi&eacute;n de ello en esos t&eacute;rminos? No es ninguna herej&iacute;a el que s&oacute;lo la fe sea capaz de aferrar a Cristo y darnos la vida. Ser&iacute;a herej&iacute;a, sin embargo, si alguien lo dijera o hablara en ese sentido. &iquest;No son necios, idiotas y dementes? Se reconoce que una realidad es en s&iacute; misma correcta y recriminan como incorrecto el decirlo. Una misma cosa ser&iacute;a, por tanto, correcta e incorrecta al mismo tiempo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por lo dem&aacute;s, no soy ni el &uacute;nico ni el primero que dice que s&oacute;lo la fe justifica. Lo han dicho antes que yo Ambrosio, Agust&iacute;n y muchos otros. Y cualquiera que lea y entienda a san Pablo no puede hablar de otra manera. Sus palabras son demasiado claras y no dejan ninguna, absolutamente ninguna obra en pie. Ahora bien, si no queda ninguna obra en pie, entonces tiene que ser s&oacute;lo la fe. &iexcl;Oh, qu&eacute; fin&iacute;sima, altamente renovadora y honest&iacute;sima doctrina ser&iacute;a aquella en que la gente aprendiera que al mismo tiempo que con la fe era posible alcanzar la justificaci&oacute;n tambi&eacute;n por las obras! Ello equivaldr&iacute;a a decir que no ha sido s&oacute;lo la muerte de Cristo la que nos ha remitido los pecados sino que nuestras obras tuvieron tambi&eacute;n algo de parte en ello. &iexcl;Chula manera de honrar la muerte de Cristo, si acept&aacute;ramos que nuestras obras le han ayudado y son capaces de producir los mismos efectos que la muerte de Cristo convirti&eacute;ndonos en igual de buenos y fuertes que &eacute;l! Es el diablo que no ceja en su af&aacute;n de ultrajar la sangre de Cristo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por tanto, el fundamento de la realidad en s&iacute; misma exige que se diga: "s&oacute;lo la fe justifica"; lo exige tambi&eacute;n el genio propio de nuesra lengua alemana, que ense&ntilde;a a expresarlo de esa manera. Tengo, adem&aacute;s, el ejemplo de los santos padres y la experiencia de la gente que me mueven a ello; no sea que por quedarnos colgando de las obras, perdamos la fe y perdamos a Cristo, especialmente en estos tiempos cuya costumbre por las obras es vieja y muy dif&iacute;cil, por ende, de desarraigar. As&iacute;, pues, no s&oacute;lo es correcto sino que es altamente necesario que se diga con toda claridad y sin reticencias que "la justificaci&oacute;n viene por la fe independientemente de las obras". Me puede ahora no haber puesto las palabras <i>alle</i> &#91;"todas"&#93; y <i>aller</i> &#91;"de toda"&#93; de esta manera: <i>ohne alle Werke aller Gesetze</i> &#91;"sin ninguna de las obras de la ley toda"&#93; con la que se habr&iacute;a dicho todo de una manera plena y redonda. Por eso hay que dejar mi Nuevo Testamento tal como est&aacute;. Aunque los papistas se pongan furiosos hasta la locura, no me har&aacute;n quitar nada. Y baste ya del asunto. Lo que queda por decir quiero decirlo, si Dios me lo permite, en un peque&ntilde;o libro sobre la justificaci&oacute;n. &#91;...&#93;<sup><a href="#notas">36</a></sup> Baste por esta vez; ya se ha dicho suficiente sobre la pregunta.<sup><a href="#notas">37</a></sup> En otra ocasi&oacute;n diremos m&aacute;s sobre el tema.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Reciban con benevolencia este mi largo escrito. Cristo nuestro se&ntilde;or est&eacute; con todos ustedes. &iexcl;Am&eacute;n!</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">Desde el "desierto", el 8 de septiembre de 1530    <br> 	Mart&iacute;n Lutero,    <br> 	su buen amigo.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al honorable y distinguido N., mi benevolente se&ntilde;or y amigo.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> V&eacute;ase para esto, Cicer&oacute;n, <i>El modelo supremo de los oradores, introducci&oacute;n, traducci&oacute;n y notas,</i> de Jos&eacute; Qui&ntilde;ones Melgoza, M&eacute;xico, UNAM, 2000.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6548301&pid=S0185-3929201400020000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> V&eacute;ase Quinto Horacio Flaco, <i>Arte po&eacute;tica,</i> introducci&oacute;n, versi&oacute;n r&iacute;tmica y notas de Tarsicio Herrera Zapi&eacute;n, M&eacute;xico, UNAM, 1970.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6548303&pid=S0185-3929201400020000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> V&eacute;ase <i>Cartas de San Jer&oacute;nimo,</i> edici&oacute;n biling&uuml;e, introducci&oacute;n, versi&oacute;n y notas por Daniel Ruiz Bueno, Madrid, bac, 1962, 483 y ss.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6548305&pid=S0185-3929201400020000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> V&eacute;ase Juan Luis Vives, <i>Obras completas,</i> 2 tomos, tomo I, Madrid, Aguilar, 1947, 547&#45; 981.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6548307&pid=S0185-3929201400020000600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Fray Luis de Le&oacute;n, <i>Poes&iacute;as completas. Obras propias en castellano y lat&iacute;n y traducciones e imitaciones latinas, griegas, b&iacute;blico&#45;hebreas y romances,</i> edici&oacute;n de Crist&oacute;bal Cuevas, Madrid, Biblioteca Cl&aacute;sica Castalia, 2001.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6548309&pid=S0185-3929201400020000600005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> V&eacute;ase tambi&eacute;n fray Luis de Le&oacute;n, <i>Cantar de los cantares,</i> Barcelona, Ediciones Orbis, "Pr&oacute;logo", 1986, 11 y ss.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6548310&pid=S0185-3929201400020000600006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> <i>Philippus Melanchthon coegit me ad Novi Testamenti versionem...,</i> en Weimarer Ausgabe, <i>Werke,</i> tomo 48, Weimar, 1833 y ss., 448,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6548312&pid=S0185-3929201400020000600007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> Su nombre era Felipe Schwarzerd (1497&#45;1560) o, como alguna vez latinizar&iacute;a Lutero, Felipe Nigroterr&aacute;neo. Su apellido alem&aacute;n significaba, en efecto, "negra tierra" y eso significa la helenizaci&oacute;n que &eacute;l hizo de su apellido y con el que se le conoce: Melanchthon. Era un hombre de una gran talento y una predisposici&oacute;n natural a las humanidades. Lleg&oacute; a Wittenberg el 25 de agosto de 1518, ten&iacute;a apenas 21 a&ntilde;os, y a los cuatro d&iacute;as pronunci&oacute; su discurso de entrada que titul&oacute; <i>De corrigendis adolescentiae studiis</i> que, dicen, caus&oacute; la admiraci&oacute;n de toda la gente culta. Su llegada como profesor de lengua griega signific&oacute;, para la Universidad de Wittenberg, el soplo de vientos de renovaci&oacute;n. Se crearon, en efecto, las c&aacute;tedras de hebreo y griego. Hab&iacute;a sido invitado para cubrirlas el sabio hebra&iacute;sta y notable helenista Juan Reuchlin; pero por entonces era ya un anciano de 62 a&ntilde;os. &Eacute;l fue quien recomend&oacute; a su sobrino&#45;nieto Felipe Schwarzerd, quien ense&ntilde;aba en la Universidad de T&uuml;bingen. Melanchthon no s&oacute;lo fue quien ayud&oacute; a Lutero en la traducci&oacute;n del Nuevo Testamento, sino que en 1521 redact&oacute; la primera exposici&oacute;n sistem&aacute;tica del protestantismo y, en 1530, formul&oacute; la famosa "Confesi&oacute;n de Augsburgo".</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Su nombre era Jorge Burkhardt (1484&#45;1545), pero gustaba que le dijeran <i>Spalatinus</i> &#151;&eacute;l mismo as&iacute; se firmaba&#151; por haber nacido en Spalt, poblado cercano a N&uuml;remberg. Amigo fiel de Lutero, excelente humanista, Spalatino cuenta en su <i>curriculum</i> el haber sido de los primeros graduados de la Universidad de Wittenberg; se laure&oacute;, en efecto, en artes en 1503.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> En la <i>Weimarer Ausgabe,</i> serie <i>Briefwechsel,</i> tomo II, Weimar, 1930&#45;1967 (para los 12 tomos de cartas), p. 490, citado en Ricardo Garc&iacute;a&#45;Villoslada, <i>Mart&iacute;n Lutero,</i> 2 tomos, tomo II, Madrid, BAC, 1973, 33.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6548315&pid=S0185-3929201400020000600008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> Una buena parte de la informaci&oacute;n contenida en esta presentaci&oacute;n puede el lector encontrarla muy ampliada y detallada en esta obra que en lo sucesivo citaremos s&oacute;lo como Villoslada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> <i>Op. cit.,</i> tomo II, pp. 33&#45;34.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> En Villoslada, <i>op. cit.,</i> p. 128.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> Para una rese&ntilde;a detallada de la Dieta de Augsburgo, sus protagonistas y todo lo que all&iacute; pas&oacute;, v&eacute;ase a Villoslada, <i>op. cit.,</i> tomo II, pp. 323&#45;367.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> Para una informaci&oacute;n exhaustiva de lo acaecido en Trento, puede verse Hefele/ Leclercq, <i>Histoiredes conciles,</i> tomos IX al XI, Par&iacute;s, L. Letouzey et An&eacute;, 1938.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6548320&pid=S0185-3929201400020000600009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> V&eacute;ase especialmente el tomo X.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> <i>Quomodo intelligendum sit "justifican hominem perfidem".</i></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> Fray Luis de Le&oacute;n, <i>Obras completas,</i> introducci&oacute;n y notas del padre F&eacute;lix Garc&iacute;a, vol. II, Madrid, BAC, 1957, 741.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6548323&pid=S0185-3929201400020000600010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup> Para mayores datos, v&eacute;ase nuestro <i>Lenguaje y tradici&oacute;n en M&eacute;xico,</i> Zamora, El Colegio de Michoac&aacute;n, 1989, 35&#45;62.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6548325&pid=S0185-3929201400020000600011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup> El nombre del destinatario de la carta es Wenzeslaus Link.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17</sup> Es una f&oacute;rmula muy com&uacute;n en las ep&iacute;stolas paulinas. V&eacute;ase, por ejemplo, 1 Cor 1,3; 2 Cor 1,2; Gal 1,3, etc&eacute;tera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18</sup> En el verso 28.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>19</sup> Como el inter&eacute;s por traducir este texto de Lutero proviene exclusivamente por su gran importancia para el problema de la traducci&oacute;n, y no por razones teol&oacute;gicas, omitimos la respuesta a la segunda de las dos preguntas planteadas. Por lo dem&aacute;s, la respuesta a la segunda pregunta ocupa muy poco espacio en la <i>Sendbrief,</i> muestra del escaso inter&eacute;s que tiene en la mente misma de Lutero.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>20</sup> El original dice: sus "iah, iah".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>21</sup> La expresi&oacute;n, como es evidente, corresponde a la Vulgata. Es raro que Lutero ponga un ejemplo tomado de la versi&oacute;n latina puesto que una de las singularidades de su Nuevo Testamento, en contraste con otras versiones de la Biblia que circulaban en la Alemania de su tiempo, es que se trataba de una traducci&oacute;n hecha a partir del texto original griego.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>22</sup> Se refiere, seg&uacute;n ve&iacute;amos, a Jer&oacute;nimo Emser, llamado tambi&eacute;n por Lutero el "cabr&oacute;n de Leipzig" (<i>An den Bock zu Leipzig,</i> se llamaba un op&uacute;sculo del Reformador a &eacute;l destinado).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>23</sup> Estamos en 1530 y, como dijimos, Emser hab&iacute;a muerto tres a&ntilde;os antes, en 1527.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>24</sup> Como es evidente por lo ya dicho, "el pr&iacute;ncipe de ese territorio" es nada menos que Jorge de Sajonia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>25</sup> Este vocablo es una referencia al c&eacute;lebre texto de la Carta a los Filipenses, 1, 12&#45;28.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>26</sup> Se trata, desde luego, de una cita del poeta latino Juvenal (60&#45;140) <i>S&aacute;tiras,</i> II, 6, 223. Es una evidente alusi&oacute;n burlesca a las f&oacute;rmulas habituales en las definiciones y en los juramentos seg&uacute;n el ritual de la Iglesia cat&oacute;lica. El juramento antimodern&iacute;stico, por ejemplo, a&uacute;n usa esta f&oacute;rmula consclusoria: <i>sic spondeo, sic voveo, sic iuro, sic me Deus adiuvet et haec sancta Dei evangelia.</i> V&eacute;ase, por ejemplo, los tipos de juramentos en el <i>Pontificale Romanum,</i> Mechliniae, 1845, 84&#45;86.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>27</sup> Toda esta diatriba autobiogr&aacute;fica est&aacute; basada en el cap&iacute;tulo 11 de la Segunda Carta a los Corintios considerada por los cr&iacute;ticos como un texto resultante de varios escritos de distinta proveniencia. Nuestro cap&iacute;tulo XI forma parte del bloque 10&#45;13 y la forma literaria asume las apariencias de una competencia cuyas estructuras dominantes son de 2 tipos. De igualdad: "&iquest;son, hacen o tienen ellos tal cosa? Tambi&eacute;n yo". Y de superioridad: "&iquest;son, hacen o tienen ellos tal cosa? Yo m&aacute;s que ellos"; o bien, "yo s&iacute;, ellos no".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>28</sup> Se trata de Johann Faber (1470&#45;1530) cuyo apellido Faber significa "herrero" que en alem&aacute;n se dice Schmied y en italiano Fabro. Es el t&iacute;pico Schmidt de los apellidos anglosajones. Fabro, prior del convento dominico de Augsburgo y erasmista hacia 1520, es autor de un celeb&eacute;rrimo escrito, aparecido en Colonia en diciembre de 1510, cuyo t&iacute;tulo era <i>Consilium cuiusdam ex animo cupientis esse consultum et Romani Pontificis dignitati et christianae religionis tranquilitati,</i> atribuido frecuentemente a Erasmo. El 22 de enero de 1521 lo encontramos en Worms, en la c&eacute;lebre dieta celebrada all&iacute;, predicando en alem&aacute;n en las exequias de Guillermo de Croy. Sobre las relaciones de Fabro con Lutero baste citar una carta de Lutero a Federico de Sajonia, fechada el 29 de mayo de 1523, en la que le dice que no puede dejar de escribir insultos contra sus adversarios &#151;como le hab&iacute;a pedido el pr&iacute;ncipe&#151; puesto que le siguen atacando "especialmente Juan Faber, vicario del obispo de Constanza, que ha escrito un grueso libro latino contra m&iacute;, recientemente reimpreso en Leipzig; tambi&eacute;n Emser escribi&oacute; otro libro contra m&iacute; en alem&aacute;n &#91;...&#93; con muchos vituperios no s&oacute;lo de mi nombre cristiano, sino del santo evangelio, me ser&aacute; muy dif&iacute;cil soportar tales blasfemias &#91;...&#93;. En Villoslada, <i>op. cit.,</i> tomo II, p. 163.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>29</sup> Su nombre es Juan Cocleo (1479&#45;1552). Su apellido en alem&aacute;n era Dobeneck en lat&iacute;n <i>Cochleus</i> que significa "cuchara"; de all&iacute; la burla que hace Lutero. Este Cocleo fue tambi&eacute;n un palad&iacute;n del catolicismo y adversario especial de Lutero. Hacia fines de 1522, por ejemplo, sali&oacute; a luz un libro de Cocleo contra Lutero titulado <i>De gratia sacramentorum</i> en el que, entre otras cosas, acusa a Lutero de no haber aceptado una disputa sobre las tesis de Wittenberg. A Lutero le lleg&oacute; el libro de Frankfurt en el Meno por conducto del gram&aacute;tico Guillermo Nesen. El Reformador responde con un librito titulado <i>Adversus armatum virum Cokleum</i> que empieza parodiando el inicio de la <i>Eneida</i> de Virgilio:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Arma virumque cano, Trojae qui primus ab oris    <br>       Italiam, fato profugus, Laviniaque venit    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       Litora. Multum ille et terris jactatus et alto.</i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Que en la traducci&oacute;n de don Joaqu&iacute;n Arcadio (Publio Virgilio Mar&oacute;n, <i>La Eneida,</i> tomo I, transcripci&oacute;n, pr&oacute;logo y notas de Sergio L&oacute;pez Mena, M&eacute;xico, SEP, 1986) Pagaza dice as&iacute;:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las armas canto, y al var&oacute;n que, huyendo    <br>       de las playas de Troya a Italia vino    <br>       por hado, y a las pl&aacute;cidas riberas    <br>       de Lavinia. En la tierra y en los mares    <br>       fue perseguido de los altos dioses    <br>       por la fuerza, y de Juno por las iras &#91;...&#93;</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">   El texto de Lutero empezaba precisamente as&iacute;:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Arma virumque cano, Mogani qui nuper ab oris    <br>     Leucoream fato stolidus, Saxonaque venit    <br>     litora, multum ille y furiis vexatus et oestro...</i></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">("Canto a las armas y al hombre que, apendejado por el destino, acaba de llegar de las riberas del Meno a Wittenberg, a los litorales de Sajonia, fuertemente acosado tanto por las furias como por los t&aacute;banos...").</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La respuesta de Cocleo no se hizo esperar. En efecto, escribi&oacute;, parodiando tambi&eacute;n a Virgilio, un panfleto titulado <i>Adversus cucullatum Minotaurum wittenbergensem</i> ("contra el minotauro encapuchado de Wittenberg") en que el humanista canta, con no menor delicadeza, "a los monstruos y al buey que, primero entre todos, pr&oacute;fugo de las riberas del septentri&oacute;n empuerca las tierras teutonas &#91;...&#93;".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1534, encontramos de nueva cuenta a Cocleo en fuerte pugna con Lutero. Un a&ntilde;o antes, el Reformador hab&iacute;a publicado su escrito contra "la misa rinconera y la consagraci&oacute;n sacerdotal". Impreso en Leipzig en 1534, Cocleo, en efecto, da a luz un libro que titula <i>Von der heiligen Mess und Priesterweihe.</i> Diez a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en plenos preparativos del Concilio de Trento, apenas un a&ntilde;o antes de la muerte de Lutero, tiene lugar el &uacute;ltimo encuentro entre ambos a ra&iacute;z de que, en marzo de 1545, el Reformador public&oacute; un libro lleno del insultos y burlas contra el papado que titul&oacute; <i>Wider das Bapstum zu Rom vom Teufel gestift</i> (Contra el papado de Roma, fundado por el diablo).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>30</sup> El texto en la edici&oacute;n de la <i>Siebenstern Taschenbuch Verlag</i> ha omitido un par de renglones cuyo contenido es el siguiente: "a pesar de que en el cap&iacute;tulo 3 de Romanos no aparezca 'sola' sino 'solum' o 'tantum'. Bien han rebuscado los burros en mi texto. No obstante, he empleado en otra parte la palabra 'sola' y quiero tener a mi disposici&oacute;n ambos vocablos, 'sola' y 'solum'".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>31</sup> Se trata de Felipe Melanchthon (1497&#45;1560) que, ya lo hemos visto, era uno de los brazos derechos de Lutero desde sus d&iacute;as de la Universidad de Wittenberg cuya transformaci&oacute;n acad&eacute;mica liderea Melanchthon ya en 1518. La reforma universitaria de Melanchthon retrata bien los intereses de este humanista: introduce en la universidad los cursos de griego y hebreo y propugna un humanismo b&iacute;blico. En todo caso, la reforma definitiva de esa universidad tuvo lugar en 1533 y se atuvo a los Estatutos de Melanchthon que prescrib&iacute;an, entre otras cosas, la supresi&oacute;n total del escolasticismo y la introducci&oacute;n de una teolog&iacute;a puramente b&iacute;blica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>32</sup> Su nombre era Mateo Goldhahn, m&aacute;s conocido seg&uacute;n se ha visto, por la latinizaci&oacute;n de su apellido, Aurogallus, "gallo de oro" (1490&#45;1543); fue, como Melanchthon, hebra&iacute;sta de la Universidad de Wittenberg.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>33</sup> El texto original dice <i>die Meinung des Textes.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>34</sup> En el alem&aacute;n contempor&aacute;neo se usa m&aacute;s frecuentemente <i>nur</i> o <i>bloss,</i> en vez de <i>allein</i> en las funciones se&ntilde;aladas por Lutero.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>35</sup> Aqu&iacute; termina la primera parte de la respuesta de Lutero a la primera de las dos preguntas que ocasionan el escrito: las consideraciones hasta aqu&iacute; son de &iacute;ndole ling&uuml;&iacute;stica. A partir de aqu&iacute;, en cambio, empiezan las consideraciones de car&aacute;cter teol&oacute;gico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>36</sup> Aqu&iacute; empieza la respuesta a la segunda pregunta que ocasion&oacute; el escrito: "&iquest;interceden por nosotros los santos fallecidos?". La respuesta es mucho m&aacute;s breve y de mucha menor importancia, en el conjunto del documento, que la primera: en espa&ntilde;ol apenas ocupa dos p&aacute;ginas y media y es de &iacute;ndole teol&oacute;gica. Toda la cuesti&oacute;n gira en torno al culto a los santos abolido, como se sabe, por el protestantismo. Es una consecuencia l&oacute;gica y teol&oacute;gica del postulado de la justificaci&oacute;n por la sola fe, punto central en la argumentaci&oacute;n de la primera pregunta. V&eacute;ase lo ya dicho arriba.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>37</sup> Se refiere, desde luego, a la segunda de las dos preguntas.</font></p>      ]]></body><back>
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