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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Claudine Chamoreau, <i>Hablemos pur&eacute;pecha. Wantee juchari anapu</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Sue Meneses Eternod*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Morelia, Universidad Intercultural Ind&iacute;gena de Michoac&aacute;n, Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas de la Universidad Michoacana de San Nicol&aacute;s de Hidalgo, Institut de Recherche pour le Developpement, Ambassade de France au Mexique&#150;CCC&#150;IFAL, Grupo Kw'an&iacute;skuyarhani de Estudiosos del Pueblo Pur&eacute;pecha, Fondo Editorial Morevallado, 2009, 551 p.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>*Universidad Michoacana de San Nicol&aacute;s de Hidalgo. Correo electr&oacute;nico:</i> <a href="mailto:suemeneseslike@gmail.com">suemeneseslike@gmail.com</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro <i>Hablemos pur&eacute;pecha. Wantee juchari anapu</i> de Claudine Chamoreau, m&aacute;s que ser un m&eacute;todo para aprender la lengua, como podr&iacute;a sugerir el t&iacute;tulo, es, a decir de la propia autora, "una invitaci&oacute;n, una introducci&oacute;n, un acercamiento pr&aacute;ctico a la lengua pur&eacute;pecha al alcance de un p&uacute;blico apasionado, curioso o sensible que busque entender y familiarizarse con ella" (p. 14). Si uno ojea el &iacute;ndice, inmediatamente notar&aacute; que, efectivamente, no se trata de un curso de lengua p'urhepecha, sino de un libro que tiene como centro de inter&eacute;s la lengua en un sentido amplio. As&iacute;, se incluyen desde temas de descripci&oacute;n gramatical hasta cuestiones sobre la literatura oral y escrita, pasando por una discusi&oacute;n sobre los or&iacute;genes de la lengua y la cultura a partir de las evidencias antropol&oacute;gicas, arqueol&oacute;gicas y ling&uuml;&iacute;sticas; temas, todos ellos, sustentados en la consulta de numerosas fuentes y de sus propios resultados de investigaci&oacute;n. No s&oacute;lo eso, la autora tambi&eacute;n tiene el acierto de incluir numerosas muestras de la lengua en su contexto de uso real, e incluso nos ofrece un cd que incluye la pronunciaci&oacute;n del l&eacute;xico que aparece al final de la obra, adem&aacute;s de algunas narraciones orales en p'urhepecha. As&iacute;, esta obra, adem&aacute;s de ser una invitaci&oacute;n a hablar la lengua, es tambi&eacute;n una invitaci&oacute;n para escuchar la lengua, para dialogar con la lengua y de la lengua.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro est&aacute; dividido en tres partes: "La lengua", "Miradas del pasado" y "Lengua y cultura. De lo oral a lo escrito". El coraz&oacute;n de la obra lo constituye la parte titulada "La lengua"; el primer texto que aparece en &eacute;sta es una interesant&iacute;sima discusi&oacute;n acerca de la pluridenominaci&oacute;n de la lengua a lo largo de su historia <i>(lengua de Michoac&aacute;n, Tzintzuntzan anapu wantakwa, tarasco, p'urh&eacute;pecha</i> o <i>juchari anapu).</i> Aqu&iacute; la autora insiste en que esta cuesti&oacute;n, m&aacute;s que ser meramente de orden ling&uuml;&iacute;stico, evidencia los cambios hist&oacute;ricos y pol&iacute;ticos del pueblo p'urhepecha, as&iacute; como la manera en que se ha ido construyendo su identidad. La segunda parte de este apartado, la m&aacute;s amplia de la obra, se titula "Descripci&oacute;n de la lengua". Aqu&iacute; la autora presenta las principales caracter&iacute;sticas del idioma, bas&aacute;ndose en las m&aacute;s recientes investigaciones ling&uuml;&iacute;sticas y en sus propios estudios, llevados a cabo en la zona del lago de P&aacute;tzcuaro, particularmente, en la comunidad de Jar&aacute;cuaro, de donde proceden la mayor&iacute;a de sus datos. Sin duda, como la misma autora indica, el reto mayor de esta parte fue explicar datos ling&uuml;&iacute;sticos muy precisos con un lenguaje lo menos t&eacute;cnico posible, que fuera accesible al p&uacute;blico no especializado. Y siendo el mayor reto, tambi&eacute;n es su mayor virtud, pues hasta antes de la publicaci&oacute;n de esta obra, fuera de la versi&oacute;n en franc&eacute;s de la misma, no cont&aacute;bamos con ning&uacute;n material sobre el p'urhepecha con estas caracter&iacute;sticas. As&iacute;, si uno quer&iacute;a acercarse al conocimiento de esta lengua se encontraba muchas veces con textos sumamente especializados, de dif&iacute;cil acceso desde Michoac&aacute;n y muchos de ellos escritos en otras lenguas. En este sentido, la aparici&oacute;n de esta obra es importante pues contribuye a atender la demanda de las comunidades p'urhepechas y, en particular, la de sus maestros, de contar con materiales bibliogr&aacute;ficos serios pero entendibles que puedan apoyar su labor docente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, en cuanto a la conformaci&oacute;n de esta parte quisiera resaltar adem&aacute;s varios aspectos. En primer lugar, la organizaci&oacute;n de los contenidos. Chamoreau empieza con la fonolog&iacute;a y escritura de la lengua; despu&eacute;s describe sus principales caracter&iacute;sticas tipol&oacute;gicas (lengua aglutinante, polisint&eacute;tica, sufijal y nominativo&#150;acusativa); m&aacute;s adelante explica en detalle las unidades de la frase nominal, para adentrarse, finalmente, en una descripci&oacute;n de los predicados y los enunciados complejos. Aunque pueda resultar algo complicada la lectura de esta parte, el esfuerzo sin duda valdr&aacute; la pena, pues a lo largo del texto el lector encontrar&aacute; muchas razones para sorprenderse; as&iacute; descubrir&aacute;, por ejemplo, que el p'urhepecha emplea, con los numerales, tres clasificadores que reflejan las caracter&iacute;sticas f&iacute;sicas del objeto contado: si es largo, plano o redondo. De igual manera, advertir&aacute; los sutiles mecanismos formales para marcar si un objeto es animado o inanimado, si es definido o indefinido, si es percibido como individuado o como no individuado, etc&eacute;tera. As&iacute;, por ejemplo, en p'urhepecha un sustantivo animado determinado por el indefinido <i>ma</i> 'un', al pluralizarse, disminuye su individuaci&oacute;n refiri&eacute;ndose entonces a una colectividad. De tal suerte que <i>ma achati</i> es 'un se&ntilde;or', pero con la marca de plural <i>&#150;cha, ma achaticha,</i> no resulta en 'unos se&ntilde;ores', cada uno manteniendo su individualidad, sino en 'un conjunto de se&ntilde;ores' refiri&eacute;ndose a una colectividad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro aspecto que me gustar&iacute;a resaltar de esta parte es el hecho de que, a pesar de mostrar un panorama general de las caracter&iacute;sticas de la lengua, la autora no se pierde en generalizaciones; al contrario, trata de describir, con el mayor detalle que permite una obra de esta naturaleza, los significados y funciones de cada una de las unidades que analiza; as&iacute;, por ejemplo, describe los diferentes significados que pueden tener algunos casos, como el <i>&#150;mpu</i> (en su forma sufijal) o <i>jimpo</i> (en su forma posposicional), formas que pueden indicar, o bien, un instrumento, como en <i>kach'uku jak'impu</i> '&iexcl;R&oacute;mpelo con la mano!'; o bien, una duraci&oacute;n de tiempo, como en <i>kutsimpu agostumpu janisinti</i> 'En el mes de agosto llueve'. De igual manera, describe la sutil diferencia entre el uso del locativo y el objetivo en sintagmas nominales que aparecen con verbos que tienen marcas espaciales; as&iacute;, <i>kurhuxuxakani j&aacute;k'irhu,</i> con locativo <i>&#150;rhu,</i> significar&iacute;a 'me estoy quemando una parte del brazo o de la mano', es decir, el locativo funciona aqu&iacute; para indicar una parte del todo, mientras que <i>kurhuxuxakani j&aacute;k'ini,</i> con objetivo &#150;ni, significar&iacute;a 'me estoy quemando el brazo, todo el brazo', en donde el brazo es visto como una totalidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunado al an&aacute;lisis de la forma y el significado de las unidades en el nivel sint&aacute;ctico, oracional, cabe resaltar que la autora incluye, en muchos momentos, informaci&oacute;n sobre las funciones discursivas y pragm&aacute;ticas de las unidades que analiza, as&iacute; por ejemplo, al referirse a la conjunci&oacute;n <i>ka</i> 'y', tan utilizada en la lengua p'urhepecha, la autora se&ntilde;ala: "En un relato, numerosos enunciados empiezan con <i>ka.</i> No indica una simple coordinaci&oacute;n, sino una relaci&oacute;n discursiva de coherencia &#91;...&#93;. Esta marca surge probablemente por la necesidad de indicar oralmente el inicio o final de un enunciado a nivel sint&aacute;ctico, y a nivel discursivo de relacionar un acontecimiento con otro dentro del relato" (pp.141&#150;142).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, es importante subrayar que en esta parte de la obra (como en el resto) se encuentra reflejada la visi&oacute;n que la autora tiene de la lengua como un sistema din&aacute;mico y complejo. Esta visi&oacute;n la lleva a considerar la lengua, m&aacute;s que como algo homog&eacute;neo y est&aacute;tico, como un sistema din&aacute;mico, variable, cambiante que, adem&aacute;s, ha tenido m&aacute;s de cinco siglos de contacto con otro sistema, el espa&ntilde;ol, del cual el p'urhepecha ha ido adoptando y adaptando ciertos rasgos. Por ejemplo, el verbo <i>jatsini</i> 'tener' acompa&ntilde;ado de la preposici&oacute;n <i>para</i> del espa&ntilde;ol, se adopt&oacute; en la lengua ind&iacute;gena para expresar 'deber', por ejemplo, <i>tataka jatsixti para p'irani ampepara kw'&iacute;ni</i> 'el muchacho se debe quitar la ropa para dormir'. Otra muestra de esta visi&oacute;n din&aacute;mica de la lengua son las constantes referencias a la cuesti&oacute;n de la variaci&oacute;n inter e intradialectal. Prueba de ello, adem&aacute;s de los numerosos comentarios en torno a la variaci&oacute;n que podemos encontrar cuando la autora analiza unidades particulares, es el apartado que cierra esta primera parte de la obra y que se titula "Las variaciones dialectales: entre heterogeneidad e inteligibilidad", en el que discute dos aspectos interesant&iacute;simos sobre la variaci&oacute;n dialectal de esta lengua: 1) la resistencia del p'urhepecha a una divisi&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica que corresponda a zonas geogr&aacute;ficas y 2) el papel que las hablas tienen en la identificaci&oacute;n comunitaria.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un par de apartados complementan esta parte del libro: "La formaci&oacute;n del vocabulario" y "La conversaci&oacute;n cotidiana". En cuanto al primero, Chamoreau hace un recuento de los principales recursos que utiliza la lengua para la formaci&oacute;n de palabras; el m&aacute;s importante, el uso de sufijos derivativos, y entre estos, los sufijos espaciales, tan caracter&iacute;sticos de la lengua. La autora organiza los morfemas espaciales seg&uacute;n su grado de complejidad sem&aacute;ntica; entre los m&aacute;s interesantes est&aacute;n los que la autora clasifica como "marcas espaciales de un alto grado de complejidad"; entre ellos se encuentra, por ejemplo, el sufijo <i>&#150;tsi,</i> que adem&aacute;s de utilizarse para indicar una superficie inferior o el suelo (como en <i>charatsini</i> 'reventarse el suelo'), se aplica tambi&eacute;n a acciones que se realizan en secreto, silenciosamente, o a estados percibidos como negativos (como<i> yurhutsini</i> 'adelgazar' o <i>k'urhatsini</i> 'tener verg&uuml;enza'). En esta parte, sin embargo, se extra&ntilde;an algunos ejemplos en los que se pueda apreciar los diferentes significados que adquieren estos morfemas. Otros recursos de formaci&oacute;n de palabras que se discuten en este apartado son la composici&oacute;n y el pr&eacute;stamo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda parte del libro, titulada "Miradas del pasado", est&aacute; sub&#150;dividida, a su vez, en cuatro apartados: 1) "Territorio", donde la autora nos describe algunos aspectos geogr&aacute;ficos y demogr&aacute;ficos de la regi&oacute;n p'urhepecha; 2) "La b&uacute;squeda de los or&iacute;genes", en donde se discute el enigma sobre la procedencia de la cultura y la lengua, y su pertenencia o no a lo que se ha dado en llamar Mesoam&eacute;rica; 3) "Breve historia de la investigaci&oacute;n sobre la lengua pur&eacute;pecha", un texto sencillo y ameno, basado en una exhaustiva y cr&iacute;tica revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica, en donde la autora rese&ntilde;a cu&aacute;les han sido los aspectos que han merecido la atenci&oacute;n de los estudiosos e interesados en ella a lo largo de la historia, y 4) "El pur&eacute;pecha como lengua de ense&ntilde;anza", donde la autora nos informa sobre la historia de las pol&iacute;ticas ling&uuml;&iacute;sticas traducidas en pol&iacute;ticas educativas impulsadas en la regi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, la tercera parte del libro, "Lengua y cultura. De lo oral a lo escrito", es una breve rese&ntilde;a de algunos de los espacios de uso de la lengua. As&iacute;, partiendo de los g&eacute;neros l&iacute;ricos y narrativos propios de la tradici&oacute;n oral, presenta c&oacute;mo la lengua ha ido ganando espacios de uso gracias al emergente desarrollo de la escritura y a la presencia de la lengua en distintos medios de comunicaci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quisiera terminar esta rese&ntilde;a apuntando algunos aspectos que se comentaron en una reuni&oacute;n del grupo Kw'an&iacute;skuyarhani de estudiosos del pueblo p'urhepecha a prop&oacute;sito de la aparici&oacute;n de esta obra y la ense&ntilde;anza de la lengua; en particular, me referir&eacute; a la ense&ntilde;anza dirigida a p'urhepechahablantes (y no a su ense&ntilde;anza como segunda lengua). Seg&uacute;n mi modo de ver, dos deber&iacute;an ser los objetivos de esta actividad &#151;a los cuales contribuye, definitivamente, la obra de Chamoreau&#151;: uno tiene que ver con incentivar procesos que llamar&eacute; de conciencia ling&uuml;&iacute;stica, y el otro, con la activaci&oacute;n de procesos que permitan el mantenimiento y desarrollo de la lengua; ambos son complementarios. Dentro del primero entrar&iacute;an aspectos relacionados, por ejemplo, con la reflexi&oacute;n acerca de la importancia y el valor de la lengua, con la eliminaci&oacute;n de prejuicios e ideas err&oacute;neas respecto a que las lenguas ind&iacute;genas no se pueden escribir, que no tienen gram&aacute;tica, que no permiten la abstracci&oacute;n, etc&eacute;tera, y, muy importante, con la reflexi&oacute;n metaling&uuml;&iacute;stica a partir de las categor&iacute;as propias de la lengua y no de las impuestas por el espa&ntilde;ol (en otra forma, mucho m&aacute;s sutil, de subordinaci&oacute;n). Por poner un ejemplo simple, tomado del libro de Chamoreau: en p'urhepecha no existen art&iacute;culos definidos, pero la definitud en la lengua, como noci&oacute;n, est&aacute; presente a trav&eacute;s de sutiles mecanismos de codificaci&oacute;n; as&iacute;, por ejemplo, <i>&iacute;ntsaxatiksi tsitsikichani</i> con marca de plural <i>&#150;cha</i> significa 'ellos le est&aacute;n dando las flores', las flores, como definidas; mientras que <i>&iacute;ntsaaxatiksi tsitsiki,</i> sin la marca de plural, significa 'ellos le est&aacute;n dando flores', siendo las flores indeterminadas. Los mecanismos de codificaci&oacute;n de una misma noci&oacute;n son, pues, muy distintos en ambas lenguas. En este mismo sentido, la reflexi&oacute;n metaling&uuml;&iacute;stica puede verse infinitamente enriquecida si, en vez de tratar de explicar las categor&iacute;as de una lengua con las de la otra, se contrastan ambos sistemas resaltando las particularidades de cada uno; por ejemplo, mientras que en espa&ntilde;ol tenemos, en general, un solo verbo para la noci&oacute;n de 'caer', en p'urhepecha tenemos dos verbos b&aacute;sicos: <i>wekorhini</i> 'caer de lo alto' y <i>kwarhatseni</i> 'caer en el mismo plano', adem&aacute;s de otros tantos que indican la forma de los objetos o los sonidos que hacen los objetos cuando caen, por ejemplo: <i>ichakwatseni</i> 'caer a lo largo', <i>k&oacute;kwatseni</i> 'caer a lo ancho', o<i>p&oacute;matseni</i> 'caer produciendo ese sonido'.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto al segundo objetivo, que tiene que ver con la activaci&oacute;n de procesos que permitan el mantenimiento y desarrollo de la lengua, incluir&iacute;amos, por ejemplo, el desarrollo de habilidades tanto en la expresi&oacute;n oral como en la lectoescritura, en dos vertientes: 1) el cultivo y conocimiento de los g&eacute;neros tradicionales y las tradiciones discursivas propias de la lengua, que son fundamentalmente orales, y 2) el desarrollo de nuevos espacios de uso de la lengua, a trav&eacute;s de la escritura y la oralidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como ya lo hemos mencionado, Chamoreau en su obra nos muestra unas pinceladas de estos aspectos en la parte titulada "Lengua y cultura. De lo oral a lo escrito". Sin embargo, es en estas &aacute;reas donde hace falta m&aacute;s reflexi&oacute;n e investigaci&oacute;n, en particular, sobre los g&eacute;neros tradicionales; por otra parte, en cuanto al cultivo de la oralidad y la escritura, son los hablantes los que llevan la voz cantante y los que deben impulsar m&aacute;s estrategias que incentiven su pr&aacute;ctica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En fin, no me queda m&aacute;s que invitar a los lectores, tanto hablantes como no hablantes del p'urhepecha, a acercarse a esta obra que seguramente motivar&aacute; su inter&eacute;s por la lengua, y hacer un llamado a aquellos dedicados o interesados en la ense&ntilde;anza de la misma, a reflexionar en lo que ah&iacute; se discute, para mejorar e incluso traducir esos contenidos en m&eacute;todos, planes, programas y materiales que fortalezcan y contribuyan al conocimiento, mantenimiento y desarrollo de la lengua.</font></p>      ]]></body>
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