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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Españoles en Xalapa: Migración e inserción en la sociedad xalapeña, 1824-1835]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Mar&iacute;a del Rosario Juan Mendoza, <i>Espa&ntilde;oles en Xalapa. Migraci&oacute;n e inserci&oacute;n en la sociedad xalape&ntilde;a, 1824&#45;1835</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jos&eacute; Gabino Castillo Flores*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Zamora, El Colegio de Michoac&aacute;n, 2009, 515 p.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El Colegio de Michoac&aacute;n</i> * <a href="mailto:josegabinocastillo@hotmail.com">josegabinocastillo@hotmail.com</a></font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra que ahora rese&ntilde;amos naci&oacute; como tesis de licenciatura y se convirti&oacute; en libro luego de ganar el premio Luis Gonz&aacute;lez 2008, lo que le vali&oacute; su publicaci&oacute;n bajo el sello editorial de El Colegio de Michoac&aacute;n. Se trata de una investigaci&oacute;n exhaustiva que requiri&oacute; de una paciencia envidiable para poner en orden los derroteros de 194 espa&ntilde;oles que habitaron en la villa de Xalapa en el periodo de la primera rep&uacute;blica federal (1824&#45;1835).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La autora estudia a estos inmigrantes hispanos que arribaron a tierra veracruzana principalmente entre 1780 y 1820 en busca de oportunidades de inversi&oacute;n y ascenso social. Para ello analiz&oacute; los tipos de migraci&oacute;n, actividades econ&oacute;micas, lazos familiares, paisanaje, matrimonios y compadrazgos que les permitieron insertarse en la sociedad xalape&ntilde;a y consolidarse como parte de la elite local. Sin embargo, como bien demuestra la autora, este grupo de espa&ntilde;oles no fue homog&eacute;neo pues el destino de cada uno de sus miembros estuvo marcado por su capacidad econ&oacute;mica y por las relaciones sociales que logr&oacute; establecer con los grupos de poder locales desde el momento de su llegada. Esta capacidad de integraci&oacute;n a la sociedad, y de establecer v&iacute;nculos y redes sociales, fue determinante tambi&eacute;n cuando se aplicaron las leyes de expulsi&oacute;n de espa&ntilde;oles de 1827 y 1829. De manera que los mejor relacionados y posicionados lograron ser parte de las excepciones brindadas por los gobiernos federal y estatal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Espa&ntilde;oles en Xalapa</i> responde a una preocupaci&oacute;n de su autora por la falta de trabajos que profundicen en el papel que tuvieron los inmigrantes hispanos en la integraci&oacute;n y definici&oacute;n de las regiones. Asimismo, por lo poco que se ha abordado su integraci&oacute;n y consolidaci&oacute;n como grupo de poder en las sociedades de fines del periodo colonial. De manera que la presente obra viene a enriquecer la bibliograf&iacute;a mexicana sobre el tema y la xalape&ntilde;a en particular, donde autoras como Carmen Bl&aacute;zquez ha marcado varias rutas de investigaci&oacute;n en torno a los grupos de poder veracruzanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra se compone de 4 cap&iacute;tulos m&aacute;s una serie de anexos tan rica como el texto, pues presenta en una serie de cuadros la informaci&oacute;n socioecon&oacute;mica de los hispanos estudiados. En el primer cap&iacute;tulo, "Los espa&ntilde;oles en Xalapa", la autora se&ntilde;ala que los hispanos llegados en el periodo de estudio pueden clasificarse dentro de tres tipos de migraci&oacute;n. La primera ser&iacute;a una "migraci&oacute;n privilegiada" formada principalmente por comerciantes; espa&ntilde;oles que incluso contaban con parientes o amigos que los cobijar&iacute;an a su llegada a Am&eacute;rica y los ayudar&iacute;an a integrarse r&aacute;pidamente a los grupos de poder locales. Una segunda migraci&oacute;n estuvo caracterizada por espa&ntilde;oles cuyas redes eran menores (por lo general "comerciantes medios") lo que retard&oacute; un poco m&aacute;s su integraci&oacute;n a los sectores mejor acomodados. Y una tercera migraci&oacute;n fue m&aacute;s bien de espa&ntilde;oles pobres que al llegar siguieron ejerciendo sus profesiones liberales u oficios para poder sobrevivir. En general, dichos inmigrantes proven&iacute;an sobre todo de las regiones del norte de Espa&ntilde;a y, una minor&iacute;a, de regiones del centro y sur de la Pen&iacute;nsula, zonas abocadas al comercio, la industria y la agricultura.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dependiendo del tipo de migraci&oacute;n a la que pertenecieran, los espa&ntilde;oles tuvieron diversas formas de integraci&oacute;n a la sociedad xalape&ntilde;a. Una de &eacute;stas fue la concertaci&oacute;n de matrimonios y compadrazgos con miembros de las principales familias xalape&ntilde;as. A trav&eacute;s de tales mecanismos consolidaron una red de amistades y de relaciones filiales y de negocios que los colocaron como parte del grupo de poder local a fines del siglo XVIII y la primera mitad del XIX. Sin embargo, la participaci&oacute;n dentro del "mercado matrimonial" fue dispareja. Mientras los espa&ntilde;oles de migraci&oacute;n privilegiada se casaron con criollas de familias prestigiosas, obteniendo de ello fuertes cantidades por dote, los hispanos pobres realizaron enlaces con mujeres que no aportaron dote ni pertenecieron a familias de la elite, por lo que su capacidad de inserci&oacute;n dentro de las redes locales fue muy limitada. Lo mismo sucedi&oacute; con el compadrazgo, pues los espa&ntilde;oles mejor vinculados en las din&aacute;micas sociopol&iacute;ticas y econ&oacute;micas hicieron del padrinazgo una estrategia "para la construcci&oacute;n de v&iacute;nculos sociales que favorecieran sus intereses econ&oacute;micos".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro de los elementos que posicion&oacute; y estratific&oacute; a los espa&ntilde;oles residentes en Xalapa fue su profesi&oacute;n. En su segundo cap&iacute;tulo, "Ocupaciones y cargos administrativos y pol&iacute;ticos", la autora se&ntilde;ala que logr&oacute; conocer el oficio de 150 de los 194 espa&ntilde;oles analizados. De ellos, 103 se dedicaban al comercio, 39 a la milicia y de los ocho restantes dos se identificaron como m&eacute;dicos cirujanos mientras el resto ocup&oacute; diversos oficios: presb&iacute;tero, religioso, carpintero, patr&oacute;n de lancha, estanciero de ganado vacuno y agricultor. Como es de esperarse, de estos personajes los que mejor dejaron constancia debido a sus m&uacute;ltiples relaciones fueron los comerciantes, quienes pertenecieron al grupo privilegiado. Estos espa&ntilde;oles se valieron de las oportunidades surgidas para el ejercicio mercantil en un lugar como Xalapa, villa ubicada en el camino M&eacute;xico&#45;Veracruz, luego de promulgada la libertad de comercio a fines del siglo XVIII. Las diferencias entre estos 103 comerciantes provinieron de los capitales invertidos de manera individual o en sociedades mercantiles y por su relaci&oacute;n con otros comerciantes de diversas plazas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mar&iacute;a del Rosario Juan Mendoza clasifica a estos comerciantes en tres grupos teniendo en consideraci&oacute;n su capital, circuitos mercantiles, mercanc&iacute;as, vinculaciones e inversiones. A 27 de ellos los ubica como comerciantes comisionistas o consignatarios, los que por sus relaciones familiares en su momento recibieron productos por comisi&oacute;n o consignaci&oacute;n. A 58 como comerciantes medios porque ten&iacute;an "menores vinculaciones que el anterior sector" y a los otros 18 como peque&ntilde;os comerciantes que manejaron "negocios en un ambiente de menor dinamismo". De &eacute;stos, el primer grupo fue el mejor posicionado y con frecuencia se les ve otorgando fianzas y poderes para administrar bienes y cobrar deudas a ambos lados del Atl&aacute;ntico y en diversas ciudades novohispanas. Los comerciantes medios a pesar de realizar actividades parecidas a los de este primer grupo, sus capitales (entre 6 y 8 mil pesos) no les permitieron manejar sus actividades comerciales a la escala de estos grandes comerciantes. Los peque&ntilde;os comerciantes por su parte, fueron due&ntilde;os de pulper&iacute;as y tendejones m&aacute;s ligados a las necesidades cotidianas que a intercambios ultramarinos. Adem&aacute;s de esto, estuvieron abocados al manejo casi exclusivo de mercanc&iacute;as nacionales que compraban a otros comerciantes m&aacute;s grandes debido a su escaso capital.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La amplia red de relaciones de la que participaron los comerciantes mejor posicionados les permiti&oacute; adem&aacute;s acceder a corporaciones municipales. La m&aacute;s atractiva fue el ayuntamiento, conformado en 1794 gracias a diversas peticiones de la elite local, integrada precisamente por comerciantes, hacendados y propietarios. La autora encuentra que por lo menos 31 de los espa&ntilde;oles analizados ocuparon puestos como alcaldes, procuradores y regidores lo que les permiti&oacute; consolidar su posici&oacute;n y reforzar sus v&iacute;nculos sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este r&aacute;pido posicionamiento provino esencialmente de la capacidad econ&oacute;mica de los espa&ntilde;oles. La minor&iacute;a privilegiada que contaba con grandes sumas logr&oacute; diversificar sus capitales mediante la creaci&oacute;n de sociedades mercantiles, adquisici&oacute;n de propiedades urbanas y rurales, otorgamiento de fianzas y la obtenci&oacute;n u otorgamiento de pr&eacute;stamos. Lo anterior queda demostrado en el tercer cap&iacute;tulo: "Diversificaci&oacute;n de actividades econ&oacute;micas". Este apartado del libro permite redondear mucho de lo se&ntilde;alado en los cap&iacute;tulos anteriores pues demuestra el constante contacto entre los espa&ntilde;oles y criollos miembros de la elite local. Una elite din&aacute;mica que puso en pr&aacute;ctica una serie de mecanismos para aumentar sus bienes y consolidar su posici&oacute;n social dentro del grupo local privilegiado.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dentro de estas estrategias, la adquisici&oacute;n de propiedades tuvo un papel fundamental. Por un lado, permit&iacute;a consolidar y fincar los bienes de sus propietarios y, por el otro, daba la posibilidad de tener inmuebles sobre los cuales situar hipotecas logrando as&iacute; tener acceso al cr&eacute;dito privado o institucional. Este acceso r&aacute;pido a capitales garantiz&oacute; una mayor capacidad de movilidad y manejo de mercanc&iacute;as, pero tambi&eacute;n dio la posibilidad de tener dinero a la mano para el otorgamiento de fianzas a otros miembros de la elite y con ello consolidar mayores relaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de lo interesante que resulta comprender las din&aacute;micas sociales, pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas que utilizaron los espa&ntilde;oles llegados a fines de la colonia a Xalapa, la obra que rese&ntilde;amos permite comprender la forma en que todo este entramado social fue utilizado por dichos personajes en un momento crucial de su historia en Am&eacute;rica: la promulgaci&oacute;n de las leyes de expulsi&oacute;n de espa&ntilde;oles de 1827 y 1829. Si bien, para el caso xalape&ntilde;o ya se contaba con trabajos que se&ntilde;alaban que tales leyes no se hab&iacute;an aplicado debido a los v&iacute;nculos sociales y mercantiles que estos espa&ntilde;oles ten&iacute;an con miembros de la oligarqu&iacute;a xalape&ntilde;a, de origen y ascendencia espa&ntilde;ola, pero nacionalizados mexicanos, la obra <i>Espa&ntilde;oles en Xalapa,</i> abre nuevas rutas al permitir comprender la diversidad de este grupo espa&ntilde;ol y demostrar que las medidas antihispanistas afectaron especialmente a quienes no hab&iacute;an logrado consolidar redes con personajes de las elites que pudieran abogar por ellos ante tales medidas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cuarto y &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de la obra, "El efecto de las medidas antihispanistas en la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola residente en Xalapa", analiza primero la Ley de Destituci&oacute;n de Empleos y la primera Ley de Expulsi&oacute;n, ambas de 1827. Para ello, la autora estudia el caso de 112 espa&ntilde;oles de los que tuvo constancia que resid&iacute;an en Xalapa entre 1827&#45;1835. Mediante su seguimiento, encontr&oacute; que a pesar de que tuvieron que dejar los puestos en la administraci&oacute;n p&uacute;blica, la minor&iacute;a privilegiada de comerciantes espa&ntilde;oles logr&oacute; m&aacute;s f&aacute;cilmente seguir inserta en las estructuras de poder local. Tambi&eacute;n muchos de estos hispanos siguieron obteniendo puestos como conjueces de vista y de revista, encargados de supervisar en materia comercial tras la desaparici&oacute;n del Consulado en 1824.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 20 de diciembre de 1827, el congreso general emiti&oacute; la primera Ley de Expulsi&oacute;n y el 3 de enero de 1828 el congreso de Veracruz emiti&oacute; el decreto 86 donde se establec&iacute;a que se pod&iacute;a exceptuar a casados con mexicanas, quienes tuvieran hijos no espa&ntilde;oles, los que tuvieran m&aacute;s de 60 a&ntilde;os o un impedimento f&iacute;sico. Se planteaba que saldr&iacute;an los solteros con menos de 2 a&ntilde;os de residencia, los vagos, los capitulados y los que ingresaron despu&eacute;s de 1821 con o sin pasaporte. Pero tambi&eacute;n el gobierno podr&iacute;a exceptuar a quienes hubieran prestado servicios distinguidos a la independencia y acreditado su afecci&oacute;n a las instituciones. Lo anterior abri&oacute; la puerta a la mayor&iacute;a de los espa&ntilde;oles de migraci&oacute;n privilegiada que desde a&ntilde;os atr&aacute;s se hab&iacute;an casado con hijas de las elites criollas o por lo menos hab&iacute;an establecido fuertes relaciones con &eacute;stas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro mecanismo interesante fue la realizaci&oacute;n de obras en beneficio p&uacute;blico con lo que algunos espa&ntilde;oles esperaron ganar el benepl&aacute;cito local y ser exceptuados de la ley de 1827. La autora da un ejemplo interesante; se trata de Bernab&eacute; de El&iacute;as Vallejo quien dicho a&ntilde;o pact&oacute; con el ayuntamiento la construcci&oacute;n de 50 faroles y pies de gallo para iluminar Xalapa. El monto fue de 700 pesos, pero en diciembre de ese mismo a&ntilde;o descont&oacute; 200 a favor del ramo y pidi&oacute; se le alistara con esa suma "entre los suscriptores, como uno de tantos". En fin, ya por sus matrimonios, ya por argucias como la de obtener testimonios de un impedimento f&iacute;sico por parte de doctores o bien por sus v&iacute;nculos sociales que les permitieron tener testigos de prestigio en su favor, s&oacute;lo 19 de los 112 espa&ntilde;oles radicados en Xalapa al momento de la Ley de 1827 tuvieron que dejar el pa&iacute;s.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Suerte diferente tuvieron los espa&ntilde;oles tras la Ley de Expulsi&oacute;n de 1829, cuando apenas 45 de los 93 de que se tiene constancia que resid&iacute;an entonces en Xalapa, lograron ser exceptuados por el gobierno estatal. Sin embargo, parece que s&oacute;lo 10 fueron expulsados y otros 38 se las ingeniaron para permanecer en el pa&iacute;s. A pesar de esto, como bien puede verse en el libro, los mismos mecanismos que se utilizaron al momento de la primera Ley de Expulsi&oacute;n fueron utilizados en la segunda. Y es de destacar que los que salieron expulsados no tuvieron grandes problemas con sus propiedades y bienes, pues los dejaron encargados mediante el otorgamiento de poderes y fianzas, lo que garantiz&oacute; su conservaci&oacute;n y administraci&oacute;n. A lo anterior hay que sumar que algunos de los espa&ntilde;oles expulsados volver&iacute;an m&aacute;s tarde y se colocar&iacute;an nuevamente al frente de sus negocios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como puede verse hasta aqu&iacute;, <i>Espa&ntilde;oles en Xalapa</i> es un texto muy bien armado que nos permite comprender las din&aacute;micas locales de los grupos de poder y sus relaciones mutuas de las que echaron mano en momentos de inestabilidad social, econ&oacute;mica o pol&iacute;tica. La obra tambi&eacute;n permite comprender los riesgos que amenazaban a las inversiones de estos grupos. Por ejemplo, el movimiento de independencia hizo que varias de las haciendas de los alrededores de Xalapa, algunas en manos de estos espa&ntilde;oles, sufrieran ca&iacute;das en sus capitales tras el asedio insurgente. De ah&iacute; la importancia de comprender la diversificaci&oacute;n de actividades a la que recurrieron estos personajes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de lo anterior, la presente obra abre varias rutas de investigaci&oacute;n que pueden ser bien aprovechadas. El interesado en la historia social podr&aacute; descubrir la rica veta que representa analizar m&aacute;s a profundidad y desde diversas perspectivas estas relaciones sociales, as&iacute; como lo que implic&oacute; ser espa&ntilde;ol en el Xalapa del periodo de la independencia. Tambi&eacute;n el interesado en la historia de la Iglesia y la historia econ&oacute;mica podr&iacute;a poner atenci&oacute;n en la importancia que debi&oacute; tener en este tema la consolidaci&oacute;n de vales reales de 1804, entre muchos otros temas. Mar&iacute;a del Rosario Juan Mendoza ha puesto de manera inteligente su atenci&oacute;n en especial en el aspecto econ&oacute;mico, le corresponde a otros continuar sobre el trecho ya recorrido y establecer puentes entre la historiograf&iacute;a sobre el tema. Tambi&eacute;n hay que advertir al lector que <i>Espa&ntilde;oles en Xalapa</i> implica una lectura cuidadosa, el desfile de nombres puede abrumarlo por un instante pues es tan complejo como las mismas redes que tejieron los personajes. Pero es precisamente ah&iacute; donde encontrar&aacute; la riqueza y utilidad de la obra.</font></p>      ]]></body>
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