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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Veinte años entre los mexicanos: Relato de una labor misionera]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Melinda Rankin, <i>Veinte a&ntilde;os entre los mexicanos. Relato de  una labor misionera</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jos&eacute; Roberto Mendirichaga </b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Introducci&oacute;n de Miguel &Aacute;ngel Gonz&aacute;lez Quiroga y Timothy Paul Bowman, traducci&oacute;n de David Toscana, Monterrey, Fondo Editorial de Nuevo Le&oacute;n, 2008, 278 p.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Universidad de Monterrey.</i> Correo e:<a href="mailto:jmendirichaga@udem.edu.mx">jmendirichaga@udem.edu.mx</a></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tengo sobre mi mesa el libro <i>Veinte a&ntilde;os entre los mexicanos. Relato de una labor misionera,</i> texto de Melinda Rankin (1811&#45;1888) editado originalmente en 1875 por la casa Chase &amp; Hall Publishers, de Cincinnati. La misma autora hab&iacute;a publicado antes un peque&ntilde;o libro titulado <i>Texas, 1850,</i> que mostraba la necesidad de concentrar trabajadores evang&eacute;licos en Texas, "por su eventual influencia sobre M&eacute;xico".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la portada mantiene un grabado de Brantz Mayer que se encuentra en DeGolyer Library, de la Southern Methodist University, de Dallas, Texas. El grabado es de 1851 y muestra la ciudad de Monterrey enclavada en el Valle de Extremadura, dibujo realizado con caracteres de exotismo y realce de la naturaleza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los investigadores Miguel &Aacute;ngel Gonz&aacute;lez Quiroga, catedr&aacute;tico del Colegio de Historia de la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras de la Universidad Aut&oacute;noma de Nuevo Le&oacute;n y Timothy Paul Bowman, candidato a doctor en Historia por la Southern Methodist University, de Dallas, Texas, son quienes se han abocado a este trabajo de rescate de un texto de valor hist&oacute;rico y teol&oacute;gico, que contiene tambi&eacute;n otros aspectos que deben analizarse para lograr una visi&oacute;n hol&iacute;stica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro fue publicado en julio de 2008 por el Fondo Editorial de Nuevo Le&oacute;n, en una coedici&oacute;n con DeGolyer Library, el William P. Clements Center for Soutwest Studies y la Southern Methodist University, de Dallas. La traducci&oacute;n fue confiada al escritor David Toscana. Viene precedido por una amplia Introducci&oacute;n de Gonz&aacute;lez Quiroga y Bowman, la que explica qui&eacute;n era Melinda Rankin (personaje del que se ocupa Jean&#45;Pierre Bastian en <i>Los disidentes,</i> Segunda reimpresi&oacute;n, M&eacute;xico, fce, 1993). En la misma Introducci&oacute;n se se&ntilde;ala la llegada de Rankin a M&eacute;xico en 1865, que coincide con el Segundo Imperio Mexicano. Su descripci&oacute;n de Monterrey en el libro es un valioso testimonio de alteridad, adem&aacute;s de que est&aacute; escrito en bello estilo literario. Los editores advierten igualmente que el libro "est&aacute; matizado con alusiones y met&aacute;foras militares", a la vez que dejan claro el esp&iacute;ritu de la &eacute;poca, en que protestantes y cat&oacute;licos estaban enfrentados. Explican tambi&eacute;n Gonz&aacute;lez Quiroga y Bowman el choque pastoral de ella, ministra presbiteriana, con Thomas Westrup, ministro bautista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Antes de entrar al texto de Rankin, los editores destacan los distintos peligros a los que estuvo expuesta la misionera norteamericana en Estados Unidos y en M&eacute;xico; la enfermedad y despedida de Rankin de tierras mexicanas hasta su muerte en 1888, en Bloomington, Illinois; y la valoraci&oacute;n de la vida y obra de Rankin, con la perspectiva que dan los a&ntilde;os. Hay que advertir, igualmente, que tanto en la Introducci&oacute;n como en el texto mismo de Rankin, las notas de los editores contribuyen grandemente a la clarificaci&oacute;n de much&iacute;simos puntos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La estructura de <i>Veinte a&ntilde;os entre los mexicanos</i> incluye veinticinco cap&iacute;tulos, escritos todos en un &aacute;gil estilo, no exentos de expresiones apolog&eacute;ticas a favor del protestantismo, que incluso pueden considerarse como despectivas hacia la religi&oacute;n cat&oacute;lica. Esto, naturalmente, hay que verlo con ojos menos severos puesto que se trata de una &eacute;poca de abierta lucha por las conciencias, inscrito lo anterior a la luz del <i>destino manifiesto.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Varios enfoques pueden encontrarse frente a este texto de 1875. En cuanto a lo teol&oacute;gico, habr&iacute;a que se&ntilde;alar que Melinda Rankin es una mujer de profunda fe cristiana. Vayamos a un conjunto de citas del mismo libro, para ilustrar lo anterior. "&#91;...&#93; como miembro del cuerpo de Cristo, aunque uno d&eacute;bil, ten&iacute;a una misi&oacute;n que cumplir &#91;.&#93;" (p. 77), "&#91;...&#93; y yo confiar&eacute; en El para que sea mi gu&iacute;a y protector" (p. 87), "Los medios empleados fueron benditos, pues cre&iacute;amos en la respuesta a las oraciones &#91;...&#93;" ( p. 92), "Me dediqu&eacute; a mostrarles que la Biblia era el libro de Dios, y lo que El nos ense&ntilde;aba en ella lo deb&iacute;amos obedecer" (p. 106), "Parec&iacute;a totalmente evidente que el Esp&iacute;ritu Santo estaba rondando toda esa tierra &#91;...&#93;" (p. 212), "De hecho, hab&iacute;a sido un deseo mucho tiempo ansiado por mi coraz&oacute;n, que pudiera tener mi &uacute;ltima morada entre los mexicanos, y con ellos alzarme en la ma&ntilde;ana de la resurrecci&oacute;n, como un testimonio de que hab&iacute;a deseado su salvaci&oacute;n" (p. 247), "&#91;...&#93; esper&eacute; a que la Providencia diera nuevas se&ntilde;ales" (p. 249), "Y 'cerca de la cuarta vigilia de la noche', apareci&oacute; Uno, que en otras escenas de prueba hab&iacute;a llegado 'andando sobre la mar' de tormenta y calmaba mi ansioso coraz&oacute;n" (p. 250). Hay en esto, por parte de Rankin, ortodoxia en la doctrina, libre de los riesgos de subjetividad de revelaciones particulares.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quiz&aacute;s habr&iacute;a que reiterar que la espiritualidad de Rankin se inscribe en ese Segundo Gran Despertar de principios del siglo XIX que mencionan Gonz&aacute;lez Quiroga y Bowman en la Introducci&oacute;n y en la nota 1 del texto (p. 63), espiritualidad que en el cap&iacute;tulo 20 de su libro analiza ampliamente Richard J. Woods en <i>Christian spirituality. God</i> s <i>presence trough the ages</i> (Maryknoll, Orbis Books, 2006), cuando afirma: "El efecto positivo en la fe de millones de cristianos no puede negarse, sin embargo. Estaba acompa&ntilde;ado, la mayor parte de las veces, por un serio renacimiento de m&iacute;stica espiritualidad al cambio de siglo, que dej&oacute; un perenne impacto en todos los cristianos" (p. 240).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Inmediatamente despu&eacute;s de lo anterior, est&aacute; el aspecto hist&oacute;rico. Con el texto <i>Veinte a&ntilde;os entre los mexicanos,</i> de Rankin, tenemos una historiograf&iacute;a enriquecida. As&iacute;, "A consecuencia de la inmigraci&oacute;n europea, el catolicismo romano estaba ganando terreno r&aacute;pidamente en esa porci&oacute;n del pa&iacute;s, y el protestantismo norteamericano hac&iacute;a llamados para contrarrestar esas influencias" (p. 80), "&#91;...&#93; pero permanec&iacute; en Mississippi, con algunos intervalos de ausencia, hasta 1846, tiempo en que nuestro pa&iacute;s estaba en guerra con M&eacute;xico" (p. 83), "&#91;...&#93; pues deb&iacute;a ir a Texas para luego poder entrar en M&eacute;xico" (p. 85), "El vapor que yo esperaba trajo noticias sobre la invasi&oacute;n a Brownsville, por parte de indios, de car&aacute;cter muy alarmante" (p. 98), "Con Miram&oacute;n &#91;...&#93;, el partido de la Iglesia no carec&iacute;a de poder mundano" (p. 138).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Ju&aacute;rez buscaba construir un gobierno de la gente, por la gente y para la gente" &#91;...&#93; (p. 139), "Cortina es norteamericano de nacimiento, y ha sido una especie de terrateniente en el lado texano del r&iacute;o Bravo" (p. 144), "Todos los puertos sure&ntilde;os estaban bloqueados &#91;...&#93;" (p. 151), "Pero la situaci&oacute;n del emperador Maximiliano estaba lejos de ser placentera" (p. 157), "&#91;...&#93; era bien sabido que Bagdad se hab&iacute;a establecido especialmente para los rebeldes, y era famosa por su arraigado odio contra los 'yanquis', como le llamaban entonces a la gente de la Uni&oacute;n" (p. 164), "Monterrey, a causa de su actividad comercial, era la ciudad m&aacute;s importante de esta porci&oacute;n del pa&iacute;s, y conten&iacute;a una poblaci&oacute;n de unos cuarenta mil habitantes" (p. 183), "Como las iglesias de estos rumbos ya tienen qui&eacute;n las maneje adecuadamente, he convocado a cuatro hombres para que vayan a los estados de Zacatecas, Durango y San Luis Potos&iacute; &#91;...&#93; (p. 225), "En el oto&ntilde;o de 1871 comenz&oacute; una revoluci&oacute;n, principalmente inaugurada por el general Trevi&ntilde;o, gobernador de Nuevo Le&oacute;n &#91;...&#93;" (p. 234). Esta historiograf&iacute;a de Rankin confirma muchos hechos y aporta una visi&oacute;n diferente; tal es su valor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero est&aacute; tambi&eacute;n el aspecto <i>literario.</i> El texto de Rankin es, en muchos p&aacute;rrafos, po&eacute;tico. Y esto lleva la obra a otra dimensi&oacute;n. "Como a mediados del cuarto d&iacute;a comenc&eacute; a sentirme un poco como el peregrino Bunyan en la cueva del Gigante Desesperanza" (p. 91), "Tras varios meses de intensos sufrimientos, de cuerpo y alma, un nuevo aliento de vida se me otorg&oacute;, mediante una restauraci&oacute;n parcial de mi salud, de modo que fui capaz de retomar nuevamente mis labores" (p. 94). Desde luego, los p&aacute;rrafos m&aacute;s literarios se asocian al profetismo derivado de la misma Escritura. Por ejemplo: "Pero cuando la luz del glorioso Evangelio del Hijo de Dios brill&oacute; en mi coraz&oacute;n, el deseo de su extensi&oacute;n por todo el mundo me posey&oacute; por completo" (p. 76); o, "Aunque estaba llegando a una tierra de escenas nuevas y desconocidas, sent&iacute; la presencia de Dios a mi alrededor, y repet&iacute; los versos de madame Guyon &#91;...&#93;" (p. 99).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro enfoque que merece tambi&eacute;n <i>Veinte a&ntilde;os entre los mexicanos</i> es el sociol&oacute;gico. Melinda Rankin tiene un preciso concepto sobre anglos, negros y mexicanos. Leamos: "&#91;...&#93; ten&iacute;a la convicci&oacute;n de que mi misi&oacute;n se hallara entre los necesitados e indigentes &#91;.&#93;" (p. 79), "Mi experiencia con los mexicanos ha demostrado que son gente amable, si se les trata con amabilidad" (p. 143), "Aunque hab&iacute;a ense&ntilde;ado entre un pueblo tan ignorante como la raza negra, aun as&iacute;, nunca hab&iacute;a encontrado en ning&uacute;n pueblo un deseo tan fervoroso por la instrucci&oacute;n como el que encontr&eacute; entre esta raza &#91;...&#93; (p. 174), "M&eacute;xico debe evangelizarse sobre todo mediante la participaci&oacute;n de los propios mexicanos, si bien necesitan ser guiados hacia el mejor modo de trabajar, y requieren una mente l&iacute;der que los dirija. Son muy sumisos, y la mayor&iacute;a se deja llevar pasivamente con consejos e instrucci&oacute;n" (p. 251), "&#91;...&#93; los mexicanos, por lo general, son gente sencilla e inofensiva. Siendo una mezcla de razas, encontramos caracter&iacute;sticas que casi no existen en otra naci&oacute;n. Tal vez domina el elemento indio &#91;...&#93;; sin embargo, se exhiben muchas particularidades del car&aacute;cter espa&ntilde;ol" (p. 259), "El afecto familiar es una caracter&iacute;stica prominente del car&aacute;cter mexicano" (p. 262).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En materia de g&eacute;nero, los editores Bowman y Gonz&aacute;lez Quiroga no dejan de se&ntilde;alar que Melinda Rankin representa el prototipo de la mujer fuerte y, en algunos aspectos, precursora de un moderado feminismo. Esto se advierte cuando Rankin establece: "&#91;...&#93; nuestro Maestro a&uacute;n tiene trabajo para las mujeres en su reino terrenal" (p. 76), "No sent&iacute; ninguna desventaja por mi sexo &#91;...&#93;" (p. 77), "&#91;...&#93; s&iacute; dir&eacute; que una mujer se mantuvo firme en un terreno que un hombre hubiese sido despose&iacute;do, y tal vez con la p&eacute;rdida de su vida" (p. 265). Por otro lado, hay algunos aspectos que corresponden al enfoque cultural, que tienen que ver con la vivienda o la alimentaci&oacute;n, como: "Todas las casas viejas se construyeron tan seguras como las fortalezas, pero algunas casas modernas est&aacute;n un poco menos protegidas" (p. 238); y "El principal pan de los mexicanos es la tortilla, un peque&ntilde;o panqu&eacute; de ma&iacute;z , hecha m&aacute;s o menos como un pastel a la plancha, que las mujeres muelen entre dos piedras &#91;...&#93;" (p. 261).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mas debo abordar, con base en el texto, lo relativo a las relaciones de las iglesias evang&eacute;licas hist&oacute;ricas con la Iglesia cat&oacute;lica en M&eacute;xico. A pesar de que Melinda Rankin advierta: "Creo que es sabio, en la medida de lo posible evitar azuzar prejuicios en nuestras labores entre los cat&oacute;licos romanos" y no hay que atacar "&#91;.&#93; su religi&oacute;n, sino presentar la Verdad, y dejar que &eacute;sta haga su trabajo" (p. 252), existen una serie de fuertes juicios y expresiones contra la Iglesia cat&oacute;lica, y particularmente contra el papado y el clero, que no pueden soslayarse. Hay que partir del hecho de que el libro en cuesti&oacute;n es un texto apolog&eacute;tico, que destaca el valor de una fe y la contrapone a las otras. Leamos: "Aqu&iacute;, me di cuenta, hab&iacute;a un pa&iacute;s justo en nuestra frontera en el que la luz de la Biblia se hab&iacute;a excluido durante siglos" (p. 84), "&#91;...&#93; llevar la antorcha de la verdad divina a las millones de almas enterradas bajo los escombros de los errores y supersticiones papales" (p. 95), "Cuando puse mi mirada en ese pa&iacute;s esclavizado por curas, mi coraz&oacute;n ansi&oacute; su emancipaci&oacute;n de la terrible tiran&iacute;a de las leyes papales" (p. 107), "El esp&iacute;ritu del papismo estaba muy vivo, y en actividad violenta para contrarrestar mi influencia" (p. 133), "Aunque se retrase la victoria, la justicia y libertad triunfar&aacute;n al final en total derrocamiento del error y los enga&ntilde;os de los curas" (p. 141).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los calificativos y juicios contra la Iglesia cat&oacute;lica y sus ministros contin&uacute;an en el texto de la ministra presbiteriana: "Muchos corazones en M&eacute;xico, estuve segura, ansiaban una religi&oacute;n que satisficiera las necesidades de sus almas" (p. 147), "&#91;...&#93; no tuve dudas de que muchas m&aacute;s almas preciosas ser&iacute;an removidas de esos dominios oscuros de error y superstici&oacute;n y llevadas al verdadero reba&ntilde;o de Cristo" (p. 151), Monterrey "era centro de fuertes influencias cat&oacute;lico romanas, y si plantar una misi&oacute;n donde la silla de Satan&aacute;s parec&iacute;a estar tan firme, era una pregunta vital" (p. 183), "No desde los gloriosos d&iacute;as de Mart&iacute;n Lutero, en los cuales la verdad divina electrific&oacute; a los sujetos ciegos de la iglesia ap&oacute;stata hacia una nueva vida, ha existido un mejor ejemplo de su potencia que el que estamos atestiguando en el presente de M&eacute;xico" (p. 202), "La Iglesia de Roma es tan diferente a la Iglesia de Cristo, como lo es el infierno del cielo" (p. 203), "&#91;...&#93; los curas les han dicho que eviten las ense&ntilde;anzas de los protestantes m&aacute;s que al asesinato o cualquier otro crimen terrible" (p. 206), "&iquest;Qu&eacute; ha hecho el catolicismo por nosotros? Transform&oacute; la mayor parte de nuestra gente en fan&aacute;ticos, ignorantes y necios &#91;...&#93;" (p. 216), "Muchas almas se han arrancado de las ataduras del romanismo, y han abrazado el verdadero evangelio de salvaci&oacute;n" (p. 224), "&#91;...&#93; pero la Verdad a&uacute;n vive, y triunfar&aacute; sobre las tumbas de estas martirizadas v&iacute;ctimas de la persecuci&oacute;n papal" (p. 255), "Los curas a&uacute;n ejercen considerable control sobre una porci&oacute;n de las masas ignorantes" (p. 258).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Acerca de este proyecto de penetraci&oacute;n y subsidio norteamericano protestante en M&eacute;xico y de las dif&iacute;ciles relaciones entre las Iglesias evang&eacute;licas y la Iglesia cat&oacute;lica, en mi tesis doctoral ("El Colegio de San Juan Nepomuceno, 1878&#45;1914. Presencia de los jesu&iacute;tas desde Saltillo", Departamento de Historia de la Universidad Iberoamericana, mimeo, M&eacute;xico, 2007), he se&ntilde;alado, basado fundamentalmente en los conceptos de historiadores cat&oacute;licos y evang&eacute;licos, que se trataba de una mutua y correspondida animadversi&oacute;n (pp. 152&#45;155 <i>et passim).</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Habr&iacute;a que recordar que el protestantismo hist&oacute;rico de Rankin mantiene lo fundamental en materia de fe y costumbres que sigue la Iglesia cat&oacute;lica, difiriendo b&aacute;sicamente en el libre examen de las Escrituras, la presencia real sacramental de Cristo en la eucarist&iacute;a, la negaci&oacute;n de la confesi&oacute;n auricular en el sacramento de la reconciliaci&oacute;n, y el rechazo a la hiperdul&iacute;a y latr&iacute;a a Mar&iacute;a y a los santos (sobre todo en im&aacute;genes f&iacute;sicas), y la obediencia al sucesor de Pedro. Ahora bien, tal difusi&oacute;n evang&eacute;lica debe entenderse tambi&eacute;n, en sus inicios, como un af&aacute;n de penetraci&oacute;n ideol&oacute;gica estadounidense en contra de uno de los pilares de la nacionalidad mexicana; y, posteriormente, como <i>otra</i> evangelizaci&oacute;n, m&aacute;s abierta y de libre interpretaci&oacute;n escritur&iacute;stica, dentro del contexto de la libertad de cultos establecida en las Leyes de Reforma.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al libro de Melinda Rankin, en esta materia, convendr&iacute;a hacerle un par de observaciones: El texto "El Padre Superior, que hab&iacute;a sido el esp&iacute;ritu l&iacute;der en esta persecuci&oacute;n &#91;...&#93;, tras arreglar todo contra m&iacute; de acuerdo con sus deseos, abord&oacute; el vapor Nautilus rumbo a Nueva Orle&aacute;ns &#91;...&#93;, y cuando el vapor lleg&oacute; a ochenta kil&oacute;metros del Paso Sudoeste, un repentino vendabal lo azot&oacute;, y se fue a pique con todos a bordo &#91;...&#93;", contiene un fondo predestinacionista; y el que se&ntilde;ala que "&#91;...&#93; apenas 'una de cada veinte muchachas' que entraban en estos enclaustrados dominios papales emerg&iacute;a con pureza de coraz&oacute;n y car&aacute;cter" (p. 258), no deja de ser un prejuiciado p&aacute;rrafo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Merecer&iacute;a tambi&eacute;n ulterior investigaci&oacute;n lo apuntado por Rankin referente a la destrucci&oacute;n en Monterrey de una imagen mariana. Dice la misionera presbiteriana: "Durante el invierno de 1869 y 1870 los romanistas nos molestaron mucho. El 14 de diciembre, la noche antes de que comenzaran las devociones especiales para la virgen Mar&iacute;a, una imagen de la virgen, que se hallaba situada en una parte conspicua de la ciudad de Monterrey, fue derribada y rota en pedazos &#91;...&#93;. Mediante un muchacho vecino me enter&eacute; de que hab&iacute;an destruido la imagen de la virgen, y que se sospechaba que los protestantes eran la causa &#91;...&#93;. Nunca se supo qui&eacute;nes fueron los causantes de la destrucci&oacute;n de la imagen. No creo que alg&uacute;n protestante haya participado en eso, aunque hicieron que as&iacute; lo creyera la poblaci&oacute;n. Muchos creen que los curas instigaron todo el asunto con el prop&oacute;sito de alzar una tormenta de persecuci&oacute;n contra nosotros, para obligarnos a salir del pa&iacute;s, o para que la turba nos asesinara" (pp. 228&#45;230). En virtud de una serie de imprecisiones, se impondr&iacute;a un cotejo del texto rankiniano con otras fuentes.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, hay que decir que <i>Veinte a&ntilde;os entre los mexicanos,</i> de Melinda Rankin, representa un revelador texto que aporta una serie de elementos teol&oacute;gicos, hist&oacute;ricos, literarios, sociol&oacute;gicos, culturales y de g&eacute;nero acerca de la cultura fronteriza de este periodo, en donde algunas pocas inexactitudes hist&oacute;ricas no llegan a afectar el rico relato. Al valor del texto se a&ntilde;aden, por parte de los editores, valiosas ilustraciones y mapas, adem&aacute;s de la puntual referencia de selectas colecciones de archivos, publicaciones peri&oacute;dicas y fuentes secundarias. Se trata, pues, de una cuidada edici&oacute;n que debe estar en las buenas bibliotecas p&uacute;blicas y privadas de quienes se precien por tratar de entender este complicado fen&oacute;meno de la alteridad de la fe cristiana y las relaciones interreligiosas.</font></p>      ]]></body>

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