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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Editorial</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La psiquiatr&iacute;a como saber&#150;hacer, saber&#150;estar y hacer&#150;saber</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Psychiatry as knowing&#150;doing, knowing&#150;being and letting&#150;knowing</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Fernando Lolas Stepke<sup>1</sup></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> <i>Profesor Titular de la Universidad de Chile. Director del Programa de Bio&eacute;tica de la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud </i>(<a href="mailto:flolas@uchile.cl">flolas@uchile.cl</a>).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los oficios que se convierten en profesiones se trasmutan por la declaraci&oacute;n p&uacute;blica de valores. En eso consiste, precisamente, profesar. No es solamente ejercer un arte, una ciencia o un oficio. Es adquirir su <i>ethos, </i>cultivar sus fundamentos, entender su uso prudente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las profesiones modernas son amalgamas de conocimiento formal con disposiciones espirituales que aseguran el recto ejercicio de los talentos. Cuando un practicante gana experiencia, &eacute;sta se transforma en una forma de conocimiento. Lo llamamos <i>conocimiento t&aacute;cito </i>o <i>impl&iacute;cito </i>para se&ntilde;alar que no se deja sistematizar en libros de texto y es dif&iacute;cilmente evaluable o transferible. A menudo est&aacute; ligado a una biograf&iacute;a individual, sin cuyo contexto carece de sentido. La fusi&oacute;n con el conocimiento expl&iacute;cito, formal, garantiza esa arm&oacute;nica relaci&oacute;n entre el saber y el hacer que nos hace decir, con La&iacute;n Entralgo, que una profesi&oacute;n es un <i>saber&#150;hacer. </i>Esto es, un saber que se cultiva con miras a un inter&eacute;s social, un hacer imbu&iacute;do y traspasado de teor&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No se agota con ello el sentido de las profesiones. Adem&aacute;s, como suele decirse, las profesiones obligan a un <i>&lt;&lt;saber&#150;estar&gt;&gt; </i>en la dignidad del oficio. Saber representar el papel que la sociedad asigna al profesional, saber entender las demandas y apreciar las recompensas apropiadas, son tambi&eacute;n parte del <i>ethos </i>profesional rectamente entendido.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, como instituciones sociales &#150;esto es, arquitectura de relaciones entre personas&#150; las profesiones tambi&eacute;n corporizan valores, que son universales de sentido en la vida humana. Algunos tienen que ver con su propia constituci&oacute;n y estructura. Otros, con la forma en que organizan sus servicios a la sociedad. Esto desemboca en una forma de conocimiento que bien puede llamarse <i>estructural. </i>Un conocimiento no expl&iacute;cito o formal ni individualmente impl&iacute;cito, sino evidente tan s&oacute;lo en los arreglos sociales y las estructuras en que se manifiesta. As&iacute;, por ejemplo, las universidades manifiestan sus tradiciones y sus misiones por el modo como se organizan, por las designaciones de sus unidades operativas, por la forma en que organizan su acci&oacute;n. Tambi&eacute;n los hospitales, los bancos, los servicios sociales. All&iacute; cada profesi&oacute;n aporta sus modos preferidos de estructuraci&oacute;n jer&aacute;rquica, sus formas de recompensar la virtud o la excelencia, sus orientaciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este panorama de valores jerarquizados y estructurados es f&aacute;cil desorientarse. Por ello necesitamos s&iacute;ntesis y pensamiento reflexivo. La acci&oacute;n experta, <i>la praxis </i>normada responde a conocimientos diversos, cada uno con sus valores, y a sentimientos tambi&eacute;n variopintos y vinculados a valores. El conjunto resume el <i>ethos </i>de un campo de acciones y el espacio de significaciones que determina la empiria propia de un sistema social.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una reflexi&oacute;n en esta edad t&eacute;cnica debe precisar or&iacute;genes, motivaciones, fundamentos y metas de lo que se hace. El punto de vista desde el cual se parte es tan importante como el contenido de las afirmaciones. Los or&iacute;genes de la moral y de la religi&oacute;n, que pueden ser m&uacute;ltiples, se resumen en la acci&oacute;n humana. Una orientaci&oacute;n bio&eacute;tica supone la incorporaci&oacute;n del di&aacute;logo como elemento fundante y constituyente de las acciones. Y permite tipificar las acciones del sistema social de que se trate (el m&eacute;dico, el magisterial, el t&eacute;cnico, en fin, cualquiera) en si son <i>apropiadas, </i>hechas de acuerdo al arte, si son <i>buenas </i>porque hacen el bien a quienes las ejecutan y a quienes reciben sus efectos y si son <i>justas </i>en el sentido de que pueden generalizarse a toda la comunidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sigue siendo v&aacute;lido aquello de que nada hay m&aacute;s pr&aacute;ctico que una buena teor&iacute;a. Una teor&iacute;a propia de la <i>raz&oacute;n </i>tecnol&oacute;gica no solamente debe corregir los yerros del pasado. Aquellos que se tradujeron en pr&aacute;cticas indignas o inhumanas y en un perverso uso del conocimiento. Debe evitar, adem&aacute;s, esa tendencia de los sistemas t&eacute;cnicos a volverse aut&oacute;nomos, a responder cada vez con mayor precisi&oacute;n a sus propias demandas, ignorando su misi&oacute;n social y su sentido humano. Pero tambi&eacute;n debe acompa&ntilde;ar al progreso t&eacute;cnico con esa vigilante conciencia que Machado llamaba cultura. La ciencia y la t&eacute;cnica son creadas y mantenidas por las culturas. La autonom&iacute;a de ambas, como la de cualquier inter&eacute;s parcial, debe ser constantemente examinada, no sea que se transformen, de &uacute;tiles medios en soberbios fines en s&iacute; mismas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si algo debieran cautelar hoy quienes deciden los derroteros de la psiquiatr&iacute;a es preservar su estatuto de <i>saber&#150;hacer </i>y de <i>saber&#150;estar. </i>Porque ello garantiza que la formaci&oacute;n de las nuevas generaciones, aquella que se resume en el <i>hacer&#150;saber </i>que es la ense&ntilde;anza, sea efectivamente formaci&oacute;n y no simple adiestramiento en terminolog&iacute;as, procedimientos y t&eacute;cnicas.</font></p>      ]]></body>
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