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<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Filológicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Escritura y escritos en el Cancionero folklórico de México]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This paper deals with coplas composition and writing concepts in Mexican traditional Cancionero, emphasizing the differences of both processes. The author also studies motifs associated to writing such as letters, signs and pen.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Art&iacute;culos</font></p>      <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Escritura y escritos en el <i>Cancionero folkl&oacute;rico de M&eacute;xico</i></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ra&uacute;l Eduardo Gonz&aacute;lez</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Universidad Michoacana de San Nicol&aacute;s de Hidalgo.</i></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el presente art&iacute;culo se realiza un acercamiento a conceptos como el de la composici&oacute;n y la escritura en torno a las coplas tradicionales mexicanas; el autor llama la atenci&oacute;n sobre el hecho de que en la creaci&oacute;n po&eacute;tica popular ambos procesos no est&aacute;n necesariamente ligados. Asimismo, se repasa la presencia de algunos objetos relacionados con la escritura que aparecen en las coplas, tales como cartas, letreros y plumas, para ahondar en el sentido que &eacute;stos tienen en el cancionero folcl&oacute;rico.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">This paper deals with <i>coplas</i> composition and writing concepts in Mexican traditional Cancionero, emphasizing the differences of both processes. The author also studies motifs associated to writing such as letters, signs and pen.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Introducci&oacute;n</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El <i>Cancionero folkl&oacute;rico de M&eacute;xico</i> &#45;por sus siglas, <i>CFM&#45;</i>, con sus cerca de diez mil coplas, recoge, como sabemos, la m&aacute;s amplia muestra de la l&iacute;rica tradicional mexicana del siglo XX.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cinco vol&uacute;menes, la obra &#45;aparecida entre 1975 y 1985&#45; ha permitido a especialistas de todo el mundo acercarse a un repertorio sistem&aacute;ticamente dispuesto, reunido a partir de fuentes muy diversas: obras impresas, tanto de car&aacute;cter cient&iacute;fico como de divulgaci&oacute;n &#45;destinadas, &eacute;stas, a un p&uacute;blico que lee las canciones para cantarlas&#45;, manuscritos y fonogramas comerciales, cintas sonoras debidas a recopilaciones de campo y el propio saber del amplio equipo de trabajo que a lo largo de tres d&eacute;cadas particip&oacute; &#45;a partir de la iniciativa de Margit Frenk, su coordinadora&#45; en la elaboraci&oacute;n de esta magna obra, desde el acopio de los materiales y hasta la aparici&oacute;n del &uacute;ltimo volumen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este vasto y variado repertorio se presenta en el <i>CFM</i> con la apariencia de una colecci&oacute;n de poemas, de la cual dijo Gabriel Zaid: "es una maravilla para leer &#91;...&#93; las coplas que re&uacute;ne son un verdadero tesoro de la poes&iacute;a mexicana",<sup><a href="#nota">1</a></sup> y de hecho lo son, pero hay que decir que este tesoro tiene joyas de diverso cu&ntilde;o y material, aunque las letras de molde las hacen parecer una misma cosa y, sobre todo, nos hacen pensar en una serie de poemas "para leer". Desde mi punto de vista, concebir as&iacute; la obra limita nuestra concepci&oacute;n de ella, nuestra <i>lectura:</i> si bien se trata de una maravillosa colecci&oacute;n impresa de car&aacute;cter cient&iacute;fico, hay que considerar que en la enorme mayor&iacute;a de los casos los textos aparecen surcados por la voz, ya sea que, en principio escritos a mano o incluso publicados, hayan sido destinados a la oralizaci&oacute;n &#45;en virtud del canto, fundamentalmente&#45;, o bien, que a partir de la ejecuci&oacute;n musical hayan sido llevados al papel, con el auxilio del registro sonoro o echando mano de la memoria. Por supuesto, hay que considerar que con frecuencia se dan entrecruzamientos de la letra escrita y la voz en los textos po&eacute;ticos del <i>CFM,</i> por ejemplo, en los cuadernos y otros manuscritos que los cantores emplean para memorizar coplas (algunas de estas colecciones sirvieron para la elaboraci&oacute;n de la obra), o por el hecho de que el propio <i>CFM</i> se ha convertido en una fuente para los propios m&uacute;sicos populares.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No es el anterior un aspecto que haya pasado inadvertido en la elaboraci&oacute;n de la obra; por el contrario, &eacute;sta muestra una serie de caracter&iacute;sticas tales como el cuidadoso y sistem&aacute;tico registro de las variantes y la inclusi&oacute;n de un &iacute;ndice de canciones en el que se describe la manera en que las coplas se cantan en ellas. Aun cuando se trat&oacute; de evitar que los textos aparecieran como patrimonio de la escritura, el hecho es que el lector que accede a la colecci&oacute;n es definitivamente m&aacute;s proclive a leerla que a considerar que el medio fundamental por el que se publica esta poes&iacute;a es la voz; "debemos culpar de ello, sin duda, al 'escritocentrismo' de nuestra era, que en este caso se ha visto apoyado por la manera obvia &#45;la &uacute;nica posible&#45; como han llegado hasta nosotros los textos &#91;...&#93;: a trav&eacute;s de manuscritos &#91;y escritos en general&#93;" (Frenk 1997, 13).<sup><a href="#nota">2</a></sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las siguientes l&iacute;neas me propongo, en primer lugar, reflexionar en torno a algunos problemas de esta concepci&oacute;n <i>escritocentrista</i> en el caso del <i>CFM,</i> tales como las posibles huellas de la escritura que hay en los textos, y la aparente confusi&oacute;n entre los t&eacute;rminos <i>composici&oacute;n</i> y <i>escritura;</i> asimismo, emprendo una revisi&oacute;n muy panor&aacute;mica de algunas alusiones que en las coplas reunidas en la obra aparecen sobre la escritura, un primer acercamiento a este aspecto de la poes&iacute;a fol&#45;cl&oacute;rica, con vistas a ampliar el an&aacute;lisis en futuros estudios para calcular el grado de compenetraci&oacute;n de la escritura en una poes&iacute;a que se reproduce por medio del canto &#45;principalmente, en el &aacute;mbito rural&#45; en una sociedad dotada de escritura, como es la nuestra.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Composici&oacute;n y escritura</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se ha considerado a ambos t&eacute;rminos como sin&oacute;nimos, llevando lo que sucede con la poes&iacute;a culta al terreno de la tradicional, de la que se ha dicho, ciertamente, que "por su &iacute;ndole misma, es casi siempre an&oacute;nima. Hay quienes piensan que no puede ser sino an&oacute;nima; pero &eacute;sta es una idea falsa que nos viene desde el romanticismo" <i>(CFM,</i> vol. 1, XXII); detr&aacute;s de muchas coplas existe un compositor popular que, seg&uacute;n lo anteriormente establecido, a partir de su conocimiento de una tradici&oacute;n po&eacute;tica folcl&oacute;rica realiza sus propias creaciones, que pueden llegar a incorporarse a dicha tradici&oacute;n. La confusi&oacute;n se da, sin embargo, al considerar que la creaci&oacute;n po&eacute;tica es patrimonio exclusivo de la escritura, lo cual, seg&uacute;n he podido constatar en el campo, resulta falso o al menos impreciso para el caso de la composici&oacute;n po&eacute;tica popular (Gonz&aacute;lez 2003, 70&#45;80).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los compositores analfabetos echan mano de la memoria para crear sus poemas; a partir de las coplas que saben, hacen las propias con apego al modelo. No se trata, as&iacute;, de realizaciones debidas a la inspiraci&oacute;n pues no aspiran a la <i>originalidad.</i> La individualidad del autor queda en cierta forma diluida en el curso de la tradici&oacute;n de la que su obra forma parte, sus poemas no van firmados, por supuesto, y quien los escucha y los aprende puede cantarlos y realizar, a su vez, las adaptaciones que convengan a su gusto en los propios t&eacute;rminos del estilo tradicional, asunto, como podr&aacute; suponerse, no s&oacute;lo de la sensibilidad, sino tambi&eacute;n de la erudici&oacute;n y de la memoria, herramienta fundamental de compositores y cantores populares.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las coplas que el compositor popular sabe de memoria, si bien las ha aprendido sobre todo a partir de las ejecuciones de otros cantores &#45;es decir, como textos orales&#45;, no est&aacute;n exentas del influjo de la escritura: por un lado, muchas han sido aprendidas de cancioneros impresos o de cuadernos, sea por la lectura directa de los cantores o por la lectura en voz alta que alguien m&aacute;s hace para ellos; por otro lado, estos textos po&eacute;ticos, apegados a formas estr&oacute;ficas determinadas (generalmente, cuartetas, quintillas o sextillas de versos octos&iacute;labos), constituyen una forma de discurso, si no escrito, al menos <i>escritural,</i> en el sentido de que tanto por su constituci&oacute;n estr&oacute;fica como en lo que toca a la organizaci&oacute;n de los argumentos, se trata de textos que se apegan a una estructura fija, a diferencia del discurso de la conversaci&oacute;n, por ejemplo, que es informal.<sup><a href="#nota">3</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El propio <i>CFM</i> da cuenta de lo anterior, en el caso de las coplas improvisadas que en &eacute;l se registran, podemos suponer que los cantores no han tenido oportunidad de escribirlas de antemano para ejecutarlas, aunque recurren a esquemas a partir de los cuales pueden hacer referencia al entorno de la ejecuci&oacute;n, aludir al p&uacute;blico que los escucha o decididamente hacer mofa de alguien, todo con base en las formas po&eacute;ticas y el estilo tradicionales. As&iacute;, por ejemplo, la siguiente quintilla recopilada en Veracruz, en 1965, por Jas Reuter &#45;destacado colaborador del <i>CFM</i>&#45;, que fue cantada por el repentista con la m&uacute;sica del son "El siquisir&iacute;"; el recurso explotado aqu&iacute; por el poeta aparece en otras coplas improvisadas para los recopiladores de la obra:<sup><a href="#nota">4</a></sup> referirse al hecho de que la ejecuci&oacute;n se registraba en una cinta:</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ap/v26n1-2/a16v1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como puede verse, la estrofa inicia, como tantas en la obra, con un planteamiento que abarca los dos primeros versos: el cantor habla aqu&iacute; de s&iacute; mismo, establece que va a hablar con la verdad, con lo que hace, m&aacute;s que otra cosa, una advertencia, para concluir en los tres versos siguientes que, dado que la grabaci&oacute;n "a la capital va a ir a dar", &eacute;l se ha desplazado desde Minatitl&aacute;n al puerto de Veracruz para tomar parte en ella. El inicio coloquial del primer verso, que de alg&uacute;n modo sale del estilo de las coplas tradicionales del son jarocho, queda justificado por el cierre ingenioso, que hace referencia a la situaci&oacute;n en la que la ejecuci&oacute;n musical se realiza. En el segundo verso se alude al p&uacute;blico que escucha, lo que es muy frecuente en las coplas del cancionero tradicional, pero en particular en las improvisadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El siguiente ejemplo, tambi&eacute;n correspondiente a "El siquisir&iacute;" &#45;por lo visto, un son jarocho t&iacute;pico para la improvisaci&oacute;n de coplas&#45;, fue recopilado en Tuxtepec, en 1963; como la copla anterior, parte de un pareado en el que el cantor habla de s&iacute; mismo y en el cual alude al p&uacute;blico &#45;de nuevo, en el segundo verso&#45;. En los dos versos siguientes se mantiene la alusi&oacute;n, para hacer una solicitud: el nombre de alguien en particular, "pa poderle componer", lo cual constituye un asunto t&iacute;pico de algunas coplas en el <i>CFM:</i><sup><a href="#nota">5</a></sup></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ap/v26n1-2/a16v2.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las alusiones al p&uacute;blico no son patrimonio exclusivo de las coplas improvisadas: &eacute;stas se dan igualmente en composiciones tradicionales. Un caso t&iacute;pico son las <i>despedidas</i> en las que el compositor declara su autor&iacute;a de la obra; aun cuando este tipo de estrofas es m&aacute;s com&uacute;n en corridos y canciones rancheras no heteroestr&oacute;ficas, se encuentra en el <i>CFM</i> un buen n&uacute;mero de ellas; el grado de fijaci&oacute;n de la forma es tal que varias siguen un mismo esquema paralel&iacute;stico, como puede verse en las dos estrofas siguientes; en la primera, el compositor &#45;probablemente, Abraham Villaf&aacute;n <i>el Picado</i>&#45; menciona su apellido; en la segunda, el compositor, Indalecio Ram&iacute;rez, no declara su nombre sino lo que parece ser su apodo:</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ap/v26n1-2/a16v3.jpg"></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ap/v26n1-2/a16v4.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como puede apreciarse en ambas estrofas, el verbo m&aacute;s empleado por los compositores o improvisadores en sus coplas, m&aacute;s que <i>escribir,</i> es <i>componer;</i> asimismo, el t&eacute;rmino m&aacute;s usual para llamar a sus poemas es el de <i>versos.</i> Con frecuencia, el autor se llama a s&iacute; mismo <i>compositor, trovador, aficionado</i> o <i>coplero.</i> La designaci&oacute;n de <i>poeta</i> resulta ambigua: el cantor suele rehuirla, pues emplearla para s&iacute; resultar&iacute;a jactancioso; apenas en una copla improvisada &#45;de nuevo, en "El siquisir&iacute;"&#45;, el cantor se atreve a decir "all&aacute; va mi composici&oacute;n, / pa que vean que soy poeta" (<i>CFM,</i> 3&#45;7951); en el resto de las estrofas donde aparece el t&eacute;rmino, o bien el compositor declara que se atreve a cantar aun sin ser poeta ("Yo no canto porque sepa / ni porque yo sea poeta", 3&#45;7627), o bien, llama <i>poeta</i> a otro cantor con iron&iacute;a, como en la siguiente copla de tono ofensivo &#45;parecen ser as&iacute; una buena cantidad de estrofas de la Costa Chica, de donde &eacute;sta proviene&#45;, que hace mofa del oficio de poeta siguiendo la forma de una pregunta o enigma, al estilo de los que se emplean en algunas controversias po&eacute;ticas:</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ap/v26n1-2/a16v5.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No procede de la misma fuente ni de la misma regi&oacute;n, pero la siguiente copla, recopilada en Hermosillo, Sonora, en 1966, bien podr&iacute;a servir de respuesta para la anterior; nuevamente, el cantor declara ante todo que no se considera a s&iacute; mismo un poeta ni un hombre estudiado, un recurso ret&oacute;rico: a partir del aparente menosprecio de s&iacute; mismo, el compositor popular prepara el terreno para lanzar la ofensa a su rival:</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ap/v26n1-2/a16v6.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En algunos casos, el cantor recurre al verbo <i>trovar</i> para describir su actividad, y es raro que en las coplas improvisadas aparezcan t&eacute;rminos relacionados con la escritura o, incluso, verbos tales como <i>escribir</i> o <i>leer:</i> el improvisador parece rehuirlos, as&iacute; como, en general, las referencias a la escritura y la designaci&oacute;n de <i>poeta</i> o <i>escritor</i> empleada para s&iacute; mismo, con lo que probablemente busca la aceptaci&oacute;n del p&uacute;blico que lo escucha, al recalcar que, aun sin echar mano de la escritura, aun sin ser un hombre culto, posee la facultad de <i>trovar</i> o <i>componer versos</i> en un momento dado. Resulta excepcional y curioso, por lo tanto, el ejemplo siguiente, una quintilla aparentemente improvisada en el son huasteco "La mona", recopilada en Tepehuac&aacute;n de Guerrero, Hidalgo, en 1962; en ella el cantor se sirve del t&eacute;rmino libresco <i>prefacio</i> para hacerlo rimar ingeniosamente con un nombre propio:</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ap/v26n1-2/a16v7.jpg"></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de las escasas coplas en las que lo escritural se hace presente en la oralidad, y particularmente en la improvisaci&oacute;n, se encuentran las que podemos considerar <i>oralizaciones,</i> es decir, textos escritos que est&aacute;n destinados al canto. En ellas el compositor alude a un entorno ausente en el momento de la escritura &#45;proceso solitario y mudo, a diferencia de la ejecuci&oacute;n entonada del cantor y del improvisador, realizada frente a un p&uacute;blico&#45;, pero puede suponer, al menos, que la ejecuci&oacute;n habr&aacute; de darse ante un auditorio. Las alusiones al p&uacute;blico en el poema escrito no podr&aacute;n ser directas &#45;el escritor no puede, por ejemplo, improvisar una copla para quienes lo escuchan a partir del nombre o el aspecto de &eacute;stos&#45;, sino m&aacute;s generales, acaso impersonales, pero el p&uacute;blico estar&aacute; sin duda presente en la mente del autor durante el proceso creativo. En su estudio <i>Entre la voz y el silencio,</i> Margit Frenk se refiere a este rasgo propio de una literatura destinada al canto o a la lectura en voz alta:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ciertamente, el autor que prev&eacute; una recitaci&oacute;n o una lectura en voz alta de su texto frente a un grupo de oyentes escribe de manera diferente de aquel que escribe anticipando una lectura silenciosa y solitaria &#91;...&#93; podemos estar seguros de que ese autor escribe escuchando el efecto sonoro de sus palabras y d&aacute;ndoles un movimiento y una organizaci&oacute;n que correspondan a lo que un p&uacute;blico auditor puede captar, gozar y aun memorizar. (Frenk 1997, 14&#45;15)</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el ejemplo siguiente, de la canci&oacute;n ranchera "El valiente de San Juan del R&iacute;o", impresa en hoja suelta por Eduardo Guerrero (probablemente, en el primer tercio del siglo XX), el efecto esperado por parte del escritor es claro y manifiesto: la despedida de la canci&oacute;n declara en sus versos el car&aacute;cter oralizado de la hoja impresa e invita al p&uacute;blico que escucha para que la compre y pueda cantar la canci&oacute;n a su vez:<sup><a href="#nota">8</a></sup></font></p>          <p align="center"><font face="verdana" size="2">Ya con &eacute;sta me despido,</font>    <br>   <font face="verdana" size="2">ya les cant&eacute; mi corrido;    <br>   vayan comprando la hojita,    <br>   pa que la canten seguido.    <br>   (CFM, 3&#45;6322)</font></p>        <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La conciencia de que el texto ser&aacute; oralizado ante un p&uacute;blico se hace patente en coplas como la anterior, ejemplo de la literatura de cordel tan en boga a todo lo largo del siglo XIX y hasta la primera mitad del XX (Gonz&aacute;lez 2001). Existen adem&aacute;s estrofas &#45;ya de autor reciente, conocido, o del repertorio tradicional&#45; en las que aparece la escritura como tema; a continuaci&oacute;n repaso algunos de sus rasgos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Referencias a la escritura en las coplas</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">He encontrado 224 coplas del <i>CFM</i> en las que aparecen t&eacute;rminos relacionados con la escritura.<sup><a href="#nota">9</a></sup> Esta cifra tan limitada permite de entrada establecer la marginalidad de la escritura como asunto en el cancionero folcl&oacute;rico mexicano: las estrofas de este tipo representan s&oacute;lo 2.2 por ciento del total del <i>CFM.</i> Las referencias, por supuesto, son de diversos tipos: en algunas, la copla entera versa sobre la escritura; en otras, la referencia aparece tangencialmente, apenas por la menci&oacute;n de alg&uacute;n t&eacute;rmino cuando el asunto fundamental es otro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En primer lugar, me referir&eacute; a aquellas estrofas que a no dudar han sido escritas en principio, lo cual puede asegurarse porque en el propio <i>CFM</i> se indica el nombre del autor de la copla,<sup><a href="#nota">10</a></sup> o bien, porque la estrofa es la planta de una glosa &#45;com&uacute;nmente, en d&eacute;cimas&#45;, de origen decimon&oacute;nico, aparecida, por lo general, en hoja suelta.<sup><a href="#nota">11</a></sup> Curiosamente, en la mayor&iacute;a de estas estrofas la referencia a la escritura ocupa un lugar central: el amante hace la solicitud de un escrito a la amada, o bien, la copla hace las veces del remitente que se dirige a la amada junto con un papel, como en esta planta de glosa impresa por Antonio Vanegas Arroyo, probablemente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os del siglo XIX:</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ap/v26n1-2/a16v8.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La escritura aparece aqu&iacute; como un medio que permite la comunicaci&oacute;n amorosa: al enviar una carta, el poeta expresa su amor ampliamente, seg&uacute;n podemos suponer, y en la copla s&oacute;lo plantea la idea central, los detalles estar&iacute;an contenidos en la propia carta. Resulta interesante c&oacute;mo en el caso de las glosas &#45;como la anterior&#45; las d&eacute;cimas hacen las veces de la carta: la <i>planta</i> o cuarteta a glosar, cuyos versos ser&aacute;n los &uacute;ltimos de cada d&eacute;cima, respectivamente, indican el asunto general de la glosa&#45;carta desarrollada en cuatro d&eacute;cimas, cuyos versos permitir&aacute;n al poeta entrar en detalles. La primera de las estrofas glosadoras en este caso explica el por qu&eacute; de enviar una carta a la amada:</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ap/v26n1-2/a16v9.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aun a pesar del desali&ntilde;o en las rimas, el car&aacute;cter escrito del texto es innegable: no s&oacute;lo porque se trata de un texto impreso, sino porque el poeta manifiesta repetidamente a lo largo de la glosa su preferencia por la expresi&oacute;n escrita, hace referencia a la lectura que su amada habr&aacute; de hacer de la carta que le dirige y le solicita respuesta de la misma.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; pues, en las estrofas que muestran la mano de un autor letrado, decididamente se pondera la expresi&oacute;n escrita por encima de la oral, como lo muestra la siguiente quintilla, debida al poeta Benito T. Izeta, de Tamazunchale, San Luis Potos&iacute;; en ella se refiere a la cortedad del habla para expresar la alegr&iacute;a del amante al contemplar la figura de la amada, cuya belleza, de tan perfecta, s&oacute;lo podr&iacute;a ser descrita "mediante literatura":</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ap/v26n1-2/a16v10.jpg"></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta valoraci&oacute;n de la literatura escrita resulta, m&aacute;s que otra cosa, un t&oacute;pico por el cual el autor expresa su deseo de <i>poder escribir,</i> de modo que las referencias son, de nuevo, un recurso ret&oacute;rico por el que se llega al extremo de declarar, no s&oacute;lo el anhelo de describir la belleza de la amada &#45;como en el ejemplo anterior&#45;, sino la imposibilidad de que la letra escrita sirva de hecho para registrarla, como lo muestra esta copla recopilada en Chicontepec, Veracruz, en los a&ntilde;os treinta:</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ap/v26n1-2/a16v11.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En ella queda de manifiesto, adem&aacute;s, que en el cancionero mexicano la escritura no es patrimonio exclusivo de los humanos,<sup><a href="#nota">13</a></sup> y no se escribe s&oacute;lo con tinta: se emplea con cierta frecuencia la sangre o las "letras de oro". Tampoco es el papel la &uacute;nica superficie posible para las letras, pues la escritura aparece plasmada sobre otros objetos, tanto animados como inanimados. Entre los elementos del mundo natural, destacan las flores, ligadas ampliamente a la escritura, ya porque se les compare con la mujer a la que se dirige el escrito (<i>CFM,</i> 1&#45;875, 1&#45;1081), porque el escrito vaya acompa&ntilde;ado de una flor (1&#45;1203bis, 1&#45;2086), o bien, porque el p&aacute;jaro mensajero que ha de llevar el papel o la carta a la amada anda <i>volando de flor en flor</i> o <i>en el pico lleva flores</i> (1&#45;2279a, 1&#45;2279b, 1&#45;2281).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es com&uacute;n que las flores que el cantor corta lleven dentro un <i>letrero,</i> un <i>rengl&oacute;n,</i> un mensaje escrito cuyo contenido es de importancia, ya sea que transmita el sentimiento del amante hacia la amada, o bien, que exprese al cantor&#45;amante un consejo &uacute;til para su empresa amorosa, como en esta copla veracruzana de gran popularidad, que se canta en los sones "La morena" y "El siquisir&iacute;":</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ap/v26n1-2/a16v12.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el mismo tono, incluso con el mismo mensaje de constancia y firmeza, "como el primer d&iacute;a", el letrero aparece en la copla siguiente no en la flor sino en el fruto, una sand&iacute;a; aqu&iacute;, el texto escrito, proveniente de una colecci&oacute;n impresa de la Costa Chica de Oaxaca, va dirigido a la amada, y al citarlo, el cantor lo actualiza para ella:</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ap/v26n1-2/a16v13.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Curiosamente, los letreros, propios de flores y frutos, como de puertas, banderas, pa&ntilde;uelos y del exterior de los negocios, no son <i>escritos</i> por el cantor; simplemente aparecen, o bien, son <i>mandados a hacer</i> por el poeta popular, quien, en todo caso, no habla de <i>escribir</i> sino de <i>formar un letrero.</i><sup><a href="#nota">14</a></sup> Se puede ver, adem&aacute;s, que los letreros y otros textos escritos no s&oacute;lo aparecen en flores y frutos, encuentran tambi&eacute;n espacio en una tabla, en un sable, en un vaso, en un turbante o &iexcl;en una bala!, como lo muestra esta copla de "El cielito lindo" (proveniente de un disco comercial del Tr&iacute;o Calaveras):</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ap/v26n1-2/a16v14.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero, despu&eacute;s del papel, el espacio m&aacute;s propio para la escritura, seg&uacute;n las coplas del <i>CFM,</i> es un pa&ntilde;uelo &#45;tambi&eacute;n llamado <i>pa&ntilde;o&#45;,</i> que suele caer del cielo, bordado y con un mensaje escrito; as&iacute; lo ilustra la siguiente cuarteta, recopilada en Hermosillo, en 1966:</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ap/v26n1-2/a16v15.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de los textos plasmados sobre superficies inusuales, se encuentran en el cancionero mexicano los escritos sobre papel ordinario, escritos con tinta, generalmente, con una pluma, que con frecuencia el poeta dice <i>tomar en la mano para escribir,</i><sup><a href="#nota">16</a></sup> lo que es sin duda un lugar com&uacute;n para muchas coplas de la l&iacute;rica tradicional mexicana, como lo muestran &eacute;stas, la primera, proveniente de Chavinda, Michoac&aacute;n, y la segunda, del son "Camino real de Colima", tradicional del sur de Jalisco y la de Tierra Caliente de Michoac&aacute;n:</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ap/v26n1-2/a16v16.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las plumas a las que se hace referencia no son s&oacute;lo plumas fuentes: aunque se encuentran referencias al manguillo y al tintero, hay toda una serie de coplas en las que se alude a las plumas de los &aacute;ngeles del cielo, que podemos suponer son las dignas para escribir a la amada; una de estas estrofas goza de gran popularidad en nuestro pa&iacute;s, y aparece recogida tanto en colecciones impresas como en la tradici&oacute;n oral de lugares como Sinaloa y Oaxaca:</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ap/v26n1-2/a16v17.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de los &aacute;ngeles, las aves son tambi&eacute;n, por supuesto, proveedoras de plumas, as&iacute; lo muestra la siguiente cuarteta del son jalisciense "El cuervo", que ingeniosamente se refiere a la ponderaci&oacute;n social de la letra escrita y a las posibilidades econ&oacute;micas de los letrados frente a los p&aacute;jaros y los pobres, seg&uacute;n puede inferirse. Aqu&iacute;, el escribano parece abusar de su facultad:</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ap/v26n1-2/a16v18.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cancionero tradicional hace referencia a acciones relacionadas con la escritura, tales como arreglar, firmar, transcribir, publicar, pero escribir es sin duda la que aparece con m&aacute;s frecuencia, en algo m&aacute;s de la tercera parte de las coplas. El poeta se refiere a escribir versos y letras, pero sobre todo escribe cartas, que tradicionalmente parecen ser las id&oacute;neas para la correspondencia con la amada, aunque pueden ser tambi&eacute;n signo de la ausencia, de la distancia, de la duda. Las referencias a cartas son de diversos tipos y merecer&iacute;an ser vistas con mayor detenimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un r&aacute;pido recuento de las coplas referidas a cartas en el <i>CFM,</i> puedo decir que la mayor&iacute;a son de tem&aacute;tica amorosa y dan lugar a toda una gama de expresiones relacionadas con este sentimiento; principalmente de voz masculina, como la mayor&iacute;a de las coplas mexicanas, se encuentra desde la imposibilidad por parte del amante de escribir la carta (<i>CFM,</i> 1493, 1&#45;494, 1&#45;500), su intenci&oacute;n de escribirla (1&#45;2025, 1&#45;2276), la petici&oacute;n a alg&uacute;n p&aacute;jaro de que entregue la carta (1&#45;2279ab, 1&#45;2280), el acuse por parte del amante de una carta que ha recibido de la mujer (1&#45;532, 1&#45;2442), o bien, la solicitud de respuesta como prueba o se&ntilde;al de amor (1&#45;524, 1&#45;525, 1&#45;1284), generalmente expresada en serio aunque el asunto se encuentra en tono de broma en la siguiente copla del son jarocho "El siquisir&iacute;", recogida en grabaciones y colecciones de coplas en los a&ntilde;os sesenta:</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ap/v26n1-2/a16v19.jpg"></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de estas coplas en las que la correspondencia facilita la comunicaci&oacute;n entre los amantes, se encuentran otras en las que, por ejemplo, el var&oacute;n se arrepiente de haber enviado su misiva, pues la mujer seguro la leer&aacute; con alguien m&aacute;s (<i>CFM,</i> 1&#45;515, 2&#45;3142abc), o bien, la carta de la amada llega pero expresa el desamor de &eacute;sta (2&#45;4141); existen, de igual modo, las quejas porque la respuesta no llega (1&#45;526, 2&#45;3560, 2&#45;3282). Incluso, hay una buena cantidad de coplas en las que se lamenta la llegada de las cartas, pues si bien "la pluma es alivio / de los ausentes" (como lo indica la copla 1&#45;529, versi&oacute;n D), a veces la ausencia del ser amado pesa mucho m&aacute;s que el alivio que puede venir con la letra escrita; as&iacute; lo establece esta seguidilla que se canta con "El cielito lindo":</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ap/v26n1-2/a16v20.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay, adem&aacute;s, un par de coplas aparentemente de voz femenina relacionadas con cartas, en las que la mujer dice: "&iquest;De qu&eacute; te sirve ser hombre, / si la palabra te falta?" <i>(CFM,</i> 2&#45;4216 ab), es decir, reprocha al var&oacute;n que ha faltado a la constancia, que es una preocupaci&oacute;n predominante en los letreros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, en este primer acercamiento al tema, quisiera llamar la atenci&oacute;n sobre la presencia de personajes mitol&oacute;gicos o b&iacute;blicos relacionados con las cartas, y con la escritura en general, en el cancionero mexicano. Se trata de algunas menciones a Cupido, al rey Salom&oacute;n y a la sirena, quienes, como dice Margit Frenk (1994, 21), "prefieren conversar por escrito", y al hacerlo aportan los comienzos de cinco coplas, comienzos que, como la propia autora ha se&ntilde;alado, representan "lo m&aacute;s sabroso, &#91;el&#93; lado m&aacute;s sensual" de estos poemas, toda vez que "el universo entero se pone a conversar en las coplas mexicanas" (Frenk 1994, 20, 22). As&iacute; lo muestra la siguiente copla del son jarocho "El Cupido":</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/ap/v26n1-2/a16v21.jpg"></font></p>          <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Comentario final</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tanto el fen&oacute;meno de la escritura en s&iacute; como las alusiones a &eacute;sta en las coplas folcl&oacute;ricas mexicanas son aspectos hasta ahora poco estudiados que me parecen de relevancia para entender la manera en que la letra escrita est&aacute; presente en el cancionero l&iacute;rico: como tema y como recurso est&eacute;tico. Como he se&ntilde;alado en este breve repaso, en los textos de autor las referencias a la escritura ponen el acento en el acto de escribir y en la capacidad comunicativa de los escritos, mientras que en los textos de tradici&oacute;n oral, las referencias parecen darse por la menci&oacute;n de letreros y cartas como meros objetos. Los improvisadores y compositores analfabetos rehuyen incluso el t&eacute;rmino <i>poeta</i> para hablar de s&iacute; mismos en sus creaciones. Esta distinci&oacute;n nos habla de la necesidad de ver los textos del <i>CFM</i> con otros ojos, para distinguir los rasgos que son inherentes a la poes&iacute;a folcl&oacute;rica. Sin embargo, hay que recalcar que en la poes&iacute;a tradicional la escritura ha sido, y es, un valioso medio auxiliar en la labor de los m&uacute;sicos y compositores populares, pero no constituye el &uacute;nico ni el m&aacute;s importante, toda vez que los textos viven, m&aacute;s que nada, en la memoria, pero sobre todo en la voz de quienes los cantan o recitan.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Referencias</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Frenk, Margit (coord.), 1975&#45;1985. <i>Cancionero folkl&oacute;rico de M&eacute;xico,</i> 5 vols., M&eacute;xico, El Colegio de M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=201016&pid=S0185-3082200500010001600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Frenk, Margit, 1994. <i>Charla de p&aacute;jaros o las aves en la poes&iacute;a folkl&oacute;rica mexicana.</i> (Discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua) M&eacute;xico, UNAM.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=201018&pid=S0185-3082200500010001600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;, 1997. <i>Entre la voz y el silencio. La lectura en tiempos de Cervantes,</i> Alcal&aacute; de Henares, Centro de Estudios Cervantino (Biblioteca de Estudios Cervantinos, 4).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=201020&pid=S0185-3082200500010001600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gonz&aacute;lez, Aurelio, 2001. "Literatura popular publicada por Vanegas Arroyo. Textos que conserv&oacute; la memoria", en <i>Literatura mexicana del otro fin de siglo,</i> Rafael Olea Franco (ed.), M&eacute;xico, El Colegio de M&eacute;xico, pp. 449&#45;468.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=201022&pid=S0185-3082200500010001600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gonz&aacute;lez, Ra&uacute;l Eduardo, 2003. "Tres compositores de la Tierra Caliente", <i>Ideosema. Revista de Literatura, Ling&uuml;&iacute;stica y Semi&oacute;tica</i> 2, 63&#45;68.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=201024&pid=S0185-3082200500010001600005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mendoza, Vicente T., 1947. <i>La d&eacute;cima en M&eacute;xico. Glosas y valonas,</i> Buenos Aires, Instituto Nacional de la Tradici&oacute;n.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=201026&pid=S0185-3082200500010001600006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Santamar&iacute;a, Francisco J., 1959. <i>Diccionario de mejicanismos,</i> M&eacute;xico, Porr&uacute;a.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=201028&pid=S0185-3082200500010001600007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Notas</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Zaid 1978, 33&#45;35; <i>apud</i> Frenk 1994, 23.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> En la cita, la autora se refiere a textos de l&iacute;rica medieval; por lo dicho arriba, sus observaciones valen, asimismo, para la poes&iacute;a folcl&oacute;rica actual.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Como me ha hecho ver el doctor Enrique P&eacute;rez, de la Universidad de Puebla, los compositores y cantores son &aacute;grafos m&aacute;s que analfabetos, pues si bien no conocen la escritura, tienen conocimiento de las formas y competencia para generar nuevos poemas del estilo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> <i>Cf.,</i> por ejemplo, los n&uacute;ms. 3&#45;7951, 3&#45;8027, 3&#45;7993a, 3&#45;8031, 3&#45;8032.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> <i>Cf. CFM,</i> 1&#45;1003, 1004. Tambi&eacute;n improvisados, 3&#45;7954b, 7955ab.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> Tambi&eacute;n ofensiva es la cl&aacute;sica copla "T&uacute; que eres poeta / y en el aire las compones, / ven y hazme una chaqueta / sin quitarme los calzones" (<i>CFM,</i> 3&#45;6930), que con variantes ha sido recopilada en la Costa Chica y en &aacute;mbitos escolares de Sonora y el Distrito Federal; <i>cf.</i> tambi&eacute;n la 3&#45;6929, que responde la anterior.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Aparece aqu&iacute; el esp&iacute;ritu de humor ofensivo propio del <i>albur,</i> "calambur, retru&eacute;cano, equ&iacute;voco malicioso, palabra de doble sentido" (Santamar&iacute;a 1959, S.V.); en &eacute;l, un var&oacute;n suele sugerir o declarar abiertamente la sodomizaci&oacute;n de su oponente en el juego verbal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> El uso mismo del t&eacute;rmino <i>corrido</i> en una canci&oacute;n no narrativa parece buscar la aceptaci&oacute;n del p&uacute;blico, pues el g&eacute;nero del corrido era bien aceptado y popular a la saz&oacute;n, por lo que emplear este t&eacute;rmino en el impreso garantizar&iacute;a el inter&eacute;s en &eacute;l. Las despedidas de este tipo conforman una serie (v&eacute;ase <i>CFM,</i> 3&#45;6321 al 6326).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> He considerado los t&eacute;rminos que expresan acciones tales como <i>borrar, escribir, firmar, leer</i> e <i>imprimir,</i> as&iacute; como los objetos relacionados con tales acciones: <i>cartas, hojas, papel, tinta,</i> palabras inherentes a la escritura y los libros: <i>borrador, literatura, p&aacute;gina, rengl&oacute;n;</i> y personas y oficios involucrados con la escritura: <i>autor, cartero, escribano, impresor,</i> etc&eacute;tera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> En este caso, las fuentes son hojas sueltas o cancioneros populares en pliego suelto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> Una buena parte de ellas fueron recopiladas por Vicente T. Mendoza y Rub&eacute;n M. Campos, seg&uacute;n se indica en la propia bibliograf&iacute;a del <i>CFM.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> Es el caso, adem&aacute;s de estrofas tales como la 1&#45;24, 250, 268, 395, 418, 492a&#45;f, 494, 716, entre otras.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> Tal como sucede con el habla que, como ha mostrado magistralmente Margit Frenk (1994), es tambi&eacute;n una facultad muy desarrollada por los p&aacute;jaros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> <i>Cf. CFM</i> 1&#45;309, 1&#45;310, 1&#45;311, 1&#45;313, 2&#45;3485, 2&#45;4114 (&eacute;sta y la anterior, de voz femenina), 3&#45;6872, 4&#45;9052, 4&#45;9281.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup> Otras coplas en las que aparece un pa&ntilde;uelo con textos escritos: 1&#45;312, 11216, 1&#45;1471 y 3&#45;6872.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup> V&eacute;ase <i>CFM</i> 1&#45;500, 1&#45;503, 1&#45;505c&#45;d, 1&#45;506, 1&#45;1615bis, 3&#45;7948.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17</sup> La serie abarca seis coplas, del 1&#45;492a al f.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18</sup> V&eacute;anse, adem&aacute;s, las coplas n&uacute;ms. 2&#45;3073 b&#45;c, 2&#45;3074.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Informaci&oacute;n sobre el autor</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Ra&uacute;l Eduardo Gonz&aacute;lez.</b> Profesor investigador de la Escuela de Lengua y Literatura Hisp&aacute;nica de la Universidad Michoacana de San Nicol&aacute;s de Hidalgo (UMSNH); se especializa en la l&iacute;rica popular mexicana, ha realizado estudios sobre la seguidilla, la d&eacute;cima y la copla. Es editor del volumen <i>El folclor literario en M&eacute;xico</i> y de <i>El valonal de la Tierra Caliente;</i> es miembro del comit&eacute; editorial de la <i>Revista de Literaturas Populares,</i> as&iacute; como de <i>Ideosema.</i></font></p>      ]]></body><back>
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