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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Homo academicus*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Domingo Balam Mart&iacute;nez &Aacute;lvarez**</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>* Bourdieu, Pierre (2008). <i>Homo academicus. </i>Tr. Ariel Dilon. Buenos Aires, Edit. Siglo XXI, 314 pp.</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>** Facultad de Sociolog&iacute;a. Universidad Veracruzana.</i> Correo e: <a href="mailto:dommartinez@uv.mx">dommartinez@uv.mx</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right"><font face="verdana" size="2">En <i>efecto, aunque parezcan obedecer a dos principios independientes, la    <br>   &lt;&lt;elecci&oacute;n&gt;&gt; del tema y la &lt;&lt;elecci&oacute;n&gt;&gt; del patrocinante traducen las mismas    <br>   disposiciones a dos l&oacute;gicas diferentes: el sentido de la altura filos&oacute;fica    <br>   que se declara en la amplitud de los temas y la nobleza de los autores se    <br>   manifiestan simult&aacute;neamente en la elecci&oacute;n de un &lt;&lt;patrocinante&gt;&gt; que,    <br>   por su posici&oacute;n universitaria, tanto como por su obra, puede aparecer    <br>   en el momento considerado como el m&aacute;s fil&oacute;sofo de los profesores de    <br>   filosof&iacute;a, sin dejar de ser el mejor ubicado para asegurar al pretendiente    <br>   filos&oacute;ficamente ambicioso las condiciones sociales del pleno ejercicio de la    <br> actividad filos&oacute;fica, es decir, concretamente, un puesto en una facultad.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right"><font face="verdana" size="2">(Bourdieu, 2008: 127)</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pierre Bourdieu elabora en <i>Homo academicus </i>una suerte de exorcismo del contexto en que pas&oacute; la mayor parte de su vida: la universidad. Catalogado por una lectura primaria &#150;y espont&aacute;nea&#150; de irreverente e ingrato con la universidad y sus agentes, el <i>Homo </i>&#150;como algunos gustar&iacute;an de llamarle a esta obra&#150; tiene ya de manera deliberada t&iacute;tulos provocadores que componen el capitulado, por ejemplo: "El conflicto de las facultades", "Especies de capital y formas de poder", "La defensa del cuerpo y la ruptura de los equilibrios", tan s&oacute;lo por mencionar algunos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El mismo Bourdieu previene de esta probable lectura que podr&iacute;a tener el libro. En una entrevista con Lo&iuml;c Wacquant dice al respecto: "Es verdad que <i>Homo academicus </i>es un libro que guard&eacute; por largo tiempo en mis archivos porque tem&iacute;a que se me escapase y fuese le&iacute;do de un modo opuesto a sus intenciones profundas, es decir, como un panfleto o como un instrumento de autoflagelaci&oacute;n".<sup><a href="#nota">1</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, ante el temor de que se leyera como un panfleto, Bourdieu se previno con un largo apartado sobre "las fuentes utilizadas" en dicha investigaci&oacute;n, las que &#150;como era de esperarse&#150; son variadas, distintas y caracterizadas por un alto grado de autoridad. Por ejemplo: la consulta de anuarios, revistas universitarias, encuestas, entrevistas personales o telef&oacute;nicas le sirvieron para construir indicadores de capital social y poder universitario. Asimismo, la aparici&oacute;n en los comit&eacute;s de redacci&oacute;n de revistas cient&iacute;ficas y la participaci&oacute;n en los directorios de ciencia nacionales le permitieron observar el prestigio cient&iacute;fico del cual gozaban algunos de los agentes universitarios. De esta forma, el libro se constituye como una obra con contenido pol&iacute;tico, en la medida que toca el tema del poder (universitario o cient&iacute;fico) en sentido estricto. Dir&iacute;amos que esta obra es un texto de sociolog&iacute;a pol&iacute;tica de la educaci&oacute;n superior, del cual no est&aacute; por dem&aacute;s decir que es una gu&iacute;a para trabajos de car&aacute;cter local en M&eacute;xico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respetando la buena tradici&oacute;n de los trabajos cient&iacute;ficos y la estructura de las tesis de grado, Bourdieu nos sit&uacute;a en el primer cap&iacute;tulo en lo que podr&iacute;amos considerar su "marco conceptual". Aunque esto, debemos precisar, es relativo, ya que los marcos conceptuales, te&oacute;ricos y metodol&oacute;gicos los usa en sus investigaciones sin separarlos, unos de los otros, pues consideraba que no estaban disociados. Adem&aacute;s, nos aproxima a algunos de los conceptos b&aacute;sicos de la investigaci&oacute;n, sin el tedio que suelen tener los cap&iacute;tulos te&oacute;ricos de algunas obras acad&eacute;micas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, el primero de los conceptos que comienza a manejar es el de <i>objetivaci&oacute;n </i>y es que el objeto de estudio que toma para sus an&aacute;lisis se lo posibilita. En sus palabras lo dice as&iacute;:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y no estoy lejos de pensar que la principal virtud del trabajo cient&iacute;fico de objetivaci&oacute;n consiste &#150;a condici&oacute;n, desde luego, de que uno sepa analizar su producto&#150; en que permite objetivar la objetivaci&oacute;n. En efecto, para el investigador interesado en saber lo que hace, el c&oacute;digo, el instrumento de an&aacute;lisis, se convierte en objeto de an&aacute;lisis: el producto objetivado del trabajo de codificaci&oacute;n deviene, bajo la mirada reflexiva, la huella inmediatamente legible de la operaci&oacute;n de construcci&oacute;n del objeto (Bourdieu, 2008: 19).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta t&eacute;cnica &#150;de la objetivaci&oacute;n del sujeto objetivante&#150; no es la primera vez que la ocupa. Ya en otro de sus libros: <i>Autoan&aacute;lisis de un soci&oacute;logo </i>(2006), da cuenta de las numerosas veces en que esta t&eacute;cnica le evit&oacute; muchos malos ratos en sus investigaciones, aunque en aquella obra sustituye el t&eacute;rmino de <i>objetivaci&oacute;n </i>por el de <i>socioan&aacute;lisis:</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al adoptar el punto de vista del analista, me obligo (y me autorizo) a tomar en consideraci&oacute;n, &uacute;nica y exclusivamente, los rasgos que son pertinentes desde la perspectiva de la sociolog&iacute;a, es decir, necesarios para la explicaci&oacute;n y la comprensi&oacute;n sociol&oacute;gicas. Pero lejos de tratar de producir con ello, como ser&iacute;a de temer, un efecto restrictivo, imponiendo mi interpretaci&oacute;n, me propongo someter esta experiencia, enunciada del modo m&aacute;s honesto posible, a la confrontaci&oacute;n cr&iacute;tica, como si se tratara de cualquier otro objeto (Bourdieu, 2006:14).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro de los conceptos clave que utiliza, no solamente en la obra sino que elabor&oacute; a lo largo de su trayectoria cient&iacute;fica y que es tal vez lo que le dio mayor notoriedad intelectual, es el concepto de <i>campo. </i>Le sirvi&oacute; para poder caracterizar el conflicto dentro del espacio universitario franc&eacute;s, donde dicho espacio claramente no se sustrae a la din&aacute;mica del campo pol&iacute;tico y el campo comercial &#150;por mencionar algunos&#150; sino que tambi&eacute;n es un lugar de lucha por determinar las razones, los criterios y los juicios &#150;tanto objetivos, como subjetivos&#150; de pertenencia al campo y de autoridad leg&iacute;tima. Es decir, las propiedades que subyacen al campo y que funcionan como la moneda de cambio de ese &aacute;mbito, generando as&iacute; los beneficios propios que el campo provee.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s del concepto de <i>campo, </i>hace un uso pormenorizado de la t&eacute;cnica de la <i>vigilancia epistemol&oacute;gica. </i>De &eacute;sta, ya hab&iacute;a dado cuenta en uno de sus primeros libros, <i>El oficio de soci&oacute;logo </i>(2008), texto did&aacute;ctico escrito con Jean&#150;Claude Chamboreadon y Jean Claude Passeron, en donde suscrib&iacute;a que m&aacute;s all&aacute; de ser una t&eacute;cnica en el sentido tradicional de la palabra, es una t&eacute;cnica de car&aacute;cter cognitivo sobre el ejercicio reflexivo que se debe tener en la construcci&oacute;n de la ciencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de <i>Homo academicus, </i>por ejemplo, donde el objeto de investigaci&oacute;n era el mismo &aacute;mbito en el que de manera cotidiana se trabajaba, el problema estaba en c&oacute;mo hacer que la mirada &#150;y la experiencia&#150; nativa, original u <i>oriundus, </i>no "naturalizara" los fen&oacute;menos que ah&iacute; pasaban para comentarlos &#150;es decir, ni siquiera explicarlos, dado ese aire de normalidad&#150; como obvios y evidentes. As&iacute;, la herramienta anal&iacute;tica para poder resolver este problema fue justamente la puesta a revisi&oacute;n de los instrumentos de conocimiento para saber cu&aacute;les eran las condiciones en las que se hab&iacute;an generado y cu&aacute;les eran &#150;a la vez&#150; sus l&iacute;mites, es decir, que el cuestionario, la muestra estad&iacute;stica, la gu&iacute;a de entrevista o la base de datos deben ser siempre susceptibles de reflexi&oacute;n, a esto se enfoca la vigilancia epistemol&oacute;gica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Immanuel Kant escribi&oacute; en 1797 un texto denominado <i>El conflicto de las facultades </i>(1963), donde reflexionaba acerca de la funci&oacute;n cr&iacute;tica que deb&iacute;an desarrollar los fil&oacute;sofos en la universidad. Seg&uacute;n &eacute;l, la misi&oacute;n a desempe&ntilde;ar y que los hac&iacute;a estar en el ala izquierda del parlamento universitario era que defend&iacute;an los intereses de la raz&oacute;n y la verdad frente a las irrupciones del poder pol&iacute;tico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Inspirado por la lectura de este libro, Bourdieu titul&oacute; as&iacute; el segundo cap&iacute;tulo de <i>Homo academicus. </i>Ah&iacute; se pregunta sobre cu&aacute;les son los principios que se oponen a la jerarquizaci&oacute;n social; es decir, la dominaci&oacute;n social en t&eacute;rminos del campo. De esa forma, encuentra que existen dos principios b&aacute;sicos: <i>el primero </i>es el de la jerarqu&iacute;a social que est&aacute; dado por diversos capitales: el capital heredado, el capital econ&oacute;mico y pol&iacute;tico que en la actualidad se detenta, se opone a la jerarqu&iacute;a propiamente cultural <i>(segundo principio </i>de oposici&oacute;n) la cual est&aacute; dada por la notoriedad cient&iacute;fica o intelectual. De manera sint&eacute;tica y para el caso espec&iacute;fico del sistema universitario franc&eacute;s, esta oposici&oacute;n se da entre el dinero y la cultura.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para dar cuenta de manera emp&iacute;rica sobre esta operacionalizaci&oacute;n conceptual, y de los que est&aacute;n del ala del primer principio; la jerarqu&iacute;a social, donde se encuentran generalmente los acad&eacute;micos de baja extracci&oacute;n social, es decir, que pertenecen a las clases populares (por ello es que se habla de capital heredado) y de las provincias y no de Par&iacute;s, est&aacute;n, seg&uacute;n sus palabras, del lado "del poder inseguro" ya que la conservaci&oacute;n y perpetuaci&oacute;n del poder que los sit&uacute;a en un lugar del campo y del cual dependen en tanto lo sepan reproducir tiene un car&aacute;cter intermitente ya que esta falta de continuidad est&aacute; dada por la participaci&oacute;n en los comit&eacute;s del CNRS (Centre National de la Recherche Scientifique) y en los comit&eacute;s de asesores de las universidades; puestos que est&aacute;n sujetos, de entrada, al tiempo en que sea publicada una convocatoria para poder estar dentro de ellos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, al car&aacute;cter de inseguridad que tiene este tipo de poder universitario, se adiciona el car&aacute;cter de incertidumbre, lo cual hace que los acad&eacute;micos que est&aacute;n ah&iacute; tengan menos posibilidades para despuntar en el &aacute;mbito universitario, ya que su poder est&aacute; restringido, y en muchas de las ocasiones en una especie de <i>stand by.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Del lado contrario, el otro principio de oposici&oacute;n es el de la <i>jerarqu&iacute;a cultural </i>y es donde est&aacute;n los dominadores del campo universitario franc&eacute;s. Esto, en la medida que est&aacute;n dotados de notoriedad cient&iacute;fica y autoridad intelectual, los cuales, en principio est&aacute;n en oposici&oacute;n a la intermitencia e inseguridad del poder que caracteriza a la jerarqu&iacute;a social, ya que este poder es casi perpetuo o vitalicio, al momento en que dichos acad&eacute;micos est&aacute;n reconocidos con la medalla de oro del CNRS, o para el caso espec&iacute;fico de los profesores de las facultades de letras y ciencias humanas con el alto prestigio intelectual que implica la traducci&oacute;n de sus obras, la publicaci&oacute;n en colecciones de bolsillo (lo cual dota de un car&aacute;cter m&aacute;s popular o masivo, si se quiere, a la lectura de estos libros) la participaci&oacute;n en los &oacute;rganos editoriales de revistas cient&iacute;ficas, culturales o intelectuales. Su presencia medi&aacute;tica y la aparici&oacute;n de sus art&iacute;culos en <i>Le Monde </i>hace que detenten un poder sustantivo en el campo universitario.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para poder elaborar estas caracterizaciones sobre cada una de las jerarqu&iacute;as que se oponen en el seno del campo universitario, Bourdieu recurri&oacute; al m&eacute;todo de la <i>prosopograf&iacute;a, </i>el cual es un auxiliar de la historia que tiene por objeto estudiar la biograf&iacute;a de una persona, poni&eacute;ndola en relaci&oacute;n con el resto del medio en el cual est&aacute; inmerso: de esta manera se puede ver una dimensi&oacute;n especifica de la sociedad. As&iacute; pudo ver el ejercicio del poder universitario en su conjunto, compilando biograf&iacute;as y elaborando un an&aacute;lisis cuantitativo, y as&iacute; tener la posibilidad de detectar rupturas, continuidades, dotaciones de capital, ejercicios y reproducciones de capital en la reproducci&oacute;n social de un grupo determinado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el tercer cap&iacute;tulo, Bourdieu analiza diversos &aacute;mbitos del ejercicio del poder y los tipos de capital. Para ello examina la manera en que el poder existe, es decir, c&oacute;mo existe, d&oacute;nde lo vemos y qui&eacute;n lo tiene. En la misma l&iacute;nea se pregunta sobre cu&aacute;l es la importancia en el orden de sucesiones para el relevo generacional de los profesores universitarios por sus respectivos becarios. Asimismo, describe el uso pol&iacute;tico&#150;acad&eacute;mico que tienen los eventos m&aacute;s "inocentes" de la din&aacute;mica de divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica: seminarios, foros, coloquios y congresos sirven para el conocimiento y el reconocimiento de las autoridades acad&eacute;micas, leg&iacute;timas y consagradas que hacen funcionar la lucha por los espacios de poder en el campo universitario. En Francia se necesita generalmente de "un patrocinador" y, como suele suceder, no siempre es el m&aacute;s apto ni mucho menos el m&aacute;s competente t&eacute;cnicamente, sino el que m&aacute;s poder conserva.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra de las formas en las cuales puede medirse el poder, el prestigio y la notoriedad intelectual con los acad&eacute;micos es, sin duda alguna, en los espacios donde publican sus obras, ya que la publicaci&oacute;n de la tesis doctoral (o la tesis de Estado, como se llama en Francia), los libros subsecuentes, los art&iacute;culos de investigaci&oacute;n y dem&aacute;s productos acad&eacute;micos tendr&aacute;n notoriedad por si son publicados en una editorial local &#150;como puede ser el caso de las editoriales de las universidades o de editoriales de los gobiernos estatales&#150; o en el mejor de los casos en una editorial nacional, o una editorial de alguna instituci&oacute;n de educaci&oacute;n superior prestigiosa. Aqu&iacute;, no s&oacute;lo el lugar de publicaci&oacute;n da cuenta del prestigio intelectual, sino tambi&eacute;n el tema dentro del cual est&eacute; ubicada la obra, es decir, si es un tema de anta&ntilde;o o contempor&aacute;neo, de inter&eacute;s p&uacute;blico o reducido para los colegas y especialistas, si se trata de un tema "importante" o no.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunado a los bemoles en el an&aacute;lisis de las publicaciones, Bourdieu destaca la importancia del orden de las sucesiones para que los becarios lleguen al puesto de sus antiguos jefes, momento excepcional si consideramos la larga espera a la cual &eacute;stos han sido sometidos. En este sentido, los becarios son sin duda alguna los encargados directos y eficaces de reproducir el cuerpo profesoral y con este todo lo que tiene dentro de s&iacute;: las l&iacute;neas de investigaci&oacute;n, los cub&iacute;culos, los laboratorios, los espacios de toma de decisiones, los horarios y hasta el equipo t&eacute;cnico. As&iacute;, la prolongaci&oacute;n que posibilitan los becarios en la reproducci&oacute;n del cuerpo profesoral tiene ya de por si varias aristas, semejanzas con la din&aacute;mica del mercado y particularidades que crean diferencias sociales, sobre todo al momento de reclutamiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por ejemplo, los criterios al momento de reclutamiento de los becarios <i>&#150;potenciales sustitutos&#150; </i>son poco objetivos, ya que mezclan las cualidades personales del individuo: su talento, disciplina, capacidad, obediencia y destreza, con las caracter&iacute;sticas objetivas propias de la profesi&oacute;n acad&eacute;mica, ante lo cual se crean dos escenarios: el primero, que es el que suele ser el m&aacute;s frecuente, es que se crea una relaci&oacute;n de dependencia en relaci&oacute;n con <i>el </i>protector que pone bajo resguardo y con seguridad la "oportuna sucesi&oacute;n" del cuerpo de becarios, ayudantes y colaboradores que haya logrado conformar. Por otro lado est&aacute; la estrategia de que para poder asegurarse un puesto laboral de esta manera dentro del sistema universitario, en particular en la docencia o la investigaci&oacute;n, se acude a la generaci&oacute;n de un super&aacute;vit de t&iacute;tulos de lo m&aacute;s raro, dispares y apresurados, en contra de la paciencia y la serenidad que le otorgan seriedad a la carrera de las j&oacute;venes promesas de la disciplina.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra de las particularidades que propicia la forma de reclutamiento de los sucesores es que al momento de competir por un puesto acad&eacute;mico se generan diferencias sociales, por ejemplo: por un lado est&aacute;n los ayudantes y jefes de ayudantes que son acreedores a beneficios potenciales por el <i>situs </i>que ocupan dentro del campo, es decir, por el lugar en el cual se inscribe su posici&oacute;n, relacionados en su mayor&iacute;a con el conocimiento que tiene del funcionamiento del campo, las rupturas que pueden atisbar, los cambios de las din&aacute;micas o las permanencias y heterodoxias que pueden consecuentar. Por otro lado est&aacute;n aquellos que terminar&aacute;n su carrera en una posici&oacute;n subalterna (la de jefe de ayudantes de primera clase o, en ciencias, ayudante titular), diferencias que <i>pasan </i>por ser curriculares y escolares, son a la vez diferencias sociales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La normalidad, naturalidad u obviedad con que el observador nativo puede encontrarse al momento del reclutamiento, encubre el problema de fondo. Tal problema es el alcance que ha tenido la forma de reclutamiento actual, que deja despose&iacute;dos a los nuevos agentes que quieren forjar una carrera acad&eacute;mica. La falta de sorpresas y la ausencia de las rebeliones al insertar nuevos elementos en la din&aacute;mica del campo hacen que esa "naturalidad" que subyace al proceso de herencia acad&eacute;mica, se d&eacute; sin exabruptos, con las pausas que amerita (la espera de los becarios y la salida del mentor), los espacios que se ganan y conservan (cub&iacute;culos, clases, salones, lugares editoriales) y las promesas que se abren al momento de ser <i>el </i>heredero de fulanito de tal.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para finalizar, Bourdieu elabora un posfacio a su obra veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, es decir, al finalizar la d&eacute;cada de los ochenta, en el que retoma la originalidad de la obra, la importancia no solamente en t&eacute;rminos cient&iacute;ficos sino tambi&eacute;n de car&aacute;cter epistemol&oacute;gico. Ya en otra de sus obras pon&iacute;a de relieve los riesgos que conlleva la pr&aacute;ctica sociol&oacute;gica, cuando est&aacute; alejada del necesario ejercicio de reflexividad, al respecto dec&iacute;a: "Los obst&aacute;culos epistemol&oacute;gicos que la ciencia social tiene que superar son en primer lugar, obst&aacute;culos sociales" (Bourdieu, 2003: 522).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, antes que obst&aacute;culos epistemol&oacute;gicos, para el avance de la ciencia existen obst&aacute;culos sociales, y en el <i>Homo </i>lo reitera una vez m&aacute;s fincando as&iacute; la necesidad &#150;no verbalizada, aunque s&iacute; insinuada&#150; de elaborar m&aacute;s estudios de esta &iacute;ndole. As&iacute; la obra rese&ntilde;ada se convierte en un referente obligado para poder entender la din&aacute;mica universitaria y, a la vez, poder desacralizar el poder m&iacute;tico que algunas veces se le adjudica, al igual que la sacralidad e inocencia de su funcionamiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Referencias</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bourdieu, Pierre (2003). <i>La distinci&oacute;n. Criterios y bases sociales del gusto. </i>Tr. Mar&iacute;a del Carmen Ru&iacute;z Elvira, M&eacute;xico, Ed. Taurus.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6857663&pid=S0185-2760201100010001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bourdieu, Pierre (2006). <i>Autoan&aacute;lisis de un soci&oacute;logo. </i>Tr. Thomas Kauf. Barcelona, Edit. Anagrama.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6857665&pid=S0185-2760201100010001100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bourdieu, Pierre (2008). <i>Homo academicus. </i>Tr. Ariel Dilon. Buenos Aires, Edit. Siglo XXI.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6857667&pid=S0185-2760201100010001100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bourdieu, Pierre; Chamboredon, Jean Claude y Passeron, Jean Claude (2008). <i>El oficio de soci&oacute;logo: presupuestos epistemol&oacute;gicos. </i>Tr. de Fernando Hugo Azcurra, Jos&eacute; Sazb&oacute;n y V&iacute;ctor Goldstein, M&eacute;xico, Edit. Siglo XXI.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6857669&pid=S0185-2760201100010001100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estevez Nenninger, Nelly P. (2009). <i>"El doctorado no quita lo tarado&raquo;: pensamiento de acad&eacute;micos y cultura institucional en la Universidad de Sonora: significados de una pol&iacute;tica p&uacute;blica para mejorar la educaci&oacute;n superior en M&eacute;xico, </i>M&eacute;xico, ANUIES.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6857671&pid=S0185-2760201100010001100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kant, Immanuel (1963). <i>El conflicto de las facultades. </i>Tr. Elsa Tabernig, Buenos Aires, Edit Losada.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6857673&pid=S0185-2760201100010001100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="nota"></a><b>Nota</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1 </sup>Tomado de <a href="http://bibliotequita.wordpress.com/2009/02/01/pierre-bourdieu-%C2%B7-homo-academicus/" target="_blank">http://bibliotequita.wordpress.com/2009/02/01/pierre&#150;bourdieu&#150;%C2%B7&#150;homo&#150;academicus/</a> consultado en 16/06/2010</font></p>      ]]></body><back>
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