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</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Las tecnolog&iacute;as, un recurso did&aacute;ctico que fortalece la autorregulaci&oacute;n del aprendizaje en poblaciones excluidas</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ada Janeth Zarce&ntilde;o* y Patricia Carolina Andreu**</b></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Docente del Departamento de Ciencias de la Educaci&oacute;n y coordinadora del equipo responsable de los procesos de formaci&oacute;n docente de la Universidad Centroamericana Jos&eacute; Sime&oacute;n Ca&ntilde;as de El Salvador (UCA). Maestra en Did&aacute;ctica para la Formaci&oacute;n Docente de la Universidad de El Salvador, con estudios de posgrado en Dise&ntilde;o de ambientes educativos virtuales basados en competencia, modalidad virtual de la Universidad Iberoamericana de Puebla (M&eacute;xico).</i> CE: <a href="mailto:azarceno@uca.edu.sv">azarceno@uca.edu.sv</a> </font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>** Docente del Departamento de Ciencias de la Educaci&oacute;n y miembro del equipo responsable de los procesos de formaci&oacute;n docente de la Universidad Centroamericana Jos&eacute; Sime&oacute;n Ca&ntilde;as de El Salvador (UCA). Maestra en Pol&iacute;tica Educativa de la UCA, con estudios de posgrado en Dise&ntilde;o de ambientes educativos virtuales basados en competencia, modalidad virtual de la Universidad Iberoamericana de Puebla.</i> CE: <a href="mailto:pandreu@uca.edu.sv">pandreu@uca.edu.sv</a></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se comparten dos experiencias que se desarrollaron en educaci&oacute;n superior semipresencial y en educaci&oacute;n no formal con mediaci&oacute;n apoyada en tecnolog&iacute;as gestionadas por un equipo de docentes investigadores que labora en la Universidad Centroamericana Jos&eacute; Sime&oacute;n Ca&ntilde;as (UCA, El Salvador). La primera de las experiencias plantea los saberes desarrollados en dos poblaciones rurales distantes del centro del pa&iacute;s, y se llev&oacute; a cabo a partir de la flexibilizaci&oacute;n del programa de formaci&oacute;n para maestros de educaci&oacute;n b&aacute;sica; la segunda se refiere a los saberes desarrollados a trav&eacute;s del uso de objetos de aprendizaje (OA) en la adquisici&oacute;n y desarrollo de la lengua espa&ntilde;ola en poblaci&oacute;n sorda en un proceso educativo no formal. Ambas situaciones refieren al desarrollo de habilidades y actitudes que favorecen la autorregulaci&oacute;n del aprendizaje, entendida como una estrategia de concientizaci&oacute;n que posibilita el compromiso individual y colectivo en poblaciones en riesgo de exclusi&oacute;n social por factores geogr&aacute;ficos y econ&oacute;micos, y por discapacidad sensorial.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas experiencias educativas se llevaron a cabo con base en las siguientes premisas:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La diversidad es una realidad que establece diferentes maneras de aprender y de interactuar entre los estudiantes.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La mediaci&oacute;n del aprendizaje con el uso de tecnolog&iacute;as requiere el desarrollo de procesos de planificaci&oacute;n y dise&ntilde;o de recursos de aprendizaje que posibiliten el aprendizaje de manera independiente y aut&oacute;noma.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La persona inmersa en procesos de formaci&oacute;n mediados por tecnolog&iacute;as desarrolla actitudes y habilidades que le permiten apropiarse de procesos y saberes para la autorregulaci&oacute;n de los aprendizajes.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En el contexto del avance de las tecnolog&iacute;as y las acciones propias de la pedagog&iacute;a social como educaci&oacute;n cooperativa, situada y para el desarrollo integral de la persona, las experiencias de aprendizaje se ven enriquecidas y fortalecidas, en la medida en que abren un mundo de posibilidades para la inclusi&oacute;n de personas en riesgo de exclusi&oacute;n social.</font></p> </blockquote>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas premisas se contextualizan en tres dimensiones de la realidad: la educaci&oacute;n en Am&eacute;rica Latina, la educaci&oacute;n en El Salvador y la mediaci&oacute;n educativa con tecnolog&iacute;as.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La educaci&oacute;n en Am&eacute;rica Latina</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La educaci&oacute;n en Am&eacute;rica Latina ha sido un tema abordado ampliamente por los gobiernos e instituciones de cooperaci&oacute;n con la finalidad de garantizar cobertura, calidad y equidad. En los acuerdos internacionales establecidos en Jomtien (1990) y Dakar (2000), entre otros, se plantearon compromisos que establecieron la necesidad de una educaci&oacute;n para todas las personas en el mundo, con &eacute;nfasis en la poblaci&oacute;n de mayor vulnerabilidad.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos esfuerzos e iniciativas regionales han buscado superar las consecuencias de la inequidad implementando nuevas maneras de intervenir en los procesos educativos que atiendan a las distintas caracter&iacute;sticas poblacionales. Una de estas estrategias, considerada en este momento como una de las m&aacute;s importantes, es el acceso a las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n (TIC) (UNESCO, 2013).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Am&eacute;rica Latina, las poblaciones que se consideran en condiciones de vulnerabilidad son las poblaciones ind&iacute;genas, las que viven en asentamientos rurales, las personas con discapacidad y las poblaciones reubicadas por la guerra civil; se trata de personas que por hallarse en tales condiciones han tenido pocas oportunidades de acceder a los servicios de salud y educaci&oacute;n de calidad.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La educaci&oacute;n en El Salvador</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El conflicto interno iniciado a finales de los setenta y principios de los ochenta afect&oacute; la vida nacional en su totalidad. Uno de los componentes nacionales m&aacute;s perjudicados fue el sistema educativo, ya que la asignaci&oacute;n presupuestaria descendi&oacute; hasta 1.5 por ciento, lo cual impact&oacute; en la disminuci&oacute;n de cobertura y calidad. "Se calcula que en 1980 se cerraron 877 escuelas, lo cual signific&oacute; que aproximadamente 1 mil 542 profesores y 107 mil educandos fueran afectados. El cierre de aulas sigui&oacute; en ascenso y en 1987 se hab&iacute;an afectado a 24 mil 756 estudiantes" (Guadamuz, 1989: 103).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La educaci&oacute;n de las personas con discapacidad no estuvo exenta de esta situaci&oacute;n. Destacamos la situaci&oacute;n de las personas sordas como la m&aacute;s cr&iacute;tica, pues su atenci&oacute;n se limit&oacute; a un centro de rehabilitaci&oacute;n y a tan solo dos escuelas especializadas a nivel nacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con los Acuerdos de Paz de 1992 se inici&oacute; un proceso de toma de conciencia para la transformaci&oacute;n de procesos importantes de la vida de la naci&oacute;n. En educaci&oacute;n se asumi&oacute; la necesidad de intervenir r&aacute;pidamente para que actuara como factor de desarrollo decisivo en el pa&iacute;s, y fuera "capaz de convertirse en pilar de la construcci&oacute;n de la paz como primer paso hacia un desarrollo sostenible, centrado en el ser humano" (MINED, 1999: 7).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En ese momento, la educaci&oacute;n hasta ahora bancaria (Freire, 1975) y ajena "a las nuevas condiciones econ&oacute;micas, respecto al acceso a la cultura, a la participaci&oacute;n social y a la dignidad de las personas" (N&uacute;&ntilde;ez, 2007: 3) exig&iacute;a un cambio s&oacute;lo posible con la ruptura de las fronteras de la escuela y el trabajo en conjunto con nuevas poblaciones y otras realidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ruptura de las fronteras de la escuela ya hab&iacute;a sido planteada por la pedagog&iacute;a social (Nu&ntilde;ez, 2007), que en esta nueva era se fortalec&iacute;a con el desarrollo e implementaci&oacute;n de las TIC, abriendo un mundo de posibilidades para la inclusi&oacute;n en el proceso educativo de las personas en riesgo de exclusi&oacute;n social.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La mediaci&oacute;n educativa con tecnolog&iacute;as</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La mediaci&oacute;n educativa, entendida como la planificaci&oacute;n y desarrollo de los procesos de aprendizaje llevada a cabo por una persona que intencionadamente busca que otros se apropien de un conocimiento cient&iacute;fico o t&eacute;cnico importante, nos remite inmediatamente a espacios convencionales de aprendizaje (aula, auditorio, persona experta y aprendices).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, esta concepci&oacute;n de mediaci&oacute;n del aprendizaje se ha visto radicalmente transformada gracias al avance de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n, espec&iacute;ficamente por el surgimiento de la Internet; a partir de la d&eacute;cada de los noventa el esquema comunicativo bidireccional se convirti&oacute; en multi&#45;direccional, interactivo y colaborativo, "obligando a la pedagog&iacute;a social a ser coherente con los desaf&iacute;os del siglo XXI" (N&aacute;jera, 2010: 6).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta manera de comprender la comunicaci&oacute;n provoc&oacute; una nueva concepci&oacute;n de la mediaci&oacute;n: el alumnado puede ahora responder, preguntar y dialogar en varios sentidos y direcciones sin importar la dispersi&oacute;n geogr&aacute;fica y temporal. Adem&aacute;s, por primera vez el estudiante comparte la responsabilidad del docente cuando, a trav&eacute;s de la red, plantea sus valoraciones para uso de la comunidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante lo anterior, sigue siendo un reto importante no perder de vista que entre lo pedag&oacute;gico y lo tecnol&oacute;gico debe existir alianza y equilibrio. Lo tecnol&oacute;gico aporta en varias direcciones a lo pedag&oacute;gico: apoya la ense&ntilde;anza porque la acci&oacute;n educativa no se ve limitada por el tiempo disponible para desarrollar una clase, ni al espacio del aula o la comunidad; facilita el aprendizaje porque cada estudiante puede disponer de los recursos en cualquier momento y por lo tanto puede estudiar y profundizar en el tema de su inter&eacute;s en el momento m&aacute;s oportuno para &eacute;l, pudiendo hacer uso de los recursos a su alcance cuantas veces necesite y en el orden que le convenga; lo tecnol&oacute;gico, adem&aacute;s, ocupa un lugar estimable como instrumento &uacute;til para el desarrollo del an&aacute;lisis y del pensamiento sist&eacute;mico, ya que facilita el estudio desde varias perspectivas y el desarrollo de acciones fundamentales para la investigaci&oacute;n, como la comparaci&oacute;n, la indagaci&oacute;n, la verificaci&oacute;n y la construcci&oacute;n de nuevas formas de comprender y expresar el conocimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, lo tecnol&oacute;gico aporta a lo pedag&oacute;gico en tanto se convierte en un apoyo importante para la investigaci&oacute;n intelectual y cient&iacute;fica y para la creaci&oacute;n art&iacute;stica, al potenciar la discusi&oacute;n y evaluaci&oacute;n en comunidades de aprendizaje que desde diferentes perspectivas aportan a la construcci&oacute;n de los saberes individuales y colectivos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La comprensi&oacute;n de la sinergia necesaria entre lo pedag&oacute;gico y lo tecnol&oacute;gico facilita el desarrollo de procesos sistem&aacute;ticos de autorregulaci&oacute;n, los cuales se generan por la transformaci&oacute;n de los roles tradicionales que caracterizan al docente como observador y evaluador externo del aprendizaje, y al estudiante como receptor pasivo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, el uso de la tecnolog&iacute;a posibilita la construcci&oacute;n de una forma de educar con roles dialogantes propios de una nueva realidad que ha dado giro de lo lineal a lo circular en las relaciones humanas (Romero, 2002). Como consecuencia, es indispensable repensar el proceso de mediaci&oacute;n porque el uso de la tecnolog&iacute;a requiere avanzar del trabajo individualizado al acuerdo colectivo; de la entrega de grandes cantidades de materiales para memorizar, a la elaboraci&oacute;n de gu&iacute;as did&aacute;cticas para aprender; de la instrucci&oacute;n &uacute;nica del docente al debate con, desde y entre el estudiantado; de la evaluaci&oacute;n r&iacute;gida de los contenidos a procesos flexibles y adecuados a la realidad de los grupos.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Las TIC y la autorregulaci&oacute;n del aprendizaje</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Planteamos la autorregulaci&oacute;n como la acci&oacute;n en donde cada persona define el momento y el tiempo que debe invertir en su aprendizaje; para ello, el conocimiento previo de las habilidades y competencias que posee constituye el punto de partida para considerar los esfuerzos necesarios para la consecuci&oacute;n de su meta.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El docente que busca fortalecer el proceso de autorregulaci&oacute;n en el estudiantado debe partir del reconocimiento de las diferencias individuales cuya concreci&oacute;n son los ritmos personales y los diversos estilos en el acceso al aprendizaje; de esa manera lograr&aacute; posibilitar la construcci&oacute;n, deconstrucci&oacute;n y reconstrucci&oacute;n de las experiencias de aprendizaje y convertirlas en verdaderos espacios de participaci&oacute;n cooperativa e interactiva entre estudiantes, entre &eacute;stos y sus docentes, y con los recursos y medios disponibles.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La definici&oacute;n de autorregulaci&oacute;n es ampliamente conocida y trabajada por diversos autores; sin embargo, no es tan f&aacute;cil desarrollarla en procesos educativos flexibles y en procesos educativos no formales, ya que las condiciones en las que &eacute;stos se desarrollan implican poca o nula estructura formal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El an&aacute;lisis de las dos experiencias que dieron origen a este texto permite afirmar que el uso adecuado de las TIC favorece la construcci&oacute;n de la autorregulaci&oacute;n, ya que su uso puede contribuir al establecimiento de relaciones m&aacute;s horizontales y equitativas, as&iacute; como a la generaci&oacute;n de cambios en los roles educativos de una forma casi imperceptible. Todo ello hace posible la comunicaci&oacute;n aprendiente&#45;ense&ntilde;ante, ense&ntilde;ante&#45;aprendiente, ense&ntilde;ante&#45;aprendiente&#45;otros, en distintas direcciones y momentos del aprendizaje. Adem&aacute;s, las TIC facilitan el tr&aacute;nsito discreto entre la pedagog&iacute;a tradicional y nuevas formas de interacci&oacute;n educativa, especialmente con los grupos menos favorecidos, develando en ellos nuevos roles como ense&ntilde;antes y aprendices.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Primera experiencia: educaci&oacute;n a distancia, modalidad semipresencial</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La experiencia en educaci&oacute;n a distancia, modalidad semipresencial mediada por las TIC, destaca tres aportes significativos para el desarrollo de la autorregulaci&oacute;n:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. <i>La planificaci&oacute;n desde el aprendizaje y la evaluaci&oacute;n como factor determinante que favorece la toma de decisiones del estudiante.</i> Como consecuencia de esta nueva manera de planificar, los estudiantes desarrollaron habilidades importantes para aprender por s&iacute; mismos: leer completa la informaci&oacute;n colocada en la plataforma, pedir orientaciones pertinentes a trav&eacute;s del correo y foros a sus compa&ntilde;eros o docente, ensayar posibles soluciones y validarlas con otras personas.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. <i>La planificaci&oacute;n curricular en equipos de docentes posibilita trabajos de mayor calidad en el estudiantado.</i> Uno de los objetivos del equipo docente fue concentrar los esfuerzos del estudiantado en la calidad de los trabajos y no en la cantidad. Esto fortaleci&oacute; significativamente el planteamiento de procesos de aprendizaje complejos, diversos y contextualizados en los intereses y la realidad de estos estudiantes en riesgo de exclusi&oacute;n social. Los estudiantes se apropiaron de una visi&oacute;n m&aacute;s pr&aacute;ctica y aplicable de la teor&iacute;a a la realidad de las aulas de sus comunidades desde las experiencias propias y las de sus compa&ntilde;eros.</font></p> 	      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. <i>La disponibilidad de los recursos en l&iacute;nea facilita evaluar la validez de los mismos en el desarrollo de procesos cognitivos.</i> Este factor tuvo una repercusi&oacute;n interesante en la forma tradicional en que estudiantes y docentes percibieron la forma de aprender y el rol de cada uno; ello debido a que al romperse los esquemas usuales de ense&ntilde;anza a la que estaban acostumbrados, se construyeron otros nuevos en la medida en que se dominaba el uso de las herramientas tecnol&oacute;gicas. De esta manera, se pact&oacute; una forma distinta de comunicarse y de compartir los aprendizajes.</font></p> </blockquote>      <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Segunda experiencia: objetos virtuales de aprendizaje (OVA) para poblaci&oacute;n sorda</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La experiencia en la elaboraci&oacute;n de objetos virtuales de aprendizaje para poblaci&oacute;n sorda destaca dos aportes significativos para el desarrollo de la autorregulaci&oacute;n:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. <i>La definici&oacute;n de los</i> <i>OVA</i> <i>deforma cooperativa entre docentes y estudiantes facilita el proceso de desaprendizaje y reaprendizaje.</i> La experiencia de trabajo colaborativo permiti&oacute; que tanto los docentes como los estudiantes se convirtieran en dise&ntilde;adores y validadores de recursos durante el proceso de la creaci&oacute;n de los mismos. Esta nueva relaci&oacute;n entre un estudiantado que puede y debe valorar y sugerir cambios a la propuesta de un docente, y un docente que escucha y valora las sugerencias del estudiante, permiti&oacute; construir colectivamente un recurso facilitador y funcional en diferentes niveles del aprendizaje de la lengua.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> 2. <i>La validaci&oacute;n en comunidades de aprendizaje facilita el aprendizaje de calidad.</i> Para esta acci&oacute;n se estableci&oacute; como estrategia las comunidades de aprendizaje, que trabajaron peri&oacute;dicamente en encuentros virtuales, aportes colectivos en foros y mediante la elaboraci&oacute;n de propuestas colegiadas que se discut&iacute;an y se reformulaban despu&eacute;s de tomar acuerdos, para volver a presentarse a la comunidad y definir la propuesta final.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante el proceso de desarrollo de esta experiencia destac&oacute; un di&aacute;logo de aprendizaje cooperativo permanente, en el que ante la identificaci&oacute;n de un error o un vac&iacute;o se respond&iacute;a con la b&uacute;squeda colectiva de la soluci&oacute;n. De igual manera se aplaudieron los aportes, y se asumieron y cumplieron las responsabilidades asumidas de forma voluntaria.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Conclusiones</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">No hay duda de que las instituciones de formaci&oacute;n acad&eacute;mica, y el sistema educativo en general, tienen un reto en lo que concierne a la generaci&oacute;n de relaciones de aprendizaje basadas en la cooperaci&oacute;n y, en especial, a la atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n en riesgo de exclusi&oacute;n social. Tras las dos experiencias expuestas comprobamos que el aprendizaje entre pares, y entre quienes conforman la comunidad educativa, se ve ampliado y resignificado por el uso de TIC, al incluir como parte importante de los procesos educativos a la comunidad virtual. La formaci&oacute;n mediada por TIC fortalece la promoci&oacute;n de interacciones interculturales, lo que genera relaciones m&aacute;s ricas en experiencias distintas a las que se generan en un aula tradicional; asimismo, propicia el establecimiento de valores que conforman un ciudadano m&aacute;s tolerante y con mayor capacidad de intercambiar y disfrutar experiencias en entornos diversos. En este sentido, la generaci&oacute;n de redes o comunidades de aprendizaje trae consigo procesos educativos apoyados en entornos virtuales que solventan la ausencia del contacto f&iacute;sico que s&iacute; se da en los procesos educativos tradicionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los objetos virtuales de aprendizaje son una propuesta valiosa para procesos educativos en estos contextos de diversidad, ya que permiten que cada estudiante decida libremente la din&aacute;mica de abordaje del contenido que tiene disponible en todo momento y situaci&oacute;n. Esta posibilidad de decidir difiere de lo que sucede en una clase convencional, donde el aprendizaje lo controla una persona, y el tiempo y espacio est&aacute;n predeterminados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las dos experiencias mostradas, la presencia del docente se ha ido convirtiendo en una figura cada vez m&aacute;s di&aacute;fana ante el estudiantado; sin embargo, sus aportes disciplinares, la habilidad para proveer medios y recursos de calidad, su apertura para formar comunidades de aprendizajes y para establecer relaciones de respeto, son valorados como indispensables por los estudiantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los procesos de planificaci&oacute;n did&aacute;ctica, dise&ntilde;o del curso, selecci&oacute;n o elaboraci&oacute;n de materiales pertinentes, as&iacute; como el adecuado manejo de los recursos tecnol&oacute;gicos facilitan el proceso de independencia en el desarrollo del aprendizaje de los grupos que participaron en estas experiencias. Este aspecto, vinculado con un uso adecuado de la comunicaci&oacute;n escrita, es un factor decisivo para el desempe&ntilde;o aut&oacute;nomo del estudiantado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El conocimiento de los objetivos de aprendizaje por parte de los estudiantes les permite prever las metas que deben alcanzar, los pasos a seguir, la organizaci&oacute;n de tiempos para desarrollar las habilidades necesarias en funci&oacute;n de la adquisici&oacute;n de nuevas competencias. Adem&aacute;s, la actitud del estudiante y el inter&eacute;s en el dominio de la herramienta tecnol&oacute;gica favorecen la autorregulaci&oacute;n del aprendizaje. Los estudiantes con habilidades investigativas, con inter&eacute;s en aprender a manejar herramientas de comunicaci&oacute;n virtual (correo, uso de la plataforma, b&uacute;squeda de recursos en l&iacute;nea) y con relaciones interpersonales equitativas desarrollaron con mayor &eacute;xito el trabajo independiente y los procesos de autorregulaci&oacute;n en el aprendizaje.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo ello nos lleva a afirmar que el uso de las TIC en los procesos educativos beneficia varios aspectos: mejora la administraci&oacute;n del tiempo; facilita el aprendizaje de contenidos gracias a una mayor conexi&oacute;n audiovisual, sensorial y secuencial de los temas; agiliza la difusi&oacute;n de hallazgos, investigaciones y conocimientos; fortalece la interacci&oacute;n del estudiante con sus pares y con la experiencia de aprendizaje al mantener la motivaci&oacute;n y acorta distancias geogr&aacute;ficas al comunicar con rapidez a m&uacute;ltiples personas de manera simult&aacute;nea, sin importar el lugar donde se encuentren.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Valores agregados en el uso de las TIC</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cabe resaltar tambi&eacute;n otros beneficios que han surgido de las experiencias relatadas: por un lado, la disminuci&oacute;n del uso de los recursos ambientales, dado que las lecturas, gu&iacute;as u otros documentos se pueden gestionar en las plataformas de manera virtual; no obstante, habr&aacute; que esperar en los siguientes a&ntilde;os los estudios sobre los procedimientos para minimizar los desechos tecnol&oacute;gicos. En lo referido al uso del papel concretamente, se observa un avance responsable en la utilizaci&oacute;n de medios impresos, lo que impacta en nuestros pa&iacute;ses.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La deconstrucci&oacute;n de las pr&aacute;cticas docentes tradicionales y su innovaci&oacute;n mediante la incorporaci&oacute;n del uso de tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n establece una pr&aacute;ctica constante de reflexi&oacute;n cr&iacute;tica, personal y colectiva; sin embargo, la innovaci&oacute;n en las pr&aacute;cticas educativas s&oacute;lo podr&aacute; ser efectiva cuando se incorpore al grupo de estudiantes en la reflexi&oacute;n constante, sin reducirla a una consulta puntual; tal reflexi&oacute;n deber&aacute; establecerse como contraparte dial&eacute;ctica por su capacidad de generar una cr&iacute;tica constructiva que promueva en los equipos docentes la ruptura de los esquemas de formaci&oacute;n usualmente utilizados.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El uso de las TIC debe generar espacios de seguridad a los nuevos grupos de estudiantes; aunque &eacute;stos cuenten con ciertas habilidades tecnol&oacute;gicas por estar familiarizados con el uso de diversas herramientas, a&uacute;n son inexpertos en la organizaci&oacute;n de procesos m&aacute;s especializados de aprendizaje. El docente debe procurar orientar al estudiante para aprovechar al m&aacute;ximo las posibilidades que el mundo virtual les ofrece.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La vasta cantidad de informaci&oacute;n disponible en el ambiente virtual supone especial cuidado por parte del docente: primero, debe manejar con sentido cr&iacute;tico el proceso de elecci&oacute;n de la informaci&oacute;n a utilizar para que cumpla con los requerimientos acad&eacute;micos y cient&iacute;ficos; segundo, habr&aacute; de seleccionar la cantidad adecuada y con el nivel de dificultad pertinente para referir la informaci&oacute;n a los estudiantes; tercero, deber&aacute; reutilizar con criterio did&aacute;ctico los diferentes recursos existentes en el mundo virtual; cuarto, deber&aacute; mantener la iniciativa de crear diversos recursos orientados a determinados contextos, pero al mismo tiempo, con la flexibilidad para ser consultados y utilizados en otros espacios de formaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Reconocer que no somos iguales ni en lo biol&oacute;gico ni en lo socio&#45;cultural minimiza el riesgo de exclusi&oacute;n social por factores &eacute;tnicos, religiosos y ling&uuml;&iacute;sticos, entre otros. En esta l&iacute;nea, comprobamos que las tecnolog&iacute;as facilitan el respeto por la diversidad ya que permiten que cada persona acceda a la informaci&oacute;n desde sus propias caracter&iacute;sticas y condiciones. Esto ofrece una nueva mirada desde los conceptos b&aacute;sicos de la pedagog&iacute;a social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En conclusi&oacute;n, podemos afirmar que el desarrollo de la autorregulaci&oacute;n y el uso de las TIC disminuyen las fronteras que provocan el riesgo de exclusi&oacute;n social de algunas poblaciones.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Referencias</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Conferencia Mundial de Educaci&oacute;n para Todos (1990), <i>Declaraci&oacute;n mundial sobre educaci&oacute;n para todos y Marco de acci&oacute;n para satisfacer las necesidades b&aacute;sicas de los aprendizaje,</i> Jomtien, Tailandia, 5 al 9 de marzo de 1990 en: <a href="http://www.oei.es/quipu/marco_jomtien.pdf" target="_blank">http://www.oei.es/quipu/marco_jomtien.pdf</a> (consulta: 15 de noviembre de 2013).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5918146&pid=S0185-2698201500020001900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Freir&eacute;, Paulo (1975), <i>La pedagog&iacute;a del oprimido,</i> Buenos Aires, Siglo XXI.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5918148&pid=S0185-2698201500020001900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gobierno de El Salvador&#45;MINED (1999), <i>Fundamentos curriculares de la educaci&oacute;n nacional,</i> San Salvador, MINED.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5918150&pid=S0185-2698201500020001900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Guadamuz, Lorenzo (1989), <i>El planeamiento educativo en Centroam&eacute;rica en la hora de la guerra y la paz,</i> San Jos&eacute; (Costa Rica), Ediciones Guayac&aacute;n.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5918152&pid=S0185-2698201500020001900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">N&aacute;jera, Eusebio (2010), "Pedagog&iacute;a social y praxis educativa social", en Actas del III Congreso Internacional de Pedagog&iacute;a Social, S&#227;o Paulo, en: <a href="http://www.proceedings.scielo.br/scielo.php?pid=MSC0000000092010000100010&amp;script=sci_arttext" target="_blank">http://www.proceedings.scielo.br/scielo.php?pid=MSC0000000092010000100010&amp;script=sci_arttext</a> (consulta: 18 de noviembre de 2013).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5918154&pid=S0185-2698201500020001900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">N&uacute;&ntilde;ez, Violeta (2007), "Pedagog&iacute;a social: un lugar para la educaci&oacute;n frente a la asignaci&oacute;n social de los destinos", <i>RedLigare,</i> OEI/AECID/UNICEF, en: <a href="http://www.redligare.org/spip.php?article64" target="_blank">http://www.redligare.org/spip.php?article64</a> (consulta: 11 de enero de 2014).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5918156&pid=S0185-2698201500020001900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Romero, Clara (2002), <i>Paradigma de la complejidad, modelos cient&iacute;ficos y conocimiento educativo,</i> Huelva, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Huelva, en: <a href="http://www.uhu.es/agora/version01/digital/numeros/06/06-articulos/monografico/pdf_6/clara_romero.pdf" target="_blank">http://www.uhu.es/agora/version01/digital/numeros/06/06&#45;articulos/monografico/pdf_6/clara_romero.pdf</a> (consulta: 11 de enero de 2014).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5918158&pid=S0185-2698201500020001900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">UNESCO (2000), <i>Marco de Acci&oacute;n de Dakar,</i> Foro Mundial sobre la Educaci&oacute;n para Todos, Dakar, Senegal, 26 al 28 de abril de 2000, en: <a href="http://unesdoc.unesco.org/images/0012/001211/121147s.pdf" target="_blank">http://unesdoc.unesco.org/images/0012/001211/121147s.pdf</a> (consulta: 11 de noviembre de 2013).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5918160&pid=S0185-2698201500020001900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">UNESCO&#45;Instituto de Estad&iacute;sticas (2013), <i>Uso de TIC en educaci&oacute;n en Am&eacute;rica Latina y el Caribe. An&aacute;lisis regional de la integraci&oacute;n de las TIC en la educaci&oacute;n y de la aptitud digital,</i> Montr&eacute;al, UNESCO, en: <a href="http://unesdoc.unesco.org/images/0021/002193/219369s.pdf" target="_blank">http://unesdoc.unesco.org/images/0021/002193/219369s.pdf</a> (consulta: 18 de diciembre de 2013).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5918162&pid=S0185-2698201500020001900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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