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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">&Eacute;tica profesional en la educaci&oacute;n superior</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>&Eacute;tica profesional y complejidad. Los principios y la religaci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mart&iacute;n L&oacute;pez Calva*</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Doctor en Educaci&oacute;n, profesor&#45;investigador de la Universidad Popular Aut&oacute;noma del Estado de Puebla. (UPAEP). CE:</i> <a href="mailto:juanmartin.lopez@upaep.mx">juanmartin.lopez@upaep.mx</a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>&Eacute;tica y profesi&oacute;n: una relaci&oacute;n estructural</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La distorsi&oacute;n hist&oacute;rica de corte cientificista y racionalista que separ&oacute; de manera tajante el juicio de hecho y el juicio de valor (Morin, 2005) y que, sustent&aacute;ndose en una visi&oacute;n equ&iacute;voca de objetividad ubic&oacute; a la ciencia en el &aacute;ngulo de lo objetivo y racional, y a la &eacute;tica en el &aacute;ngulo subjetivo y emocional; deriv&oacute; progresivamente en un alejamiento del campo de las profesiones respecto del de la &eacute;tica, dejando el tema de la &eacute;tica profesional en el pasado, como una especie de ra&iacute;z pre&#45;cient&iacute;fica de las profesiones en la que se prescrib&iacute;an ciertas normas de buen comportamiento ligadas a especulaciones filos&oacute;ficas, o incluso a creencias religiosas que hab&iacute;a que superar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, el tiempo ha ido regresando el tema de la &eacute;tica al campo de la ciencia y de las profesiones, por un lado porque la desilusi&oacute;n de la modernidad y la fe ciega en la raz&oacute;n que dio origen a la llamada posmodernidad (Morin, 2005), o modernidad l&iacute;quida (Bauman, 2007), trajo consigo un retorno al campo de la subjetividad y una revaloraci&oacute;n de la dimensi&oacute;n afectiva en la que se sigue ubicando a la &eacute;tica, y por otra parte, porque la profunda crisis sist&eacute;mica en que se encuentra el planeta en lo ecol&oacute;gico, lo econ&oacute;mico, lo pol&iacute;tico, lo social y lo cultural ha obligado a la sociedad a volver a pensar en la relaci&oacute;n entre el saber y el vivir, entre las pr&aacute;cticas humanas y lo aut&eacute;nticamente humano; en t&eacute;rminos filos&oacute;ficos, entre la verdad y el bien.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es as&iacute; que un an&aacute;lisis m&aacute;s contempor&aacute;neo del tema nos lleva a comprender la relaci&oacute;n estructural y dial&oacute;gica entre &eacute;tica y profesi&oacute;n; si entendemos bien lo que es una profesi&oacute;n, y si visualizamos la &eacute;tica desde una perspectiva amplia y profunda, esta relaci&oacute;n resulta evidente e irrenunciable, de tal forma que puede afirmarse que toda profesi&oacute;n se ejerce desde una visi&oacute;n &eacute;tica, y que toda visi&oacute;n &eacute;tica conlleva una definici&oacute;n de lo que es una profesi&oacute;n y un buen profesional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hortal (1996) plantea que en cierto modo "todo trabajo remunerado es una profesi&oacute;n" pero en el sentido pleno "no todo trabajo remunerado es una profesi&oacute;n". Seg&uacute;n este autor, pionero y referente en el terreno de la &eacute;tica profesional, para que un trabajo o conjunto de actividades pueda llamarse plenamente profesi&oacute;n tienen que cumplirse cinco condiciones b&aacute;sicas: que las personas tengan una dedicaci&oacute;n estable a ese conjunto de actividades con una funci&oacute;n social espec&iacute;fica; que esas actividades constituyan el medio de vida de las personas que las ejercen; que exista un cuerpo espec&iacute;fico de conocimientos de esa actividad, del que carecen los que no son profesionales de la materia; que estos conocimientos se transmitan de manera institucionalizada a los nuevos profesionales y que haya una forma de acreditaci&oacute;n socialmente legitimada para ejercer esta actividad; y finalmente, que exista un control de los profesionales sobre el ejercicio de la actividad, para lo cual se constituyen los colegios, los cuales establecen las normas y procedimientos que van a regir este ejercicio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la primera condici&oacute;n antes descrita, se tiene un elemento que establece la vinculaci&oacute;n entre &eacute;tica y profesi&oacute;n. Porque la profesi&oacute;n, para poder ser llamada de ese modo, tiene que tener una funci&oacute;n social espec&iacute;fica y esa funci&oacute;n social espec&iacute;fica se origina y tiene que ver con proporcionar alg&uacute;n bien a la sociedad, el cual no se podr&iacute;a obtener de no existir la profesi&oacute;n. Se trata aqu&iacute; de lo que autores como Mart&iacute;nez (2006) llaman "bienes internos" de la profesi&oacute;n: los bienes para los cuales fue creada socialmente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la definici&oacute;n de profesi&oacute;n que aporta Cortina se puede apreciar con mayor &eacute;nfasis esta relaci&oacute;n entre profesi&oacute;n y b&uacute;squeda del bien humano, que implica necesariamente a la &eacute;tica. Dice Cortina que profesi&oacute;n es:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una actividad social cooperativa, cuya meta interna consiste en proporcionar a la sociedad un bien espec&iacute;fico e indispensable para su supervivencia como sociedad humana, para lo cual se precisa el concurso de la comunidad de profesionales que como tales se identifican ante la sociedad (Cortina, 2000: 11).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, la &Eacute;tica es la disciplina o &aacute;rea de la Filosof&iacute;a que se ocupa del estudio del bien o de la "buena vida humana" (Prado, 1998); como afirma Cortina (2001: 62): "la &Eacute;tica... tiene por objeto el deber referido a las acciones buenas que se expresan en los juicios denominados morales...". Este deber, seg&uacute;n plantea Prado siguiendo al fil&oacute;sofo espa&ntilde;ol Xabier Zubiri, no es incompatible con la felicidad, sino por el contrario, est&aacute; orientado hacia ella. El deber, dice Zubiri, es "la posibilidad m&aacute;s conducente a la felicidad", entendiendo la felicidad no como una sensaci&oacute;n superficial de confort sino como "el sentirse realmente bien" (Prado, 1998: 132).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como filosof&iacute;a de la pr&aacute;ctica, la &Eacute;tica est&aacute; intr&iacute;nsecamente relacionada con las profesiones, que finalmente son pr&aacute;cticas humanas que nacen y se organizan, como ya se plante&oacute;, para proporcionar un bien espec&iacute;fico a la sociedad; para contribuir, a trav&eacute;s del cumplimiento de un deber ser moral &#151;del bien interno que les dio origen&#151; al logro progresivo y limitado de la felicidad humana individual y colectiva, es decir, al estado de cosas en que las personas y la sociedad toda se sientan "realmente bien" porque est&aacute;n satisfaciendo su deseo profundo de "vivir para vivir" (Morin, 2003), que es su vocaci&oacute;n fundamental.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta es la relaci&oacute;n estructural entre &eacute;tica y profesi&oacute;n que nos permite ver con claridad que toda profesi&oacute;n tiene un fundamento &eacute;tico, y que toda acci&oacute;n profesional tiene que cumplir un deber &eacute;tico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Los principios de la &eacute;tica profesional</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el campo de la &eacute;tica profesional pr&aacute;cticamente existe consenso acerca de los principios que deben fundamentar las acciones de todo profesionista que se precie de estar actuando moralmente. M&aacute;s all&aacute; de la existencia y apego a ciertos c&oacute;digos deontol&oacute;gicos que plantean muchos gremios profesionales, en un nivel de mayor generalidad y profundidad te&oacute;rica se encuentran estos tres principios de acci&oacute;n &eacute;tica (o cuatro, dependiendo del desdoblamiento o no del primer principio) que deben normar el comportamiento en el campo de la acci&oacute;n socio&#45;profesional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde los planteamientos de autores como Hortal (1996; 2002), Mart&iacute;nez (2006), Hirsch (2004) y otros, estos principios fundamentales son: el principio de beneficencia (al que en ocasiones se a&ntilde;ade su contraparte, como principio de no maleficencia), el principio de justicia y el principio de autonom&iacute;a.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>El principio de beneficencia</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Un profesional &eacute;tico es aquel que hace el bien en su profesi&oacute;n haciendo bien su profesi&oacute;n", afirma Hortal (s/f: 3). Esta es una excelente definici&oacute;n del principio de beneficencia que implica dos elementos complementarios e inseparables: el hacer bien la profesi&oacute;n, es decir que un profesional &eacute;tico es aquel que desarrolla su actividad de manera competente y eficaz, cumpliendo adecuadamente con su tarea; y por otra parte, el hacer el bien en la profesi&oacute;n, es decir, ejercer la profesi&oacute;n pensando siempre en el beneficio de los usuarios de la actividad profesional y en el beneficio de la sociedad, de manera que se cumpla con el bien interno de la profesi&oacute;n, que se aporte el bien espec&iacute;fico para el que fue creada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como ya se dijo, si bien estos dos elementos pueden y deben distinguirse para fines de an&aacute;lisis, deber&iacute;an ser inseparables en la pr&aacute;ctica, porque un profesionista que busque hacer el bien con su profesi&oacute;n, beneficiar a la gente y a la sociedad a trav&eacute;s de su ejercicio profesional, tendr&aacute; que hacerlo mediante una pr&aacute;ctica actualizada, competente, bien hecha. Una pr&aacute;ctica profesional deficiente o de mala calidad es una pr&aacute;ctica que por definici&oacute;n no beneficia a sus destinatarios ni a la sociedad, y puede incluso da&ntilde;ar. El ejercicio &eacute;tico de la profesi&oacute;n, por lo tanto, no puede consistir solamente en buenas intenciones o buen coraz&oacute;n, sino en acciones eficaces. En el otro &aacute;ngulo de esta relaci&oacute;n, podr&iacute;a afirmarse que es posible realizar bien la profesi&oacute;n, de manera eficiente y atinada, buscando hacer el mal o da&ntilde;ar a ciertas personas o a la sociedad en general. Es com&uacute;n encontrar afirmaciones acerca del gran da&ntilde;o que hacen los profesionales muy bien preparados y t&eacute;cnicamente muy h&aacute;biles pero sin formaci&oacute;n &eacute;tica y con malas intenciones. Sin embargo, si se analiza este ejercicio profesional y se contrasta con la definici&oacute;n de profesi&oacute;n es posible afirmar que un ejercicio eficiente de la profesi&oacute;n que no beneficia, o que incluso da&ntilde;a a personas o a la sociedad, no es un buen ejercicio profesional puesto que no est&aacute; cumpliendo con la funci&oacute;n original de las profesiones, que es la aportaci&oacute;n de un bien a la sociedad, del que se carecer&iacute;a si esta profesi&oacute;n no existiera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se coment&oacute; l&iacute;neas arriba, algunos autores a&ntilde;aden al principio de beneficencia el de "no maleficencia", que plantea que todo ejercicio profesional debe buscar a toda costa no da&ntilde;ar o afectar a personas, grupos sociales o a la comunidad toda. Este principio es complementario y por ello a veces se considera reiterativo, puesto que si en el ejercicio profesional se busca el beneficio del usuario y de la colectividad, est&aacute; impl&iacute;cito el hecho de que se busque no da&ntilde;ar. No est&aacute; de m&aacute;s, sin embargo, se&ntilde;alar que todo buen profesional, al hacer el bien en su profesi&oacute;n, haciendo bien su profesi&oacute;n, tendr&aacute; que considerar siempre el efecto que sus decisiones van a tener en los posibles afectados, tratando de evitar o minimizar al m&aacute;ximo estos da&ntilde;os, tal como lo plantean Adela Cortina (2001) y otros autores a partir de la &eacute;tica de la raz&oacute;n comunicativa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>El principio de autonom&iacute;a</i></b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como bien se&ntilde;ala Hortal (1996), el principio de beneficencia puede interpretarse de manera que genere una visi&oacute;n de profunda asimetr&iacute;a entre el profesional y el usuario de sus servicios. Si el profesional debe hacer el bien al usuario y a la sociedad con su pr&aacute;ctica, puede considerarse entonces que es &eacute;l el que sabe y puede, y el usuario y la sociedad los que no saben ni pueden; que el profesionista es el sujeto activo del bien y el usuario y la sociedad son meros receptores pasivos de este beneficio que recibir&aacute;n del ejercicio profesional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La relaci&oacute;n de asimetr&iacute;a, considerada de este modo, puede traducirse en relaciones de dependencia entre el profesionista y el usuario de sus servicios y generar una din&aacute;mica de asistencialismo o incluso de juegos indebidos de poder en la prestaci&oacute;n de los servicios profesionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El principio de autonom&iacute;a busca evitar esta relaci&oacute;n de dependencia y paternalismo al se&ntilde;alar que el usuario no es un simple receptor pasivo, sino un sujeto que debe participar activa y responsablemente en las decisiones que implican la prestaci&oacute;n del servicio profesional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De este modo, un profesionista &eacute;tico debe considerar siempre a los usuarios de sus servicios como sujetos de derechos, poseedores de una dignidad inalienable y por ello capaces de participar en la toma de decisiones de aquello que les va a afectar, para bien o para mal, en cualquier tipo de pr&aacute;ctica profesional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El fin &uacute;ltimo de cualquier pr&aacute;ctica profesional debe ser la contribuci&oacute;n a la autonom&iacute;a y capacidad de autogesti&oacute;n del usuario, as&iacute; como la autonom&iacute;a cada vez m&aacute;s plena de la sociedad entera como sujeto colectivo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>El principio de justicia</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hortal (s/f: 6) se&ntilde;ala que ".la &eacute;tica profesional no se agota en las relaciones bilaterales entre los profesionales y los destinatarios de sus servicios profesionales." sino que se enmarca en un sistema social que ser&aacute;, en &uacute;ltima instancia, el que reciba los beneficios o sufra los da&ntilde;os de una pr&aacute;ctica profesional bien o mal realizada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por ello el principio de justicia establece que en toda prestaci&oacute;n de un servicio profesional, cada uno de los sujetos involucrados debe cumplir con su deber, es decir, con la tarea que se le ha encomendado, con lo que se espera que haga, sin extralimitarse pero sin pecar tampoco de insuficiencia en su responsabilidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&aacute;s all&aacute; de este cumplimiento cabal de las tareas de cada sujeto interviniente en una pr&aacute;ctica profesional, el ejercicio de las profesiones se enmarca en lo que Lonergan (1988) llama la construcci&oacute;n del "bien de orden", es decir, la contribuci&oacute;n para la recurrencia sistem&aacute;tica de operaciones y acciones que hagan que los bienes particulares fluyan de manera continua hacia todos los individuos y grupos que conforman una sociedad determinada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta manera, el principio de justicia se cumple solamente cuando los profesionistas se preguntan por la contribuci&oacute;n de sus pr&aacute;cticas al bienestar general de la sociedad a partir de una adecuada organizaci&oacute;n institucional y normativa.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Porque como afirma el mismo autor, "las profesiones no son tan aut&oacute;nomas como pretenden ser. Las profesiones no se entienden sino desde la funci&oacute;n social que desempe&ntilde;an, y eso las vincula al contexto del que surgen y al que pretenden servir." (Hortal, 1996: 7).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El imperativo de religaci&oacute;n y la &eacute;tica compleja (planetaria)</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Morin todo acto moral es un acto de religaci&oacute;n: ".religaci&oacute;n con otro, religaci&oacute;n con una comunidad, religaci&oacute;n con una sociedad y, en el l&iacute;mite, religaci&oacute;n con la especie humana..." (Morin, 2005: 21). Todo lo que contribuye a esta religaci&oacute;n es lo que ser&iacute;a &eacute;ticamente deseable, lo bueno, lo que constituye una "buena vida humana"; y todo lo que destruye esta religaci&oacute;n, todo lo que separa &#151;"diabolus" es precisamente "el que separa"&#151; es lo indeseable, lo malo, lo que desv&iacute;a el curso de la existencia de lo que ser&iacute;a una buena vida humana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La religaci&oacute;n surge del principio de inclusi&oacute;n que funciona en todo sujeto. Por ella, el individuo es capaz de abrirse al otro, de vivir la amistad y el amor y de desarrollar el altruismo, de inscribirse en un grupo y de construir comunidad. Para que este proceso pueda desarrollarse es necesario que exista un equilibrio en tensi&oacute;n entre la autonom&iacute;a individual y la solidaridad, entre el sano funcionamiento del principio de exclusi&oacute;n y el de inclusi&oacute;n. En el volumen VI de <i>El m&eacute;todo</i> (2005), Morin analiza el proceso de desenvolvimiento de la autonom&iacute;a individual en la modernidad de Occidente y c&oacute;mo este proceso, al descuidar el otro polo, el de la solidaridad, gener&oacute; una especie de "privatizaci&oacute;n de la &eacute;tica" que hizo decrecer la solidaridad y la responsabilidad social de los individuos y cre&oacute; sociedades hiper&#45;individualistas, con una distancia creciente entre la &eacute;tica individual y la "&eacute;tica de la ciudad", con el consecuente deterioro de la religaci&oacute;n entre los seres humanos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dado que la &Eacute;tica est&aacute; basada fundamentalmente en el proceso de religaci&oacute;n humana, la crisis actual de fundamentos puede sintetizarse como una crisis de religaci&oacute;n. Como crisis de religaci&oacute;n tambi&eacute;n puede entenderse entonces el problema de pr&aacute;cticas profesionales no &eacute;ticas que sobreabundan en esta sociedad hiper&#45;individualista.<sup><a href="#nota">1</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La crisis ha hecho que las fuerzas de dispersi&oacute;n y aniquilaci&oacute;n se desencadenen, pero, finalmente dice Morin, en estos tiempos cr&iacute;ticos tambi&eacute;n se produce el resurgimiento de nuevas fuerzas de religaci&oacute;n. Es necesario reconocer estas nuevas fuerzas de religaci&oacute;n para emprender la b&uacute;squeda de una regeneraci&oacute;n de la &eacute;tica desde sus fuentes de solidaridad&#45;colaboraci&oacute;n, que es una b&uacute;squeda para restaurar la religaci&oacute;n entre individuo&#45;sociedad&#45;especie en el mundo humano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta b&uacute;squeda requiere del esfuerzo de todos los individuos, pues aunque la &Eacute;tica es el resultado de las condiciones sociales y culturales que se generan colectivamente, su fuente fundamental sigue siendo el individuo&#45;sujeto, que es el que puede elegir sus valores y construir su propia autonom&iacute;a. La &eacute;tica es, para todos los individuos que asumen este reto con responsabilidad, una expresi&oacute;n del imperativo &eacute;tico b&aacute;sico que es un imperativo de religaci&oacute;n: de religaci&oacute;n con los dem&aacute;s, con la comunidad, con la sociedad, con los ancestros (v&iacute;a la herencia gen&eacute;tica y cultural) y, en &uacute;ltima instancia, con el cosmos. Porque ".. .cuanto m&aacute;s aut&oacute;nomos somos, m&aacute;s debemos asumir la incertidumbre y la inquietud y m&aacute;s tenemos necesidad de religaci&oacute;n" (Morin, 2005: 36).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta manera, la &eacute;tica de la complejidad, o &eacute;tica planetaria, aporta un elemento fundamental para entender y vivir la &eacute;tica profesional en tiempos de crisis, incertidumbre y contradicci&oacute;n: la visi&oacute;n de la &eacute;tica como expresi&oacute;n del imperativo de religaci&oacute;n presente en todo ser humano. Este imperativo tiene diversas facetas puesto que se trata de una exigencia que se vive hacia los dem&aacute;s, hacia los ancestros, hacia la sociedad, y en &uacute;ltima instancia, respecto del cosmos del que formamos parte.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La &eacute;tica no puede escapar de la contradicci&oacute;n, y por ello dice Morin: ". no hay imperativo categ&oacute;rico &uacute;nico en todas las circunstancias" (Morin, 2005: 47). La &eacute;tica de Morin se sit&uacute;a en el terreno de lo concreto y no prescribe un tipo de comportamiento o una regla general abstracta a la que se deban adecuar todos los comportamientos humanos, sino que considera el contexto en que se presenta cada situaci&oacute;n contradictoria, como un elemento concreto &uacute;nico en el cual hay que decidir de la manera m&aacute;s &eacute;tica &#151;humanamente "religante"&#151; posible.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta contradicci&oacute;n parece ser estructural &#151;lo mismo que el car&aacute;cter moral del ser humano&#151; dado que sus fuentes se presentan la mayor parte del tiempo como manifestaciones del antagonismo entre los intereses del individuo y los de la sociedad, entre el bien individual y el bien colectivo, entre la noci&oacute;n de bien que se hereda en la tradici&oacute;n cultural y la idea de bien que desarrollan las nuevas generaciones, etc. La imposibilidad de construir el bien colectivo mediante la simple suma de los bienes de cada individuo y la felicidad de toda la sociedad como mera adici&oacute;n del conjunto de las felicidades de cada sujeto, es otra fuente de contradicci&oacute;n que frecuentemente genera grandes problemas &eacute;ticos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El terreno de la pr&aacute;ctica profesional no est&aacute; exento de esta contradicci&oacute;n estructural y de las manifestaciones de las tensiones entre los intereses del individuo y los de la sociedad, entre el bien individual y el bien colectivo, entre lo que es bueno para el presente y lo que se considera bueno desde la herencia cultural y el respeto a lo heredado por los ancestros. El profesionista se enfrenta continuamente a estas tensiones y debe decidir en este marco en el que los principios cl&aacute;sicos de la &eacute;tica profesional no siempre son claros.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se requiere entonces conciliar la vivencia del deber egoc&eacute;ntrico por el cual cada individuo humano debe situarse como "centro de referencia y de preferencia", con la vivencia del deber "genoc&eacute;ntrico" por el cual "los nuestros &#151; progenitores, prole, familia, clan&#151; constituyen el centro de referencia y de preferencia", con la vivencia adicional del "deber socioc&eacute;ntrico" que requiere que la colectividad se imponga como el "centro de referencia y preferencia" y finalmente, con la vivencia del "deber antropoc&eacute;ntrico" que nos hace experimentar la exigencia interior que sit&uacute;a a la especie humana como "el centro de referencia y de preferencia" por encima del individuo, de su familia, de su clan, de su sociedad. Como afirma Morin: "Esos deberes son complementarios, pero cuando surgen al mismo tiempo, se tornan antag&oacute;nicos" (Morin, 2005: 49).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los profesionistas, y m&aacute;s que nunca los profesionistas de este cambio de &eacute;poca, tienen que vivir su pr&aacute;ctica, si la asumen &eacute;ticamente, en el esfuerzo continuo por conciliar el deber egoc&eacute;ntrico &#151;lo que es bueno para s&iacute; mismos&#151;, el deber genoc&eacute;ntrico &#151;lo que conviene desde el respeto a la herencia de las generaciones precedentes&#151;, el deber socioc&eacute;ntrico &#151;la b&uacute;squeda del bien espec&iacute;fico que hay que aportar a la sociedad&#151; y el deber antropoc&eacute;ntrico &#151;la preocupaci&oacute;n por aportar lo que es bueno para la especie humana&#151;, lo cual hace que la vivencia de los principios de la &eacute;tica profesional se vuelva complicada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Porque cuando un profesionista intenta aplicar el principio de beneficencia y se pregunta: &iquest;c&oacute;mo debo actuar en esta situaci&oacute;n para aportar un bien? Esta pregunta tiene m&uacute;ltiples respuestas posibles porque se puede ver desde el beneficio personal del profesionista o de su cliente o usuario, desde el beneficio de la sociedad actual, desde el beneficio para la historia y el patrimonio cultural recibido o desde el beneficio para la especie humana en el sentido global de la "Tierra&#45;patria" (Morin, 1993). Estos deberes, como afirma Morin, son complementarios, pero cuando surgen al mismo tiempo &#151;y esto sucede muchas veces en la pr&aacute;ctica de cualquier profesi&oacute;n&#151; se tornan antag&oacute;nicos. &iquest;Cu&aacute;l de los deberes debe privilegiar entonces un profesionista cuando se enfrenta a este antagonismo? No hay respuestas &uacute;nicas ni imperativos morales fijos para responder.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Hacia una &eacute;tica profesional compleja: principios y religaci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los principios b&aacute;sicos de la &eacute;tica profesional &#151;beneficencia, autonom&iacute;a y justicia&#151; siguen siendo vigentes y m&aacute;s necesarios que nunca en una sociedad en la que las pr&aacute;cticas profesionales se est&aacute;n orientando desde la b&uacute;squeda de eficiencia y competitividad, desde la visi&oacute;n del cliente o usuario como un consumidor o un n&uacute;mero y desde la finalidad de lucro individual como criterio rector de decisi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, como se ha planteado sint&eacute;ticamente en el apartado anterior, estos principios se nos muestran como muy complicados de tomar en cuenta en un contexto complejo como el del mundo globalizado, contradictorio e incierto como el actual. El problema fundamental es precisamente que la &eacute;tica de principios es una &eacute;tica que parte de normas o criterios morales estables pensados para guiar la acci&oacute;n &#151;tambi&eacute;n estable&#151; en un escenario social estable.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero la sociedad del siglo XXI es una sociedad caracterizada por la movilidad, el cambio constante, la velocidad en el ritmo de vida y la dificultad o descr&eacute;dito de los principios estables (verdades, valores, comportamientos); en ella las pr&aacute;cticas profesionales tambi&eacute;n son cambiantes y din&aacute;micas, las identidades profesionales se debilitan y las fronteras disciplinares se derrumban.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta manera, la &eacute;tica de la complejidad aporta elementos relevantes para repensar y dinamizar los principios b&aacute;sicos de la &eacute;tica profesional y, en palabras del mismo Morin (2005: 29): "adaptar la &eacute;tica (profesional) al siglo" para poder hacer realidad "la adaptaci&oacute;n del siglo a la &eacute;tica".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">He aqu&iacute; algunos elementos generales desde donde se podr&iacute;a dar este replanteamiento.</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">a)&nbsp;<i>Principio de beneficencia y religaci&oacute;n:</i> hacer el bien en la profesi&oacute;n haciendo bien la profesi&oacute;n sigue siendo un fundamento &eacute;tico b&aacute;sico en el mundo de la crisis global. Sin embargo, cabe la pregunta acerca del significado de hacer el bien en la profesi&oacute;n y de hacer bien la profesi&oacute;n. Desde la perspectiva de la complejidad, hacer el bien con la profesi&oacute;n y hacer bien la profesi&oacute;n implicar&iacute;a la b&uacute;squeda de un adecuado equilibrio entre los cuatro deberes de religaci&oacute;n fundamentales, de tal manera que un profesional &eacute;tico ser&iacute;a aqu&eacute;l que busca el beneficio de su cliente o usuario, el beneficio de la sociedad y el beneficio de la especie humana a trav&eacute;s de su pr&aacute;ctica. Un profesional &eacute;tico hoy tiene que tomar en cuenta de manera equilibrada y simult&aacute;nea elementos de eficiencia para el cliente con aspectos de responsabilidad social y criterios de respeto al medio ambiente y a la diversidad global &#151;interculturalidad&#151; para poder responder a los requerimientos m&uacute;ltiples de la religaci&oacute;n que implicar&iacute;an un verdadero bien.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">b)&nbsp;<i>Principio de autonom&iacute;a y religaci&oacute;n:</i> superar la relaci&oacute;n de dependencia o paternalismo a partir del establecimiento de una relaci&oacute;n horizontal y participativa que respete al cliente o usuario como un sujeto activo y con derechos en las decisiones profesionales trasciende hoy la interacci&oacute;n cliente&#45;profesionista porque, dada la evidente relaci&oacute;n de cada individuo con la sociedad toda y el impacto que tiene una acci&oacute;n particular en el ecosistema del mundo entero &#151;el famoso "efecto mariposa"&#151; y tomando en cuenta la visi&oacute;n del ser humano como individuo&#45;sociedad&#45;especie que aporta el paradigma de complejidad; la relaci&oacute;n entre el profesionista y el usuario o cliente debe enfocarse desde esta mirada compleja en la que se tiene que dar voz al sujeto individual para el que se trabaja, a la sociedad presente en el individuo para el que se trabaja y a la humanidad toda que tambi&eacute;n est&aacute; impresa en ese sujeto. La toma de decisiones profesionales debe abarcar el respeto personal, social y colectivo, la escucha atenta al cliente, a la sociedad y a la especie humana que ser&aacute;n afectados, para bien o para mal, por el ejercicio profesional en cada caso concreto. Se trata ahora de respetar la autonom&iacute;a del individuo&#45;sociedad&#45;especie al que va a servir el profesional.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">c) <i>Principio de justicia y religaci&oacute;n:</i> el principio de justicia, tal como lo plantea Hortal (1996), ya incorpora de alguna manera los deberes de religaci&oacute;n ego y socioc&eacute;ntrico puesto que plantea que la relaci&oacute;n del profesional con el cliente debe ser de corresponsabilidad y cumplimiento mutuo del deber que corresponde a cada uno, pero tambi&eacute;n en el marco de una visi&oacute;n de justicia hacia la sociedad en la que se ejerce la profesi&oacute;n. Sin embargo, la visi&oacute;n de complejidad aporta otras dos dimensiones a esta relaci&oacute;n de justicia: la dimensi&oacute;n de la justicia para con el pasado &#151;la herencia, la cultura de la comunidad&#151; y la dimensi&oacute;n antropoc&eacute;ntrica &#151;la antropo&eacute;tica&#151; que implicar&iacute;a considerar la justicia para con la humanidad toda en cada actuaci&oacute;n profesional que se emprenda. De esta manera, el principio de justicia entendido desde la &eacute;tica de religaci&oacute;n se complejiza porque implica que el profesionista comprenda y tome en cuenta la visi&oacute;n de justicia individual, social, cultural y planetaria en su acci&oacute;n cotidiana. &iquest;C&oacute;mo impactar&aacute; la acci&oacute;n profesional en el cliente, en la sociedad actual, en la cultura heredada y en la especie humana?</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas son algunas l&iacute;neas que aporta la &eacute;tica planetaria que se deriva del paradigma de la complejidad desarrollado en la obra de Edgar Morin para repensar los principios de la &eacute;tica profesional y resignificarlos en un contexto din&aacute;mico, cambiante, contradictorio e incierto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ser&iacute;a muy pertinente que los que nos dedicamos al estudio de la &eacute;tica de las profesiones explor&aacute;ramos este camino abierto para construir, colectiva y cooperativamente, una &eacute;tica profesional a la altura de nuestros tiempos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Referencias</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bauman, Zygmunt (2007), <i>Miedo l&iacute;quido. La sociedad contempor&aacute;nea y</i> <i>sus temores,</i> M&eacute;xico, Paid&oacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5925382&pid=S0185-2698201300040002000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cortina, Adela (2000), "Presentaci&oacute;n", en Adela Cortina y Jes&uacute;s Conill (coords.), <i>10 palabras clave en &eacute;tica de las profesiones,</i> Navarra, Verbo Divino, pp. 13&#45;28.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5925384&pid=S0185-2698201300040002000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cortina, Adela (2001), <i>&Eacute;tica m&iacute;nima. Introducci&oacute;n a la filosof&iacute;a pr&aacute;ctica,</i> Madrid, Tecnos.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5925386&pid=S0185-2698201300040002000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hirsch, Ana (2004), "&Eacute;tica profesional. Algunos elementos para su comprensi&oacute;n", <i>Revista Galega do Encino,</i> n&uacute;m. 43, pp. 169&#45;179.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5925388&pid=S0185-2698201300040002000004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hortal, Augusto (1996), "Seven Thesis on Professional Ethics", <i>Ethical Perspectives,</i> vol. 3, n&uacute;m. 4, pp. 200&#45;205, en: <a href="http://poj.peeters-leuven.be/content.php?url=article&id=563028&journal_code=EP" target="_blank">http://poj.peeters&#45;leuven.be/content.php?url=article&amp;id=563028&amp;journal_code=EP</a> (consulta: 30 de noviembre de 2011).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5925390&pid=S0185-2698201300040002000005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hortal, Augusto (s/f), "&Eacute;tica profesional de profesores y maestros", en: <a href="http://www.sisman.utm.edu.ec/libros/FACULTAD%20DE%20CIENCIAS%20HUMAN%C3%8DSTICAS%20Y%20SOCIALES/CARRERA%20DE%20TRABAJO%20SOCIAL/07/ETICA%20 PROFESIONAL/%C3%89TICA%20PROFESIONAL%20DE%20 PROFESORES%20Y%20MAESTROS.pdf" target="_blank">http://www.sisman.utm.edu.ec/libros/FACULTAD%20DE%20CIENCIAS%20HUMAN%C3%8DSTICAS%20Y%20SOCIALES/CARRERA%20DE%20TRABAJO%20SOCIAL/07/ETICA%20 PROFESIONAL/%C3%89TICA%20PROFESIONAL%20DE%20 PROFESORES%20Y%20MAESTROS.pdf</a> (consulta: 20 de julio de 2013).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5925392&pid=S0185-2698201300040002000006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lonergan, Bernard (1988), <i>M&eacute;todo en Teolog&iacute;a,</i> Salamanca (Espa&ntilde;a), S&iacute;gueme.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5925394&pid=S0185-2698201300040002000007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lopez Calva, J. Mart&iacute;n (2010), "La &eacute;tica profesional como religaci&oacute;n social. Hacia una visi&oacute;n compleja para el estudio de la &eacute;tica de las profesiones", <i>Revista Electr&oacute;nica de Investigaci&oacute;n Educativa</i> (n&uacute;m. especial), en: <a href="http://redie.uabc.mx/index.php/redie/article/view/256/0" target="_blank">http://redie.uabc.mx/index.php/redie/article/view/256/0</a> (consulta: 10 de julio de 2013).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5925396&pid=S0185-2698201300040002000008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mart&iacute;nez Navarro, Emilio (2006), "&Eacute;tica de la profesi&oacute;n: proyecto personal y compromiso de ciudadan&iacute;a", <i>Veritas,</i> vol. I, n&uacute;m. 14, pp. 121&#45;139.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5925398&pid=S0185-2698201300040002000009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Morin, Edgar (1993), <i>Tierra&#45;patria,</i> Barcelona, Kair&oacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5925400&pid=S0185-2698201300040002000010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Morin, Edgar (2003), <i>El m&eacute;todo V. La humanidad de la humanidad. La identidad humana,</i> Madrid, C&aacute;tedra.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5925402&pid=S0185-2698201300040002000011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Morin, Edgar (2005), <i>&Oacute; m&eacute;todo VI. &Eacute;tica,</i> Porto Alegre, Editora Sulina.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5925404&pid=S0185-2698201300040002000012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Prado, Javier (1998), <i>&Eacute;tica sin disfraces,</i> M&eacute;xico, Instituto Tecnol&oacute;gico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO)/Universidad Iberoamericana (UIA) Golfo Centro/UIA Santa Fe.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5925406&pid=S0185-2698201300040002000013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="nota"></a><b>Nota</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Un primer acercamiento al tema de la &eacute;tica profesional desde la religaci&oacute;n se encuentra en L&oacute;pez Calva, 2010.</font></p>      ]]></body><back>
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