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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Art&iacute;culos</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Prioridades formativas para el bachillerato mexicano</b><b>. La agenda m&iacute;nima</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Juan Fidel Zorrilla Alcal&aacute;*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Doctor en Sociolog&iacute;a, investigador en Sociolog&iacute;a de la Educaci&oacute;n en el Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educaci&oacute;n, de la UNAM. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores. L&iacute;neas de investigaci&oacute;n: la educaci&oacute;n media superior y superior: pol&iacute;ticas, resultados y calidad acad&eacute;mica; formaci&oacute;n de profesores; innovaci&oacute;n did&aacute;ctica; desarrollo de competencias gen&eacute;ricas. Publicaciones recientes: (2012), "La Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica y la conformaci&oacute;n hist&oacute;rica de un sistema nacional de educaci&oacute;n media superior", en Miguel &Aacute;ngel Mart&iacute;nez Espinosa (coord.), La educaci&oacute;n media superior en M&eacute;xico. Balance y perspectivas, M&eacute;xico, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, pp. 17&#45;119; (2010), El futuro del bachillerato mexicano y el trabajo colegiado: lecciones de una intervenci&oacute;n exitosa, M&eacute;xico, ANUIES; (2010, en coautor&iacute;a con A. Alc&aacute;ntara), "Globalizaci&oacute;n y educaci&oacute;n media superior en M&eacute;xico: en busca de la pertinencia curricular", Perfiles Educativos, vol. XXXII, n&uacute;m. 127, pp. 38&#45;57. </i>CE: <a href="mailto:fpertinente@yahoo.com.mx">fpertinente@yahoo.com.mx</a></font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El art&iacute;culo muestra c&oacute;mo el esfuerzo sostenido durante m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas por ampliar la oferta en educaci&oacute;n media superior, no ha tenido correlato en la modificaci&oacute;n de las premisas formativas que privaban en los a&ntilde;os sesenta, cuando se inici&oacute; la expansi&oacute;n a gran escala de este nivel. La situaci&oacute;n actual se manifiesta en una falta de consistencia entre los prop&oacute;sitos educativos que se expresan en el nivel normativo, y los procesos formativos que se llevan a cabo cotidianamente, as&iacute; como los resultados educativos derivados de ello. Se establece la necesidad de definir un perfil de egreso del estudiante en donde el eje sea la capacidad de producir textos argumentativos escritos. Se concluye que la renovaci&oacute;n institucional que se requiere para la educaci&oacute;n media superior en M&eacute;xico habr&aacute; de fincarse sobre cambios sustanciales en cuanto a la formaci&oacute;n de los futuros docentes, la organizaci&oacute;n de las instituciones y la aportaci&oacute;n de los recursos de apoyo que permitan hacer sustentables tales modificaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> Educaci&oacute;n media superior, Reformas curriculares, Resultados educativos, Formaci&oacute;n docente, Renovaci&oacute;n institucional, Perfil de egreso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este trabajo identifico la prioridad efectiva que debieran tener el desarrollo de la capacidad verbal escrita de los alumnos y la modificaci&oacute;n de las relaciones educativas en el aula, para el conjunto de la educaci&oacute;n media superior mexicana, en el corto y mediano plazos. Tal prioridad se deriva del contexto actual nacional e internacional, mismo que le otorga un enorme peso en los &aacute;mbitos econ&oacute;mico, cient&iacute;fico y cultural al conocimiento avanzado y a la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica. Adem&aacute;s, no se puede olvidar que la educaci&oacute;n est&aacute;, a su vez, condicionada por el conocimiento y la tecnolog&iacute;a, que la impactan de manera sistem&aacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En ese horizonte se ha vuelto indispensable que la educaci&oacute;n media asegure que todos sus alumnos entiendan textos, los utilicen de manera reflexiva y alcancen un objetivo determinado interpretativo, expresivo, comunicativo, propositivo o de investigaci&oacute;n, consign&aacute;ndolo en un texto propio original. Obviamente aqu&iacute; se esboza un objetivo que, primeramente, no s&oacute;lo se plantea reproducir conocimientos, sino que se propone ir un paso m&aacute;s all&aacute; del Programme for International Student Assessment (PISA) (OCDE, 2000), considerando que esta &uacute;ltima evaluaci&oacute;n est&aacute; pensada para alumnos entre 15 y 16 a&ntilde;os; aqu&iacute; se est&aacute; hablando de j&oacute;venes que t&iacute;picamente tienen 18 a&ntilde;os al egresar del bachillerato y que tendr&iacute;an que ser capaces de producir un texto argumentativo. Partiendo de lo que plantea PISA, la b&uacute;squeda de esta capacidad requiere enfocarse, durante los cursos, en el desarrollo de m&uacute;ltiples actividades indispensables en el mundo actual, como son aprender lo que resulta relevante, aplicar conocimientos para la satisfacci&oacute;n de necesidades y la representaci&oacute;n por escrito de un punto de vista original y argumentado sobre lo que se obtiene en una indagaci&oacute;n. Tales habilidades implican y demandan un dominio general de la lectura y de la escritura acad&eacute;micas que dista mucho de lo que los alumnos consiguen en las escuelas del sistema educativo en su conjunto, y cuyo logro demanda replantear el trabajo formativo en las escuelas de educaci&oacute;n media muy en particular.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el cabal logro de este prop&oacute;sito es necesario que en todas las escuelas del pa&iacute;s los profesores implementen nuevas formas de trabajar con su alumnado, que se cuente con nuevos tipos de profesores que sepan organizar tales tareas y que se impulsen suficientes cambios en el entorno organizativo e institucional de los establecimientos educativos para consolidar estas innovaciones, las cuales van m&aacute;s all&aacute; de simplemente a&ntilde;adir una tarea a las muchas que ya se realizan en la escuela. Una propuesta de tal envergadura precisa el dise&ntilde;o de estrategias m&uacute;ltiples, multianuales, coherentes entre s&iacute; y enfocadas en la obtenci&oacute;n de metas espec&iacute;ficas evaluables que coadyuven a retroalimentar y enriquecer esta gran prioridad nacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EL REZAGO CRECIENTE EN LA ADECUACI&Oacute;N DE LAS INSTITUCIONES MEXICANAS A LAS NUEVAS NECESIDADES FORMATIVAS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La relevancia de atender ahora, de manera sistem&aacute;tica, una reorientaci&oacute;n en la preparaci&oacute;n y conducci&oacute;n de las formaciones efectivamente impartidas en las escuelas de educaci&oacute;n media superior (EMS) es de gran significaci&oacute;n en vista de que el grueso del esfuerzo y del logro educativo nacional, hasta la fecha, ha estado concentrado, comprensiblemente, en aumentar la oferta educativa. Esta prioridad se ha cumplido, desde el inicio mismo del siglo XX, en todos los decenios, excepto el de la Revoluci&oacute;n, hasta el presente. Tras un logro hist&oacute;rico tan n&iacute;tido, cabe formular hoy la necesidad de establecer como pol&iacute;tica la b&uacute;squeda sistem&aacute;tica de un perfil de egreso que comprenda efectivamente un tipo de logro en las formaciones que se obtienen en la EMS como el que se expres&oacute; arriba. Tal b&uacute;squeda exige un ah&iacute;nco estructural an&aacute;logo al demostrado hist&oacute;ricamente para el incremento continuo de la oferta educativa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un trabajo de investigaci&oacute;n previo y extenso est&aacute; formulada la tesis de que las pol&iacute;ticas educativas de expansi&oacute;n continua de la oferta educativa que se realizaron en M&eacute;xico con posterioridad a la Revoluci&oacute;n mexicana han formado parte del proceso de conformaci&oacute;n y de conducci&oacute;n del poder del Estado posrevolucionario en M&eacute;xico. En el contexto de un r&eacute;gimen autoritario (Meyer, 2000) las pol&iacute;ticas educativas han estado subordinadas a prioridades pol&iacute;ticas que han buscado mantener la paz social, mantener el control sobre el sistema de educaci&oacute;n p&uacute;blica mediante los nombramientos directivos, el otorgamiento de financiamiento federal y la atenci&oacute;n a la demanda social por educaci&oacute;n con una calidad suficiente para desactivar pol&iacute;ticamente las demandas de los peticionarios por tales servicios (Zorrilla, 2009).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LA TRANSICI&Oacute;N A LA DEMOCRACIA</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A finales de los a&ntilde;os noventa, el r&eacute;gimen autoritario se vio sujeto a crecientes presiones pol&iacute;ticas de la opini&oacute;n p&uacute;blica, mismas que impulsaron a los partidos de oposici&oacute;n a obtener una mayor&iacute;a en la C&aacute;mara de Diputados en 1997. Luego, en 2000, tras ganar un candidato de oposici&oacute;n las elecciones presidenciales se dio una alternancia pac&iacute;fica en el poder ejecutivo federal. Paralelamente, se hab&iacute;an hecho presentes nuevas condiciones y referentes para el sistema educativo mexicano a lo largo de la segunda mitad de los a&ntilde;os noventa con el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canad&aacute; (1994) y el ingreso a la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;mico (OCDE) ese mismo a&ntilde;o. En un entorno oficial ahora abierto hacia el exterior, se posibilit&oacute; el contraste sistem&aacute;tico del logro educativo con base en indicadores internacionales, en lugar de contar &uacute;nicamente con referentes nacionales. As&iacute;, a partir del a&ntilde;o 1997, en los propios informes de la SEP se hace alusi&oacute;n a los datos comparativos de la OCDE (SEP, 1997).<sup><a href="#nota">1</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Programa Nacional de Educaci&oacute;n 2001&#45;2006 (SEP, 2001) muestra ya una arquitectura discursiva distinta a los programas de las administraciones federales previas, a la vez que por primera vez aparece la equidad como un criterio fundamental para la consideraci&oacute;n de todas las pol&iacute;ticas del sistema y no s&oacute;lo para la educaci&oacute;n b&aacute;sica, como ocurr&iacute;a con anterioridad. En efecto, en el Programa 1995&#45;2000 se mostraban como ejes rectores de la educaci&oacute;n media superior y de la educaci&oacute;n superior solamente la calidad, la pertinencia y la eficiencia (SEP, 1995). En el Programa de 2001&#45;2005, como se dec&iacute;a, la educaci&oacute;n media superior recibe una atenci&oacute;n especial; en &eacute;l se plantean m&uacute;ltiples metas a conseguir: para 2005 se reorganiza la propia Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica y se establece por primera vez una Subsecretar&iacute;a de Educaci&oacute;n Media Superior. Luego, en 2008, una nueva administraci&oacute;n del gobierno federal anuncia una reforma integral de la educaci&oacute;n media superior (RIEMS) (SEP, 2008); por sus caracter&iacute;sticas, y por la manera como se elabor&oacute; y se consult&oacute;, esta reforma puede ser considerada fruto de las nuevas condiciones nacionales e internacionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A diferencia de iniciativas previas de la autoridad educativa federal, representadas mayormente por el impulso al crecimiento de la oferta y a reformas y adecuaciones curriculares, en esta ocasi&oacute;n se elabor&oacute; un programa comprensivo que buscaba el desarrollo sistem&aacute;tico de la EMS en su conjunto. Tambi&eacute;n se parti&oacute; de premisas realistas y respetuosas de la experiencia hist&oacute;rica de las instituciones de este nivel, convoc&aacute;ndolas e incluy&eacute;ndolas en la formulaci&oacute;n de la RIEMS. Con la RIEMS se hizo un reconocimiento universal de todas las modalidades y subsistemas del bachillerato, a la vez que se busc&oacute; mejorar la pertinencia y relevancia de todos los planes de estudio e impulsar el tr&aacute;nsito entre subsistemas y escuelas. El enfoque escogido se encamina al establecimiento de las condiciones m&iacute;nimas que las reformas deben asegurar y, sin pasar por la unificaci&oacute;n curricular, preserva la identidad de las instituciones y su vocaci&oacute;n espec&iacute;fica. Se reconoce, por tanto, que en el pa&iacute;s existen distintas modalidades de EMS que responden a diversas filosof&iacute;as educativas y realidades sociales que no debieran ponerse en tela de juicio. Los cambios propuestos tuvieron lugar en el marco de la diversidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La propuesta tambi&eacute;n identifica que existen distintas soluciones posibles al problema de la desarticulaci&oacute;n acad&eacute;mica de los planes y programas de estudio, una de las cuales es la de establecer los desempe&ntilde;os finales compartidos que el ciclo de bachillerato deber&iacute;a alcanzar en todos los egresados; la segunda, crear un tronco com&uacute;n id&eacute;ntico para todas las modalidades y subsistemas; y la tercera, definir un conjunto de asignaturas obligatorias. De estas tres opciones la primera &#151;desempe&ntilde;os finales compartidos&#151; es la que se estim&oacute; como la m&aacute;s viable y conveniente; as&iacute; se evit&oacute; imponer un tronco com&uacute;n que forzase a las instituciones a una reestructuraci&oacute;n inviable y poco ben&eacute;fica para los objetivos espec&iacute;ficos de cada instituci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La decisi&oacute;n que se tom&oacute;, por tanto, fue acordar los conocimientos, habilidades y actitudes que todo bachiller debe poseer al finalizar sus estudios. El perfil b&aacute;sico del egresado, construido de esta forma y compartido por todas las instituciones, admite lo que cada instituci&oacute;n tiene de espec&iacute;fico y que ofrece de forma adicional, tanto en t&eacute;rminos de formaci&oacute;n para el trabajo como en la adquisici&oacute;n de conocimientos disciplinares m&aacute;s complejos. El perfil b&aacute;sico hace referencia a los desempe&ntilde;os comunes que los egresados del bachillerato deben conseguir, independientemente de la modalidad y subsistema que cursen. Estos perfiles est&aacute;n recogidos en el marco curricular com&uacute;n (MCC).<sup><a href="#nota">2</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta &oacute;ptica, la RIEMS aparece como un producto positivo de las nuevas condiciones post autoritarias en que opera el sistema educativo, aunque su dise&ntilde;o muestra debilidades perfectibles y limitaciones que ameritan ser explicitadas. Ahora, despu&eacute;s de cuatro a&ntilde;os de experiencia, bien puede revisarse el grado de avance de la reforma mediante una consulta amplia en la que se pueda contar con autoevaluaciones de las instituciones en donde se rese&ntilde;en los avances, las perspectivas y los obst&aacute;culos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se abre de este modo una gran oportunidad para indagar hasta qu&eacute; punto un cambio como el que propone la RIEMS se puede o no lograr &uacute;nicamente con base en lo que se dispone en los acuerdos secretariales de los cuales eman&oacute; tanto la reforma como el Sistema Nacional de Bachillerato. La mayor parte del trabajo por hacer corresponde a las propias instituciones, a los planteles y a los docentes a cargo de impartir las asignaturas de este tipo educativo. Las tareas pendientes de definir para cada una de estas instancias corresponden a los elementos que permitir&aacute;n encauzar el trabajo educativo al logro de los perfiles de egreso establecidos por el marco curricular com&uacute;n de la RIEMS. Los elementos a incluir ahora har&iacute;an referencia a las innovaciones que necesariamente habr&aacute; que impulsar para encaminar las formaciones existentes a la satisfacci&oacute;n de las demandas del mundo contempor&aacute;neo y las necesidades formativas de los j&oacute;venes y del pa&iacute;s. Para poder identificar con claridad estas tareas es preciso ubicarse frente a la experiencia formativa de la EMS contempor&aacute;nea para poder nutrir con ella las iniciativas de innovaci&oacute;n y de impulso al logro de los perfiles del mcc. Con este tipo de disposici&oacute;n se puede establecer un nexo entre la experiencia de la RIEMS y los retos y problemas que se han venido presentando en ese nivel, desde la transici&oacute;n democr&aacute;tica a la fecha. Este trabajo pretende contribuir a tal empe&ntilde;o combinando la revisi&oacute;n cr&iacute;tica, el aprovechamiento de lo ya logrado y la apertura ante la innovaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El primer paso en este sentido es contextualizar la &iacute;ndole cuantitativa del esfuerzo hist&oacute;rico realizado y sus caracter&iacute;sticas e implicaciones. Esta tarea ha llevado en M&eacute;xico, en los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os, a que se eleve la tasa de participaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n entre 15 y 24 a&ntilde;os en la educaci&oacute;n de manera dram&aacute;tica. Baste se&ntilde;alar que en 1970 la poblaci&oacute;n de la EMS era de 335 mil alumnos y la de los estudios superiores de 271 mil; mientras que para 20092010 la matr&iacute;cula para la EMS era de 4 millones 054 mil estudiantes y para el nivel superior de 3 millones 322 mil estudiantes (OCDE, 1997: 111; INEE, 2012: 59).<sup><a href="#nota">3</a></sup> En 40 a&ntilde;os se tiene en educaci&oacute;n superior un incremento de 12 veces, y en la media superior de 13 veces.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En segundo lugar, este notable incremento del estudiantado ha creado, precisamente en virtud de la magnitud del cambio y del tiempo relativamente corto de dicha experiencia, un sistema educativo cuyas caracter&iacute;sticas presentes se desconocen o no se tienen presentes en la extensi&oacute;n debida, ya sea porque no existe informaci&oacute;n adecuada o porque &eacute;sta es parcial y no ha sido procesada y analizada con detenimiento. Un desconocimiento de esta &iacute;ndole incluye los aspectos relativos a la variedad de instalaciones en donde funcionan las instituciones que la integran, as&iacute; como el tipo de infraestructura de laboratorios y bibliotecas disponible. Sin embargo, el mayor desconocimiento ata&ntilde;e al perfil de su profesorado en t&eacute;rminos de formaci&oacute;n y de las formaciones que efectivamente poseen los alumnos en relaci&oacute;n con lo que se quiere que adquieran en la escuela. Un tercer rubro acerca del que se tienen pocas noticias son las rutinas docentes que se practican, las caracter&iacute;sticas del seguimiento que se hace del trabajo y desempe&ntilde;o de los alumnos, el tipo de liderazgo que ejercen o dejan de ejercer los directores, la actualizaci&oacute;n y contrataci&oacute;n del profesorado y los materiales did&aacute;cticos y de apoyo al curr&iacute;culo en que se apoya la ense&ntilde;anza a lo largo y a lo ancho del pa&iacute;s, en cada estado, en cada instituci&oacute;n y en cada regi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un desconocimiento de tal &iacute;ndole es a&uacute;n m&aacute;s serio en tanto que con frecuencia pasa desapercibido, lo cual da lugar a que las representaciones que usualmente se hacen de lo que se supone que es la EMS mexicana tengan como referente prenociones impl&iacute;citas y experiencias restringidamente locales o muy alejadas en el tiempo de lo que hoy realmente prevalece. Esta situaci&oacute;n de cambio r&aacute;pido, informaci&oacute;n limitada e interiorizaci&oacute;n lenta de la realidad prevaleciente ha limitado la oferta de visiones amplias, realistas e incluyentes de la diversidad del estudiantado, del profesorado, de las formaciones requeridas y de lo efectivamente conseguido, condici&oacute;n que sigue presente hasta la fecha y que se refleja en las acciones con las que se instrumenta el crecimiento continuo de la oferta educativa, ya que, como sabemos, la acreditaci&oacute;n de escuelas para el ingreso al Sistema Nacional de Bachillerato es voluntaria y muy reciente y, adem&aacute;s, se privilegia la atenci&oacute;n a los insumos y a los procesos, m&aacute;s que espec&iacute;ficamente a los resultados que se obtienen con los alumnos.<sup><a href="#nota">4</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Resalta la forma en que el crecimiento en la oferta educativa ha llevado a una modificaci&oacute;n del sistema en su conjunto en lo que respecta a escala y conformaci&oacute;n institucional, docente y estudiantil; sin embargo, esta modificaci&oacute;n del sistema no ha ido aparejada a una visi&oacute;n de c&oacute;mo conducir exitosamente los planteles, la docencia y los procesos de ense&ntilde;anza&#45;aprendizaje para conseguir, en muy diferentes circunstancias, resultados efectivos en la formaci&oacute;n de sus alumnos. Tales omisiones obstaculizan la posibilidad de que el incremento de la oferta se haga de acuerdo con las caracter&iacute;sticas deseables relativas al tipo de formaci&oacute;n buscada, a su viabilidad, a las experiencias previas, a los avances y obst&aacute;culos encontrados o a las caracter&iacute;sticas del estudiantado y del profesorado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al privilegiarse la atenci&oacute;n a la demanda social por educaci&oacute;n en la escala que se ha hecho, sobre todo, durante los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os, se han evidenciado los obst&aacute;culos que se generaron debido a la abrupta creaci&oacute;n de nuevas oportunidades educativas sin que medie la consideraci&oacute;n de los objetivos formativos buscados y los medios disponibles. Debe tomarse nota, por lo tanto, de que la ausencia de informaci&oacute;n sobre las condiciones culturales y formativas, tanto del estudiantado como del profesorado, que se habr&iacute;an de incorporar al sistema educativo, cre&oacute; un precedente para que las instituciones se acostumbraran a organizar el trabajo acad&eacute;mico con independencia de sus profesores y alumnos, de espaldas tambi&eacute;n a la retroalimentaci&oacute;n de la experiencia lograda.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bajo este supuesto, no debe causar sorpresa que en el af&aacute;n de ofrecer m&aacute;s educaci&oacute;n se echase mano de la experiencia y de los recursos disponibles en t&eacute;rminos de personal, formas de organizaci&oacute;n, contrataci&oacute;n, ense&ntilde;anza y configuraci&oacute;n acad&eacute;mica de los programas de las materias. Al hacerlo as&iacute;, se ratificaron las inercias y los problemas existentes desde la d&eacute;cada de los a&ntilde;os sesenta, cuando apenas comenzaba el crecimiento que nos llev&oacute; a la situaci&oacute;n actual. As&iacute;, al crecer el sistema sus premisas formativas no se modificaron y en cambio s&iacute; se a&ntilde;adieron otros problemas causados por la desestima de las condiciones y caracter&iacute;sticas del alumnado y profesorado que se fue incorporando.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, el v&iacute;nculo del sistema educativo con su entorno tambi&eacute;n se ha trocado, tanto frente al aumento demogr&aacute;fico y econ&oacute;mico del pa&iacute;s, como frente a los cambios en la pol&iacute;tica y la sociedad mexicanas: en 1960 la poblaci&oacute;n era de apenas 34.9 millones de habitantes, la esperanza de vida era de 58 a&ntilde;os, el analfabetismo era de 35 por ciento y la cobertura educativa para los ni&ntilde;os de 6 a 14 a&ntilde;os era de 60 por ciento (Zavala de Cos&iacute;o, 1993: 107&#45;125). En t&eacute;rminos pol&iacute;ticos prevalec&iacute;a un sistema de gobierno de partido &uacute;nico efectivo y de una &iacute;ndole marcadamente autoritaria, con libertades de expresi&oacute;n muy limitadas y una prensa controlada y autocensurada. La econom&iacute;a era cinco veces m&aacute;s chica que la actual, y la producci&oacute;n nacional estaba altamente protegida. En el &aacute;mbito internacional exist&iacute;an condiciones econ&oacute;micas pol&iacute;ticas, y sobre todo tecnol&oacute;gicas, muy diferentes a las actuales: las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n han incrementado la productividad y han bajado el precio de los equipos y de muchos servicios de una manera casi tan dram&aacute;tica como sucedi&oacute; con la industrializaci&oacute;n de las telas de algod&oacute;n a principios del siglo XIX y con el transporte a lo largo de ese mismo siglo (Wallerstein, 1998; Johnson, 1999).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os las instituciones de la educaci&oacute;n media mexicana han emprendido cambios en los planes y programas de estudio, a la vez que se han dado literalmente millones de horas de cursos de constructivismo y de t&eacute;cnicas de toda &iacute;ndole; no obstante, los procesos formativos de los alumnos parecen continuar despleg&aacute;ndose, en muchos casos, en condiciones muy parecidas a las que se han venido produciendo para muchas de las generaciones que han precedido a la actual: clases expositivas, ex&aacute;menes que privilegian la memoria y la algoritmia, cursos en los que antes se aprende viendo, oyendo y reproduciendo lo que se&ntilde;ala el maestro que leyendo, escribiendo, indagando y argumentando por cuenta propia. En esa l&oacute;gica, los alumnos tienden a trabajar para cumplir antes que para aprender, y los maestros se concentran en evaluar para calificar en actas antes que en brindar informaci&oacute;n sobre d&oacute;nde se encuentran los aprendizajes de los alumnos. Sobre todos estos aspectos de los procesos educativos es irrenunciable aspirar a informaci&oacute;n confiable y &uacute;til, ya que es preciso saber en d&oacute;nde est&aacute;n los alumnos respecto de lo que en t&eacute;rminos formativos se quiere hacer. Cabe indicar que en vista de que el sistema educativo nacional viene experimentando un crecimiento tan acelerado, los sistemas de evaluaci&oacute;n y los procedimientos de ingreso se han inclinado hist&oacute;ricamente a cumplir funciones de certificaci&oacute;n y de selecci&oacute;n antes que a proporcionar informaci&oacute;n para la planeaci&oacute;n acad&eacute;mica y para las propias personas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, en el proceso de aumento de la oferta educativa se mantuvieron muchas de las formas de trabajo en las aulas que se hab&iacute;an venido desarrollando, mientras en otros casos simplemente se acept&oacute; lo que buenamente se pod&iacute;a alcanzar. Esta situaci&oacute;n llev&oacute; a que el aumento en la oferta educativa tendiera a volverse un fin en s&iacute; mismo, independiente de su sentido educativo, con lo cual se advierte el car&aacute;cter profundamente disfuncional, en t&eacute;rminos formativos, de buena parte de las pol&iacute;ticas que se han venido impulsando en el &aacute;mbito nacional, estatal e institucional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Parad&oacute;jicamente, el cambio producido por el aumento de la oferta parece haber llevado al reforzamiento de las respuestas tradicionales, las inercias y pr&aacute;cticas existentes, al no haber disponibles mecanismos y recursos para orientar de manera efectiva la nueva oferta hacia el logro de una mejor y m&aacute;s efectiva formaci&oacute;n para los j&oacute;venes atendidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En resumen, no debe sorprender que este crecimiento se haya hecho, y se siga haciendo en la actualidad, principalmente con base en partidas presupuestales disponibles con las cuales frecuentemente se improvisan muchos de los aspectos educativos, formativos y de gesti&oacute;n curricular, lo que se refleja en las contrataciones, las formas de elecci&oacute;n del director, las instalaciones con las que se cuenta, la biblioteca, la planeaci&oacute;n de la docencia, el seguimiento de los alumnos, el trabajo colegiado y el uso de materiales de apoyo al curr&iacute;culo. Al mismo tiempo, las condiciones estructurales prevalecientes en materia de relaciones contractuales, organizaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos, toma de decisiones y presiones pol&iacute;ticas locales llevan a que se rigidicen con rapidez las posibilidades de introducir modificaciones una vez iniciado el funcionamiento de una escuela. Improvisaci&oacute;n, rigidez, intereses creados y ausencia de procedimientos propiamente educativos se vienen conjugando y consolidando de una forma viciosa e indefectible hasta la fecha en, quiz&aacute;s, buena parte o en la mayor&iacute;a de nuestras escuelas (Zorrilla, 2008: 131&#45;185).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con una din&aacute;mica semejante, la educaci&oacute;n se estar&iacute;a modificando, pero lo estar&iacute;a haciendo en una direcci&oacute;n distinta a los cambios que demanda el mundo y el momento actuales. Si estas disfuncionalidades del crecimiento no se corrigen, la irracionalidad del sistema en su conjunto aumentar&aacute; inercialmente. Despu&eacute;s de 40 a&ntilde;os de proceder de esta manera, se vuelve absolutamente impostergable atender otras prioridades adicionales al crecimiento continuo de la oferta educativa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LA COMPLEJIDAD DEL RETO ACTUAL</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El <i>Informe</i> <i>2010&#45;2011.</i> <i>La educaci&oacute;n media superior en M&eacute;xico</i> del INEE se&ntilde;ala que "el bachillerato recibe estudiantes con conocimientos y habilidades muy dispares y, por tanto, tiene que hacer un enorme esfuerzo por compensar las diferencias para que todos puedan continuar aprendiendo y alcancen resultados equiparables" (INEE, 2011: 117). M&aacute;s adelante apunta que "una de las hip&oacute;tesis para explicar la acentuada deserci&oacute;n de estudiantes en el primer grado es, precisamente, la falta de competencia acad&eacute;mica con la que egresan de educaci&oacute;n b&aacute;sica, lo que dificulta la adquisici&oacute;n de nuevos y m&aacute;s complejos contenidos escolares". Se estima que debido a la obligatoriedad de la EMS y al crecimiento inercial de la oferta, ingresar&aacute;n alumnos provenientes de familias pertenecientes a sectores hasta ahora excluidos, con lo que los puntos de partida para los estudios de este nivel ser&aacute;n cada vez m&aacute;s desiguales y la escuela tendr&aacute; que subsanar las carencias acad&eacute;micas de niveles escolares previos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estas grandes diferencias se aprecian en los datos sobre lo que los estudiantes saben y son capaces de hacer al t&eacute;rmino de la EMS, informaci&oacute;n presentada en el informe citado; ah&iacute; se hace alusi&oacute;n a los niveles de desempe&ntilde;o en materia de lectura, una capacidad que constituye el fundamento de todas las dem&aacute;s en materia educativa. Estos niveles de desempe&ntilde;o son congruentes con la clasificaci&oacute;n de PISA 2009: grado 12, de manera que se establecen seis niveles de desempe&ntilde;o al final del bachillerato: los que est&aacute;n por debajo del nivel 2 indican que los alumnos s&oacute;lo logran completar en algunos casos las tareas m&aacute;s sencillas de lectura, identificar el tema central, o un fragmento de informaci&oacute;n, y quiz&aacute;s establecer una relaci&oacute;n entre el texto y la experiencia cotidiana. En estos niveles los individuos tendr&aacute;n dificultad para utilizar la lectura como herramienta de aprendizaje y participar de manera productiva en la sociedad (INEE, 2011: 122&#45;123). Debajo del nivel 2 se encuentra 21 por ciento de los estudiantes de la EMS al t&eacute;rmino de sus estudios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el nivel 2 se ubica 34 por ciento de los estudiantes, que conforma el contingente m&aacute;s grande de resultados. Aqu&iacute; est&aacute;n aquellos que son capaces de entender la relaci&oacute;n entre las partes de un texto y comparar informaci&oacute;n con base en una sola caracter&iacute;stica del texto. Pueden tambi&eacute;n hacer una relaci&oacute;n entre lo le&iacute;do y el conocimiento externo o personal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el nivel 3 se sit&uacute;a 31 por ciento de los j&oacute;venes; aqu&iacute; se encuentran quienes pueden establecer la relaci&oacute;n entre diferentes fragmentos de informaci&oacute;n que se ajusten a m&uacute;ltiples condiciones y tambi&eacute;n logran entender una relaci&oacute;n o construir un significado. Tambi&eacute;n pueden comparar, explicar y evaluar una caracter&iacute;stica de un texto y demostrar una comprensi&oacute;n detallada empleando el conocimiento externo y personal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el nivel del 4 al 6 se ubica 14 por ciento de los alumnos; son aquellos que demuestran poder organizar diferentes fragmentos de informaci&oacute;n que no resultan evidentes y pueden descifrar matices en el significado de las frases y de las palabras. En la dimensi&oacute;n de la reflexi&oacute;n saben emplear conocimientos formales o externos para elaborar hip&oacute;tesis o evaluar cr&iacute;ticamente lo que leen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cabe se&ntilde;alar que las escalas de PISA est&aacute;n hechas para tener una media que se ubica en el nivel 3 de la medici&oacute;n del INEE, <i>grosso modo,</i> pensando en estudiantes de entre 15 y 16 a&ntilde;os; con esto se evidencia que, al egresar del bachillerato, m&aacute;s de la mitad de nuestros j&oacute;venes (55 por ciento) se encuentra por debajo de la categor&iacute;a que incluye la media esperada; en ese mismo grupo, 21 por ciento del total no tiene el m&iacute;nimo que se considera indispensable para desenvolverse en el mundo contempor&aacute;neo. El otro 45 por ciento se encuentra en la media esperada o por encima de ella (INEE, 2011). A estas cifras deben a&ntilde;adirse aquellas otras que muestran que la eficiencia terminal en este nivel educativo oscila entre 60 y 65 por ciento.<sup><a href="#nota">5</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A la luz de estos datos se hace evidente que los resultados que se obtienen tras el esfuerzo educativo de casi tres a&ntilde;os de bachillerato con aquellos estudiantes que logran mantenerse exitosamente en la escuela distan mucho de ser satisfactorios. Al mismo tiempo, no debe de olvidarse que estas cifras son agregadas para todo el pa&iacute;s y comprenden desempe&ntilde;os dispares entre instituciones, y aun al interior de las mismas. En tal perspectiva, la brecha entre lo que los j&oacute;venes adquieren de la formaci&oacute;n en media superior en t&eacute;rminos de calidad y pertinencia, y lo que se requiere hoy en d&iacute;a y se alcanza en muchos pa&iacute;ses e instituciones de calidad, es lo suficientemente grande para resultar preocupante, lo que tendr&iacute;a que movernos a actuar con resoluci&oacute;n. De no hacerlo, M&eacute;xico habr&aacute; de constre&ntilde;irse a sobrellevar, en el futuro pr&oacute;ximo, las consecuencias de la deficiente educaci&oacute;n que reciben los ni&ntilde;os y j&oacute;venes. Es menester apoyar las medidas encaminadas a corregir y mejorar la forma en que se encuentran organizadas nuestras escuelas p&uacute;blicas. De no cambiar los procedimientos, rutinas, criterios y principios que han probado ser contrarios o indiferentes al desenvolvimiento intelectual de los alumnos, se continuar&aacute; aturdiendo sus inteligencias y desperdiciando su potencial.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>NUEVAS ESTRATEGIAS PARA REFORZAR LA ORIENTACI&Oacute;N A MEJORES PERFILES DE CAPACIDADES DE LOS EGRESADOS DEL BACHILLERATO</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al observar la realidad que hemos descrito, cabe preguntarse c&oacute;mo encaminar los cambios que resultan necesarios hoy y en el futuro inmediato. En esa l&oacute;gica vale la pena considerar, como lo hace un reciente estudio de la OCDE sobre la formaci&oacute;n de profesores y el desarrollo de l&iacute;deres escolares (OCDE, 2012), si acaso no se han entendido a&uacute;n las principales implicaciones que el desarrollo tecnol&oacute;gico tiene para la educaci&oacute;n contempor&aacute;nea, ya que en la actualidad todav&iacute;a prevalece en el mundo un entorno educativo que mantiene un enorme &eacute;nfasis en el dominio de contenidos y en la memorizaci&oacute;n de conceptos, procedimientos y datos b&aacute;sicos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;No habr&iacute;a que reforzar la determinaci&oacute;n al cambio ante el impacto que tiene el acceso a la informaci&oacute;n digitalizada desde un tel&eacute;fono inteligente, as&iacute; como a los sistemas baratos y estandarizados de procesamiento de datos en Calcuta, por mencionar un lugar com&uacute;n? &iquest;Siguen teniendo la misma importancia las formas de valorar la docencia en los bachilleratos que fueron dise&ntilde;adas hace varias d&eacute;cadas, cuando a&uacute;n no exist&iacute;an los servicios tecnol&oacute;gicos de ampl&iacute;simo acceso a los bancos y sistemas de informaci&oacute;n digitalizada ampliamente disponibles? &iquest;Qu&eacute; se requiere cambiar y c&oacute;mo para actualizar la docencia y el aprendizaje en la EMS?</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, poco se reflexiona sobre la manera como la digitalizaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n en tiempo real est&aacute;n tornando en pr&aacute;cticas obsoletas gran parte de los conocimientos, saberes y pr&aacute;cticas profesionales que se producen con las rutinas, preparaci&oacute;n docente y procedimientos educativos tradicionales, no &uacute;nicamente en nuestros bachilleratos, sino tambi&eacute;n en nuestras universidades. Mucho del af&aacute;n docente por asegurar que los alumnos memoricen en cada disciplina y campo profesional datos b&aacute;sicos, definiciones y procedimientos se ha trivializado ante estos cambios. Cabe preguntarse si lo que se ense&ntilde;a y lo que se aprende no forman parte de lo que m&aacute;s f&aacute;cilmente se puede digitalizar y subcontratar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No puede pasarse por alto que muchos de los contenidos curriculares de la educaci&oacute;n media superior est&aacute;n orientados preponderantemente a preparar para la educaci&oacute;n superior, m&aacute;s que a la formaci&oacute;n para la vida adulta. Como se sabe, la educaci&oacute;n superior est&aacute; mayormente organizada en funci&oacute;n de disciplinas, lo que ha llevado a conformar un sistema internacional en el que "la disciplina &#151;no la instituci&oacute;n&#151; tiende a ser la fuerza dominante de la vida laboral de los acad&eacute;micos", siendo este ascendiente mucho m&aacute;s robusto en ese nivel que en la educaci&oacute;n primaria (Clark, 1983: 58).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este sesgo implic&oacute; que conforme la cantidad de conocimientos disciplinares que se considera &uacute;til para los futuros universitarios se fue incrementando, el curr&iacute;culo se fue saturando, los contenidos de las materias adquirieron un car&aacute;cter abstracto y quedaron desprovistos de referencias comprensibles para los alumnos, e incluso para los profesores. Como resultado de lo anterior, la ense&ntilde;anza y el estudio se volcaron hacia la memorizaci&oacute;n de datos, f&oacute;rmulas y definiciones, lo cual induce a una dispersi&oacute;n excesiva de contenidos. Adem&aacute;s, prevalece en el &aacute;mbito de la organizaci&oacute;n acad&eacute;mica mexicana una gran fragmentaci&oacute;n en el quehacer docente, ya que el sistema funciona con base en la delegaci&oacute;n de la responsabilidad de la ense&ntilde;anza a cada profesor en lo individual, de manera que &eacute;sta se desahoga aisladamente en cada grupo con cada docente. El reto de formar j&oacute;venes capaces de tomar decisiones y emitir juicios con base en la evidencia, la observaci&oacute;n, el conocimiento de la literatura sobre el tema y el razonamiento sobre tareas, problemas y necesidades s&oacute;lo se puede lograr mediante una arquitectura curricular integral, articulada transversalmente en lo horizontal y en lo vertical, lo que a su vez depende de un trabajo colegiado regular que acompa&ntilde;e y d&eacute; seguimiento al trabajo de los docentes y sus alumnos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LOS CAMBIOS INSTITUCIONALES REQUERIDOS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;C&oacute;mo prepararse para hacerle frente a estos retos, de una manera que vaya m&aacute;s all&aacute; de organizar un evento o un curso <i>ad hoc?</i> &iquest;C&oacute;mo guiar la organizaci&oacute;n misma de la vida acad&eacute;mica para encaminarse a un proceso de adecuaciones y ajustes continuos en cada instituci&oacute;n, que tendr&aacute;n que hacerse con base en el seguimiento de resultados y la adquisici&oacute;n de experiencias? &iquest;C&oacute;mo lograr este tipo de flexibilidad y ductilidad de las escuelas ante nuevos retos y demandas? &iquest;C&oacute;mo apoyarse en las modificaciones curriculares para introducir los ajustes y cambios requeridos, en lugar de seguir contemplando fatigosamente el trabajo curricular, en vista de lo oneroso que con frecuencia resultan estos procesos que se tardan uno y hasta dos lustros en concluir?</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se parte del reconocimiento de que se ha vuelto indispensable la adquisici&oacute;n de habilidades y capacidades b&aacute;sicas sobre las que los egresados de la educaci&oacute;n superior habr&aacute;n de construir sus desempe&ntilde;os profesionales. En el pasado se pretendi&oacute; plasmar en los programas de las materias formas estandarizadas de actualizaci&oacute;n; hoy en d&iacute;a la mirada tiene que estar puesta en el perfil de egreso y en los procesos que congenien con el desarrollo del potencial individual, ofreciendo una amplia gama de opciones para la personalizaci&oacute;n de una educaci&oacute;n centrada en el sujeto que aprende.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es preciso responder a dos problemas muy significativos: por una parte, la falta de consistencia entre prop&oacute;sitos y medios educativos, que tiende a manifestarse, <i>grosso modo,</i> entre el &aacute;mbito discursivo, declarativo y normativo de la educaci&oacute;n, en el que solemos obtener buenos resultados; y los procedimientos, rutinas, cumplimiento de los prop&oacute;sitos, involucramiento con los retos, rendici&oacute;n de cuentas y obtenci&oacute;n de resultados tangibles, ramos todos &eacute;stos en los que nuestros resultados son mucho m&aacute;s modestos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A tales incongruencias cabe a&ntilde;adir la falta de condiciones m&iacute;nimas para que se sostenga un esfuerzo educativo sistem&aacute;tico, tales como: el acortamiento de los ciclos escolares, la inasistencia de profesores y alumnos, la laxitud en la aplicaci&oacute;n de criterios para establecer puntos de corte precisos en la evaluaci&oacute;n y la falta de claridad en la informaci&oacute;n que brindan las evaluaciones que reciben los alumnos para que mejoren sus desempe&ntilde;os; asimismo, la ausencia de planeaci&oacute;n de la docencia, la falta de trabajo colegiado y de seguimiento de acuerdos m&iacute;nimos entre acad&eacute;micos para integrar esfuerzos docentes individuales. Ambos grupos de impedimentos son lo suficientemente serios para poner en entredicho la posibilidad de cumplir con lo que se espera m&iacute;nimamente de una instituci&oacute;n educativa p&uacute;blica en el mundo contempor&aacute;neo. Esta situaci&oacute;n se torna a&uacute;n m&aacute;s preocupante en vista de que hoy en d&iacute;a se cuenta con m&aacute;s informaci&oacute;n sistem&aacute;tica y confiable acerca de los problemas que es menester abordar. As&iacute;, el costo de seguir tolerando el funcionamiento inercial del sistema educativo repercutir&aacute; en que todos los ni&ntilde;os y j&oacute;venes que asisten a la escuela p&uacute;blica no aprender&aacute;n lo que la vida adulta requiere hoy en d&iacute;a de las actividades productivas, en los servicios, en las comunicaciones, en el trabajo y en la convivencia en general. Tal previsible desencuentro entre necesidades y capacidades efectivas de las personas incrementa y exagera los problemas, ya de por s&iacute; serios, de desocupaci&oacute;n, marginaci&oacute;n, pauperizaci&oacute;n y aton&iacute;a econ&oacute;mica y social que asolan a las sociedades contempor&aacute;neas como la nuestra.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta perspectiva dif&iacute;cilmente habr&aacute; de superarse si no se cuenta con docentes que la animen y la impulsen mediante la construcci&oacute;n y consolidaci&oacute;n de formas de trabajo encaminadas en el sentido esperado. Tambi&eacute;n se impone contemplar la modificaci&oacute;n de las relaciones educativas entre este nuevo tipo de docente y sus alumnos, de los alumnos entre s&iacute;, as&iacute; como de los docentes entre ellos, sin olvidar, desde luego, la relaci&oacute;n de todos con el conocimiento. Pero la obtenci&oacute;n de tal tipo de docente y de alumno no se volver&aacute; una realidad si &uacute;nicamente se conf&iacute;a en encontrar las caracter&iacute;sticas deseables en personas que las re&uacute;nen gracias al azar o a la intuici&oacute;n; es indispensable tener docentes altamente capacitados que funjan como l&iacute;deres acad&eacute;micos que impulsen y animen de manera concreta las metas formativas a este particular.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute; vista, la educaci&oacute;n requerir&aacute; programas y propuestas que: i) inspiren a los docentes y a los alumnos, tanto individualmente como de forma colegiada; ii) ofrezcan v&iacute;as razonables y sostenibles de trabajo para todos; y iii) permitan fijar metas y evaluar las acciones emprendidas y los resultados encaminados para su logro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A su vez, el perfil deseable del nuevo docente est&aacute; definido por el dominio de capacidades de &iacute;ndole profesional, tanto en lo que respecta a su disciplina como en lo que ata&ntilde;e al aprendizaje de la misma por parte de los alumnos. Ese perfil no se obtiene como resultado de los programas de licenciatura actualmente disponibles en nuestro pa&iacute;s; en este caso, debe de reconocerse que no se obtendr&aacute; el perfil deseado a menos que se enriquezcan los programas de licenciatura con la creaci&oacute;n de programas de posgrado a este efecto, con el prop&oacute;sito de formar a los verdaderos l&iacute;deres acad&eacute;micos que se necesitan para modernizar la educaci&oacute;n media que est&aacute; pidiendo el siglo XXI.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EL ENCUADRAMIENTO INSTITUCIONAL Y NUEVAS DEFINICIONES PARA EL LOGRO DE LOS PERFILES DE EGRESO</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s del logro de un nuevo tipo de formaci&oacute;n, tambi&eacute;n se requerir&aacute; de un entorno institucional receptivo y &aacute;vido de una cultura formativa nutrida de las did&aacute;cticas espec&iacute;ficas de diferentes disciplinas. As&iacute; mismo, es menester contar con procesos arraigados institucionalmente que nutran un desarrollo curricular vigoroso, con sistemas de seguimiento de alumnos y de trabajo colegiado que a&uacute;n no se alcanzan a otear en el horizonte, pero para los que tendr&iacute;amos que empezar a prepararnos. Nuestras instituciones son excesivamente r&iacute;gidas, con sus asignaturas organizadas para aprender contenidos y poco orientadas a promover procesos formativos organizados y generales para todos los alumnos, con base en el trabajo colegiado de los profesores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La amplitud de los esfuerzos necesarios, en ese sentido, deber&aacute; de encontrar un asidero firme para su continuidad e integraci&oacute;n con otras materias y otros semestres. Resulta indispensable impartirle certeza y coherencia a los m&uacute;ltiples esfuerzos que ser&aacute;n necesarios en cada instituci&oacute;n para alcanzar objetivos tan ambiciosos, recordando que lo central de todos estos esfuerzos es la capacidad de enfocarse en el progreso de los alumnos individualmente. Este progreso demanda que el logro de las capacidades gen&eacute;ricas, verbales, argumentativas, matem&aacute;ticas y de resoluci&oacute;n de problemas est&eacute; encuadrado por definiciones y est&aacute;ndares que puedan permitir establecer en d&oacute;nde se encuentra el desarrollo de un estudiante, de tal manera que el alumno conozca el tipo de desempe&ntilde;o que tiene.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las instituciones y las escuelas tendr&iacute;an, de esta forma, la oportunidad de enfocarse en asuntos tan trascendentes en t&eacute;rminos formativos como son: i) considerar reducir contenidos, tornando en optativos algunos de los temas ahora obligatorios en sus programas para ganar en profundidad lo que ahora se gasta en extensi&oacute;n; ii) precisar los requerimientos m&iacute;nimos innegociables para la acreditaci&oacute;n de los cursos, enfatizando el respeto mutuo que debe de prevalecer entre alumnos y profesores dadas las obligaciones de cumplimiento esperadas; iii) adquirir los materiales que sostengan estas propuestas y que les ofrezcan a los profesores respuestas a las recomendaciones de la reforma; iv) establecer la transversalidad mediante el trabajo colegiado de todos los profesores que le dan clase a los mismos grupos y mediante las tutor&iacute;as y las asesor&iacute;as; v) establecer la transversalidad entre cursos y ciclos mediante una instrumentaci&oacute;n gradual del trabajo con las competencias gen&eacute;ricas y teniendo como eje fundamental a la competencia de comunicaci&oacute;n mediante la producci&oacute;n de textos argumentativos. Para este prop&oacute;sito es imprescindible revalorar la importancia del sal&oacute;n de clases como el espacio en el que convergen los profesores y los alumnos en torno al aprendizaje. Autores como Tinto han insistido en que el &eacute;xito limitado de las reformas curriculares norteamericanas est&aacute; condicionado por la falta de atenci&oacute;n que se le ha dado al aula en este sentido (Tinto, 2010).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las enormes ventajas de crear una convergencia entre el profesor y los alumnos en el aula permite, m&aacute;s all&aacute; de las exposiciones tradicionales de un profesor tradicional, la oportunidad de ver c&oacute;mo trabajan los dem&aacute;s, de integrar una relaci&oacute;n de trabajo con quienes van a ese espacio en ese momento, apoyarse en quienes conforman el grupo para presentar avances y recibir comentarios; es decir, tratar con el profesor en otro nivel. Propicia, adem&aacute;s, enfocarse en una tarea compartida. La exploraci&oacute;n de estas posibilidades debe de recibir la mayor de las atenciones. El &eacute;xito escolar, la permanencia en la escuela y la mejora en el egreso y la eficiencia terminal pasan por el aprovechamiento de los cursos, de las aulas y de la convergencia entre diferentes personas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>APRENDER DE LOS PATRONES DE FINANCIAMIENTO RECIENTES</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os ochenta, el desarrollo de la cultura de la evaluaci&oacute;n estableci&oacute; diferentes principios para aportar recursos adicionales al gasto operativo para diferentes tipos educativos que mayormente funcionan hasta el presente. En los tres tipos se financiaron programas como el de carrera docente para aportar est&iacute;mulos adicionales al sueldo de los maestros de acuerdo con ciertos desempe&ntilde;os y cierta productividad. Tambi&eacute;n se dispusieron recursos para mejorar la infraestructura. En la educaci&oacute;n superior se favoreci&oacute; mejorar la infraestructura (FOMES) y mejorar la calificaci&oacute;n de los profesores (PROMEP), as&iacute; como propiciar la planeaci&oacute;n y el aseguramiento de la calidad (PIFI). Hist&oacute;ricamente contrastan notoriamente los aumentos en los presupuestos para la educaci&oacute;n b&aacute;sica y para la educaci&oacute;n superior con los de la EMS, siendo estos &uacute;ltimos sistem&aacute;ticamente m&aacute;s bajos. Ahora que existe la RIEMS, que se ha puesto en marcha el Sistema Nacional de Bachillerato y se ha establecido la obligatoriedad de este tipo educativo, es oportuno se&ntilde;alar la necesidad de contar con incrementos en los recursos disponibles para la EMS, por lo menos en la misma proporci&oacute;n que lo logran los niveles b&aacute;sico y superior.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LA AGENDA M&Iacute;NIMA</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una larga caminata empieza con un paso, y muchas de las propuestas que aqu&iacute; se esbozan requieren ser integradas en estrategias coherentes entre s&iacute; y efectivas para ir conduciendo el logro de un perfil de egreso gen&eacute;rico para cada instituci&oacute;n de educaci&oacute;n media superior, en el marco com&uacute;n que provee hoy en d&iacute;a la RIEMS.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Estos cambios demandan, obviamente, que la instituci&oacute;n se oriente a la obtenci&oacute;n de resultados formativos nuevos y distintos y que tal orientaci&oacute;n se persiga de manera institucional, continua y sistem&aacute;tica. Adem&aacute;s, hay que tener presente que el foco de atenci&oacute;n tiene que estar en la racionalizaci&oacute;n de todos los elementos formativos en torno al logro del perfil de egreso, y que este perfil est&eacute; graduado para cada ciclo escolar y tenga como eje el desarrollo de la capacidad de producir textos argumentativos por escrito, de tal manera que en cualquier semestre se pueda, por ejemplo, saber en d&oacute;nde se encuentra un alumno en relaci&oacute;n con el logro del perfil de egreso. Tal convergencia en el logro formativo de los alumnos demanda centrarse en la obtenci&oacute;n de resultados medibles, convencionalmente aceptados, que indiquen la medida en que se va logrando una capacidad de i) razonar, argumentar y tomar decisiones con base en la informaci&oacute;n disponible; ii) utilizar los conocimientos avanzados sobre la naturaleza, sobre el hombre y sobre la tecnolog&iacute;a para plantear por escrito una perspectiva original sobre un asunto relevante; iii) desplegar su compromiso con su propia formaci&oacute;n durante el resto de sus vidas para sustentar el desarrollo del propio potencial y la propia autonom&iacute;a; iv) participar responsablemente en el seno de una sociedad democr&aacute;tica regida por el estado de derecho, que forma parte de una econom&iacute;a altamente competitiva y globalizada y que requiere formas respetuosas y solidarias de convivencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para un encauzamiento semejante se esbozan as&iacute; tres grandes tareas para fincar sobre bases efectivas la renovaci&oacute;n institucional que tendr&iacute;amos que lograr: i) impulsar nuevas formas de plantearse la formaci&oacute;n de los futuros docentes para la educaci&oacute;n media en las universidades e instituciones de educaci&oacute;n superior, tanto en los programas de licenciatura como de posgrado; ii) las instituciones de EMS tendr&aacute;n que prepararse para contar con puestos para los nuevos l&iacute;deres acad&eacute;micos que instrumentar&aacute;n estas tareas y ofrecer recursos para que los profesores de asignatura puedan participar con horas pagadas en las tareas de trabajo colegiado; iii) en tercer lugar, poner en operaci&oacute;n los recursos de apoyo administrativos, curriculares, inform&aacute;ticos, acad&eacute;micos y financieros para darle sustentabilidad a estas tareas y sus formas de instrumentaci&oacute;n, lo que comprende adicionalmente mecanismos de seguimiento, de evaluaci&oacute;n y de rendici&oacute;n de cuentas sobre las formas de incidir en el logro paulatino y sistem&aacute;tico de los nuevos perfiles de egreso de los alumnos, del sistema educativo mexicano en general, y de la educaci&oacute;n superior en particular.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es preciso apelar, sin titubeo alguno, a la fuerza de un entendimiento l&oacute;gico deductivo fincado en la mejor informaci&oacute;n disponible para corregir el funcionamiento inadecuado de la educaci&oacute;n p&uacute;blica, a la cual ya tenemos, como sociedad, reservadas y destinadas enormes proporciones de nuestros caudales p&uacute;blicos, los cuales no merecen ser desestimados a resultas de una complacencia oportunista ante desempe&ntilde;os corregibles. Por supuesto que la final superaci&oacute;n de este sistema tomar&aacute;, si nos lo proponemos hoy, varios, por no decir m&uacute;ltiples, lustros. Pero esto no obsta para tambi&eacute;n considerar que se puede empezar hoy mismo a actuar a todo lo largo de la escala, desde el aula y el plantel hasta el seguimiento, evaluaci&oacute;n y modificaci&oacute;n normativas de los sistemas estatales, aut&oacute;nomos, federales y nacionales. Estas acciones sensatas, al multiplicarse con tenacidad, podr&aacute;n trocar los problemas actuales en resultados crecientemente satisfactorios. De esta guisa cobraremos las necesarias modificaciones que nuestras instituciones tendr&aacute;n que ceder, supliendo sus mecanismos desgastados por otros que, enmendados de estos modos, satisfagan el bien p&uacute;blico y desplieguen un servicio justo y benigno con todos. Sin embargo, tan ambicioso prop&oacute;sito demanda una implicaci&oacute;n masiva, sistem&aacute;tica, paciente y eficaz de la ciudadan&iacute;a en su conjunto. Corresponde a los ciudadanos, expertos y docentes movilizarse y presionar a las instituciones y organizaciones correspondientes para instrumentar este empe&ntilde;o. He ah&iacute; la clave para que nuestras preocupaciones encuentren rumbo y sepamos conducirlas a los resultados que andamos buscando. En tiempos m&aacute;s severos, otras generaciones de mexicanos acometieron empresas deseables y gravosas que fincaron la naci&oacute;n actual. D&eacute;monos hoy al modesto y dif&iacute;cil prop&oacute;sito de contar con una buena escuela para todos, al comp&aacute;s de ideas mejor esclarecidas y menesteres p&uacute;blicos y privados mejor integrados que los hasta ahora logrados. Con tenacidad ser&aacute; posible llegar a ver un proceso que ilumine con su ejemplo a las generaciones futuras.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>REFERENCIAS</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Clark, Burton (1983), <i>El sistema de educaci&oacute;n superior, una visi&oacute;n comparativa de la organizaci&oacute;n acad&eacute;mica,</i> M&eacute;xico, UAM/Nueva Imagen.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888047&pid=S0185-2698201200050000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">INEE (2011), <i>Informe 2010&#45;2011. La educaci&oacute;n media superior en M&eacute;xico,</i> M&eacute;xico, INEE.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888049&pid=S0185-2698201200050000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">INEE (2012), <i>Panorama educativo de M&eacute;xico. Indicadores del sistema educativo nacional,</i> M&eacute;xico, INEE.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888051&pid=S0185-2698201200050000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Johnson, Paul (1999), <i>El nacimiento del mundo moderno,</i> Buenos Aires, Javier Vergara Editor.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888053&pid=S0185-2698201200050000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Meyer, Lorenzo (2000), "La institucionalizaci&oacute;n del nuevo r&eacute;gimen", en <i>Historia general de M&eacute;xico,</i> M&eacute;xico, El Colegio de M&eacute;xico, pp. 823&#45;872.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888055&pid=S0185-2698201200050000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">OCDE (1997), <i>Ex&aacute;menes de las pol&iacute;ticas nacionales.</i> <i>M&eacute;xico. Educaci&oacute;n superior,</i> Par&iacute;s, OCDE.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888057&pid=S0185-2698201200050000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">OCDE (2000), <i>Measuring Student Knowledge and</i> <i>Skills: The Pisa 2000 assessment of Reading,</i> <i>Mathematical and Scientific literacy,</i> Par&iacute;s, OECD.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888059&pid=S0185-2698201200050000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">OCDE (2009), <i>Measuring Student Knowledge and Skills: The Pisa 2000 assessment of Reading, Mathematical and Scientific literacy,</i> Par&iacute;s, OECD.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888061&pid=S0185-2698201200050000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">OCDE (2012), <i>Preparing Teachers and Developing School Leaders for the 21st Century. Lessons from around the world,</i> Par&iacute;s, OECD.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888063&pid=S0185-2698201200050000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica (SEP) (1995), <i>Programa de desarrollo educativo 1995&#45;2000,</i> M&eacute;xico, SEP.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888065&pid=S0185-2698201200050000700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica (SEP) (1997), <i>Perfil de la educaci&oacute;n en M&eacute;xico,</i> M&eacute;xico, SEP.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888067&pid=S0185-2698201200050000700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica (SEP) (2001), <i>Programa nacional de educaci&oacute;n 2001&#45;2006,</i> M&eacute;xico, SEP.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888069&pid=S0185-2698201200050000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica (SEP) (2008), <i>Proyecto de reforma integral de la educaci&oacute;n media superior en M&eacute;xico: la creaci&oacute;n de un Sistema Nacional de Bachillerato en un marco de diversidad,</i> M&eacute;xico, SEP.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888071&pid=S0185-2698201200050000700013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tinto, Vincent (2010), "Enhancing Student Retention: Lessons learned in the United States", en: <a href="http://advisortrainingmanual.pbworks.com/f/Tinto_TakingRetentionSeriously.pdf" target="_blank">http://advisortrainingmanual.pbworks.com/f/Tinto_TakingRetentionSeriously.pdf</a> (consulta: 10 de agosto de 2012).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888073&pid=S0185-2698201200050000700014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Wallerstein, Immanuel (1998), <i>El moderno sistema mundial III. La segunda era de gran expansi&oacute;n de la econom&iacute;a&#45;mundo capitalista, 1730-1850,</i> M&eacute;xico, Siglo XXI Editores.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888075&pid=S0185-2698201200050000700015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Zavala de Cos&iacute;o, Mar&iacute;a Eugenia (1993), "El contexto social y el cambio en la pol&iacute;tica de poblaci&oacute;n", en <i>El poblamiento de M&eacute;xico,</i> tomo IV, M&eacute;xico, Secretar&iacute;a de Gobernaci&oacute;n/ Secretar&iacute;a de Hacienda y Cr&eacute;dito P&uacute;blico, pp. 107&#45;125.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888077&pid=S0185-2698201200050000700016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Zorrilla Alcal&aacute;, Juan Fidel (2008), <i>El bachillerato mexicano: una formaci&oacute;n acad&eacute;micamente precaria. Causas y consecuencias,</i> M&eacute;xico, UNAM&#45;IISUE.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5888079&pid=S0185-2698201200050000700017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>NOTAS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> V&eacute;ase especialmente el cap&iacute;tulo 13.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> V&eacute;anse los acuerdos secretariales 442 sobre el Sistema Nacional de Bachillerato, 444 sobre el marco curricular com&uacute;n, el 447 sobre las competencias docentes y el 488 que modifica los acuerdos 442, 444 y 447, en la p&aacute;gina web del Consejo para la Evaluaci&oacute;n de la Educaci&oacute;n del Tipo Medio Superior, A.C., en: <a href="http://www.copeems.mx" target="_blank">www.copeems.mx</a> (consulta: 14 de agosto de 2012).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup>&nbsp;Cons&uacute;ltese tambi&eacute;n ANUIES (2012), "Estad&iacute;sticas de la educaci&oacute;n superior", en: <a href="http://www.anuies.mx/servicios/e_educacion/index2.php" target="_blank">http://www.anuies.mx/servicios/e_educacion/index2.php</a> (consulta: 12 de agosto de 2012).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4&nbsp;</sup>V&eacute;ase el acuerdo secretarial 480 de la SEP, relativo al establecimiento de los lineamientos para el ingreso de instituciones educativas al Sistema Nacional de Bachillerato, p&aacute;gina del Consejo para la Evaluaci&oacute;n de la Educaci&oacute;n del Tipo Medio Superior, A.C., en: <a href="http://www.copeems.mx" target="_blank">www.copeems.mx</a> (14 de agosto de 2012).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Para mayor informaci&oacute;n sobre las cifras hist&oacute;ricas v&eacute;ase Zorrilla, 2008, cap&iacute;tulo VI, pp. 229&#45;248; y para las cifras recientes, INEE, 2012, anexo electr&oacute;nico, AT08.</font></p>      ]]></body><back>
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