<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0185-2698</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Perfiles educativos]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Perfiles educativos]]></abbrev-journal-title>
<issn>0185-2698</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0185-26982009000100009</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Impacto de la evaluación en la educación superior mexicana]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[López Zárate]]></surname>
<given-names><![CDATA[Romualdo]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,UAM Azcapotzalco Departamento de Sociología Área de Sociología de las Universidades]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2009</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2009</year>
</pub-date>
<volume>31</volume>
<numero>123</numero>
<fpage>120</fpage>
<lpage>124</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-26982009000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0185-26982009000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0185-26982009000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Impacto de la evaluaci&oacute;n en la educaci&oacute;n superior mexicana</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Romualdo L&oacute;pez Z&aacute;rate*</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>&Aacute;ngel D&iacute;az Barriga, Concepci&oacute;n Barr&oacute;n y Frida D&iacute;az, IISUE&#150;UNAM/ANUIES/Plaza y Vald&eacute;s, 2007</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Profesor del &Aacute;rea de Sociolog&iacute;a de las Universidades, Departamento de Sociolog&iacute;a, UAM Azcapotzalco.</i></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dos aspectos me gustar&iacute;a comentar en esta rese&ntilde;a:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Sobre la importancia de la obra y obviamente la recomendaci&oacute;n de su lectura.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Reflexiones a partir de la lectura: sobre los procesos de evaluaci&oacute;n, sobre los desaf&iacute;os a que da lugar la actual injerencia de la SEP en las universidades y las posibilidades de un quehacer inmediato por parte de los acad&eacute;micos.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Sobre el libro</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hace tiempo el IISUE me invit&oacute; a hacer algunos comentarios sobre una de las versiones del libro. Desde aquella primera lectura destaqu&eacute; la importancia de contar con un documento que, a diferencia de otros sobre el mismo tema, combina acertadamente el conocimiento del tema <i>(versus </i>la improvisaci&oacute;n y relativa ignorancia de los fundamentos y complejidad de la evaluaci&oacute;n), rescata la voz de algunos de los involucrados en el desarrollo del programa (<i>versus </i>la versi&oacute;n unilateral de los funcionarios), construye relatos cr&iacute;ticos (positivos y negativos) del impacto del programa (<i>versus </i>una versi&oacute;n exitosa, triunfalista), hace una revisi&oacute;n ponderada de los programas y sus variaciones en el tiempo (<i>versus </i>una versi&oacute;n lineal y ahist&oacute;rica). Estamos frente a un resultado de investigaci&oacute;n y no de uno m&aacute;s de los informes de resultados o avances de una pol&iacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Destacaba tambi&eacute;n la actualidad de la obra. Se analizan programas que se iniciaron, la mayor parte de ellos, a principios de la d&eacute;cada del noventa, se ajustaron en 1996, se consolidaron en el 2000 y siguen vigentes y seguramente lo ser&aacute;n por lo menos hasta fines del presente sexenio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es una obra, por lo tanto, que contribuye a pensar nuestro futuro inmediato a partir de una evaluaci&oacute;n del pasado reciente y de la experiencia de que somos sujetos hoy en d&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La lectura presenta diversos &aacute;ngulos que motivan la reflexi&oacute;n. En la lectura del texto me quedo con la inquietud y el azoro de que las universidades p&uacute;blicas, m&aacute;ximas exponentes de la cultura y del conocimiento en nuestro pa&iacute;s, que son de las pocas instituciones nacionales con un estatuto reconocido constitucionalmente de autonom&iacute;a, han sido dirigidas, modeladas e intervenidas por el poder p&uacute;blico bajo la amenaza de que no hay recursos p&uacute;blicos extraordinarios si no se acatan y se someten a esos programas. La continuidad de la pol&iacute;tica ha propiciado que sectores de la comunidad acad&eacute;mica lo consideren positivo, otros lo vean como un mal necesario y otros, tal vez los que no tienen voz y un pu&ntilde;ado de investigadores sociales, como una intervenci&oacute;n desmedida. Estamos, como dir&iacute;an Gary Rhoades y Sheila Slaughter, ante un "nuevo r&eacute;gimen", en t&eacute;rminos de Foucault, en que no s&oacute;lo somos dominados, sino que aceptamos la dominaci&oacute;n.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Programas y medidas que fueron pensadas como emergentes, transitorias, se han consolidado e institucionalizado. El libro nos ayuda a tomar consciencia de que hay un problema, de que los efectos no previstos est&aacute;n superando a las bondades que subyacen en su dise&ntilde;o e instrumentaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el libro se encuentra un an&aacute;lisis objetivo de las pol&iacute;ticas de la evaluaci&oacute;n. Se critica pero no se cae en la descalificaci&oacute;n, se pondera lo positivo y se destacan los aspectos problem&aacute;ticos, se hace una radiograf&iacute;a puntual y acuciosa de cada uno de ellos, se ilustra sobre sus or&iacute;genes, se relatan las modificaciones en el tiempo, y lo m&aacute;s interesante, desde mi punto de vista, es el rescate ordenado y arm&oacute;nico, en una estructura bien armada, de las percepciones de directivos, expertos, funcionarios medios y en una menor proporci&oacute;n, de los acad&eacute;micos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es interesante, porque lo hacen acad&eacute;micos que son conocedores del tema; que saben que las recetas de ninguna manera son suficientes para abordar y cambiar el complejo sistema de educaci&oacute;n superior del pa&iacute;s; que no bastan la imaginaci&oacute;n, las buenas intenciones y el arrojo, soportado y avalado en la discrecionalidad para el manejo de recursos p&uacute;blicos nada despreciables, para que desde la racionalidad burocr&aacute;tica se imponga un &uacute;nico modelo no discutido ni mucho menos consensuado ya no entre los acad&eacute;micos, sino tampoco entre las mismas autoridades universitarias.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La caracter&iacute;stica de adscripci&oacute;n voluntaria al programa deja de serlo cuando es la &uacute;nica manera de acceder a recursos indispensables para el desarrollo de la instituci&oacute;n, a menos que se cuente con un poder y autoridad pol&iacute;tica y acad&eacute;mica para acceder por otras v&iacute;as al recurso p&uacute;blico extraordinario. La &uacute;nica instituci&oacute;n en el pa&iacute;s capaz de escapar a este esquema de ingenier&iacute;a estructural, desarrollado por cient&iacute;ficos duros y apoyados en la ingenier&iacute;a inform&aacute;tica perfectamente articulada, fue la UNAM. Efectivamente, no todas las universidades tienen el poder y autoridad de la UNAM pero s&iacute; muchas tienen los recursos para idear sus propios procesos y mecanismos de desarrollo institucional.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al leer el libro no dej&eacute; de recordar la lectura de otro sobre el mismo tema. Podr&iacute;a decirse que es la versi&oacute;n de los hacedores e implementadores de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas para la educaci&oacute;n superior en el sexenio anterior: <i>La mejora de la calidad de las universidades p&uacute;blicas en el per&iacute;odo 2001&#150;2006. La formulaci&oacute;n, desarrollo y actualizaci&oacute;n de los programas integrales de fortalecimiento institucional: un primer recuento de sus impactos, </i>de Julio Rubio Oca. Este libro refiere la versi&oacute;n "oficial" del Programa Integral de Fortalecimiento Institucional (PIFI); describe sus prop&oacute;sitos, detalla la mec&aacute;nica con la que se arm&oacute; y los procesos de elaboraci&oacute;n, evaluaci&oacute;n y asignaci&oacute;n presu&#150;puestal, as&iacute; como la calificaci&oacute;n resumida y visualizada en colores (los coloramas), los montos asignados a las instituciones en cada uno de los programas, los resultados comparativos al inicio del programa y seis a&ntilde;os despu&eacute;s: todos al alza. El libro finaliza con las opiniones de algunos rectores, evidentemente positivas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me queda la impresi&oacute;n de que el dise&ntilde;o del PIFI es una pieza de ingenier&iacute;a perfectamente articulada, en donde no hay lugar para los humores de los actores, para tomar en cuenta las caracter&iacute;sticas de los estudiantes, para incorporar la complejidad de las relaciones humanas. Las historias y las sagas organizacionales son prescindibles. No hay fundamentos te&oacute;ricos m&iacute;nimos sobre el complejo proceso de evaluaci&oacute;n. Parece ser que es suficiente la voluntad, las buenas intenciones, una buena dosis de imaginaci&oacute;n, y la aplicaci&oacute;n de ciertas caracter&iacute;sticas observadas en universidades de primer mundo, producto de una historia muchas veces centenaria, para convertirlas en recetas para nuestras universidades y apostar a que en unos cuantos a&ntilde;os se pueda condensar y asimilar lo que a instituciones de otros pa&iacute;ses les ha llevado d&eacute;cadas de esfuerzo continuado. Tal parecer&iacute;a que no es necesario cuidar los procesos: la ciencia dura es aplicable tal cual a las relaciones humanas, como si fu&eacute;ramos materia inerte.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se dice lo que se tiene que hacer, no hay consideraciones sobre los problemas de las instituciones, sobre las veleidades de los actores, sobre las historias institucionales, sobre las din&aacute;micas institucionales. Se dise&ntilde;a una forma racional de distribuir recursos p&uacute;blicos, con la vista puesta hacia el futuro. As&iacute;, el que no cambia es porque no quiere. Se le dan todos los elementos para hacerlo y a&uacute;n as&iacute;, hay algunos que lo desaprovechan. No hay necesidad de consultar el proceso con nadie, para eso est&aacute;n los funcionarios, para resolver todas las dudas, impartir cursos, dise&ntilde;ar nuevos formatos y atender las inquietudes de los acad&eacute;micos y funcionarios. &iquest;Hay alguna duda de interpretaci&oacute;n? No es problema, se elabora con prontitud una definici&oacute;n y asunto arreglado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se destaca en la obra de referencia que "el dictamen es de los acad&eacute;micos, no de la autoridad gubernamental", pero el proceso se dise&ntilde;a centralmente. A los evaluadores se les capacita y se les presenta el men&uacute; de posibles calificaciones. Las cr&iacute;ticas son bienvenidas para perfeccionar el proceso, no para ponerlo en duda; la manifestaci&oacute;n de opiniones adversas o las argumentaciones para cuestionar aspectos de los programas se califican como de mala fe, como de oposici&oacute;n al cambio. Y como prueba de ello, ah&iacute; est&aacute;n los resultados, los n&uacute;meros que prueban la bondad del programa.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro de &Aacute;ngel, Concepci&oacute;n y Frida desenmascara esta visi&oacute;n voluntarista, pragm&aacute;tica, instrumental, de la transformaci&oacute;n de las universidades. Describe las intencionalidades de los funcionarios pero pone al descubierto la ausencia de conocimiento de aspectos b&aacute;sicos de la evaluaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto recupera las voces de los involucrados: de los responsables del programa (5 entrevistas), de los responsables institucionales (16 rectores, 46 funcionarios y 23 directores), de los sujetos de la evaluaci&oacute;n (4), y de los expertos (3).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Son motivo del an&aacute;lisis los siguientes programas: el PIFI, el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), los Comit&eacute;s Interinstitucionales de Evaluaci&oacute;n de la Educaci&oacute;n Superior (CIEES), la acreditaci&oacute;n de programas a trav&eacute;s de los Consejos para la Acreditaci&oacute;n (COPAES), el Programa de est&iacute;mulos al desempe&ntilde;o acad&eacute;mico y el Programa de mejoramiento del profesorado (PROMEP). El libro termina con una recapitulaci&oacute;n y sugerencias para mejorar.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A continuaci&oacute;n expondr&eacute;, de manera un tanto esquem&aacute;tica, algunos, desde mi punto de vista, de los principales logros y alcances de la obra.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es el resultado de un largo trabajo de recuperaci&oacute;n de las percepciones de los actores, enmarcado en un esquema anal&iacute;tico que le da orden y significado a los sentires y valoraciones de los entrevistados.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se pone de manifiesto la alta improvisaci&oacute;n para dise&ntilde;ar y poner en marcha los programas. Se reconocen los aciertos (p. 34) pero tambi&eacute;n se mencionan las deficiencias, entre ellas, que no se cumple con un conjunto de responsabilidades pedag&oacute;gicas y se privilegia una visi&oacute;n empirista.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los autores refieren c&oacute;mo los programas han afectado la din&aacute;mica de las instituciones al obligarlas a asumir una planeaci&oacute;n estrat&eacute;gica en donde la evaluaci&oacute;n externa ha sido aceptada como un elemento central en la valoraci&oacute;n de la calidad; pero la evaluaci&oacute;n de los procesos se redujo a indicadores y &eacute;stos "'modelizan' a la instituci&oacute;n por encima de sus normas jur&iacute;dicas, su din&aacute;mica acad&eacute;mica y el funcionamiento cotidiano de sus tareas sustantivas... en particular las docentes" (p. 52).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se simplifica y deforma el sentido de la evaluaci&oacute;n. En palabras de los autores: "La evaluaci&oacute;n perdi&oacute; su sentido educativo: no se eval&uacute;a para retroalimentar o para fortalecer el desarrollo institucional, sino que se eval&uacute;a para juzgar y dar financiamiento para el trabajo institucional" (p. 51). "Se exige id&eacute;ntico rendimiento a instituciones insertas en un contexto socioecon&oacute;mico y cultural favorable que a las que tienen un entorno adverso" (p. 57).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aparece un nuevo l&eacute;xico organizativo institucional: Dependencias de Educaci&oacute;n Superior (DES), L&iacute;neas de Generaci&oacute;n y Aplicaci&oacute;n del Conocimiento (LGAC), Perfil PROMEP, Cuerpos Acad&eacute;micos (CA), que es ajeno a las estructuras institucionales. No es s&oacute;lo un cambio de nombre sino un cambio de estructura. La estructura organizacional aprobada por los &oacute;rganos colegiados se transforma y se deshecha para implantar una nueva. Ello provoca tensiones entre los acad&eacute;micos y entre las autoridades; por ejemplo, la noci&oacute;n de cuerpos acad&eacute;micos, surgida de la intenci&oacute;n de fomentar un trabajo acad&eacute;mico colegiado, se convirti&oacute; en una forma burocr&aacute;tica de organizaci&oacute;n, en un elemento ajeno a la estructura de las universidades. Cuando se pierden los nombres acu&ntilde;ados hist&oacute;ricamente, se pierde la identidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los autores describen algunas de las deficiencias en la operaci&oacute;n del programa, por ejemplo, que los resultados de la evaluaci&oacute;n no son conocidos por el medio acad&eacute;mico, pues se quedan en las altas autoridades; del conjunto de recursossolicitados se concede s&oacute;lo una parte y no se indica lo que se recort&oacute;, lo que se suprimi&oacute;. No hay consideraciones sobre si lo suprimido era indispensable para realizar las acciones aprobadas, si lo recortado forma parte de un proceso. Estas inconsistencias propician discontinuidad en el apoyo a proyectos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Refieren con claridad c&oacute;mo el PIFI ha alterado las formas de relaci&oacute;n entre el personal acad&eacute;mico; c&oacute;mo ha intervenido en la din&aacute;mica institucional, operando por encima de la norma&#150;tividad universitaria y de los mismos &oacute;rganos de gobierno de la instituci&oacute;n; c&oacute;mo ha forzado la participaci&oacute;n de muchos acad&eacute;micos sin que necesariamente sean part&iacute;cipes de un proyecto institucional; c&oacute;mo ha llegado a establecer una especie de c&iacute;rculo de locura "donde se planifica para un a&ntilde;o posterior, cuando se tiene que ejecutar lo planificado previamente y se tiene que informar sobre la forma en que se aplicaron los recursos autorizados dos a&ntilde;os antes".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los autores se preguntan, con relaci&oacute;n al PIFI: &iquest;ha impulsado el cambio institucional?, &iquest;la evaluaci&oacute;n lleva a la retroalimen&#150;taci&oacute;n?, &iquest;propici&oacute; un cambio en el aula, en la relaci&oacute;n profesor alumno?, &iquest;hay relaci&oacute;n entre los indicadores y el mejor desarrollo institucional, de una mejor calidad de la docencia y de la investigaci&oacute;n?, &iquest;se cierran las brechas de calidad inter e intra institucionales? Y concluyen:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El PIFI oper&oacute; sobre una realidad que no existe. Obliga a las universidades a adaptarse a una organizaci&oacute;n que est&aacute; fuera desu normatividad y de las formas cotidianas de trabajo.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cada cap&iacute;tulo nos aporta nuevas aristas, revela no s&oacute;lo las intencionalidades sino los impactos de las pol&iacute;ticas. Ser&iacute;a imposible rese&ntilde;ar en este espacio los resultados del an&aacute;lisis de todos los cap&iacute;tulos, pero s&iacute; debemos detenernos para exponer algunas reflexiones, a partir de su lectura, sobre los procesos de evaluaci&oacute;n, sobre los desaf&iacute;os a que da lugar la actual injerencia de la SEP en las universidades y las posibilidades de un quehacer inmediato por parte de los acad&eacute;micos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Reflexiones</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro nos ayuda a darnos cuenta de algunos de los efectos inesperados e incluso perversos de los programas; pero hay otros aspectos que creo no hemos analizado suficientemente y que ojal&aacute; los autores los puedan profundizar en una siguiente obra. Algunos de estos aspectos son los siguientes:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La incapacidad de las instituciones para transformarse aut&oacute;nomamente. Hay algo de raz&oacute;n en las autoridades federales en afirmar que hay instituciones que dejadas a su propia inercia ir&aacute;n en un camino alejado de la calidad. La autoridad federal encontr&oacute; un ambiente propicio para inmiscuirse; incluso en ocasiones las propias autoridades universitarias ped&iacute;an la intervenci&oacute;n ante la incapacidad de encontrar las v&iacute;as para la transformaci&oacute;n.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Hay la convicci&oacute;n en las autoridades federales, me parece, de que las universidades son incompetentes, incapaces para dise&ntilde;ar sus propios modos y formas de transformaci&oacute;n, est&aacute;n atrapadas en sus propias redes que han construido a lo largo del tiempo. Son incapaces de ejercer su autonom&iacute;a responsablemente y por ello hay que decirles e imponerles qu&eacute; hacer. Efectivamente, el PIFI hace a un lado los &oacute;rganos colegiados de autoridad institucional pero tambi&eacute;n hay que reconocer que esos &oacute;rganos hace tiempo que son inoperantes, se han rutinizado, burocratizado, no son espacios de discusi&oacute;n sino de legitimaci&oacute;n de las decisiones del rector, carecen de representatividad, son &oacute;rganos funcionales para la universidad pero inoperantes. &iquest;C&oacute;mo se puede protestar si no funcionan? </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull;    La autoridad institucional est&aacute; ausente para llamar la atenci&oacute;n y sancionar a los simuladores acad&eacute;micos. Las autoridades han sido incapaces de exigir el cumplimiento de obligaciones a los acad&eacute;micos que incumplen, de aplicar los mecanismos correctivos y de sanci&oacute;n, establecidos incluso en la reglamentaci&oacute;n interna, a aqu&eacute;llos que se aprovechan de la universidad. Se advierte en algunas instituciones, y en algunas &aacute;reas, un profundo deterioro en el ejercicio de la autoridad institucional. Ante esta ausencia de autoridad interna, los propios acad&eacute;micos que cumplen exigen una diferenciaci&oacute;n con respecto a los que no cumplen.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y como no se puede sancionar a estos &uacute;ltimos entonces se justifican las recompensas por hacer lo que nos toca hacer.</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Sabemos de los efectos perversos de los est&iacute;mulos y becas, pero no estamos dispuestos a renunciar a ellos y a dise&ntilde;ar mecanismos alternativos. Se est&aacute; en contra del esquema pero no se puede renunciar a sus beneficios. Las becas se han convertido en la forma natural de recompensar el trabajo acad&eacute;mico. Tienen 18 a&ntilde;os de vigencia. Ninguna de las pol&iacute;ticas anteriores a los ochenta tuvo tal duraci&oacute;n.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Las universidades han permitido, y en ocasiones fomentado, el trabajo individual sin vincularlo con los programas y proyectos institucionales. Se ha relajado la exigencia de una permanencia m&iacute;nima en la instituci&oacute;n, de la atenci&oacute;n de trabajos colectivos. En este ambiente de desvinculaci&oacute;n institucional, los cuerpos acad&eacute;micos encuentran un caldo de cultivo para instalarse. </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull;    Algunas instituciones cavan su propia tumba financiera al operar el recurso acad&eacute;mico y administrativo como un bot&iacute;n pol&iacute;tico: crear plazas y otorgar definitividades para ganar apoyos pol&iacute;ticos sin el m&iacute;nimo respaldo financiero y otorgar prestaciones como supuestas conquistas de la clase trabajadora sin previsi&oacute;n para el futuro. No son raros los casos en que se administran las becas de forma patrimonial y corporativa. Se fomenta la desviaci&oacute;n de recursos para hacer frente a compromisos salariales, eludir el pago del ISSTE o de impuestos porque se destina ese recurso a los salarios. Hay rescates financieros una y otra vez. Efectivamente, las universidades est&aacute;n restringidas por disposiciones financieras federales, los salarios son bajos. Se reconocen estas limitaciones externas, pero tambi&eacute;n hay que reconocer malos manejos internos.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En estos contextos, la injerencia gubernamental no s&oacute;lo es explicable sino en ocasiones es bienvenida. Hay que reconocer que nosotros mismos, las comunidades acad&eacute;micas, no hemos analizado suficientemente problemas como los antes mencionados y en consecuencia no hemos sido capaces de proponer alternativas de soluci&oacute;n. Pienso que los acad&eacute;micos somos capaces y competentes para pensar nuestro futuro individual y colectivo, que tenemos conocimiento para dise&ntilde;ar nuevas maneras de enfrentar nuestras responsabilidades y hacer digno nuestro espacio de trabajo; en resumen, que somos capaces de ejercer nuestra autonom&iacute;a. Y si nos seguimos tardando, la soluci&oacute;n nos va a llegar de fuera, impuesta por la SEP y la SCHP. Como los PIFIS.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro de &Aacute;ngel, Concepci&oacute;n y Frida contribuye a pensar ese futuro.</font></p>      ]]></body>
</article>
