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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico Panorama de la Educación 2008: Nota para México]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Documento</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;mico Panorama de la Educaci&oacute;n 2008.<a href="#notas">*</a> Nota para M&eacute;xico<sup>1</sup><a href="#notas">**</a></b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font size="3" face="verdana">Organisation for Cooperation and Economic Development Educational Review 2008. Note for Mexico </font></b></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los gobiernos est&aacute;n prestando cada vez m&aacute;s atenci&oacute;n a las comparaciones internacionales mientras buscan pol&iacute;ticas eficaces que aumenten las perspectivas econ&oacute;micas y sociales de las personas, proporcionen incentivos para una mayor eficiencia en el suministro de la educaci&oacute;n y ayuden a transferir recursos para cubrir las crecientes demandas. En respuesta a esta necesidad, la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;mico (OCDE) dedica un esfuerzo muy importante al desarrollo y al an&aacute;lisis de indicadores cuantitativos internacionalmente comparables, que se publican en forma anual en Panorama de la Educaci&oacute;n. Esos indicadores permiten que los profesionales y los responsables de las pol&iacute;ticas educativas por igual vean sus sistemas educativos a la luz de los resultados de otros pa&iacute;ses y, junto con los estudios de pol&iacute;ticas nacionales de la OCDE, se dise&ntilde;en con el fin de apoyar y analizar las labores que realizan los gobiernos para una reforma pol&iacute;tica en la materia. Esta nota contrasta hallazgos clave para M&eacute;xico con las tendencias generales entre los pa&iacute;ses de la OCDE conforme a los siguientes rubros: problemas de cantidad y calidad, problemas de recursos y eficiencia, as&iacute; como problemas de equidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>PROBLEMAS DE RECURSOS Y EFICIENCIA</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Satisfacer la demanda de m&aacute;s educaci&oacute;n mientras se mejora la calidad tarde o temprano crear&aacute; presiones para que se mantengan o aun se aumenten los actuales niveles de gasto y para que mejore la eficiencia del gasto en educaci&oacute;n. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os ya ha habido aumentos considerables en los niveles de gasto, tanto en t&eacute;rminos absolutos como en un porcentaje de los presupuestos p&uacute;blicos. La cantidad total de recursos asignados a las instituciones educativas en todos los niveles acad&eacute;micos aument&oacute; en todos los pa&iacute;ses con datos disponibles durante el &uacute;ltimo decenio, y en 19% en promedio en t&eacute;rminos reales entre los a&ntilde;os 2000 y 2005 solamente. Para 2005, los pa&iacute;ses de la OCDE gastaban 6.1% de su PIB colectivo en educaci&oacute;n en todos los niveles, del cual, 86% proced&iacute;a de fuentes p&uacute;blicas y todos salvo 7 de los 28 pa&iacute;ses de la OCDE gastaron al menos 5%. Otra indicaci&oacute;n manifiesta de los esfuerzos efectuados por los gobiernos puede hallarse en el hecho de que de 1995 a 2005, el gasto p&uacute;blico en la educaci&oacute;n creci&oacute; en m&aacute;s de un punto porcentual como un porcentaje de todo el gasto p&uacute;blico; de 11% a 13.2% en el a&ntilde;o 2005. El gasto en educaci&oacute;n aument&oacute; al menos tan r&aacute;pido como el gasto p&uacute;blico en otros sectores en todos los pa&iacute;ses, excepto en Canad&aacute;, Francia, Hungr&iacute;a, Portugal y Suiza.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Junto al aumento en el gasto p&uacute;blico en educaci&oacute;n tambi&eacute;n se han buscado nuevas fuentes de financiamiento para ajustarse al r&aacute;pido crecimiento del n&uacute;mero de estudiantes (sobre todo en el nivel universitario) y aumentar los recursos disponibles para las instituciones docentes. Aunque 86% del gasto en educaci&oacute;n a&uacute;n procede de fuentes p&uacute;blicas para todos los niveles acad&eacute;micos combinados, el gasto privado aument&oacute; m&aacute;s r&aacute;pidamente que el p&uacute;blico entre 1995 y 2005 en casi tres cuartas partes de los pa&iacute;ses analizados. En algunos, la proporci&oacute;n del financiamiento privado en las instituciones universitarias es lo suficientemente elevada como para poner en tela de juicio el criterio de que la educaci&oacute;n universitaria es primordialmente una responsabilidad del Estado. De hecho, este criterio poco a poco ha sido sustituido por la percepci&oacute;n de que, en vista de los rendimientos p&uacute;blicos y privados compartidos que aporta la educaci&oacute;n, los costos y las responsabilidades por su suministro tambi&eacute;n deben ser compartidos por quienes se benefician directamente y por la sociedad en general (es decir, empresas y familias privadas, as&iacute; como gobiernos), al menos en el nivel universitario de la educaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque las inversiones complementarias considerables en la educaci&oacute;n ser&aacute;n importantes, es igualmente manifiesto que m&aacute;s dinero solo no bastar&aacute;. Las inversiones en educaci&oacute;n tambi&eacute;n deben ser m&aacute;s eficientes. El sector educativo a&uacute;n no se reinventa a s&iacute; mismo en las formas en que lo han hecho otras profesiones para mejorar los resultados y aumentar la productividad. En realidad, las pruebas indican lo opuesto, espec&iacute;ficamente que la productividad en la educaci&oacute;n ha disminuido en t&eacute;rminos generales porque la calidad de la instrucci&oacute;n a grandes rasgos ha permanecido constante; aunque el precio de los insumos ha aumentado de manera notable. Como el lugar y el modo en que se suministra la educaci&oacute;n en buena medida han permanecido inalterables, la exigencia de mucha mano de obra en este sector y el predominio de los sueldos de los maestros en los costos generales (con escalas de pago que se basan en m&eacute;ritos y en aumentos autom&aacute;ticos) han hecho que el costo del personal aumente con el tiempo. Esta edici&oacute;n de Panorama de la Educaci&oacute;n proporciona una primera descripci&oacute;n de las decisiones que est&aacute;n tomando los pa&iacute;ses en materia de gasto.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>TENDENCIAS GENERALES</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Los pa&iacute;ses de la OCDE gastan 6.1% de su PIB colectivo en instituciones docentes. Sin embargo, el aumento en el gasto en instituciones docentes entre 1995 y 2005 se rezag&oacute; con respecto al crecimiento de la renta nacional en casi la mitad de los 28 pa&iacute;ses de la OCDE para los cuales hay datos disponibles.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Los pa&iacute;ses que m&aacute;s gastan en instituciones docentes son Dinamarca, Islandia, Corea, Estados Unidos y el pa&iacute;s asociado Israel con al menos 7% del PIB constituido por gasto p&uacute;blico y privado en instituciones   docentes,   seguido   por M&eacute;xico y Nueva Zelanda con m&aacute;s de 6.5%. En cambio, 7 de 28 pa&iacute;ses de la OCDE para los cuales hay datos disponibles, as&iacute; como 3 de 6 pa&iacute;ses asociados gastan menos de 5% del PIB en instituciones docentes; en Grecia y en el pa&iacute;s asociado de la Federaci&oacute;n Rusa, la cifra es de 4.2% y de 3.8% respectivamente (Cuadro B2.1).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La educaci&oacute;n universitaria constituye cerca de una tercera parte del gasto combinado de la OCDE en instituciones docentes (2.0% del PIB combinado). En Canad&aacute; y en Estados Unidos, el gasto en este nivel alcanza hasta 40% del gasto en   instituciones   docentes   (Cuadro B2.1). En relaci&oacute;n con el PIB, Estados Unidos gasta por arriba de tres veces m&aacute;s en educaci&oacute;n universitaria que Italia y la Rep&uacute;blica Eslovaca; y casi cuatro veces m&aacute;s que los pa&iacute;ses asociados de Brasil y la Federaci&oacute;n Rusa.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En promedio en todos los pa&iacute;ses de la OCDE, el gasto para todos los niveles acad&eacute;micos combinado aument&oacute; relativamente m&aacute;s que el PIB entre 1995 y 2005. El aumento en el gasto en educaci&oacute;n docente como un porcentaje del PIB rebas&oacute; 0.8 puntos porcentuales durante ese decenio en Dinamarca, Grecia, M&eacute;xico y el Reino Unido (Cuadro B2.3).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Los pa&iacute;ses de la OCDE en conjunto gastan US$8 553 por alumno anualmente entre la educaci&oacute;n primaria y la universitaria: US$6173 por estudiante de primaria; US$7 736 por estudiante de secundaria y US$15 559 por estudiante universitario. Estos gastos siguen subiendo en t&eacute;rminos reales.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El gasto en instituciones docentes por estudiante de primaria, secundaria y educaci&oacute;n   t&eacute;cnica   no   universitaria aument&oacute; en todos los pa&iacute;ses; y en promedio en 35% entre  1995 y 2005 durante un periodo de n&uacute;mero de estudiantes relativamente estable.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El patr&oacute;n es diferente en el nivel universitario donde el gasto por estudiante ha bajado en algunos casos, ya que el gasto no ha ido a la par con la expansi&oacute;n del n&uacute;mero de estudiantes. Sin embargo, del 2000 al 2005, el gasto en instituciones docentes por estudiante universitario aument&oacute; 11 puntos porcentuales en promedio en los pa&iacute;ses de la OCDE, tras permanecer estable de 1995 al 2000. S&oacute;lo  Australia,   Austria,   Dinamarca, Grecia, Islandia, M&eacute;xico, Polonia, Portugal, Espa&ntilde;a, Suiza y el Reino Unido experimentaron un aumento m&aacute;s grande en el gasto en instituciones docentes por estudiante universitario que en el PIB per capita (Cuadros B1.4 y B1.5).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Siete de cada  11  pa&iacute;ses en los que aument&oacute; la matr&iacute;cula de estudiantes universitarios en m&aacute;s de 20 puntos porcentuales entre el 2000 y el 2005 han aumentado su gasto en instituciones universitarias en al menos el mismo porcentaje durante el periodo; mientras que Hungr&iacute;a, Suecia y los pa&iacute;ses asociados de Brasil y Chile no lo hicieron (Cuadro B1.5).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El costo de remuneraci&oacute;n docente por estudiante en el nivel de preparatoria var&iacute;a de 3.9% del PIB per capita en la Rep&uacute;blica Eslovaca (menos de la mitad del porcentaje promedio de la OCDE de 10.9%) a m&aacute;s de cinco veces ese porcentaje en Portugal (20.9%, casi el doble del promedio de la OCDE). Cuatro factores influyen en esas tendencias: los niveles de sueldo, la cantidad de tiempo de instrucci&oacute;n para los estudiantes, la cantidad del tiempo de ense&ntilde;anza requerido de los maestros y el tama&ntilde;o promedio del grupo; de suerte que un nivel dado de costo de remuneraci&oacute;n por estudiante puede deberse a combinaciones completamente distintas de los cuatro factores.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Por ejemplo, en Corea y Luxemburgo, el costo de remuneraci&oacute;n por estudiante (como un porcentaje del PIB per capita) es de 15.5% y de 15.2% respectivamente, ambos notablemente mayores al promedio de la OCDE. Sin embargo, mientras que en Corea los niveles de sueldos docentes superiores al promedio unidos a grupos relativamente grandes son la principal influencia en esto, en Luxemburgo, el tama&ntilde;o del grupo relativamente peque&ntilde;o es el principal factor que da por resultado un costo de remuneraci&oacute;n docente por estudiante tan alto (como una porcentaje del PIB per capita) comparado con el promedio de la OCDE (Cuadro B7.2).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En los pa&iacute;ses con el costo de remuneraci&oacute;n por estudiante m&aacute;s bajo (como porcentaje del PIB per capita) en el nivel de preparatoria, los niveles de sueldo bajos como un porcentaje del PIB generalmente constituyen el primer impulsor. &Eacute;se es el caso de Islandia, Irlanda, Noruega, Polonia, la Rep&uacute;blica Eslovaca y Suecia. La principal excepci&oacute;n a este patr&oacute;n es M&eacute;xico, donde los costos de los sueldos docentes en relaci&oacute;n con el PIB per capita son muy superiores a la media de la OCDE, pero eso est&aacute; m&aacute;s que compensado con los grupos de clase grandes (Indicador B7&#150;2). </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En cambio, entre los pa&iacute;ses con los niveles de costo de remuneraci&oacute;n por estudiante m&aacute;s altos (Portugal, Espa&ntilde;a, Suiza) ning&uacute;n factor particular determina esa posici&oacute;n; sino m&aacute;s bien cada uno de los cuatro factores act&uacute;a para aumentar los costos a grados variables (Cuadro B7.2).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El gasto elevado por estudiante no puede identificarse autom&aacute;ticamente con resultados contundentes de los sistemas educativos. El gasto por estudiante de hasta 15 a&ntilde;os de edad en la Rep&uacute;blica Checa asciende poco m&aacute;s o menos a una tercera parte de los niveles de gasto de Estados Unidos; y en Corea aproximadamente a una mitad de &eacute;stos. Sin embargo, aunque tanto la Rep&uacute;blica Checa como Corea est&aacute;n entre los diez primeros resultados de la evaluaci&oacute;n del informe PISA 2006 en el rendimiento en ciencias naturales de estudiantes de 15 a&ntilde;os de edad, Estados Unidos obtiene resultados inferiores a la media de la OCDE. Del mismo modo, Espa&ntilde;a y Estados Unidos obtienen resultados igualmente buenos, pero mientras Estados Unidos gasta aproximadamente US$95 600 por estudiante hasta la edad de 15 a&ntilde;os, Espa&ntilde;a s&oacute;lo gasta US$61 860 (Cuadro B7.1).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>En todos los pa&iacute;ses, los recursos p&uacute;blicos en instituciones docentes aumentaron entre 1995 y 2005. Sin embargo, el gasto privado aument&oacute; m&aacute;s r&aacute;pido casi en tres cuartas partes de esos pa&iacute;ses.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En promedio, m&aacute;s de 90% de la educaci&oacute;n primaria, secundaria y t&eacute;cnica no universitaria en los pa&iacute;ses de la OCDE &#150;y en otros aparte de Corea, no menos de 80%&#150; se paga con fondos p&uacute;blicos (Cuadro B3.2a).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En la educaci&oacute;n universitaria el porcentaje financiado por recursos privados var&iacute;a mucho, de menos de 5% en Dinamarca, Finlandia y Grecia, hasta m&aacute;s de 40% en Australia, Canad&aacute;, Jap&oacute;n, Nueva Zelanda, Estados Unidos y en el pa&iacute;s asociado de Israel; y a m&aacute;s de 75% en Corea y en el pa&iacute;s asociado de Chile. Al igual que con las tasas de inscripci&oacute;n y de egresados universitarios, en el porcentaje   de  recursos  privados   puede influir el &iacute;ndice de estudiantes internacionales que integran un porcentaje relativamente alto del alumnado en Australia y en Nueva Zelanda (Cuadro B3.2b).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En promedio, entre los 18 pa&iacute;ses de la OCDE para los cuales hay datos sobre esta tendencia, la contribuci&oacute;n de recursos p&uacute;blicos a instituciones universitarias disminuy&oacute; ligeramente de 79% en 1995 a 77% en el 2000 y hasta a 73% en el 2005&#150; Sin embargo, el aumento en inversiones privadas no ha reemplazado sino complementado los recursos p&uacute;blicos, la cantidad de recursos p&uacute;blicos simplemente tiende a aumentar a un ritmo m&aacute;s lento (Cuadro B3&#150;2b).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En 8 de los 11 pa&iacute;ses de la OCDE con los aumentos   m&aacute;s   cuantiosos   en   gasto p&uacute;blico en la educaci&oacute;n universitaria entre el a&ntilde;o 2000 y el 2005, las instituciones universitarias no cobran colegiaturas o si lo hacen son bajas. Las excepciones son Corea, el Reino Unido y Estados Unidos (Indicador B5). </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En la educaci&oacute;n universitaria, las familias representan casi todo el gasto privado en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses para los cuales hay datos disponibles. Las excepciones son Canad&aacute;, Grecia, Hungr&iacute;a, la Rep&uacute;blica Eslovaca y Suecia donde el gasto privado de entidades distintas a las familias es m&aacute;s significativo (Cuadro B3.2b).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>En promedio, los pa&iacute;ses de la OCDE dedican 13.2% del gasto p&uacute;blico total a la educaci&oacute;n, pero los valores para los pa&iacute;ses fluct&uacute;an desde 10% o menos en la Rep&uacute;blica Checa, Alemania, Italia y Jap&oacute;n a m&aacute;s del 23% en M&eacute;xico.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Entre 1995 y 2005, la educaci&oacute;n tom&oacute; una parte cada vez mayor del gasto p&uacute;blico total en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses, y en promedio creci&oacute; a un ritmo similar que el PIB. Dinamarca, los Pa&iacute;ses Bajos, Nueva Zelanda, la Rep&uacute;blica Eslovaca, Suecia y el pa&iacute;s asociado de Brasil dieron los virajes m&aacute;s importantes a favor de la educaci&oacute;n (Cuadro B4.1).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En todos los pa&iacute;ses de la OCDE en promedio, 85% del gasto p&uacute;blico en educaci&oacute;n se traspas&oacute; a instituciones p&uacute;blicas. En dos terceras partes de los pa&iacute;ses de la OCDE, as&iacute; como en los pa&iacute;ses asociados de Brasil, Estonia y Eslovenia, la contribuci&oacute;n del gasto p&uacute;blico en educaci&oacute;n que fue a instituciones p&uacute;blicas rebasa 80 por ciento.</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La contribuci&oacute;n del gasto p&uacute;blico traspasada al sector privado es m&aacute;s cuantiosa en el nivel universitario que en los niveles de primaria hasta la educaci&oacute;n t&eacute;cnica no universitaria; y llega a 26% en promedio entre los pa&iacute;ses de la OCDE para los que hay datos disponibles (Cuadro B4.2).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Existen diferencias enormes entre los pa&iacute;ses de la OCDE en las colegiaturas promedio que cobran las instituciones p&uacute;blicas de educaci&oacute;n universitaria tipo A, as&iacute; como en la forma en que los estudiantes las pagan.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En ocho pa&iacute;ses de la OCDE las instituciones p&uacute;blicas no cobran colegiaturas, pero en una tercera parte de los pa&iacute;ses las instituciones p&uacute;blicas cobran una inscripci&oacute;n anual a los estudiantes nacionales superior a US$1 500. Entre los 19 pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea, s&oacute;lo los Pa&iacute;ses Bajos y el Reino Unido tienen inscripciones anuales que equivalen a m&aacute;s de US$ 1 000 por estudiante de tiempo completo; &eacute;stas se relacionan con instituciones que dependen del gobierno (Cuadro B5.1a).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Si se cobran colegiaturas, las instituciones universitarias son responsables de fijar los niveles de colegiatura en casi todos los pa&iacute;ses. S&oacute;lo los Pa&iacute;ses Bajos, Espa&ntilde;a y Suiza tienen niveles de colegiaturas fijados exclusivamente por las autoridades educativas (en los niveles central, regional o local), al menos para algunas de sus instituciones universitarias (Cuadro B5&#150;ld).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Un promedio de 18% del gasto p&uacute;blico en educaci&oacute;n universitaria se dedica a apoyar a los estudiantes, las familias y a otras entidades privadas. En Australia, Dinamarca, los Pa&iacute;ses Bajos, Nueva Zelanda, Noruega, Suecia y el pa&iacute;s asociado de Chile, los subsidios p&uacute;blicos para las familias representan cerca de 27% o m&aacute;s de los presupuestos para la educaci&oacute;n universitaria p&uacute;blica (Cuadro B5.2).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Las inscripciones anuales bajas cobradas por las instituciones que imparten educaci&oacute;n universitaria tipo A no se relacionan sistem&aacute;ticamente con un porcentaje bajo de estudiantes que se beneficien de los subsidios p&uacute;blicos. En la educaci&oacute;n universitaria tipo A, las colegiaturas que cobran las instituciones p&uacute;blicas a los estudiantes nacionales son insignificantes en los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos y en la Rep&uacute;blica Checa y son bajas en Turqu&iacute;a. Y, con todo, m&aacute;s de 55% de los estudiantes inscritos en la educaci&oacute;n universitaria tipo A en esos pa&iacute;ses pueden beneficiarse de becas / subsidios y pr&eacute;stamos p&uacute;blicos o de ambos.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, Finlandia, Noruega y Suecia est&aacute;n entre los siete pa&iacute;ses con las tasas de inscripci&oacute;n m&aacute;s altas a la educaci&oacute;n universitaria tipo A.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Los pa&iacute;ses de la OCDE en los que se exige a los estudiantes pagar colegiaturas y que pueden beneficiarse de subsidios p&uacute;blicos espec&iacute;ficamente cuantiosos no muestran niveles m&aacute;s bajos de acceso a la educaci&oacute;n universitaria tipo A, que el promedio de la OCDE. Por ejemplo, Australia (82%) y Nueva Zelanda (79%) est&aacute;n entre las tasas de inscripci&oacute;n m&aacute;s altas a la educaci&oacute;n universitaria tipo A; y los Pa&iacute;ses Bajos (59%) y Estados Unidos (64%) est&aacute;n por encima de la media de la OCDE. El Reino Unido (51%) y el pa&iacute;s asociado de Chile (48%) est&aacute;n apenas por debajo de la media de la OCDE (54%), aunque el ingreso a la educaci&oacute;n universitaria tipo A aument&oacute; en 4 y 6 puntos porcentuales respectivamente, entre los a&ntilde;os 2000 y 2005 en esos pa&iacute;ses.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El tiempo de instrucci&oacute;n, los sueldos de los maestros y las proporciones alumno&#150;maestro var&iacute;an mucho entre los pa&iacute;ses, lo que afecta el nivel de gasto por estudiante.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Las decisiones que toman los pa&iacute;ses sobre cu&aacute;ntas horas y cu&aacute;ntos a&ntilde;os pasan los alumnos en el aula y las materias que estudian reflejan las preferencias y las prioridades nacionales. Los factores presupuestarios tambi&eacute;n ayudan a configurar la educaci&oacute;n: los sueldos de los maestros representan el costo individual m&aacute;s cuantioso  de la educaci&oacute;n escolar y como tal, son un factor decisivo para que los responsables de la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas traten por todos los medios de mantener la calidad de la educaci&oacute;n y de frenar el gasto. Si bien el tama&ntilde;o del grupo se ha convertido en un tema muy re&ntilde;ido en muchos pa&iacute;ses de la OCDE, las pruebas sobre su efecto en el rendimiento de los estudiantes son muy diversas.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Las diferencias en los sueldos docentes, junto con otros factores como las proporciones alumno&#150;personal (v&eacute;ase Indicador D2), aportan alguna explicaci&oacute;n sobre las diferencias en gasto por estudiante (v&eacute;ase Indicadores B1 y B7) </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Los sueldos de los maestros con una experiencia m&iacute;nima de 15 a&ntilde;os en el nivel de secundaria fluct&uacute;an desde menos de US$ 15 mil en Hungr&iacute;a y en los pa&iacute;ses asociados de Chile y de Estonia hasta US$51 mil o m&aacute;s en Alemania, Corea y Suiza; y rebasaron los US$90 mil en Luxemburgo (Cuadro D3.1).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Los sueldos de los maestros con una experiencia m&iacute;nima de   15   a&ntilde;os  en secundaria son de m&aacute;s del doble del PIB per capita en Corea; mientras que en Noruega y en los pa&iacute;ses asociados de Estonia y de Israel, los sueldos son 75% o menos del PIB per capita.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Los sueldos de docentes han aumentado en t&eacute;rminos reales entre los a&ntilde;os 1996 y 2006 pr&aacute;cticamente en todos los pa&iacute;ses, con los aumentos m&aacute;s cuantiosos en Finlandia, Hungr&iacute;a y M&eacute;xico (y en los sueldos iniciales en Australia) y en el pa&iacute;s asociado de Estonia.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los sueldos en primaria y preparatoria en Espa&ntilde;a cayeron en t&eacute;rminos reales durante el periodo, aunque siguen estando por encima de la media de la OCDE (Cuadros D3.1 y D3.2). </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En promedio, en los pa&iacute;ses de la OCDE los sueldos de los maestros de preparatoria por hora de ense&ntilde;anza rebasaron a los de los maestros de primaria en 44%; la diferencia es de 5% o menor en Nueva Zelanda, Escocia y en el pa&iacute;s asociado de Chile, y es igual o mayor al 75% en Dinamarca y en los Pa&iacute;ses Bajos (Cuadro D3.2).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El grupo promedio en primaria tiene un poco m&aacute;s de 21 alumnos por clase, pero var&iacute;a desde 32 en Corea hasta menos de la mitad de esa cantidad en Luxemburgo y en el pa&iacute;s asociado de la Federaci&oacute;n Rusa.</i></font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El tama&ntilde;o promedio en secundaria es de 24 alumnos por grupo, pero var&iacute;a desde cerca de 30 a m&aacute;s en Jap&oacute;n, Corea y M&eacute;xico y en los pa&iacute;ses asociados de Brasil, Chile e Israel, hasta a 20 o menos en Dinamarca, Islandia, Irlanda (instituciones p&uacute;blicas), Luxemburgo y Suiza y en el pa&iacute;s asociado de la Federaci&oacute;n Rusa (Cuadro D2.1). </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Entre los a&ntilde;os 2000 y 2006, las diferencias en el grupo promedio entre los pa&iacute;ses de la OCDE en cierto modo han disminuido. El tama&ntilde;o tendi&oacute; a disminuir en pa&iacute;ses que ten&iacute;an grupos relativamente grandes en el a&ntilde;o 2000 (como Jap&oacute;n, Corea y Turqu&iacute;a), mientras que aument&oacute; en algunos de los pa&iacute;ses con grupos relativamente peque&ntilde;os (como Islandia) (Cuadros D2.1 y D2.4, que pueden consultarse en internet).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Se espera que, en promedio, los estudiantes de los pa&iacute;ses de la OCDE reciban 6 907 horas de instrucci&oacute;n entre los 7y los 14 a&ntilde;os de edad; de las cuales 1 591 ocurren entre los 7 y los 8 a&ntilde;os, 2 518 entre los 9 y los 11, y 2 798 entre los 12 y los 14. La gran mayor&iacute;a de las horas de instrucci&oacute;n planeadas son obligato</i><i>rias.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En los pa&iacute;ses de la OCDE los ni&ntilde;os de 7 a 8 a&ntilde;os reciben un promedio de 770 horas por a&ntilde;o de tiempo obligatorio de instrucci&oacute;n; y 796 horas por a&ntilde;o de tiempo planeado de instrucci&oacute;n en el aula. Los de 9 a 11 a&ntilde;os de edad reciben cerca de 40 horas obligatorias m&aacute;s por a&ntilde;o que los de 7 a 8 a&ntilde;os; y los de 12 a 14 a&ntilde;os de edad reciben escasamente otras 86 horas m&aacute;s por a&ntilde;o que los de 9 all a&ntilde;os de edad (Cuadro Dl.l). </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En todos los pa&iacute;ses de la OCDE en promedio, la ense&ntilde;anza de la lectura, la escritura y la literatura, las matem&aacute;ticas y las ciencias naturales representa aproximadamente 50% del tiempo obligatorio de instrucci&oacute;n para los ni&ntilde;os de 9 a 11 a&ntilde;os de edad; y 40% para los de 12 a 14 a&ntilde;os. Para los de 9 a 11 a&ntilde;os de edad, la parte del plan de estudios obligatorio dedicada a la lectura, la escritura y la literatura var&iacute;a mucho, desde 13% en Australia hasta 30% o m&aacute;s en Francia, M&eacute;xico y los Pa&iacute;ses Bajos (Cuadro D1.2).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i></i><i>La cantidad de horas de ense&ntilde;anza en las secundarias p&uacute;blicas promedia 717 horas al a&ntilde;o, pero fluct&uacute;a desde 548 horas en Corea a m&aacute;s de mil en M&eacute;xico (1 047) y en Estados Unidos (1 080).</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La cantidad de horas de ense&ntilde;anza en las primarias p&uacute;blicas promedia 812 horas por a&ntilde;o (9 m&aacute;s que en 2005), pero fluct&uacute;a desde menos de 650 en Dinamarca, Turqu&iacute;a y en el pa&iacute;s asociado de Estonia hasta 1 080 en Estados Unidos (Cuadro D4.1).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La cantidad promedio de horas de ense&ntilde;anza en la educaci&oacute;n general de preparatoria es de 667, pero fluct&uacute;a desde 364 en Dinamarca hasta 1 080 en Estados Unidos (Cuadro D4.1).</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La composici&oacute;n del tiempo de ense&ntilde;anza anual de los maestros, en cuanto a d&iacute;as, semanas y horas por d&iacute;a, var&iacute;a bastante. Por ejemplo, mientras que los maestros de Dinamarca ense&ntilde;an durante 42 semanas al a&ntilde;o (en primaria y en secundaria) y los de Islandia durante 35&#150;36 semanas al a&ntilde;o; los maestros de Islandia tienen m&aacute;s tiempo de ense&ntilde;anza anual total (en horas) que los de Dinamarca (Cuadro D4.1).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Los reglamentos tocantes al tiempo de trabajo de los maestros tambi&eacute;n var&iacute;an. En la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses, a los maestros se les exige oficialmente que laboren una cantidad espec&iacute;fica de horas; en algunos, el tiempo de ense&ntilde;anza s&oacute;lo se especifica como el n&uacute;mero de lecciones por semana y pueden hacerse suposiciones sobre la cantidad de tiempo que no se dedica a la ense&ntilde;anza y que requiere cada lecci&oacute;n (en la escuela o en otro lugar). Por ejemplo, en B&eacute;lgica (Comunidad Francesa) se fijan horas extras no dedicadas a la ense&ntilde;anza en el plantel; el gobierno s&oacute;lo define el n&uacute;mero m&iacute;nimo y el m&aacute;ximo de periodos de ense&ntilde;anza por semana en cada nivel acad&eacute;mico.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i></i><b>RESULTADOS CLAVE PARA MEXICO</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>M&eacute;xico ha hecho inversiones muy importantes en educaci&oacute;n. Ha mostrado aumentos sistem&aacute;ticos en la inversi&oacute;n en educaci&oacute;n, no s&oacute;lo en t&eacute;rminos absolutos sino tambi&eacute;n en cuanto a un porcentaje creciente del PIB dedicado a la educaci&oacute;n.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; M&eacute;xico ha mostrado alzas en su inversi&oacute;n en educaci&oacute;n, no s&oacute;lo en t&eacute;rminos absolutos, donde se observaron aumentos en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, sino tambi&eacute;n en relaci&oacute;n con la renta nacional: durante el periodo 1995&#150;2005, el gasto en instituciones docentes en M&eacute;xico aument&oacute; de 5.6% a 6.5% del PIB, un nivel que est&aacute; por encima de la media de la OCDE de 5.8%. M&eacute;xico es uno de los tres pa&iacute;ses con los aumentos m&aacute;s cuantiosos de gasto en educaci&oacute;n como un porcentaje del PIB durante ese periodo decenal (Cuadros B2.1 y B2.3).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La porci&oacute;n del gasto p&uacute;blico de M&eacute;xico para educaci&oacute;n es la m&aacute;s alta entre los pa&iacute;ses de la</i> <i>OCDE.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La porci&oacute;n del gasto p&uacute;blico invertida en educaci&oacute;n, de 23.4%, es la m&aacute;s alta entre los pa&iacute;ses de la OCDE, y casi el doble del nivel promedio de la OCDE (13.2%) (Cuadro B4.1).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Pese a los elevados niveles de gasto en relaci&oacute;n con el PIB as&iacute; como con los recursos p&uacute;blicos disponibles, el gasto por estudiante sigue siendo bajo en t&eacute;rminos absolutos.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Para evaluar sus posibles repercusiones en la calidad de los servicios educativos, los recursos invertidos en la educaci&oacute;n deben considerarse en relaci&oacute;n con el n&uacute;mero de estudiantes inscritos. En esa medida, el gasto por estudiante en todos los niveles acad&eacute;micos (excluida la educaci&oacute;n preescolar) en M&eacute;xico es de US$2 405 (equivalente), inferior a la media de la OCDE de US$7 527 (Cuadro B1.1a).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; M&eacute;xico sigue teniendo uno de los m&aacute;s altos d&eacute;ficit entre gasto por estudiante de primaria y gasto por estudiante universitario: el gasto por estudiante universitario triplica el gasto por estudiante de primaria (Cuadro B1.1.a).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El gasto por estudiante de primaria en M&eacute;xico, de US$1 913 (ajustado por diferencias en las paridades del poder adquisitivo), sigue siendo muy bajo y asciende aproximadamente a una tercera parte del promedio de la OCDE (US$6 252). El gasto   por  estudiante   de   secundaria (US$1 839) es aproximadamente una cuarta parte del promedio de la OCDE de US$7 437 (Cuadro B1.1a).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En el nivel de preparatoria el gasto por estudiante es considerablemente mayor, de US$2,853, pero representa s&oacute;lo una tercera parte del nivel promedio de la OCDE (US$8 366).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En el nivel universitario, el gasto por estudiante, de US$6 402, es ligeramente superior a la mitad del gasto por estudiante en el nivel promedio de la OCDE (US$11 512) (Cuadro B1.1a). Aunque se gasta m&aacute;s en los estudiantes universitarios que en los de primaria o en los de secundaria, el gasto por estudiante universitario a lo largo de la duraci&oacute;n promedio de los estudios en M&eacute;xico (US$21 896, Cuadro B1.3b) es igual o menos de lo que Estados Unidos y Suiza gastan por estudiante en un solo a&ntilde;o; es decir US$24 370 y US$21 734, respectivamente (Cuadro B1.1b). </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Diferentes factores de la oferta y la demanda han influido en la variaci&oacute;n del gasto por estudiante en todos los pa&iacute;ses. En M&eacute;xico, entre 1995 y 2005, el gasto en educaci&oacute;n primaria, secundaria y t&eacute;cnica no universitaria aument&oacute; en 54%, el m&aacute;s exagerado incremento en la OCDE despu&eacute;s de Grecia, Irlanda, Polonia y el Reino Unido. El gasto por estudiante aument&oacute; 36%, en un porcentaje en cierto modo m&aacute;s bajo, porque la matr&iacute;cula tambi&eacute;n se elev&oacute; en 14%. Tanto el cambio en el gasto como el cambio en el n&uacute;mero de estudiantes en M&eacute;xico est&aacute;n por encima de la media de la OCDE (Cuadro B1.5).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Los altos sueldos de los maestros se compensan con los grupos grandes</i></font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En un an&aacute;lisis nuevo para la edici&oacute;n de este a&ntilde;o de Panorama de la Educaci&oacute;n, las comparaciones de costos por estudiante (como un porcentaje del PIB<i> per capita</i>) en el nivel de preparatoria se desglosaron en algunos de los factores que influyen en esas comparaciones. M&eacute;xico tiene un costo de remuneraci&oacute;n docente por estudiante inferior a la media en el nivel de preparatoria, causado por dos efectos opuestos: los costos de sueldos docentes por encima de la media en relaci&oacute;n con el PIB <i>per capita </i>(que est&aacute; muy por encima de la media de la OCDE), pero esta influencia est&aacute; m&aacute;s que compensada con los grupos grandes (Cuadro B7.2 y gr&aacute;fica B7.1).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Esto contrasta con las decisiones normativas que se han tomado en algunos otros pa&iacute;ses. Por ejemplo, en Islandia, donde los costos de remuneraci&oacute;n por estudiante son similares a los de M&eacute;xico, esos costos m&aacute;s bien son impulsados por los costos de sueldos docentes inferiores a la media, lo que excede el efecto del tiempo de ense&ntilde;anza por debajo de la media.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Estas comparaciones demuestran que los mismos niveles de gasto pueden usarse de manera completamente distinta y servir para ilustrar por qu&eacute; la relaci&oacute;n entre gasto y resultados no es sencilla. Es m&aacute;s, el gasto acumulativo por estudiante entre 6 y 15 a&ntilde;os de edad explica s&oacute;lo 14% de la variaci&oacute;n en la media de resultados en ciencias naturales del informe PISA. En M&eacute;xico, tanto el gasto acumulativo por estudiante de entre 6 y 15 a&ntilde;os (US$19 846) como la media de puntaje en los resultados en ciencias naturales del informe PISA est&aacute;n por debajo de la media (Cuadro B7.1).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>En la educaci&oacute;n universitaria, un aumento por encima de la media en el gasto en M&eacute;xico rebas&oacute; al aumento por encima de la media en la matr&iacute;cula escolar.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En el nivel universitario, un aumento por encima de la media en el gasto en M&eacute;xico (77%) rebas&oacute; al aumento por encima de la media en la matr&iacute;cula escolar (57%), de tal manera que el gasto por estudiante aument&oacute; en 13% en t&eacute;rminos reales entre 1995 y 2005. Ese fue un aumento m&aacute;s alto en el gasto por estudiante mayor que en toda la OCDE en promedio, con el resultado de que el gasto por estudiante en el nivel universitario sigue estando por encima de la media de la OCDE. Sin embargo, de manera notable tambi&eacute;n hay pa&iacute;ses donde el gasto por estudiante ha disminuido aproximadamente en 10% o m&aacute;s, ya que los niveles de gasto no han ido a la par con el n&uacute;mero de estudiantes en expansi&oacute;n, como en Hungr&iacute;a y en Irlanda (Cuadro B1.5).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Una proporci&oacute;n importante de estudiantes universitarios no concluyen sus programas satisfactoriamente.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En M&eacute;xico, 61% de los que ingresan a programas universitarios tipo A prosiguen para concluir satisfactoriamente su programa. Eso es por debajo de la media de la OCDE de 69%. Contrario a la tendencia en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de la OCDE, las tasas de finalizaci&oacute;n de estudios universitarios tipo B en M&eacute;xico en cierto modo son mayores a las de los programas universitarios tipo A, de 64% (por encima de la media de la OCDE de 62%) (Cuadro A4.1).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Las fuentes de financiamiento privado proporcionan una parte por encima de la media gasto en educaci&oacute;n en M&eacute;xico.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Al tomar juntos todos los niveles acad&eacute;micos, el gasto privado como un porcentaje del gasto total subi&oacute; en M&eacute;xico entre los a&ntilde;os 2000 y 2005 (como sucediera en casi tres cuartas partes de los pa&iacute;ses con datos comparables), lo que da por resultado un aumento en la contribuci&oacute;n de recursos privados de m&aacute;s de cinco puntos porcentuales (s&oacute;lo Portugal, la Rep&uacute;blica Eslovaca y el Reino Unido registraron un aumento similar en la contribuci&oacute;n privada de recursos) (Cuadro B3&#150;1). &#91;N&oacute;tese que el gasto privado procede tanto de familias como de otras entidades privadas y puede ir a instituciones privadas as&iacute; como a p&uacute;blicas.&#93; </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Al examinar espec&iacute;ficamente los niveles de primaria y de secundaria en M&eacute;xico durante el mismo periodo, la contribuci&oacute;n privada de recursos aument&oacute; de 13.9% a 17.1% (el aumento m&aacute;s cuantioso en puntos porcentuales despu&eacute;s de Canad&aacute;, la Rep&uacute;blica Checa, Italia, Corea, la Rep&uacute;blica Eslovaca y el Reino Unido). Adem&aacute;s, en ambos a&ntilde;os eso represent&oacute; uno de los porcentajes m&aacute;s bajos de recursos p&uacute;blicos entre los 26 pa&iacute;ses de la OCDE que informaron datos para ambos a&ntilde;os (Cuadro B3&#150;2a). </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En el nivel preescolar, donde los porcentajes relativos de recursos p&uacute;blicos fluct&uacute;an desde 100% en Suecia hasta 41.1% en Corea, la contribuci&oacute;n de recursos p&uacute;blicos en M&eacute;xico fue de 81.1% en el a&ntilde;o 2005, por encima de la media de la OCDE de 80.2% (Cuadro B3.2a).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El gasto p&uacute;blico en la educaci&oacute;n universitaria en M&eacute;xico subi&oacute; 19% entre los a&ntilde;os 2000 y 2005 (por debajo de la media de la OCDE de 26%). Sin embargo, durante el mismo periodo el gasto privado aument&oacute; en 106%, con el resultado de que la contribuci&oacute;n privada de recursos en la educaci&oacute;n universitaria en M&eacute;xico aument&oacute; de 20.6% a 31.0% (Cuadro B3.2b y Cuadro B3.3).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La educaci&oacute;n ha recibido una porci&oacute;n cada vez mayor del presupuesto p&uacute;blico, con casi todos los recursos invertidos en el nivel escolar.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La porci&oacute;n del gasto p&uacute;blico que se dedica a la educaci&oacute;n tambi&eacute;n aument&oacute; en M&eacute;xico durante el periodo de 1995 al a&ntilde;o 2005, y a un ritmo similar al de la OCDE en promedio. La porci&oacute;n de todo el gasto p&uacute;blico dedicado a instituciones docentes en todos los niveles del sistema, o pagado como subsidios a las familias, en M&eacute;xico aument&oacute; durante ese periodo decenal de 22.2% a 23.4% (1.2 puntos porcentuales) (que est&aacute; muy por encima de la media de la OCDE), mientras que el promedio de la OCDE aument&oacute; en 1.3 puntos porcentuales (de 11.9% a 13.2%) (Cuadro B4.1).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Similar a la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses, el principal aumento en el gasto p&uacute;blico en educaci&oacute;n en relaci&oacute;n con el gasto p&uacute;blico total durante ese periodo decenal ocurri&oacute; entre los a&ntilde;os 1995 y 2000. Entre el a&ntilde;o 2000 y el 2005, el gasto p&uacute;blico en educaci&oacute;n como un porcentaje del gasto p&uacute;blico total permaneci&oacute; inalterable (Cuadro B4.1).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>En M&eacute;xico, las instituciones privadas independientes de educaci&oacute;n universitaria tipo A cobran colegiaturas muy altas comparadas con otros pa&iacute;ses que tiene datos disponibles.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En M&eacute;xico, las colegiaturas que cobran a los estudiantes nacionales las instituciones privadas independientes que imparten educaci&oacute;n universitaria tipo A ascienden en promedio a US$11 359 (Cuadro B5.1).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Aunque el ingreso a la educaci&oacute;n universitaria tipo A en M&eacute;xico aument&oacute; en 4 puntos porcentuales entre los a&ntilde;os 2000 y 2006, el porcentaje (31%) sigue siendo inferior a la media de la OCDE (56%) (Cuadro A2.5).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Casi todo el gasto en educaci&oacute;n est&aacute; lio a los sueldos, lo que deja poco margen para mejorar las proporciones alumno&#150;personal, para invertir en tiempo de instrucci&oacute;n o para gastar en otros recursos educativos.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>M&eacute;xico dedica una parte mucho m&aacute;s peque&ntilde;a del gasto a infraestructura escolar y a material did&aacute;ctico que otros pa&iacute;ses.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La mayor parte del gasto la absorbe la remuneraci&oacute;n docente. En el nivel de primaria, s&oacute;lo 2.3% del gasto se dedica a gastos de capital, comparado con el promedio de la OCDE de 8.9%. En el de secundaria es de 2.7% comparado con el promedio de la OCDE de 7.8%, y en el nivel universitario es de 4.5%, comparado con el promedio de la OCDE de 9.5%. Eso deja poco margen para hacer mejoras en la infraestructura escolar (Cuadro B6.2ay b).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La situaci&oacute;n es similar para el gasto corriente, a excepci&oacute;n del que es para remuneraci&oacute;n docente. En el nivel de primaria M&eacute;xico gasta 6.4% de su gasto total comparado con el promedio de la OCDE de 19.5%. En el de secundaria es de 10.1% comparado con el promedio de la OCDE de 20.1%; y en el nivel universitario de 28.3% comparado con el promedio de la OCDE de 32.0% (Cuadro B6.2a y b). Eso deja poco margen para la compra de material did&aacute;ctico de vanguardia.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Los sueldos reglamentarios en M&eacute;xico son bajos seg&uacute;n est&aacute;ndares absolutos (poco m&aacute;s de la mitad del promedio de la OCDE), pero est&aacute;n entre los m&aacute;s altos de la OCDE si se les compara con el PIB per capita. Las relaciones de sueldos tras 15 a&ntilde;os de experiencia con respecto al PIB per capita, para M&eacute;xico en educaci&oacute;n primaria y en secundaria de 1.50 y 1.91 respectivamente, est&aacute;n muy por encima de la media de la OCDE de 1.22 y 1.26 (Cuadro D3.1). Adem&aacute;s, desde 1996, los maestros en M&eacute;xico han visto el tercer aumento de sueldos m&aacute;s exagerado, con beneficios para un maestro con 15 a&ntilde;os de experiencia de 33% durante el periodo en el nivel de primaria, y de 38% en educaci&oacute;n secundaria (Cuadro D3.2).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La proporci&oacute;n de alumnos con respecto al personal docente en M&eacute;xico ha aumentado en educaci&oacute;n escolar a 28 alumnos por maestro (13 m&aacute;s que el promedio de la OCDE), como fruto de pol&iacute;ticas para aumentar la participaci&oacute;n e instituir este nivel como obligatorio en el a&ntilde;o 2002. En la educaci&oacute;n primaria existe una diferencia similar. En la educaci&oacute;n secundaria en M&eacute;xico, hay m&aacute;s del doble de estudiantes por maestro comparado con el promedio de la OCDE (Cuadro D2.2). Es probable que esta proporci&oacute;n elevada influya en la cantidad de atenci&oacute;n que se dedica a cada alumno. Esas proporciones plantean obst&aacute;culos importantes a los maestros, pero tambi&eacute;n indican que ha habido progreso para aumentar la participaci&oacute;n educativa y, por consiguiente, el n&uacute;mero de estudiantes.</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>En M&eacute;xico el tama&ntilde;o del grupo en las escuelas secundarias sigue siendo muy grande.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En M&eacute;xico el grupo promedio en primaria tiene poco menos de 20 alumnos (s&oacute;lo otros 9 pa&iacute;ses de la OCDE tienen grupos m&aacute;s peque&ntilde;os); mientras que en 14 pa&iacute;ses de la OCDE hay 20 o m&aacute;s alumnos por grupo de primaria (el promedio de la OCDE es de 21.5) (Cuadro D2.1).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En la educaci&oacute;n secundaria (programas generales) con cerca de 30 alumnos por grupo, M&eacute;xico tiene el tercer grupo promedio m&aacute;s grande en este nivel acad&eacute;mico. S&oacute;lo Jap&oacute;n y Corea tienen grupos m&aacute;s grandes, mientras que en 18 pa&iacute;ses de la OCDE hay 25 o menos alumnos por grupo de secundaria (el promedio de la OCDE es de 24.0).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Los estudiantes j&oacute;venes tienen d&iacute;as escolares m&aacute;s largos </i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En M&eacute;xico, las horas de instrucci&oacute;n planeadas son obligatorias. Aqu&iacute;, los ni&ntilde;os de 7 a 11 a&ntilde;os de edad reciben un promedio de 800 horas por a&ntilde;o de tiempo de instrucci&oacute;n planeado; lo que est&aacute; apenas por encima de la media de la OCDE para los ni&ntilde;os de 7 a 8 a&ntilde;os, y apenas por debajo de la media de la OCDE para los de 9 a 11 a&ntilde;os. </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; M&eacute;xico tiene el tiempo de instrucci&oacute;n planeado anual m&aacute;s largo para los ni&ntilde;os de 12 a 14 a&ntilde;os de edad, de 1 167 horas; y tiene el cuarto tiempo de instrucci&oacute;n planeado m&aacute;s largo para los de 15 a&ntilde;os, de 1 058 horas (Cuadro D1.1).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La carga docente para los maestros ha permanecido comparativamente alta en la educaci&oacute;n secundaria.</i></font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En el nivel de primaria, la carga docente en M&eacute;xico, 800 horas reglamentarias por a&ntilde;o, es un poco inferior a la media de la OCDE de 812 horas. En cambio, a un maestro de secundaria en M&eacute;xico se le exige que ense&ntilde;e 1 047 horas por a&ntilde;o; la cantidad m&aacute;s alta de horas de ense&ntilde;anza reglamentarias entre los pa&iacute;ses de la OCDE salvo Estados Unidos (promedio de la OCDE de 717 horas). Adem&aacute;s, el tiempo de ense&ntilde;anza neto para los maestros mexicanos del programa general de preparatoria es de 843 horas por a&ntilde;o; el cuarto m&aacute;s alto entre los 25 pa&iacute;ses de la OCDE con datos comparables (el promedio de la OCDE es de 667 horas) (Cuadro D4.1).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>PROBLEMAS DE CANTIDAD Y CALIDAD</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La expansi&oacute;n de decenios de antig&uuml;edad en los resultados y en la participaci&oacute;n educativa contin&uacute;a, y a un ritmo que excede muchas proyecciones pasadas. Con la finalizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n preparatoria pr&oacute;xima a ser universal en casi todos los pa&iacute;ses de la OCDE, la mayor expansi&oacute;n reciente se ha dado en la educaci&oacute;n universitaria (sector terciario). Mientras que en 1995, 37% de una cohorte ingresaron a programas de nivel universitario, ahora lo han hecho 57% en promedio en todos los pa&iacute;ses de la OCDE. Es dif&iacute;cil pronosticar el futuro a partir de tendencias pasadas. &iquest;La expansi&oacute;n de la educaci&oacute;n universitaria seguir&aacute; a este r&aacute;pido ritmo impulsada por una demanda en constante aumento de los muy calificados? &iquest;O se estabilizar&aacute; y los beneficios relativos disminuir&aacute;n? A principios del siglo XX, pocos habr&iacute;an pronosticado que entre los pa&iacute;ses de la OCDE la educaci&oacute;n preparatoria en gran medida ser&iacute;a universal para finales del siglo. As&iacute; que es igualmente dif&iacute;cil pronosticar c&oacute;mo habr&aacute; evolucionado la preparaci&oacute;n universitaria para finales del siglo XXI. Panorama de la Educaci&oacute;n 2008 proporciona una semblanza de la preparaci&oacute;n escolar de las poblaciones, as&iacute; como indicadores sobre las tendencias en la cantidad y en la calidad de la producci&oacute;n de las instituciones educativas. Por vez primera, tambi&eacute;n relaciona la preparaci&oacute;n que produce el sistema educativo con su uso verdadero en todos los grupos profesionales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>TENDENCIAS GENERALES</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Los sistemas educativos siguen ampli&aacute;ndose a un ritmo r&aacute;pido...</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Los niveles de instrucci&oacute;n universitaria han aumentado considerablemente, alcanzando por vez primera un tercio de la cohorte de personas de 25 a 34 a&ntilde;os de edad en promedio en todos los pa&iacute;ses de la OCDE. En Francia, Irlanda, Jap&oacute;n y en Corea existe una diferencia de 25 puntos porcentuales o mayor en la instrucci&oacute;n universitaria entre el grupo etario de m&aacute;s edad y el m&aacute;s joven (Cuadro A1.3a). Entre los a&ntilde;os 1995 y 2006 tan s&oacute;lo, subi&oacute; la tasa de egresados universitarios en promedio en todos los pa&iacute;ses, de 20% a 37% (Cuadro A3.2), y m&aacute;s de la mitad de quienes ten&iacute;an la edad apropiada para titularse completaron su primera licenciatura universitaria tipo A en Australia, Finlandia, Islandia y Nueva Zelanda (Cuadro A3.1).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses, los principales campos educativos son ciencias sociales,  administraci&oacute;n y leyes.   En todos los pa&iacute;ses de la OCDE constituyen 28% de todo el logro universitario tipo A de la poblaci&oacute;n. En promedio, hay 3.6 veces m&aacute;s personas con t&iacute;tulos en esos campos en la cohorte m&aacute;s joven que ingresa al mercado laboral que en la de mayor edad que se acerca a la edad de la jubilaci&oacute;n. Por el contrario, en el campo de la educaci&oacute;n, esta proporci&oacute;n se acerca a uno en los pa&iacute;ses de la OCDE (Cuadro A1.5).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">... <i>y las tasas de inscripci&oacute;n actuales indican que esas tendencias continuar&aacute;n.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Las tasas de inscripci&oacute;n en la educaci&oacute;n universitaria tipo A aumentaron considerablemente entre 1995 y 2006, en 20 puntos porcentuales en promedio en los pa&iacute;ses de la OCDE. Entre los a&ntilde;os 2000 y 2006, el crecimiento rebas&oacute; los 10 puntos porcentuales en 11 de los 25 pa&iacute;ses de la OCDE para los cuales hay datos disponibles. En el a&ntilde;o 2006, se calcula que  en Australia,  Finlandia, Hungr&iacute;a,   Islandia,   Nueva   Zelanda, Noruega, Polonia, la Rep&uacute;blica Eslovaca y Suecia, y en el pa&iacute;s asociado de la Federaci&oacute;n Rusa, 65% o m&aacute;s de los adultos j&oacute;venes se inscribir&aacute;n en programas universitarios tipo A. En casi todos los pa&iacute;ses, la mayor&iacute;a de todos los nuevos alumnos eligen seguir los programas universitarios en el campo de las ciencias sociales, la administraci&oacute;n, las leyes y los servicios (Cuadros A2.4, A2.5 y A2.6).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En t&eacute;rminos generales, las mujeres representan 54% de los nuevos alumnos en la educaci&oacute;n universitaria en los pa&iacute;ses de la OCDE. Sin embargo, el desglose por sexos var&iacute;a considerablemente seg&uacute;n el campo de la educaci&oacute;n. En los campos de la salud y el bienestar, las artes y las humanidades, as&iacute; como de la educaci&oacute;n, entre 68% y 75% de los nuevos alumnos son mujeres. El porcentaje de mujeres que eligen estudios cient&iacute;ficos (como ciencias biol&oacute;gicas, ciencias exactas, matem&aacute;ticas, computaci&oacute;n, ingenier&iacute;a, manufactura y construcci&oacute;n y agricultura) fluct&uacute;a desde menos de 25% en Jap&oacute;n, los Pa&iacute;ses Bajos, Espa&ntilde;a y Suiza y el pa&iacute;s asociado de Chile, hasta m&aacute;s de 35% en Dinamarca, Islandia, Italia y Nueva Zelanda (Cuadro A2.6).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Esa ampliaci&oacute;n se relaciona con fuertes resultados del mercado laboral para quienes tienen conocimientos especializados.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Los ingresos aumentan con cada nivel de educaci&oacute;n. Los que tienen educaci&oacute;n preparatoria, t&eacute;cnica no universitaria o universitaria disfrutan de ventajas considerables en cuesti&oacute;n de ingresos comparadas con los del mismo sexo que no han concluido la preparatoria (Cuadro A9.1a).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 15 de 21 pa&iacute;ses con datos disponibles, la prima de ingresos para quienes tienen educaci&oacute;n universitaria aument&oacute; durante el &uacute;ltimo decenio, en muchos casos a pesar del enorme crecimiento en la participaci&oacute;n universitaria. En Alemania, Hungr&iacute;a e Italia este aumento ha sido de entre 30 y 40 puntos porcentuales (Cuadro A9.2a).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En promedio en todos los pa&iacute;ses, finalizar la educaci&oacute;n universitaria redit&uacute;a un beneficio de 12% y 11% para hombres y mujeres respectivamente; y los beneficios superan 22% para los varones en la Rep&uacute;blica Checa, Polonia y Portugal. Las recompensas para la educaci&oacute;n universitaria son relativamente menores en Alemania, Noruega, Espa&ntilde;a y Suecia donde el porcentaje de beneficio fluct&uacute;a de 5% a 8% (Cuadro A10.2). En casi todos los pa&iacute;ses, los rendimientos a la inversi&oacute;n en la educaci&oacute;n universitaria a la mitad de la carrera son inferiores, pero   siguen   siendo   suficientemente importantes para motivar la inversi&oacute;n sin intervenci&oacute;n del gobierno (Cuadro A10.4).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Las tasas de empleo aumentan con el nivel de instrucci&oacute;n. Salvo pocas excepciones, la tasa de empleo para egresados de la educaci&oacute;n universitaria es notablemente superior a la de los egresados de preparatoria. En el caso de los varones, la diferencia es especialmente amplia entre los egresados de preparatoria y los que carecen de esta preparaci&oacute;n (Cuadro A8.la).</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La gente con un nivel de instrucci&oacute;n bajo tiene menos probabilidades de participar en la fuerza laboral y m&aacute;s probabilidades a la vez de estar desempleada. Las diferencias en las tasas de empleo entre hombres y mujeres tambi&eacute;n son m&aacute;s amplias entre los grupos con menos preparaci&oacute;n acad&eacute;mica. </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El mercado laboral castiga mucho los niveles de instrucci&oacute;n bajos, sobre todo en el caso de las mujeres. La posibilidad de estar empleado es de 23 puntos porcentuales mayor para los hombres que para las mujeres entre quienes no tienen preparatoria pero baja a 10 puntos para los muy preparados (Cuadros A8.1 y A8.2a).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Las tasas de empleo tienden a caer mucho antes de la edad de jubilaci&oacute;n estipulada en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses. En promedio, las tasas de empleo entre las personas de 55 a 64 a&ntilde;os de edad son aproximadamente 20 puntos porcentuales inferiores a las de la poblaci&oacute;n total en edad de trabajar (25 a 64 a&ntilde;os de edad). Sin embargo, las tasas de empleo aumentan con el nivel de instrucci&oacute;n en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses, y en todos ellos salvo en Islandia, el nivel universitario proporciona una importante ventaja laboral en una edad m&aacute;s avanzada. La ventaja es especialmente grande en la Rep&uacute;blica Checa, Italia, Luxemburgo y en la Rep&uacute;blica Eslovaca (Cuadro A8.4).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Tambi&eacute;n hay cambios notables hacia empleos m&aacute;s calificados en los mercados laborales.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En todos los pa&iacute;ses de la OCDE entre los a&ntilde;os 1998 y 2006 hubo un cambio notable de empleos semicalificados a empleos calificados, con un aumento de casi 4 puntos porcentuales en profesiones calificadas y una disminuci&oacute;n pr&oacute;xima a 4 puntos porcentuales en profesiones semicalificadas. En la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses, la disminuci&oacute;n no ha sido exactamente en el extremo inferior de la distribuci&oacute;n de aptitudes, sino entre los empleos semicalificados; con la parte de la poblaci&oacute;n que trabaja en profesiones no calificadas permaneciendo b&aacute;sicamente inalterable (Cuadro A 1.6).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El porcentaje de empleos calificados generalmente es mayor que la oferta potencial de os universitarios...</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En los pa&iacute;ses de la OCDE, el porcentaje de empleos calificados en la econom&iacute;a generalmente es m&aacute;s alto que la posible oferta de personas con educaci&oacute;n universitaria. Para los pa&iacute;ses donde el aprendizaje basado en el trabajo predomina para el ascenso laboral, esa diferencia es grande. Una base de habilidades inicial m&aacute;s amplia podr&iacute;a requerir invertir m&aacute;s en la educaci&oacute;n superior. En algunos pa&iacute;ses, la instrucci&oacute;n universitaria coincide con el porcentaje de empleos calificados o la rebasa marginalmente, de suerte que ampliar m&aacute;s la educaci&oacute;n superior en cierta medida depender&aacute; del crecimiento de los empleos calificados en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os (Cuadros A1.3a y A1.6).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>... </i><i>pero en fechas m&aacute;s recientes el crecimiento del porcentaje de gente con preparaci&oacute;n universitaria generalmente ha sido m&aacute;s r&aacute;pido que el de los trabajos calificados, lo que indica que la diferencia est&aacute; disminuyendo.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El aumento en trabajos calificados se ha cubierto y rebasado en casi todos los pa&iacute;ses de la OCDE al aumentar el porcentaje de la poblaci&oacute;n con instrucci&oacute;n universitaria. Sin embargo, en casi todos los pa&iacute;ses sigue habiendo considerablemente m&aacute;s empleos calificados que personas con preparaci&oacute;n universitaria. En promedio, en todos los pa&iacute;ses de la OCDE, 69% de la gente con preparaci&oacute;n universitaria tipo 5B y 85% de la gente con preparaci&oacute;n universitaria 5A/6 tienen trabajos calificados. Sin embargo, empalmar la educaci&oacute;n superior con los trabajos calificados var&iacute;a sustancialmente entre los pa&iacute;ses. La gente con preparaci&oacute;n universitaria 5A/6 en Dinamarca, Finlandia, Luxemburgo y en el pa&iacute;s asociado de Eslovenia son considerablemente mejores para hallar un trabajo calificado dadas las condiciones del mercado laboral para quienes tienen educaci&oacute;n universitaria (Cuadro A1.6, A1.7 y A3.2).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La internacionalizar&iacute;an de la educaci&oacute;n universitaria avanza r&aacute;pidamente</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En el a&ntilde;o 2006, casi tres millones de estudiantes universitarios se inscribieron fuera de su pa&iacute;s de ciudadan&iacute;a. Eso represent&oacute; un aumento de 3% desde el a&ntilde;o anterior en la matr&iacute;cula total de estudiantes extranjeros reportada a la OCDE y al Instituto de Estad&iacute;stica de la UNESCO (Recuadro C3.1).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La movilidad estudiantil, es decir, los estudiantes internacionales que viajan a un pa&iacute;s distinto al suyo para cursar estudios universitarios, fluct&uacute;a desde menos de 1% hasta casi 18% de la matr&iacute;cula universitaria en todos los pa&iacute;ses de la OCDE. Los estudiantes internacionales son muy numerosos en la matr&iacute;cula universitaria en Australia, Austria, Nueva Zelanda, Suiza y el Reino Unido (Cuadro C3.1).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Francia, Alemania, el Reino Unido y Estados Unidos reciben 49% de todos los estudiantes extranjeros del mundo. Los n&uacute;meros absolutos m&aacute;s grandes de estudiantes internacionales de pa&iacute;ses de la OCDE son de Francia, Alemania, Jap&oacute;n y Corea. Los estudiantes de China y de la India comprenden las cantidades m&aacute;s grandes de estudiantes internacionales de pa&iacute;ses asociados (Gr&aacute;fica C3.2).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Los estudiantes internacionales constituyen 15% o m&aacute;s de las matr&iacute;culas en educaci&oacute;n universitaria en Australia y Nueva Zelanda, y m&aacute;s de 20% de las inscripciones en programas de investigaci&oacute;n avanzada en B&eacute;lgica, Canad&aacute;, Nueva Zelanda, Suiza, el Reino Unido y Estados Unidos (Cuadro C3.1). </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El 30% o m&aacute;s de los estudiantes internacionales se inscriben en ciencias, agricultura o ingenier&iacute;a en Finlandia, Alemania, Hungr&iacute;a, Suecia, Suiza y Estados Unidos (Cuadro C3.5).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Nuevos an&aacute;lisis de los datos del informe PISA ofrecen una primera descripci&oacute;n de la educaci&oacute;n escolar desde la perspectiva de los padres.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Entre los 10 pa&iacute;ses de la OCDE con datos disponibles, en promedio, 77% de los padres "estaban de acuerdo o totalmente de acuerdo" en que los niveles de aprovechamiento eran altos en el plantel de su hijo. En promedio, sus hijos sacaron 20 puntos m&aacute;s en los resultados de la evaluaci&oacute;n PISA 2006 que los estudiantes cuyos padres "estaban en desacuerdo o totalmente en desacuerdo" con ese comunicado. Gran parte de la ventaja permanece cuando se toman en cuenta los factores socioecon&oacute;micos (Cuadro A6.2).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Un promedio de 79% de los padres expresaron su satisfacci&oacute;n con la atm&oacute;sfera disciplinaria en el plantel de su hijo; y 85% sent&iacute;an que la escuela hac&iacute;a un buen trabajo educando a los alumnos. En ambos casos, sus hijos tuvieron una ventaja en rendimiento de 12 puntos de resultado en promedio (Cuadro A6.2b). </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En promedio, 88% de los padres "estaban de acuerdo o totalmente de acuerdo" en que los maestros de su hijo parec&iacute;an competentes y dedicados; pero la relaci&oacute;n con el rendimiento del estudiante era desigual en todos los pa&iacute;ses, con una ventaja promedio de 7 puntos de resultado (Cuadro A6.3a).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Por vez primera, los indicadores comparan m&eacute;todos para verificar las normas escolares.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Un total de 22 pa&iacute;ses asociados y de la OCDE emprendieron ex&aacute;menes y an&aacute;lisis de los alumnos o ambos, y 17 exigen que se eval&uacute;e a los planteles (ya sean evaluaciones internas e inspecciones por un &oacute;rgano externo o ambas) a intervalos sistem&aacute;ticos. Se practicaron an&aacute;lisis de los estudiantes (evaluaciones sin efecto civil para el estudiante) en 17 pa&iacute;ses asociados y de la OCDE, en vista de que se aplicaron ex&aacute;menes nacionales (con un efecto civil para el estudiante) en 10 pa&iacute;ses asociados y de la OCDE (Cuadros D5.1 y D5.2).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Se exigieron evaluaciones internas de las escuelas en 14 pa&iacute;ses; en general, en forma anual (Cuadro D5.6). </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Se exigieron inspecciones escolares en 14 pa&iacute;ses, en general cada tres a&ntilde;os (Cuadro D5.5). Aunque las evaluaciones internas de las escuelas se hacen m&aacute;s seguido que las inspecciones escolares, parece que las evaluaciones hechas por los cuerpos de directores escolares en general influyen m&aacute;s en las escuelas y en los maestros en cuanto a las implicaciones de la evaluaci&oacute;n y a la estructura de rendici&oacute;n de cuentas (Cuadros D5.5 y D5.6).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Tanto la evaluaci&oacute;n de la escuela como las medidas para el rendimiento de los alumnos se usan principalmente para ofrecer intercambio de informaci&oacute;n a los planteles (Cuadros D5.3 al D5.6). En general, influyen relativamente poco en el financiamiento escolar y en otras implicaciones financieras como los cambios al presupuesto del plantel, la estipulaci&oacute;n de recompensas o sanciones a las escuelas, o las remuneraciones y los bonos recibidos por los maestros (Cuadros D5.3 al D5.6).</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En un n&uacute;mero m&aacute;s grande de pa&iacute;ses, la influencia de las evaluaciones de las escuelas es mayor que la de los ex&aacute;menes de los alumnos para valorar los resultados de las escuelas (13 pa&iacute;ses, comparados con 7 para ex&aacute;menes de los alumnos), para valorar los resultados de la administraci&oacute;n escolar (9 pa&iacute;ses, comparados con 1 para ex&aacute;menes de los alumnos), y para valorar el desempe&ntilde;o de maestros individuales (4 pa&iacute;ses, comparados con 1 para ex&aacute;menes de alumnos) (Cuadros D5.3 al D5.6).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>RESULTADOS CLAVE PARA M&Eacute;XICO</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>En M&eacute;xico, la preparaci&oacute;n universitaria sigue ampli&aacute;ndose </i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Pese a ocupar uno de los niveles m&aacute;s bajos de la OCDE en logro universitario, M&eacute;xico ha experimentado un crecimiento asombroso en la preparaci&oacute;n universitaria durante las pasadas generaciones, al subir de 8% entre la gente de 55 a 64 a&ntilde;os de edad a 19% entre la de 25 a 34 a&ntilde;os. Por consiguiente, su categor&iacute;a relativa entre los pa&iacute;ses de la OCDE subi&oacute; un poco, de la posici&oacute;n 28 entre las personas de 55 a 64 a&ntilde;os de edad, a la equivalente al lugar 25 entre los de 25 a 34 a&ntilde;os (Cuadro A 1.3a).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Los porcentajes de participaci&oacute;n actual indican que las tasas de egresados seguir&aacute;n aumentando. El aumento en la inscripci&oacute;n universitaria entre los a&ntilde;os 1995 y 2005, que influir&aacute; en las tasas de egresados, fue de 57%, considerablemente por arriba del nivel promedio de la OCDE de 40% (Cuadro B 1.5); y s&oacute;lo fue rebasado por seis pa&iacute;ses de la OCDE: la Rep&uacute;blica Checa, Grecia, Hungr&iacute;a, Islandia, Polonia y la Rep&uacute;blica Eslovaca, que fluctuaron de 57% a 161% durante el mismo periodo. Esta tendencia se acent&uacute;a a&uacute;n m&aacute;s por las crecientes tasas de inscripci&oacute;n en la universidad. El porcentaje de la cohorte etaria de M&eacute;xico que se inscribe en programas universitarios tipo A aument&oacute; de 27% en el a&ntilde;o 2000 a 31% en el 2006 (Cuadro A2.5). </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; A diferencia de otros pa&iacute;ses de la OCDE, M&eacute;xico ha dado mucho menos importancia a la educaci&oacute;n universitaria vocacional (programas universitarios tipo B) en los dos &uacute;ltimos decenios.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&eacute;xico tiene una de las tasas de inscripci&oacute;n a la educaci&oacute;n universitaria vocacional m&aacute;s bajas, con una tasa de inscripci&oacute;n de 2% a esos programas en el a&ntilde;o 2006; y eso ha cambiado poco durante los &uacute;ltimos seis a&ntilde;os. Obs&eacute;rvese que no es posible agregar las tasas de inscripci&oacute;n universitarias tipo A y tipo B (Cuadro A2.5).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Aunque s&oacute;lo 0.2% de los j&oacute;venes de hoy en M&eacute;xico se inscriben a programas de investigaci&oacute;n avanzada (Cuadro A2.4), entre los 12 pa&iacute;ses de la OCDE con datos comparables, este pa&iacute;s tiene el &iacute;ndice de supervivencia escolar m&aacute;s alto &#150;de 90%&#150;en programas de investigaci&oacute;n avanzada (Panorama de la educaci&oacute;n 2007, Cuadro A3.6).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>En M&eacute;xico ha aumentado el n&uacute;mero de egresados de ciencias.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En M&eacute;xico hay alrededor de 930 personas con preparaci&oacute;n universitaria o en investigaci&oacute;n avanzada en el &aacute;rea de ciencias por 100 mil empleados de 25 a 34 a&ntilde;os de edad, comparado con el promedio de la OCDE de 1 340; y si se incluyen los t&iacute;tulos universitarios tipo B, hay 1 057 egresados de ciencias por 100 mil empleados de 25 a 34 a&ntilde;os de edad en M&eacute;xico, comparado con solamente  1  694 en promedio (Cuadro A3.6). Sin embargo, un an&aacute;lisis de la proporci&oacute;n del grupo etario m&aacute;s joven con respecto al grupo etario de m&aacute;s edad con t&iacute;tulo universitario en ciencias demuestra que ha habido mejora durante el &uacute;ltimo decenio, ya que tres veces m&aacute;s sujetos j&oacute;venes han conseguido un t&iacute;tulo en ciencias comparado con el grupo etario de m&aacute;s edad en M&eacute;xico (Cuadro A1.5).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La porci&oacute;n de estudiantes en M&eacute;xico que estudian ciencias (11%) es muy similar al promedio de la OCDE (10%). Eso tambi&eacute;n es cierto en los campos restantes, salvo en la educaci&oacute;n, donde la porci&oacute;n es menor, y en las artes y las humanidades y en los servicios donde es mayor (Cuadro A1.4).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>En M&eacute;xico, los egresados universitarios tienen mucha mayor posibilidad de hallar trabajo</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Las tasas de empleo aumentan con el nivel de instrucci&oacute;n en casi todos los pa&iacute;ses de la OCDE. En M&eacute;xico, alcanzar la educaci&oacute;n universitaria se relaciona con un aumento de 20 puntos porcentuales en la tasa de empleo (de 63% a 83%) (Cuadro A8.3a).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Sin embargo, el nivel del grado de instrucci&oacute;n ha tenido menos consecuencias en las tasas de desempleo en M&eacute;xico que en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de la OCDE. En M&eacute;xico, Grecia, Corea y Turqu&iacute;a, la falta de educaci&oacute;n de preparatoria no se relaciona   con   un   mayor   riesgo   de desempleo (Cuadro A8.5a).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;Sin datos disponibles&#93;</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;Sin datos disponibles&#93;</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Estados Unidos es el destino preferido de los estudiantes extranjeros mexicanos.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Cuando cursan estudios universitarios en el exterior, 96% de los estudiantes extranjeros de M&eacute;xico se inscriben en otro pa&iacute;s de la OCDE. Los destinos de elecci&oacute;n de los mexicanos son Estados Unidos (53&#150;9%), seguido de Espa&ntilde;a (12.1%), Canad&aacute; (7.0%), el Reino Unido (6.5%), Francia (5.5%) y Alemania (4.7%) (Cuadro C3.3). Los aspectos del idioma, la proximidad geogr&aacute;fica, la similitud de los sistemas educativos y las redes de migraci&oacute;n son factores determinantes que pesan al elegir el destino. Obs&eacute;rvese que muchas universidades mexicanas tienen programas de intercambio con Estados Unidos.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;Sin datos disponibles&#93;</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>M&eacute;xico concede importancia notable al an&aacute;lisis y la evaluaci&oacute;n</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En el nivel de secundaria, M&eacute;xico no tiene ex&aacute;menes nacionales pero s&iacute; ha instituido an&aacute;lisis peri&oacute;dicos nacionales para los programas de secundaria, que son obligatorios para las escuelas (Cuadro D5.1 y D5.2). Sin embargo, M&eacute;xico no pone a disposici&oacute;n del p&uacute;blico los resultados de los an&aacute;lisis. </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; M&eacute;xico exige a las escuelas que realicen evaluaciones internas en forma anual (Cuadro D5.6).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>PROBLEMAS DE EQUIDAD</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En promedio en todos los pa&iacute;ses de la OCDE, cerca de 8 de cada 10 adultos j&oacute;venes ya tienen al menos estudios de preparatoria, lo que era cierto para poco m&aacute;s de la mitad de las personas de 55 a 64 a&ntilde;os de edad. En los &uacute;ltimos 11 a&ntilde;os tan s&oacute;lo, el porcentaje de estudiantes que egresan de los programas de preparatoria ha aumentado en siete puntos porcentuales en los pa&iacute;ses de la OCDE. Pese a este r&aacute;pido avance a la educaci&oacute;n preparatoria universal, <i>Panorama de la Educaci&oacute;n 2008 </i>tambi&eacute;n demuestra que en casi todos los pa&iacute;ses una minor&iacute;a importante de personas siguen sin una preparaci&oacute;n b&aacute;sica en preparatoria. En muchos pa&iacute;ses, esas personas est&aacute;n viendo c&oacute;mo se deterioran r&aacute;pidamente sus perspectivas en el mercado laboral. <i>Panorama de la Educaci&oacute;n 2008 </i>tambi&eacute;n demuestra que el acceso a la educaci&oacute;n as&iacute; como el &eacute;xito acad&eacute;mico siguen estrechamente relacionados con las condiciones socioecon&oacute;micas; ello implica que los pa&iacute;ses no aprovechen plenamente su potencial humano. <i>Panorama de la Educaci&oacute;n 2008 </i>proporciona una serie de indicadores sobre las desigualdades en el nivel de instrucci&oacute;n y en sus consecuencias en el mercado laboral.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>TENDENCIAS GENERALES</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>En casi todos los pa&iacute;ses de la OCDE, ahora pr&aacute;cticamente todos tienen acceso al menos a 12 a&ntilde;os de educaci&oacute;n oficial y la matr&iacute;cula total (definida aqu&iacute; como las tasas de inscripci&oacute;n que rebasen 90%) tiende a empezar entre las edades de 5 y 6 a&ntilde;os, pero existe una variabilidad importante tanto al empezar como al concluir la educaci&oacute;n inicial.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; M&iacute;nimo 90% de los estudiantes se inscriben en el sistema educativo en un rango de edad que abarca 14 a&ntilde;os o m&aacute;s en B&eacute;lgica, Francia, Alemania, Hungr&iacute;a, Islandia, Jap&oacute;n, Noruega y Espa&ntilde;a. En cambio, M&eacute;xico y Turqu&iacute;a tienen tasas de inscripci&oacute;n que rebasan 90% para s&oacute;lo nueve y seis a&ntilde;os, respectivamente; la cifra correspondiente para el pa&iacute;s asociado de la Federaci&oacute;n Rusa es de nueve a&ntilde;os (Cuadro C2.1). </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Las tasas de inscripci&oacute;n para ni&ntilde;os de 4 a&ntilde;os o menores fluct&uacute;an de menos de 25% en Corea y Turqu&iacute;a a m&aacute;s de 90% en B&eacute;lgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Islandia, Italia, Nueva Zelanda, Espa&ntilde;a y el Reino Unido (Cuadro C2.1). Los ni&ntilde;os peque&ntilde;os tienen m&aacute;s probabilidades de estar inscritos en los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea que en otros pa&iacute;ses de la OCDE (la tasa de inscripci&oacute;n para peque&ntilde;os de 3 a 4 a&ntilde;os promedia 76.7% para 19 pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea, mientras que el promedio de la OCDE es de 69.4%) (Cuadro C2.1). </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Las tasas de inscripci&oacute;n para j&oacute;venes de 15 a 19 a&ntilde;os aumentaron en promedio de 74% a 81% del a&ntilde;o 1995 al 2006. En B&eacute;lgica, Grecia, Polonia y en el pa&iacute;s asociado de Eslovenia rebasaron 90% en el a&ntilde;o 2006 (en B&eacute;lgica ya hab&iacute;an alcanzado ese nivel en 1995). El patr&oacute;n es similar para los adultos de 20 a 29 a&ntilde;os, un grupo etario en que la mayor&iacute;a de los estudiantes se inscriben en educaci&oacute;n universitaria; entre los a&ntilde;os 1995 y 2006, sus tasas de inscripci&oacute;n aumentaron en todos los pa&iacute;ses de la OCDE excepto en Portugal (Cuadro C2.2).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El porcentaje de personas que han concluido la educaci&oacute;n preparatoria ha ido aumentando en casi todos los pa&iacute;ses de la OCDE y ya es la norma entre las cohortes m&aacute;s j&oacute;venes, pero una minor&iacute;a importante sigue excluida.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En los &uacute;ltimos 11 a&ntilde;os, el porcentaje de estudiantes que egresan de los programas de preparatoria ha aumentado en siete puntos porcentuales en promedio en pa&iacute;ses de la OCDE que tienen datos disponibles. En 17 de 24 pa&iacute;ses de la OCDE, la proporci&oacute;n de egresados de preparatoria con respecto a la poblaci&oacute;n en la edad apropiada para titularse es de 80% o mayor; y en la Rep&uacute;blica Checa, Finlandia, Alemania, Grecia, Islandia, Jap&oacute;n, Corea y Noruega rebasa 90%. Sin embargo, en Luxemburgo, M&eacute;xico, Nueva Zelanda, Espa&ntilde;a, Suecia, Turqu&iacute;a y Estados Unidos, m&aacute;s de 20% deja la escuela sin obtener el certificado de preparatoria (Cuadro A1.2 y A2.2). </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Los que alcanzan por lo menos la educaci&oacute;n preparatoria disfrutan de ventajas importantes en cuanto a ingresos (Gr&aacute;fica A9.4). Para muchos pa&iacute;ses, la desventaja en ingresos de quienes no tienen estudios de preparatoria ha empeorado considerablemente (Cuadro A9.2a). </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Las diferencias entre hombres y mujeres en cuanto a las tasas de empleo y de desempleo son m&aacute;s grandes entre quienes no tienen estudios de preparatoria (Gr&aacute;fica A8.1).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Algunos pa&iacute;ses han logrado mejorar las oportunidades educativas entre los j&oacute;venes en situaciones dif&iacute;ciles del mercado laboral.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Casi todos los pa&iacute;ses de la OCDE han ampliado  su  sistema educativo  para tomar en cuenta a m&aacute;s de las cohortes m&aacute;s j&oacute;venes. Para los j&oacute;venes de 15 a 19 a&ntilde;os de edad, el reclutamiento para estudiar en buena parte ha ocurrido entre sujetos fuera del mercado laboral (no en el estudio ni en el empleo) y en menor medida entre sujetos empleados. Salvo pocas excepciones, las pol&iacute;ticas para ampliar los sistemas educativos han ayudado por consiguiente a abatir el desempleo y la inactividad entre los adultos j&oacute;venes (Cuadro C4.1b).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; A la poblaci&oacute;n de 15 a 19 a&ntilde;os de edad que no estudia generalmente se le relaciona con estar desempleada o fuera de la poblaci&oacute;n activa. Algunos pa&iacute;ses son mejores que otros para proporcionar empleo a los adultos j&oacute;venes con nivel de instrucci&oacute;n relativamente bajo. En Islandia, Jap&oacute;n y Noruega, m&aacute;s de 70% de este grupo etario que no estudia tiene empleo (Cuadro C4.2a).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En promedio, concluir la educaci&oacute;n preparatoria reduce el desempleo entre adultos de 20 a 24 a&ntilde;os de edad en 7.4 puntos porcentuales; y en los de 25 a 29 a&ntilde;os, en 6.2 puntos porcentuales. La falta de estudios de preparatoria es un impedimento grave para hallar empleo; y la preparaci&oacute;n universitaria aumenta a&uacute;n m&aacute;s la posibilidad de quienes solicitan trabajo para hallarlo (Cuadro C4.3).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La capacitaci&oacute;n y la educaci&oacute;n continua en muchos casos no llegan a quienes m&aacute;s la necesitan.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En muchos pa&iacute;ses, la capacitaci&oacute;n y la educaci&oacute;n continua no formal tambi&eacute;n desempe&ntilde;a  un  papel  importante   al aumentar el acervo de conocimientos y habilidades. Existen diferencias fundamentales entre los pa&iacute;ses en cuanto a la cantidad de horas que las personas pueden esperar que dedicar&aacute;n a la capacitaci&oacute;n y la educaci&oacute;n laboral no formal durante una vida a activa t&iacute;pica. En el nivel universitario, fluct&uacute;a de menos de 350 horas en Grecia, Italia y los Pa&iacute;ses Bajos a m&aacute;s de mil en Dinamarca, Finlandia, Francia y Suiza (Cuadro C5.1a).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La  intensidad  relativa   (cantidad   de horas) de la educaci&oacute;n y la capacitaci&oacute;n laboral no formal aumenta abruptamente, como ya es norma, con el nivel de instrucci&oacute;n (salvo en el Reino Unido, Italia y los Pa&iacute;ses Bajos). En promedio, en todos los pa&iacute;ses, las horas previstas para capacitaci&oacute;n y educaci&oacute;n laboral no formal entre las personas de 25 a 64 a&ntilde;os con preparaci&oacute;n universitaria es casi del doble entre quienes tienen estudios de preparatoria y es m&aacute;s del triple entre quienes no cursaron esos estudios (Cuadro C5.1a).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Un trabajador de mayor edad con estudios universitarios puede esperar recibir al menos 70% de la educaci&oacute;n y la capacitaci&oacute;n de un trabajador m&aacute;s joven en Dinamarca, Suecia y Estados Unidos; pero el porcentaje cae por debajo de 20% en Francia, Hungr&iacute;a y los Pa&iacute;ses Bajos. Los adultos con niveles superiores del grado de instrucci&oacute;n tienen m&aacute;s posibilidades de participar en la capacitaci&oacute;n y la educaci&oacute;n continua laboral no formal que los adultos con menor nivel de instrucci&oacute;n (Cuadro C5.1a).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Los pa&iacute;ses difieren mucho en qu&eacute; tan bien logran capacitar a los estudiantes de familias de obreros para que participen en la educaci&oacute;n superior.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Irlanda y Espa&ntilde;a sobresalen al proporcionar el acceso m&aacute;s equitativo a la educaci&oacute;n superior; mientras que en Austria, Francia, Alemania y Portugal, los estudiantes de familias de obreros s&oacute;lo tienen aproximadamente la mitad de posibilidades de acceder a la educaci&oacute;n superior, comparado con lo que indicar&iacute;a su porcentaje en la poblaci&oacute;n (Indicador A7).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Al medir el nivel socioecon&oacute;mico de los estudiantes de educaci&oacute;n superior por la formaci&oacute;n acad&eacute;mica de sus padres, surgen grandes diferencias entre los pa&iacute;ses. En muchos de ellos, los estudiantes tienen considerablemente m&aacute;s posibilidades de acceder a la educaci&oacute;n superior si sus padres completaron la educaci&oacute;n superior. Los estudiantes con esos or&iacute;genes tienen m&aacute;s del doble de probabilidades de acceder a la educaci&oacute;n superior en Austria, Francia, Alemania, Portugal y el Reino Unido que los estudiantes cuyos padres no completaron la educaci&oacute;n superior. En Irlanda y Espa&ntilde;a esa proporci&oacute;n cae a 1.1 y 1.5, respectivamente.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Entre los pa&iacute;ses que proporcionan informaci&oacute;n sobre el nivel socioecon&oacute;mico de los estudiantes de educaci&oacute;n superior parece que las desigualdades en la educaci&oacute;n previa se reflejan en la matr&iacute;cula de estudiantes de or&iacute;genes menos privilegiados. Los pa&iacute;ses que proporcionan un acceso m&aacute;s equitativo a la educaci&oacute;n superior, como Finlandia, Irlanda y Espa&ntilde;a, tambi&eacute;n fueron los pa&iacute;ses con los resultados m&aacute;s iguales entre escuelas, como lo demuestran los datos recabados en el a&ntilde;o 2000 por el informe PISA de la OCDE.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>En casi la mitad de los pa&iacute;ses, la mayor&iacute;a de los estudiantes de preparatoria se inscriben en programas vocacionales. Sin embargo, en asignaturas clave, el rendimiento de los alumnos en los programas vocacionales tiende a quedarse considerablemente a la zaga del rendimiento del estudiante en los programas</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En 13 de 28 pa&iacute;ses de la OCDE y en el pa&iacute;s asociado de Eslovenia, casi todos los estudiantes de preparatoria se inscriben en programas vocacionales y prevocacionales. En la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de la OCDE, una parte importante de la instrucci&oacute;n vocacional de preparatoria es en la escuela (Cuadro C1.1). </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En los pa&iacute;ses de la OCDE con datos disponibles, la formaci&oacute;n vocacional se concentra en la ingenier&iacute;a, la manufactura y la construcci&oacute;n tanto en el nivel de preparatoria (34%) como en el t&eacute;cnico&#150;no universitario (22%) (Cuadro C1.2). </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Los 14 pa&iacute;ses de la OCDE para los cuales hay datos disponibles gastan US$925 m&aacute;s por alumno, en promedio, en los programas vocacionales de preparatoria que en los programas generales (Cuadro C1.3).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El informe PISA 2006 demuestra que los j&oacute;venes de 15 a&ntilde;os de edad en programas vocacionales y prevocacionales tienen un rendimiento m&aacute;s bajo estad&iacute;sticamente importante en ciencias, comparado con los estudiantes inscritos en los programas generales en 12 de los 14 pa&iacute;ses de la OCDE para los cuales hay datos disponibles. En promedio, los j&oacute;venes de 15 a&ntilde;os inscritos en los programas generales sacan 35 puntos m&aacute;s altos y despu&eacute;s de ajustar por factores socioecon&oacute;micos a&uacute;n queda una diferencia de 24 puntos (Cuadro C1.4).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>RESULTADOS CLAVE PARA MEXICO</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La educaci&oacute;n en M&eacute;xico puede aprovechar una base cada vez mayor en la infancia</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En M&eacute;xico, 53 ni&ntilde;os de menos de 4 a&ntilde;os de cada 100 de 3 a 4 a&ntilde;os de edad ya participan en la educaci&oacute;n preescolar. Aunque esto es notablemente inferior a la media de la OCDE de 69%, esto es mayor en un n&uacute;mero considerable de otros pa&iacute;ses de la OCDE, entre ellos Australia, Finlandia, Grecia, Irlanda, Corea, los Pa&iacute;ses Bajos, Polonia, Suiza, Turqu&iacute;a y Estados Unidos.</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tasa aument&oacute; de 22% en 1998 a 53% en el a&ntilde;o 2006 (Cuadro C2.1 y <i>Panorama de la Educaci&oacute;n 2000, </i>Cuadro C1.2). Vale la pena hacer notar que el gasto por ni&ntilde;o en el nivel de preescolar en M&eacute;xico es mayor que en los niveles de primaria y de secundaria (Cuadro B1.1a). Puede esperarse a&uacute;n m&aacute;s avance si los tres a&ntilde;os de educaci&oacute;n preescolar se vuelven obligatorios en el a&ntilde;o 2008.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>...pero las tasas de permanencia siguen</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En M&eacute;xico la tasa de inscripci&oacute;n para los j&oacute;venes de 15 a 19 a&ntilde;os de edad, de 48.8%, est&aacute; muy debajo de la media de la OCDE de 81.5%; y es mayor a la tasa de un solo pa&iacute;s de la OCDE: Turqu&iacute;a (45.2% (Cuadro C2.1).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Durante las &uacute;ltimas generaciones, M&eacute;xico ha experimentado un avance limitado al asegurar que los j&oacute;venes dejen la escuela con una preparaci&oacute;n b&aacute;sica s&oacute;lida...</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; S&oacute;lo 39% de los mexicanos de 25 a 34 a&ntilde;os de edad han concluido una preparaci&oacute;n b&aacute;sica en el nivel de preparatoria; el segundo nivel m&aacute;s bajo entre los pa&iacute;ses de la OCDE (despu&eacute;s de Turqu&iacute;a), donde este nivel de educaci&oacute;n ya se est&aacute; convirtiendo en la norma. En M&eacute;xico ha habido menos avance para aumentar el nivel de preparatoria que en casi todos los dem&aacute;s pa&iacute;ses, de tal manera que M&eacute;xico se ha rezagado en t&eacute;rminos relativos durante las &uacute;ltimas generaciones, del lugar 28 entre adultos de 45 a 54 a&ntilde;os (es decir, quienes concluyeron sus estudios hace unos 30 a&ntilde;os) y los de 35 a 44 a&ntilde;os, al lugar 29 entre los adultos de 25 a 34 a&ntilde;os (es decir, quienes concluyeron sus estudios hace un decenio. En cambio,  durante el mismo periodo, Corea pas&oacute; del lugar 23 al 1 (Cuadro A1.2a). N&oacute;tese que los sujetos de este an&aacute;lisis (25 a 34 a&ntilde;os en el a&ntilde;o 2006) pasaban de los 16 a&ntilde;os de edad entre 1987 y 1997.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>...</i><i>sin embargo, en fechas m&aacute;s recientes las tasas de finalizaci&oacute;n de preparatoria se han recuperado.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El porcentaje de egresados de preparatoria ha aumentado de 33% en el a&ntilde;o 2000 a 42% en el 2005; disminuyendo as&iacute; el d&eacute;ficit en el nivel de preparatoria entre M&eacute;xico y otros pa&iacute;ses de la OCDE (Cuadro A2.2).</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Las perspectivas de empleo para las mujeres sin estudios de preparatoria son particularmente malas.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El M&eacute;xico, el nivel del grado de instrucci&oacute;n ha tenido menos consecuencias en la tasa de empleo para los hombres que para las mujeres. La diferencia en las tasas de empleo para varones de 25 a 64 a&ntilde;os con y sin estudios de preparatoria s&oacute;lo es de 2 puntos porcentuales. En cambio, las tasas de empleo para las mujeres de 25 a 64 a&ntilde;os muestran diferencias importantes, no s&oacute;lo entre las que estudiaron la preparatoria y las que no lo hicieron (22 puntos porcentuales), sino tambi&eacute;n entre quienes cursaron la preparatoria y quienes tienen nivel universitario (13 puntos porcentuales) (Cuadro A8.1a).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La educaci&oacute;n y la situaci&oacute;n del mercado laboral de los j&oacute;venes en M&eacute;xico sigue siendo una preocupaci&oacute;n.</i></font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Cerca de 45.1% de la poblaci&oacute;n de 15 a 19 a&ntilde;os de edad no estudia en M&eacute;xico; es la segunda cifra m&aacute;s alta entre pa&iacute;ses asociados y de la OCDE. Adem&aacute;s, s&oacute;lo 62% de este grupo est&aacute; empleado; 38% restante est&aacute; desempleado o no se dedica a un trabajo, estudio ni capacitaci&oacute;n (Cuadro C4.2 y Cuadro C4.4a).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Revisar las  tendencias en esas  tasas durante el periodo de 1995 al a&ntilde;o 2006 indica que la situaci&oacute;n de los j&oacute;venes basada en esas medidas ha mejorado en M&eacute;xico, ya que la educaci&oacute;n ha aumentado, mientras que el desempleo ha disminuido (Cuadro C4.4a).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;Sin datos disponibles&#93;</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>En M&eacute;xico, la mayor&iacute;a de los estudiantes de preparatoria se inscriben en los programas generales. </i></font></p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El 90% de la matr&iacute;cula de preparatoria corresponde a los programas generales (promedio de la OCDE, 54%), mientras que 10% se inscriben en programas vocacionales (promedio de la OCDE, 44%) (Cuadro C1.1).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; &#91;No hay datos disponibles por campo de estudio ni por rendimiento del estudiante&#93;</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; M&eacute;xico gasta US$897 m&aacute;s por estudiante en los programas vocaciones de preparatoria que en los programas generales (Cuadro C1.3).</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El informe PISA 2006 demuestra que, en M&eacute;xico, los j&oacute;venes de 15 a&ntilde;os en programas vocacionales tienen un rendimiento m&aacute;s alto estad&iacute;sticamente importante en ciencias, comparado con los estudiantes inscritos en los programas generales (12 puntos de resultado) (Cuadro C1.4).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>NOTAS</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Panorama de la Educaci&oacute;n 2008, as&iacute; como su resumen y los datos esenciales pueden descargarse en forma gratuita en <a href="http://www.oecd.org/document/9/0,3343,en_2649_39263238_41266761_1_1_1_1,00.html" target="_blank">www.oecd.org/edu/eag2008</a>. Las preguntas pueden dirigirse a: Andreas Schleicher, director, Divisi&oacute;n de Indicadores y An&aacute;lisis, Directorio para la Educaci&oacute;n de la OCDE. Direcci&oacute;n electr&oacute;nica: <a href="mailto:Andreas.Schleicher@OECD.org" target="_blank">Andreas.Schleicher@OECD.org</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">** El formato a dos columnas en parte de este texto busca respetar el original del documento, en el cual la columna izquierda corresponde a tendencias globales y paralelamente corre en la columna de la derecha la informaci&oacute;n de resultados clave para M&eacute;xico, por lo que la lectura de ambas es independiente. &#91;N. del E.&#93;</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; "Nivel de instrucci&oacute;n" se define como el grado m&aacute;s alto completado dentro del nivel m&aacute;s avanzado al que se asisti&oacute; en el sistema acad&eacute;mico del pa&iacute;s donde se recibi&oacute; la educaci&oacute;n. Algunos pa&iacute;ses quiz&aacute; encuentren &uacute;til presentar datos sobre nivel de instrucci&oacute;n desde el punto de vista del grado m&aacute;s alto al que se asisti&oacute;.</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; "Educaci&oacute;n secundaria" generalmente contin&uacute;a los programas b&aacute;sicos de primaria, aunque la ense&ntilde;anza se concentra m&aacute;s por asignatura, como ya es norma. La educaci&oacute;n secundaria puede ser "terminal" (es decir, prepara a los estudiantes para ingresar directamente a la vida laboral) y "preparatoria" o ambas (es decir, prepara a los estudiantes para la preparatoria, tambi&eacute;n llamada nivel medio superior). Este nivel generalmente consta de tres a&ntilde;os de estudio en los pa&iacute;ses de la OCDE. </font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; "Educaci&oacute;n no formal" se define como las actividades acad&eacute;micas organizadas y continuas que, para variar, no se imparten en el sistema de escuelas, institutos, universidades y otras instituciones oficiales que constituyen una escala de ense&ntilde;anza continua de tiempo completo para ni&ntilde;os y j&oacute;venes. La educaci&oacute;n no formal puede efectuarse tanto dentro como fuera de instituciones docentes; y dar servicio a gente de todas las edades. V&eacute;anse las definiciones detalladas en el Indicador C5 de <i>Panorama de la Educaci&oacute;n 2008.</i></font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; "Formaci&oacute;n t&eacute;cnica no universitaria" se define como los programas que unen la l&iacute;nea divisoria entre la preparatoria y la formaci&oacute;n t&eacute;cnica desde un punto de vista internacional, aunque claramente podr&iacute;an considerarse programas de preparatoria o de formaci&oacute;n t&eacute;cnica en un contexto nacional. Aunque su contenido quiz&aacute; no sea considerablemente m&aacute;s avanzado que los programas de preparatoria, sirven para ampliar el conocimiento de los participantes que ya tienen un certificado de preparatoria. Los estudiantes tienden a ser de mayor edad que los inscritos en el nivel de preparatoria.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; "Educaci&oacute;n preescolar" se define como la etapa inicial de la instrucci&oacute;n organizada, dise&ntilde;ada principalmente para integrar a ni&ntilde;os muy peque&ntilde;os a un ambiente de tipo escolar; es decir, ofrece un puente entre la casa y una atm&oacute;sfera en la escuela. Se imparte en centros o escuelas, est&aacute; dise&ntilde;ada para satisfacer las necesidades de instrucci&oacute;n y de desarrollo de ni&ntilde;os de al menos 3 a&ntilde;os de edad, y tiene personal calificado con un programa acad&eacute;mico para los ni&ntilde;os.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; "Educaci&oacute;n primaria" com&uacute;nmente empieza a los 5, 6 o 7 a&ntilde;os de edad y en general dura 6 a&ntilde;os en los pa&iacute;ses de la OCDE. Los programas de primaria generalmente no exigen educaci&oacute;n formal previa, aunque se est&aacute; volviendo cada vez m&aacute;s frecuente que los ni&ntilde;os hayan asistido a un programa preescolar antes de ingresar a la primaria. La l&iacute;nea divisoria entre la educaci&oacute;n primaria y la preescolar es normalmente el principio de estudios sistem&aacute;ticos distintivos de la educaci&oacute;n primaria; es decir, lectura, escritura y matem&aacute;ticas. Sin embargo, es frecuente que los ni&ntilde;os empiecen desarrollando aptitudes b&aacute;sicas para el c&aacute;lculo aritm&eacute;tico y para leer y escribir en el nivel de preescolar.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; "Sueldos reglamentarios" se refiere a los sueldos de los docentes conforme a escalas oficiales de pago. Los sueldos reportados se definen como sueldos brutos (suma total del dinero que paga el empleador por el trabajo desempe&ntilde;ado) menos la contribuci&oacute;n del empleado a la seguridad social y a la pensi&oacute;n (conforme a tabuladores de sueldo vigentes). Los sueldos son "antes de impuestos", es decir, antes de deducir los impuestos sobre la renta.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Los indicadores de <i>Panorama de la Educaci&oacute;n 2008 </i>abarcan tanto los resultados actuales del sistema de educaci&oacute;n superior como el porcentaje de la poblaci&oacute;n adulta (25 a 64 a&ntilde;os de edad) que ha obtenido t&iacute;tulos de educaci&oacute;n superior. Los programas universitarios generalmente se dividen por tipo de curso: "Universitario tipo A" (te&oacute;ricos en gran medida y dise&ntilde;ados para proporcionar suficientes conocimientos para ingresar a programas de investigaci&oacute;n avanzada y a profesiones con requisitos de gran aptitud como medicina, odontolog&iacute;a o arquitectura), y los "universitarios tipo B" (normalmente m&aacute;s breves y centrados en conocimientos profesionales, t&eacute;cnicos o pr&aacute;cticos para un ingreso directo al mercado laboral). "Tasa de egresados" se define como la proporci&oacute;n de egresados universitarios con respecto a la poblaci&oacute;n en la edad apropiada para titularse.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull;"Preparatoria" corresponde a la etapa final de la educaci&oacute;n secundaria en casi todos los pa&iacute;ses de la OCDE. La instrucci&oacute;n a menudo se organiza m&aacute;s seg&uacute;n criterios de asignaturas. La edad de ingreso a este nivel normalmente es a los 15 o 16 a&ntilde;os.</font></p> </blockquote>      ]]></body>
</article>
