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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Comentarios sobre el concepto de autonomía en relación con la educación superior pública y privada en México]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Documentos</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="4"><b><i>Comentarios sobre el concepto de autonom&iacute;a </i>en relaci&oacute;n con la educaci&oacute;n superior p&uacute;blica y privada en M&eacute;xico</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Jos&eacute; Mar&iacute;a Serna de la Garza*</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* Investigador del Instituto de Investigaciones Jur&iacute;dicas. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo problema jur&iacute;dico que se plantea ante tribunales puede ser reducido a una pregunta b&aacute;sica. En el caso de la controversia constitucional 103/2003, promovida por el Poder Ejecutivo federal en contra del estado de San Luis Potos&iacute;, la pregunta central que tuvo que responder la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n fue la siguiente: &iquest;Es acorde con la Constituci&oacute;n General de la Rep&uacute;blica, una ley estatal que faculta al Ejecutivo local para otorgar, mediante un decreto (o acuerdo), autonom&iacute;a a una instituci&oacute;n de educaci&oacute;n superior privada?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La pregunta surge por dos razones. En primer lugar, la fracci&oacute;n VII del art&iacute;culo 3&deg; constitucional, cuando se refiere a la autonom&iacute;a, lo hace en relaci&oacute;n con las universidades p&uacute;blicas. En segundo lugar, la autonom&iacute;a que dichas universidades pueden eventualmente adquirir ha de otorgarse en virtud de una ley, seg&uacute;n expresa la misma disposici&oacute;n constitucional. En contraste, en el caso bajo examen en relaci&oacute;n con la controversia constitucional mencionada, por un lado, es una universidad privada la que adquiri&oacute; autonom&iacute;a, y por otro, dicho car&aacute;cter fue adquirido en virtud no de una ley, sino de un acuerdo del Poder Ejecutivo del estado de San Luis Potos&iacute;. Por ello es que de manera natural surge la siguiente pregunta: &iquest;Son o no contrarios a la Constituci&oacute;n General de la Rep&uacute;blica, el acuerdo del Poder Ejecutivo de la referida entidad federativa, y la ley en que aquel se sustent&oacute;?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Puede pensarse en al menos dos estrategias para encontrar una respuesta a la pregunta planteada. Una de ellas se basa en atender al t&eacute;rmino autonom&iacute;a empleado tanto por la Constituci&oacute;n como por la ley y el decreto locales, sin explorar a fondo su significado en sus respectivos contextos normativos. Esta ruta, relativamente sencilla, consiste en tomar como base el concepto de autonom&iacute;a del art&iacute;culo 3&deg; constitucional, fracci&oacute;n VII, y suponer que en ambos casos autonom&iacute;a significa exactamente lo mismo, lo cual lleva a la siguiente operaci&oacute;n l&oacute;gica:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">a)&nbsp; La fracci&oacute;n VII del art&iacute;culo 3&deg; constitucional establece que s&oacute;lo puede darse autonom&iacute;a a las universidades p&uacute;blicas, y que dicha autonom&iacute;a solamente puede otorgarse mediante una ley.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">b)&nbsp; La ley y el decreto del estado de San Luis Potos&iacute; admiten la posibilidad de que se d&eacute; autonom&iacute;a a universidades privadas,  mediante un decreto  del Ejecutivo local.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">c)&nbsp; Luego entonces, la ley y el decreto del estado de San Luis Potos&iacute; son contrarios a la Constituci&oacute;n General de la Rep&uacute;blica, por lo que procede resolver su invalidez.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este razonamiento fue el que sigui&oacute; la mayor&iacute;a de los ministros en la controversia constitucional examinada en estos comentarios. B&aacute;sicamente, la opini&oacute;n mayoritaria centr&oacute; su atenci&oacute;n en la circunstancia de que la constituci&oacute;n reserva a una ley la posibilidad de otorgar autonom&iacute;a a una universidad. Por tanto &#151;consider&oacute; la mayor&iacute;a&#151;, si mediante un acuerdo el gobernador de San Luis Potos&iacute; otorg&oacute; autonom&iacute;a a una universidad privada, dicho acto debe considerarse como contrario a la constituci&oacute;n. Igualmente, debe considerarse inconstitucional la Ley de Educaci&oacute;n en que se sustent&oacute; el acuerdo del Ejecutivo local.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, existe otra estrategia para encontrar una respuesta a la pregunta planteada ante la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n. Esta ruta alternativa consiste en escudri&ntilde;ar el significado del vocablo autonom&iacute;a, someti&eacute;ndolo a un examen que permita determinar si su empleo en la fracci&oacute;n VII del art&iacute;culo 3<sup>o </sup>constitucional, y su uso en los art&iacute;culos 46 bis y 46 ter de la Ley de Educaci&oacute;n del Estado de San Luis Potos&iacute;, responde o no a la misma significaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Eacute;ste es el camino que sigui&oacute; el razonamiento del ministro Jos&eacute; Ram&oacute;n Coss&iacute;o en su voto particular emitido en relaci&oacute;n con la citada controversia constitucional 1003/2003. En esencia, el razonamiento consisti&oacute; en distinguir dos tipos de autonom&iacute;a, que el ministro identifica como "autonom&iacute;a de rango constitucional" y "autonom&iacute;a de rango legal". As&iacute;, la primera est&aacute; prevista en la fracci&oacute;n VII del art&iacute;culo 3&deg; constitucional, disposici&oacute;n que establece una reserva legal (federal o estatal) para la concesi&oacute;n de la autonom&iacute;a, y que define como destinatarias a las instituciones p&uacute;blicas de educaci&oacute;n superior. La segunda &#151;razona el ministro Coss&iacute;o&#151; se encuentra prevista en ley y puede desarrollarse por v&iacute;a de normas administrativas generales como el decreto o acuerdo del Ejecutivo ya sea federal o estatal. Este segundo tipo de autonom&iacute;a &#151;contin&uacute;a el razonamiento&#151; no se encuentra establecido en la fracci&oacute;n VII del art&iacute;culo 3&deg; constitucional, sino que es producto del desarrollo legal de lo establecido en la fracci&oacute;n V y la primera parte de la fracci&oacute;n VI del mismo art&iacute;culo 3&deg;.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El argumento del voto particular me parece que es el correcto para abordar la pregunta planteada por la controversia constitucional. Dicho argumento puede resumirse mediante la siguiente frase: la autonom&iacute;a de las universidades p&uacute;blicas no es igual a la autonom&iacute;a de las universidades privadas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, en el caso de la autonom&iacute;a de las universidades p&uacute;blicas, el concepto se refiere a una modalidad organizativa de la administraci&oacute;n p&uacute;blica, dise&ntilde;ada para el mejor desempe&ntilde;o de determinadas funciones p&uacute;blicas (en este caso, el de la educaci&oacute;n a nivel superior que imparte el Estado). As&iacute;, en este supuesto, la autonom&iacute;a de las universidades p&uacute;blicas se define en su relaci&oacute;n con la administraci&oacute;n p&uacute;blica centralizada, y responde a la idea de la descentralizaci&oacute;n administrativa. A su vez, dicha autonom&iacute;a proviene de una decisi&oacute;n del poder Legislativo federal o local, en virtud de una habilitaci&oacute;n constitucional que le permite a ese poder crear los mencionados entes aut&oacute;nomos y descentralizados.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, la autonom&iacute;a de las universidades privadas se distingue de la anterior, en raz&oacute;n de los siguientes aspectos. En primer lugar, en dicho caso la autonom&iacute;a no se refiere a una modalidad organizativa de la administraci&oacute;n p&uacute;blica. Para ponerlo en t&eacute;rminos m&aacute;s gr&aacute;ficos, podr&iacute;amos decir que las universidades privadas con autonom&iacute;a no son un desprendimiento de la administraci&oacute;n p&uacute;blica, como s&iacute; lo son las universidades p&uacute;blicas aut&oacute;nomas. Las universidades privadas con autonom&iacute;a son personas de derecho privado que gozan de todas las garant&iacute;as individuales (derechos fundamentales) que la constituci&oacute;n establece en protecci&oacute;n de los gobernados.<sup>1</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En segundo lugar, considero que la autonom&iacute;a de las universidades privadas forma parte del r&eacute;gimen de libertades que la constituci&oacute;n consagra, cuyo objetivo es que los gobernados puedan realizar las actividades que consideren relevantes para alcanzar sus metas. En ese contexto de libertades p&uacute;blicas es que debe entenderse la fracci&oacute;n VI del art&iacute;culo 3&deg; constitucional, cuando dispone que los particulares "Podr&aacute;n impartir educaci&oacute;n en todos sus tipos y modalidades."</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, la libertad para impartir educaci&oacute;n se encuentra sujeta a l&iacute;mites que la propia constituci&oacute;n establece. En otras palabras, el inter&eacute;s del Estado en la funci&oacute;n educativa (considerada como una "funci&oacute;n social"), inter&eacute;s que resulta evidente a lo largo de todo el art&iacute;culo 3&deg; constitucional, ha derivado en un marco de regulaci&oacute;n estatal fuerte sobre la libertad de los particulares para impartir educaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Manifestaci&oacute;n principal de dicho marco regulatorio es el poder de otorgar y retirar el reconocimiento de validez oficial a los estudios que se realicen en planteles particulares (como se menciona en la fracci&oacute;n VI del art&iacute;culo 3&deg; constitucional). Asimismo, el desarrollo legal de dicho poder corresponde tanto al legislador federal como al local.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, como se desprende del art&iacute;culo 14, fracci&oacute;n IV, de la Ley General de Educaci&oacute;n, la facultad para otorgar y retirar el reconocimiento de validez oficial a los estudios que se realicen en planteles particulares es concurrente entre la federaci&oacute;n y las entidades federativas. Dicha disposici&oacute;n establece que:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Art&iacute;culo 14. Adicionalmente a las atribuciones exclusivas a que se refieren los art&iacute;culos 12 y 13, corresponden a las autoridades educativas federal y locales, de manera concurrente, las atribuciones siguientes:    <br>   &#91;...&#93;    <br>   IV. Otorgar, negar y retirar el reconocimiento de validez oficial a estudios distintos de los de preescolar, primaria, secundaria, normal y dem&aacute;s para la formaci&oacute;n de maestros de educaci&oacute;n b&aacute;sica que impartan los particulares.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, dicho poder implica una facultad de la autoridad educativa (federal o local, en raz&oacute;n de la concurrencia) de incidir sobre los planes y programas de estudio de las universidades privadas, tal y como se desprende de la fracci&oacute;n III del art&iacute;culo 55 de la Ley General de Educaci&oacute;n, que a la letra dispone:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Art&iacute;culo 55. Las autorizaciones y los reconocimientos de validez oficial de estudios se otorgar&aacute;n cuando los solicitantes cuenten:    <br>   &#91;...&#93;    <br>   III. Con planes y programas de estudio que la autoridad otorgante considere procedentes, en el caso de educaci&oacute;n distinta de la preescolar, la primaria, la secundaria, la normal, y dem&aacute;s para la formaci&oacute;n de maestros de educaci&oacute;n b&aacute;sica.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, en l&iacute;nea con el r&eacute;gimen de concurrencia en esta materia, la Ley de Educaci&oacute;n del Estado de San Luis Potos&iacute; define las facultades de la autoridad educativa local en relaci&oacute;n con el otorgamiento de reconocimiento de validez oficial de estudios de las universidades privadas, en sus art&iacute;culos 77, 78 y 80, que a la letra disponen:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Art&iacute;culo 77. Los particulares podr&aacute;n impartir educaci&oacute;n en todos sus tipos y modalidades. Para impartir la educaci&oacute;n preescolar, primaria, secundaria, normal y dem&aacute;s para la formaci&oacute;n de docentes de educaci&oacute;n b&aacute;sica, deber&aacute;n obtener previamente la autorizaci&oacute;n expresa de la autoridad educativa estatal.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cuando se trate de estudios distintos de los antes mencionados, podr&aacute;n obtener el reconocimiento de validez oficial de la autoridad educativa estatal.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La autorizaci&oacute;n y el reconocimiento ser&aacute;n espec&iacute;ficos para cada plan de estudio. Para impartir nuevos estudios se requerir&aacute; seg&uacute;n el caso, la autorizaci&oacute;n o el reconocimiento respectivos.<sup>2</sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La autorizaci&oacute;n y el reconocimiento incorporan a las instituciones que los obtengan, al sistema educativo nacional.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Art&iacute;culo 78. Las autorizaciones y los reconocimientos de validez oficial de estudios se otorgar&aacute;n solamente cuando los solicitantes cuenten:    <br>   &#91;...&#93;    <br>   III. Con planes y programas de estudio que la autoridad otorgante considere procedentes, en el caso de educaci&oacute;n distinta de la primaria, la secundaria, la normal y dem&aacute;s para la formaci&oacute;n de maestros de educaci&oacute;n b&aacute;sica.</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Art&iacute;culo 80. Los particulares que impartan educaci&oacute;n con autorizaci&oacute;n o con reconocimiento de validez oficial de estudios deber&aacute;n:</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> I.&nbsp; Cumplir lo dispuesto en el art&iacute;culo 3o. de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de los Estados Unidos Mexicanos, la Ley General de Educaci&oacute;n y la presente ley;</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">II.&nbsp; Cumplir con los planes y programas de estudio que las autoridades educativas competentes hayan determinado o considerado procedentes;</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">III.&nbsp; Proporcionar el porcentaje de becas en los t&eacute;rminos   establecidos  en  la  normatividad correspondiente;</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">IV.&nbsp; Cumplir los requisitos previstos en los art&iacute;culos 77 y 78 de esta ley;</font></p>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">V.&nbsp;Anotar en toda la documentaci&oacute;n que expidan y en su publicidad, el n&uacute;mero y fecha del acuerdo de autorizaci&oacute;n o de reconocimiento de validez oficial de estudios, as&iacute; como el nombre de la autoridad que la otorg&oacute;; y</font></p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">VI.&nbsp; Facilitar y colaborar en las actividades de evaluaci&oacute;n, inspecci&oacute;n y vigilancia que las autoridades competentes realicen u ordenen.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se desprende de las disposiciones citadas, la autoridad educativa de San Luis Potos&iacute; tiene diversas facultades que le permiten incidir sobre la educaci&oacute;n que imparten los particulares, incluidas las universidades privadas. Espec&iacute;ficamente, se puede observar que si la autoridad educativa local no considera procedentes los planes y programas de estudio de las universidades privadas, podr&aacute; no otorgar o retirar los reconocimientos de validez oficial de estudios respectivos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, toda esta discusi&oacute;n sobre las facultades de la autoridad educativa es relevante en nuestro an&aacute;lisis, en raz&oacute;n de que la autonom&iacute;a de las universidades privadas se define en relaci&oacute;n con dichas facultades.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, como se desprende del art&iacute;culo 46 ter de la Ley de Educaci&oacute;n del Estado de San Luis Potos&iacute;, la calidad de aut&oacute;nomas que conforme a la referida ley y mediante decreto del Ejecutivo local reciban las universidades privadas, implica no solamente el ejercicio de las m&aacute;s irrestricta libertad de c&aacute;tedra, sino la "autonom&iacute;a para elaborar sus planes y programas de estudio, los que s&oacute;lo deber&aacute;n registrar ante la Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n del gobierno del estado."</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, como se desprende de las fracciones I y II del art&iacute;culo 46 ter citado, la autonom&iacute;a en este caso significa tambi&eacute;n que las instituciones de educaci&oacute;n superior que tal calidad adquieran "Podr&aacute;n impartir los conocimientos que ellas mismas determinen" y "Se&ntilde;alar&aacute;n los estudios que sirvan como antecedente proped&eacute;utico para cursar los que ellas mismas impartan".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En suma, y a manera de conclusi&oacute;n, puede afirmarse que la autonom&iacute;a es un concepto relacional. Es decir, se es aut&oacute;nomo respecto de algo o de alguien. En el caso de las universidades p&uacute;blicas que han adquirido autonom&iacute;a en el marco del art&iacute;culo 3&deg;, fracci&oacute;n VII de la Constituci&oacute;n Mexicana, la misma se define en relaci&oacute;n con la administraci&oacute;n p&uacute;blica centralizada. En el caso de las universidades privadas que gozan de autonom&iacute;a, en el marco del art&iacute;culo 3&deg; constitucional, fracci&oacute;n VI, entendido en el contexto m&aacute;s general de libertades p&uacute;blicas del que forma parte, la autonom&iacute;a se define en relaci&oacute;n con una serie de poderes administrativos de la autoridad educativa, en particular su facultad de incidir sobre planes y programas de estudio de las universidades privadas. En este caso, la autonom&iacute;a significa una libertad relativa que las universidades privadas pueden llegar a adquirir respecto de la autoridad educativa, cuando han cumplido una serie de requisitos que la ley prev&eacute; como condici&oacute;n para tal efecto. En el esp&iacute;ritu de la ley est&aacute; la consideraci&oacute;n de que las instituciones educativas que cumplen con dichos requisitos tienen un grado de profesionalismo y de consolidaci&oacute;n acad&eacute;mica tales, que hacen posible que la autoridad educativa les d&eacute; una especie de voto de confianza, mediante un acuerdo que ampl&iacute;a su margen de libertad, en particular en lo que se refiere a la elaboraci&oacute;n de sus planes y programas de estudio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Resulta claro entonces que los integrantes de la Suprema Corte de Justicia de la Naci&oacute;n pudieron haber profundizado m&aacute;s en el estudio de estas dos acepciones del vocablo autonom&iacute;a que admite tanto la constituci&oacute;n como diversas leyes. De hacerlo as&iacute;, hubieran encontrado, como lo hizo el ministro Jos&eacute; Ram&oacute;n Coss&iacute;o, que la autonom&iacute;a de las universidades p&uacute;blicas es distinta a la autonom&iacute;a de las universidades privadas. A su vez, esto les hubiera llevado a no encontrar una contradicci&oacute;n entre la Constituci&oacute;n General de la Rep&uacute;blica, la Ley de Educaci&oacute;n de San Luis Potos&iacute; y el acuerdo del Ejecutivo local que otorg&oacute; autonom&iacute;a a una universidad privada en dicho estado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>NOTAS</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Para ser m&aacute;s espec&iacute;fico, debiera entenderse que las universidades privadas gozan de las garant&iacute;as individuales susceptibles de ser disfrutadas por las personas morales.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. El subrayado es nuestro, y sirve para indicar la menci&oacute;n de las facultades de la autoridad educativa para otorgar o retirar reconocimiento de validez oficial de la educaci&oacute;n impartida en escuelas y universidades particulares, as&iacute; como la facultad para incidir sobre sus planes y programas de estudios.</font></p>      ]]></body>
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