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</front><body><![CDATA[ <p><font size="2" face= "Verdana">D O C U M E N T O</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face= "Verdana"><i><b><font size="4">Dos    universidades en Am&eacute;rica    <br>   </font></b></i><font size="4"><b> m&aacute;s de cuatro veces centenarias<a href="#unas">*</a></b></font></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face= "Verdana"> JUAN RAM&Oacute;N DE LA    FUENTE </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face= "Verdana">Per&uacute; y M&eacute;xico    son dos naciones hermanas, y muchos son los episodios y las coincidencias que    a lo largo de la historia han fortalecido esta relaci&oacute;n fraternal. Ambos    pa&iacute;ses comparten no s&oacute;lo el idioma de Diego de Hojeda y Sor Juana    In&eacute;s de la Cruz, de Baquijano Carrillo y Fern&aacute;ndez de Lizardi,    de Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes, sino una larga tradici&oacute;n de independencia    y soberan&iacute;a, de luchas sociales y vigor de las culturas que nos acompa&ntilde;an    hasta nuestros d&iacute;as. </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">Desde la &eacute;poca prehisp&aacute;nica,    las culturas asentadas en el actual territorio de Per&uacute; y las establecidas    en lo que ahora es M&eacute;xico compartieron una &eacute;poca de grandeza,    de trabajo y esplendor. Los incas y los mexicas representan el eslab&oacute;n    m&aacute;s refinado en una larga cadena de civilizaciones que fueron capaces    de conformar culturas avanzadas en sus respectivas regiones. </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana"> Ambas sociedades, la del    altiplano de M&eacute;xico y la de la cordillera en Per&uacute;, se apoyaron    asimismo en m&eacute;todos de cultivo originales que les permitieron, su integraci&oacute;n    primero, y posteriormente su florecimiento y expansi&oacute;n. En la laguna    donde estaba asentada M&eacute;xico Tenochtitlan, se emple&oacute; la agricultura    de chinampas, islotes f&eacute;rtiles que se asentaban en el agua; en las monta&ntilde;as    del Per&uacute; se emple&oacute; la agricultura de terrazas, que permite el    cultivo en terrenos agrestes e impide la erosi&oacute;n ocasionada por la lluvia.    Y as&iacute; como ambas culturas legendarias han sobrevivido en el esp&iacute;ritu    de las naciones, chinampas y terrazas han sobrevivido tambi&eacute;n, como ejemplos    de su sabidur&iacute;a. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face= "Verdana">Es cierto que todas las    naciones de Hispanoam&eacute;rica est&aacute;n ligadas por su pasado, como lo    est&aacute;n por su lengua; sin embargo, es sorprendente la similitud que une    de manera particular la memoria de nuestras naciones, y especialmente los rasgos    comunes en la historia de la educaci&oacute;n superior en ambos pa&iacute;ses.    </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">En los or&iacute;genes de    nuestras universidades nacionales, la Mayor de San Marcos de Lima y la de M&eacute;xico,    existe una palpable cercan&iacute;a no s&oacute;lo respecto a sus fechas de    fundaci&oacute;n &#8211;12 de mayo y 21 de septiembre de 1551, respectivamente&#8211;,    sino en el prop&oacute;sito noble de consolidar las creencias m&aacute;s arraigadas    y divulgar los conocimientos m&aacute;s avanzados de la &eacute;poca entre los    estudiosos americanos. As&iacute;, podemos decir que desde estas universidades    se comenz&oacute; a estudiar, a construir y a enriquecer el rostro intelectual    de ambas naciones. </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">Durante la &eacute;poca    colonial, nuestras universidades avanzaron paralelamente en las ense&ntilde;anzas    que en ellas se impart&iacute;an. Los alumnos lime&ntilde;os y los de la capital    de M&eacute;xico estudiaban sus latines por igual, le&iacute;an a los grandes    autores de la &eacute;poca y practicaban duelos de oratoria donde el estudiante    que sustentaba una tesis era contradicho por sus condisc&iacute;pulos, en un    debate argumental que ha sobrevivido hasta nuestros d&iacute;as bajo la forma    de la cr&iacute;tica, tan esencial al pensamiento universitario. </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">Durante el siglo XVII, ambas    universidades albergaron a grandes pensadores, que influyeron con su imaginaci&oacute;n    y su sabidur&iacute;a en la cultura de su tiempo. En Per&uacute; destacaron,    entre otros, Diego de Hojeda, autor del famoso poema La cristiada; Juan P&eacute;rez    de Menacho, importante te&oacute;logo, historiador y jurisconsulto; Juan Sol&oacute;rzano    y Pereyra, soci&oacute;logo e investigador de las culturas prehisp&aacute;nicas,    autor de <i>La pol&iacute;tica indiana</i>; y Feliciano de la Vega, juez y    abogado de intachable trayectoria. </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">En M&eacute;xico, entre    las figuras m&aacute;s prominentes destacaron Carlos de Sig&uuml;enza y G&oacute;ngora,    Fray Diego Rodr&iacute;guez, Bernardo de Balbuena y Sor Juana In&eacute;s de    la Cruz, cient&iacute;ficos y poetas que retrataron, estudiaron y criticaron    a la sociedad de su &eacute;poca. En ambos pa&iacute;ses, ese veh&iacute;culo    f&eacute;rtil que es la imprenta determin&oacute; el fortalecimiento de los    gremios universitarios. </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">En el siglo XVIII peruano,    don Pedro Peralta Barnuevo fue uno de los m&aacute;s notables de un grupo de    eruditos que anunciaban la nueva era ilustrada, y represent&oacute; el &iacute;mpetu    de las pujantes generaciones de universitarios que no ten&iacute;an m&aacute;s    fronteras en su hambre de conocimiento que el limitado tiempo de sus vidas.    </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">En las postrimer&iacute;as    del r&eacute;gimen colonial, Jos&eacute; Boquijano y Carrillo, uno de los pensadores    universitarios m&aacute;s destacados, encabez&oacute; a un grupo de intelectuales    reformistas que lograron avances notables, como la fundaci&oacute;n del peri&oacute;dico    <i>Mercurio Peruano</i>. </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">Y mientras Vicente Morales    Du&aacute;rez particip&oacute; como diputado por el Per&uacute; en las cortes    de C&aacute;diz, donde luch&oacute; por las libertades de pensamiento y de imprenta,    consiguiendo importantes reformas sociales y pol&iacute;ticas para su pa&iacute;s,    el mexicano Miguel Ramos Arizpe hizo otro tanto para beneficio de la colectividad    a la que pertenec&iacute;a. </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">Per&uacute; y M&eacute;xico    se liberaron del dominio colonial tambi&eacute;n el mismo a&ntilde;o, 1821.    Ahora bien, mientras la Universidad de M&eacute;xico, apegada a la antigua tradici&oacute;n    escol&aacute;stica, permaneci&oacute; pr&aacute;cticamente marginada de los    acontecimientos pol&iacute;ticos, la de San Marcos desempe&ntilde;&oacute; en    ellos un importante papel, pues fueron sus aulas uno de los principales sitios    donde se proclam&oacute; la independencia. Y si en M&eacute;xico la Universidad    se perdi&oacute; entre las luchas intestinas y los embates extranjeros que caracterizaron    esos a&ntilde;os, en Per&uacute; la instituci&oacute;n educativa contribuy&oacute;    decididamente a la construcci&oacute;n de su nueva sociedad, aun en medio de    graves acontecimientos militares que, como en M&eacute;xico, empobrecieron a    la naci&oacute;n y desunieron a su pueblo. </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">Es cierto que Per&uacute;    no sufri&oacute; las dolorosas intervenciones de potencias extranjeras que hicieron    peligrar, en cambio, la soberan&iacute;a de M&eacute;xico. Sin embargo, sufri&oacute;    la terrible guerra de 1879, la guerra del Pac&iacute;fico que produjo, como    en nuestro pa&iacute;s, decepci&oacute;n y abatimiento. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face= "Verdana">Pero en las comunidades    intelectuales de ambas naciones independientes surgieron tambi&eacute;n grandes    figuras, como Mariano Eduardo Rivero -matem&aacute;tico, qu&iacute;mico, naturalista    e historiador- y Manuel Gonz&aacute;lez Prada, en el Per&uacute;. En tanto,    en M&eacute;xico, los encargados de hacer resurgir la cultura nacional fueron    figuras como Manuel Orozco y Berra, Ignacio Manuel Altamirano, Gabino Barreda    y, a comienzos del siglo pasado, Justo Sierra, a quien se debe, en 1910, la    reapertura de la moderna Universidad Nacional de M&eacute;xico. </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">En ambos pa&iacute;ses se impuso, a fines del    siglo XIX y principios del XX, la filosof&iacute;a positivista, en la cual fueron    formadas varias generaciones, Y por igual, intelectuales renovadores asumieron    en la primera d&eacute;cada del siglo pasado la responsabilidad de encontrar    alternativas, de resquebrajar los dogmas del positivismo y difundir las nuevas    corrientes filos&oacute;ficas. En Per&uacute; tuvo una trayectoria distinguida    Javier Prado, maestro de la juventud, pro</font><font size="2" face= "Verdana">fesor,    presidente de instituciones culturales y redactor del proyecto de la Constituci&oacute;n    de 1920, al lado de otros destacados soci&oacute;logos y juristas. </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">En M&eacute;xico, fue la    generaci&oacute;n del Ateneo de la Juventud la que critic&oacute; la filosof&iacute;a    positivista y abri&oacute; una nueva v&iacute;a para el desarrollo de las ciencias    y las humanidades. As&iacute;, grandes personalidades como Alfonso Reyes, Pedro    Henr&iacute;quez Ure&ntilde;a, Jos&eacute; Vasconcelos y Antonio Caso modificaron    la historia cultural de nuestro pa&iacute;s, al introducir en ella la figura    de un intelectual m&aacute;s comprometido con su tiempo y con su gente. </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">El del Ateneo de la Juventud    no se trataba, empero, de un esfuerzo aislado. Como en el resto de Am&eacute;rica    Latina, como en el Per&uacute;, la gran idea unificadora de Jos&eacute; Enrique    Rod&oacute; nutri&oacute; de ideales y esperanzas a varias generaciones de universitarios    que vieron retratado en sus hermanos de sangre, de lengua y de cultura, el porvenir    por el cual lucharon con denuedo. </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">Y si en M&eacute;xico una    generaci&oacute;n de estudiantes encabezados por Baltasar Dromundo y Alejandro    G&oacute;mez Arias logr&oacute; que el gobierno admitiera por vez primera la    autonom&iacute;a de la Universidad, en Per&uacute; una generaci&oacute;n brillante,    representada por Haya de la Torre, Jorge Guillermo Legu&iacute;a y Jorge Basadre,    entre otros, comenz&oacute; en 1919 una larga lucha por lograr que el Estado    reconociera la autonom&iacute;a de la Universidad peruana. </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">A lo largo del siglo XX,    las comunidades universitarias de ambos pa&iacute;ses han influido en forma    decisiva en la construcci&oacute;n de sus sociedades. Por eso ambas universidades    son respetadas y queridas, y por eso mismo han necesitado defender de manera    permanente su derecho a la cr&iacute;tica y a la libre exposici&oacute;n de    las ideas, tanto en sus aulas cuanto en sus investigaciones y publicaciones.    </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">La Universidad Nacional    Mayor de San Marcos de Lima y la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico    comparten, pues, un pasado de siglos. Pero el presente y el futuro de nuestras    instituciones, como tambi&eacute;n el porvenir de las sociedades a las que sirven,    es tambi&eacute;n un territorio com&uacute;n y una tarea compartida. </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">Ciertamente nos preocupa    la situaci&oacute;n que guarda la educaci&oacute;n superior en Am&eacute;rica    Latina. Tal vez ocurra que, apremiados por los asuntos urgentes de sus respectivas    naciones, el Estado se haya visto rebasado por otros temas tambi&eacute;n importantes,    pero como dec&iacute;a Antonio Caso, &#8220;todos los problemas de una naci&oacute;n    pueden resumirse en uno solo: la educaci&oacute;n&#8221;. </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">As&iacute;, las diversas    crisis econ&oacute;micas, pol&iacute;ticas y sociales que hemos padecido los    pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, reflejadas en tantos casos por la falta de    pol&iacute;ticas claras en materia de educaci&oacute;n superior, de ciencia    y tecnolog&iacute;a, han imposibilitado que tengamos un avance m&aacute;s consolidado.    Comparto plenamente las ideas expresadas por el rector Manuel Burga en diversos    foros de la Red de Macrouniversidades de Am&eacute;rica Latina y el Caribe:    &#8220;la b&uacute;squeda de alternativas avanzadas para resolver los grandes    problemas de nuestras naciones se ha visto limitada, por los limitados recursos    de los que disponen las universidades p&uacute;blicas en nuestros pa&iacute;ses&#8221;.    </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">Es pues, necesario, reconocer    que Latinoam&eacute;rica est&aacute; rezagada en estas materias en relaci&oacute;n    al resto del mundo: se&ntilde;aladamente Norteam&eacute;rica, Europa y Asia,    que empuja cada vez m&aacute;s fuerte. El dilema es claro: &iquest;estamos o    no dispuestos a atender con mayor decisi&oacute;n las necesidades y las esperanzas    de millones de j&oacute;venes, quienes buscan por medio del conocimiento    superior la oportunidad de alcanzar una vida mejor, m&aacute;s digna, m&aacute;s    productiva? &iquest;Somos o no capaces de afrontar el desaf&iacute;o y en nuestra    estrechez econ&oacute;mica &#8211;que no de anhelos&#8211; encontrar la f&oacute;rmula    que nos permita hacer de la Universidad la palanca de nuestro progreso? </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face= "Verdana">En estos temas, como en    otros, en el mapa del futuro latinoamericano, la Universidad Mayor de San Marcos    de Lima y la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico se encuentran    unidas, tanto como lo est&aacute; su pasado. Y si la globalizaci&oacute;n permite    percibir con mayor claridad las grandes afinidades que existen entre nuestras    instituciones, la solidaridad nos impulsa a acercarnos a&uacute;n m&aacute;s,    en la b&uacute;squeda rec&iacute;proca de un futuro menos desigual. El reto    es complejo, no hay soluciones un&iacute;vocas, hay que aceptar primero la realidad    y no detenernos ante la adversidad. Hemos de trabajar con una mejor coordinaci&oacute;n    y con m&aacute;s eficiencia; con esp&iacute;ritu abierto y con la confianza    de que en los j&oacute;venes est&aacute; nuestra mejor opci&oacute;n. </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">Hay en el horizonte, empero,    elementos que nos permiten ver el futuro con cauteloso optimismo, que siempre    es mejor que el mero escepticismo. </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">Tenemos una joven Red de    Macrouniversidades de Am&eacute;rica Latina y el Caribe que coordina desde M&eacute;xico    Axel Didriksson y que ya cuenta con varios programas operativos, entre los que    destaca el de movilidad estudiantil; la Uni&oacute;n de Universidades de Am&eacute;rica    Latina est&aacute; en pleno proceso de renovaci&oacute;n; hemos dado pasos firmes    para integrar y proteger el patrimonio cultural que tenemos a resguardo; hay    un nuevo concepto de iberoamericanismo en la educaci&oacute;n superior que nos    acerca m&aacute;s a Europa, y nuestros posgrados y n&uacute;cleos de investigaci&oacute;n    de alta calidad empiezan a funcionar de forma m&aacute;s cohesionada. Para consolidar    todo ello, hay todav&iacute;a mucho trabajo por hacer, como dir&iacute;a C&eacute;sar    Vallejo. </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">Al recibir el reconocimiento    que hoy me otorga la gran instituci&oacute;n donde fueron formados intelectuales    de la talla de Jos&eacute; Mar&iacute;a Arguedas, Alfredo Bryce Echenique, Jos&eacute;    Santos Chocano, el propio Vallejo y Mario Vargas Llosa, lo hago con agradecimiento    a nombre de la instituci&oacute;n de la que yo vengo, porque s&eacute; que ayudar&aacute;    a profundizar en la afinidad que existe entre los universitarios del Per&uacute;    y los de M&eacute;xico. Lo recibo tambi&eacute;n con esperanza, pues veo que    sigue vigente el lema de la Universidad de M&eacute;xico: Por mi raza, es decir    por la raza nuestra, latinoamericana y admirable, habla ahora y hablar&aacute;    siempre el esp&iacute;ritu, el esp&iacute;ritu que nos gu&iacute;a, y que no    es otro que el del esfuerzo com&uacute;n por contribuir al progreso de nuestros    pa&iacute;ses. </font></p>     <p><font size="2" face= "Verdana">As&iacute; como abiertas    encuentro hoy las puertas de esta noble instituci&oacute;n m&aacute;s de cuatro    veces centenaria, as&iacute; encontrar&aacute;n ustedes, universitarios peruanos,    latinoamericanos todos, los de hoy y los de ma&ntilde;ana, las puertas de la    Universidad mexicana que naciera en el mismo a&ntilde;o que la suya, para hacer    realidad entre todos la utop&iacute;a que nos cohesiona y anima. Per&uacute;    y M&eacute;xico, M&eacute;xico y Per&uacute;, unidos para siempre en los valores    del esp&iacute;ritu universitario.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face= "Verdana"><a name="unas"></a>* Palabras del rector de    la UNAM, Juan Ram&oacute;n de la Fuente, al recibir el Doctorado Honoris Causa    en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, el 12 de mayo de 2005.</font></p>      ]]></body>
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