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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Editorial</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El financiamiento de la educaci&oacute;n superior</b></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cada a&ntilde;o, cuando se presenta al Congreso de la Uni&oacute;n el proyecto de Ley de Ingresos y Egresos de la Federaci&oacute;n, mejor conocida como miscel&aacute;nea fiscal, se reabre una discusi&oacute;n nacional sobre el financiamiento que el Estado lleva a cabo para promover el desarrollo de la sociedad mexicana, sea en el rubro social (vivienda, educaci&oacute;n, salud, etc.); para el desarrollo (sector agropecuario, infraestructura el&eacute;ctrica); seguridad nacional, e incluso para la vida p&uacute;blica (partidos pol&iacute;ticos), etc. En el conjunto de discusiones se enfrenta un debate por el financiamiento de la educaci&oacute;n, y en particular de la educaci&oacute;n superior.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para comprender las diversas facetas que tiene este tema es necesario atender niveles de an&aacute;lisis diferenciados. En primer t&eacute;rmino se requiere comprender que la sociedad mexicana todav&iacute;a experimenta los resultados de un crecimiento poblacional geom&eacute;trico, el cual provoca que aun cuando el Estado haya realizado un significativo esfuerzo &#151;hoy auxiliado tambi&eacute;n por la iniciativa privada&#151; con el fin de establecer m&aacute;s espacios para estudiantes en la educaci&oacute;n superior, esta expansi&oacute;n sea a su vez insuficiente.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No menos importante es precisamente comprender el papel que juega la educaci&oacute;n superior en el desarrollo nacional. Es necesario considerar que sigue vigente la premisa de la econom&iacute;a de la educaci&oacute;n para la cual a mayor educaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n, mayores condiciones de desarrollo en un pa&iacute;s. Por ello, las naciones desarrolladas tienen tasas de cobertura, para su grupo de educaci&oacute;n superior, tres o cuatro veces superiores a las que ha logrado M&eacute;xico en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. As&iacute; tenemos una primera tensi&oacute;n en nuestro sistema de educaci&oacute;n superior, que a pesar de su innegable crecimiento, sigue siendo insuficiente para atender las necesidades de la naci&oacute;n, tanto en lo que se refiere a la cobertura del grupo de edad, como a la formaci&oacute;n de un grupo profesional que pueda encabezar el desarrollo del pa&iacute;s, en una sociedad del conocimiento.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En tercer t&eacute;rmino, desde hace 20 a&ntilde;os el Estado mexicano se encuentra atrapado en una crisis fiscal que le impide atender las necesidades de la sociedad mexicana, y las del sector educativo, de manera adecuada. Las variables que afectan a esta situaci&oacute;n van desde la deuda externa, los sucesivos rescates (carretero, bancario), la ineficiencia y corrupci&oacute;n en el manejo de los recursos p&uacute;blicos, y recientemente &#151;en el llamado "gobierno del cambio"&#151; una incomprensi&oacute;n y en cierto sentido descalificaci&oacute;n del sistema de educaci&oacute;n superior p&uacute;blico. Pero m&aacute;s all&aacute; de esta crisis fiscal, no se puede negar que el Estado dedica una parte importante de los recursos fiscales al financiamiento de la educaci&oacute;n superior, aunque la cantidad destinada es a todas luces insuficiente para los requerimientos del sistema.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Veamos algunos datos relativos al primer nivel. En 1950 la poblaci&oacute;n mexicana se encontraba cercana a los 25 millones de habitantes, mientras que para el a&ntilde;o 2000 su n&uacute;mero ascendi&oacute; a casi 100 millones de habitantes. El n&uacute;mero de estudiantes que ten&iacute;a acceso a los estudios de educaci&oacute;n superior era en el primer caso de 29 892 alumnos, mientras que para el a&ntilde;o 2000 estaban inscritos en alguna instituci&oacute;n del sistema de educaci&oacute;n superior m&aacute;s de 1 900 000 estudiantes. La tasa de cobertura, esto es, el porcentaje de personas del grupo de edad con acceso a la educaci&oacute;n superior, era de 1.2% en 1950, mientras que en el a&ntilde;o 2000 llegaba a 20%. Esto significa que de cada 100 j&oacute;venes en edad de realizar estudios universitarios s&oacute;lo uno ten&iacute;a acceso en 1950, mientras que en el a&ntilde;o 2000 ingresaban 20 al sistema.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Varios aspectos de an&aacute;lisis surgen de la informaci&oacute;n anterior. Uno de ellos guarda relaci&oacute;n con el crecimiento geom&eacute;trico del sistema de educaci&oacute;n superior; mientras la poblaci&oacute;n mexicana se multiplicaba por cuatro, el n&uacute;mero de estudiantes en la educaci&oacute;n superior se multiplicaba por 65. Y esta tendencia no se detiene; s&oacute;lo tengamos en cuenta que en el ciclo 2001&#45;2002 el n&uacute;mero de estudiantes ascendi&oacute; a 2 106 254, lo que significa un incremento de 200 000 estudiantes. Ello requiri&oacute; que el Estado canalizara recursos para establecer instituciones, dotarlas de infraestructura (aulas, laboratorios, talleres, bibliotecas, equipos de c&oacute;mputo, etc.), as&iacute; como de pol&iacute;ticas que permitieran establecer planes y programas de desarrollo, fomentar la conformaci&oacute;n de plantas acad&eacute;micas, etc. Ante la magnitud de esta tarea se ha requerido el apoyo de la iniciativa privada, y hoy uno de cada tres estudiantes de la educaci&oacute;n superior se encuentra inscrito en ese tipo de instituciones.</font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este crecimiento es sin duda muy importante, pero conviene tener presente que entre 1965 y 1997 las universidades europeas se incrementaron cuatro veces, crecimiento muy lejano al que experiment&oacute; nuestro pa&iacute;s. As&iacute; pues, este crecimiento es insuficiente. La tasa de cobertura actual (20%) es muy inferior a las que tienen otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n: Argentina se encuentra cercana a 40%, Uruguay, Per&uacute; y Panam&aacute; est&aacute;n por 30%; m&aacute;s a&uacute;n, la tasa de cobertura en M&eacute;xico es completamente lejana a la que se observa en los pa&iacute;ses desarrollados: la estadounidense es superior a 65%, mientras que en Canad&aacute; se rebasa 90 por ciento.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este punto surge una segunda tensi&oacute;n: si M&eacute;xico desea ingresar al modelo de desarrollo que tienen los pa&iacute;ses del primer mundo, si aspira a utilizar todas las potencialidades de la llamada sociedad del conocimiento, requiere incrementar significativamente el acceso a la educaci&oacute;n superior. Tomemos en cuenta que la meta para 2006 es incrementar el sistema a 2.8 millones de estudiantes, lo que </font><font face="verdana" size="2">nos permitir&aacute; ofrecer una cobertura de 27% del grupo de edad. Sin duda el sistema debe crecer, pero para ello es necesario apoyo financiero.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las pol&iacute;ticas educativas definen &#151;y debemos subrayar esto&#151; que este crecimiento debe darse con calidad y con pertinencia, pero un sistema de calidad tambi&eacute;n requiere de una inversi&oacute;n econ&oacute;mica. El reciente reporte de la OCDE sobre la evaluaci&oacute;n de las habilidades de lectura, matem&aacute;ticas y ciencias fue tan mal manejado en nuestro medio que, por ejemplo, se pas&oacute; por alto un an&aacute;lisis importante que se realiza en el mismo, donde se establece que existe una relaci&oacute;n entre gasto educativo y resultados de aprendizaje. Ciertamente el reporte se&ntilde;ala que esa relaci&oacute;n no es mec&aacute;nica ni aislada, y afirma que "en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses, cada incremento en el &iacute;ndice de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica, social y laboral, se asocia con un incremento constante en la escala combinada de aptitud para la lectura" (OCDE, 2002, p. 208).<sup><a href="#notas">1</a></sup></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El reto que se enfrenta en este momento es c&oacute;mo dotar de recursos financieros al sistema de educaci&oacute;n superior para que <i>a)</i> crezca como lo tiene proyectado, <i>b)</i> crezca con calidad y <i>c)</i> el financiamiento tambi&eacute;n sea un motor de la calidad de la educaci&oacute;n. En el contexto existen algunas se&ntilde;ales alentadoras, como el acuerdo de destinar 8% del PIB a la educaci&oacute;n. Sin embargo, ser&aacute;n los hechos presupuestales los que indiquen la vigencia del acuerdo.</font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No quiero concluir sin ofrecer algunos referentes de la situaci&oacute;n presupuestal que guarda la educaci&oacute;n superior, atendiendo a la evoluci&oacute;n de su presupuesto en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.</font></p>              <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a href="../img/revistas/peredu/v23n94/a1c1.jpg" target="_blank">Cuadro</a></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es necesario considerar algunos elementos para analizar esta informaci&oacute;n. Aparentemente el subsidio federal es cuatro veces mayor en 2002 que en 1994, no obstante conviene recordar que en ese a&ntilde;o el d&oacute;lar estaba en una paridad cercana a los tres pesos; despu&eacute;s del "error de diciembre" se elev&oacute; a m&aacute;s de seis pesos, para colocarse en 1999 en cerca de nueve pesos. Por cada peso que los estados invert&iacute;an en la educaci&oacute;n superior en 1994 la federaci&oacute;n dedicaba 4, mientras que en 2002 esta relaci&oacute;n se redujo a 3.5. Ciertamente el presupuesto ha crecido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, sin embargo es importante observar que en 1994 estaban inscritos en el sistema 1 312 900 alumnos, de los cuales 1 032 300 se encontraban en el sector p&uacute;blico, mientras que para 2002 el n&uacute;mero de inscritos ascend&iacute;a a 2 106 254 estudiantes, de los cuales 1 324 926 pertenecen al sector p&uacute;blico.</font></p>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En todo caso, la discusi&oacute;n sobre el presupuesto para la educaci&oacute;n superior lleva de manera impl&iacute;cita una visi&oacute;n del pa&iacute;s que aspiramos construir, del papel que consideramos que nuestros j&oacute;venes deben jugar en una sociedad del conocimiento, frente a las exigencias nacionales de desarrollo y a las demandas de un mundo global. Las decisiones no son f&aacute;ciles y las tensiones que se enfrentan no dejan de ser complejas.</font></p>              <p align="right"><font face="verdana" size="2"><i>&Aacute;ngel D&iacute;az Barriga     <br>     Diciembre de 2002</i></font></p>              ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Referencia</b></font></p>             <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y Desarrollo Econ&oacute;mico (OCDE) (2002), <i>Conocimientos y aptitudes para la vida. Resultados de</i> <i>PISA</i> <i>2000,</i> M&eacute;xico, Aula XXI&#45;Santillana.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5810108&pid=S0185-2698200100040000100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>              <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Nota</b></font></p>             <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Este y muchos otros temas del informe, tanto del significado pedag&oacute;gico de las habilidades medidas, como del contexto (familiar, de h&aacute;bitos de estudio, escolar, y los econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos y sociales), han sido totalmente ignorados en las afirmaciones que se hacen sobre el tema.</font></p>      ]]></body><back>
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<collab>Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico</collab>
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