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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Concepciones de ciencia de investigadores de la UNAM: Implicaciones para la enseñanza de la ciencia]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Science education research has had poor attention to the scientific conceptions of the university teachers and researches in science. There are few papers about epistemological, historical and new approaches to science teaching that university people have. In this work we present an exploration about the science conceptions of the teachers and researchers in the Universidad Nacional Autónoma de Mexico (UNAM). The results show that, in general, teachers and researchers analyzed have very little knowledge about these educational and philosophical issues. These results can partially explain the problems and low attention that science education has received in the UNAM.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Art&iacute;culos</font></p> 	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><i><b>Concepciones de ciencia de investigadores de la</b></i> <b><i>UNAM.</i> Implicaciones para la ense&ntilde;anza de la ciencia</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mar&iacute;a Eugenia Alvarado Rodr&iacute;guez* y Fernando Flores Camacho*</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades, Unidad de Pedagog&iacute;a Cognitiva y Aprendizaje de la Ciencia, Centro de Instrumentos, UNAM.</i> <a href="mailto:alvarad@servidor.unam.mx">alvarad@servidor.unam.mx</a>, <a href="mailto:floresf@aleph.cinstrum.unam.mx">floresf@aleph.cinstrum.unam.mx</a>.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un gran ausente en los trabajos que se realizan en torno a la ciencia y su ense&ntilde;anza es, precisamente, el conocimiento de las ideas o concepciones de ciencia que poseen los acad&eacute;micos de la universidad, que tienen, como tarea prioritaria, la actividad cient&iacute;fica en sus diferentes manifestaciones. En efecto, &eacute;ste es un terreno poco explorado, ya que son muy pocos los reportes que describan c&oacute;mo conciben la ciencia y su ense&ntilde;anza sus propios actores. Este trabajo presenta una aproximaci&oacute;n en la exploraci&oacute;n de las concepciones de ciencia que tienen investigadores y profesores en ciencias de la UNAM. Los resultados muestran que existe un gran desconocimiento acerca de las cuestiones hist&oacute;ricas, epistemol&oacute;gicas y educativas y que, en consecuencia, con ello se explica, en parte, que la ense&ntilde;anza de la ciencia en la UNAM no ha recibido la atenci&oacute;n que requiere.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> Ense&ntilde;anza de la ciencia, Concepciones sobre ciencia, Epistemolog&iacute;a, Educaci&oacute;n cient&iacute;fica, Educaci&oacute;n superior.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Science education research has had poor attention to the scientific conceptions of the university teachers and researches in science. There are few papers about epistemological, historical and new approaches to science teaching that university people have. In this work we present an exploration about the science conceptions of the teachers and researchers in the Universidad Nacional Aut&oacute;noma de Mexico (UNAM). The results show that, in general, teachers and researchers analyzed have very little knowledge about these educational and philosophical issues. These results can partially explain the problems and low attention that science education has received in the UNAM.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Keywords:</b> Science teaching, Scientific conceptions, Epistemology, Science education, High education.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las instituciones de educaci&oacute;n superior se ha visto, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, una disminuci&oacute;n en la matr&iacute;cula de los estudiantes en general y en grado en las carreras de &iacute;ndole cient&iacute;fica. Entre las posibles causas que la han propiciado se han se&ntilde;alado: <i>a)</i> ausencia de programas que indiquen al alumno cu&aacute;l es la importancia de estos estudios; <i>b)</i> considerar que el problema de la ense&ntilde;anza de las ciencias es s&oacute;lo cuesti&oacute;n de carencia de m&eacute;todos did&aacute;cticos adecuados; desconocimiento de los problemas conceptuales y de representaci&oacute;n de los alumnos, y <i>c)</i> falsas concepciones de que la carrera cient&iacute;fica es s&oacute;lo para unos cuantos considerados como elegidos. Estas ideas, difundidas en muchas ocasiones por personas ajenas al &aacute;mbito cient&iacute;fico, han deteriorado de manera importante la demanda e imagen que se adquiere de lo cient&iacute;fico. Por otro lado, es pertinente se&ntilde;alar que la investigaci&oacute;n en ense&ntilde;anza de la ciencia, en M&eacute;xico, no ha logrado un estado que le permita influir en la pr&aacute;ctica docente y mucho menos en el desarrollo de pol&iacute;ticas educativas tendientes a mejorarla, por lo que es conveniente insistir en que este campo no se ha impulsado de manera relevante, y que en el pa&iacute;s son escasos los investigadores y las l&iacute;neas de investigaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ambas situaciones est&aacute;n fuertemente ligadas a lo que se concibe como ciencia, a la representaci&oacute;n que se tiene de la construcci&oacute;n del conocimiento cient&iacute;fico y a la concepci&oacute;n de aprendizaje que sostienen profesores, investigadores y quienes toman decisiones sobre la vida acad&eacute;mica e institucional de las universidades. Esta hip&oacute;tesis se ve favorecida por las investigaciones recientes en torno a las concepciones de los profesores y su influencia en la ense&ntilde;anza de la ciencia (Flores, L&oacute;pez, Gallegos y Barojas, 2000; L&oacute;pez, Flores y Gallegos, 2000). Sin embargo, no se encuentran reportes donde se analice, de manera correlativa, si los investigadores y funcionarios que implementan las pol&iacute;ticas y proyectos educativos o simplemente cuya opini&oacute;n puede ser un factor determinante en la toma de decisiones curriculares o de implementaci&oacute;n de proyectos, tienen presente la concepci&oacute;n de ciencia que se pretende transmitir, o bien, si toman decisiones o elaboran juicios con conocimiento de las aportaciones actuales en el campo de la ense&ntilde;anza de la ciencia.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este estudio se analiza la concepci&oacute;n de ciencia de investigadores y funcionarios de la UNAM con la finalidad de identificar algunas de sus implicaciones para la ense&ntilde;anza. Para tener un marco que permita efectuar una comparaci&oacute;n entre las concepciones de ciencia que se determinan en la muestra entrevistada y las principales corrientes epistemol&oacute;gicas y proyectos y tendencias de la ense&ntilde;anza de la ciencia actuales, se presentar&aacute;, de manera breve, c&oacute;mo se han desarrollado estos dos campos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este trabajo se llev&oacute; a cabo con acad&eacute;micos de los institutos de F&iacute;sica, Qu&iacute;mica, Matem&aacute;ticas y Biolog&iacute;a de la UNAM, as&iacute; como con profesores de la Facultad de Ciencias y funcionarios de la administraci&oacute;n central. La investigaci&oacute;n se reportar&aacute; por medio de los siguientes apartados: un marco de referencia en el cual se desarrolla lo que se considera son las concepciones de ciencia contempor&aacute;neas, as&iacute; como la epistemolog&iacute;a y la ense&ntilde;anza de la ciencia; la metodolog&iacute;a que se sigui&oacute;, los resultados obtenidos y algunas de las conclusiones.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>CONCEPCIONES DE CIENCIA CONTEMPOR&Aacute;NEAS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hacia mediados del siglo XX, Jean Piaget se aboc&oacute; a analizar los procesos del conocimiento humano. Para ello se&ntilde;al&oacute; los tres elementos centrales del conocimiento: <i>a)</i> el sujeto y su actividad cognoscente; <i>b)</i> las estimulaciones del medio, y <i>c)</i> los mecanismos de interacci&oacute;n entre el organismo y el medio que le rodea. La noci&oacute;n de interacci&oacute;n se refiere a la naturaleza de las relaciones entre el sujeto y el medio, en cuanto es un proceso permanente, en el cual el sujeto act&uacute;a sobre el medio para transformarlo y, a su vez, debido a ese contacto, es transformado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Piaget explic&oacute; el proceso de interacci&oacute;n permanente a partir de los conceptos fundamentales de acomodaci&oacute;n, asimilaci&oacute;n y equilibraci&oacute;n. Postul&oacute; que el desarrollo del intelecto humano radica en una adaptaci&oacute;n activa que tiene lugar en un proceso doble e indisoluble de mutua transformaci&oacute;n, en el que el sujeto asimila los est&iacute;mulos que le presenta la realidad externa y, al mismo tiempo, los acomoda a su estructura interna para responder congruentemente con lo asimilado; este proceso es el de la adaptaci&oacute;n intelectual.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La estructura interna que se plantea en la epistemolog&iacute;a gen&eacute;tica tiende a regularse por un proceso de equilibraci&oacute;n, lo que posibilita el desarrollo intelectual. Para explicarlo, Piaget recurre a la noci&oacute;n de estadios o etapas de desarrollo del sujeto, cada una de las cuales posee su propio conjunto de caracter&iacute;sticas. En la transformaci&oacute;n de una etapa a otra se da un salto cualitativo. Destaca que las operaciones que no exist&iacute;an en una etapa previa se manifiestan claramente en la posterior, las operaciones que estaban desligadas en una etapa se encuentran relacionadas en la posterior, provocando, de esta forma, una relaci&oacute;n interactiva entre el sujeto y el medio que lo rodea para generar el conocimiento. As&iacute;, el sujeto en desarrollo es quien asimila, acomoda y modifica su estructura interior, de acuerdo con lo que recibe del medio ambiente, en una constante interacci&oacute;n sujeto&#45;objeto (Piaget, 1978). Esta visi&oacute;n entr&oacute; en resonancia con otras provenientes de la epistemolog&iacute;a de la ciencia, en las cuales el proceso de construcci&oacute;n del conocimiento cient&iacute;fico hab&iacute;a dejado de concebirse como un proceso, inductivo y determinado exclusivamente por la experiencia fenomenol&oacute;gica para pasar a un plano donde el sujeto constructor de conocimiento tiene un papel central, y determinar que tambi&eacute;n la conceptuaci&oacute;n previa presenta la posibilidad de la elaboraci&oacute;n de objetos y categor&iacute;as de conocimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se presentar&aacute;n a continuaci&oacute;n algunas de las aproximaciones acerca de la construcci&oacute;n del conocimiento cient&iacute;fico que se enmarcan dentro de esa corriente centrada en el sujeto y, al mismo tiempo, se analizar&aacute; cu&aacute;l ha sido el proceso de transici&oacute;n en la construcci&oacute;n de la ciencia y c&oacute;mo, en la educaci&oacute;n, se ha ido del empirismo a una posici&oacute;n constructivista, que se conforma en la ense&ntilde;anza de la ciencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gaston Bachelard es uno de los autores que mayor influencia ha tenido en esta b&uacute;squeda de una nueva concepci&oacute;n en la ense&ntilde;anza de las ciencias, ya que postula un cambio de enfoque en la manera de enunciar la construcci&oacute;n del conocimiento. Se&ntilde;ala que, ante todo, hay que saber plantear los problemas, puesto que el problema es el indicador del verdadero esp&iacute;ritu cient&iacute;fico; todo conocimiento es respuesta a una pregunta, as&iacute;, cuando se investigan las condiciones del progreso de la ciencia, hay que proceder en t&eacute;rminos del problema y de los obst&aacute;culos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La noci&oacute;n de obst&aacute;culo epistemol&oacute;gico es el centro de la propuesta de Bachelard; los obst&aacute;culos epistemol&oacute;gicos son las causas del estancamiento, del retroceso y de la inercia en el acto de conocer; aparecen primero como una necesidad funcional, "un obst&aacute;culo se incrusta en el conocimiento no formulado. Costumbres intelectuales que fueron &uacute;tiles y sanas pueden, a la larga, trabar la investigaci&oacute;n" (Bachelard 1987, pp. 16&#45;17). Para "la formaci&oacute;n del esp&iacute;ritu cient&iacute;fico" Bachelard plantea varios obst&aacute;culos: el primero es la experiencia b&aacute;sica que est&aacute; por encima y por delante de la cr&iacute;tica; el segundo es el conocimiento general, obst&aacute;culo para el conocimiento cient&iacute;fico, pues por su generalidad y estaticidad inmoviliza al pensamiento; en tercer lugar se encuentran los h&aacute;bitos puramente verbales, pues son una extensi&oacute;n abusiva de las im&aacute;genes familiares; la intuici&oacute;n b&aacute;sica tambi&eacute;n es un obst&aacute;culo, y s&oacute;lo una ilustraci&oacute;n que opera m&aacute;s all&aacute; del concepto (enunciado pero no necesariamente comprendido) puede ayudar al pensamiento cient&iacute;fico; el conocimiento unitario y pragm&aacute;tico es considerado igualmente como un obst&aacute;culo para el conocimiento cient&iacute;fico; el obst&aacute;culo sustancialista, que como todos los obst&aacute;culos es polimorfo, se compone de la reuni&oacute;n de las intuiciones m&aacute;s alejadas hasta las m&aacute;s pr&oacute;ximas. Por una tendencia casi natural, el esp&iacute;ritu cient&iacute;fico centra sobre un objeto todos los conocimientos en los que ese objeto desempe&ntilde;a un papel, sin preocuparse por las jerarqu&iacute;as de los papeles emp&iacute;ricos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Bachelard incursiona en el terreno de la ense&ntilde;anza de la ciencia y plantea una serie de preceptos sobre lo que deber&iacute;a ser la educaci&oacute;n y la cultura cient&iacute;fica. De acuerdo con esto, se&ntilde;ala que el principio de la educaci&oacute;n cient&iacute;fica es, en el reino de lo intelectual, aquel ascetismo que constituye el pensamiento abstracto, ya que s&oacute;lo esto puede conducir a imponerse al conocimiento experimental.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la misma l&iacute;nea de pensamiento que Bachelard est&aacute; Alexandre Koyr&eacute;, quien ha realizado aportes al discurso de la construcci&oacute;n e historia del conocimiento cient&iacute;fico. F&iacute;sico de profesi&oacute;n, en el transcurso de su desarrollo como cient&iacute;fico se orienta despu&eacute;s al an&aacute;lisis de la historia de la ciencia y de c&oacute;mo &eacute;sta se produce; para ello, primero se ocupa de la historia de la astronom&iacute;a y, posteriormente, de la historia de la f&iacute;sica y de las matem&aacute;ticas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Koyr&eacute; (1982) postula que la evoluci&oacute;n del pensamiento cient&iacute;fico est&aacute; estrechamente relacionada con las ideas transcient&iacute;ficas, filos&oacute;ficas, metaf&iacute;sicas y religiosas, y que el an&aacute;lisis de la evoluci&oacute;n (y de las revoluciones) de las ideas cient&iacute;ficas nos pone de manifiesto las contiendas libradas por la mente humana con la realidad; nos revela sus derrotas, sus victorias; muestra el gran esfuerzo que le ha costado a &eacute;sta cada paso en el camino de la comprensi&oacute;n de lo real.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La b&uacute;squeda de la verdad, para &eacute;l, es una persecuci&oacute;n incesante, insatisfecha y renovada de un objetivo que siempre se escapa. Recorrer el camino hacia la verdad es salvar una serie de obst&aacute;culos, de callejones sin salida, de fracasos, de estudiar errores. Se&ntilde;ala, al igual que Bachelard, que es precisamente con los errores como se progresa para llegar hacia la verdad. El camino que nos describe Koyr&eacute; para el desarrollo de la ciencia conlleva una visi&oacute;n del mundo que lo rodea y la influencia del pensamiento cient&iacute;fico, que es una convicci&oacute;n transformada en principio de investigaci&oacute;n fecunda que lo estructura.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esa l&iacute;nea, Gerald Holton, disc&iacute;pulo de Koyr&eacute; y f&iacute;sico tambi&eacute;n, propone un enfoque para el estudio de la historia de las ciencias buscando las ideas m&aacute;s fruct&iacute;feras en campos que van desde la filosof&iacute;a y la sociolog&iacute;a de la ciencia, hasta la psicolog&iacute;a y la est&eacute;tica. Holton se&ntilde;ala que la ciencia tiene dos sentidos: el de la lucha personal (S1) y el de una actividad distinta en su aspecto p&uacute;blico o institucional (S2). Para explicarlo, dice que todas las filosof&iacute;as de la ciencia concuerdan en el significado de dos afirmaciones cient&iacute;ficas: proposiciones concernientes a cuestiones emp&iacute;ricas de hecho (fenom&eacute;nicas) y proposiciones concernientes a la l&oacute;gica y las matem&aacute;ticas (anal&iacute;ticas). Se pueden imaginar como un conjunto de proposiciones contingentes, donde una proposici&oacute;n contingente es aquella cuya verdad o falsedad es aplicable a la experiencia en contra de las l&oacute;gicamente necesarias. El plano contingente es aquel cuyo concepto cient&iacute;fico o proposici&oacute;n cient&iacute;fica tiene aplicaci&oacute;n emp&iacute;rica y anal&iacute;tica (Holton, 1982).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra vertiente para el an&aacute;lisis tem&aacute;tico fundamental en la obra de Holton consiste en las dimensiones primarias de la cultura, que establecen: <i>a)</i> el estado hist&oacute;rico de la ciencia; <i>b)</i> la trayectoria del tiempo del estado de conocimiento p&uacute;blico cient&iacute;fico, el cual concluye en un momento espec&iacute;fico, y <i>c)</i> el medio sociol&oacute;gico, as&iacute; como los acontecimientos ideol&oacute;gicos o pol&iacute;ticos que pudieran haber influido en la labor del hombre de ciencia y en la estructura epistemol&oacute;gica o l&oacute;gica de la obra &uacute;til para el an&aacute;lisis de la obra cient&iacute;fica. Este an&aacute;lisis tem&aacute;tico tridimensional, propuesto por Holton, es un espacio de proposiciones a partir de la disciplina de la ciencia. Su primera dimensi&oacute;n es la emp&iacute;rica o fenom&eacute;nica, la segunda es la heur&iacute;stica o anal&iacute;tica, y la tercera es la de los presupuestos fundamentales; estas tres dimensiones son las caracter&iacute;sticas b&aacute;sicas de las grandes revoluciones cient&iacute;ficas, cuyo fin es renovar las teor&iacute;as cient&iacute;ficas ya que, desde el principio hasta la actualidad, la ciencia ha sido forjada y ha recibido significado no s&oacute;lo por sus descubrimientos detallados y espec&iacute;ficos sino, aun m&aacute;s y fundamentalmente, por sus an&aacute;lisis tem&aacute;ticos (Holton, 1982).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Thomas Kuhn, contempor&aacute;neo de Holton, a partir de su propia experiencia pasa de ser un cient&iacute;fico estudioso de la f&iacute;sica al estudio de la historia de la ciencia y, posteriormente, al &aacute;mbito de la epistemolog&iacute;a, al reconocer que constitu&iacute;a una falacia el pensar que los cient&iacute;ficos naturales estaban todos de com&uacute;n acuerdo en torno a la naturaleza y a los problemas y m&eacute;todos cient&iacute;ficos. Este planteamiento lo conduce a reconocer el papel que juegan los paradigmas y sus efectos en la transformaci&oacute;n de las teor&iacute;as en la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kuhn dar&aacute; varias acepciones al t&eacute;rmino paradigma, pero lo m&aacute;s importante es que lo considera como "realizaciones cient&iacute;ficas universalmente reconocidas, que durante cierto tiempo proporcionan modelos de problemas y soluciones a la comunidad cient&iacute;fica". Para sustentar esta conceptuaci&oacute;n, se apoya principalmente en el desarrollo hist&oacute;rico de las ciencias f&iacute;sicas para intentar una visi&oacute;n de la ciencia que sugerir&aacute; la fecundidad potencial de nuevos tipos de investigaci&oacute;n (Kuhn, 1982). La noci&oacute;n de paradigma le dar&aacute; la pauta para se&ntilde;alar que cada revoluci&oacute;n cient&iacute;fica modifica la perspectiva hist&oacute;rica de la comunidad que la experimenta, por lo cual ese cambio de perspectiva afectar&aacute; toda la producci&oacute;n cient&iacute;fica que se realice de manera posterior a esa revoluci&oacute;n. Kuhn tiene una posici&oacute;n muy clara en cuanto a que la historia no es un c&uacute;mulo de acontecimientos, como tampoco la ciencia lo es de hechos. Esta posici&oacute;n ser&aacute; de gran importancia para destacar que los estudios hist&oacute;ricos sugieren la posibilidad de una imagen nueva de ciencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ciencia normal, categor&iacute;a acu&ntilde;ada por Kuhn, es la actividad cotidiana que realizan los cient&iacute;ficos del mundo en la cual invierten todo su tiempo. En esta ciencia normal sucede que algunos problemas no son resueltos o que no se tienen los resultados que se esperaba; presenta anomal&iacute;as. Cuando estas anomal&iacute;as son inobjetables e ineludibles, rompen las tradiciones a las que estaban ligadas y se dice, por tanto, que surgen las revoluciones cient&iacute;ficas, transiciones para que se empiece a generar un nuevo paradigma, como base para la construcci&oacute;n de una teor&iacute;a cient&iacute;fica distinta, caracter&iacute;stica de una ciencia madura. El patr&oacute;n usual del desarrollo de una ciencia madura es la transformaci&oacute;n sucesiva de un paradigma a otro por medio de una revoluci&oacute;n. La adquisici&oacute;n de un paradigma es precisamente lo que representa un signo de madurez en los cient&iacute;ficos, ya que dicho paradigma es el que los obliga a investigar algunas de las partes de la naturaleza, detallada y profunda, que ser&iacute;a inimaginable en otras condiciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde la categor&iacute;a de la ciencia normal, Kuhn lleva a cabo un an&aacute;lisis de lo que ocurre con la ense&ntilde;anza de la ciencia, y hace notar c&oacute;mo &eacute;sta &uacute;ltima obedece m&aacute;s al hecho del entrenamiento o adoctrinamiento que a la formaci&oacute;n de una visi&oacute;n abierta, que debe buscar la transformaci&oacute;n y no la reproducci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo expuesto hasta este momento permite vincular el desarrollo que se ha dado en cuanto a las propuestas de ense&ntilde;anza de la ciencia, las cuales se han desarrollado de acuerdo con las concepciones presentadas, que van desde el inductivismo pasando por el aprendizaje por descubrimiento, hasta el constructivismo, que cada d&iacute;a va ganando m&aacute;s adeptos y que tiene sus bases epistemol&oacute;gicas principalmente en los trabajos de los autores mencionados.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EPISTEMOLOG&Iacute;A Y ENSE&Ntilde;ANZA DE LAS CIENCIAS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La epistemolog&iacute;a es indispensable en la ense&ntilde;anza de las ciencias para la concepci&oacute;n de la disciplina del profesor, ya que sin &eacute;sta el alumno heredar&iacute;a una concepci&oacute;n no asumida con autonom&iacute;a, sin conciencia de lo que puede aprender y construir. Este conocimiento es una de las vertientes que ha sido poco investigada; sin embargo, cada d&iacute;a parece que se incrementa este inter&eacute;s (Flores <i>et al.,</i> 2000) y, con el prop&oacute;sito de darle respuesta, se dir&aacute; lo que algunos autores, abocados a este aspecto de la ense&ntilde;anza de la ciencia, plantean en relaci&oacute;n con la epistemolog&iacute;a desde diferentes vertientes en la literatura internacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A Matinad (1981) se le debe un acercamiento a los trabajos de epistemolog&iacute;a de la did&aacute;ctica de las ciencias. Ha insistido en el cambio de &oacute;ptica que subyace al concepto de obst&aacute;culo: el error no es un defecto de pensamiento, sino testigo inevitable de un proceso de b&uacute;squeda. Adem&aacute;s, es v&aacute;lido tanto para el paso del conocimiento com&uacute;n al conocimiento cient&iacute;fico, como en el interior de &eacute;ste. Se aprende no s&oacute;lo contra, sino tambi&eacute;n con y gracias a los errores, es decir, es ilusorio purgar o provocar una catarsis de las ideas falsas, as&iacute; como impartir las clases frontalmente. Se trata, por lo tanto, de definirlos mejor, situarlos y conocerlos, a fin de tenerlos en cuenta en el proceso educativo (citado por Giordan, 1985).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1985, Derek Hodson realiz&oacute; una revisi&oacute;n de la imagen de la ciencia proporcionada por el curr&iacute;culum y las experiencias de trabajo. Los resultados que encontr&oacute; fueron que entre el profesorado y los alumnos existe hoy en d&iacute;a una concepci&oacute;n de la naturaleza de la metodolog&iacute;a cient&iacute;fica marcada por el inductivismo; que se lleva a los alumnos a pensar que la ciencia consiste en verdades incontrovertibles; que se trabaja con la concepci&oacute;n del aprendizaje por descubrimiento basada en concepciones emp&iacute;rico&#45;inductivistas de la ciencia, y que prevalece la actitud de los profesores de ciencias de intentar moldear el comportamiento de sus alumnos respecto a esa misma imagen. Hodson concluye con la necesidad de revisar lo que se puede interpretar radicalmente como actitud cient&iacute;fica, si se quiere modificar la visi&oacute;n vigente distorsionada y perjudicial acerca de la ciencia (Gil, 1986; Arana et al., 1987; Ca&ntilde;al, 1989; Salcedo, 1996). En un trabajo posterior (Hodson, 1999), muestra c&oacute;mo estas concepciones han dado lugar a una percepci&oacute;n confusa del trabajo de laboratorio en la escuela, que lleva a sobrevalorar las posibilidades que tiene la experimentaci&oacute;n en el aula para la construcci&oacute;n de las nociones cient&iacute;ficas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la l&iacute;nea de los elementos de apoyo para la ense&ntilde;anza de la ciencia tenemos el trabajo de Giordan (1986), quien subraya la importancia de la historia de la ciencia para mostrar en detalle algunos de los momentos de transformaci&oacute;n profunda de una ciencia e indicar las relaciones sociales, econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas que entraron en juego en ese cambio, de manera que el alumno llegue a comprender el proceso de construcci&oacute;n (Giordan, 1986; Aguirregabiria, 1989). Con esta idea del papel de la historia de la ciencia, propone acabar con el mito de la neutralidad de &eacute;sta y, para ello, marcar que posee un sistema de valores que la constituyen &#151;adecuados a un modo de conocimientos de una realidad&#151; y que cumple funciones legitimadoras de dominio (Catal&aacute;n, 1986).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sumados a este enfoque, de recuperar la historia de la ciencia, est&aacute;n los trabajos que hablan de las actitudes de los cient&iacute;ficos, de los maestros y de los alumnos, que participan para propiciar o, en algunos casos, obstaculizar la ense&ntilde;anza de la ciencia; entre ellos tenemos a Uzzell (1978); Escudero (1984); Catal&aacute;n y Catany (1986); Polo (1987). Por otro lado, se tienen tambi&eacute;n trabajos como el de Gallegos (1998) que muestran la importancia del estudio de la historia de la ciencia para comprender el desarrollo de las nociones e ideas previas que los alumnos construyen, y que guardan ciertas semejanzas con las que aparecieron en diferentes momentos del proceso hist&oacute;rico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existe una l&iacute;nea de trabajos que hace &eacute;nfasis en la importancia de la construcci&oacute;n, la comprensi&oacute;n y la adquisici&oacute;n de conocimientos. Esta orientaci&oacute;n constructivista supone trabajar con un programa de actividades que posibilite el cambio conceptual. En esta propuesta de trabajo no se han echado las campanas al vuelo, pues se considera que est&aacute; en sus inicios. En lo que se conoce como did&aacute;ctica de las ciencias, tenemos los trabajos de Ca&ntilde;al (1987); Novak (1988), Niaz (1987); Guti&eacute;rrez (1987); Caicedo (1992); Alvarado (1989); Flores (1993), y Flores y Gallegos (1998), los cuales destacan que en el proceso de ense&ntilde;anza&#45;aprendizaje de las ciencias influyen numerosos factores, unos relacionados con la materia objeto de estudio; otros, con el individuo que ha de aprender. En los &uacute;ltimos decenios, se han producido cambios sustanciales en las concepciones sobre la naturaleza de las ideas acerca de c&oacute;mo se produce el aprendizaje (Hierrezuelo Moreno, 1991).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un aspecto de gran importancia investigado desde la did&aacute;ctica de las ciencias, que quiz&aacute; sea de los m&aacute;s trabajados, es el referente a las preconcepciones &#151;denominadas tambi&eacute;n esquemas alternativos, primeras evidencias, ideas intuitivas, errores de los alumnos, ideas previas etc.&#151;, que son un factor complejo de modificar y que no permiten la comprensi&oacute;n de los conceptos cient&iacute;ficos en la medida que se quiere lograr en la escuela. Las ideas previas o preconcepciones son, actualmente, uno de los campos donde se ha llevado a cabo un intenso y extenso trabajo. Las investigaciones sobre ideas previas abarcan muchos campos cient&iacute;ficos en disciplinas como f&iacute;sica, qu&iacute;mica, biolog&iacute;a, geolog&iacute;a, entre otras. En la m&aacute;s reciente recopilaci&oacute;n bibliogr&aacute;fica de Pfund y Duit (1999), se tienen reportadas m&aacute;s de tres mil investigaciones sobre ideas previas que han sido publicadas en revistas y congresos especializados. Cabe aclarar que en M&eacute;xico la situaci&oacute;n es muy pobre en cuanto a n&uacute;mero de publicaciones.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es importante destacar que la ense&ntilde;anza de la ciencia es uno de los rubros en el que los pa&iacute;ses desarrollados han puesto un gran empe&ntilde;o, tanto en el desarrollo de proyectos curriculares como en el de estrategias de desarrollo (Flores, 1993). La preocupaci&oacute;n por el mejoramiento de la calidad de la ense&ntilde;anza y el aprendizaje de las ciencias naturales, y su adecuaci&oacute;n a las necesidades prioritarias de la sociedad actual est&aacute; generando una abundante investigaci&oacute;n que tiene como objetivo contrarrestar la pr&aacute;ctica en la que se educa a la juventud para que desempe&ntilde;e tareas espec&iacute;ficas y no para que pueda entender una totalidad social, cient&iacute;fica y human&iacute;stica. Esto se debe a que la relaci&oacute;n pedag&oacute;gica est&aacute; condicionada por la urgencia de generar empleos, hecho que est&aacute; produciendo una visi&oacute;n dogm&aacute;tica del conocimiento y obstaculizando la creaci&oacute;n de un esp&iacute;ritu cient&iacute;fico (Amaya, 1990).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante la escolaridad, los alumnos han de formarse una determinada concepci&oacute;n sobre lo que es la ciencia, no s&oacute;lo como cuerpo de conocimientos, sino como manera de pensar sobre el mundo y de construir explicaciones. Se tendr&iacute;a, entonces, que la funci&oacute;n de la ense&ntilde;anza, en la did&aacute;ctica de las ciencias, es la de facilitar la evoluci&oacute;n y transformaci&oacute;n de las concepciones de los alumnos hacia concepciones cient&iacute;ficas m&aacute;s elaboradas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En s&iacute;ntesis, puede verse que la epistemolog&iacute;a y, m&aacute;s espec&iacute;ficamente, las concepciones de ciencia, se encuentran estrechamente vinculadas con la ense&ntilde;anza de las ciencias, y que esta relaci&oacute;n ha sido y es una preocupaci&oacute;n constante.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los dos apartados anteriores son una breve s&iacute;ntesis de aspectos epistemol&oacute;gicos y su repercusi&oacute;n en la comprensi&oacute;n de la construcci&oacute;n del conocimiento cient&iacute;fico, as&iacute; como de los supuestos en que se basan las nuevas corrientes de la ense&ntilde;anza de la ciencia. Estos aspectos servir&aacute;n de par&aacute;metro comparativo con las concepciones determinadas en este estudio. As&iacute;, se propone una investigaci&oacute;n de la percepci&oacute;n de la ense&ntilde;anza de las ciencias &#151;tomando en cuenta los aspectos de concepci&oacute;n de ciencia y de su aprendizaje analizados previamente&#151; en el &aacute;mbito universitario.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A continuaci&oacute;n se presenta la metodolog&iacute;a empleada.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>ENFOQUE Y METODOLOG&Iacute;A</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para dar respuesta a la problem&aacute;tica planteada se realiz&oacute;, primero, un diagn&oacute;stico sobre: <i>a)</i> las concepciones de ciencia; <i>b)</i> la ense&ntilde;anza que manejan los profesores universitarios del nivel medio superior; <i>c)</i> la revisi&oacute;n de cu&aacute;l es la concepci&oacute;n de ciencia que prevalece en la Universidad a la luz de las concepciones epistemol&oacute;gicas, y <i>d)</i> el an&aacute;lisis de si esta concepci&oacute;n depende del contexto hist&oacute;rico de la Universidad. A la luz de los resultados preliminares con los profesores se pas&oacute; a la depuraci&oacute;n del instrumento de investigaci&oacute;n; segundo, se llev&oacute; a cabo el estudio de campo definitivo, en el cual se realizaron entrevistas a 45 acad&eacute;micos, investigadores y funcionarios de la UNAM, desde el criterio de que tuvieran una estrecha relaci&oacute;n con la ense&ntilde;anza y producci&oacute;n cient&iacute;fica, y que su ejercicio profesional fuera una actividad cient&iacute;fica cotidiana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para poder efectuar la recolecci&oacute;n de datos, dise&ntilde;amos &#151;a partir de los resultados preliminares&#151; una gu&iacute;a de entrevista (ver <a href="/img/revistas/peredu/v23n92/html/a3anexo.html" target="_blank">anexo</a>) que se estructur&oacute; con base en los sustentos te&oacute;ricos descritos y en tres ejes, que corresponden a las funciones de la Universidad: docencia, investigaci&oacute;n y difusi&oacute;n de la cultura, as&iacute; como la delimitaci&oacute;n de los factores que permitieran abundar en los aspectos curriculares; la vinculaci&oacute;n de la ciencia universitaria con la sociedad; el impulso a la producci&oacute;n cient&iacute;fica; el financiamiento social; la concepci&oacute;n de ciencia, y la ense&ntilde;anza de la ciencia, la cultura y pol&iacute;tica cient&iacute;fica con los que se cuenta en M&eacute;xico. Una de las estrategias espec&iacute;ficas es que toda la informaci&oacute;n fue solicitada en funci&oacute;n del contexto universitario y del pa&iacute;s. El haber seleccionado estos ejes y perfilarlos en aspectos m&aacute;s concretos como los factores mencionados permiti&oacute; formular las quince preguntas que integran la gu&iacute;a de entrevista, lo que posibilit&oacute;, en el intercambio con los acad&eacute;micos, obtener informaci&oacute;n pertinente y necesaria para la investigaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para la experiencia de campo, preferimos que la poblaci&oacute;n objeto de estudio estuviera integrada por investigadores, profesores y funcionarios que tuvieran una estrecha relaci&oacute;n con la ense&ntilde;anza de la ciencia en su pr&aacute;ctica profesional. Por ese motivo, fueron seleccionados cuatro institutos: F&iacute;sica, Matem&aacute;ticas, Qu&iacute;mica y Biolog&iacute;a, por considerarlos espacios acad&eacute;micos en donde se presenta cotidianamente la actividad cient&iacute;fica como una expresi&oacute;n de las funciones universitarias, as&iacute; como funcionarios de distintos institutos, algunos de la administraci&oacute;n, y tambi&eacute;n profesores de la Facultad de Ciencias, quienes fueron propuestos por los entrevistados.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La poblaci&oacute;n se conform&oacute; con cinco o seis investigadores de cada uno de los institutos, aproximadamente 5% del total de investigadores en cada una de las dependencias. En cuanto a los funcionarios, determinamos seleccionar dos de cada una de las &aacute;reas objeto de estudio y aquellos que tuvieran una relaci&oacute;n directa, seg&uacute;n lo marcaba su trayectoria con la producci&oacute;n, administraci&oacute;n y ense&ntilde;anza de la ciencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las entrevistas se llevaron a cabo siguiendo, en la medida de lo posible, la gu&iacute;a elaborada previamente, de acuerdo con fechas y espacios destinados por los propios investigadores. En cada una de ellas, fue necesario hacer una presentaci&oacute;n del entrevistador, explicar nuevamente en qu&eacute; consist&iacute;a el proyecto y solicitar autorizaci&oacute;n para grabar cada entrevista, las cuales tuvieron una duraci&oacute;n aproximada de 30 minutos, con din&aacute;micas particulares y espec&iacute;ficas. En algunos casos, conforme se desarrollaban las entrevistas, fue necesario explicar a qu&eacute; se refer&iacute;an algunos aspectos de las preguntas; esto sucedi&oacute; principalmente en aquellas que estaban relacionadas con las concepciones de ciencia en lo general y las epistemol&oacute;gicas, axiol&oacute;gicas e hist&oacute;ricas en lo particular, ya que no les resultaba claro a qu&eacute; se hac&iacute;a referencia con ello y quer&iacute;an comprender c&oacute;mo se estaban utilizando en la entrevista, a lo cual se les daba respuesta con el prop&oacute;sito de aclarar sus dudas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una situaci&oacute;n que se present&oacute; en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n fue que los investigadores consideraban no tener nada que aportar a un proyecto como el presente y, sin embargo, al concluir la entrevista, manifestaron su sorpresa por la riqueza de su informaci&oacute;n al leer las transcripciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Haber realizado la transcripci&oacute;n literal de las entrevistas permiti&oacute; rescatar lo fruct&iacute;fero de la informaci&oacute;n proporcionada por los acad&eacute;micos y descubrir una veta de trabajo, por la riqueza, al visualizar la problem&aacute;tica de la ense&ntilde;anza de la ciencia, de su investigaci&oacute;n y m&aacute;s a&uacute;n de la difusi&oacute;n con un conjunto de investigadores universitarios, da la posibilidad de generar una l&iacute;nea de investigaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una vez transcritas las entrevistas fueron analizados los datos, en primera instancia, desde los tres ejes: docencia, investigaci&oacute;n y difusi&oacute;n de la cultura, de acuerdo con las preguntas que quedaban en cada uno de estos ejes. Un segundo an&aacute;lisis se realiz&oacute; desde los factores se&ntilde;alados y que, como ya se apunt&oacute;, orientaron la elaboraci&oacute;n de la gu&iacute;a de entrevista. De estos an&aacute;lisis se desprendieron 16 indicadores, de los cuales se analizar&aacute;n aqu&iacute; s&oacute;lo los correspondientes a la concepci&oacute;n de ciencia y su aprendizaje.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El siguiente paso en el an&aacute;lisis de la informaci&oacute;n consisti&oacute; en vaciar los datos de las entrevistas en cada una de las categor&iacute;as con sus indicadores, determinando as&iacute; las frecuencias que se presentaban; en qu&eacute; aspectos eran constantes y en cu&aacute;les s&oacute;lo se presentaba una vez la respuesta.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>RESULTADOS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los resultados est&aacute;n presentados con base en cuatro categor&iacute;as, relacionadas con las ideas en torno a las caracter&iacute;sticas, tradiciones y aspectos filos&oacute;ficos y ense&ntilde;anza de la ciencia:</font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>a)</i> Caracter&iacute;sticas de la ciencia.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>b)</i> Concepciones de ciencia.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>c)</i> Conocimiento de los programas de ense&ntilde;anza.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>d)</i> Formaci&oacute;n docente.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cada una de ellas est&aacute; organizada por indicadores o subcategor&iacute;as, de acuerdo con los tres ejes identificados: investigaci&oacute;n, docencia y difusi&oacute;n de la cultura.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este trabajo s&oacute;lo se presentan, sin embargo, los ejes de investigaci&oacute;n y docencia, mismos que se integraron porque compart&iacute;an indicadores comunes. Una descripci&oacute;n detallada de los tres ejes y todos sus indicadores se encuentra en Alvarado (1998).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A continuaci&oacute;n se presenta un cuadro que muestra los ejes, categor&iacute;as e indicadores de an&aacute;lisis. Posteriormente, se describen los resultados para cada uno de ellos.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/peredu/v23n92/a3c1.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>a) Caracter&iacute;sticas de la ciencia. Se encuentra ubicada en dos ejes que son investigaci&oacute;n y docencia, se organiza de la siguiente manera:</i></font></p>  	    <blockquote> 		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El primer indicador corresponde a los tipos de ciencia que se manejan en la UNAM. Diez de los entrevistados se&ntilde;alaron que es la ciencia b&aacute;sica y aplicada la que predomina; otros tres opinaron que es la experimental y te&oacute;rica; al respecto, al menos un investigador dio alguna de las opiniones que se presentan a continuaci&oacute;n: <i>a)</i> son varias las corrientes de la ciencia que coexisten, ciencia b&aacute;sica y acad&eacute;mica, aplicada y tecnolog&iacute;a; <i>b)</i> la ciencia es de pizarr&oacute;n, no es experimental; <i>c)</i> es una ciencia repetitiva y te&oacute;rica; <i>d)</i> ciencia b&aacute;sica principalmente es una ciencia b&aacute;sica y aplicada; <i>e)</i> coexisten la ciencia del siglo XIX con la del XX: la taxonom&iacute;a y la biolog&iacute;a molecular; la ciencia convencional o tradicional y la avanzada; <i>f)</i> existe la ciencia universitaria que se hace en la Universidad y que muchas veces es de excelente nivel; <i>g)</i> es la ciencia universal y competitiva; no existe la ciencia local; <i>h)</i> ciencia b&aacute;sica aplicada y aplicable; <i>i)</i> la ciencia es acartonada, y por &uacute;ltimo, <i>j)</i> la ciencia es globalizante. El objeto de estudio es mucho m&aacute;s grande que todos los que nos dedicamos a ella.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El segundo indicador corresponde a la tradici&oacute;n que existe en el quehacer cient&iacute;fico. La opini&oacute;n de los investigadores gir&oacute; en torno a que: <i>a)</i> los avatares de la historia nacional han impedido una tradici&oacute;n en la ciencia; <i>b)</i> es muy joven, la tradici&oacute;n cient&iacute;fica viene desde los a&ntilde;os treinta; <i>c)</i> en zoolog&iacute;a y matem&aacute;ticas s&iacute; existe una tradici&oacute;n, por lo cual el Instituto de Matem&aacute;ticas, dada su calidad, podr&iacute;a estar en cualquier parte del mundo; <i>d)</i> el discurso de la ciencia siempre ha estado presente con alta prioridad; <i>e)</i> es importante contar con elementos multiplicadores que propicien una cultura cient&iacute;fica y nacional.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La trayectoria y desarrollo de la ciencia es el tercer indicador de esta categor&iacute;a; al respecto, los investigadores opinaron que: <i>a)</i> la trayectoria de la ciencia est&aacute; m&aacute;s en lo declarado que en lo realizado; <i>b)</i> que en la medida en que nos desarrollemos, seremos menos dependientes; <i>c)</i> la ciencia es una vivencia, no existe un m&eacute;todo cient&iacute;fico; <i>d)</i> es muy poco el desarrollo debido a los problemas salariales; <i>e)</i> estamos en el subdesarrollo de la ciencia; <i>f)</i> existe mucha potencialidad en los grupos de trabajo y campos de desarrollo; <i>g)</i> la ciencia ha jugado un papel m&iacute;nimo dentro del desarrollo y existe un gran impacto desde lo econ&oacute;mico, y por &uacute;ltimo, <i>h)</i> que la ciencia se encuentra &iacute;ntimamente ligada al desarrollo de M&eacute;xico y responde a las necesidades del pa&iacute;s.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En relaci&oacute;n con el cuarto indicador que corresponde a la masa cr&iacute;tica, los entrevistados opinaron: <i>a)</i> es un elemento fundamental, ya que la ciencia se conforma mediante la madurez cient&iacute;fica, que implica contar con una tradici&oacute;n cient&iacute;fica, as&iacute; como con una masa cr&iacute;tica; <i>b)</i> la masa cr&iacute;tica se constituye por grupos s&oacute;lidos en investigaci&oacute;n, que han desarrollado verdaderos l&iacute;deres acad&eacute;micos y que se establecen en el pa&iacute;s o en una universidad con mucha claridad del objeto de estudio y conceptual, y <i>c)</i> una l&iacute;nea de investigaci&oacute;n s&oacute;lida que es reconocida nacional e internacionalmente y cuenta con l&iacute;deres acad&eacute;micos.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Idea de ciencia es el quinto indicador; en &eacute;ste, los entrevistados comentaron: <i>a)</i> cinco de ellos que, en el &aacute;mbito nacional, s&iacute; existe una idea nacional de ciencia; contrariamente, <i>b)</i> diez de los acad&eacute;micos se&ntilde;alaron que no existe ninguna idea. En relaci&oacute;n con la Universidad, <i>c)</i> catorce investigadores opinaron que s&iacute; existe una idea de ciencia universitaria; <i>d)</i> nueve se&ntilde;alaron que no existe; <i>e)</i> tres dijeron que eso de la idea es un mito; <i>f)</i> tres opinaron que la ciencia es una obra de creaci&oacute;n que busca la verdad y genera conocimiento nuevo; <i>g)</i> dentro de la UNAM, existen muchas ideas de ciencia al decir de tres investigadores, y <i>h)</i> el resto coment&oacute; lo siguiente: la idea de ciencia que se aprende es la b&aacute;sica. La ciencia es un <i>modus vivendi;</i> no hay un compromiso real. No hay un enfoque integral, son m&aacute;s bien la ciencia pura, la b&aacute;sica y la aplicada. Hay que entender que la ciencia por s&iacute; sola es buena. La ciencia es enciclopedista y, por &uacute;ltimo, no entiendo la pregunta.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El sexto indicador corresponde a las definiciones de ciencia que los investigadores proporcionaban al preguntarles sobre su idea de ciencia. Se presentan a continuaci&oacute;n algunas definiciones e interpretaciones de ciencia:</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Definiciones e interpretaciones de ciencia</i></font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La ciencia trata de entender el mundo que nos rodea, de entender sus fen&oacute;menos.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La ciencia es un todo.</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La ciencia responde a una cierta necesidad del hombre de conocimiento, de la realidad que lo rodea y, tambi&eacute;n, de la curiosidad cient&iacute;fica.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La ciencia como un todo es muy amplia. En forma abstracta, representa la b&uacute;squeda o el ejercicio para la b&uacute;squeda de nuevos conocimientos. Hacer ciencia es, justamente, enrolarse en ese canal en donde uno invade espacios no conocidos, para ver cu&aacute;l es la respuesta que uno recibe al introducir elementos y esperar la respuesta de este sistema desconocido anteriormente. &Eacute;ste es el mecanismo de prueba y error bajo el cual se ha desarrollado hist&oacute;ricamente la ciencia.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La ciencia es lo que estamos tratando de hacer.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La b&uacute;squeda de la verdad por s&iacute; misma es la ciencia acad&eacute;mica, encontrar verdades que antes no se conoc&iacute;an, que pueden conducir a algo aplicado. Existe una sola ciencia con fines diferentes.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La ciencia es una cosa alejada de la realidad.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La ciencia, para el bien de la gente, est&aacute; vinculada a la sociedad. Es una forma de entender la realidad y una forma de actuar con ella; una forma de vivir y de entender la realidad que nos rodea.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La ciencia es un conjunto de ideas que pretende hacer modelos de la realidad y busca explicar el porqu&eacute; de las cosas, los fen&oacute;menos se ven de cierta forma, pero sobre todo permite predecir los eventos o los fen&oacute;menos. Emplea un lenguaje especial, que es el de las matem&aacute;ticas, el cual es elegante y est&eacute;tico.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Ciencia es algo dif&iacute;cil de definir, la podr&iacute;a definir como una parte de la actividad humana encargada de obtener conocimientos sistematizados, pero no necesariamente tiene que haber una aplicaci&oacute;n inmediata de esos conocimientos.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La ciencia es una disciplina humana generadora de conocimientos que deben ser de utilidad para nuestra naci&oacute;n y que, adem&aacute;s, deben ser de utilidad para la Universidad, pues es un conocimiento universal.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La ciencia es importante porque permite resolver problemas y sin ella un pa&iacute;s no puede acceder a ser un pa&iacute;s de primer mundo; la ciencia es tambi&eacute;n un elemento civilizador por el simple hecho de cultivarla.</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La ciencia es una vivencia de creaci&oacute;n del hombre, de hambre de conocimiento, de hacer crecer el conocimiento, de buscar que ese conocimiento tenga una utilidad, buscar un mejor nivel de vida.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La ciencia es una manera de ver y comprender el mundo y transformar lo que existe. Cabe pensar a la ciencia como un conjunto de conocimientos y ver a qu&eacute; se refieren.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>b) Concepciones de ciencia. En lo que corresponde a las concepciones de ciencia se obtuvieron los siguientes resultados:</i></font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El primer indicador, los aspectos epistemol&oacute;gicos: <i>a)</i> siete entrevistados contestaron con un no s&eacute;; <i>b)</i> 18 de ellos se negaron a hablar del tema a partir de los siguientes argumentos: <i>1)</i> para ser cient&iacute;fico no es requisito saber esto; <i>2)</i> no s&eacute; que me est&aacute; preguntando; <i>3)</i> lo tengo nebuloso; <i>4)</i> este tema no es mi fuerte; <i>5)</i> son preguntas que est&aacute;n alejadas y no corresponden a lo que es la cultura cient&iacute;fica, y <i>6)</i> son aspectos desarrollados por fil&oacute;sofos, no por cient&iacute;ficos.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En cuanto a las concepciones, expresaron lo siguiente: <i>a)</i> la concepci&oacute;n pragm&aacute;tica, dijeron dos investigadores; <i>b)</i> la materialista, se&ntilde;alaron otros dos; <i>c)</i> una concepci&oacute;n de ciencia experimental, opinaron dos acad&eacute;micos; <i>d)</i> los otros dijeron conocer el binomio materialismo&#45;idealismo; <i>e)</i> conocen una concepci&oacute;n de ciencia enciclopedista; <i>f)</i> la concepci&oacute;n de la que nos habla Kuhn, de una ciencia normal, de rupturas y revoluciones cient&iacute;ficas; <i>g)</i> la concepci&oacute;n que nos dice que la ciencia ha tenido su propia evoluci&oacute;n hist&oacute;rica, una concepci&oacute;n dial&eacute;ctica y, otro, una concepci&oacute;n positivista; <i>h)</i> tres de los investigadores desarrollaron brevemente una panor&aacute;mica sobre las diferentes concepciones epistemol&oacute;gicas que se han planteado y sintetizaron algunas de las presentadas con anterioridad.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El segundo indicador corresponde a los aspectos axiol&oacute;gicos de ciencia, a lo que nuevamente: <i>a)</i> siete investigadores contestaron con un no s&eacute;; <i>b)</i> 18 manejaron nuevamente los mismos argumentos que para el indicador anterior. De los entrevistados, <i>c)</i> cuatro de ellos dijeron que es el valor social que se asigna a la ciencia; <i>d)</i> cuatro acad&eacute;micos se&ntilde;alaron que la ciencia no es neutra y que en s&iacute; misma tiene valores, y <i>e)</i> dos opinaron que es tanto como una concepci&oacute;n de vida.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En esta categor&iacute;a, el tercer indicador corresponde a los aspectos hist&oacute;ricos. Al respecto, <i>a)</i> siete de los investigadores contestaron con un no s&eacute;; <i>b)</i> 18 se negaron a contestar con los argumentos ya expresados, y <i>c)</i> cuatro acad&eacute;micos se&ntilde;alaron que la historia ha jugado un papel importante en el desarrollo de la ciencia. Otros investigadores opinaron que la ciencia mexicana siempre ha estado atrasada, y seis investigadores presentaron su opini&oacute;n en cuanto al desarrollo hist&oacute;rico de la ciencia en M&eacute;xico, la cual consiste en explicar las causas por las cuales la ciencia en nuestro pa&iacute;s est&aacute; en un nivel menos desarrollado que en otros pa&iacute;ses, principalmente por los diferentes movimientos sociales por los que ha atravesado. Aunado a esto, el contar con ra&iacute;ces de un pensamiento m&aacute;gico&#45;religioso que ha hecho dif&iacute;cil la aceptaci&oacute;n de un pensamiento cient&iacute;fico, adem&aacute;s de que, por tradici&oacute;n, no se conf&iacute;a en la ciencia para la soluci&oacute;n de problemas, lo cual ha tra&iacute;do como consecuencia la asignaci&oacute;n de presupuestos muy bajos para desarrollarla.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En lo que respecta a la poblaci&oacute;n que s&iacute; contest&oacute; en esta categor&iacute;a, fue necesario explicar qu&eacute; se estaba entendiendo por concepci&oacute;n, m&aacute;s a&uacute;n cuando se hablaba de concepciones epistemol&oacute;gicas y axiol&oacute;gicas. Cuando se les informaba que lo epistemol&oacute;gico est&aacute; en relaci&oacute;n con la producci&oacute;n y construcci&oacute;n del conocimiento cient&iacute;fico y que lo axiol&oacute;gico est&aacute; en relaci&oacute;n con los valores sociales asignados a la ciencia, entonces pod&iacute;an proporcionar alguna informaci&oacute;n. El aspecto axiol&oacute;gico fue de entrada mejor comprendido, y brindaron sus opiniones. Por lo que respecta a lo epistemol&oacute;gico, pese a la informaci&oacute;n proporcionada, no daban respuesta e incluso se&ntilde;alaban que ese tema no era de su inter&eacute;s.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La concepci&oacute;n hist&oacute;rica de la ciencia fue la que se contest&oacute; con mayor facilidad, pero enfocada principalmente al desarrollo hist&oacute;rico de la ciencia: &iquest;por qu&eacute; etapas ha pasado en el caso de M&eacute;xico?, y &iquest;cu&aacute;les han sido los avatares que ha vivido?</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>c) Conocimiento de los programas de ense&ntilde;anza, se encuentra en el eje de docencia y se conforma de la siguiente manera:</i></font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Primer indicador, programas de ense&ntilde;anza de la ciencia que los entrevistados conocen, y que es el primer indicador de esta categor&iacute;a, se expres&oacute; lo siguiente: seis acad&eacute;micos conocen el programa J&oacute;venes a la Investigaci&oacute;n; el Bachillerato Cantera de la Investigaci&oacute;n es conocido por tres acad&eacute;micos; las Olimpiadas de la Ciencia la mencionaron cuatro; y las Olimpiadas de las Matem&aacute;ticas, siete; La Semana de la Investigaci&oacute;n Cient&iacute;fica del CONACYT fue se&ntilde;alada por dos acad&eacute;micos; El Verano de la Ciencia por cinco; los investigadores que hicieron menci&oacute;n a la maestr&iacute;a en matem&aacute;ticas fueron siete. Conocen los programas de la Coordinaci&oacute;n de la Investigaci&oacute;n Cient&iacute;fica tres, mientras que seis conocen los de la Academia de la Investigaci&oacute;n Cient&iacute;fica; dentro de estos programas, se encuentran tambi&eacute;n las estancias en los institutos y fueron mencionados por cuatro investigadores del Instituto de Qu&iacute;mica, asimismo, est&aacute;n las tesis en los institutos que cinco investigadores comentaron. Los programas que se enuncian a continuaci&oacute;n fueron se&ntilde;alados por lo menos una vez y son: el Programa de Formaci&oacute;n Docente de la DGAPA, el Programa UNAM&#45;BID, el Laboratorio de Ense&ntilde;anza; la Revisi&oacute;n de Libros de Primaria que realiza el Centro de Instrumentos, el Proyecto de Investigaci&oacute;n de Ense&ntilde;anza de las Ciencias del Centro de Instrumentos; el Programa Piloto con los seis a&ntilde;os de primaria de la Academia de la Investigaci&oacute;n Cient&iacute;fica en conjunto con la Academia de Ciencia de Estados Unidos. Tres investigadores dijeron que no existen programas para ense&ntilde;anza de la ciencia, que lo que hay son programas curriculares para formar licenciados.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el &aacute;mbito internacional, se mencionaron los siguientes: un programa de hace 30 a&ntilde;os de la UNESCO, los programas de la National Science Foundation, de la Universidad de Harvard y uno de la Universidad de Berkeley.</font></p> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Segundo indicador, corresponde a los programas curriculares; de los entrevistados, 28 se&ntilde;alaron que los programas que conocen para ense&ntilde;anza de la ciencia son los curriculares, al respecto mencionaron que los planes y programas de estudio de licenciatura y bachillerato son muy r&iacute;gidos; tienen pocos m&aacute;rgenes de libertad; son poco cient&iacute;ficos, con una carga excesiva de cr&eacute;ditos, adem&aacute;s de estar centrados en la descripci&oacute;n de la tem&aacute;tica del &aacute;rea; que la parte experimental b&aacute;sica para la ense&ntilde;anza de las ciencias no se ha desarrollado; que se deber&iacute;an recuperar las tendencias internacionales que marcan que los experimentos deben ser m&aacute;s demostrativos y simples, y que la ense&ntilde;anza se deber&iacute;a centrar en el laboratorio tanto en la licenciatura como en el posgrado, porque es donde se da el contacto de los investigadores con los alumnos, pues los planes y programas de estudio s&iacute; incorporan la pol&iacute;tica cient&iacute;fica.</font></p>          <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El tercer indicador de esta categor&iacute;a es el de la difusi&oacute;n. Al respecto, seis de los investigadores la se&ntilde;alaron como uno de los programas para la ense&ntilde;anza de la ciencia a partir de Universum, que es considerado como la herramienta did&aacute;ctica de la ense&ntilde;anza no formal. Otros programas son el de Domingos de la Ciencia, los programas de radio y los de TV UNAM.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; En cuarto lugar, tenemos el indicador de las observaciones, en el cual seis de los entrevistados manifestaron que la ense&ntilde;anza de la ciencia es una de las &aacute;reas no trabajadas; cuatro expresaron que la ense&ntilde;anza est&aacute; desvinculada del mundo contempor&aacute;neo. Se expres&oacute;, al menos por un investigador, que existe un gran aparato de investigaci&oacute;n que no se refleja en la ense&ntilde;anza de la ciencia; que la ense&ntilde;anza no deja de ser memor&iacute;stica y acartonada; que es un &aacute;rea de trabajo muy reciente, por lo cual no existen ni equipo ni historia al respecto; que es de vital importancia el rescatar el aspecto l&uacute;dico para la ense&ntilde;anza de las ciencias.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se dijo que no se cuenta con un apoyo real para realizar la investigaci&oacute;n, aun cuando se tiene el pr&eacute;stamo del BID; la gran problem&aacute;tica de contar con programas y planes obsoletos y la gran dificultad que implica cambiarlos. Se propuso una serie de condiciones para realizar mejor la ense&ntilde;anza, entre las cuales se encuentran: la modificaci&oacute;n de la relaci&oacute;n maestro&#45;alumno por la de aprendiz&#45;maestro, ense&ntilde;ar por entrenamiento, ense&ntilde;ar a partir de lo cotidiano, hacer ciencia para poder ense&ntilde;arla, y ense&ntilde;arla con claridad y rigor propio de la ciencia.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Asimismo, se coment&oacute; la problem&aacute;tica del bachillerato como el polo olvidado y la importancia de alejarse de los discursos disciplinarios que en nada apoyan al profesor de trinchera. Igualmente, se dijo que es muy grave que en el SNI no se tome en cuenta la docencia para la evaluaci&oacute;n de la producci&oacute;n cient&iacute;fica.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>d) Formaci&oacute;n docente se encuentra en el eje de docencia y se conforma como se presenta a continuaci&oacute;n:</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Primer indicador. Corresponde a la opini&oacute;n de los entrevistados en cuanto a la formaci&oacute;n docente. Al respecto, cinco dijeron que no existe una formaci&oacute;n real; dos argumentaron que la que existe es insuficiente y que a &uacute;ltimas fechas se ha empezado a ver su importancia.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Segundo indicador. Es el de los programas de formaci&oacute;n docente que conocen, mencionaron los siguientes: el Diplomado de Ense&ntilde;anza de la Qu&iacute;mica, el Programa de Apoyo a la Actualizaci&oacute;n y Superaci&oacute;n (PAAS) y el Programa de Formaci&oacute;n de Profesores DGAPA. En lo que respecta a la actualizaci&oacute;n, se mencion&oacute; por diez investigadores que han participado en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, siete dijeron no haber participado en programas de actualizaci&oacute;n. La totalidad de los entrevistados se&ntilde;al&oacute; haber participado a partir de eventos de intercambio en los que reportan sus investigaciones.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El tercer indicador de esta categor&iacute;a corresponde a c&oacute;mo debe ense&ntilde;arse la disciplina, a lo que dos de los entrevistados contestaron que la ense&ntilde;anza s&oacute;lo la realiza quien sabe de ciencia, que es muy grave el divorcio ense&ntilde;anza&#45;investigaci&oacute;n. Tres acad&eacute;micos se&ntilde;alaron que se dicta sin llevar a la reflexi&oacute;n; que es un crimen que en aras de la ense&ntilde;anza se sacrifique el rigor cient&iacute;fico, y que es un grave problema la ense&ntilde;anza de la ciencia, lo cual hace a&uacute;n m&aacute;s compleja la situaci&oacute;n.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; El cuarto indicador corresponde a la formaci&oacute;n pedag&oacute;gica recibida: cuatro investigadores se&ntilde;alaron que la formaci&oacute;n docente no resuelve el problema; dos comentaron no haber recibido formaci&oacute;n; cinco expresaron que la formaci&oacute;n pedag&oacute;gica es vital para que se d&eacute; una buena ense&ntilde;anza de la ciencia.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Quinto indicador, observaciones. Se se&ntilde;al&oacute; que es necesario hacer equipo con quienes producen la ciencia para ense&ntilde;ar lo actual; dos investigadores dijeron que son los profesores los que imprimen la calidad a los planes de estudio; seis acad&eacute;micos comentaron que los grados acad&eacute;micos no quitan lo ignorante; tres expresaron su preocupaci&oacute;n por el divorcio entre ense&ntilde;anza e investigaci&oacute;n, y finalmente la mayor&iacute;a coincidi&oacute; en que la ense&ntilde;anza es el tal&oacute;n de Aquiles de la UNAM.</font></p> 	</blockquote>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>S&Iacute;NTESIS</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primera categor&iacute;a que presentamos est&aacute; en relaci&oacute;n con las caracter&iacute;sticas y la idea de ciencia que prevalecen en la Universidad. Los resultados muestran divergencia en cuanto a si existe o no una idea, si es una sola o cu&aacute;ntas existen. Las respuestas proporcionadas indican que no se tiene una sola, que existen tantas ideas de ciencia como universitarios hay en el interior de la instituci&oacute;n. En lo que corresponde a cu&aacute;l es el tipo de ciencia que se hace y se ense&ntilde;a, se se&ntilde;alaron diferentes tipos, como ciencia b&aacute;sica, experimental, aplicada, acad&eacute;mica convencional y de avanzada. En general, hay consenso en que no existe una tradici&oacute;n cient&iacute;fica, porque los avatares de la historia nacional lo han impedido y han signado el desarrollo y trayectoria de la ciencia profesional, adem&aacute;s de que es muy joven, pues tan s&oacute;lo se remite a los a&ntilde;os cincuenta; &uacute;nicamente en terrenos como la zoolog&iacute;a, la herbolaria y las matem&aacute;ticas es donde s&iacute; existe una tradici&oacute;n en la ense&ntilde;anza y producci&oacute;n cient&iacute;fica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de la segunda categor&iacute;a, concepciones de ciencia, resulta evidente que es un tema en el cual la poblaci&oacute;n entrevistada, en su mayor&iacute;a, no quiere introducirse. Entre otros argumentos se expresaron los siguientes: 1) lo poco que se han estudiado, 2) que esto pertenece m&aacute;s al terreno de la especulaci&oacute;n, 3) que lo han realizado aquellos que no se dedican a la ciencia, 4) que este tema no es de su inter&eacute;s. Es de destacar que los acad&eacute;micos, en general, no tienen una idea clara sobre las concepciones de ciencia. Por ejemplo, en las categor&iacute;as 1 y 2 &#151;las cuales hacen referencia a las concepciones de ciencia&#151;, es por dem&aacute;s evidente que no les interesa, les da lo mismo conocer o desconocer cu&aacute;les son las concepciones de ciencia que orientan su pr&aacute;ctica profesional.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de la tercera categor&iacute;a, programas de ense&ntilde;anza de la ciencia, destaca que los programas que los investigadores conocen son los curriculares y que aun en estos programas no se recupera toda la experiencia de los investigadores para la ense&ntilde;anza de las ciencias. Adem&aacute;s, que pareciera que existe una confusi&oacute;n entre lo que son los programas de ense&ntilde;anza de la ciencia y los programas de difusi&oacute;n de la ciencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el caso de la cuarta categor&iacute;a, formaci&oacute;n docente, es importante destacar que si bien se conocen algunos programas institucionales, se considera que &eacute;stos no han sido suficientes, y no responden a las necesidades reales, asimismo, que es necesario que los que producen la ciencia y quienes la ense&ntilde;an hagan equipo para la formaci&oacute;n de nuevas generaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es importante resaltar que en cuanto a las categor&iacute;as 3 y 4, si bien los investigadores han se&ntilde;alado la importancia de ambas, consideran que es una actividad que deber&iacute;a realizarse, pero que ellos no lo har&iacute;an porque cuentan con una formaci&oacute;n disciplinaria s&oacute;lida.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>CONCLUSIONES</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el desarrollo del estudio, encontramos una serie de problemas en relaci&oacute;n con la concepci&oacute;n de ciencia y su ense&ntilde;anza. En primer lugar, se nota la ausencia de una concepci&oacute;n dominante de ciencia, e incluso poca claridad de lo que ser&iacute;a una concepci&oacute;n de ciencia universitaria. Esto se deriva, entre otras razones, de la creencia de los acad&eacute;micos universitarios entrevistados, de que hablar sobre concepciones como las de ciencia y docencia son cuestiones ajenas a la actividad de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, que &eacute;se es quehacer del fil&oacute;sofo de la ciencia, de donde se deduce que existe un marcado divorcio entre las pr&aacute;cticas cient&iacute;ficas y lo que consideran discurso de la ciencia. Destaca, asimismo, que en general no hay claridad en los planteamientos de ciencia que se encuentran en la literatura, como son los casos de Kuhn, Koyr&eacute;, Holton, Piaget, etc&eacute;tera y, m&aacute;s grave a&uacute;n, se enfatiza en que no es de su inter&eacute;s. Puede se&ntilde;alarse que las concepciones de ciencia que se describieron previamente no son recuperadas en la pr&aacute;ctica profesional de los cient&iacute;ficos entrevistados; s&oacute;lo uno de ellos hizo referencia a la concepci&oacute;n de revoluciones cient&iacute;ficas y ciencia normal, y otro m&aacute;s al positivismo (sin que quedara claro si se refer&iacute;a al positivismo l&oacute;gico).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algo semejante puede decirse de su idea de ciencia &#151;en t&eacute;rminos de su caracterizaci&oacute;n y no de su construcci&oacute;n y desarrollo&#151;. En este caso, no aparecen las caracter&iacute;sticas de ciencia vinculadas al conocimiento como un proceso hist&oacute;rico&#45;social con rasgos determinados por la propia comunidad cient&iacute;fica. En su caso, las descripciones de ciencia b&aacute;sica, aplicada, atrasada o de punta son las que prevalecen, lo que da cuenta de que no hay, en la comunidad cient&iacute;fica universitaria, una interpretaci&oacute;n o conjunto de interpretaciones que den respuesta a la naturaleza de las preguntas a este respecto.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es importante apuntar que los acad&eacute;micos entrevistados, en su mayor&iacute;a, no tienen una conciencia de cu&aacute;l ha sido el desarrollo hist&oacute;rico de la ciencia en nuestro pa&iacute;s, c&oacute;mo ha evolucionado, cu&aacute;les avatares ha tenido, cu&aacute;les han sido sus momentos m&aacute;s cr&iacute;ticos, as&iacute; como cu&aacute;ndo empez&oacute; lo que podr&iacute;amos llamar ciencia profesional. Salvo contadas excepciones, algunos acad&eacute;micos dieron una rese&ntilde;a hist&oacute;rica de cu&aacute;l ha sido la participaci&oacute;n de la ciencia y de la Universidad en el desarrollo hist&oacute;rico, pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y social de M&eacute;xico. Sin embargo, esta rese&ntilde;a hist&oacute;rica no se&ntilde;ala si la concepci&oacute;n de ciencia es dependiente del contexto hist&oacute;rico de la Universidad y cu&aacute;les son sus implicaciones para la ense&ntilde;anza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los resultados nos muestran una situaci&oacute;n en la que los problemas de definici&oacute;n personal de ciencia (concepci&oacute;n de ciencia), as&iacute; como las implicaciones que esta concepci&oacute;n puede tener para la ense&ntilde;anza, se encuentran pr&aacute;cticamente desligadas de toda posible acci&oacute;n educativa que los investigadores y funcionarios entrevistados puedan llevar a cabo. Esto ha llevado a que la Universidad no haya puesto especial &eacute;nfasis en atender el problema educativo, lo cual se refleja en la inexistencia de posgrados de ense&ntilde;anza de la ciencia, en el poco reconocimiento que desde los institutos y coordinaciones de ciencias se da a la investigaci&oacute;n tanto filos&oacute;fica como educativa, y en la escasa atenci&oacute;n que, en t&eacute;rminos de propuestas educativas evaluables y sustentadas en la investigaci&oacute;n, se llevan a cabo en las facultades y escuelas del nivel medio superior de la UNAM.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los acad&eacute;micos se&ntilde;alaron que es inaplazable la revisi&oacute;n de planes y programas de estudio de los niveles educativos antes enunciados, debido a que son muy r&iacute;gidos, tienen pocos m&aacute;rgenes de libertad, adem&aacute;s de una excesiva carga te&oacute;rica y poco pr&aacute;ctica; asimismo, ser&iacute;a importante recuperar las tendencias internacionales en torno a la ense&ntilde;anza de la ciencia.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los investigadores reconocieron la necesidad imperante de iniciar trabajos en torno a la ense&ntilde;anza de la ciencia, ya que es un aspecto no desarrollado en el interior de la Universidad; se considera importante impulsar la vinculaci&oacute;n docencia&#45;investigaci&oacute;n, ya que &eacute;sta &uacute;ltima cuenta con una gran infraestructura que no se refleja en la ense&ntilde;anza, por lo que se hace necesario establecer v&iacute;nculos con los acad&eacute;micos que producen ciencia y quienes la ense&ntilde;an, para promover una educaci&oacute;n actual, y vinculada con la realidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entre los aspectos que los acad&eacute;micos se&ntilde;alan, se encuentra la necesidad de generar espacios en las diferentes &aacute;reas de la Universidad para los programas de formaci&oacute;n de profesores que aborden en nuestro contexto contempor&aacute;neo la vinculaci&oacute;n docencia&#45;investigaci&oacute;n, y la difusi&oacute;n de la cultura a trav&eacute;s de acciones tales como la de Universum, la Casita de la Ciencia, J&oacute;venes a la investigaci&oacute;n. entre otros, ya que &eacute;stas son un apoyo importante para la educaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las entrevistas realizadas, sin embargo, se coincidi&oacute; en la importancia de dar m&aacute;s impulso a la formaci&oacute;n de profesores, donde se retomen aspectos de formaci&oacute;n pedag&oacute;gica, curricular y se abunde en las concepciones de ciencia; asimismo, de proporcionarles un reconocimiento a la labor que realizan. Para ello, se reconoce que existen las condiciones en la UNAM debido, entre otras causas, a la experiencia de sus investigadores y docentes, lo cual es por dem&aacute;s evidente en el trabajo que se ha desarrollado en los diferentes centros, institutos, escuelas y facultades que dan vida a esta m&aacute;xima casa de estudios. Este hecho conduce, en principio, a pensar en la inaplazable necesidad de promover acciones que impulsen la discusi&oacute;n y formaci&oacute;n de recursos en los conceptos de ciencia y humanidades que integran el quehacer universitario. Entre las acciones o pol&iacute;ticas que se pueden sugerir, producto de este trabajo, se encuentran las siguientes:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Un programa de formaci&oacute;n de profesores en ense&ntilde;anza de la ciencia, en el cual se aborden aspectos como concepciones contempor&aacute;neas de ciencia, desarrollo hist&oacute;rico de la ciencia en el nivel internacional y en M&eacute;xico, ense&ntilde;anza experimental, investigaci&oacute;n en ense&ntilde;anza de la ciencia y difusi&oacute;n de la ciencia, entre otros.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La promoci&oacute;n e impulso a programas de ense&ntilde;anza de la ciencia.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La difusi&oacute;n de actividades relacionadas con la ense&ntilde;anza de la ciencia: ciclos de conferencias, mesas redondas, actos acad&eacute;micos en los cuales se puedan dar a conocer las acciones que se est&aacute;n realizando en relaci&oacute;n con la ense&ntilde;anza de la ciencia.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; La publicaci&oacute;n de materiales relacionados con la ense&ntilde;anza de la ciencia: programas, resultados de investigaci&oacute;n, experiencias en el sal&oacute;n de clase, entre otras.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Se sugiere, igualmente, realizar acciones que permitan el dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas enfocadas a la pr&aacute;ctica cient&iacute;fica, que se vean como una forma de apoyo a los programas de ense&ntilde;anza de la ciencia. Con el tiempo, se conformar&aacute; un ambiente cultural que dar&aacute; lugar en un futuro no lejano a una cultura cient&iacute;fica.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&bull; Se propone tambi&eacute;n trabajar sobre el &aacute;rea de investigaci&oacute;n educativa en ense&ntilde;anza de las ciencias, en la cual se aborden aspectos como programas de ense&ntilde;anza de la ciencia, difusi&oacute;n de la ciencia, producci&oacute;n y conceptuaci&oacute;n de la ciencia y reflexi&oacute;n del cient&iacute;fico sobre su quehacer cotidiano.</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De lo se&ntilde;alado hasta este momento, se puede destacar que la ense&ntilde;anza de la ciencia en la Universidad, aun cuando es uno de los problemas importantes que tiene la instituci&oacute;n en cuanto a docencia, se ha impartido de una manera que refleja las limitaciones y falta de inter&eacute;s por los aspectos que la investigaci&oacute;n en el campo de la ense&ntilde;anza de la ciencia ha mostrado relevantes; as&iacute;, la forma de ense&ntilde;ar la ciencia, anclada a visiones deficientes, limitadas e incompletas de lo que implica la ense&ntilde;anza en este campo, promueve la permanencia de pr&aacute;cticas ineficaces: docencia descriptiva, repetitiva, dogm&aacute;tica, poco vinculada con la realidad, como una manera de reproducir los experimentos en el laboratorio sin considerar desde qu&eacute; concepci&oacute;n de ciencia se est&aacute; llevando a la pr&aacute;ctica y m&aacute;s a&uacute;n, como una pr&aacute;ctica educativa en la que la ciencia es vista exclusivamente desde una postura positivista y descriptiva. Para poder formar profesionales de la ciencia con una visi&oacute;n m&aacute;s integral, abierta y flexible al conocimiento cient&iacute;fico es necesario promover una ense&ntilde;anza que lleve a superar esas concepciones, alejadas de las pr&aacute;cticas profesionales y del mercado de trabajo real y potencial para los futuros profesionales de la ciencia.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Referencias</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">AGUIRREGABIRIA, Jos&eacute; Mar&iacute;a (1989), "Aprovechamiento did&aacute;ctico de una base de datos documental informatizada sobre historia de la ciencia", en <i>Ense&ntilde;anza de las Ciencias,</i> n&uacute;m. extra (III Congreso ), t. 2.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808074&pid=S0185-2698200100020000300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">ALVARADO, R. Mar&iacute;a Eugenia (1989), "Propuesta did&aacute;ctica para la formaci&oacute;n de docentes en una disciplina", en <i>Perfiles Educativos,</i> M&eacute;xico, enero&#45;junio, pp. 62&#45;67.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">AMAYA DE OCHOA, Graciela (1990), "Un modelo acad&eacute;mico para la formaci&oacute;n docente", en <i>Educaci&oacute;n y Cultura,</i> n&uacute;m. 21, Bogot&aacute;, Colombia, diciembre, pp. 38&#45;43.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808077&pid=S0185-2698200100020000300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">ARANA P&Eacute;REZ, J. <i>et al.</i> (1987), "Imagen de las asignaturas de ciencias en la transici&oacute;n de la educaci&oacute;n b&aacute;sica a la secundaria", en <i>Ense&ntilde;anza de las Ciencias,</i> n&uacute;m. 1, vol. 5, febrero, pp. 10&#45;15.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808079&pid=S0185-2698200100020000300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">AUSUBEL David, P. (1989), <i>Psicolog&iacute;a educativa. Un punto de vista cognoscitivo,</i> M&eacute;xico, Trillas, 769 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808081&pid=S0185-2698200100020000300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BACHELARD, Gaston (1985), <i>El compromiso racionalista,</i> M&eacute;xico, Siglo XXI, 179 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808083&pid=S0185-2698200100020000300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; 1987, <i>La formaci&oacute;n del esp&iacute;ritu cient&iacute;fico,</i> M&eacute;xico, Siglo XXI, 302 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808085&pid=S0185-2698200100020000300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BERNAL, D. John (1959), <i>La ciencia en la historia,</i> M&eacute;xico, UNAM, Direcci&oacute;n General de Publicaciones, 661 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808087&pid=S0185-2698200100020000300007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (1981), <i>La ciencia en nuestro tiempo,</i> M&eacute;xico, UNAM, Direcci&oacute;n General de Publicaciones, 534 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808089&pid=S0185-2698200100020000300008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">BRUNER JEROME, S. (1972), <i>El proceso de la educaci&oacute;n,</i> M&eacute;xico, Uni&oacute;n Tipogr&aacute;fica Editorial Hispano&#45;Americana, 149 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808091&pid=S0185-2698200100020000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CAICEDO L&Oacute;PEZ, Humberto (1992), "Viabilidad de una l&iacute;nea de investigaci&oacute;n sobre la ense&ntilde;anza de las ciencias", en <i>Revista Colombiana de Educaci&oacute;n,</i> n&uacute;m. 24, Santa Fe de Bogot&aacute;, pp. 91&#45;97.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808093&pid=S0185-2698200100020000300010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CA&Ntilde;AL, P. (1989), "La evoluci&oacute;n de las concepciones sobre la did&aacute;ctica de las ciencias en la formaci&oacute;n inicial del profesorado de EGB: una propuesta did&aacute;ctica basada en el modelo sist&eacute;mico investigativo", en <i>Ense&ntilde;anza de las Ciencias,</i> n&uacute;m. extra (III Congreso), t. 2, pp. 26&#45;28 y 45&#45;47.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808095&pid=S0185-2698200100020000300011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CA&Ntilde;AL, P. y R. Porlan (1987), "Investigando la realidad pr&oacute;xima: un modelo did&aacute;ctico alternativo", en <i>Ense&ntilde;anza de las Ciencias,</i> vol. 5, n&uacute;m. 2, pp. 89&#45;96.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808097&pid=S0185-2698200100020000300012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CATAL&Aacute;N FERN&Aacute;NDEZ, A. y M. Catany (1986), "Contra el mito de la neutralidad de la ciencia: el papel de la historia", en <i>Ense&ntilde;anza de las Ciencias,</i> vol. 4, n&uacute;m. 2, pp. 230&#45; 234.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808099&pid=S0185-2698200100020000300013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">ERAZO PARGA, Manuel y Elsa Tiusaba Ben&iacute;tez (1995), "Hacia una ense&ntilde;anza de las ciencias por investigaci&oacute;n", en <i>Educaci&oacute;n y Cultura,</i> n&uacute;m. 38, Bogot&aacute;, agosto, pp. 37&#45;44.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808101&pid=S0185-2698200100020000300014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">ESCORZA, T. y E. Lacasta Zabalza (1984), "Las actitudes cient&iacute;ficas de los futuros maestros en relaci&oacute;n con sus conocimientos", vol. 2, n&uacute;m. 3, noviembre, pp. 175&#45;180.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">FERN&Aacute;NDEZ, A. Catal&aacute;n y M. Catany Escandell (1986), "Contra el mito de la neutralidad de la ciencia: el papel de la historia", en <i>Ense&ntilde;anza de las Ciencias,</i> vol. 2, n&uacute;m. 4, pp. 163&#45;166.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808104&pid=S0185-2698200100020000300015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">FLORES Camacho, Fernando (1995), <i>Epistemolog&iacute;a y ense&ntilde;anza de la ciencia,</i> M&eacute;xico, UNAM, Facultad de Medicina, pp. 9&#45;20 (Serie Seminarios Institucionales).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808106&pid=S0185-2698200100020000300016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">FLORES Camacho, Fernando y Leticia Gallegos (1993), "Consideraciones sobre la estructura de las teor&iacute;as cient&iacute;ficas y la ense&ntilde;anza de la ciencia", en <i>Perfiles Educativos,</i> n&uacute;m. 62, octubre&#45;diciembre, pp. 24&#45;30.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808108&pid=S0185-2698200100020000300017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">FLORES Fernando; &Aacute;ngel L&oacute;pez, Leticia Gallegos y Jorge Barojas (2000), "Transforming science and learning concepts of physics teachers", en <i>Science Education,</i> vol. 22(2), pp. 197 &#45; 208</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808110&pid=S0185-2698200100020000300018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GIL P&Eacute;REZ, Daniel (1986), "La metodolog&iacute;a cient&iacute;fica y la ense&ntilde;anza de las ciencias. Unas relaciones controvertidas", en <i>Ense&ntilde;anza de las Ciencias,</i> vol. 4, n&uacute;m. 2, pp. 111&#45;121.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808111&pid=S0185-2698200100020000300019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GIORDAN, A. (1982), <i>La ense&ntilde;anza de las ciencias,</i> Madrid, Siglo XXI Editores, 221 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808113&pid=S0185-2698200100020000300020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GIORDAN, A. y G. Vecchi (1987), <i>Los or&iacute;genes del saber. De las concepciones personales a los conceptos cient&iacute;ficos,</i> Sevilla, Diada.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808115&pid=S0185-2698200100020000300021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (1989), "Representaciones sobre la utilizaci&oacute;n did&aacute;ctica de las representaciones", en <i>Ense&ntilde;anza de las Ciencias,</i> vol. 7, n&uacute;m. 1, pp. 53&#45;62.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808117&pid=S0185-2698200100020000300022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (1985), "Inter&eacute;s did&aacute;ctico de los errores de los alumnos", en <i>Ense&ntilde;anza de las Ciencias,</i> vol. 3, n&uacute;m. 1, febrero, pp. 11&#45;17.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808119&pid=S0185-2698200100020000300023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GUTI&Eacute;RREZ, R. (1987), "Psicolog&iacute;a y aprendizaje de las ciencias. El modelo de Ausubel", en <i>Ense&ntilde;anza de las Ciencias,</i> vol. 5, n&uacute;m. 2, mayo, pp. 118&#45;126.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808121&pid=S0185-2698200100020000300024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">HIERREZUELO Moreno <i>et al.</i> (1991), "Una nueva generaci&oacute;n de materiales curriculares para la ense&ntilde;anza de las ciencias: los 'programas gu&iacute;a' de actividades", en <i>Revista de Educaci&oacute;n,</i> n&uacute;m. 295, pp. 463&#45;484.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808123&pid=S0185-2698200100020000300025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">HODSON, Derek (1999), " Trabajo de laboratorio como m&eacute;todo cient&iacute;fico: tres d&eacute;cadas de confusi&oacute;n y distorsi&oacute;n", en <i>Revista de Estudios del Curriculum,</i> vol. 2(2), pp. 52&#45;83.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808125&pid=S0185-2698200100020000300026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">HOLTON, Gerald (1973), <i>Thematic origins of scientific thought. Kepler to Einstein,</i> Cambridge, Harvard University, 495 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808127&pid=S0185-2698200100020000300027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (1985), La imaginaci&oacute;n cient&iacute;fica, M&eacute;xico, FCE, 272 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808129&pid=S0185-2698200100020000300028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">KOYR&Eacute;, Alexandre (1981), <i>Estudios galileanos,</i> M&eacute;xico, Siglo XXI Editores, 332 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808131&pid=S0185-2698200100020000300029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (1978), <i>Estudios de historia del pensamiento cient&iacute;fico,</i> 4<sup>a</sup> ed., M&eacute;xico, Siglo XXI Editores, 394 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808133&pid=S0185-2698200100020000300030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">KUHN, Thomas S. (1982), <i>La estructura de las revoluciones cient&iacute;ficas,</i> M&eacute;xico, FCE, 319 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808135&pid=S0185-2698200100020000300031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (1982), <i>La tensi&oacute;n esencial. Estudios selectos sobre la ley y el cambio en el &aacute;mbito de la ciencia,</i> M&eacute;xico, FCE, 380 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808137&pid=S0185-2698200100020000300032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">NIAZ, M. (1987), "Estilo cognoscitivo y su importancia para la ense&ntilde;anza de la ciencia", en <i>Ense&ntilde;anza de las Ciencias,</i> vol. 5, n&uacute;m. 2, mayo, pp. 97&#45;104.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808139&pid=S0185-2698200100020000300033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">L&Oacute;PEZ &Aacute;ngel D., Fernando Flores y Leticia Gallegos (2000), "La formaci&oacute;n de docentes en f&iacute;sica para el bachillerato. Reporte y reflexi&oacute;n sobre un caso", en <i>Revista Mexicana de Investigaci&oacute;n Educativa,</i> vol. 5(9), pp. 113 &#45; 135.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808141&pid=S0185-2698200100020000300034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">NOVAK, Joseph D. (1988), "Constructivismo humano. Un concenso emergente", en <i>Ense&ntilde;anza de las Ciencias,</i> vol. 6, n&uacute;m. 3, pp. 213&#45;223</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808143&pid=S0185-2698200100020000300035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">NOVAK, Joseph D. y Bob Gowin (1988), <i>Aprendiendo a aprender,</i> Barcelona, Mart&iacute;nez Roca, 228 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808144&pid=S0185-2698200100020000300036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">PIAGET, Jean (1967), <i>Seis estudios de psicologia,</i> Barcelona, Seix Barral, 227 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808146&pid=S0185-2698200100020000300037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45;&#45; (1975), <i>Problemas de psicologia gen&eacute;tica,</i> Barcelona, Ariel, 196 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808148&pid=S0185-2698200100020000300038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">POVEDA Ricaldi, Arcadio (1985), "75 a&ntilde;os de ense&ntilde;anza y pr&aacute;ctica de las ciencias en M&eacute;xico", en <i>Omnia,</i> vol. 1, n&uacute;m. 1, pp. 11&#45;16.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808150&pid=S0185-2698200100020000300039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">POLO Conde, F. y J. A. L&oacute;pez Cancio (1987), "Los cient&iacute;ficos y sus actitudes pol&iacute;ticas ante los problemas de nuestro tiempo", en <i>Ense&ntilde;anza de las Ciencias,</i> vol. 5, n&uacute;m. 2, pp. 149&#45;156.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808152&pid=S0185-2698200100020000300040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SALCEDO Torres, Luis <i>et al.</i> (1996), "Evaluaci&oacute;n en la ense&ntilde;anza de las ciencias", en <i>Educaci&oacute;n y Cultura,</i> n&uacute;m. 39, marzo, pp. 17&#45;23.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808154&pid=S0185-2698200100020000300041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SOL&Iacute;S Villa, R. (1984), "Ideas intuitivas y aprendizaje de las ciencias", en <i>Ense&ntilde;anza de las Ciencias,</i> vol. 2, n&uacute;m. 2, junio, pp. 83&#45;89.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808156&pid=S0185-2698200100020000300042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">STANLEY, Elam (1973), <i>La educaci&oacute;n y la estructura del conocimiento,</i> Buenos Aires, El Ateneo, 271 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808158&pid=S0185-2698200100020000300043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">UZZELL, P. (1978), "The changing aims of science teaching", en <i>School Science Review,</i> n&uacute;m. 210, pp. 7&#45;20.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808160&pid=S0185-2698200100020000300044&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">VIGOTSKY, Lev (1992), <i>Pensamiento y lenguaje,</i> M&eacute;xico, Ediciones Quinto Sol, 215 pp.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5808162&pid=S0185-2698200100020000300045&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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