<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0185-2620</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Estudios de historia moderna y contemporánea de México]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Estud. hist. mod. contemp. Mex]]></abbrev-journal-title>
<issn>0185-2620</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0185-26202013000200011</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Historia de una utopía: Toribio Esquivel Obregón (1864-1946)]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Preciado de Alba]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos Armando]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad de Guanajuato División de Ciencias Sociales y Humanidades ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<numero>46</numero>
<fpage>164</fpage>
<lpage>170</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-26202013000200011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0185-26202013000200011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0185-26202013000200011&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>M&oacute;nica Blanco, <i>Historia de una utop&iacute;a: Toribio Esquivel Obreg&oacute;n (1864&#45;1946)</i></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Carlos Armando Preciado de Alba</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, El Colegio de M&eacute;xico/Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, Facultad de Econom&iacute;a, 2012, 282 p.</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2"><i>* Universidad de Guanajuato, Divisi&oacute;n de Ciencias Sociales y Humanidades, Campus Guanajuato</i></font><i>.</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de su destacada trayectoria y profesionalismo caracter&iacute;stico, M&oacute;nica Blanco se muestra en su m&aacute;s reciente libro como una audaz historiadora al menos en dos sentidos: 1) incursiona en la biograf&iacute;a, un g&eacute;nero que tradicionalmente ha sido denostado bajo el argumento de que es poco acad&eacute;mico y que su af&aacute;n se limita solamente a colocar al biografiado en cuesti&oacute;n en alguno de los dos extremos: la apolog&iacute;a o la satanizaci&oacute;n. En efecto, todav&iacute;a encontramos autores que afirman que la biograf&iacute;a suele ser vista como una "empresa sospechosa". En este sentido, cabe se&ntilde;alar que desde</font> <font face="verdana" size="2">hace algunos a&ntilde;os nuestra autora se ha mostrado interesada en el estudio riguroso y acad&eacute;mico de diversos actores a partir de sus vidas. De hecho, la propia M&oacute;nica Blanco junto con Paul Garner coordinaron una obra &#45;que tambi&eacute;n se public&oacute; a finales de 2012&#45; en la cual los autores que participan se aproximan a diversos procesos hist&oacute;ricos analizando las trayectoria vitales de distintos personajes p&uacute;blicos de nuestro pa&iacute;s.<sup><a href="#nota">1</a></sup></font></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">El segundo elemento en el que se evidencia la audacia de Blanco tiene que ver con la reputaci&oacute;n tanto hist&oacute;rica como ideol&oacute;gica de su sujeto de estudio: el abogado leon&eacute;s Toribio Esquivel Obreg&oacute;n. Desde hace ya cien a&ntilde;os se le ha impuesto a este personaje un estigma totalmente ignominioso por haber sido secretario de Hacienda y Cr&eacute;dito P&uacute;blico en el gabinete del golpista Victoriano Huerta. La inercia de tal colaboraci&oacute;n lo llev&oacute; a ser catalogado, en el mejor de los casos, como un c&oacute;mplice silencioso de los asesinatos de Francisco I. Madero y Jos&eacute; Mar&iacute;a Pino Su&aacute;rez.</font></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">La convergencia de las caracter&iacute;sticas apuntadas l&iacute;neas arriba llevan a M&oacute;nica Blanco &#45;de quien no est&aacute; de m&aacute;s decir es experta en el Porfiriato y en la Revoluci&oacute;n mexicana&#45; a realizar un categ&oacute;rico deslinde desde los primeros p&aacute;rrafos de su libro. Se&ntilde;ala que no pretende reivindicar la trayectoria de Toribio Esquivel Obreg&oacute;n, ni mucho menos introducirlo en "el pante&oacute;n de los h&eacute;roes". En lugar de esto, su an&aacute;lisis aspira a "explicar los principales momentos de su actuaci&oacute;n pol&iacute;tica a fin de comprender los motivos de la misma". En seguida, insiste en que "lo que pretende es presentar una visi&oacute;n humanizada del personaje ligando sus ideales con sus intereses" (p. 22).</font></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">A trav&eacute;s de las p&aacute;ginas del libro se evidencia el aporte de esta investigaci&oacute;n, pues cumple a cabalidad una condici&oacute;n fundamental de toda obra historiogr&aacute;fica: no solamente es narrativa; incorpora adem&aacute;s en todo momento elementos que nos permiten comprender las ideas y las luchas de Esquivel Obreg&oacute;n. Si bien ha sido una tarea poco menos que imposible desentra&ntilde;ar claramente las causas de algunas acciones y decisiones muy espec&iacute;ficas del personaje, como por ejemplo su aceptaci&oacute;n a colaborar con</font> <font face="verdana" size="2">Huerta, Blanco genera no pocas explicaciones que nos acercan un poco m&aacute;s a las posibles motivaciones del pol&iacute;tico leon&eacute;s. Organizado en ocho cap&iacute;tulos y un ep&iacute;logo, el libro tiene una l&oacute;gica interna diacr&oacute;nica que da orden y estructura a la trama.</font></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de profundizar en sus or&iacute;genes familiares, sus filiaciones econ&oacute;micas y culturales en el marco de la sociedad leonesa de los siglos XVIII y XIX, as&iacute; como de dar cuenta de su formaci&oacute;n educativa, Blanco caracteriza la vida acad&eacute;mica y profesional de Esquivel Obreg&oacute;n en cuatro etapas. La primera de ellas, ubicada entre 1887 y 1893, es el periodo en que tuvo una destacada participaci&oacute;n pol&iacute;tica ligada al r&eacute;gimen de D&iacute;az; espec&iacute;ficamente apoy&oacute; a Manuel Gonz&aacute;lez, quien luego de ser presidente de M&eacute;xico, ocup&oacute; la gubernatura de Guanajuato.</font></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">La segunda etapa, de 1893 a 1908, se distingue por el desplazamiento del que es objeto Esquivel Obreg&oacute;n frente a lo que denunciar&aacute; en reiteradas ocasiones: la centralizaci&oacute;n pol&iacute;tica en la entidad derivada del ascenso de un grupo de actores de la ciudad de Guanajuato. Se trata justamente del periodo en que domin&oacute; el escenario estatal el gobernador Joaqu&iacute;n Obreg&oacute;n Gonz&aacute;lez. Empero, los desacuerdos no s&oacute;lo eran de tinte pol&iacute;tico, sino que exist&iacute;an significativas diferencias en la manera como se conceb&iacute;a el fortalecimiento de la econom&iacute;a estatal. Mientras que Esquivel Obreg&oacute;n apostaba por la modernizaci&oacute;n del campo y de la industria, sus contrapartes guanajuatenses manifestaron intransigentes posturas encaminadas a seguir viendo pr&aacute;cticamente a la miner&iacute;a como la &uacute;nica v&iacute;a de desarrollo econ&oacute;mico. Las rivalidades regionales entre las &eacute;lites pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas de Le&oacute;n y las de la ciudad de Guanajuato se ven&iacute;an presentando al menos desde finales del siglo XVIII.</font></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">En el tercero de los momentos definidos por Blanco, nuestro personaje es definido como "opositor nacional"; &eacute;ste transcurre de 1908 a 1913. Se trata sin lugar a dudas del periodo en que Esquivel Obreg&oacute;n tuvo su mayor protagonismo y proyecci&oacute;n a nivel nacional. Durante estos a&ntilde;os se enfrent&oacute; al grupo de los "Cient&iacute;ficos"; se uni&oacute; &#45;para luego romper&#45; con el proyecto maderista del antireeleccionismo, y finalmente fungir como mediador del gobierno de D&iacute;az ante los grupos que se levantaron en armas a finales de 1910.</font></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">La cuarta y &uacute;ltima etapa va de 1913 hasta el momento de su muerte en 1946. Es justamente por los cinco meses que colabor&oacute; en el gabinete de Victoriano Huerta como secretario de Hacienda por lo que es recordado</font> <font face="verdana" size="2">como un "traidor a la patria". No obstante, tras su renuncia, nuestra autora da cuenta de los avatares a los que se enfrent&oacute; Esquivel Obreg&oacute;n, al grado de tener huir del pa&iacute;s y permanecer exiliado en los Estados Unidos por m&aacute;s de una d&eacute;cada. Tras su regreso a M&eacute;xico dej&oacute; un poco de lado sus actividades pol&iacute;ticas y se dedic&oacute; mayoritariamente a la academia, a la escritura de art&iacute;culos period&iacute;sticos relacionados con la econom&iacute;a nacional y a la atenci&oacute;n de sus negocios profesionales. Sin embargo, sus ambiciones pol&iacute;ticas lo llevaron nuevamente a la escena p&uacute;blica y lleg&oacute; a ser miembro fundador del Partido Acci&oacute;n Nacional, simpatizante del sinarquismo y un permanente cr&iacute;tico del sistema pol&iacute;tico emanado de la Revoluci&oacute;n.</font></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">Como ya se ha se&ntilde;alado, las andanzas, proyectos, relaciones y expectativas de Esquivel Obreg&oacute;n lo convierten a todas luces en un intelectual formado en las postrimer&iacute;as del siglo XIX y con un creciente protagonismo durante los primeros a&ntilde;os del XX. Para el argentino Carlos Altamirano, director de un excelente proyecto editorial que versa sobre la historia de los intelectuales en Am&eacute;rica Latina,<sup><a href="#nota">2</a></sup> los intelectuales</font></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">son personas por lo general conectadas entre s&iacute; en instituciones, c&iacute;rculos, revistas, movimientos que tienen su arena en el campo de la cultura &#91;...&#93; su medio habitual de influencia &#91;...&#93; es la publicaci&oacute;n impresa &#91;...&#93; se dirigen unos a otros, a veces en la forma del debate, pero el destinatario no es siempre end&oacute;geno: tambi&eacute;n suelen buscar que sus enunciados resuenen m&aacute;s all&aacute; del &aacute;mbito de la vida intelectual, en la arena pol&iacute;tica. M&aacute;s aun, a veces quieren llegar a la sede misma del poder pol&iacute;tico.<sup><a href="#nota">3</a></sup></font></font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">En este perfil esbozado por Altamirano podr&iacute;amos enmarcar el an&aacute;lisis que realiza Blanco para darnos a conocer y explicarnos la vida y obra del inquieto jurista leon&eacute;s. Y es verdad, nuestra autora parte de los v&iacute;nculos</font> <font face="verdana" size="2">familiares de Esquivel Obreg&oacute;n, hombre emblem&aacute;tico de la &eacute;lite leonesa de finales del siglo XIX y principios del XX; sus lealtades, acciones, convicciones y, por qu&eacute; no, tambi&eacute;n sus fracasos y frustraciones son los hilos conductores desde los cuales se desprenden los tejes y manejes de su trayectoria p&uacute;blica.</font></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">Si bien ya se ven&iacute;a manifestando su protagonismo desde los primeros a&ntilde;os de vida independiente, durante el Porfiriato podemos advertir una especie de momento cumbre en el que un grupo social conformado por letrados, la mayor&iacute;a de ellos especialistas en Derecho &#45;al que Esquivel Obreg&oacute;n pertenec&iacute;a&#45; se convirtieran en referentes esenciales para el modo de concebir y de hacer pol&iacute;tica. En ese contexto, Blanco nos devela varios rasgos de su personaje: el periodista pol&iacute;tico, el publicista y el doctrinario; todo ello bajo el cariz de su formaci&oacute;n liberal y positivista. De lo anterior podemos derivar que un actor con las caracter&iacute;sticas y circunstancias de Esquivel Obreg&oacute;n, pueda ser considerado como un importante eslab&oacute;n en las formas de concebir los proyectos de naci&oacute;n antes y despu&eacute;s de la Revoluci&oacute;n mexicana.</font></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">El ambiente intelectual durante el Porfiriato se caracteriz&oacute; por el dominio de las ideas filos&oacute;ficas y sociales aglutinadas en torno al positivismo. Las ideas abstractas y las teor&iacute;as generales del pasado inmediato, identificadas con el liberalismo, y despu&eacute;s del triunfo de Ju&aacute;rez sobre los conservadores y el imperio de Maximiliano como mito pol&iacute;tico unificador, fueron sustituidas por los principios del positivismo, que proclamaba la aplicabilidad de la ciencia emp&iacute;rica y del conocimiento derivado del m&eacute;todo cient&iacute;fico a la soluci&oacute;n de los grandes problemas nacionales.</font></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, Porfirio D&iacute;az y la <i>pax porfiriana</i> que logr&oacute; imponer a costa de autoritarismo y de la consolidaci&oacute;n de un sistema basado en las relaciones personales, atrajo para s&iacute; a los principales personajes de los grupos pol&iacute;ticos m&aacute;s influyentes, as&iacute; fuesen contradictorios entre ellos. El progreso se convirti&oacute; en la consigna m&aacute;s importante de su r&eacute;gimen, y &eacute;ste deb&iacute;a dirigirse por la senda de la modernizaci&oacute;n. Para muchos intelectuales y miembros de la clase pol&iacute;tica, dicha modernizaci&oacute;n deb&iacute;a vincularse con cierta europeizaci&oacute;n, aunque el modelo norteamericano tambi&eacute;n era tenido en cuenta.</font></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">La pol&iacute;tica positiva planteaba que hab&iacute;a que enfocar los problemas del pa&iacute;s y formular sus pol&iacute;ticas de acci&oacute;n de una manera cient&iacute;fica. Los positivistas consideraban a las sociedades como organismos que evolucionaban a lo largo de la historia y que al paso de su evoluci&oacute;n requer&iacute;an los mecanismos para controlar sus tendencias y dirigir el desarrollo material; de lo contrario,</font> <font face="verdana" size="2">la ausencia del orden garantizaba su desintegraci&oacute;n social. A pesar de que la agricultura tuvo un destacado crecimiento en relaci&oacute;n con periodos anteriores, tal proceso fue posible debido a una acelerada concentraci&oacute;n latifundista que tambi&eacute;n contribuy&oacute; a la expansi&oacute;n de una agricultura claramente orientada hacia mercados internos. Justamente en este sentido Esquivel Obreg&oacute;n lanz&oacute; sus primeras cr&iacute;ticas, pues contrario a ello, durante toda su vida apelar&iacute;a al fraccionamiento de la propiedad y el impulso a los cr&eacute;ditos para emprender proyectos econ&oacute;micos de diversa &iacute;ndole.</font></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">Asimismo, la obra y el pensamiento de Esquivel Obreg&oacute;n no podr&iacute;an comprenderse de manera integral si M&oacute;nica Blanco hubiese obviado su condici&oacute;n de exiliado. Sin soslayar el rigor acad&eacute;mico, Blanco logra aproximarnos a los semblantes nost&aacute;lgicos y melanc&oacute;licos de su biografiado durante los &aacute;lgidos a&ntilde;os en Nueva York. No s&oacute;lo se evidencia su car&aacute;cter, sino que se pueden percibir esas voces impacientes por ser escuchadas, por regresar a su patria. Sin embargo, no &uacute;nicamente fue el sentimiento lo que prevaleci&oacute;; la coherencia argumentativa y su necesidad de reivindicarse ante sus compatriotas fueron quiz&aacute; los principales motores que lo impulsaron a no dejar de ver hacia el sur.</font></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">Una cosa en la que no estoy de acuerdo con M&oacute;nica Blanco es que se&ntilde;ala al menos en un par de ocasiones (p. 84 y p. 263) que Toribio Esquivel Obreg&oacute;n pertenec&iacute;a a una "clase media". Sorprende esta afirmaci&oacute;n, pues la propia investigadora reconstruye de manera retrospectiva sus l&iacute;neas familiares y encuentra lazos de parentesco y redes de sociabilidad bastante s&oacute;lidas y bien posicionadas no s&oacute;lo en el &aacute;mbito local, sino tambi&eacute;n en el regional. Creo que no hay duda de que se trata de un personaje que social, econ&oacute;mica y culturalmente podr&iacute;amos inscribir como miembro de dichas &eacute;lites. En este orden de ideas, considero que se habr&iacute;an enriquecido gratamente las explicaciones en relaci&oacute;n con las ideas enarboladas por Esquivel Obreg&oacute;n y, por supuesto, con algunas de sus acciones m&aacute;s significativas a lo largo de su vida, si se hubiese profundizado en su condici&oacute;n de "provinciano" leon&eacute;s frente a su visi&oacute;n de intelectual que ve&iacute;a hacia la metr&oacute;poli. Edward Shils es uno de varios autores que proponen atemperar esa dicotom&iacute;a irreconciliable que suele asumirse entre tales &aacute;mbitos territoriales.<sup><a href="#nota">4</a></sup></font></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">Finalmente, debo decirlo, cualquier historia es mucho m&aacute;s que biograf&iacute;a. Sin embargo, M&oacute;nica Blanco logra construir una investigaci&oacute;n en donde m&aacute;s que los calificativos personales, se destacan las explicaciones; se aprende de ella. Se trata de una necesaria y oportuna historia construida a contracorriente. Esquivel Obreg&oacute;n transit&oacute; en este mundo colmado de proyectos; seguramente sus convicciones y argumentos le resultaron el mejor de los b&aacute;lsamos para sus descalabros. No pudo concretar fehacientemente por lo que tanto actu&oacute; y escribi&oacute;. Como lo dice Wolf Lepenies: "el intelectual es un viajero, pero de tanto en tanto quiere hacer tambi&eacute;n de maquinista",<sup><a href="#nota">5</a></sup> Toribio Esquivel Obreg&oacute;n no logr&oacute; conducir.</font></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"><b>Notas</b></a></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">1 La cita es de Peter France; se encuentra en Paul Garner, "Introducci&oacute;n. La biograf&iacute;a en su contexto", en M&oacute;nica Blanco y Paul Garner (coords.), <i>Biograf&iacute;a del personaje p&uacute;blico en M&eacute;xico. Siglos XIX y XX,</i> M&eacute;xico, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico/Facultad de Econom&iacute;a, p. 11&#45;24, p. 12.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3476863&pid=S0185-2620201300020001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">2&nbsp;Con el t&iacute;tulo general de <i>Historia de los intelectuales en Am&eacute;rica Latina,</i> Altamirano dirigi&oacute; dos vol&uacute;menes: <i>I. La ciudad letrada, de la conquista al modernismo,</i> editado por Jorge Myers,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3476865&pid=S0185-2620201300020001100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> y <i>II. Los avatares de la "ciudad letrada" en el siglo XX,</i> editado por el propio Altamirano. Ambas obras fueron publicadas por Katz Editores (Buenos Aires y Madrid) en 2008 y 2010 respectivamente.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3476866&pid=S0185-2620201300020001100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">3&nbsp;Carlos Altamirano, "Introducci&oacute;n general", en Carlos Altamirano (dir.) <i>Historia de los intelectuales en Am&eacute;rica Latina. I. La ciudad letrada, de la conquista al modernismo,</i> Jorge Myers (ed.), Buenos Aires y Madrid, Katz Editores, 2008, p. 9&#45;27, p. 14&#45;15.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3476868&pid=S0185-2620201300020001100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">4 Edward Shils, <i>Los intelectuales en los pa&iacute;ses en desarrollo,</i> Buenos aires, Ediciones Tres Tiempos, 1976, 214 p.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3476870&pid=S0185-2620201300020001100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><font face="verdana" size="2">5 Carlos Altamirano, "Introducci&oacute;n general", en Carlos Altamirano (dir.), <i>Historia de los intelectuales en Am&eacute;rica Latina. I. La ciudad letrada, de la conquista al modernismo,</i> p. 9&#45;27,</font> <font face="verdana" size="2">p. 15.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3476872&pid=S0185-2620201300020001100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Garner]]></surname>
<given-names><![CDATA[Paul]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Introducción. La biografía en su contexto]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Blanco]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mónica]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Garner]]></surname>
<given-names><![CDATA[Paul]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Biografía del personaje público en México. Siglos XIX y XX]]></source>
<year></year>
<page-range>11-24, p. 12</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de MéxicoFacultad de Economía]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Altamirano]]></surname>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Myers]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jorge]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Historia de los intelectuales en América Latina]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Altamirano]]></surname>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[II. Los avatares de la "ciudad letrada" en el siglo XX]]></source>
<year>2008</year>
<month> y</month>
<day> 2</day>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos AiresMadrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Katz Editores]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Altamirano]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Introducción general]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Altamirano]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Myers]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jorge]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Historia de los intelectuales en América Latina. I. La ciudad letrada, de la conquista al modernismo]]></source>
<year>2008</year>
<page-range>9-27, p. 14-15</page-range><publisher-loc><![CDATA[Buenos AiresMadrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Katz Editores]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Edward]]></surname>
<given-names><![CDATA[Shils]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los intelectuales en los países en desarrollo]]></source>
<year>1976</year>
<page-range>214</page-range><publisher-loc><![CDATA[Buenos aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ediciones Tres Tiempos]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Altamirano]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Introducción general]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Altamirano]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Historia de los intelectuales en América Latina. I. La ciudad letrada, de la conquista al modernismo]]></source>
<year></year>
<page-range>9-27, p. 15</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
