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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Obituario</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Mar&iacute;a de Carmen Olivares Arriaga, 1927&#45;2013</b></font>	</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>In memoriam</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Patricia Osante</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico Instituto de investigaciones Hist&oacute;ricas.</i></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Conoc&iacute; a Mar&iacute;a del Carmen Olivares Arriaga en Ciudad Victoria, Tamaulipas, en 1998, en el marco de los 250 a&ntilde;os de la fundaci&oacute;n de la Colonia del Nuevo Santander. A partir de entonces, cultivamos una grata amistad y abrigamos juntas proyectos afines, como fue el de emprender la azarosa tarea de institucionalizar el estudio de la Historia en Tamaulipas. Fue Carmela, como sol&iacute;an llamarla su familia y amigos cercanos, una mujer muy activa y emprendedora. Preocupada siempre por su superaci&oacute;n personal, obtuvo los grados de doctora en Pedagog&iacute;a y de maestra en Historia. En el campo de la docencia y de la investigaci&oacute;n, la doctora Olivares trabaj&oacute; para la secretar&iacute;a de educaci&oacute;n P&uacute;blica, para la Universidad Aut&oacute;noma de Tamaulipas y para el Instituto Tamaulipeco de Bellas Artes. Cabe destacar que para la primera instituci&oacute;n Carmen Olivares, entre muchas de sus aportaciones, introdujo la Metodolog&iacute;a y t&eacute;cnica de la Matem&aacute;tica Moderna I, II, III y IV, a nivel de educaci&oacute;n b&aacute;sica, en los estados de Tamaulipas, Nuevo Le&oacute;n, Estado de M&eacute;xico, Jalisco y Coahuila, principalmente. En todos estos estados tambi&eacute;n promovi&oacute; el aprendizaje de la lectoescritura por el procedimiento ecl&eacute;ctico y la escritura script.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para efectos de este sencillo pero muy merecido reconocimiento resultan abrumadoras las actividades desempe&ntilde;adas por Carmen Olivares en pro de la educaci&oacute;n y la cultura tamaulipecas. Fue, por ejemplo, cofundadora del Colegio Justo Sierra y maestra cofundadora tambi&eacute;n de la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Aut&oacute;noma de Tamaulipas. La doctora Olivares, a lo largo de su fruct&iacute;fera vida, difundi&oacute; sus conocimientos en los ramos de la educaci&oacute;n, la historia y la cultura a trav&eacute;s de libros, ensayos y art&iacute;culos publicados tanto en peri&oacute;dicos y revistas locales y nacionales como en la gran variedad de cuadernos de trabajo que realiz&oacute; durante su larga carrera vinculada de modos muy diversos al magisterio, actividad que nunca abandon&oacute; hasta su muerte, que la sorprendi&oacute; cuando se desempe&ntilde;aba como presidenta del consejo estatal t&eacute;cnico de la educaci&oacute;n. En esta importante vertiente del quehacer magisterial de la doctora Olivares s&oacute;lo me detendr&eacute; a mencionar la obra de su autor&iacute;a titulada <i>El maestro Lauro Aguirre y su obra educativa en Tamaulipas,</i> editada por el gobierno de Tamaulipas en 1964. En reconocimiento de su calidad profesional, el seminario de cultura Mexicana la nombr&oacute; titular de su corresponsal&iacute;a en Ciudad Victoria y la Academia Mexicana de educaci&oacute;n la design&oacute; su representante en el estado de Tamaulipas. Carmen Olivares fue distinguida como la mujer del a&ntilde;o en 1986 y la mujer m&aacute;s sobresaliente de su estado natal en 1993. Obtuvo, adem&aacute;s, la Medalla Lauro Aguirre.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fue Mar&iacute;a del Carmen una mujer de trato amable y delicado, que contrastaba con su adusta figura. Es verdad, bastaba cruzar unas cuantas frases con ella para percatarnos de que est&aacute;bamos frente a una inquieta y gentil mujer interesada en contribuir al desarrollo cultural de su querida tierra natal, Ciudad Victoria, y en general al del estado de Tamaulipas. La doctora Olivares ten&iacute;a adem&aacute;s la virtud de hacer sentir en casa a todos los "fuere&ntilde;os" que, en su momento, tuvimos la fortuna de colaborar en el proyecto acad&eacute;mico, prohijado por ella y por quien esto suscribe, cuando apenas iniciaba su gesti&oacute;n como directora del Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas de la Universidad Aut&oacute;noma de Tamaulipas. C&oacute;mo olvidar el d&iacute;a en el que, apoyadas en los conocimientos del profesor Gustavo Adolfo Garc&iacute;a Paz sobre el manejo de la compleja burocracia universitaria, nos lanzamos a la incierta pero fascinante aventura de echar a andar la Especialidad en Historia de M&eacute;xico, hace ya m&aacute;s de una d&eacute;cada. Desde un principio, el proyecto corri&oacute; con gran suerte al ser avalado y cobijado, a trav&eacute;s de la concertaci&oacute;n de un convenio de colaboraci&oacute;n, por el Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico (UNAM), en ese entonces bajo la direcci&oacute;n de la doctora Virginia Guedea.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gracias al apoyo de las autoridades universitarias estatales, as&iacute; como al de las autoridades de la UNAM, pero sobre todo debido a las gestiones realizadas por Carmen Olivares a nivel local con los funcionarios universitarios y de gobierno tamaulipecos, el proyecto que un d&iacute;a incoamos en mi cub&iacute;culo de ciudad Universitaria no s&oacute;lo se volvi&oacute; viable sino que cristaliz&oacute; en un s&oacute;lido programa acad&eacute;mico sostenido por una plantilla de profesores del m&aacute;s alto nivel, en su mayor&iacute;a investigadores del Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para todos y cada uno de los 19 catedr&aacute;ticos que acudimos cada semana, de manera alternada, a lo largo de cuatro a&ntilde;os a las instalaciones universitarias tamaulipecas con el objeto de impartir nuestros cursos correspondientes, la doctora Olivares fue siempre un referente importante, porque, adem&aacute;s de ser la directora del Instituto de Investigaciones Hist&oacute;ricas de la mencionada instituci&oacute;n y la principal impulsora del proyecto acad&eacute;mico, siempre estuvo presente para auxiliarnos de manera personal en todo lo que pudi&eacute;ramos requerir para garantizarnos una cordial y c&oacute;moda estancia en la capital tamaulipeca. Pero, en honor a la verdad, su presencia tambi&eacute;n obedeci&oacute; al genuino inter&eacute;s que la doctora Olivares siempre tuvo por aprender de cada uno de los acad&eacute;micos que lleg&aacute;bamos a aquellas tierras norte&ntilde;as todo lo referente a nuestros particulares temas de investigaci&oacute;n. Recuerdo haberla escuchado decir en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n que nuestra presencia era un viento fresco que soplaba en aquellos parajes semides&eacute;rticos. En esos a&ntilde;os se dol&iacute;a de la inexistencia del estudio escolarizado de la historia en Tamaulipas cuando estaba casi por finalizar el siglo XX.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tanto era su af&aacute;n y su convencimiento sobre el proyecto acad&eacute;mico que le asist&iacute;a que, a pesar de sus m&uacute;ltiples compromisos en todos los &aacute;mbitos de su inter&eacute;s y de sus a&ntilde;os acumulados, Mar&iacute;a del Carmen Olivares no dud&oacute; en inscribirse como alumna regular, primero en la especialidad en Historia de M&eacute;xico, y, despu&eacute;s, en la maestr&iacute;a en Historia, grado que finalmente obtuvo con la tesis <i>Lauro Aguirre y el proceso de educaci&oacute;n en el estado de Tamaulipas,</i> bajo la asesor&iacute;a del doctor &Aacute;lvaro Matute Aguirre. Esta obra fue publicada por el Gobierno del Estado de Tamaulipas en 2010. Este personaje, desde mucho tiempo atr&aacute;s, hab&iacute;a sido estudiado por ella, pero bajo la perspectiva de su quehacer pedag&oacute;gico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La semilla sembrada por la doctora Olivares en el &aacute;mbito acad&eacute;mico tamaulipeco ha dado jugosos frutos. La licenciatura en Historia, en la Facultad de Ciencias de la Comunicaci&oacute;n y Humanidades de la Universidad Aut&oacute;noma de Tamaulipas, de donde ha salido hasta ahora la primera generaci&oacute;n y algunos de sus estudiantes ya cursaron la maestr&iacute;a en Historia en diversas instituciones de prestigio a nivel nacional. Del grupo de egresados de la maestr&iacute;a en Historia, impulsada por Carmen Olivares, ocho obtuvieron su grado, y varios de ellos actualmente est&aacute;n inscritos en el doctorado en Historia de la UNAM. Atenta a las demandas del mundo actual y a las necesidades de los nobeles historiadores tamaulipecos, la doctora Olivares y un reducido grupo de egresados de la maestr&iacute;a en Historia fundaron en mayo de 2007 la Sociedad Tamaulipeca de Historia, A. C., asociaci&oacute;n en la cual la doctora Olivares fungi&oacute; como presidenta fundadora hasta el viernes 19 de enero de 2013, d&iacute;a de su lamentable deceso. A los acad&eacute;micos de la UNAM y de la UAT, que tuvimos el gusto de conocerla y de colaborar en sus proyectos, su ausencia nos deja un enorme hueco dif&iacute;cil de llenar, pero queda en nuestra memoria su car&aacute;cter afable, su generosidad, as&iacute; como su gran optimismo, rica mezcla de testarudez y perseverancia. As&iacute; era nuestra querida Carmela.</font></p>      ]]></body>
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