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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Historia de las relaciones internacionales de México, 1821-2010.5. Europa]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Antonia Pi&#45;Su&ntilde;er, Paolo Riguzzi y Lorena Ruano, <i>Historia de las relaciones internacionales de M&eacute;xico, 1821&#45;2010.5. Europa</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Erika Pani</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>M&eacute;xico, Secretar&iacute;a de Relaciones Exteriores, 2011.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El Colegio de M&eacute;xico</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>&iquest;Geograf&iacute;a es destino?</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hace unos meses, un grupo de historiadores lamentaba la supervivencia de una historia hecha "de y para hombres poderosos y casi siempre armados", a pesar de que la transici&oacute;n democr&aacute;tica hubiera desarticulado al r&eacute;gimen que legitimaba.<sup><a href="#nota">1</a></sup> Bicho resistente, esta historia&#45;mito ha sobrevivido tambi&eacute;n a la profesionalizaci&oacute;n de la disciplina hist&oacute;rica. Hace tiempo ya que los historiadores acad&eacute;micos no escriben grandes cr&oacute;nicas triunfalistas &#45;historias de grandes hombres haciendo grandes cosas&#45;. En cambio se han abocado a estudiar, desde perspectivas novedosas y sofisticadas &#45;la econom&iacute;a y la demograf&iacute;a, la sociolog&iacute;a, la antropolog&iacute;a&#45; a nuevos actores, antes considerados marginales, rebasados o nefastos &#45;a la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena, a los miembros de las clases populares o del bando perdedor, a actores colectivos como la Iglesia o el ej&eacute;rcito&#45;, revelando un pasado m&aacute;s denso, m&aacute;s complejo, m&aacute;s incluyente que el que hab&iacute;a retratado la historiograf&iacute;a tradicional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El problema, como bien han hecho notar nuestros colegas, es que estas monograf&iacute;as acad&eacute;micas, cada vez m&aacute;s especializadas, m&aacute;s rigurosas, m&aacute;s sofisticadas, no las leen sino los que las tienen que leer por obligaci&oacute;n profesional. Esta historia, que produce una serie de im&aacute;genes fracturadas y dispersas del pasado dif&iacute;cilmente puede servir de marco de referencia com&uacute;n al debate p&uacute;blico, permitiendo a los ciudadanos contextualizar y ponderar los problemas, peque&ntilde;os y grandes, que aquejan a la sociedad. Por eso siguen haciendo falta grandes historias que los historiadores ya no quieren escribir, relatos generales que sistematicen y sinteticen, y muestren a la sociedad de donde viene, para contribuir a que sus miembros entiendan donde est&aacute;n, y decidan para d&oacute;nde quieren ir.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Debe entonces encomiarse que, a pesar de la faramalla y de los esc&aacute;ndalos, las conmemoraciones de 2010 se vieran marcadas por esfuerzos institucionales por reconstruir y difundir un pasado que enriquezca la discusi&oacute;n de lo p&uacute;blico. En el marco de los centenarios, la Secretar&iacute;a de Relaciones Exteriores ha publicado siete vol&uacute;menes que hacen la historia de las relaciones de M&eacute;xico con las distintas regiones del mundo durante doscientos a&ntilde;os de vida independiente. Esta colecci&oacute;n describe la larga e intricada trayectoria del pa&iacute;s sobre el escenario internacional, desde los primeros esfuerzos por consolidar su soberan&iacute;a hasta los desaf&iacute;os que enfrenta actualmente, desde una perspectiva hist&oacute;rica que busca contextualizar y explicar antes que anticipar o modelar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las historias generales dan cuenta de periodos m&aacute;s largos y de fen&oacute;menos m&aacute;s diversos de los que acostumbra trabajar el historiador, cada vez, como se ha apuntado, m&aacute;s preciosista. Por esto su factura misma representa un desaf&iacute;o: cuando se encomiendan a un solo autor, el riesgo es que sus saberes y perspectivas dominen una trama que, por otra parte, tiene la ventaja de ser coherente. Cuando se arma un libro colectivo, en el que cada autor expone lo que mejor conoce, la obra resulta a menudo un compendio de ensayos de chile, dulce y manteca. En este sentido, el volumen que dentro de la colecci&oacute;n de la Secretar&iacute;a de Relaciones Exteriores se ocupa de Europa es excepcional, pues re&uacute;ne las virtudes de las dos alternativas. Incorpora las perspectivas y propuestas metodol&oacute;gicas de dos historiadores y una internacionalista para contar una historia que abarca no s&oacute;lo a los v&iacute;nculos diplom&aacute;ticos entre Estados, sino tambi&eacute;n a los actores, con sus intereses y percepciones, y a las interacciones que han constituido la din&aacute;mica de las relaciones pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas y culturales de M&eacute;xico con el Viejo Continente. Un texto claro y accesible &#45;en el que se ven las ideas de los tres, y no domina la mano de ninguno&#45; resume m&aacute;s de dos siglos de intercambios, encuentros y desencuentros en menos de quinientas p&aacute;ginas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro rese&ntilde;a las relaciones de M&eacute;xico con una regi&oacute;n, centr&aacute;ndose en aquellas potencias que acapararon la atenci&oacute;n &#45;y provocaron los desvelos&#45; de los gobiernos mexicanos: Espa&ntilde;a, la antigua metr&oacute;poli y principal deudora del M&eacute;xico decimon&oacute;nico y, tras un periodo de distanciamiento, su principal interlocutora en la Europa de la integraci&oacute;n; Gran Breta&ntilde;a, principal potencia industrial y comercial en el siglo XIX; y Francia, que intervendr&iacute;a militarmente en M&eacute;xico dos veces en menos de treinta a&ntilde;os, y se mantendr&iacute;a no obstante como el modelo de civilizaci&oacute;n por excelencia. En el siglo XX, en procesos cada vez menos intensos y pautados por la "relaci&oacute;n especial" con Estados Unidos, los avatares de la historia espa&ntilde;ola y la l&oacute;gica de la Guerra Fr&iacute;a, a estas tres naciones se sumar&iacute;an Alemania, la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y, como un tipo de actor distinto, la Uni&oacute;n Europea.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">M&aacute;s all&aacute; de la historia que vincula a M&eacute;xico con estas potencias, una de las cualidades de este libro es que ofrece una visi&oacute;n de conjunto. Al dejar a un lado el marco de las relaciones bilaterales, que es el que normalmente encuadra a la historia diplom&aacute;tica, los autores identificaron, m&aacute;s all&aacute; de las coyunturas y los problemas puntuales, los factores que, dentro de la larga duraci&oacute;n, estructuraron las relaciones con Europa. El texto se divide en tres grandes periodos que reflejan los cambios en el eje de la pol&iacute;tica exterior de M&eacute;xico: la lucha por la inserci&oacute;n dentro del "concierto de las naciones" entre 1821 y 1884; de 1885 a 1945, la participaci&oacute;n, a la sombra de los Estados Unidos, en la moderna econom&iacute;a&#45;mundo que se consolid&oacute; en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XIX y se desbarat&oacute; con dos guerras mundiales y la Gran Depresi&oacute;n, y, finalmente, de 1945 a 1910, la b&uacute;squeda de caminos y espacios dentro de un mundo dividido en dos por la Guerra Fr&iacute;a, y posteriormente en medio de la vor&aacute;gine de la globalization.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro examina cada periodo desde tres puntos de vista: el del contexto internacional, que es el que establece, sobre suelo disparejo, las reglas del juego internacional; el de las relaciones oficiales, y el de los v&iacute;nculos econ&oacute;micos y sociales, de intensidad y relevancia variable, producto de los intercambios comerciales, de las inversiones financieras, y de las percepciones de los viajeros y de los pocos &#45;a veces tan problem&aacute;ticos, otras tan valiosos&#45; migrantes europeos que decidieron hacer de M&eacute;xico su hogar. Pinta, con trazos firmes y claros, la historia de una relaci&oacute;n multifac&eacute;tica pero en declive.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, los autores no se limitan a rese&ntilde;ar la negociaci&oacute;n de tratados, a exponer los m&oacute;viles de la diplomacia europea y a desenmara&ntilde;ar los complej&iacute;simos problemas de la deuda externa mexicana. El texto adem&aacute;s arroja luz sobre algunos de los elementos que, independientemente de tendencias ideol&oacute;gicas y de los asuntos de dinero, amor y desprecio, dan forma a las relaciones internacionales, como, por ejemplo, la tecnolog&iacute;a de la comunicaci&oacute;n y los transportes. As&iacute;, durante las primeras d&eacute;cadas de vida independiente, cuando cruzar el Atl&aacute;ntico llevaba dos meses, fueron los a menudo irascibles &#45;sobre todo en los casos franc&eacute;s y espa&ntilde;ol&#45;ministros plenipotenciarios los que sentaron el ritmo y el tono de las relaciones, contradiciendo a veces las intenciones de sus gobiernos. En cambio, la era de la informaci&oacute;n permiti&oacute; una diversificaci&oacute;n sin precedentes de los actores involucrados: vemos a compa&ntilde;&iacute;as transnacionales, partidos pol&iacute;ticos, sindicatos, intelectuales y artistas dar forma a la relaci&oacute;n entre M&eacute;xico y los pa&iacute;ses europeos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro de los supuestos provocadores de esta obra es que, a pesar de fuertes rasgos de continuidad en la historia, no hay destinos inevitables. Sobre el escenario de las relaciones internacionales, incluso los datos insalvables de la geograf&iacute;a y las fuertes y permanentes asimetr&iacute;as de poder no determinan el gui&oacute;n del relato. El amplio panorama que nos pinta de las relaciones entre M&eacute;xico y Europa muestra que ni M&eacute;xico naci&oacute; completamente subyugado por los Estados Unidos &#45;que no se convirti&oacute; en el principal socio comercial de M&eacute;xico sino hasta las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XIX&#45; ni su influencia sobre los asuntos mexicanos tuvo siempre las mismas caracter&iacute;sticas, ni represent&oacute; inevitablemente un factor restrictivo. Incluso en el contexto de relaciones problem&aacute;ticas que se enfriaban y distanciaban, los diplom&aacute;ticos mexicanos supieron aprovechar el inter&eacute;s de las potencias europeas por, alternativamente, mantener el equilibrio continental en el Nuevo Mundo, preservar lazos culturales e hist&oacute;ricos, o acceder al mercado estadounidense para manipular percepciones, contrapuntear iniciativas y negociar con ventaja. Este texto demuestra que la historia nunca es la misma; el futuro tampoco tiene por qu&eacute; estar determinado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tienen raz&oacute;n nuestros colegas al lamentar que la historia no provea un marco de referencias y un repertorio de experiencia a un debate p&uacute;blico que a menudo parece ofuscar m&aacute;s que aclarar u orientar. Pero para esto, hace falta que "el p&uacute;blico" quiera leer la rica y complicada historia de hoy, y no la l&iacute;rica y heroica de ayer. Una historia de difusi&oacute;n, entonces, vale por la precisi&oacute;n y capacidad de s&iacute;ntesis de sus autores, por lo convincente de sus argumentos y por lo claro de su prosa. Pero vale sobre todo si interesa al lector de a pie &#45;y no al especialista, a quien le pagan por interesarse&#45;. Es excepcional si no s&oacute;lo cuenta cosas interesantes y las cuenta bien, sino que provoca al lector y lo pone a pensar. Esta historia de dos siglos de relaciones entre M&eacute;xico y Europa tiene todas estas fortalezas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Notas</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> Luis Fernando Granados, "Historia para el futuro", <i>Reforma,</i> suplemento <i>Enfoque,</i> 3 de junio de 2012.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3533519&pid=S0185-2620201300010000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>      ]]></body><back>
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